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Rebeca González Barrios Introducción al Estudio de las Relaciones Internacionales Ensayo Theories of International Relations (Scott Burchill) Issues in International Relations (Trevor C. Salmon)

El individuo, inevitablemente, es un miembro que forma parte de la sociedad internacional, conocerla, presenta ventajas puesto que las relaciones internacionales han adquirido un gran impacto en nuestras vidas cotidianas. El nacimiento de la disciplina de Relaciones Internacionales se da al finalizar la Primera Guerra Mundial. Si bien Jeremy Bentham ya había utilizado por primera vez el término más de cien años atrás, no existía la disciplina como tal, en la sociedad no estaba presente la inquietud por maximizar esfuerzos para conocer las relaciones internacionales, la Gran Guerra sacudió aquella pasividad. Es en la Universidad de Wales en 1919 que se funda la primera cátedra de Relaciones Internacionales, otras seguirían en Estados Unidos y Gran Bretaña (países “vencedores” de la guerra).

Algunos pensadores motivados por encontrar las causas de la catástrofe, y prevenir a futuras generaciones concluyen que el viejo orden debía ser remplazado; la creencia en la bondad del hombre sería la primera pieza en la reconstrucción del sistema, se le habría el paso a la democracia, así, siendo que el hombre es bueno por naturaleza y las relaciones internacionales se democratizarían, el resultado debía ser indudablemente un orden mundial más pacífico y justo.


Este punto de vista sería compartido por muchos liberales, dando paso también a la crítica realista, pensadores realistas acusaban a los “utópicos” (como se les llegó a nombrar a teóricos liberales) de ingenuidad y exuberancia; lo anterior condujo al famoso Gran Debate de los años sesenta. Eventos como la crisis de los años veinte, que culminó en la Segunda Guerra Mundial, seguida de la era de la Guerra Fría, propició el predominio del realismo, sin embargo, durante las décadas de los sesentas y setentas fue notable un rápido desarrollo del estudio de Relaciones Internacionales, aparecieron nuevos centros académicos ya no solo en Estados Unidos y Gran Bretaña sino en muchas otras partes del mundo, así también, los límites de la disciplina se expandieron, y las perspectivas se multiplicaron, para los años setentas y ochentas el temprano consenso sobre la naturaleza de la disciplina había sido remplazado por un amplio espectro de distintas perspectivas:

liberalismo,

realismo,

neo-realismo,

la

Escuela

Inglesa,

marxismo, constructivismo, feminismo, por mencionar algunas. Los pensadores de cada línea de pensamiento han abordado el estudio del sistema internacional ensalzando algún aspecto de él y opacando otros, obteniendo distintas maneras de apreciar la realidad y generando debates sobre la naturaleza y propósitos de las teorías de Relaciones Internacionales, tampoco existe consenso sobre la metodología que dicha disciplina debería seguir. Por un lado, se habla de ciertas ventajas en la pluralidad de líneas de pensamiento en el sentido de que una teoría enriquece a la otra, haciendo consideraciones sobre algún aspecto que se haya obviado, opacado, omitido.


Sin embargo, dado al evidente uso de la fuerza en las relaciones internacionales que Trevor C. Salmon ejemplifica en “Issues in International Relations” con el ataque a Irak en 2003, considero en calidad de emergencia multiplicar por dos el trabajo de los teóricos en Relaciones Internacionales: por un lado seguir trabajando en la investigación sobre la sociedad internacional, tal vez llegue el día en que un mundo utópico sea el nuevo hábitat del ser humano; por otro lado trabajar en la reconciliación de sus líneas de pensamiento que les permita hallar en conjunto un modo para resolver disputas entre las naciones sin que ponga en desventaja a ninguna de ellas como para que quede en tentación de quebrantar el orden propuesto, de este modo, cada estado ya no sería su propio juez. Tenemos entonces que el estudio contemporáneo de las relaciones internacionales se ha complejizado, la misión que le dio vida a la disciplina (descubrir las causas de una guerra de las magnitudes que tuvo la Primera Mundial) ha integrado otras preocupaciones tales como: actores dominantes nuevos, las nuevas relaciones dominantes, asuntos empíricos, asuntos de índole ética, cuestiones sobre la filosofía de las ciencias sociales y proyectos multidisciplinares.

Debemos

ampliar

nuestro

concepto

de

“relaciones

internacionales”, no dejando dentro de él únicamente a las relaciones entre las naciones en el sentido estricto de la expresión. El 8 de agosto se dio a conocer en el periódico “El País”, que los grupos integristas del norte de Malí planean atacar intereses occidentales en represalia por una eventual intervención militar de Occidente en Malí. Los integristas que controlan el norte de Malí intentan instaurar en la zona un Estado regido por la


sharia (ley islámica). La noticia ilustra en el tema que estamos tratando que no existe un sistema de valores universales; predominantes en algunas regiones,

sí; una verdad absoluta, no; lo cual considero que da pauta a una revisión a las credenciales legitimadoras de aquellos actores que pretendan fungir como árbitros de la sociedad global, (cuyas acciones, por cierto, parecen encajar con el problema que ve Cox en el neorrealismo) valorar las ventajas y desventajas de dicho arbitraje y en todo caso no quedarnos en lo que tenemos e intentar realizar aportaciones a las preocupaciones que aquejan a la disciplina.


Introducción al Estudio de las Relaciones Internacionales