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DATOS GENERALES;

๏ Nombre: Raziel Havoc Geïstiger Ezra. Significado: "Nacido de los desquiciados estragos nocturnos". ๏ Edad: Aparenta alrededor de 28 años. Se desconoce su edad real. ๏ Género: Masculino. ๏ Orientación sexual: Heterosexual. ๏ Raza: Híbrido [Dämonenseele | Doppëlganger]

DESCRIPCIÓN PSICOLÓGICA;

Si de verdad existe algún Dios justo y bondadoso, Raziel es su némesis. Dominante, posesivo, controlador y maniático son algunos de sus rasgos más destacados. Y es que, uno de los aspectos más destacados de su propia vida y, por ende, de su psique, es su gusto por controlarlo todo, por tenerlo todo bajo estricta vigilancia, por hacer que todo funcione a su manera. Todos los aspectos de su vida están fuertemente influenciados por este carácter dominante, desde su día a día, hasta sus relaciones sexuales, que es donde este aspecto de la personalidad del demonio toma su cariz más notorio. Amante del sexo, Raziel no duda en mantener relaciones carnales con cada mujer que se le presente, sin embargo, en ocasiones su carácter lo obliga a ir más allá del mero acto sexual, prefiriendo una relación de completa sumisión hacia él. Esto ha provocado que, con el paso del tiempo se haya ido convirtiendo un lo que los humanos conocen comúnmente como “Amo sexual”. Ahora, miles de años después de que se convirtiera en uno de estos “amos”, es uno de los mayores expertos existentes, dominando más de mil técnicas de este arte. Cabe destacar dentro de este mismo aspecto que Raziel es una persona que desea mantener en todo momento el control de sus deseos, de sus apetitos y sus emociones. Su propia forma de ser hace que necesite mantener en todo momento el control de su cuerpo y de su mente, lo que, en definitiva, le ha llevado a un extremo cuidado tanto de su dieta, prohibiéndose el tomar alcohol o drogas, como de su actividad física. En todas sus relaciones en las que él es el Amo, Raziel exige el mismo grado de cuidado con su cuerpo hacia la sumisa, debido a que solo acepta como tal a las mujeres más sexualmente atractivas y, por supuesto, que cumplan además con todos los requisitos que exige.

En ocasiones acusado de misógino, Raziel no se considera como tal, ni mucho menos. Él no odia a las mujeres en absoluto, todo lo contrario. Es cierto que agrada de la inmediata y total obediencia, pero jamás fuerza a las mujeres a realizar algo que previamente no hayan aceptado y, si bien sus castigos son severos, jamás hasta el punto de la crueldad. Criticado


muchas veces de despiadado, frío y cruel, todas sus sumisas los han descrito como “el mejor amo que han tenido jamás”. Una de ellas, con la que estuvo más de 9 años, afirmó: “La dominación, los juegos sexuales, el BDSM en general es un arte; y él lo practica a la perfección”. Alguna vez le han pedido que se definiera a si mismo como el tipo de “amante dominador” que es, pero él siempre se ha negado, alegando que necesitaría toda una vida y solo entonces habría acabado de arañar la superficie, siendo casi imposible alcanzar a comprender los verdaderos motivos que le empujan hacia tal actitud.

Más allá de su carácter dominante, Raziel presenta muchos más aspectos igualmente sorprendentes y que lo terminan de completar tal y como verdaderamente es, sin embargo, para siquiera tratar de comprenderlo, es imprescindible tener en cuenta que, primero, no es humano, sino que su más arraigada naturaleza es la de un ser que hasta a los mismos demonios les causaría pavor, él es un dämoneseele, palabra de imposible traducción pero que algunos, equivocadamente, identifican con “Demonio”, debido a su semejanza. Otro de sus aspectos a tener en cuenta son sus habilidades, habilidades que le han llevado a ser de naturaleza inmortal y que, por supuesto, han influenciado en su conducta.

Paradigma de la razón y la sensatez, un joven de inteligencia inusual, llegando a resultar pedante y algo aborrecible, pues suele utilizar sus amplios conocimientos para dejar en un mal lugar a todo aquel que le rodea, al menos, hasta que se le logra conocer mejor. No se deja llevar por sentimentalismos ni por la clemencia, cualidades que considera inútiles, llegándose a considerar alguien pragmático y frío en el trato, a pesar de que sus palabras puedan sonar graciosas o elocuentes, además, de manera involuntaria y casi inconsciente es una persona que racionaliza todo hasta casi el extremo, ignorando así muchas de las frases coloquiales que se dicen habitualmente por encontrarlas ‘carentes de sentido y lógica’. Esta racionalización ha provocado con el tiempo un distanciamiento para con los demás, lo que, en definitiva, le ha vuelto alguien megalómano y difícil de tratar. A pesar de todo, el joven presenta en ocasiones una cara cínica y sarcástica que saca a relucir cuando alguien logra molestarle o incomodarle, lo que raramente ocurre, por lo que, casi siempre suele mostrarse sereno.

Profundizando más en su personalidad descubrimos a alguien emocionalmente inestable, alguien que, bajo su capa seria y sarcástica, ansía ser alguien, llegar a ser reconocido por los demás. Esta sensación, antaño oculta por el ‘nuevo carácter’ de Raziel, se ha visto sometida, por lo que, actualmente, apenas si se ve influido por ella. Aun así, varios rasgos propios de la forma de actual del joven proceden originariamente de dicho sentimiento, como puede ser la lealtad y el amistoso compañerismo que comparte con aquellos en los que realmente confía. Algo que, aun así, no suele ocurrir, como ya se ha mencionado.

Como consecuencia directa de reprimir la sensación de inferioridad que sentía en su infancia, el dämonenseele ha desarrollado una personalidad arrogante y desdeñosa, incapaz de apreciar


con la misma intensidad que otros actos sorprendentes o inimaginables, rebajándolos con extrema frialdad hasta el escalón de ‘algo curioso’, lo que ha provocado malestares y enfados a su alrededor.

Alegre, solitario, tranquilo y casi risueño son otros adjetivos que llegan a definir con relativa exactitud al joven, todos ellos, evidentemente, carentes de verdad y exagerados por él mismo. De ello, se deduce que es alguien que no necesita en demasía a los demás, sino que le gusta ‘ir a su aire’, como le han definido los demás, a pesar de que afirma con rotundidad “amarlos a todos”, cosa que no es más que un claro sarcasmo. Además, se dice de él que es una persona callada, alguien que prefiere reflexionar antes que parlotear sin sentido, sin embargo, estas palabras no son del todo ciertas, pues es un joven que no dudará en reírse o burlarse de manera cruel de los demás, estén por encima o por debajo de su escalafón social.

Comparte el gusto por la lectura, las artes y, en general, el concepto de belleza, que le inculcaron en casa, por lo que no es extraño sorprenderle leyendo un libro de cualquier clase, especialmente de poesía mitológica, de la que es gran aficionado y conoce numerosos ejemplos. Otro de sus entretenimientos, quizás el que el propio Raziel considera imprescindible, es el placer de la música. De hecho, uno de sus más profundos deseos es escuchar una canción que, aunque solo sea por una vida, logre satisfacerlo por completo y hacerle experimentar en grado máximo el delicioso sonido de sus compases. Una de sus más repetidas frases es: “Prefiero ser ciego a sordo.”, en referencia al placer que le produce la música.

Caballero de elocuentes palabras, siempre que la ocasión lo amerite, de mente despierta y ágil y mirada escrutadora, en definitiva, alguien que siempre tiene las palabras adecuadas para cada situación, aunque no siempre pierde el tiempo en decirlas.

Dogmático e intransigente en elevada medida, considera que la verdad es única y, por tanto, cualquier otra cosa es falsa. Por lo que, si tiene una opinión sobre algo en concreto, mantendrá dicha opinión hasta el final aún cuando esté equivocado, aunque esto no suele suceder, pues su punto de vista se aferra con tenacidad a la razón y esta: “Nunca miente, solo confunde con falsas creencias a aquellos de mente débil”. Lo que no ocurre en el caso del dämonenseele.

Mención aparte merece su actitud usual pues siempre actúa de manera pausada y lenta, tanto en sus movimientos normales como en su forma de caminar, todo ello debido a una casi intrínseca pereza que siempre le acompaña a donde quiera que marche. Sin embargo, a pesar de esto, es capaz de, en apenas un chispazo, cambiar sus movimientos a unos rápidos y precisos, lo que provoca que sea difícil de sorprender en ataques que se den de repente. Esta


última parte de sus movimientos es algo que le encanta hacer, para sorprender e irritar a los demás, una de sus más grandes diversiones.

En cuanto a una relación amorosa, Raziel, aunque no es muy aficionado a enamorarse y menos aún a obsesionarse con una mujer, tiene, como todos ciertas preferencias, ya que, a ser posible, es alguien que prefiere que entre ambos exista cierta igualdad de caracteres, aunque, de no ser posible, siempre está abierto a una simple relación romántica.

Por otra parte, en el combate, se muestra como un alguien callado, impasible y, por tanto, letal. No es alguien que se recree en el sufrimiento de su enemigo, al contrario, odia alargar más de lo necesario el combate, pues lo considera inútil y pretencioso, además, de esta forma no le otorga al rival la oportunidad de recuperarse. En cuanto a su forma de matar, suele ser limpio y eficaz, atacando, siempre que puede, a órganos vitales, aunque no duda en cambiar de estilo a uno más propicio según el oponente al que se enfrente.

DESCRIPCIÓN FÍSICA;

¿Se puede definir algo que no se alcanza a comprender del todo? Quizás, si no lo conoces, si solo lo has visto un par de veces, no te hallas fijado en sus ojos y simplemente los veas de un apagado color miel, sin darte cuenta de que, en ciertas ocasiones, cuando de él fluye la magia, estos adquieren un peligroso tono rojo intenso. Quizás, si cuando lo vistes llevaba su habitual chaqueta negra, no te fijaste en que en el lado derecho de su cuello, su piel parece comenzar a agrietarse poco a poco, sin explicación ninguna, y que esos surcos van descendiendo por todo su costado derecho. Quizás, si lo viste en un lugar oscuro, pensaste que su pelo es de un apagado tono negro, con tintes plateados y no sabes que, cuando la luz incide sobre él, este adquiere un maravilloso tono azul metálico, brillante. Si piensas eso te equivocas. Y mucho.

Joven de aspecto delgado, desgarbado y de una altura aproximada de 1,80 metros, es decir, alto. De musculatura presente pero escasa, apenas si se le notan unas suaves vetas musculosas recorriendo sus brazos, fruto del incesante trabajo con los cuchillos y la esgrima. Su piel, suave y lisa, recorre, perfecta, cada centímetro de su cuerpo con su nívea palidez, dándole en ocasiones un aspecto casi enfermizo, que, sin embargo, se ve paliado por la incesante cantidad de horas al sol que, obligado por su trabajo, soporta diariamente. Cabe destacar que en su cuerpo no le crece demasiado vello, este dando una siempre aparente sensación de ir depilado. Al tacto, la piel del joven es más árida de lo que en un principio hubiese podido parecer y, lo que antes te habían parecido reflejos brillantes, ahora podías comprobar que se trataban de innumerables cicatrices, largas y rectas, perfectas, que el mismísimo Raziel se había autoinfligido a fin de conseguir una de sus ansiadas metas, sentir dolor. No, no es


masoquismo, como podrían pensar algunos, no. Solo desea sentirse vivo, desea ser normal, lo ansía por encima de todas las cosas. Si esto no te había bastado para sorprenderte, comprobarás, si te acercas lo suficiente a él, que su piel siempre emite un olor floral, de hierba recién cortada. No se trataba de perfumes, cremas o jabones, no. Simplemente él emite ese olor. Cada persona tiene un olor corporal, al fin y al cabo, solo que el de Raziel es más extravagante que el del resto.

Tras haberte fijado en los detalles que rodean el cuerpo del Dämonenseele, quizás hayas sentido la suficiente curiosidad para observarlo más a fondo, para observar cada uno de sus detalles, comprobarás entonces en su cara que existe una simetría casi total, una perfección poco usual en los mortales. Ninguna peca, ningún lunar o verruga estropea la delicada armonía de su rostro. De labios finos y poco llamativos, apenas una tonalidad más oscuros que el resto de su piel, no es este su rasgo más llamativo. No, sin duda ese lugar está ocupado por sus ojos. Unos ojos grandes, serios, lejanos, incisivos, de mirada sabia, serena y dura, ocultando una gran pena. Unos ojos de color miel apagados. Unos ojos que, bajo los efectos de la lucha, se vuelven de un intenso color rojo brillante, que, bajo la velocidad del chico, parecen estrellas fugaces que corren inquietas y veloces. Los ojos de un monstruo, dirían algunos, los de un Dios, dirían otros. Raziel diría: “Los ojos de un desastre.” . Y es que, pocos que hayan visto esos ojos han vivido para contarlo.

Rebelde, como él,se puede considerar a su pelo, que cae corto y desemparejado por su cabeza. Ni siquiera se molesta en peinarlo, no pierde la forma fácilmente. De tonos negros y plateados ya de por sí llama bastante la atención, siendo una de las primeras cosas en las que te fijarás si tienes la desgracia de cruzarte en el camino de este Dämonenseele. Pero es cuando la luna reina sobre el cielo cuando el cabello de Raziel pasa a tener un protagonismo especial. Bajo los rayos reflejados de la Luna, su negruzco tono pasa a ser un color azul metálico que tiñe toda su cabellera y que lo hace alguien más especial si cabe. Sin embargo, aún hay algo más… Algo oscuro, profético, misterioso y casi aterrador en el aspecto del joven. Su costado derecho. Avanza su piel agrietándose por ese lado sin explicación alguna aparente, apenas si se notan unas líneas más oscuras que recorren su piel y que la levantan y marchita a su paso.

Sin duda, descubrirás en él a un joven atractivo, curtido por los años y la experiencia, pero sin embargo, no lo llegarás a comprender. Creerás haber captado su figura, sus rasgos y hasta sus movimientos y, sin embargo, te seguirá fascinando. Como un misterio sin resolver y es que Raziel no puede ser descrito. No… Raziel no puede ser definido con palabras. No es un humano corriente al fin y al cabo…


Raziel H. Geïstiger Ezra