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HABLANDO DEL CEREBRO

CONDUCTA AGRESIVA SEGÚN ESTADÍSTICAS EN ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, UNA PERSONA TIENE EL 80% DE PROBABILIDAD DE SER VÍCTIMA DE UN CRIMEN VIOLENTO. ESTAS AGRESIONES PUEDEN SER EL RESULTADO DE ENFERMEDADES CLÍNICAMENTE DEFINIDAS, COMO EL TRASTORNO BIPOLAR O TRASTORNO DE ESTRÉS POST-TRAUMÁTICO. Ahora bien, ¿cuál es la base neurobiológica de la agresión? Aunque esta conducta es la resultante de la interacción de muchas variables, factores genéticos y ambientales por ejemplo, los estudios experimentales han demostrado que la amígdala, una estructura del sistema límbico del cerebro la cual controla las emociones, tiene un papel importante en la modulación de la agresión. Adicionalmente al componente neuroanatómico, se ha descrito que determinadas moléculas producidas por el cerebro, como lo es la serotonina (5-HT), podrían también desatar agresión. Se ha reportado que la actividad disfuncional de la 5-HT afecta el estado de ánimo, incitando impulsividad en los seres humanos. Para hacer más complejo el escenario, se ha reportado que a nivel molecular, ciertos genes participan en el disparo de la conducta agresiva. Por ejemplo, resultados en monos demuestran que un gen específico afecta la función de la 5-HT dependiendo de la longitud del gen. Aquellos monos que eran portadores de una versión corta del gen y que habían sido criados lejos de sus madres, mostraban agresividad. Por el contrario, tanto los monos portadores de una versión larga del gen y que habían sido sido criados por sus madres, eran menos agresivos. Este dato es sorprendente porque señala que la crianza materna tiene un efecto amortiguador sobre la disfunción genética de la 5-HT. Por último, estudios de neuroimágen han demostrado la localización de áreas del cerebro con actividad irregular en sujetos agresivos. Por

ejemplo, experimentos empleando tomografía por emisión de positrones en 41 asesinos convictos, se encontró actividad anormal en la amígdala y el lóbulo temporal medio. La importancia del estudio de los mecanismos por los cuales el cerebro induce agresión, sea mediante moléculas, estructuras o genes, permitirá el desarrollo de terapias dirigidas a controlar conductas violentas. En este sentido, un reciente estudio ha evaluado el papel del fármaco llamado Risperdal el cual es utilizado principalmente para tratar la esquizofrenia. Sin embargo, este compuesto también funciona como tratamiento de la agresión la cual se observa en el trastorno de conducta de menores, como patrones repetidos de acoso escolar, el vandalismo, la crueldad hacia los animales, y otros comportamientos agresivos. Al ayudar a aquellos que sufren de trastornos agresivos, también ayudaremos a reducir el número de delitos violentos y salvar muchas víctimas inocentes.

PARA SABER MÁS…

• Champoux M, Bennett A, Shannon C, Higley JD, Lesch KP, Suomi SJ.Serotonin transporter gene polymorphism, differential early rearing, and behavior in rhesus monkey neonates. Mol Psychiatry. 2002; 7:1058-63. • Jasinska AJ, Freimer NB. The complex genetic basis of simple behavior. J Biol. 2009; 8(8): 71 • Miczek KA, Fish EW, De Bold JF, De Almeida RM. Social and neural determinants of aggressive behavior: pharmacotherapeutic targets at serotonin, dopamine and gamma-aminobutyric acid systems. Psychopharmacol. 2002; 163: 434-58. ¿Te gustó este tema? Pide un ejemplar de este miniposter en la Dirección de la Escuela de Medicina.

Conducta agresiva  

Hablando del cerebro_agresividad