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Análisis de El príncipe Maquiavelo Shada Brea 2012-6711 2 de Febrero de 2014

La obra literaria El príncipe, fue escrita por Nicolás Maquiavelo en el 1513. Mediante el libro, Maquiavelo gira entorno de una persona como príncipe dictador y autoritario, y analiza puntos importantes en el gobierno que muchas veces puede definir su ruina. Ofrece no una solución a un problema ya cuando está presente y en marcha, sino de qué manera evitar que surjan, y si ya se encuentran presentes, como evitar su desarrollo; por eso Maquiavelo sugiere que es mejor no esquivar los problemas hasta que se engrandezcan, que de una vez que se presenten hay destruirlos y tomar las medidas necesarias para que no vuelvan a surgir. Que se debería hacer y no hacer en un gobierno La sustancia de los escritos proviene de la situación política, económica y social que vivía la Italia contemporánea. Según Maquiavelo, “Italia permanece casi sin vida esperando aquel que pueda curarle sus heridas y ponga término a los saqueos de Lombardía, a los pillajes en Nápoles y Toscana y la limpie de las llagas que durante tiempo la han hecho sangrar.” (Maquiavelo, 1513, 154) Cada capítulo en el libro está compuesto por sugerimientos de que hacer para obtener un régimen y como mantenerlo, lo ofrece como una idea general para al final especificarlo como remedio para la situación de Italia y para que se mantenga como un Estado bueno y próspero. Para lograr esto, un príncipe necesita varias facetas, una máscara para cada situación en la que se encuentre. Además de ser prudente y confiable (para estar rodeado de súbditos que le son fiel), necesita ser malo y un animal (inhumano) otras veces; en los tiempos de guerra. Mientras leía el libro esperaba por ese capítulo que no solo hablaba de


mantener un pueblo fiel, pero también, que hacer para mantenerlos feliz y entretenidos, porque aunque mantengan una buena confianza hacia su príncipe tampoco los quieres aborrecer con que tan prudente y confiable eres. Por eso estaba feliz al encontrarme con ese párrafo que hablaba que había que hacer eventos y fiestas en el pueblo que serviría como entretenimiento. La gozadera de una persona o un grupo también puede servir como reconocimiento de que han sido un pueblo bueno y que eso lo deberían celebrar. Se puede ver esto como manipulación y como si fueran los perros de Pavlov, pero entonces pareciera cualquier cosa que se haga para una persona para hacerlos feliz como manipulación. Ahora lo que no se debe hacer es, ser demasiado bueno. Según Maquiavelo “Un príncipe, por tanto, debe aconsejarse siempre, pero cuando el estime oportuno, no cuando quieran los demás”. (Maquiavelo, 1513, 144) Un príncipe demasiado bueno dará la impresión de que sacarle provecho es una cosa fácil, y lo seria si fuera demasiado bueno, porque perdería la autoridad que tiene y que los que lo rodean deberían percibir. Escuchar los que otras personas tengan que decir, es importante, no tanto por la opinión que tengan que pueda ser valiosa, pero por la voz y ese sentido de valor que tiene una persona al saber que su existencia es percibida por las otras personas, especialmente por el príncipe. Aquí hablo no solo de los consejeros, pero del pueblo. Cualquier interacción que se haga con el pueblo, puede ser insignificativa para el príncipe, pero vale y es significativo para la persona del pueblo. Tanto que, al momento de que el príncipe sea cruel, aunque una razón para ello no esté presente en el momento, cuando el príncipe de algún discurso para remediar la situación, este le será más creíble. La política es siempre percibida como aterrorizante y cruel, y así también es percibido Maquiavelo. Pero el libro no es guía para la persona que quiera quedar bien ante los ojos de Dios, pero para el gobernante que desea ser justo (aunque no siempre) y mantener un régimen por un largo tiempo.


Bibliografía: Maquiavelo, N. (1513). El príncipe. Madrid, España: EDIMAT LIBROS. Maquiavelo, N. (1513). El príncipe. Madrid, España: EDIMAT LIBROS.


Analisis principe maquiavelo