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Alteridad

versus

subalternidad Sistema-mundo colonial capitalista extractivista1

Raúl Prada Alcoreza

1

Este libro corresponde a la Cátedra Libre, impartida en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, de la UMSA. La CÁTEDRA ABIERTA de ESTUDIOS COLONIALES, DESCOLONIZACIÓN, TRANSDISCIPLINA Y ESTRATEGIA CRÍTICA (ECDTEC), SESIÓN 5, "Sistema - Mundo Capitalista y Colonial".

1


2


Dedicado a Jorge Raúl Prada Mendez, mi padre. Mi substrato y referente primordial. De él aprendí el saber afectivo y a compartir amando a los seres, que la sabiduría es la humildad, la

apertura

a

aprender

y

sostenerse en la ética de los actos.

3


Índice: Subalternidad y máquinas del sistema-mundo 5 Continentes y océanos, estratificaciones y flujos de fuga Resistencias y diáspora africana

111

Dinámicas corporales y sociales

256

4


Subalternidad y mรกquinas del sistema-mundo

5


En torno a la complejidad del sistema-mundo

6


La pregunta principal que nos hemos hecho

es:

¿Cómo

funciona

la

complejidad, sinónimo de realidad? Esta pregunta no ha sido respondida. Lo que se ha dado son aproximaciones a través de

bocetos,

que

hemos

denominado

andamios provisionales, que son como herramientas de apoyo para ayudar en la edificación

del

Quizás

de

pensamiento los

complejo.

acercamientos

conceptuales, por cierto hipotéticos, uno de ellos tiene que ver con el concepto, ya complejo,

de

simultaneidad

dinámica.

Otro de los conceptos, que deriva del anterior, como consecuencia lógica, es el de sincronía integral.

A lo largo de los

ensayos - que exploran en el tejido del espacio-tiempo de la episteme compleja, recorrido que puede ser tomado como proceso, por así decirlo, usando este término como metáfora - también se han 7


sugerido

hipótesis

interpretativas;

en

este caso, ya son numerosas. No las vamos a citar, pues sería una lista larga; se las puede encontrar en los ensayos. Empero, lo que si vamos a hacer es mencionar lo que podemos considerar las hipótesis interpretativas inaugurales de los bocetos teóricos que siguen. Una de estas hipótesis es que la materia es vida. Propusimos que la vida, en sentido de memoria

sensible,

en

consecuencia,

subjetividad inmanente; es decir, saber, inteligencia,

cálculo,

proyección

anticipada al hecho mismo, en condición inmanente, se encuentran ya antes de las células, en otras palabras, de la vida, en sentido orgánico; se encuentran en las macromoléculas, que crearon la vida. Lograron

retener

supuestamente

se

la

energía, dispersa

que como

entropía, conformando la neguentropía. 8


De este modo, después, sugerimos que si la vida, en sentido amplio, abarcando a la existencia

misma,

distintas

formas

diferentes

aunque

se

inmanentes,

modalidades,

de en con

desemejantes estructuras y relaciones asociativas, que la vida se encuentra ya en los átomos y, de esta manera, en las partículas infinitesimales, creadoras de la materia. Interpretando estas hipótesis teóricas auscultadoras, sugerimos que todo lo que tiene el ser humano, sus facultades, sus capacidades, en sentido integral, su potencia, ya se encuentra en la existencia, pues, de otro modo, no podría haber explicación del ser humano y de sus atributos. El otro concepto estructurante es el de tejido

espacio-tiempo-territorial-social,

que deriva del concepto físico del tejido 9


espacio-tiempo, propuesto por la física relativista. Este concepto se sustenta en la interpretación que reflexiona de este modo: La sociedad se encuentra en el mundo, el mundo, en su complejidad integral, es el planeta; el planeta se encuentra distintas

en

el

pluriverso,

escalas;

entonces,

en si

en

sus el

espesor dinámico en el que nos movemos es

el

tejido

del

espacio-tiempo,

la

biodiversidad y las sociedades orgánicas, entre

ellas

forman

parte

consecuencia, concepto

las

sociedades

del

espacio-tiempo;

podemos

como

humanas,

tejido

especificar

en el

espacio-tiempo-

territorial-social. En otros ensayos posteriores, intentamos avanzar, en la construcción de andamios, considerando estos conceptos y estas hipótesis

interpretativas.

Por

ejemplo, 10


propusimos,

un

poco

a

ciegas,

iluminándonos como con una linterna en la

penumbra,

otras

pretendidamente

perspectivas,

complejas,

para

interpretar las sociedades humanas; uno de estos conceptos es el correspondiente a la sociedad alterativa. Dijimos que la sociedad alterativa preserva la potencia social, pues escapa a la captura de las mallas institucionales del Estado; genera flujos

de

fuga,

abriendo

espacios-tiempos

recortes de

concretos,

no

controlados por el poder. La parte de las sociedades capturadas por el poder, la llamamos

sociedad

institucionalizada.

Aunque estos conceptos, no son, en sí, por

así

decirlo,

conceptos

complejos,

sino, mas bien, tienen analogías con los conceptos esquemáticos dualistas de la episteme de la modernidad, de todas maneras,

la

composición

de

estos 11


conceptos, su estructura categorial, es, de manera diferente, compleja; pues se conforma en la pluralidad y multiplicidad de singularidades. Son tomados como acontecimientos. En relación a los problemas que plantean las teorías de la física relativista y la física cuántica,

como

por

ejemplo,

la

composición y combinación de lo que denominan las fuerzas fundamentales del universo, contando con el reconocimiento de que todavía no se ha llegado a la teoría

unificada,

combinación

que

de

explique las

la

fuerzas

fundamentales, confesando que no se ha llegado a explicar, entre estas fuerzas, la fuerza fundamental de la gravedad, nos pareció pertinente asumir la teoría de las cuerdas, que es la teoría que más ha avanzado

en

lo

que

respecta

a

la 12


construcción de la teoría unificada y de la explicación de la fuerza fundamental de la gravedad. A partir de esta profunda intuición del pluriverso,

por

parte

de

la

física

contemporánea, sugerimos comprender a las sociedades, desde la perspectiva de las cuerdas, concebidas en topologías complejas

que

se

manifiestan

como

vibraciones y ondas. En Flujos-espesores tenemos un ejemplo de estos intentos prospectivos. Por otra parte, se puede mencionar a un conjunto de hipótesis intermedias, que tratan de conectar los andamiajes, que todavía aparecen como sueltos, que se encuentran en los demás ensayos. Así también podemos mencionar a las hipótesis prospectivas intermedias, que cumplen un papel parecido. Fuera de estos ensayos, aparecen otros ensayos, 13


que

hemos

confesados

que

son

especulativos, que tratan, por lo menos, de dibujar posibles bosquejos de nuevos andamios, para contar con algo parecido a un corpus teórico. Este breve balance de nuestros recorridos recientes, en la aventura auscultadora de la perspectiva de la complejidad, tiene el propósito de tenerlo como antecedente, si se quiere teórico, antes de entrar al tema de este ensayo; el que presentamos, que tiene el propósito de tratar de sugerir un diseño de interpretación integral de cómo funciona

el

sistema-mundo,

desde

la

perspectiva de la complejidad.

14


Complejidad

integral

del

sistema-

mundo

Son

las

constelaciones

de

singularidades, en el tejido del espaciotiempo-territorial-social,

en

distintas

escalas, las que crean el sistema-mundo.

Al

mismo

tiempo,

desde

la

perspectiva de la simultaneidad dinámica, el mundo o los mundos, reconfiguran a las singularidades componentes. Cuando se llega, por así decirlo, al sistemamundo, éste reconfigura a los mundos y a las singularidades componentes.

Hay

que

entender

que

cada

singularidad, en sus distintas escalas, es una

composición

incluso

lo

que

compleja podemos

singular, denominar 15


filosóficamente mónadas; por ejemplo, los individuos. Aunque este concepto, el de individuo, sea un concepto moderno discutible, pues el mismo individuo se divide,

es

otra

composición

singular

compleja. No hay pues una singularidad pura fundante, por así decirlo, última. Este es un tema, también, no resuelto por

la

física

cuántica,

que

no

ha

encontrado una partícula pura, por más infinitesimal que sea, pues es también una

composición

partículas

más

de

asociaciones

infinitesimales

de

todavía.

Aunque la teoría de las cuerdas conjetura que son las cuerdas las que componen a las partículas infinitesimales.

Si

fueran

las

cuerdas

el

fundamento, por así decirlo, la misma geometría, la misma topología, cambian completamente.

Como

dicen

algunos 16


teóricos de la teoría de las cuerdas, debemos concebir un universo de once dimensiones; cuatro desplegadas y siete plegadas.

¿Hay que hacer algo parecido, para

comprender a las sociedades, desde la perspectiva de la complejidad?

Aunque

usemos como metáforas los conceptos de cuerdas, de vibraciones y ondas, para comprender a las sociedades, resulta complicado

imaginar,

composiciones

en

macro

este de

caso,

bloques

complejos de cuerdas, que conforman las composiciones

singulares

básicas

del

acontecimiento social. Por lo tanto, lo que hemos hecho respecto al análisis de las sociedades, en la condición en las que se encuentran en el presente, es desplegar acercamientos,

mediante

proyecciones 17


figurativas, es decir, metafóricas, desde el zócalo físico de la episteme de la complejidad. sostienen

Estas

proyecciones

mediante

la

retoma

se de

conceptos configurados por las teorías nómadas,

que

para

nosotros

forman

parte del pensamiento complejo, aunque no piensen de la misma manera, los teóricos de la complejidad. También se apoyan en conceptos elaborados por las teorías críticas de la episteme de la modernidad. De esta manera, tenemos un

boceto

aproximación

hibrido, a

la

mutante,

perspectiva

de

de la

complejidad.

Conjeturamos

que

una

consecuencia teórica de esta aventura auscultadora,

en

lo

que

respecta

al

análisis de las sociedades, comprendidas como parte de la biodiversidad, por lo 18


tanto, como conformaciones vitales en los ecosistemas, en ecologías complejas, lo que podría ser como bloques de macrocuerdas molares, no son instituciones sociales, como la familia, la comunidad, las bandas, las sociedades iniciales; éstas ya

son

singulares

composiciones simbolizadas,

complejas significadas,

interpretadas y asumidas socialmente; sino

algo

anterior

a

las

mismas

instituciones. Este algo, entendido como si

fuese

macro-cuerda

molar,

manifestada como vibración y onda; no es tampoco exactamente social, aunque sea

propenso

a

lo

social.

Se

trata,

entonces, de composiciones de macrocuerdas molares, manifestadas en las tonalidades de vibraciones y de ondas; combinaciones

de

composiciones

complejas, que todavía se encuentran en condición biológica, aunque también se 19


manifiestan en la condición de tránsito, por

así

decirlo,

a

lo

social

y

a

lo

institucional.

Sugerimos que esta composición

compleja

integrada

singular

molar

aparece como predisposición a lo social. Predisposición que puede encontrarse, en condición orgánica,

de

dinámica

expresándose,

molecular virtual

y y

químicamente, como información en el gen humano, también en los genes de los seres orgánicos. Empero, como el gen no existe sino en los cuerpos vivos, en sentido biológico, aparece manifestado o realizado

en

los

cuerpos,

como

predisposición corporal a la asociación complementaria. ¿Qué clase de vibración y que clase de energía sustenta esta fenomenología? 20


Si

retomamos

nuestra

tesis

espinosista de que nadie sabe lo que puede el cuerpo, podemos sugerir que el cuerpo sabe lo que tiene que hacer, aunque esto no sea consciente en el ser humano.

El humano en tanto humano nace,

por así decirlo, cuando interpreta lo que ocurre,

cuando

simboliza

el

acontecimiento. ¿Cuándo ocurre esto y de cómo? Esta es tarea de la multidisciplina compleja, que conjunciona a la biología, a la arqueología, a la antropología y a la sociología; para dar una pequeña lista, que, obviamente puede ser más grande.

Entonces,

se

suponen,

por

lo

menos, tres momentos o componentes 21


integrados,

que

tienen

que

ser

considerados desde la perspectiva de la simultaneidad biológico,

el

dinámica; momento

el

momento

corporal

y

el

momento social.

En consecuencia, lo social, desde la

perspectiva de la complejidad, no puede ser comprendida desde la perspectiva analítica

reductiva,

que

aísla

a

la

sociedad para estudiarla, visualizándola como en un plano de intensidad; en el mejor de los casos, en un espesor de intensidad. Tiene que ser comprendida en la

composición

compleja

de

estos

momentos integrados. Por eso, hablamos de eco-sociedad o de eco-sociedades.

Otra consecuencia, volviendo a la

conjetura del bloque de macro-cuerdas 22


molares, de composiciones complejas de macro-cuerdas,

éstas

responden

a

la

combinación integral de estos momentos articulados.

Son

bloques

de

composiciones de macro-cuerdas básicas, que hacen a la compleja composición ecológica.

Las

sociedades,

entonces,

funcionan, viven, habitan, se reproducen, como acontecimiento vital, que articula e integra

sincrónicamente

las

distintas

un

desatino

dimensiones ecológicas.

Así

que

ha

sido

analítico, separar cuerpo de espíritu, para concebir

al

hombre;

desatino

analítico

de

también la

es

un

modernidad,

separar ecología, corporeidades sociales y sociedad, esta última concebida solo en el plano de intensidad social, reducido a la composición de las relaciones, de las 23


estructuras y de las instituciones. Con este

procedimiento

analítico

y

metodología reductivos, la sociología ha visualizado solo efectos sociales, efectos de multiplicidades singulares masivas. Sin embargo, a pesar de estas reducciones de

la

complejidad,

se

ha

elaborado

interpretaciones teóricas, no solamente descriptivas, sino también explicativas, de

causalidades

sociales.

Que,

ciertamente no han logrado explicar los acontecimientos

sociales,

aunque

sí,

hayan descrito el comportamiento de las relaciones, de las estructuras y de las instituciones.

Quizás esta sea una de las razones

de los equívocos políticos, en sentido restringido,

así

como

de

las

disfuncionalidades de las instituciones, que, en vez de servir al potenciamiento 24


social,

lo

inhiben;

optando

por

las

variadas tonalidades de violencia, para domesticar,

docilizar,

disciplinar

y

controlar a las sociedades.

Para decirlo, un poco irónicamente,

por

eso, parece que

complejo para

es

el pensamiento

requerido

corregir

estas

urgentemente,

grandes

falencias

institucionales.

Falta

entonces

comprender

la

complejidad de los ciclos vitales de la biodiversidad, en la complejidad singular de relaciones abigarradas, que aparecen en la integración ecológica, territorial, biológica, corporal y social.

Es probable, que cuando logremos

comprender esta complejidad dinámica e 25


integral ecológica, recién entendamos las atrocidades que cometen las sociedades modernas, afectando a los ciclos vitales y destruyendo

sus

propias

condiciones

vitales de vida.

Sin

embargo,

institucionalizadas,

las los

sociedades estados,

el

sistema-mundo capitalista, se resisten a abrirse

a

la

comprensión

de

la

complejidad; lo que se ha convertido en un gran muro de obstáculos, peligrosos para la sobrevivencia.

Siguiendo

con

interpretativas podemos sociedades atrapadas

del

sugerir se en

lo

las

sistema-mundo, siguiente:

encuentran mallas

hipótesis Las como

institucionales

ateridas a sus corporeidades sociales, 26


reteniendo

su

potencia

social,

absorbiendo parte de la energía social, para

la

reproducción

de

las

mallas

institucionales; lo que hemos denominado la maquinaria fabulosa del poder.

Liberar la potencia social implica

desmantelar

esta

malla

institucional

aterida de captura y de retención.

Ahora

conjunto

bien,

¿cómo

integrado

de

funciona las

el

mallas

institucionales, que hemos denominado sistema-mundo?

No

es

solamente

la

violencia, en todas sus gamas, desde la violencia

simbólica

hasta

la

violencia

física, y la “ideología”, lo que puede explicar

el

fenómeno

de

captura,

retención y reproducción sistemática del poder. Se puede sugerir una multiplicidad 27


de efectos ecológicos, en lo territorial, en lo biológico, en lo corporal y en lo social. Para decirlo resumidamente, el efecto territorial

de

la

captura

institucional

repercute en los ecosistemas; el efecto biológico de la captura repercute en la composición biológica. Aquí aparece un problema, ¿afecta al genoma humano? ¿De qué manera, si es que lo afecta? ¿Inhibe

sus

capacidades?

Yendo

más

lejos, ¿el genoma ha decidido, por así decirlo, la aniquilación del ser humano debido a su incapacidad de articularse, adecuarse

y

complementarse

con

los

ciclos vitales de la biodiversidad?, ¿o, mas bien, la información, recepcionada por

el

genoma,

obliga

a

una

reprogramación por parte del genoma? Por ejemplo, ¿las nuevas generaciones contendrán en sus cuerpos la información y

el

saber

no-evocativo,

no 28


necesariamente consciente, de responder a la agresión institucional? Por lo tanto, ¿los cuerpos nacerán con la capacidad intuitiva y de comprensión inmediata de la totalidad de la complejidad social y, en consecuencia, actuar en defensa? Otra consecuencia,

¿se

trastrocamiento

de

esperaría los

relaciones,

estructuras

sociales?

Aunque

implícitas

en

las

ámbitos

e

un de

instituciones

estas

hipótesis

preguntas,

suscitan

analogías con el formato simple de las tesis mecánicas, en principio, sirven, para conjeturar

campos

Ciertamente interpretación simultaneidad

de

posibilidades.

quitándole la

a

perspectiva dinámica

la de

y

la de

sincronización integral. Evidentemente no podríamos hablar de repercusiones en lo social,

sin

tener

en

cuenta

la

29


predisposición

de

las

voluntades

singulares.

La constelación “ideológica” de la

modernidad se hace la idea de que controla el mundo; es decir, el planeta, que no conoce en su complejidad integral y dinámica. Este imaginario le sirve para legitimar

las

actuaciones,

desplazamientos contaminantes

técnicos y

acciones

y

destructivos,

depredadores

de

la

biodiversidad. Sin embargo, al hacerlo, no

solamente

socava

sus

propias

condiciones de posibilidad de vida, sino que, al hacerlo, disminuye la capacidad de información, por lo tanto, de saber y de conocimiento; además de repercutir negativamente

en

las

capacidades

y

alcances de las ciencias y las tecnologías. Exagerando

un

poco,

empero,

para

ilustrar, lo único que se ha hecho es 30


desarrollar las tecnologías destructivas. No se comprende que estas estrategias son

suicidas,

apuntan

a

la

propia

destrucción de las sociedades.

No creemos que lo que decimos sea

otra versión de la narrativa apocalíptica. Basta

observar

y

meditar

sobre

las

huellas ecológicas y sus repercusiones destructivas.

Basta,

también,

meditar

sobre el sin-sentido de una sociedad institucionalizada,

que

se

ocupa

de

acumular, en su aritmética contable, la cuantificación sesgada de la acumulación de capital; empero, sin contar los costos transferidos a los

ecosistemas. Basta

tomar en cuenta que, a pesar de la capacidad científica y tecnológica lograda, así como del alcance de la organización mundial

de

los

estados,

sea

una 31


sociedad-mundial que ha incrementado las magnitudes de las desigualdades, de las

estructuras

sociedades.

discordantes

Sin

resolver

de

las

problemas

sociales resolubles, como el hambre, la pobreza extrema, la persistencia absurda de

las

guerras,

la

contaminación

galopante y depredación expansiva, así como el desborde de los odios. Basta tener en cuenta los perfiles desdichados de los sujetos constituidos, incluyendo a los sujetos de las clases privilegiadas. No hay perspectiva a largo plazo, ni mucho

menos

que

sea

alentadora

respecto del porvenir de esta sociedad mundial institucionalizada. ¿Por qué se insiste en seguir reproduciéndola con todas las consecuencias desastrosas que contrae?

32


No

vamos

a

responder

a

esta

pregunta; de manera general, lo hemos hecho

en

otros

ensayos,

sugiriendo

hipótesis interpretativas. Por supuesto que reconocemos el aporte valioso de las teorías más completas, expuestas en los distintos

términos

de

descripción,

interpretación y explicación, dados en el umbral de la episteme moderna; son las teorías de la historia de los ciclos largos del

sistema-mundo

embargo,

no

interpretar

-

capitalista.

queremos ya

lo

hemos

Sin

volver hecho

a -

recurriendo al bagaje de estas teorías; que, de todas maneras, las asumimos como una gran herencia y transmisión de conocimientos. hacerlo

desde

Queremos la

perspectiva

intentar de

la

complejidad. A pesar de que contamos con información menguada, pues no se han hecho investigaciones al respecto, 33


desde la perspectiva de la complejidad. Sin

embargo,

lo

hacemos,

porque

creemos que es indispensable hacerlo, considerando la gravedad de la situación de las sociedades humanas y del planeta, en la álgida actualidad. Por lo menos, queremos poner en mesa y en el debate, estas consideraciones provocadoras.

Volviendo a la pregunta, ¿cómo

funciona el sistema-mundo?, sugerimos el siguiente bosquejo:

El sistema-mundo funciona y logra

la integralidad en el plano de intensidad económico,

incluyendo

al

plano

de

intensidad social, reducido, como dijimos, a los ámbitos de relaciones, estructuras e instituciones.

Funciona

así

con

repercusiones trastrocadoras, sobre todo, 34


relativas a la homogeneización y a la banalización en el plano de intensidad cultural.

Consolidado

sus

mallas

institucionales ateridas y anacrónicas.

Dejando de lado, sin contemplar,

los

otros

planos

de

intensidad

y

espesores de intensidad, que hacen al planeta,

integralidad

combinaciones

compleja

y

de

composiciones

singulares articuladas.

Al

no

tomar

en

cuenta

la

complejidad dinámica de la biodiversidad, se

ilusiona

con

sus

interpretaciones

segadas, asumiendo que la evaluación histórica es positiva; por ejemplo, en toda la gama de teorías relativas al paradigma evolutivo, incluyendo a las teorías

del

desarrollo.

Cuando

una 35


evaluación, por lo menos, aproximativa a la comprensión de la complejidad, incluso una evaluación no compleja, como la de las primeras versiones ambientalista e iniciales de la ecología, muestra todo lo contrario. Que lo que llama evolución tiene un alto costo vital, de mucha incidencia destructiva. Esto no quiere decir, de ninguna manera, que era mejor que nos quedemos como estábamos, en un

principio,

como

en

los

primeros

términos que el humano frecuenta. Sino que las rutas, abarcando la complejidad de los planos y espesores de intensidad, podrían haber sido distintas, no sesgadas, ni remitidas a la selección arbitraria de conocimientos

incompletos

y

pretensiosos.

⦁ que,

En consecuencia, se podría decir aparentemente,

se

han

logrado 36


avances,

en

los

mencionados;

planos

pero,

a

seleccionados costa

de

la

destrucciĂłn o inhibiciĂłn de otros planos y espesores de intensidad. Este descalabro no es un avance, desde la perspectiva de la complejidad, sino una irracionalidad, por decirlo de esa manera, pues el costo es demasiado grande y peligroso, al socavar las condiciones de posibilidad de la vida. No hay nada de que alegrarse respecto de este estilo de sociedad en el presente.

âŚ

Entonces,

el

sistema-mundo

es

integral, solamente en estos planos de intensidad seleccionados; sistema-mundo que se presenta como un orden mundial, una

geopolĂ­tica

capitalista,

un

del

sistema-mundo

sistema-mundo-cultural,

37


un sistema-mundo político, que articula las dominaciones en escala mundial.

Los Estado-nación forman parte del

orden mundial, las economías nacionales forman

parte

capitalista. aunque

de

Las

todavía

la

economía-mundo

culturas sean

nacionales,

abigarradas,

ya

forman parte de la cultura-mundo.

Los gobiernos, sean neoliberales o

progresistas,

forman

dominaciones

y

paradójicas

y

parte

de

las

subordinaciones

perversas

del

orden

mundial. Moviéndose en los márgenes definidos por el orden mundial.

Los

discursos,

que

parecen

contestatarios al orden mundial, ya sea en

versión

de

“ideologías” 38


antiimperialistas

o

“ideologías”

anti-

occidentales u otras formas culturalistas o religiosas, son recicladas en las formas cambiantes

de

legitimación

de

las

dominaciones, sintetizadas en el orden mundial.

Con todo esto, no se concluye, de

ninguna manera, que no hay salida, sino que por esta ruta no se puede seguir, la del círculo vicioso del poder.

Si

bien

las

revoluciones

han

cambiado el mundo, sin embargo, los estados

constituidos,

por

estas

revoluciones, se han hundido en sus profundas contradicciones. Han ampliado el pacto social, ampliando los derechos democráticos, incluyendo la mejora en las inclusiones y participaciones acotadas de 39


los

ciudadanos;

resultado

es

un

empero,

al

final,

sistema-mundo

el

más

consolidado y más amenazante.

Lo más grave de la situación es que

la hiper-burguesía, que domina el mundo, tiene como salida de emergencia a la crisis estructural del capitalismo la opción de la guerra a escala mundial. Guerra, que

por

la

capacidad

alcanzada

de

destrucción masiva de la tecnología de guerra, va a repercutir irremediablemente en consecuencias catastróficas. Ésta es una salida de emergencia, que indica, claramente,

que

la

hiper-burguesía

prefiere desaparecer y hacer desaparecer el mundo, antes que entregar su dominio al conjunto de los pueblos sublevados. La otra salida, de menos impacto, es la guerra mundial de baja intensidad, que 40


ya se ha comenzado a efectuarla. Aunque guerra diferida, su desenlace también puede ser desastroso, aunque los efectos se los sienta diferidamente.

¿Cómo

apocalipsis?

parar Como

esta

marcha

dijimos

en

al otro

ensayo, está en manos de los pueblos. Hasta ahora se ha dejado hacer lo que quieran los gobiernos, incluyendo a las organizaciones internacionales, que son una especie de coordinación mundial de los Estado-nación, bajo control, dominio y hegemonía de las potencias centrales del sistema-mundo capitalista.

La clave de

esta estructura de poder mundial se halla en la renuncia de los pueblos a su propia potencia social, delegando sus voluntades singulares, su voz y la posibilidad de la construcción colectiva de las decisiones. En consecuencia, hay corresponsabilidad 41


de los pueblos en lo que sucede y en lo que pueda suceder.

42


Subsistema-mundo

capitalista

de la dependencia

43


Vamos

a

usar

como

instrumento

metodológico referencial a la teoría de sistemas autopoiéticos, que es parte de la arqueología del saber del pensamiento complejo. Esto para adecuarnos a las connotaciones

epistemológicas

del

concepto sistema-mundo capitalista y del concepto

geográfico-político

de

geopolítica del sistema-mundo capitalista. Ya hemos expuesto nuestra concepción del pensamiento complejo en Episteme compleja. No vamos a volver a repetir nuestras discordancias y diferencias con las

teorías

de

sistemas,

así

como

tampoco nuestros acuerdos y analogías compartidas. El subsistema-mundo capitalista de la dependencia forma parte del sistemamundo

capitalista;

subsistemas.

es

uno

de

sus

Las características de este 44


subsistema,

denominado

países

y

estados-nación periféricos, en el lenguaje de la teoría de la dependencia, y países del

“tercer

económico relaciones

mundo”, desarrollista,

con

el

resto

en

lenguaje

es

que

del

sistema-

las

mundo viene básicamente dado por la transferencia de recursos naturales y la recepción de productos manufacturados y “bienes” de capital, por así decirlo, que son

como

créditos

que

se

pagan

a

intereses dados. Ciertamente, si esta es la relación y la retroalimentación básica; no termina aquí, hay un conjunto de relaciones y retroalimentaciones que se combinan con la relación básica. La teoría de la dependencia definía a esta relación o bloque de relaciones como dependencia

en

el

sistema-mundo

capitalista, de parte de las periferias, 45


respecto del centro de la geopolítica del sistema

mundo

interpretación

capitalista.

plantea

la

En

su

siguiente

dialéctica de la dependencia: el desarrollo del sistema-mundo capitalista produce el subdesarrollo

en

las

periferias

de

la

geopolítica del sistema-mundo. Podemos decir que esta es la condición históricopolítica de la dependencia. Así

como

configuración mundo,

hemos conceptual

definiendo

un

extendido del

la

sistema-

sistema-mundo

cultural y un sistema-mundo político, contenidos

en

el

sistema-mundo

capitalista, podemos también ampliar la configuración del subsistema-mundo de la dependencia, considerando estos otros sistemas-mundos.

Podemos,

entonces,

hablar del subsistema-mundo cultural y del subsistema-mundo político. En este 46


sentido, vamos a buscar definir ambos subsistemas.

47


Subsistema-mundo

de

la

dependencia cultural

En el discurso marxista o filo marxista de la de-colonialidad, se habla, por eso, de la colonialidad, como marca cultural de la dependencia, respecto de la hegemonía y dominación del mundo colonial, que para la formación discursiva decolonial es el “occidente”.

Como

si

una

parte

del

mundo dominara a la otra parte del mundo,

partes

Supuesto

que

externas hace

entre

sí.

inexplicable

la

continuidad

de

la

colonialidad,

la

dependencia

y

la

dominación.

La

reproducción de la colonialidad, de la dependencia,

de

la

hegemonía

y

la

dominación, no puede darse sino en el mundo,

articulando

e

integrando

sus

partes. No hay colonialidad en el mundo 48


si no se da una colonialidad interna en el subsistema-mundo;

esto

es

hay

colonialidad cuando se renuncia a la autodeterminación cultural y civilizatoria. Como

hemos

metodológicas,

optado, el

por

razones

enfoque

sistémico,

diremos que el subsistema-mundo de la dependencia cultural aparece como un subsistema

cultural

transferir

su

que,

bagaje

en

vez

cultural,

de para

enriquecer la dinámica cultural mundial, solo

recepciona

la

cultura

homogeneizante y banal del sistemamundo cultural. Entonces, ¿qué transfiere al sistema-mundo cultual? ¿Transfiere solamente las formas, figuras, signos,

de

sus

acumuladas Vaciadas, estructuras

por

armaduras la

entonces, prácticas,

culturales,

memoria de

social?

contenidos

relativas

a

y los 49


habitus de los pueblos locales. ¿Qué significa

este

vaciamiento

y

esta

transferencia de formas sin contenido simbólico?

Diremos

precisamente

que

del

funcionamiento

del

se

trata

carácter

de

sistema-mundo

cultural, que hemos llamado simulación. Al apropiarse de las formas, de las figuras y de los nombres, hace como que se tratara de un mundo multicultural e intercultural; que también mundializa la cultura. Cuando es precisamente esto lo que no ocurre. En otras palabras, el sistema-mundo

capitalista

se

apropia,

despoja y desposesiona, de los recursos naturales

y

de

subsistema-mundo dependencia;

sus

reservas

capitalista

empero,

de

bloquea

al la la

transferencia cultural; induciendo más bien a convertir al subsistema-mundo de la dependencia cultural a ser meramente 50


pasivo

y

receptivo

de

la

cultura

homogénea y banal del sistema-mundo cultural. Esta situación, simétricamente distinta,

de

donadora retenedora

la

de de

dependencia; recursos cultura

relación

naturales propia,

y

puede

iluminar sobre el carácter complejo de la dependencia. En el segundo caso, el de la dependencia cultural, la dependencia no se da por transferencia sino por todo lo contrario, por la no-transferencia, por la retención cultural. ¿Qué implica este fenómeno paradójico? La dependencia aparece, por lo menos, en dos planos de intensidad, el plano de intensidad de la transferencia económica y el plano de intensidad de la inhibición cultural. La dependencia no solamente es una dependencia económica de la hegemonía y dominación de los 51


centros del sistema-mundo respecto de las periferias del sistema-mundo, sino una dependencia cultural, en el sentido inverso que hemos anotado. Esto lo han expuesto las corrientes teóricas de la decolonialidad. Nuestra diferencia con el paradigma de la colonialidad es que la de-colonialidad dependencia geopolítica

hace

cultural, de

los

hincapié concebida

saberes

y

en

la

como de

los

conocimientos, al mismo estilo que lo hace el paradigma económico crítico, que hace

hincapié

en

la

dependencia

económica. Son dos versiones del mismo estilo de pensamiento, que denominamos pensamiento de la modernidad. En la perspectiva de la complejidad, ahora, acotada provisionalmente, desde el enfoque de la teoría de sistemas autopoiéticos, hay más de un plano de 52


intensidad; por lo menos, dos planos de intensidad, lo que ya hace un espesor de intensidad, por más mínimo que sea. Esto implica, a diferencia del pensamiento moderno, que supone el determinismo y la

causalidad

unilineal,

en

sus

interpretaciones y explicaciones, que la combinación dinámicas

de de

las

composiciones

ambos

planos

de

intensidad, funcionan de una manera compleja;

exponiendo

todavía

considerando solamente dos planos de intensidad.

Este

funcionamiento

complejo de las combinaciones de ambos planos

de

intensidad,

determinación,

que

correctiva

de

las

incluyendo

a

colonialidad.

las

no

es

es la

teorías teorías

Tampoco

se

la

co-

hipótesis modernas,

de

la

de-

trata

de

sobredeterminación, que es la hipótesis correctiva

del

marxismo.

Estas 53


correcciones

no

dejan

deterministas,

tampoco

de

ser

causalistas

y

linealistas. El funcionamiento complejo entre

ambos

plantea

lo

planos que

de

intensidad,

llamaremos

la

sincronización de la dependencia, en la simultaneidad dinámica de la realidad del sistema-mundo capitalista. Para decirlo de manera sencilla, a pesar de los esquematismos redundantes que connota,

diremos

refuerza

de

que

como

manera

que

se

recurrente

y

multiplicada, la condición de dependencia del

subsistema-mundo

Dejaremos interpretación

para más

capitalista.

después adecuada

una al

pensamiento complejo.

54


Subsistema-mundo

de

la

dependencia política

Basándonos en la exposición de nuestra interpretación

del

sistema-mundo

político, que consideramos relativo al orden

mundial

de

las

dominaciones,

diremos que el subsistema-mundo de la dependencia política, desde la perspectiva de

la

teoría

de

sistemas,

tampoco

transfiere su experiencia social política, no aporta su contenido político, sino que también, como en el anterior caso, lo retine y lo practica solamente en su Estado-nación; en la mejor condición, incide en el entorno y en la región. Es el sistema-mundo político el que define las reglas del juego político en el mundo y establece las políticas ejercidas para el mundo y para cada uno de los Estado55


nación. La repercusión es parecida al anterior caso; se refuerza la dependencia, de una manera recurrente y multiplicada. Ahora, que consideramos tres planos de intensidad, el económico, el cultural y el político, la complejidad de la combinación de las composiciones dinámicas entre el subsistema-mundo de la dependencia y el sistema-mundo

dominante,

el

funcionamiento aparece de una manera más compleja. El sistema-mundo no solamente incide en la

dependencia

económica

y

en

la

dependencia cultural, sino también en la dependencia política. Las implicaciones de esta múltiple dependencia no solamente tienen que ver con el reforzamiento, la recurrencia y el efecto multiplicador de la dependencia, sino que ésta adquiere la condición de mecánicas y dinámicas de 56


las

estructuras

de

sumisión

y

subordinación, en lo que respecta a las relaciones entre el subsistema-mundo y el sistema-mundo. La complejidad de la dependencia deviene complejidad de la sumisión

y

la

Parafraseando

a

la

subordinación. teoría

de

la

dependencia, diremos que el desarrollo capitalista

del

sistema-mundo

no

solamente produce el subdesarrollo de las periferias, sumisión

sino y

la

también

produce

subordinación

de

la las

periferias. La paradoja de la dependencia y dominación entre el subsistema-mundo y el sistema-mundo se da pues en esta paradójica dinámica de la dependencia. La dominación se efectúa, se aposenta, precisamente en la generación de las dependencias. sistema-mundo

En

otras

produce

palabras,

el

dominaciones

57


porque precisamente en sus entrañas produce dependencias. Ahora,

después

desplegadas,

de

estas

vamos

configuración

a

definiciones

bosquejar

compleja

funcionamiento

de

las

la del

estructuras,

relaciones, prácticas y operaciones de clausura

del

subsistema-mundo

capitalista de la dependencia.

58


Anti-poiesis

del

subsistema

capitalista de la dependencia

Una

de

las

consecuencias

de

la

dependencia compleja del subsistemamundo capitalista de la dependencia, es esta fenomenología y genealogía de la anti-poiesis. La anti-poiesis vendría a ser todo lo contrario de la poiesis, que significa creación. El subsistema-mundo se reduciría a una reproducción social negativa o, mejor dicha, a una práctica negativa; esto es, a la anulación de la creación social; en otros términos, a la anulación de su potencia social. La paradoja entonces es que el sistemamundo se reproduce y se desarrolla porque

el

subsistema-mundo

muere.

Empero, esta paradoja, como bumerang 59


diferido, deriva en la paradoja de la muerte, no en la paradoja de la vida. Ocurre como si un cuerpo viviera debido a la muerte de sus órganos; lo que no es posible bilógicamente, ni corporalmente. Empero,

como

corporeidad

nos

referimos

institucional,

a

a

una una

maquinaria abstracta e institucional, que no tiene vida propia, sino la adquiere absorbiendo y capturando la vida de las fuerzas sociales atrapadas por sus mallas institucionales,

la

reproducción

del

sistema-mundo no es vital, sino artificial, acompañada

por

la

reproducción

imaginaria de sus “ideologías”.

60


Formaciones espaciotemporales-territorialessociales del subsistema-mundo del capitalismo dependiente

61


Vamos a continuar con lo planteado en el ensayo

Subsistema-mundo

del

capitalismo dependiente; ahora, esta vez, en

enfoque

descriptivo,

menos

teórico

situándonos

y

más

en

una

formación-espaciotemporal-territorialsocial singular. Hemos escogido como referente

concreto

a

la

formación

compleja singular boliviana, que en el lenguaje marxista y gramsciano de René Zavaleta Mercado se denominaba como formación social abigarrada. ¿Por qué ya no

hablamos

de

formación

social

abigarrada? Hemos reconocido el aporte crítico

de

Zavaleta

al

desplegar

una

interpretación distinta y, podríamos decir, compleja,

de

la

formación

social

boliviana. Lectura creativa e innovadora, que se separa de la mimesis recurrente y repetidora de los discursos marxistas tradicionales, que lo único que hacen es 62


aplicar mecánicamente un modelo teórico estandarizado, metodológico,

modelo, en

sus

mas

bien,

interpretaciones

llanas de Bolivia y su formación social. Estos monjes “revolucionarios” creen que por

lo

que

memorística

hacen,

por

de

misma

la

la

repetición estructura

general discursiva, el mismo

formato

“explicativo” vale para todas partes; solo hay

que

cambiarle

de

nombres.

Se

consideran que son consecuentes y se enorgullecen

por

haber

salvado

el

marxismo del revisionismo. Este uso de la formación discursiva marxista, en vez de salvarlo,

como

ellos

presumen,

lo

desgastan, por el uso reiterado y en constante letanía. Los discípulos de Marx terminan matando lo que tenía de vital el marxismo. Entonces, en vez de combatir “ideológicamente” contra los enemigos de clase - usando los mismos términos de la 63


política, en sentido restringido -, lo que terminan haciendo, paradójicamente, es inutilizar el marxismo, que fue, por lo menos, dos siglos, arma de la revolución social;

terminan

coadyuvando

a

los

enemigos de clase con esta manera de chamuscar el marxismo. No retomamos el marxismo sino de una manera crítica, además de desplazarnos fuera de su horizonte epistemológico, que consideramos forma parte de la episteme de la modernidad y del pensamiento esquemático

dualista

moderno.

No

dejamos de valorarlo, quizás como la formación discursiva de mayor incidencia y convocatoria que las otras formaciones discursivas

histórico-políticas.

Consideramos que es una de las más valiosas herencias, no solamente teórica, sino sobre todo práctica; apreciando su 64


praxis revolucionaria, por lo menos, antes de

tomar

el

poder.

Pero,

no

nos

consideramos marxistas, pues, creemos situarnos ya fuera de los horizontes de la modernidad,

de

sus

formas

de

pensamiento y de su episteme dualista, a los

cuales

pertenece

el

marxismo.

Consideramos que incursionamos en los horizontes móviles de la episteme de la complejidad. En estos horizontes nómadas, se han abierto

también

ambulantes

de

otros las

horizontes

luchas

sociales,

territoriales, ecológicas, de subjetividades heterogéneas,

correspondientes

a

las

nuevas formas de contrapoder y contrasistema-mundo

capitalista.

El

pensamiento complejo retoma, además de situarse en el zócalo epistemológico de la

episteme

compleja

-

zócalo

que 65


corresponde

a

cuántica

las

-,

actualizadas,

la

física

relativista

experiencias

las

memorias

y

sociales sociales

actualizadas y las dinámicas sociales de los pueblos, reconociendo y apoyando a la nueva generación de luchas desatadas. En

este

sentido,

en

su

connotación

política, económica, social y cultural, para decirlo

con

convierte

términos en

no

conocidos, solamente

se en

instrumento complejo de lo que antes era la

revolución,

sino,

en

el

contexto

conceptual del pensamiento complejo, es herramienta de deconstrucción de las “ideologías”

e

instrumento

de

diseminación de las mallas institucionales del poder. No es la única connotación, sino

es

una

de

las

múltiples

connotaciones entrelazadas, participando en el acontecimiento, como una más de sus múltiples dinámicas singulares. La 66


participación del pensamiento complejo en

el

acontecimiento

considerarse

no

jerárquicamente

puede como

la

actividad más importante, como lo hacía el pensamiento moderno, en su propio contexto

histórico

y

horizonte

epistemológico. En la perspectiva de la complejidad

no

hay

jerarquía,

sino

simultaneidad y sincronización dinámicas en la complejidad integrada, sinónimo de realidad.

Por

otra

parte,

como

ya

expusimos, el pensamiento no se concibe como

pensamiento

autonomizado,

separado de las dinámicas corporales, sociales y ecológicas, sino que se sabe parte

de

estas

dinámicas

materiales.

Además, se distingue radicalmente de las pretensiones epistemologías

de y

verdad de

la

de

filosofía

las del

pensamiento moderno; no considera que dice la verdad sobre la complejidad, 67


sinónimo

de

realidad,

sino

que

es

meramente un instrumento dinámico de interpretación, que sirve para orientar las acciones de las sociedades alterativas; coadyuvando a la orientación de sus acciones

y prácticas. Colabora

en

la

comprensión afanosa de la simultaneidad dinámica y la complejidad integrada de la realidad; sobre todo, contribuyendo a la necesaria comunicación de las sociedades humanas

con

todos

los

seres

del

pluriverso. No

se

trata

revolucionario,

de

un

pensamiento

al

estilo

se

los

pensamientos críticos y contestatarios de la modernidad, al talante del marxismo, sino de un pensamiento reintegrado al cuerpo y a las corporeidades sociales, así como

a

los

espesores

de

intensidad

ecológicos de la biodiversidad; espesores 68


que abarcan a las vibraciones, ondas y corporeidades complejas infinitesimales cuánticas; también a vibraciones, ondas y corporeidades relativistas

complejas y

molares

gravitacionales.

Un

pensamiento que forma parte de las dinámicas de las cuerdas, en sus distintas escalas, de las composiciones de las partículas

infinitesimales,

de

las

combinaciones y composiciones de las fuerzas fundamentales del pluriverso, de las

composiciones

atómicas

y

moleculares, de las composiciones vitales de las macromoléculas; por lo tanto, de las

combinaciones

complejas

singulares

y de

composiciones la

vida.

Se

concibe como una actividad vital, en la proliferante constelación de actividades y dinámicas del planeta, que se encuentra en el complejo tejido del espacio-tiempo del

pluriverso.

Forma

parte

de

la 69


sincronización dinámica y simultanea del pluriverso. En

esta

sincronización

dinámica

y

simultánea del pluriverso, el pensamiento integrado a la percepción, al cuerpo, es inmanente en la materia; materia oscura y luminosa que es vida, en sentido amplio, es inmanente en la existencia, en las distintas escalas del tejido espaciotemporal del pluriverso. También, para decirlo

provisionalmente,

se

puede

sugerir la hipótesis eventual de que el pensamiento

es

inmanente

en

la

existencia e inmanente y trascendente en la vida, en sentido biológico; adquiriendo las formas evocativas de expresión en las sociedades humanas.

El acontecimiento

primordial, para decirlo de esta manera no adecuada, es la vida, tanto en su sentido

amplio,

como

existencia,

así 70


como en sentido restringido, como vida, en

sentido

biolรณgico.

ร‰stas

son

conformaciones complejas, que no estรกn separadas, ni se distinguen delimitadas, sino que forman parte de lo mismo, de la misma

complejidad

integral

del

pluriverso, del tejido del espacio-tiempo, en distintas escalas. Se puede decir, circunstancialmente, que la combinaciรณn de composiciones complejas singulares de la vida, en sentido biolรณgico, tiene como substrato complejo, la vida, en sentido amplio, de la existencia.

Una vez expuestas estas consideraciones contextuales, desde la perspectiva de la complejidad, podemos pasar al tema del ensayo, que es el de las formaciones espacio-temporales-territoriales-sociales

71


del

subsistema-mundo

del

capitalismo

dependiente.

72


Perfiles

de

formaciones

espaciotemporales-territorialessociales del subsistema-mundo del capitalismo dependiente

Hemos dicho que el subsistema-mundo del capitalismo dependiente forma parte del sistema-mundo capitalista y de su geopolítica.

Las

formaciones

espaciotemporales-territoriales-sociales forman parte de las combinaciones y composiciones complejas integradas de las ecologías de la biodiversidad. En este sentido, la configuración conceptual es más

amplia

en

las

formaciones

espaciotemporales-territoriales-sociales que

en

el

subsistema-mundo

del

capitalismo dependiente y en el sistemamundo capitalista. Pues su complejidad abraza

la

condición

de

posibilidad 73


ecológica de la vida; por lo tanto, de las sociedades,

no

solo

humanas,

sino

orgánicas e inorgánicas, usando estos conceptos discutibles heredados. De esta manera, la comprensión de la perspectiva de la complejidad, que compartimos, va más allá y se encuentra más acá de la perspectiva - también compleja - de la teoría de sistemas autopoiéticos, que utilizamos

metodológicamente

en

el

anterior ensayo. Para simplificar la larga denominación de formaciones

espaciotemporales-

territoriales-sociales, vamos a llamarlas, como

hicimos en

anteriores ensayos,

formaciones

eco-sociales.

Estas

formaciones

eco-sociales

son

composiciones complejas singulares, que articulan

e

integran

dinámicamente

planos y espesores de intensidad de 74


ciclos de vida del tejido espaciotemporalterritorial-social. En la comprensión de estas

complejidades

indispensable

dinámicas,

entender

es los

funcionamientos dinámicos entrelazados de estas formaciones singulares; concebir el mapa, en distintas escalas, de las dinámicas

de

inherentes

a

las las

sincronizaciones

formaciones.

Para

ilustrar lo que decimos, diremos que, por ejemplo - solo tomando algunos planos y espesores de intensidad seleccionados, usando los nombres acostumbrados -, que

las

formaciones

eco-sociales

articulan, en combinaciones singulares, los

distintos

planos

y

espesores

de

intensidad, situándose como matriz de los planos y espesores de intensidad social; que envuelve y enlaza a los planos de intensidad económico, político y cultural. Toda esta integración dinámica, a su vez, 75


se integra a la complejidad entrelazada e imbricada de los ciclos vitales de la biodiversidad. Se trata de formaciones eco-sociales que requieren

pensarse,

imaginarse,

concebirse,

conceptualizarse,

interpretando las dinámicas simultáneas de la complejidad. La interpretación, que lleva a la comprensión, también a la explicación, por ende, a teorías de la complejidad, complejidad podría

no de

hacerlo.

la

abarca

toda

realidad,

pues

Lo

que

hace

la no es

aproximarse, mediante interpretaciones circundantes,

que

reducen

complejidad,

conformando

la una

complejidad hermenéutica, ciertamente instrumental y provisional, en la medida que las vinculaciones entre experiencia social, memoria social e interpretación 76


social se enriquecen. No hay verdad, sino un aprendizaje social permanente.

Dijimos que el subsistema-mundo del capitalismo dependiente forma parte del sistema-mundo capitalista. El sistemamundo capitalista se encuentra en los espesores intensos de la biodiversidad; forma

parte

de

subsistema-mundo

sus

ecologías.

del

El

capitalismo

dependiente tiene la misma situación que el sistema-mundo, solo que a escala menor y en un pedazo, por así decirlo, de la

voluminosidad

esférica

de

los

espesores intensos de la biodiversidad. Ambos,

el

subsistema-mundo

sistema-mundo,

forman

parte

y

el

de

las

dinámicas ecológicas integradas de los ciclos vitales de la biodiversidad. Sin embargo,

ambos

se

consideran 77


superiores a la naturaleza; es más, creen que la dominan y controlan. No se dan cuenta, no tienen consciencia, por así decirlo, que dependen de los ciclos vitales de la biodiversidad, de las dinámicas ecológicas

y

de

la

armonía

de

los

ecosistemas, donde se encuentran. Al creer

imaginariamente

superiores,

que

forman

que parte

son de

la

jerarquía lograda por la evolución, se comportan

como

si

fueran

realmente

autónomos respecto a la biodiversidad y sus ciclos vitales. Entonces, se presentan, al

disociarse

imaginariamente

e

institucionalmente, de las ecologías y los ecosistemas, como una obstrucción de los ciclos

vitales,

cohesionadores integrales

de

como de

las la

factores

des-

articulaciones complejidad,

convirtiéndose en una amenaza para la

78


vida, sobre todo, para la sobrevivencia humana. En la sincronización compleja y dinámica del planeta y del pluriverso, donde se encuentran

el

sistema-mundo

subsistema-mundo, comportasen

pareciera

y

el

que

se

de-sincronizada-mente

afectando a la sincronización integral del pluriverso, particularmente del planeta, en sus distintas escalas.

Empero, no

puede ocurrir esto, precisamente porque el

conjunto

combinaciones

de

constelaciones

de

y

composiciones

del

pluriverso y del planeta funciona como sincronización integral y simultánea. Lo que parece pasar, mas bien, es que en esta sincronización integral simultánea y cambiante,

como

expusimos

en

otro

ensayo, al afectar del modo como lo hace y

hemos

descrito,

al

contaminar,

al 79


depredar, al obstruir los ciclos vitales y destruir la coordinación armónica de los ecosistemas, la sincronización integral del planeta

modifica

las

formas

de

sus

sincronías integradas. Ni el sistema-mundo ni el subsistemamundo dominan las ecologías integrales y los ciclos vitales de la biodiversidad; ésta es

una

pretensión

imaginaria

de

las

mallas institucionales del sistema-mundo; pretensión que sólo se da y asume en la “ideología” antropocéntrica del sistemamundo

capitalista

y

del

subsistema-

mundo del capitalismo dependiente. Lo que ocurre efectivamente es que, en los contextos desatadas,

y

formas el

de

sincronización

sistema-mundo

y

el

subsistema-mundo son diseminados por la vida misma, en toda su complejidad integral y dinámica. 80


¿Cómo puede ocurrir esto? Por lo menos, hipotéticamente,

podemos

sugerir

algunas alternativas; quizás dos, fuera de las que mencionamos en otro ensayo. Las sociedades alterativas, que escapan a la captura y al control de las estructuras de poder,

pueden

actuar

en

contra

del

sistema-mundo capitalista, buscando su deconstrucción, su desmantelación y su diseminación.

Otra

sincronización

alternativa,

integral

genera

la la

desaparición de las sociedades humanas, al no poder éstas resolver el problema mayúsculo, la amenaza a la vida de parte del

sistema-mundo

capitalista.

Esta

última hipótesis es corroborable, dadas las

condiciones

de

posibilidad,

la

complejidad dinámica y simultanea del planeta

y

posible

que

del las

pluriverso.

No

sociedades

parece

humanas 81


destruyan

la

vida

en

su

compleja

totalidad creativa, en el planeta; mucho menos, en el pluriverso. El

sistema-mundo,

por

tanto,

el

subsistema-mundo, se han convertido en formas y estructuras institucionales de contra-vida o anti-vida. Son máquinas destructivas de los ecosistemas y los ciclos

vitales.

En

esta

situación

catastrófica, no es sostenible hablar de “progresismo”, incluso de “socialismo”, como si fueran algo distinto, desde la perspectiva “conservadurismo”

ecológica, y

al

al capitalismo

liberal. Forman parte del mismo sistemamundo

capitalista,

así

como

en

su

pertenencia al sistema-mundo político, el orden mundial de las dominaciones. Se trata de matices de la misma afectación contra la vida. El “progresismo” mentado 82


solo fuese sostenible si la complejidad se redujese

a

los

límites

del

plano

de

intensidad y el espesor social, obviando las dinámicas ecológicas, que son la matriz de los substratos, que hacen de condiciones de posibilidad vitales de las sociedades.

Esta

reducción

de

la

complejidad es meramente “ideológica”, solo puede sostenerse imaginariamente. Desde

la

perspectiva

ecológica,

el

“progresismo”, el “socialismo”, son tan “reaccionarios” y peligrosos, como lo son las versiones “conservadoras”, liberales y neoliberales del sistema-mundo político. El

problema

enfrentan

o

las

la

problemática,

sociedades,

no

que se

restringen ni se circunscriben al tamaño delimitado

como

problemática

social,

incluyendo la problemática política y la problemática económica, tal como

se 83


interpretó

en

las

corrientes

críticas,

contestatarias y “revolucionarias”, de la era de la modernidad.

Quizás, podía

sostenerse esta interpretación, en los horizontes

de

la

experiencia

social

moderna, en una primera etapa de la modernidad y del capitalismo; mientras no incidían en la extensidad e intensidad, como ocurrió en las siguientes etapas, incrementándose el impacto cada vez más.

Esta

temprana

consideración

positiva de las formaciones discursivas modernas no deja de ser “ideológica”; solo

que

la

“ideología”,

en

aquél

entonces, no era tan evidente como ahora

para

hablamos

la de

interpretación sociales,

experiencia social. la ni

tampoco

comprensión

No e

de

la

“ideología”

de

las

posiciones,

prácticas y relaciones estructurantes, sino del espesor de la experiencia social. 84


Espesor de la experiencia social hecha de inscripciones hendidas

en

sensibles los

como

cuerpos,

huellas que

son

memorias sensibles; experiencia social que

no

necesariamente

conscientemente

por

se

parte

procesa de

las

sociedades institucionalizadas.

85


Dinámicas complejas del poder en las eco-sociedades Formaciones-espaciotemporalesterritoriales-sociales y dominación

Desde la perspectiva de la complejidad, las

dominaciones

del

sistema-mundo

capitalista se ejercen no solamente sobre la sociedad, capturando a las fuerzas sociales que no escapan a la captura, constituyendo

la

sociedad

institucionalizada. Quedando los flujos de fuga de las fuerzas sociales no atrapadas como sociedad alterativa. Sino que se efectúan incidencias e impactos negativos en los espesores ecológicos, sin lograr dominarlos, como dijimos. Esta situación más amplia y más compleja que lo que se observó e interpretó respecto al poder en las formaciones sociales, implica, por su 86


mayor complejidad, replanteamientos en la

interpretación

de

las

dinámicas

complejas del poder. Hemos dicho que el poder es parte de la economía política generalizada. Esto es entendido en lo que respecta a los planos y espesores de intensidad sociales. Sin embargo,

¿ocurre

lo

mismo

cuando

consideramos la complejidad dinámica ecológica? ¿Podemos hablar de economía política generalizada cuando el contexto dinámico es la ecología o el Oikos, que nos cobija? Vamos a tratar de responder esta pregunta. Hablamos

de

economía

política

al

referirnos a la bifurcación efectuada entre lo concreto y abstracto en los planos de intensidad de la sociedad, dándose lugar distintas economías políticas singulares, 87


que valorizan lo abstracto y desvalorizan lo concreto en cuestión, de acuerdo a la referencia.

Articulándose

economías

políticas

en

todas la

estas

economía

política generalizada integrada. ¿Podemos extender estos procesos y sus efectos en lo

que

respecta

simultánea

y

a

la

dinámica

complejidad ecológica

integrada en el planeta? No parece factible hacerlo por varias razones. No solo porque no hay sujetos sociales en los ecosistemas, aunque sí, como hemos expuesto en otro ensayo, subjetividades inmanentes, devenidas de las memorias sensibles inmanentes, sino que el poder, las máquinas económicas, las máquinas de guerra, las máquinas políticas, del sistema-mundo capitalista, no puede efectuar esta separación de lo concreto respecto de lo abstracto en el 88


Oikos, de la misma manera que no puede hacerlo respecto a los cuerpos, respecto a las dinámicas corporales. El cuerpo no se separa de su manifestación sensible, de su potencia energética, sino que las mallas

institucionales

se

apropian

de

parte de las fuerzas de la potencia social; fuerzas separadas de lo que pueden, de su

potencia;

fuerzas

convertidas,

en

condición de capturadas, en poder, que ya es economía política, en su singular valorización abstracta, separada de la potencia concreta. Este fenómeno de la economía

política

imaginariamente sobre

la

base

e de

acontece

institucionalmente, la

apropiación

de

energía vital. Esta fenomenología de la economía política generalizada no puede darse en el Oikos o con respecto al Oikos. Primero, porque efectivamente no se da ni en el cuerpo, sino en el sujeto social; 89


en tanto el sujeto es constituido por el poder, por los diagramas de poder. El sujeto es un producto del poder, cuando el poder se inscribe en la superficie del cuerpo y en el espesor del cuerpo. En la superficie del cuerpo como archi-escritura de huellas de la historia política; en el espesor del cuerpo como marcas de huellas genealógicas del poder, ateridas como gramatología de las dominaciones. La

subjetividad

sumisa,

subordinada,

moldeada por el poder, emerge de estos traumas. El sujeto deviene en la síntesis dinámica de la heterogénea subjetividad constituida. Es en el sujeto, que es la composición edificada de las inscripciones del poder en el cuerpo, que quedan para la memoria sensible,

como

traumas,

que

se

interpretan simbólicamente a partir de las armaduras

culturales;

armaduras 90


culturales que adquieren significaciones a partir del lenguaje de las estructuras “ideológicas, cuando

las

que

se

institucionalizan,

prácticas,

comportamientos

del

acciones sujeto

y

social

devienen en habitus. ¿Cómo impacta el desenvolvimiento destructivo del sistemamundo capitalista en los ecosistemas, en las memorias sensibles inmanentes, en las

subjetividades

inmanente?

No

lo

sabemos. No se ha investigado este efecto por parte de las ciencias de la modernidad. Es tarea multidisciplinar del pensamiento

complejo

hacerlo.

No

podemos, entonces, hablar de economía política

cuando

biodiversidad.

el

contexto

Entonces,

¿qué

es

la

ocurre?

Podemos, al respecto, lanzar algunas hipótesis prospectivas de interpretación.

91


Los límites del poder del sistemamundo capitalista

El

desconoce

sistema-mundo la complejidad

simultanea sospecha

capitalista

del de

Oikos; la

dinámica

y

conoce

ni

no

existencia

de

las

subjetividades inmanentes del Oikos, que emergen

de

las

memorias

sensibles

inmanentes de las ecologías del planeta. En consecuencia, la economía política generalizada espesores sabemos

no

del que

se

extiende

Oikos.

Sin

el

a

los

embargo,

sistema-mundo

se

apropia de lo que la economía llama recursos contaminando ecosistemas.

naturales, y Se

depredando,

destruyendo apropia

de

los las

materialidades de los recursos naturales, convertidos en objetos de explotación, 92


imaginariamente,

institucionalmente

y

económicamente. Supone que se apropia de la energía contenida; empero, hay que tener en cuenta que la “ideología” del sistema-mundo reduce la representación de la energía a su condición fluida de fuerza cosificada; la considera también objeto. No comprende que la energía es potencia; por lo tanto, vida, en sentido amplio. No se comunica con la energía, sino

solo

la

usa,

sin

calcular

las

consecuencias, pues el sistema-mundo no controla la energía; lo que hace es desencadenar

procesos

de

flujos

energéticos que no controla, aunque sí los

utilice

y

canalice

mediante

sus

maquinarias, entre ellas las maquinarias industriales.

La

utilización

de

las

fuerzas

energéticas cosificadas es medida por la 93


contabilidad

capitalista;

medida

físicamente y convertida esta medida en cuantificación de valor abstracto, de valor de cambio, dinerario, denominado capital. Estos son los recursos del uso capitalista de la energía. Son también los límites de su pretendido control y dominio de la naturaleza.

En consecuencia, más que destruir

la complejidad dinámica y simultánea de los espesores ecológicos, lo que destruye, sobre

todo,

sociedades

es

la

humanas

relación con

de

el

las

Oikos.

Afectando notoriamente a las sociedades, mermando

sus

sobrevivencia.

El

capacidades Oikos,

de

en

el

desenvolvimiento de las estructuras de ciclos de larga duración, se regenera; la vida

se

reinventa

y

se

recrea 94


constantemente.

Si

las

sociedades

humanas no resuelven este problema de la

destrucción

relaciones

con

sistemática el

Oikos,

de

la

sus

vida

se

final,

la

regenerará sin el ser humano.

Otra

consecuencia;

al

destrucción efectuada en los ecosistemas es

efectivamente

destrucción

de

las

sociedades humanas. Esta destrucción se efectúa

principalmente

procesos

de

extractivista geopolítica,

explotación del

capitalista;

a

que

través de

los base

sistema-mundo funciona

definiendo

dos

como

geografías

económicas. Una de ellas, la economía preponderantemente extractivista, en las periferias, con todas las combinaciones singulares que se puedan dar, mediante los despliegues industriales y financieros. La

otra

de

ellas,

la

economía 95


preponderantemente

industrial,

en

los

centros, durante las primeras etapas de la

modernidad

capitalismo;

y

ahora,

contemporaneidad, economía

primeros

en

del la

preponderantemente

especulativa.

destrucción

ciclos

se

También

efectúa

la

como

consecuencia de la contaminación y la depredación, demoledor

donde el

juega

proceso

un

papel

productivo

capitalista.

Estos son los límites del poder y del

telos, por así decirlo, que proyecta el sistema-mundo como finalidad para el porvenir de las sociedades humanas.

96


Estado-nación

subalterno

en

los

límites del poder del sistema-mundo capitalista

El

Estado-nación

subalterno

de

las

periferias de la geopolítica del sistemamundo

capitalista,

imaginaria

de

las

es

la

institución

sociedades

en

las

latitudes expandidas de las periferias. Se trata de una maquinaria fabulosa, de composiciones

complejas

singulares,

según el contexto, el periodo, la historia política

singular,

la

combinación

de

cultura propia y la cultura recepcionada del sistema-cultura-mundo. Su función es garantizar la transferencia de los recursos naturales, en las condiciones establecidas de los términos de intercambio, por parte el sistema-mundo político, contenido en el sistema-mundo capitalista. Solo tiene 97


márgenes de maniobra posibles, acotados por

el

orden

mundial

de

las

dominaciones. Aunque se den variedades de formas de gubernamentalidad en los Estado-nación subalternos, el sistemamundo

capitalista,

dispositivos,

a

través

engranajes

y

de

los

mallas

institucionales globalizadas, garantiza la reproducción y acumulación de capital. Pueden

darse

contradicciones

entre

algunas formas de gubernamentalidad, por ejemplo, populistas y “progresistas”; empero,

estas

contradicciones

no

trastocan ni alteran el funcionamiento de las máquinas de poder, de las máquinas económicas, de las máquinas de guerra, de las máquinas culturales, del sistemamundo capitalista. A lo mucho que llega estas contradicciones es causar molestias en la hiper-burguesía mundial y en las burguesías nacionales, en la burocracia 98


del orden mundial y en las burocracias nacionales, en la casta de funcionarios del sistema financiero internacional y de los funcionarios banqueros nacionales. Esto

ocurre

internacional, funcionarios,

porque su

la

burguesía

burocracia

acompañados

y

sus

por

sus

homólogos nacionales, no conocen el funcionamiento de sus estructuras de poder, de sus diagramas de dominación y sus

cartografías

políticas,

conozcan

el

funcionamiento

máquinas

de

poder,

aunque de

económicas,

sus de

guerra y culturales; anotando que no calcula sus efectos. Lo que hay que investigar en los Estadonación subalternos son sus formas de gubernamentalidad.

Estas

formas

son

procedimientos efectivos de la maquinaria abstracta del poder; es donde se realiza 99


efectivamente la idea y la forma del Estado.

A

propĂłsito,

sugerimos

una

interpretaciĂłn hipotĂŠtica de estas formas de

gubernamentalidad

singulares,

teniendo como referente a la formaciĂłn espacio-temporal-territorial

singular

boliviana.

100


Perfil

de

la

gubernamentalidad

clientelar

âŚ

La

genealogĂ­a

gubernamentalidad

en

de

la

Bolivia

se

constituye en la conquista. Primero, como gubernamentalidad como

colonial;

gubernamentalidad

intermitentemente, gubernamentalidad dictatoriales;

segundo,

liberal,

rota

formas

de

patrimoniales

y

por tercero,

gubernamentalidad

como

populista,

que

no

deja de ser liberal, empero, trastocada en una mezcla barroca, que la convierte en gubernamentalidad

clientelar;

como

gubernamentalidad

quinto,

en

la

actualidad,

cuarto,

neoliberal; como

una

renovada gubernamentalidad clientelar, que combina con simulaciones populistas, simulaciones socialistas y simulaciones comunitarias. 101


La

gubernamentalidad

renovada

y

reforzada,

intensificada,

se

clientelar,

expandida

afinca

e

haciendo

funcionar un conglomerado maquínico; maquinarias

barrocas

de

maquinarias

extractivistas

poder; de

la

administración económica y política de la renta

que

dejan

las

empresas

trasnacionales. Maquinarias de represión, que funcionan acompasadas, a pesar de sus rivalidades gremiales, una; simulando ser un ejército militar; la otra, siendo efectivamente policía. Los dos aparatos de

emergencia

del

Estado

funcionan

como contrainsurgencia y represión de movilizaciones sociales.

La gubernamentalidad clientelar se

caracteriza por sustituir la convocatoria 102


popular por la expansión de las relaciones clientelares.

Trayendo

a

colación,

la

expansión de las formas paralelas del poder

no

institucionalizadas,

la

intensificación de la economía política del chantaje,

el

uso

desmesurado

de

la

demagogia y las formas mezcladas de simulación.

Entre

las

formas

de

simulación

barrocas,

se

encuentra

la

comedia de la democracia, refiriéndonos a la democracia formal e institucional, convertida en comedia mediocre.

Siendo

ya

la

gubernamentalidad

clientelar una repetida versión, es ya un teatro político, de disminuida calidad, que está más cerca del drama que de la tragedia. En estas condiciones, tiende a generar las formas más grotescas de la violencia, tratando

simbólica de

ocultarlas

y

descarnada; con

estridente 103


propaganda y desmesurada publicidad. Ilusionándose

e

ilusionando

a

sus

creyentes, esperando se puede sustituir la realidad con la difusión estereotipada de propaganda y publicidad chabacana.

El ejercicio de la política, en la

gubernamentalidad clientelar renovada, tiende a convertirse en un constante forcejeo, en una permanente cadena de empujes y empellones; afrontando los problemas

sin

tacto

ni

talento.

Alardeando desenfrenadamente, síntoma de su vulnerabilidad e inseguridad, de su pérdida de convocatoria y legitimidad desaparecidas;

convertidas

en

usos

utilitarios de la legalidad. Incluso tiende con más inclinación a cometer delitos constitucionales,

vulnerando

la

Constitución, las leyes y las normas; 104


cometido

fraudes

electorales,

en

sus

últimos periodos de gestión.

⦁ la

En los últimos periodos de gestión, gubernamentalidad

clientelar

renovada, en su desesperación, por la crisis política, sentida por su atareada gubernamentalidad, no lograda, recurre a la

proliferación

de

corrupciones,

generando, más que en otras formas de gubernamentalidad,

la

dramática

corrosión institucional. Lo único que le queda a mano es mostrar prepotencia, aparentar a gritos seguridad y fortaleza, que visiblemente no las tiene. Arrollar derechos

constitucionales,

civiles,

políticos, sociales, colectivos y derechos de los seres de la biodiversidad, derechos establecidos por la Constitución.

105


Ante los escándalos desatados, la

audacia criolla, ya desgastada, atina a montar tramoyas para desarmar a la “oposición”, que

efectivamente

no

es

ningún peligro para la gubernamentalidad clientelar; pues no solamente es débil, sino su “oposición” resulta efectivamente complementaria al “oficialismo”.

Atina a

construir, ociosamente, montajes para justificar retrasos y rezagos del programa de gobierno, que, a todas luces, es un evidente Constitución.

incumplimiento Montar

de

la

comedias

dramáticas pasionales para echar cortinas de

humo,

cuando

se

descubren

estruendosos escándalos de corrupción y delitos económicos contra el Estado.

Estos síntomas asombrosos, sobre

todo, por la magnitud de su intensidad y expansión, correspondientes a las formas 106


paralelas del poder y a la economía política del chantaje, que prácticamente no

solo

han

atravesado

las

mallas

institucionales, sino que, también, las formas paralelas del poder han terminado cooptando

a

las

institucionalizadas queda

es

la

del

formas

poder.

Lo

que

inútil

de

las

inercia

estructuras normativas y la demagogia embustera, queriendo demostrar que se cumple.

Sumando

a

esta

catastrófica

calamidad política, entre las formas de la economía cobrado

política

del

preponderancia

chantaje, la

ha

economía

política de la cocaína.

En consecuencia, la crisis múltiple

del Estado-nación, en las periferias, la 107


crisis

múltiple

del

Estado-nación

subalterno, deriva en la administración improvisada de la crisis política.

En

el

caso

boliviano,

esta

gubernamentalidad clientelar renovada, adquiere su singularidad propia, debido a los componentes debilitados del gobierno y de la gestión estatal.

La

singularidad

local

de

esta

gubernamentalidad clientelar en Bolivia, adquiere una tonalidad desalentadora y desmoralizante, porque, a diferencia de otros

gobiernos

apostado

con

“progresistas”, ingenuidad

se

ha

supina

y

petulancia tonta, a la destrucción de las organizaciones sociales, al ahogar sus autonomías de funcionamiento, sin dejar siquiera, aunque sea un poco de libertad. 108


También se ha apostado al vaciamiento del partido populista, al no generar ni apoyar la formación de su militancia, que está compuesta, de manera deportiva, como se invita a afiliarse a los hinchas del equipo de fútbol, dejándolo como una caja

vacía,

donde

resuena

la

voz

machacona y monótona del caudillo y las voces aduladoras de sus voceros. Sin partido

ni

organizaciones

sociales

solventes, convertidas en pantomimas, el gobierno

y

la

gubernamentalidad

clientelar quedan expuestos y vulnerables ante

las

contingencias

políticas

y

económicas.

109


Continentes

y

ocĂŠanos,

estratificaciones y flujos de fuga

110


Ă frica como alteridad

111


Comentando la obra de Du Bois, Paul Gilroy dice que África emergía como una contraparte mítica de la modernidad de las

Américas,

un

símbolo

moral

transmitido por exquisitos objetos del acervo

africano.

sugerente,

pues

Este los

comentario dos

es

continentes,

América y África, aparecen contrastados, aunque ambos fueron colonizados. La sugerencia implícita de Du Bois es que América se habría occidentalizado, en tanto

que

África

habría

permanecido

como símbolo moral. Aunque Du Bois no encuentra el África de la utopía, cuando viaja al continente reivindicado, de todas maneras, esta figura de contrastes ayuda a preguntarse sobre la diferencia entre las colonizaciones en Abya Yala y en el África. Sabemos, de partida, que una diferencia importante es que África se vacía demográficamente, en tanto que en 112


Abya Yala se efectúa el genocidio y el etnocidio sistemático de las poblaciones nativas. Aunque el vaciamiento africano puede considerarse también genocidio y etnocidio, de todas maneras, los efectos y las modalidades son distintos. Esquematizando se podría decir que la colonización en Abya Yala cosifica el continente, en tanto que la colonización en África deshumaniza el continente; el continente,

que

va

a

ser

llamado

América, se convierte en objeto de la extracción

mineral,

en

continente

africano

se

materia

de

extracción

tanto

que

convierte de

el en

cuerpos

humanos vivos. Los cuerpos vivos van a ser

trasladados

realicen

a

trabajos

América en

para

que

condición

de

esclavos, sustituyendo a las poblaciones nativas que iban desapareciendo, ante la 113


premeditada violencia de la conquista y la sistemática violencia de la colonización. África fue usada como reserva de energía corporal viva, en tanto que América se convirtió

en

reserva

de

recursos

naturales, sobre todo de minerales. Claro que también las poblaciones nativas de Abya

Yala

fueron

sometidas

a

la

servidumbre, a trabajos semi-esclavos; sin embargo, las coronas imperiales, de alguna manera reconocieron derechos, derechos indígenas, a pesar que

los

conquistadores, los encomenderos, los hacendados,

las

administraciones

coloniales locales, nunca cumplieron con los mismos; en tanto que estos derechos no fueron reconocidos a los esclavos; éstos no gozaban de derechos.

No se

está considerando esta situación como ventaja de los pueblos nativos de Abya Yala, sino se observan las modalidades 114


diferentes de la colonización en ambos continentes. Ambas poblaciones nativas, las de Abya Yala y las del África, fueron sometidas al sacrificio en aras de la modernidad y el desarrollo capitalista. Cuando

la

esclavitud

formalmente,

África

fue

prohibida

subsahariana

fue

también ocupada como lo fue Abya Yala; pero esto ocurrió en una etapa posterior. Las potencias industrializadas ocuparon África, se la repartieron en su disputa imperialista, cartografiando el continente, de

acuerdo

coloniales.

a Las

sus

administraciones

poblaciones

africanas

subsaharianas tienen la memoria de la experiencia traumática del vaciamiento violento de sus tierras; las poblaciones africanas transferidas a América tienen la memoria de la esclavización como nuevo nacimiento en las nuevas tierras. Se trata 115


de

dos

memorias

africanas

distintas.

Ambas interpretando la descalificación y discriminación racial; solamente que lo hacen a partir de condiciones de partida diferentes.

Estos

substratos

histórico-

políticos de partida distintos son parte componente de la heterogeneidad de la diáspora africana. África no deja de ser para las poblaciones esclavizadas

la

patria

abandonada,

dejada atrás, la tierra de la nostalgia, también la tierra prometida del retorno o de la integración de los fragmentos de la diáspora.

Para

las

poblaciones

del

continente africano subsahariano, de la memoria del vaciamiento y después de la ocupación colonial, África es el continente que hay que liberar de la ocupación colonial. En el continente africano se desatan las luchas de liberación nacional; 116


en el continente de las Américas las poblaciones esclavas desataran luchas anti-esclavistas,

luchas

de

liberación

social. El ejemplo radical es Haití, donde se desata una guerra anticolonial, que dura doce años, esta guerra se la efectúa a nombre de la República y de los derechos del hombre. Ya es una lucha por la humanidad misma, como la de la revolución francesa, que proclama los derechos

universales

del

hombre.

El

proyecto es mundial. Haití ya es la radicalización de la revolución social al levantar la bandera de la abolición de la esclavitud. La lucha colonial llega a la raíz de la dominación; se interpela a la dominación

colonial

que

habría

deshumanizado al ser humano. Si

recurrimos

concepto,

metafóricamente

inadecuado,

por

cierto,

al de 117


consciencia, pero útil para ilustrar en la exposición, podemos decir que las luchas de

liberación

nacional

asumen

la

consciencia nacional contra la ocupación imperialista, en tanto que las luchas antiesclavistas

y

sociales

asumen

la

consciencia humanista, consciencia de la humanidad misma. Si bien en Haití la guerra anticolonial se enfrasca en los dilemas de la República, después, al culminar la guerra anticolonial, se forman dos reinos, uno de ellos mestizo, el desborde de la guerra anticolonial y antiesclavista va más allá de los horizontes del

Estado-nación.

liberación

nacional

conformación puede

Las

del

entonces

luchas

derivan

Estado hablar

de

en

la

Nación.

Se

de

historias

diferentes, aunque parezca obvio, de las poblaciones africanas en el continente matriz y en el nuevo continente; sin 118


embargo, esta obviedad esconde una distinción fundamental, los proyectos de liberación tienen alcances diferentes. El proyecto

anticolonial

y

anti-esclavista

tiene su realización plena mundialmente; el

proyecto

anticolonial

de

liberación

nacional, se propone la independencia y, de alguna manera, se clausura con la conformación del Estado nación. Esta hipótesis interpretativa se puede apoyar cuando la idea de reunificación de la diáspora africana, que articula tanto al continente

de

las

Américas

como

al

continente del África, es promovida por las poblaciones africanas que tienen la memoria de la esclavización. El proyecto de la reunificación de la diáspora es un proyecto mundial. También lo fue el socialismo; proyecto

pero,

a

socialista,

diferencia el

del

proyecto

anticolonial anti-esclavista, como rebelión 119


profunda desde la consciencia históricocultural de la humanidad, se proyecta como rebelión civilizatoria. De la misma manera,

las

rebeliones

indígenas

del

continente de Abya Yala se proyectan como proyecto civilizatorio; la guerra anti-colonial es también una interpelación a

la

civilización

modernidad.

dominante,

Estas

anticoloniales

y

la

perspectivas

descolonizadoras

se

oponen a la geopolítica racial del sistemamundo

capitalista,

de-construyen

y

desmantelan esta geopolítica desde las geografías cuerpos

emancipatorias, de

interpretan, espesores cartografías

color

reivindican

concurriendo territoriales

que

en

institucionales

los e

con

los

contra

las

de

las

colonialidades múltiples, inscritas por el poder y el capitalismo.

120


Comentando a Du Bois, Gilroy dice que la percepción

del

intelectual

afro

hace

hincapié en la brutalidad ritual de la vida moderna y civilizada. Esto se remarca tanto en sus argumentos que describen y analizan la continuidad de las atrocidades cometidas, como patrones de crueldad establecidos durante la esclavización, así como en sus comentarios fragmentados sobre

los

genocidios

americanos.

Du

Bois

de

indios

articula

esas

historias de terror etnocida entretejidas al relato

irónico

de

las

promesas

de

modernidad, relato que elabora en la perspectiva

móvil,

abierta

desde

la

ventana de un tren para negros. Du Bois escribe: Por el lugar que pasamos al aproximarnos a

Atlanta,

antigua

tierra

de

los 121


Cherokees, brava nación india, que luchó por mucho tiempo defendiendo su tierra, antes que el destino y el gobierno de Estados Unidos los expulsaran fuera del Mississippi. A propósito, Gilroy dice que la historia de conquista, frecuentemente restaurada en grados

desconocidos

recurrente,

es

de

brutalidad

concebida

como

instrumento operativo, como mecanismo y

dispositivo

administración

de

poder,

política.

De

de

la

todas

maneras, la experiencia de subordinación racial es insuficiente para explicar la riqueza y consistencia de las luchas de defensa y transformación de los afros en Occidente. Este

problema de

escasez

explicativa obliga a Du Bois a plantear cuestiones indispensables; por ejemplo, preguntarse sobre qué distinguía a las 122


formas

políticas

de

las

luchas

antiesclavistas afros respecto de otras formas de lucha más conocidas. Esto implica indagar sobre dónde radicaba la particularidad

de

estos

movimientos

internacionales contra la esclavización, de estas

luchas

por

la

ciudadanía

y

autonomía política. Este desafío exige que se ahonde en la historia oculta. Entonces, la investigación se vuelve compleja; las respuestas a las preguntas planteadas no se encuentran en registros adecuados. Por

otra

parte,

las

fuentes

a

mano

pueden ser engañosas; estas fuentes son estructuradas

bajo

presupuestos

racionales sobre la organización de las luchas;

se

presupuestos

trata

sobre

todo

de

administrativos

burocráticos. Sobre el periodo esclavista, incluso después, existen pocos registros, documentos, manifiestos y otros legajos 123


programáticos, que describan de manera transparente estrategias

los de

los

autoconsciencia buscada

en

objetivos

las

movimientos.

reflexiva

otra

y

parte.

La

debe Las

ser

fuentes

pertinentes deben ser encontradas en otros vestigios; se encuentran en fuentes vinculadas

a

los

imaginarios,

aunque

estas fuentes provisionales sean, mas bien, efímeras. Du Bois sugiere que estas fuentes

pertinentes

prácticas

se

culturales,

hallan

en

las

tanto

así

en

no

prácticas formalmente políticas. Se trata de

prácticas

densas

y

opacas

para

observadores de fuera. Estos espesores, tan

necesarios

integración

de

interpretativa

de

muestran

para

mantener

la los

solapadamente,

la

comunidad esclavos, de

se

manera

velada. Su aparición fluctúa en la medida que

el

sincretismo

cultural

efectúa 124


mudanzas en los comportamientos, en el contexto de la presión política y el clima económico.

El análisis de Du Bois es

sugerente e innovador; se hace evidente que The Souls of Black Folk es un libro inaugural en el desplazamiento teórico de-colonial. Su acceso a la percepción, a la memoria sensible, para activar en los afros

la

valoración

vernaculares,

de

culturas

las que

culturas brotaron

amortiguando los efectos traumáticos del terror,

también

emergieron

como

resistencias. El libro incorpora la tesis de que es la música afro el medio para transmitir

simbólicamente

los

componentes sublimes, pre-discursivos, incluso anti-discursivos, en la cultura expresiva afro. La música es el referente primordial de The Souls of Black Folk, fortaleciendo la interpretación simbólica

125


de diferentes concepciones de comunidad afro. La interpretación de Du Bois configura la perspectiva dinámica, móvil, fluctuante, fractal, heterogénea, de la diáspora. Se opone a la perspectiva esencialista y centrista de una identidad única, sea imaginada

de

una

forma

mística

o

romántica, incluso racional, usando el discurso

nacional-popular.

ocasiona epistemológicos

Du

Bois

desplazamientos en

la

crítica

descolonizadora, se traslada a las formas de expresión más estéticas, más lúdicas, donde encuentra las fuentes apropiadas para estudiar la mecánica de las fuerzas, las dinámicas moleculares - usando estos conceptos propuestos por nosotros -, que explican la potencia social de las luchas y

126


movimientos

afros

anticoloniales

y

descolonizadores. Encarando la problemática en cuestión, Gilroy dice que se puede periodizar tres momentos de la cultura política afro, teniendo en cuenta la configuración que cada periodo atribuye a su proyecto de liberación. La primera fase puede ser descrita como la lucha por liberar el cuerpo esclavizado; la experiencia de la esclavización

va

caracterización

más

de

lejos

que

reificación,

la

alcanza

niveles más profundos que la cosificación, llega más lejos que el propio fetichismo de la mercancía. Se puede calificar a esta enajenación como deshumanización.

La

segunda fase puede ser descrita por la lucha

de

particularmente

liberación de

la

cultural,

lengua,

como

medio de autocreación social. En ambas 127


etapas, la primera y segunda fases, la música desempeña un papel primordial en lo que respecta a la expresión de las resistencias. La tercera fase puede ser definida por el proyecto de liberar la música de su condición mercantil, a la que ha sido reducida por el capitalismo. En esta fase se busca la reconciliación entre

arte

experiencia

y

vida;

artística

se y

concibe

estética

la

como

compensación al exilio interno, como la emergencia emergencia civilizatoria,

de

una

alterativa

a-modernidad, cultural

proyectándose

y

como

autopoiesis comunal.

128


Crítica de la “ideología” racial

129


Analizando la literatura y la crítica de Richard Wright, Paul Gilroy dice que Wright nuca fue atraído por los análisis políticos

simplistas,

nacionalistas

y

en

en

sus sus

versiones versiones

bolcheviques. Habiendo sido del Partido Comunista, tiene una posición móvil de diferido desplazamiento respecto a la “ideología”

oficial

del

partido.

Wright

encuentra en el negro la metáfora de América;

es

decir,

una

construcción

histórica y social íntimamente asociada a la institución de la esclavización y a la economía política racial. Esta metáfora no corresponde a ningún atributo cultural o biológico común a los afros. Wright dice que

es

menester

no

olvidar

que

la

palabra negro en América no significa algo racial o biológico, es una figura puramente social, una construcción social dada en los Estado Unidos de Norte 130


América. Esta perspectiva corresponde a una concepción antiesencialista acerca de la

identidad

racial.

Esta

posición

ha

intrigado a muchos críticos americanos de Wright. La diferencia que establece entre lo

social

y

embarazosa

lo

racial

para

los

resultó

ser

comentaristas,

sobre todo para aquellos que buscan colocarlo en la cumbre de las letras afroamericanas

del

antiesencialismo

siglo

XX.

El

deliberadamente

provocador de Wright desencadenaría un debate áspero en torno a la identidad racial

en

la

primera

Conferencia

de

artistas y escritores afros promovida por la revista Présence Africaine en Paris, el año 1956. Gilroy considera que los libros de viaje de Wright

son

mucho

más

que

una

secuencia de tentativas fracasadas, como 131


asumen

sus

críticos;

aparecen

comprensibles y se hacen inteligibles, con la condición de aceptar la experiencia del desentrañamiento

crónico

vivido

por

intelectual polémico. Sin necesariamente compartir las conclusiones de Wright, es posible interpretar la contextura de la obra

como

un

ejercicio

extenso

de

hermenéutica intercultural; hermenéutica cuyos efectos teóricos se exhiben en sus reflexiones

sobre

raza,

modernidad,

identidad, además de sus interrelaciones, en el volumen más controvertido, Black Power,

donde

comprensión

articula

crítica

con

su el

autoanálisis

político, sociológico e histórico. Para

Gilroy,

ejemplar, nómada,

Wright

es

considerando su

permanente

una su

figura

recorrido

crítica,

sus

posiciones respecto a la negritud y la 132


modernidad, siendo además un crítico sofisticado y perspicaz del marxismo y del movimiento comunista de su tiempo. Su crítica

emergió

en

la

militancia

del

partido, después se desplegó fuera de la militancia. En principio, las herramientas analíticas marxistas usadas se combinan con una denuncia inflexible del partido leninista, calificándolo como estructura organizacional animada por la voluntad de poder. Es polémica su argumentación en Black Power, su libro sobre Gana, durante el gobierno revolucionario de Nkrumah. También son polémicas sus tesis, expuestas en otras obras, done explica

detalladamente

su

concepción

sobre las relaciones entre sociedades tradicionales

pre-capitalistas

y

las

estructuras dinámicas de la modernidad; estructuras apremiantes en sus formas políticas

imperiales,

también

en

sus 133


formas materiales tecnológicas, así como en sus formas enunciativas filosóficas. Partamos de lo siguiente: La raza es una construcción

“ideológica”.

Cuando

el

concepto de raza deja de aludir a la noción de nación, cuando el concepto se refiere al color de la piel y a los rasgos físicos,

es

cuando

se

instituye

la

“ideología” racista, la “ideología” de la supremacía

blanca.

Esta

“ideología”

legitima la dominación colonial, como tantas veces se ha dicho; pero, sobre todo lo hace basada en la economía política racial, economía política de la geopolítica del sistema-mundo capitalista. Esta economía política diferencia hombre blanco de hombre de color, desvaloriza al hombre

de

color,

para

valorizar

al

hombre blanco. Como toda economía política

desvaloriza

lo

concreto

para 134


valorizar lo abstracto; en este caso, lo abstracto es el ideal del hombre blanco, valorizado como símbolo de la civilización moderna. Lo concreto es el hombre de color,

visualizado

a

partir

de

su

epidermis, de su color, de sus rasgos físicos; es decir, visto como cuerpo, desde su cuerpo, lo que lo acerca a la naturaleza. En cambio, el hombre blanco, si bien es visualizado a partir del color de la piel, la economía política racial lo interpreta

a

partir

de

sus

logros

racionales. El hombre blanco es una abstracción, pues este hombre no existe; existen cuerpos humanos, cuyos atributos biológicos

son

responden

al

memoria

los

genoma

genética

e

mismos,

pues

humano,

a

informática

la del

genoma. La diversidad de rasgos físicos se debe a largos procesos de adaptación y adecuación a los climas. Si no existe el 135


hombre blanco tampoco existe el hombre de color; son los constructos “ideológicos” del colonialismo. En Cartografías histórico-políticas, en el capítulo La colonialidad como malla del sistema-mundo capitalista, escribimos: Se entiende por colonialidad a la herencia colonial, resultado de la colonización, a la formación

de

estructuradas

sociedades a

partir

coloniales, de

códigos

coloniales, sociedades que continúan su decurso

incluso

independencia,

después en

las

de

la

llamadas

sociedades postcoloniales. La colonialidad es

una

también

condición

histórica,

es

problemática,

una

aunque sin

embargo, y a esto apuntamos, también podemos

comprenderla

como

una

economía política. La economía política de 136


la

colonialidad

equivalentes binarios,

funciona generales

construidos

diferenciación:

partir

y

de

códigos por

la

blanco/negro,

blanco/indio,

blanco/mestizo,

blanco/mulato. pueden

a

Códigos

traducirse

abstractos,

en

que

discriminación:

que

también

otros

más

esconden

la

individuo/no-individuo,

ciudadano/no-ciudadanos, cosmopolita/provinciano. ¿Qué es lo que unifica estas diferencias binarias? ¿Qué es lo que circula? El hombre moderno, el hombre de mundo, el cosmopolita, el individuo. La colonialidad se caracteriza por la racialización de las relaciones sociales. ¿Qué es lo que se valoriza? Lo blanco, el significado cultural de blanco,

la

civilización

dominante,

ser la

occidental y moderna. Los rasgos del conquistador se convierten en rasgos 137


culturales

y

diferenciación valorización

de

civilización.

racial “étnica”.

permite Una

suerte

La una de

prestigio por la apariencia, en la que se incluye

también

comportamientos,

la las

vestimenta,

los

conductas,

los

modales. La colonialidad implica muchas veces

una

clasificación

extensa

y

detallada, minuciosa. A un principio, en las sociedades coloniales, se construye en el imaginario colonial como una nobleza de sangre, que después, en las etapas posteriores

de

las

sociedades

postcoloniales, se transforma en prestigio económico. Una especie de “aristocracia” conquistadora va a ser sustituida por la clase de los ricos, la burguesía. Se da pues una suerte de acumulación de “prestigio

étnico”,

de

“valorización

étnica”, debido a la apariencia distintiva, 138


epidérmica,

cultural,

“civilizatoria”.

Cuando estas valoraciones raciales se transforman en valoraciones de clase, no pierden su sedimentación racial, incluso cuando el burgués es notoriamente noblanco.

La

riqueza

le

otorga

una

apariencia, un “prestigio étnico”, mientras que las clases subalternas conservan el “desprestigio del color”, aunque sean “blancos” que hayan caído en desgracia. No es la raza el equivalente general, no es la raza lo que circula, sino una apariencia, ser-blanco, que contiene todo un significado histórico y cultural. En las sociedades coloniales y postcoloniales el ser-blanco

está

memoria;

ligado

fueron

a

toda

primero

una los

encomenderos, después los hacendados, los propietarios de tierras, de latifundios; también aunque

los

propietarios

muchos

de

ellos

de ya

minas, eran 139


mestizos;

posteriormente

empresarios;

en

sentido

son

los

liberal

los

doctores, los profesionales, y en regiones donde se implementan los proyectos de desarrollo, los ingenieros. El ser-blanco también

está

asociado

a

ser

el

gobernante, el diputado, la autoridad administrativa, el oficial. Aunque estos perfiles

se

imaginario

hayan de

mestizado,

la

en

colonialidad

el se

conservan los recuerdos primordiales. En todo caso, lo que importa es el mapa de diferenciaciones conservadas,

y

clasificaciones

incluso

cuando

la

nominación de éstas haya desaparecido. El “prestigio étnico” se encuentra en las sedimentaciones

de

las

formaciones

sociales postcoloniales. Por eso, cuando se

experimentaron

democráticas

y

reformas

populares,

que

ocasionaron movilidad social, los jóvenes 140


mestizos e indígenas o, en su caso, afrodescendientes,

buscan

en

la

profesionalización universitaria una forma de acceder a esta “valorización étnica”. ¿Cuál es el tema? Se observa en las sociedades

postcoloniales

contemporáneas

que,

experimentar

pesar

procesos

democratización, populares,

a

de

incluso

de de

transformaciones recientemente

de

revalorización de lo indígena o, en su caso, de lo afro, estas “valorizaciones étnicas”, este prestigio étnico”, ligado al ser-blanco, encuentran

no en

han las

desaparecido.

Se

sedimentaciones

profundas de las sociedades coloniales o postcoloniales, y siguen significando el valor de los puestos, de los títulos, de la riqueza y del poder. Estos temas plantean problemas fuertes a los proyectos de141


coloniales. El problema de la herencia colonial

no

se

resuelve

con

democratizaciones, con el acceso abierto, la disponibilidad, el “desarrollo”, incluso la revalorización de lo indígena, de lo afro, pues la raíz del problema parece encontrarse en una economía política colonial,

en

valorización reproduce sociedades

una

estructura

racial

inicial,

las

estructuras

en

postcoloniales,

de

que

se

de

las

incluso

en

aquellas que experimentaron procesos amplios de democratización, así como de revolución social, incluso, recientemente, por

proyectos

aparentemente

de

descolonización. El

problema

radica

en

la

economía

política colonial o de la colonialidad, en el sistema de valorización racial, basada en los

códigos

binarios,

que

pueden 142


resumirse

al

código

Ocurre lo mismo socialista,

que

valorización

blanco/no-blanco.

que con la ficción

cree

abstracta

escapar

de

la

recuperando

el

valor de uso, incluso cuando se incluye el referente

de

las

necesidades.

Esta

“naturalización” es una ilusión, que no deja

de

reproducir

la

acumulación

ampliada de capital, ni escapar del modo de

producción

capitalista,

más

bien

refuerza ideológicamente la producción de valores de cambio, de capital. La revalorización

de

lo

“propio”,

de

lo

indígena, de lo afro, que forma parte del código colonial, termina reforzando el código

cultural

colonial,

la

estructura

binaria de diferenciación “étnica” sobre el que se basa. De lo que se trata, para salir de la economía política colonial, es de salir de esta estructura binaria, de la circulación del código colonial. De lo que 143


se trata es estar más allá de la estructura binaria, blanco/no-blanco, blanco/indio, blanco/negro. Estas diferenciaciones las ha impuesto el colonialismo y los ha mantenido la colonialidad. Ni indio ni blanco,

sino

otro,

simbólicos.

otredad,

Ninguna

devenires

valorización

abstracta cultural, racial, étnica. Otra relación inconmensurable, no-valorizable, tampoco binaria. El gasto heroico, el derroche, el erotismo. Silvia

Rivera

Cusicanqui

planteó

agudamente que esta estructura colonial se

asienta

diferenciación

y

se binaria

refuerza

en

la

hombre/mujer,

haciendo recaer el peso de la dominación colonial

en

las

mujeres

también

“mestizas”,

las

indígenas, cholas,

las

birlochas, las chotas, toda la clasificación minuciosa. La ocupación del lugar del ser144


blanco

le corresponde al hombre, al

macho dominante. Esta economía política del cuerpo y del sexo también valora, sobre la base de la masculinidad. Se valora la figura dominante del macho, del patriarca. El hombre es el que circula, cuando lo hace la mujer, transgrede. En este caso, también tienen un problema las

feministas,

incluso

las

feministas

radicales. No se escapa a la economía política

del

recuperando

cuerpo un

lado

y del

del

sexo

código,

el

ocupado por la figura de la mujer. Aquí también

se

crea

una

ilusión

y

una

“ideología”, que termina reforzando la economía política del sexo, la valorización sexual. De lo que se trata es ir más allá de la economía política del cuerpo, de la economía

política

del

sexo,

de

la

estructura binaria hombre/mujer. Estos constructos

culturales.

Ni

hombre,

ni 145


mujer,

sino

un

devenir

distinto.

Subjetividades simbólicas y simbolismo subjetivos

densos,

corporeizados,

territorializados,

ámbitos

de

potencias

creativas, lúdicas, estéticas, eróticas. Frantz Fanon planteó brillantemente este problema

colonial,

cuando

devela

la

relación con el hombre blanco a través de otra relación colonial en el hombre negro: mascara blanca en un rostro negro. Esta identidad dramática

dolorosa, de

esta

la

experiencia

identidad,

este

conocimiento a través de la piel, descubre que la única manera de relacionarse con el blanco es siendo negro, que es la única relación que entiende el blanco. Entonces se es negro, de acuerdo a los códigos blancos,

mejor

si

se

lo

hace

violentamente, alimentando los miedos y fantasmas del blanco. Ser ese otro que 146


teme el blanco, ese otro para la mirada del blanco. Los códigos de la relación cambian, se pasa de blanco temido/negro temeroso,

blanco

esclavizado,

a

dominante/negro

la

relación

temeroso/negro

rebelde,

defensiva/negro

sublevado.

atrayentes códigos,

que

siguen

coloniales,

blanco

blanco

a

Por

la

más

sean

estos

nuevos

siendo

eso,

códigos

códigos

de

la

economía

política colonial. Lo que circula es el fantasma del negro rebelde y sublevado en

un

mundo

dominado

por

las

economías políticas blancas, incluyendo a las propias universidades y academias. ¿Cómo ir más allá de esta estructura binaria

después

de

la

rebelión,

la

sublevación, la revolución? ¿Cómo salir de esta economía política colonial? Frantz Fanon es también muy claro al respecto cuando hace el balance de lo que ocurre 147


después

de

la

Internamente

se

liberación ocupa

el

nacional. lugar

del

blanco, se restablece la relación con la metrópoli,

ahora

en

económicos,

comerciales,

términos financieros,

diplomáticos, sin salir de la dependencia. Al ocupar el lugar del blanco se hace lo mismo que él con los demás coterráneos, se usufructúa del poder y de la riqueza, se

generan

circuitos

de

clientelismo,

influencia y corrupción. Se ha ocupado el lugar del blanco sin abolir su fantasma en un mundo negro. El problema es entonces salir de la economía

política

colonial;

la

única

manera de hacerlo es aboliendo sus estructuras binarias, sus valorizaciones culturales, “étnicas” y raciales. La única manera de hacerlo es saliendo de toda economía, distribución,

que

implica

circulación,

producción, consumo,

de 148


valores, de valores de cambio, de uso, de signos, de poder, raciales y culturales. De lo que se trata es de vivir de otra manera, no en las esferas autonomizadas de la economía política generalizada. La economía política colonial y de la colonialidad dibuja un mapa de lugares, de puestos, de espacios diferenciales, de marcas,

de

delimitaciones,

jerarquizaciones, propiedades.

de

Toda

posesiones esta

de y

cartografía

colonial está atravesada por un sistema de valores diferenciales raciales, códigos culturales, “valorizaciones étnicas”. Ahora bien, se trata de la idea de ser blanco, de la significación colonial en el sistema de valores; se trata del lugar que se ocupa en

el

mapa.

Este

lugar

no

necesariamente la tiene que ocupar un blanco, puede no serlo. Cuando se ocupa 149


el lugar del blanco, se adquiere toda la significación

colonial

subyacente.

Un

burgués afro o indio, mestizo o mulato, adquiere

la

valorización

colonial;

se

vuelve “blanco”, por así decirlo. Lo mismo pasa con los altos funcionarios, con las autoridades.

Aunque

conmuevan

a

estos

mentalidades

hechos racistas,

apegadas a la sustancialización de sus prejuicios, que creen que el color de la piel

conlleva

economía

su

propia

política

produciendo

y

condena,

colonial

funciona

consumiendo

valorización

la la

diferenciadora,

reproduciendo el mapa de lugares, de disposiciones

y

jerarquizaciones,

independientemente de quién lo ocupe. Por eso el sistema capitalista funciona mundialmente, forma burguesías nativas, burocracias

nativas,

oficiales

nativos,

profesionales liberales nativos. La lógica 150


del sistema es reproducirse, reproducir su acumulación y valorizaciones abstractas. La economía política colonial requiere de la

reproducción

diferencial

de

racial,

significaciones

este

sistema

aunque se

sus

encuentren

subyacentes en los nuevos códigos y valores

modernos,

aparentemente

“democráticos”,

des-racializados.

La

estructura de la colonialidad se mantiene porque

se

conserva

el

sistema

de

valorización diferencial y jerárquica, las significaciones heredadas de los lugares y puestos. Por lo tanto, no se trata de ocupar

el

lugar

de,

sino

de

hacer

desaparecer los lugares, los puestos, las disposiciones, es decir, el mismo mapa colonial y su sistema de valorización. Podemos

explicarnos

ahora

la

preocupación de Frantz Fanon; la guerra 151


de liberación, la victoria independentista, la revolución social, pueden ser tragadas, una vez concluidas, por el sistema que se reproduce por otros medios, en otro contexto

y

con

otra

gente,

paradójicamente por la gente que ha luchado contra el sistema. De lo que se trata

no

es

puestos,

de

ocupar

los

disposiciones,

lugares, espacios

diferenciales del sistema, sino de abolir el sistema

mismo;

nominalmente

o

que con

no

se

hace

cambios

de

ocupantes, sino arrasando con su propia geografía social, económica, política y cultural,

con

sus

lugares,

puestos

y

disposiciones; arrasando también con sus “valorizaciones étnicas”. Se trata de la configuración de otra geografía social, económica, política y cultural, de otra forma de construir los espaciamientos; por

supuesto

que

no

se

trata

de 152


reproducir las valorizaciones diferenciales binarias, sino de vivencias estéticas y simbólicas de las relaciones, práctica y la creatividad social, del abierto flujo de sus expresiones,

en

perpetuo

juego

y

combinatoria; algo parecido a lo que Boaventura

de

Sousa

Santos

llama

ecología de los saberes, que supone una ecología de las expresiones, así como debería estar inserta en una ecología de las sensaciones y los sentidos. La economía política colonial y de la colonialidad

tiene

una

particularidad

respecto a las otras economías políticas, a los otros sistemas de equivalentes generales, de producción, circulación y consumo abstractos; esta particularidad tiene que ver con varias características de avanzada, de articulación, de expansión y promoción

de

las

otras

economías 153


políticas

y

sistemas

autonomizados, mecanismos

a

abstractos

través

típicos

de

dos

coloniales,

los

relativos al despojamiento y desposesión. En principio la economía política colonial funciona como una avanzada, punta de lanza,

cabeza

después

se

de

playa,

expande

articulando

enclaves;

y

despliega

sus

enclaves,

comprometiendo a sus aliados nativos, avanzando con ellos en la toma de los territorios del interior. Este curso parece repetir

el

interior

avance,

de

México

Tenochtitlán economía

la

por

penetración

y

la

Hernán

política

al

toma

de

Cortes.

La

colonial

entra

inmediatamente en contradicción y en antagonismo

con

las

formaciones

comunitarias, las armaduras culturales, los

sistemas

formas

de

simbólicos,

expresión,

los

las

densas

contenidos 154


imaginarios

y

materiales

de

las

formaciones sociales y culturales nativas, comprendiendo

sus

“producción”,

actividades

“reproducción”

de y

“consumo”, interpretados como parte de los ciclos de la vida en las cosmovisiones propias. La economía política colonial despoja y desaposesiona a las sociedades y comunidades nativas no solamente de sus

territorios

y

vinculaciones

estructurales con los seres de la madre tierra,

los

ciclos

vitales,

lo

que

los

economistas capitalistas han reducido al término de “recursos naturales”, sino también que desarman las armaduras culturales, los sistemas simbólicos, las estructuras

imaginarias

de

las

ceremonias, ritos y danzas, que son formas de comunicación con los seres de la madre tierra. Así mismo destruyen las materialidades prácticas y de relaciones 155


sociales comunitarias en base a las que se

expresan

y

se

dan

sentidos

las

sociedades y comunidades nativas. En otras palabras, asolan esta geografía y espesor de territorialidades complejas, complementarias

y

recíprocas,

integradora de ciclos de vida. La violencia colonial ha resuelto lo que considera obstáculos

y

resistencia

a

su

paso

conformando un desierto, tierra asolada, donde se encuentran diseminados los fragmentos de las culturas, civilizaciones y sociedades nativas. El terreno está preparado entonces para la penetración, asentamiento, desarrollo, de las otras economías políticas, de los otros sistemas de valorización y acumulación abstractos. La economía política colonial se comporta como

un

espacio

articulador

de

las

distintas economías políticas y sistemas 156


abstractos autonomizados, incluso utiliza el funcionamiento de estos otros sistemas para

continuar

por

otros

medios

los

procesos de colonización, asentamientos y consolidación coloniales, ahora dados en forma de sociedad estructurada, la colonialidad. En esta etapa la economía política colonial articula adecuadamente y adaptativamente las economías políticas del cuerpo, la economía política de la producción, circulación y consumo de mercancías,

la

economía

política

del

signo, la economía política del poder. La modulación de los cuerpos es quizás la más importante de las inscripciones del poder en la superficie y en el espesor de los

cuerpos.

indispensables

Estas para

modulaciones la

producción,

son la

circulación y el consumo capitalista; el disciplinamiento, la domesticación y el control de los cuerpos son las estrategias 157


desplegadas en programas y proyectos institucionales

modernos.

La

conformación del Estado, que se efectúa por

la

burocrático despliegue

configuración y

del

administrativo,

del

mapa

campo por

el

institucional

moderno, es también indispensable, no solo como organización estratégica, sino también como maquinaria instrumental, heurística,

para

la

transformación

y

configuración del campo social a imagen y semejanza del Estado moderno. Esta transformación del campo social se da lugar por medio del ejercicio pedagógico, educativo y formativo del campo escolar. La sociedad moderna conformada está lista para la producción, circulación y consumo de los signos y significados modernos. Lo que fueron las sociedades nativas, que pasaron por procesos de mestizaje, y ahora, en gran parte se 158


encuentran modernizadas, afectadas por la

modernidad,

conglomerado

ya

forman

complejo

parte

del

del

sistema-

mundo capitalista. La

colonialidad

combina

entonces

los

despojamiento

pasa

de

mecanismos y

desposesión

y de

con

el

funcionamiento de las economías políticas de

procesos

autonomizadas.

de La

abstracción

colonialidad

es

necesaria incluso en etapas avanzadas de los ciclos del capitalismo, en el actual ciclo largo del capitalismo bajo el dominio norteamericano, pues las resistencias, las alterabilidades sociales, las alternativas de sociedad, las rebeliones y proyectos emancipatorios,

se

recrean

constantemente. La actualización de las memorias

ancestrales

concurre

en

concomitancia con las luchas sociales. La economía política de la colonialidad es un 159


recurso

estratégico

indispensable,

así

como lo es la policía, el ejército y el Estado, pues por los procedimientos de descalificación de los saberes culturales, los saberes de la gente, los saberes concretos,

aunados

procedimientos

de

con

los

despojamiento

y

desposesión, contiene, controla, busca desarticular las resistencias, manteniendo el espacio

des-territorializado

para

la

realización del desierto capitalista. Podemos decir que la economía política de la colonialidad es propia del sistemamundo

capitalista,

articular

su

pues

propia

le

permite

complejidad,

la

diversidad de sociedades, de culturas, de lenguas, de formas de Estado y formas de

gobierno,

de

características

particulares de las economías nacionales, coadyuvando al proceso de acumulación 160


de capital a escala mundial. La economía política de la colonialidad funciona a la vez

como

una

heurística

y

una

“hermenéutica” de la “interculturalidad” reducida instrumentalmente, propia del sistema mundo capitalista. Hablamos de una

“interculturalidad”

cosmopolita

y

liberal, un multiculturalismo liberal y una “interculturalidad”

adecuada

a

la

traducción con fines de circularidad de los equivalentes sospechamos

generales. que

lo

Por

que

eso

llamamos

economía política de la colonialidad no funcione de la misma manera que las otras economías políticas autonomizadas, tampoco

aparece

como

una

autonomización, aunque una pretendida expresión de-colonial aparezca como una autonomización académica, los estudios postcoloniales. La economía política de la colonialidad funciona como un mapa de 161


conexiones, de puentes, de confluencias y realizaciones de las distintas economías políticas. No deja de ser una economía pues no deja de producir valorizaciones diferenciales, jerárquicas, delimitadoras, y al mismo tiempo vincula las otras producciones, circulaciones y consumo de valorizaciones abstractas. Lo que dijimos es ilustrativo; nos muestra fehacientemente

que

no

solo

el

colonialismo es primordial en la formación del capitalismo, en tanto acumulación originaria

del

capital,

por

medio

del

despojamiento y desposesión, sino que la colonialidad

es

reproducción capitalista,

intrínseca del

la

sistema-mundo

requiere

“interculturalidad”

a

de

reductora,

esta de

esta

“traducción” instrumental, para efectos del

funcionamiento

de

la

economía 162


política generalizada. La economía política de la colonialidad es como el marco separador y de irrupción general en el que se mueven los distintos sistemas de procesos de abstracción autonomizados. Vamos a hacer un apunte más, éste tiene que ver con una contradicción inherente al

sistema-mundo

capitalista.

La

pretensión de verdad de las economías políticas generalizadas es funcionar de manera

autonomizada

separadas,

y

abstracta,

compartimentadas

y

sin

interferencias del caos de las dinámicas sociales entrelazadas. Sin embargo, esto no ocurre, no puede ocurrir, tan sólo puede ejercerse esta autonomización de manera institucionalizada. Es el espacio estriado, ordenado, delimitado, de los campos institucionales, el que resguarda la apariencia de este funcionamiento de 163


los

procesos

dinámicas

de

efectivas

abstracción.

Las

sociales

han

no

desaparecido, no pueden desaparecer, son

la

matriz

histórica-social-cultural

efectiva que en definitiva sostiene los proyectos

y

funcionamientos

de

la

economía política generalizada. Sin esta potencia proliferante y bullente, sin esta energía social, no podría conformarse ni funcionar el sistema-mundo capitalista ni las distintas economías políticas que lo conforman. Toda la economía política generalizada funciona como “ideología”, como ilusión, como ficción, sostenida por el

ejercicio

de

la

materialidad

institucional, jurídica y política de la efectuación

descomunal

del

poder.

Empero, la sociedad efectiva no puede comprenderse por estas determinaciones, tampoco por la sobre-determinación de los sistemas de producción, circulación y 164


consumos de valores abstractos, sino, indispensablemente, indeterminación

por

de

las

la dinámicas

sociales, por su capacidad auto-creativa, por

sus

líneas

emancipadores.

de

fuga

Hablamos

y

flujos

de

una

sociedad alterativa, que funciona como caosmosis

organizador,

complejidad

azarosa

como

ordenadora

y

reguladora en términos de combinatoria y juegos alternativos. Entonces la presencia de la economía política de la colonialidad, que articula los distintos sistemas abstractos, que recurre al

despojamiento

y

desposesión,

que

hace de contención y control de las resistencias, que conecta y articula las distintas

economías

políticas,

muestra

claramente una contradicción inherente del sistema-mundo. La existencia de un 165


espacio conector, de efectuación de la violencia

colonial,

circulación

y

de

consumo

diferenciadores

de

códigos

raciales,

de

jerarquización,

marca

muestra

se

que

producción,

y

delimitación,

requiere

de

esta

maquinaria solidificada para sostener los sistemas de procesos de abstracción y autonomizados de la economía política generalizada. Obviamente la colonialidad no es democrática, pues conserva las significaciones discriminadoras, empero es como el substrato diferenciador que sostiene las formalidades democráticas, igualitarias,

“interculturales”,

Estado-nación

y

las

de

los

sociedades

modernas. Entonces ocurre que con la recurrencia a la economía política de la colonialidad

la

economía

política

generalizada devela su propia oscuridad espesa, como si demostrara no sólo su 166


propia contradicción inherente, sino su propia

imposibilidad.

Las

autonomizaciones son una ilusión, los procesos

de

abstracción

“ideológicos”,

la

son

acumulación

es

abstracta, el desarrollo un imaginario, que

sólo

se

despojamiento

y

sostienen desposesión

por

el

de

las

dinámicas sociales efectivas. Entonces, para decir algo, aunque los términos no sean

suficientemente

adecuados,

la

“realidad” efectiva, que es indeterminada, lo “real”, que es imposible, lo que escapa a la “ideología”, es la constante guerra desencadenada

del

orden

mundial,

imperial o imperialista, de los Estadonación,

de

modernos,

los

mapas

contra

las

institucionales resistencias

persistentes de las dinámicas sociales efectivas. Para decirlo de algún modo, lo único “real” del sistema es su violencia 167


descomunal

y

constante

de

despojamiento y desposesión. La “ideología”, aunque no parezca, es una construcción racional, en el sentido de sus pretensiones de verdad, además de usar los recursos de la razón abstracta para conformar las argumentaciones de la formación discursiva, que forman parte de la “ideología”. Si bien, la “ideología” atiza

sentimientos,

sentimientos

para

manipula inducir

en

los ellos

comportamientos “irracionales”, por más paradójico que parezca. Por ejemplo, no se es racista de manera espontánea, como

parece,

como

cree

el

sentido

común; se llega a ser racista después de que la “ideología” racial se incrusta en la subjetividad, por medio de la inscripción de las instituciones estatales y sociales dominantes. La “ideología” racista forma 168


parte del Estado, forma parte de las “ideologías” en curso, donde la verdad del poder se pronuncia con la elocuencia institucional. Entre las instituciones que incorporan

la

“ideología”

racial

se

encuentra la escuela, el campo escolar. Por lo tanto, hay que descartar esas interpretaciones “ideología”

que

como

asumen

la

comportamiento

“irracional”, mucho más cuando hablan de racismo. Aluden a argumentos como el miedo

al

extraño;

hipótesis

no

demostradas, salvo que se trate del asombro comprensible. Lo que no se quiere incluso

aceptar

con

aquellas

etnocentrismo, comportamientos

estas

que

como

hipótesis,

hablan explicación

raciales,

es

que

de de la

“ideología” racial es una construcción estatal, forma parte del imaginario de la 169


geopolítica

racial

del

sistema-mundo

capitalista. La relación del Estado con las “ideologías” no

es

la

misma

con

todas;

hay

“ideologías” que pueden mostrarse de forma explícita en determinados periodos y circunstancias; en cambio, hay otras “ideologías” que no se presentan como reconocidas

por

el

Estado.

En

la

contemporaneidad, por ejemplo, es difícil que algún Estado acepte que promueve la “ideología”

racial;

sin

embargo,

esta

“ideología” forma parte de los imaginarios que promueve el Estado, aunque la forma de hacerlo no presente las expresiones más claras de racismo. El imaginario moderno,

que

distingue

atraso

de

progreso, que diferencia barbarie, que puede ser enunciada como subdesarrollo, de desarrollo, que diferencia bienestar de 170


otras formas culturales de vida, muestra que el racismo se ha trasladado a las estructuras y códigos de la modernidad. Incluso

la

“ideologías”

y

teorías

pretendidamente emancipatorias caen en la “ideología” racial cuando conciben la historia como evolución, como si un viento empujara las velas de la carabela, embarcación que figura a la sociedad, hacia finalidades dialécticas. Cuando se asume la dicotomía de atraso/progreso como esquema de análisis se parte de un presupuesto racial implícito. Lo mismo pasa

cuando

se

asume

el

contraste

subdesarrollo/desarrollo como esquema de

análisis.

consciente,

Al

hacerlo

usando

no

este

se

es

término

complicado, de las transformaciones de las figuras descarnadas del racismo, que tienen que ver con el color de piel y los 171


rasgos

físicos.

Este

racismo

técnico,

déjenos hablar así, no deja de discriminar a

la

humanidad

de

color

aunque

ninguna humanidad deja de tener color, no es transparente - pues le obliga o la orienta a encaminarse por el progreso, el desarrollo,

que

son

los

mitos

de

la

modernidad, que son los símbolos de la civilización “occidental”. La humanidad de color no tiene chance a inventar otros caminos. Esta “ideología” racial implícita es promovida por el Estado. La

“ideología”

imaginaria,

sino

racial

no

sólo

es

que

se

despliega

materialmente; se encuentra distribuida en la malla institucional, en su forma de organización, en sus normas, valores, reglas, regulaciones. Esta espacialidad institucional condiciona a los cuerpos, los codifica de una determinada manera, que 172


al

hacerlo,

aunque

explícitamente

no

con

descaradamente

racistas,

hable códigos

efectúa

un

racismo técnico. Frente a este racismo técnico es mucho más difícil defenderse, pues está mimetizado en las estructuras, relaciones y prácticas modernas, que pretenden garantizar e impulsar derechos democráticos. No solamente es más difícil reconocer el racismo implícito por este mimetismo

racial

en

las

formas

y

prácticas de la modernidad, sino también porque el Estado es la encarnación de la “ideología”,

de

las

“ideologías”

institucionales, de la “ideología” racial, aunque

ésta

se

difunda

de

manera

técnica. El Estado es racial en sí mismo, por así decirlo, pues construye su imaginario sobre el mito de la nación; concepto que 173


ya

no

alude

territorial,

sino

a

la

que

consanguineidad distingue

a

una

población nacional de otra. Cuando las poblaciones nacionales se distinguen lo hacen remembrando a la diferencia racial, aunque no lo expresen discursivamente, incluso

a

sabiendas

composiciones son

que

las

demográficas

heterogéneas.

El

mismas

nacionales

Estado

no

solamente es la institución imaginaria de la

sociedad,

sino

también

es

una

institución constituida por el imaginario racial. De aquí a la agresividad entre poblaciones

nacionales,

aunque

se

parezcan, no hay más que un paso. En esta perspectiva, la xenofobia es también un constructo estatal, aunque sea como efecto de su racismo técnico. La “ideología” no puede funcionar por sí sola, requiere de dispositivos, sobre todo 174


de instituciones; es el Estado que tiene el monopolio de las instituciones legítimas, es entonces el Estado el que tiene los más eficaces aparatos “ideológicos”. Es el Estado el más interesado en difundir “ideología”, es el Estado el que tiene que presentar como verdad su concepción de realidad, ciencia

su

perspectiva

económica,

su

política,

su

interpretación

histórica, sus valoraciones éticas, sus nociones sobre justicia y libertad. Se podría

decir

que

la

materialidad

“ideológica”, es decir, la materialidad que hace posible la “ideología” se encuentra en la malla institucional del Estado. La “ideología” no

es exactamente la

creencia o las creencias, los sentidos comunes, incluso la “ideología” no solo se realiza espontáneamente en los habitus; la “ideología” supone el conjunto de 175


dispositivos

articulados a

los cuerpos

relacionados, vinculados a las relaciones y prácticas de estos cuerpos, conjunto en funcionamiento que hace posible eso que llamamos

“ideología”,

que

no

es

solamente la masa ideacional, sino el conglomerado

de

actividades

que

la

hacen posible. Se ha atendido más el aspecto discursivo de

la

“ideología”,

descuidando

sus

aspectos materiales, que no tienen nada que ver con la base económica, ni con la estructura

que

determina

la

superestructura, sino hacemos referencia a la materialidad institucional, sobre todo a la materialidad de la malla institucional que

es

el

claramente

Estado. que

No el

se

ha

visto

Estado

es

inmediatamente “ideología”, a excepción de Cornelius Castoriadis que lo definió 176


como

institución

imaginaria

de

la

sociedad. El Estado no solamente es un imaginario, sino también una imposición material, el ejercicio de la disponibilidad de fuerzas en función del poder; para que la “ideología” se de en su aparente espontaneidad

se

requiere

como

condición el ejercicio efectivo del poder. La etapa inaugural del Estado aparece como

el

establecimiento

de

las

condiciones de posibilidad históricas de la “ideología”;

la

violencia

tiene

que

inscribirse primero en los cuerpos y en los territorios, para que pueda marcarlos, dejar su huella, para aparecer después como interpretación de las sensaciones desatadas en los cuerpos. Sensaciones que, por cierto, son resistencias a las fuerzas del poder; por eso el poder está ahí, para vencer resistencias. La tarea del poder

no

es

solamente

vencer

las 177


resistencias físicamente, sino cambiar sus interpretaciones, invertirlas, mostrar que no resisten los cuerpos sino aceptan gustosamente

los

disciplinamiento

del

poder, sus enseñanzas civilizatorias y culturales. Se comprende entonces la importancia de la narrativa histórica del poder. Por eso, desde un principio, el Estado es aparato “ideológico”. El Estado no

podría

instituirse,

si

constituirse, es

que

no

tampoco se

acepta

socialmente su narrativa. Este juego entre fuerza y consenso, que había sido considerado en el análisis político

tempranamente

Maquiavelo,

es

por

Nicolás

precisamente

la

combinación entre ejercicio del poder, en tanto

despliegue

de

fuerzas,

y

convencimiento, como retórica política. Lo

que

se

olvidó

de

las

tesis

de 178


Maquiavelo

son

las

consecuencias

teóricas de sus premisas; el poder es inmediatamente

“ideología”,

al

ser

inmediatamente disponibilidad y ejercicio de fuerzas. El secreto de la “ideología” no se

encuentra

en

la

vulnerabilidad

subjetiva, en la predisposición subjetiva, en

las

mentalidades,

sino

en

la

materialidad institucional del Estado. Son las instituciones las que se inscriben en los cuerpos e inducen comportamientos, habitus, subjetividades, mentalidades. De aquí otra consecuencia; no se trata de convencer de lo contrario, no se trata solamente de una contra-ideología, no se trata de tomar consciencia, pues aunque se logre conformar una contra-ideología, se

logre

tomar

consciencia,

esta

consciencia, por así decirlo, queda en minorías, la contra-ideología no deja de 179


ser interpelación, que por más vigorosa que

sea,

no

desmantela

la

malla

institucional que sostiene la recurrencia “ideológica”,

no

genera

desmontajes

materiales de las condiciones materiales de la “ideología”. Cuando se comprende que

el Estado

“ideología”

se

es inmediatamente entiende

que

la

la de-

construcción de la “ideología” implica la destrucción del Estado.

180


Radicalismos

anticoloniales

y

marxismos

181


Cedric J. Robinson en Black Marxism analiza las relaciones entre el radicalismo afro y el marxismo. Se trata de relaciones tanto

de

empatía

como

también

conflictivas. El marxismo no ha dejado de ser eurocéntrico, no puede desentenderse de la herencia centrada en la experiencia europea;

a

pesar

del

aprendizaje

dramático de los comunistas orientales, que se desplazan a las tesis orientales del desarrollo

desigual

y

combinado,

del

imperialismo como la última fase del capitalismo,

de

ininterrumpida

o

la

revolución

permanente,

de

la

guerra prolongada, de que la revolución mundial estalla en la cadena más débil de la dominación imperial. Los marxistas no han podido salir de figuras ancladas como las del proletariado europeo, tan distinto a los millones de trabajadores esclavos, que

constituyeron

el

sistema-mundo 182


capitalista

con

el

sacrificio

de

sus

cuerpos, tan distintos a los trabajadores indígenas, obligados a prestar servicios como

pago

de

conquista

y

de

colonización. Los marxistas, incluso los críticos, han seguido planteando que el proletariado, y tenían en su cabeza a la figura del obrero, es la vanguardia de la revolución Estos

y

la

apegos

verdades

consciencia

a

tesis

universales,

histórica.

convertidas han

en

terminado

limitando la visión y la lucidez de la crítica de la economía política. Con el tiempo se convirtió el marxismo en una iglesia más en el contexto de las disputas por la verdad. Una nueva corriente metafísica. Son

los

radicalismos

de

los

y

las

colonizadas, sus resistencias y rebeliones, lo

que

visibilidad

abrió y

nuevos

horizontes

decibilidad,

de

nuevos 183


horizontes epistemológicos. Aunque no siempre hayan derivado en teorías, salvo excepciones

ejemplares,

el

saber

anticapitalista efectivo se encontraba en estas

subversiones

anticoloniales.

El

problema se planteó en las relaciones complicadas

entre

marxismo

y

los

radicalismos anticoloniales; los partidos marxistas, poseedores de las tablas de los

mandamientos

terminaron

revolucionarios,

inhibiendo

subversivas

las

anticoloniales,

capacidades pues

las

circunscribieron a los conductos y lógicas de la dialéctica, donde los colonizados tenían

un

papel

secundario

en

comparación con el proletariado, que no dejaba de ser europeo o parecido al europeo.

Los

partidos

marxistas

no

entendían que el proletariado real, en el sentido de la acumulación de capital, acumulación

tanto

originaria

como 184


ampliada,

eran

estos

trabajadores

disminuidos,

descalificados,

discriminados, embridados. Si usamos los mismos términos del discurso marxista, tendríamos que decir, consecuentes con la historia efectiva, que la vanguardia revolucionaria y la consciencia histórica eran

los

esclavos

Empero,

no

conclusión

y

los

podían

por

su

indígenas.

llegar

a

esta

apego

a

una

perspectiva eurocéntrica. Cedric J. Robinson dice que el Marxism, the dominant form that the critique of capitalism thought

has

assumed

incorporated

ideological

weaknesses

in

Western

theoretical that

and

stemmed

from the same social forces that provided the bases of capitalist formation. En otras palabras, capitalismo

el

pensamiento dominante

de

crítico la

del

época, 185


incorpora

debilidades

ideológicas, mismas

teóricas

paradójicamente,

fuerzas

constitutivas

e

de

las

de

las

condiciones de posibilidad histórica de la formación capitalista. La

formación

del

sistema-mundo

capitalista no puede explicarse, como se lo ha hecho, por lo menos desde las corrientes preponderantes del marxismo, como

historia

capitalismo

europea,

hubiera

como

emergido

si

el

de

la

contradicción con el sistema feudal, para no hablar de modo de producción feudal. Esta

tesis

evade

definitivamente

el

mundo, el sistema-mundo vigente antes de esa emergencia que se denomina como capitalismo, circunscribiendo este significado a Europa. El mundo no deja de ser mundo, a pesar del etnocentrismo; el sistema-mundo anterior, por así decirlo, 186


se encontraba bajo la hegemonía asiática, concretamente

China.

Andre

Gunder

Frank habla de ciclos de capitalismo más largos

que

los

de

Fernand

Braudel,

refiriéndose al sistema-mundo capitalista bajo la hegemonía China, antes de que Europa inicie la el ciclo del capitalismo donde comienzan a rotar sus distintas hegemonías adquirida

nacionales. con

la

Hegemonía

conquista

y

la

colonización de Abya Yala, acompañada por

el

despojamiento,

vaciamiento

de

desposesión

África,

que

y

después

también será conquistada y colonizada, de

la

misma

Immanuel

manera.

Wallerstein

la

Como

dice

historia

del

capitalismo es una historia mundial, no puede ser regional, menos nacional. La pregunta es: ¿Qué acontecía en el sistema-mundo

para

que

se

la 187


emergencia de otro sistema-mundo bajo la hegemonía europea? ¿Es la toma de Constantinopla, el bloqueo de las rutas al oriente, por parte de los musulmanes lo que empuja a Europa a buscar otras rutas al Oriente, lo que definitivamente llevan a España y Portugal a toparse con el quinto continente? En todo caso, para poder hacerlo se requería de las condiciones de posibilidad técnica; entonces, hay una historia relacionada al desarrollo de las condiciones

técnicas

de

navegación,

comprendiendo toda una ingeniería e industria de armado de las carabelas. Seguramente,

alrededor

de

esta

tecnología de la navegación, tener en cuenta otros

desarrollos técnicos,

así

como de conocimientos cartográficos y de orientación cardinales. En este caso si hay

una

historia

europea,

que,

sin

embargo, no está desarticulada de lo que 188


ocurría al respecto en Asia y el norte de África. Sólo tomando en cuenta determinados sucesos

seleccionados,

ciertamente

arbitrarios, podríamos darnos explicación de

la complejidad

del acontecimiento

mundial. Sucesos que retoman anales de batallas y guerras, lo que siempre atrae la atención de la memoria, sobre todo de la historia, que no deja de ser oficial, es decir, institucional. Aunque estos anales no explican, de ninguna manera, salvo por lejana aproximación, los cambios dados en las sociedades, sobre todo en los ámbitos de sus relaciones.

Sin

embargo, puede ser un primer momento de

aproximación,

en

un

mapa

panorámico, a los eventos que desplazan y modifican las relaciones, las estructuras y las prácticas sociales. 189


El año 1402 Tamerlán derrota al ejército otomano en la batalla de Ankara. Al siguiente año el emperador chino Yongle traslada la capital de Nankín a Pekín. A los dos años siguientes Castilla se hace con el control de las Islas Canarias, iniciando así el Imperio Español. En 1410 los reinos polacos y lituanos vencen a los caballeros Teutónicos en la batalla de Grünwald. Cinco años después se da lugar la batalla de Agincourt, donde el ejército inglés vence al ejército francés. En 1429 Juana de Arco libera Orleans, en el contexto de la Guerra de los Cien Años. El año 1431 Juana de Arco es condenada por brujería y herejía, es quemada en la hoguera en Ruan.

En 1438 Pachacútec

funda el Tahuantinsuyo. En el periodo de 1440-1469, bajo Moctezuma I, el dominio azteca se hace predominante en México. 190


En 1444 el Imperio Otomano derrota a húngaros, polacos y valacos en la Batalla de Varna. Al año siguiente el Kanato de Kazán vence al Principado de Moscú en la batalla

de

Súzdal.

En

1453

Constantinopla cae en manos del Imperio Otomano,

clausurando

el

ciclo

del

milenario Imperio Bizantino. Diez años más tarde se da lugar la Batalla de Castillón, que se puede decir que es la última batalla de la Guerra de los Cien Años. En esta batalla se usa la artillería, convertida en un artefacto de guerra decisivo. En el periodo 1455-1485 estalla la guerra civil en Inglaterra por el trono; esta guerra es conocida como la Guerra de las Dos Rosas. En 1456 Los húngaros resisten el asedio otomano en el sitio de Belgrado. conquistador

En

1462 de

Mehmet

Constantinopla,

II, es

derrotado por Vlad III. En 1467 comienza 191


el período Sengoku en Japón; iniciándose un periodo dramático caracterizado por las guerras intestinas feudales. El año 1469, la unión dinástica de la Corona de Aragón y el Reino de Castilla, entre Fernando II de Aragón y Isabel I de Castilla, da lugar a la unificación de España,

convertida

en

monarquía

absoluta. El año 1469 Matías Corvino, rey de Hungría, conquista Bohemia. En el periodo 1474-1477 estalla la Guerra de Borgoña, entre el Ducado de Borgoña y Francia, aliada con Suiza. El año 1478 el Principado de Moscú conquista Nóvgorod. El año 1481 comienza la Inquisición Española con el Auto de fe. El año 1485 Enrique VII derrota a Ricardo III, en la batalla de Bosworthy; de esta manera se hace con el trono de Gran Bretaña. El 1485 se da lugar la Batalla del Maule, durante la tercera expansión del dominio 192


incaico. El año 1492 el rey nazarí Boabdil se

rinde

ante

los

Reyes

Católicos,

entregando Granada, dando conclusión a la Guerra de reconquista. El año 1492 comienza

la

conquista

del

quinto

continente, de Abya Yala; el mismo año se promulga el edicto de expulsión de los judíos

de

España,

salvo

de

los que

optaron por convertirse al cristianismo. El año 1494 España y Portugal acuerdan el Tratado de Tordesillas, repartiéndose los dominios del Nuevo Mundo. El año 1499 la flota otomana derrota a la veneciana en la batalla de Zochio.

Esta revisión provisional peca por no contar con otro mapa, con otros anales, que den cuenta de los cambios, aunque sean imperceptibles. Hay muchos, por cierto, sobre todo líneas y tendencias de 193


secuencias, de acuerdo a los tópicos; sólo tomaremos

un

ejemplo,

también

retomado en forma de nombres colocados en el mapa, con la punta del alfiler, por así decirlo. Se ha clasificado a la época anterior a la llamada esta

modernidad

época

está

como

medioevo;

dividida

en

tres,

medioevo inaugural, medioevo intermedio y

medioevo

tardío,

discutibles.

El

usando

medioevo

nombres europeo

comienza con las llamadas invasiones bárbaras, invasiones que provocan la caída del Imperio Romano; primero en Occidente, después en Oriente. La caída del Imperio Romano de Oriente acontece en

1453.

epidemias,

Las

innumerables

y

preocupaciones

guerras, por

la

supervivencia, son parte del escenario de paralización tecnológica de Europa. Así, a 194


nivel

técnico,

y

al

margen

de

la

arquitectura, como la construcción de templos, monasterios y castillos, se trata de

una

etapa

poco

provechosa,

a

diferencia de lo que acontece con las civilizaciones árabes y de china. Los monjes

de

los

monasterios

desempeñaron un papel imprescindible en lo que respecta a la conservación de los

saberes,

los

conocimientos

acumulados, también de ciertas técnicas romanas.

Las

corresponden

al

tecnologías

en

uso

perfeccionamiento

de

técnicas heredadas de la llamada época clásica,

correspondientes

a

la

Grecia

antigua y a Roma; también corresponden a transferencias desde el Islam, así como del Oriente. En la navegación, a finales de la Edad Media, se introduce el instrumento de la 195


brújula en la navegación, instrumento inventado en la China. El instrumento se basa en las propiedades magnéticas del imán natural, propiedades conocidas por los

griegos.

La

brújula

permitió

la

navegación fuera de la vista de las costas. mejoras

Los

portugueses

como

la

introdujeron

carabela

de

casco

estrecho y alargado, las velas latinas y redondas, que facilitaban las maniobras. La civilización árabe investiga algunos procesos

químicos;

por

ejemplo,

la

obtención de ácido sulfúrico, así como del ácido nítrico, también de perfumes y colorantes.

Otras

tecnologías

incorporadas son la rotación de cultivos para

mejorar

las

cosechas,

el

reloj

mecánico de pesas, herraduras para los caballos. También se puede nombras al compás; con más pertinencia al papel moneda,

que

se

convierte

en

el 196


equivalente producida

general. en

La

China,

pólvora

es

apropiada

y

aprovechada después por los europeos. También

los

molinos

de

viento

son

transferidos desde la civilización China. No

pretendemos

hacer

una

revisión

exhaustiva, ni mucho menos, no solo provisional

y

panorámica,

colocando

puntos en los mapas cronológicos, sino buscamos

contrastar

el

avance

tecnológico medioeval con los primeros pasos

de

Preguntarnos:

la

revolución ¿Cómo

industrial.

acontece

esta

revolución industrial? ¿Cuáles son sus condiciones de posibilidad histórica? La época de la modernidad corresponde a lo que llamaremos revolución geográfica, pues se trata de la conformación de las primeras cartografías planetarias, bajo la perspectiva de la condición esferoidal del 197


planeta.

Ciertamente

esta

perspectiva

geográfica tiene mucho que ver con el desarrollo de la industria naval y de las nuevas

técnicas

de

orientación.

Los

estados territoriales de España y Portugal se

sitúan

a

la

vanguardia

de

estas

empresas de navegación. Por otra parte, durante

el

mismo

modernidad,

comienzo

en

el

de

la

denominado

Renacimiento y después con la etapa de la

Ilustración,

condiciones

se

establecen

epistemológicas

las del

pensamiento moderno. El comienzo de la modernidad

se

conquistas

hace

posible

ultramarinas

colonizaciones

con y

las las

territoriales

de

continentes. La modernidad es una época paradójica,

de

contrastes

y

contradicciones; la Revolución Francesa muestra

el

modernidad,

rostro

subversivo

manifestando

de

que

la la 198


sociedad es producto de las voluntades sociales.

Con la invención de la máquina de vapor concurre la transformación de energía calorífica en energía cinética, es decir, mecánica, pudiéndose emplear la energía transformada trenes,

para

propulsar

artefactos

de

barcos,

diferentes

máquinas. La primera máquina de vapor, obra de Thomas Newcomen, data del año 1712. Entre 1765 y 1784, el ingeniero escocés James Watt perfeccionó dicha máquina, concretamente para disminuir el agua de las minas de carbón. Richard Trevithick utilizó en 1804 una máquina de vapor para desplazar una locomotora de tren. diseñó

En

1829,

la

transportaba

George

locomotora cargamento

Stephenson, Rocket, y

que

pasajeros. 199


Dirigió la construcción de la primera vía férrea pública del mundo, desde Stockton a Darlington; la construcción se efectuó en el lapso de 1821-1825. La eficacia de la máquina de vapor fue de tal magnitud que condujo, primero a Gran Bretaña, luego al resto de Europa a la primera Revolución Industrial. Su aplicación en todo tipo de máquinas industriales se trocó en grandes adelantos; por primera vez se podía prescindir de la energía de las personas o animales para realizar tareas. Cedric J. Robinson dice que la concepción dialéctica hegeliana de Aufhebung, la dialéctica de Marx de la lucha de clases y las contradicciones entre el modo y las relaciones de producción, la evolución de Darwin de la especie y la supervivencia del

más

apto

de

Spencer,

estas 200


concepciones se labran desde los mismos supuestos metafísicos. Los declives de las burguesías

rotativas

europeas

de

los

siglos XIV y XV no eran, en su mayor parte, los antecedentes lineales de las aparecidas

en

el

siglo

XVI.

La

universalidad del capitalismo es menos una

realidad

histórica

que

una

construcción de este "lenguaje de error". Estas

"distantes

y

capitalistas"

eran

representantes

del

separadas

clases

menos

los

orden

inmanente,

racional y comercial, mucho más las extensiones

de

la

dinámica

histórica

particular y cultural. No eran el "germen" de

un

nuevo

orden

dialécticamente

postulado. Se trata de una teoría que clasifica

y

adecúa

estratos

sociales,

intencionalmente adaptables a las nuevas condiciones y posibilidades, presentadas en los tiempos del post-feudalismo. No 201


sólo

diferentes

burguesías

europeas

occidentales aparecieron en el siglo XVI; sino también que estos nuevos burgueses estaban implicados en las estructuras, en establecimientos y organizaciones, que eran sustancialmente rezagadas en la edad media. El autor de Marxismo negro pone el dedo en la llaga; no se puede confundir las representaciones

que

se

dan

en

las

teorías, por más pretensiones científicas que tengan, con lo que ha acontecido y con lo que acontece. Las teorías sólo representan e interpretan, no pueden, de ninguna manera, sustituir la realidad, entendida como complejidad. La disputa no es por la verdad histórica, menos con pretensiones

universales.

Podría

aceptarse que se trata de la concurrencia de

las

interpretaciones;

empero,

la 202


problemática va más lejos. Se trata de incidencias,

transformaciones,

en

los

planos de intensidad, en los espesores de intensidad, teorías

del

acontecimiento.

sólo

son

Las

instrumentos

provisionales para alcanzar estos logros; de lo que se trata es de transformaciones en las prácticas y relaciones.

Con el

fracaso del marxismo para transformar el mundo, es indispensable la crítica de la crítica de la economía política; sobre todo para

desbloquear

las

capacidades

de

acción, las posibilidades subversivas, la potencia social, inhibidas por las sagradas escrituras de las teorías. Indudablemente el Estado juega un papel preponderante en la conformación del sistema-mundo

capitalista.

El

campo

burocrático estatal se convirtió en el aparato fundamental de los conductos de 203


expansión

capitalista;

dirección

de

seguridad

política

inversiones,

determinar

inversión, para

fomentar

comerciales

y

concomitantes, desalentar

establecer determinadas

ciertas

sus al

otras.

redes

relaciones

mismo La

la

tiempo

historia

del

capitalismo, que no deja de ser la historia de los vencedores, historia que supone la determinación económica, oculta en esta dialéctica económica, el papel constitutivo de la violencia colonial en la conformación del capitalismo. Las fuerzas desencadenadas, sobre todo cuando

se

disponibilidad

encuentran mayúscula

de

como fuerzas,

ocasionando la demoledora violencia de la conquista y la colonización, no van solas, pues

vienen

acompañadas

por

formaciones discursivas y formaciones 204


enunciativas que justifican, explican y legitiman

esta

condiciones

se

violencia.

En

entiende

estas

que

es

indispensable marcar la diferencia con los otros, a los que se conquista y se coloniza;

esta

diferencia

es

racial;

diferencia que en el fondo establece la descalificación y la desvalorización de los otros. Cuando la violencia viene de un continente,

primero

unificado

por

el

Imperio Romano, después reunificado por la religión cristiana, Imperio celestial que sustituye

al

Imperio

terrenal,

la

justificación también se efectúa por la diferencia entre creyentes y paganos. Se justifica entonces la dominación con la excusa

de

la

evangelización,

de

la

salvación de las almas, de los impíos. Por último, cuando la diferencia racial, la diferencia entre creyentes y paganos, no son recursos “ideológicos” suficientes, se 205


recurre a la diferencia civilizatoria. La perspectiva es el paradigma evolutivo; la superioridad de la civilización moderna tiene la responsabilidad de civilizar o desarrollar

a

sociedades

que

no

alcanzaron el nivel evolutivo, que no alcanzaron el nivel de desarrollo. Estos prejuicios han sido constantes en las narrativas occidentales, incluyendo a las narrativas marxistas. El autor citado dice que el concepto de nación no es una unidad de análisis adecuada

para

la

Europa. El Estado

historia

social

de

es una estructura

burocrática, en tanto que la nación es el imaginario construido por el Estado, de acuerdo

a

la

“ideología”

estatal.

El

concepto de Estado es más conveniente que la entidad histórica, racial, cultural y lingüística, lo que el concepto de nación 206


implica. En todo caso, el protagonista auténtico en la historia efectiva europea se sitúa debajo de la fenomenología del espíritu de la nación y el Estado. En relación a la construcción del capitalismo moderno, no hay que olvidar que son las identidades particulares, los movimientos sociales particulares y las estructuras sociales, las que han persistido o han influido

profundamente

europea.

En

protagonista

otras

auténtico

en

la

vida

palabras, de

la

el

historia

efectiva no es el campo burocrático, la malla institucional, tampoco el ideal de nación,

sino

la

sociedad

misma,

las

dinámicas moleculares que constituyen a la

sociedad.

La

multiplicidad

social,

compuesta por migrantes, movilidades espaciales y culturales. La historia oficial ha ocultado la potencia social, la ha puesto en la sombra de sus narrativas, ha 207


inventado

personajes

abstractos,

que

sustituyen a los protagonistas concretos, los humanos de carne y hueso, con sus lenguas, sus culturas, sus dramas. Los ha encajonado en las mallas institucionales, los ha clasificado, reuniendo a una parte de

esta

multiplicidad

poblacional

abigarrada en la identidad abstracta de nación, cuando se trataba, en realidad, de pluralidades. El capitalismo, paradójicamente, niega lo que ha ocasionado, un mundo integrado. El capitalismo, no sólo como modo de producción, sino primordialmente como Estado-nación,

se

comporta

conservadoramente respecto a los efectos generados por su incursión en el mundo. No puede, de ninguna manera, reconocer y

responsabilizarse

destrucción que

de

tamaña

genera; al contrario, 208


encubre

este

naturaleza,

costo

transferido

transferido

a

los

a

la

cuerpos

humanos, sin contabilizar jamás su daño. Sólo contabiliza lo que llama los costos empresariales y los beneficios; ignorando completamente los costos ecológicos y sociales. Para la mentalidad capitalista estos costos no cuentan, de la misma manera que no cuenta la naturaleza ni los cuerpos humanos, pues son descartables o,

como

ahora

se

diría,

son

daños

colaterales. El problema es que los daños colaterales son mayores a los supuestos beneficios que trae el desarrollo. No se entiende por qué al cálculo económico se le llama científico, cuando precisamente ignora estos costos de transferencia a la naturaleza y a los cuerpos humanos. Como

se

puede

ver,

este

cálculo

económico no tiene nada de científico, salvo la pretensión, pues soslaya lo más 209


importante,

la

destrucción

de

la

naturaleza y de la vida. Se trata de una aritmética que alimenta la “ideología”. Esta crítica no solamente se encamina a replantear

la

perspectiva

y

la

interpretación histórica, no solamente a trastrocar la epistemología heredada, sino a

apoyar

los

proyectos

civilizatorios

alterativos y alternativos, inherentes a los movimientos

sociales

contemporáneos.

En

anti-sistémicos este

sentido,

proponemos un conjunto de hipótesis prospectivas.

210


Hipótesis prospectivas

Si

dejamos

de

concebir

a

la

sociedad y el Estado como una dualidad y, más bien pensamos que forman parte de un proceso, por así decirlo, volviendo a este concepto productivo, podemos observar inherente la paradoja de este proceso aparece

histórico-político. como

la

La

bullente

sociedad actividad

dinámica, en tanto que el Estado aparece como una de sus realizaciones, como una de sus composiciones, que se presenta como fin, como finalidad, como lo que enuncia la propia metáfora del Estado, innata al concepto; es decir, alude a una estática. La paradoja se presenta de varias maneras; la sociedad es plural y el Estado

unidad;

la

sociedad

es

multiplicidad y el Estado uno; la sociedad es heterogénea y el Estado homogéneo; 211


la sociedad es diferencial y el Estado tautología.

Sin

embargo,

hay

que

recordar que, en esta paradoja o en este proceso

paradójico,

la

sociedad

es

realidad efectiva, en tanto que el Estado es imaginario.

El Estado busca repetirse en la

sociedad, por eso inicia procesos de homogeneización, si no son, primero, procesos

de

clasificación,

que

no

se

contradicen con la homogeneización. El Estado moderno es el más característico para

apreciar

esta

proyección de moderno

el

estrategia

de

espejos; es el Estado que

disciplinarios,

genera

que

son

diagramas técnicas

y

tecnologías de poder primordiales, en lo que respecta a la incidencia sobre los cuerpos

para

su

modulación

y

homogeneización. 212


Sin embargo, el Estado no puede

homogeneizar a toda la sociedad; en todo caso, si lo lograra, sería su muerte, pues precisamente

la

heterogeneidad

y

pluralidad de la sociedad es el substrato dinámico

de

las

composiciones

y

asociaciones múltiples, que caracterizan a la

sociedad,

que

también

terminan

conformando y reproduciendo el Estado.

Volviendo al concepto de proceso,

el proceso sociedad-Estado capitalista es el que manifiesta de manera exacerbada la paradoja, pues en este proceso la sociedad aparece empujada, intensa y extensamente, mezclas,

a

extremos

de

pluralidades

las y

heterogeneidades. Sin embargo, también el

Estado-nación

aparece

con

las

pretensiones absolutas de homogeneidad y de identidad; la narrativa sobre la 213


nación

expresa

claramente

esta

pretensión.

Si

usamos

la

categoría

de

diferenciación, que tiene como uno de sus matices el concepto de contradicción, vemos que se da la diferenciación entre Estado y sociedad, en el proceso de realización del Estado. Se da también la diferenciación

entre

humanidad,

como

potencia social, respecto del poder, como monopolio de las fuerzas capturadas de la potencia;

la

humanidad

diferenciación

como

capacidad

de

la

creativa,

respecto del capital, como expropiación, despojamiento

y

desposesión

de

la

capacidad creativa capturada.

Si

se

contradicción,

usara a

el

pesar

concepto de

que

de la 214


diferenciación

no

se

reduce

a

la

contradicción, se tendría que decir que la contradicción no es entre el proletariado, que es una clasificación institucional, por lo

tanto,

respecto

una del

humanidad,

captura capital,

como

institucional, sino

capacidad

entre creativa,

respecto del capital, como aparato de expropiación de esa capacidad. También se tendría que decir que la contradicción es

entre

social,

humanidad,

respecto

del

como

potencia

Estado,

como

maquinaria de captura de las fuerzas de esa potencia.

Una de las consecuencias, por lo

menos teóricas, de las hipótesis, es que la liberación de la humanidad, de la potencia social, de la capacidad creativa, implica

la

disolución

del

Estado,

la 215


diseminación

del

capital,

así

como

disolución de las naciones y fronteras, llevando este proceso de liberación hasta la integración plural y heterogénea de la humanidad.

216


Matriz racial de

la

“ideología”

de la modernidad

217


El autor de Marxismo negro Cedric J. Robinson, dice que la noción de raza se convirtió en gran medida en el dispositivo imaginario de la “ideología” moderna, pretendidamente racional; esencial para la

dominación,

acompañada

explotación

y

el

"europeos",

incluyendo

por

la

de

no

exterminio a

“europeos”

eslavos y judíos. Continúa la descripción diciendo que, en la Gran Bretaña del siglo XVIII, Reginald Horsman ve los inicios de esta “ideología” racial en la "mítica" anglo-sajona.

Esta

“mítica”

fue

desplegada como emblema ideológico por la llamada intelligentzia. En Francia; por ejemplo,

Paul

Rapin-Thoyras

y

Montesquieu, y antes que ellos Franqois Hotman

y

el

Conde

Henri

de

Boulainvilliers, son los portadores de este discurso.

En

Alemania;

por

ejemplo,

Herder, Fichte, Schleiermacher y Hegel, 218


también encarnan, por así decirlo, esta “ideología” racial. En América del Norte; por ejemplo, John Adams y Thomas Jefferson, propugnan, como parte de la “ideología” burguesa, la idea de la heroica raza germánica. Esta idea se extendió por Europa del siglo XIX, acompañada por impulso través

convencional de

los

de

medios

difusión,

a

comunicativos

conocidos, tales como novelas históricas; por ejemplo, la novela de Sir Walter Scott y las fábulas filológicas de Friedrich von Schlegel. Inevitablemente, por supuesto, la idea fue investida con la pose de la ciencia europea del siglo XIX. Herrenvolk explicó la inevitabilidad y la naturalidad de la dominación de algunos europeos por otros europeos. Louis Snyder dice que la “ideología” racial es compulsiva; los que propugnan esta 219


“ideología”, no satisfechos con proclamar la superioridad de los blancos sobre las razas

de

color,

también

sintieron

la

necesidad de erigir una jerarquía dentro de la raza blanca misma. Para satisfacer esta necesidad desarrollaron el mito de los arios o nórdico. El mito ario a su vez se convirtió en el origen de otros mitos secundarios como el mito Teutón, en Alemania, el mito Anglo-Sajón, en Gran Bretaña y Estados Unidos, el mito Céltico, en Francia. Así

como

podemos

definir

como

fetichismo de la mercancía al imaginario capitalista,

del

mismo

modo

hemos

extendido este concepto crítico a otros imaginarios; fetichismo

por

eso,

hablamos

de

institucional,

fetichismo

del

Estado, fetichismo del poder. También podemos hablar de fetichismo teórico o, 220


si se quiere, de manera más extendida, de fetichismo de las representaciones, cuando

se

concibe

al

mundo

como

representación. Las narrativas marxistas han construido un personaje heroico, el proletariado, ungido de consciencia de clase, en el devenir de la clase en sí a la clase para sí. Esta narrativa presenta al proletariado como destinado a liberar a la sociedad de la dominación capitalista; nace, de los engranajes del capitalismo, como predestinado a cumplir el papel de clase libertadora. Estas narrativas no dejan su herencia romántica; que como mensaje,

puede

considerarse

como

narrativa pedagógica, en la formación de la consciencia de clase. Empero, como interpretación de la historia efectiva deja mucho que desear, no es sostenible ante los hechos empíricos; tampoco es útil para la lucha social, pues en vez de 221


informar, desinforma, en vez de lograr observar la crudeza de las circunstancias, cuenta un cuento de héroes y de villanos. La

historia

proletariado

efectiva

muestra

heterogéneo,

un

abigarrado,

donde la masa mayor, se encuentra en las

poblaciones

poblaciones europeo

indígenas.

no

formado

esclavizadas

deja

por

de

y

las

El

proletariado

ser

abigarrado,

migrantes,

aunque,

dependiendo de los países, la mayor parte sea de procedencia nacional. Sin embargo, no toda la masa proletaria trabajaba; una parte era contratada, otra parte

era

empleada

esporádicamente,

otra parte era desocupada, lo que el marxismo trabajadores

llama de

el

excedente

reserva,

industrial de reserva.

el

de

ejército

El proletariado no

estaba aislado del resto de la sociedad, sobre todo mantenía contactos fluidos 222


con los estratos campesinos y las clases medias empobrecidas, incluso con los pequeños empresarios. Si bien, se puede aceptar que, desde muy temprano los trabajadores empleados defienden sus intereses, lo hacen de distintas maneras. No sólo hablamos de lo que se conoce como las huelgas salvajes, acompañadas con la destrucción de las máquinas; sino también de esas formas asistenciales, ofrecidas por los mismos empleadores u otras instituciones, que tienen que ver con prácticas de amparo. No se puede decir

que

en

la

aceptación

de

esta

asistencia, el proletariado manifestaba la consciencia

de

clase.

Otras

veces el

proletariado nacional se dejaba llevar por la “ideología” chauvinista, pregonada por la burguesía, enfrentando a proletarios de distinta nacionalidad. Tampoco se puede decir que en este comportamiento se 223


expresa la consciencia de clase. Periodos de conformismo han definido perfiles del proletariado que han sido ocultados por la narrativa romántica marxista. Como dice un

refrán

conocido,

no

se

puede

confundir la realidad con los deseos. De

ninguna

desconocer

manera las

se

luchas

trata

de

heroicas

del

proletariado; estas tienen sus fechas, que forman parte de los anales de la memoria del proletariado; si no, lo que se busca es comprender la historia efectiva de las luchas

sociales;

comprender

que

los

periodos de luchas eran antecedidos o seguidos por periodos de conformismos. También se trata de comprender que la historia compleja,

efectiva

del

proletariado

entrelazada

de

es

múltiples

tendencias y contradicciones. Así como es indispensable

no

hacer

apologías

ni 224


inventarse heroicos,

personajes sino

comprender

multiplicidades

que

singulares

acontecimiento recorridos

abstractos

proletario

inesperados

las del

definen para

los

pronósticos de la teoría revolucionaria. Es indispensable desocultar lo que ha ocultado el marxismo, sobre todo para comprender la complejidad que enfrentan los

proyectos

emancipatorios

y

libertarios. De ninguna manera renunciar a estos proyectos, sino de fortalecerlos con la experiencia social, la memoria social

y

la

crítica

social,

contantes,

permanentes,

dúctiles,

mejorar

interpretaciones,

sus

capaces

de como

armas de lucha, sin caer en ortodoxias y dogmatismos. Entre los muchos tópicos ocultados, hay uno de crucial importancia, la convicción racial, matriz de la “ideología” de la 225


modernidad. Es importante recordar esto, pues

esta

inoculado

“ideología” en

el

racial

mismo

se

ha

proletariado

nacional europeo. ¿Por qué no consideró la

primera

internacional

a

los

trabajadores afro-descendientes, a los que

todavía

eran

esclavos,

a

los

trabajadores indígenas, que trabajaban en condiciones

inhumanas?

¿No

eran

proletarios? ¿Por qué no eran europeos? ¿Por qué no eran blancos? ¿Cómo puede hablarse de internacionalismo proletario si estaban ausentes precisamente las poblaciones

de

trabajadores

que

sostenían con el sacrificio de sus cuerpos la acumulación capitalista, la reiterada y recurrente acumulación originaria y la acumulación ampliada, que la acompaña? En estas conductas “revolucionarias” se hace

evidente

un

comportamiento

excluyente de las organizaciones obreras 226


europeas y norteamericanas, cuando ya se habían declarado los derechos del hombre, cuando ya se había lanzado la abolición

del

esclavismo,

se

difundían

cuando

revolucionarios

que

liberación

la

de

sobre

todo

discursos

hablaban

de

humanidad.

la

Estas

contradicciones deben ser atendidas, no tanto

para

echar

en

cara

a

las

organizaciones y a los partidos marxistas europeos,

aunque

también

latinoamericanos y del Caribe, así como del

África,

paradigma,

que sino

repiten para

el

mismo

comprender

la

complejidad de las dinámicas sociales, de su

abigarrado

tejido

de

relaciones

sociales, la complejidad de las historias efectivas donde se forma el proletariado, no como consciencia, concepto abstracto, sino

como

voluntad

memoria,

colectiva.

interpretación Es

decir,

y

como 227


proyecciรณn social emancipativa; en otras palabras,

como

activismo

alterativo,

buscando construir mundos alternativos al mundo del poder y del capital.

228


Etimología y genealogía colonial

El término colonial, así como el término colonialismo, deriva del latín colunus, que define al colono en tierras exteriores. En todo

caso

viene

de

colere,

también

palabra latina, que significa tanto cultivar como habitar. El sentido moderno de colonial, así como de colonialismo, a pesar de contener estas sedimentaciones etimológicas, significaciones

ha

adquirido

históricas;

otras

estas

tienen

que ver con el acontecimiento capitalista. Cuando

el

sistema-capitalista

conforma,

constituye

economía

política

e

instituye,

que

lo

se la

atraviesa

convierte a la tierra, a los recursos naturales, abstractos,

a

los

cuerpos,

entonces

en

en

valores

entidades

susceptibles de ingresar al proceso de 229


producción

de

capital;

es

valorización del valor. condiciones

que

decir,

de

Es en estas

debe

descifrarse

el

concepto de colonialismo, así como el sentido de lo colonial. La colonización moderna

no

solamente

es

conquista,

guerra de conquista, derechos de guerra, ocupación territorial, con todo lo que implica para las poblaciones nativas, sino también, y, sobre todo, despojamiento, desposesión,

desvalorización

materialidades recursos,

cuerpos,

singulares, objetos,

concretas;

para

las

territorios,

incluso

ser

insumos,

de

culturas

asumidas materias

como primas,

cuerpos esclavos, cuerpos-mercancía, en el

proceso

dineraria.

abstracto

Este

es

de

el

valorización

sentido

de

la

esclavización y la servidumbre impuesta por el colonialismo moderno, que no es otra cosa que capitalismo. 230


Por

lo

tanto,

no

se

puede

intentar

interpretar lo que acontece desde el siglo XVI, en lo que respecta al colonialismo, desde la perspectiva de una historia lineal; cuando esto es nada más ni nada menos

que

una

insostenible.

hipótesis

Hay

una

semántica ruptura

civilizatoria, si podemos hablar así, se establece otra lógica histórica o, si se quiere, nace la historia, como narrativa de las dominaciones capitalistas, como legitimación

del

colonialismo

moderno

europeo, como “ideología” imperialista. La paradoja del siglo XVI es que nace con las expresiones estéticas humanistas del renacimiento,

que

después

se

transforman en humanismo político, con la revolución francesa; sin embargo, por otro lado, el colonialismo moderno, que 231


nace con la conquista europea de Abya Yala, deshumaniza los cuerpos humanos no europeos. Es cuando nace el racismo moderno.

No

es,

como

dice

Michel

Foucault, con el bio-poder de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. La geopolítica

racial

del

sistema-mundo

capitalista nace con la conquista del quinto continente. Este racismo moderno consiste en la desvalorización del cuerpo; lo que se expresa claramente en la filosofía

moderna,

y

la

valorización

racional del espíritu, concepto abstracto de

la

inmanencia;

la

valorización

abstracta de los fines, teología dialéctica; valorización

abstracta

instituciones, civilizatoria, valorización

de

“ideología” acompañada abstracta

de

las

moderna por

la

finalidades

económicas, como desarrollo y progreso. El

colonialismo

moderno

implica,

de 232


manera contundente, la colonización de los

cuerpos

y

de

los

espesores

territoriales, inscribiendo en la superficie de

los

cuerpos

la

historia

política,

inoculando en el espesor de los cuerpos, la

disciplina

modernas,

y

que

las se

subjetividades

expresan

perfiles de la individualización.

en

los

Esto es,

hablando con propiedad, el colonialismo interno, que acompaña al colonialismo externo. Ambos se complementan; la ocupación-valorización

abstracta-

mercantilización se complementa con la domesticación-marca

racial-

disciplinamiento-subjetividad. Diagramas de poder con hermenéuticas subjetivas. Este

colonialismo

va

a

tener

consecuencias en toda la historia de la modernidad.

El

genocidio

y

etnocidio

extraterritorial europeo, se va a repetir 233


también

en

Europa.

Dependiendo

las

circunstancias, los periodos, dando lugar a distintas tonalidades, intensidades y expansiones. Llama la atención que este racismo, que es la matriz “ideológica” de la modernidad, se aplique en etapas avanzadas de la historia moderna, sobre todo se hace patente en la segunda guerra mundial, en la forma de una de las “ideologías” políticas más exacerbadas, el nazismo.

Parece

un

bumerang;

sin

embargo, se trata de otra cosa. Una civilización abstracta como la moderna, con pretensiones de universalidad, que tiene como matriz la geopolítica racial, no hace otra cosa que reiterar y recurrir al imaginario racial, en lo que respecta al ejercicio del poder. En la medida que la “ideología” racial aparece como verdad, los mitos arios, teutónicos, los mitos germánicos, se toman en serio y se 234


aplican

en

las

relaciones

con

otros

estados, con otras sociedades, con otras poblaciones, aunque sean europeas y blancas.

No deja de pasar lo mismo,

aunque con menos intensidad y matizada por la “ideología” liberal, con los mitos anglosajones, célticos.

también

Es

exacerbado

la

espiral

racial

lo

con

los

del

imaginario

que

mitos

motiva

y

acompaña a la espiral de violencia. La condición colonial moderna de Irlanda, retomada y reconquistada antes varias veces,

de

maneras

distintas,

por

la

corona británica, coincide, en el siglo XVI, con la conquista de Abya Yala. No es de extrañar

que

la

centralidad

europea,

británica, francesa y germánica, observe a los otros europeos de una manera colonial,

como

desvalorizados,

incluso

descalificados, bárbaros.

La 235


relación de la centralidad europea con los eslavos es también colonial. No es de extrañar entonces que el nazismo haya visto a todos los europeos como razas menores. Se puede decir entonces que el huevo de la serpiente - Ormens ägg, en alemán,

es

una

película

Ingmar

Bergman,

dirigida

filmada

en

por

1977,

ambientada en Berlín de la década de los veinte - no solo anidaba en la Alemania, derrotada en la primera guerra mundial, humillada por el Tratado de Versalles, sino

anidaba

modernos.

todos

Sorprende

racionalista europea,

en

y

los

estados

la

postura

que

aparentemente

sobre

todo

liberal,

crítica incluso

socialista, no haya ahondado en las raíces del

racismo,

dejándose

llevar

por

el

apego a explicarse el nazismo por medio de

caricaturas

grotescas.

Prefieren

236


oponer

la

“ideología”

liberal

a

la

que

no

“ideología” nazi. El

problema

de

fondo

es

solamente las poblaciones de color son las que son marcadas por el racismo, sino todos

los

cuerpos

de

todas

las

poblaciones, en aras del ideal abstracto blanco, el hombre blanco, símbolo de la civilización moderna. Todos los cuerpos son sacrificables en aras del desarrollo y el progreso.

237


El sedimento racial del concepto de clase

238


La categoría de clase es clasificatoria, como ya lo hemos dicho varias veces; además

responde

a

un

concepto

abstracto sociológico y económico. No solo porque al tratarse del acontecimiento del proletariado, en contraste con el acontecimiento

de

la

burguesía,

concebidas como clases opuestas, en la narrativa marxista, la exigencia es, más bien, visualizar la multiplicidad de las singularidades,

que

conforman

estos

acontecimientos; sino también, y quizás, sobre todo, porque la genealogía de la clase

proletaria,

en

un

caso,

y

la

genealogía de la clase burguesa, por otro lado, no llegan, de manera inmediata a la clasificación y al concepto abstracto de clase. Sea entendida sociológicamente, económicamente, históricamente.

políticamente Sabemos

que

en

o los

discursos histórico-políticos la teoría de la 239


lucha de clases arranca de los discursos histórico-políticos de la guerra de razas, entendiendo raza como nación, en el sentido

de

consanguineidad.

Sin

embargo, hay que aproximarnos más a los recorridos de esta arqueología de los discursos histórico políticos. Como decíamos, no es posible sostener que se llega al concepto de clase por aplicación taxonómica.

Una abstracción

como esta, siendo categoría clasificatoria o

concepto

abstracto,

no

puede

sostenerse sino sobre la base de la experiencia adquiere,

social. en

Experiencia

principio,

su

que

espesor

sensible, su espesor perceptual. En esta perspectiva,

vamos

hipótesis genealógica.

a

sugerir

una

El concepto de

clase se construye sobre el sedimento del concepto de raza; pero, esta vez, raza no 240


entendida como nación, sino en el sentido moderno de clasificación racial. En el contexto de la conformación del sistema-mundo sociales

capitalista

no

las

se

clases

diferencias

abstractamente, sino empíricamente; lo hacen,

primero

como

diferenciación

racial. La nobleza, por ejemplo, lo hace sintiéndose superior, distinguiéndose, si no es como raza, en principio, lo es como casta;

lo

que

tiene

connotaciones

corporales, de estirpe. Cuando asciende la burguesía o cuando la nobleza se aburguesa,

la

sentimiento

de

burguesía

hereda

superioridad

este

sobre

el

resto. En principio la burguesía se siente casta

superior,

aunque

después

se

conciba como clase dominante.

241


Ciertamente,

la

“ideología”

es

una

construcción racional; sin embargo, no es solamente

eso,

pues

esta

pretensión

racional se afinca en sentimientos de casta, también construidos culturalmente. Hay

como

un

clima

de

nobleza

compartido por la casta. Ceremonias, ritos, conductas, maneras y modos de comportamiento,

formas

de

hablar,

compartiendo pre-juicios. Todo esto hace de atmósfera cultural, en la cual habita la casta

y

particular.

reproduce Los

su

“ideología”

sentimientos

no

son

sensaciones, aunque también arranquen en estos componentes de la percepción. Los sentimientos son las sensaciones elaboradas

e

interpretadas

desde

la

cultura de casta, desde la “ideología” de la nobleza. Esta distinción construye su propio

retiro

territorio;

sus

del

mundo,

barrios,

su

propio

espacios

de 242


encuentro, espacios públicos y espacios de intimidad. La casta no solamente es un concepto, obviamente, sino una forma y manera de vivir; en otras palabras, se trata

de

una

materialidad

cultural,

también de prácticas culturales. Si bien son estas prácticas particulares. Esta esfera cultural de la casta se transfiere a la

burguesía

Ciertamente preserva

como esta

la

clase

social.

transferencia

misma

no

experiencia

fragmentaria de la casta, sino que se dan transformaciones dominante

de

la

empíricas. burguesía

La

clase

tiende

a

racionalizar la condición cultural de su distinción social y económica; no renuncia a la legitimación. Con propiedad recurre a la “ideología”, en el sentido de constructo racional.

Se

presenta

como

representación de la sociedad, habla a nombre de la nación; es decir, la esfera 243


restringida de la casta se extiende como espacio accesible a todos. No habría, bajo el supuesto “ideológico”, restricción de casta, una nobleza congénita, sino se accede a la condición de la burguesía con disciplina, dedicación, trabajo. Esta la carta nunca

de se

presentación. pierde

el

Sin

embargo,

sentimiento

de

distinción; la burguesía, mucho más rica que la nobleza, adquiere otra nobleza, no congénita, sino social, como logro a la dedicación, al trabajo y a la competencia. Tampoco se pierde, la diferencia racial, en la medida que esta diferencia es fundante de la geopolítica del sistemamundo

capitalista.

Entonces

estamos

ante una “ideología” en pleno sentido de la palabra; una interpretación completa, con toda la estructura de la trama. Una interpretación racional, que se explica el papel y la ubicación de la burguesía en la 244


historia.

Una

interpretación,

además

nacional. La gran diferencia entre la nobleza

tradicional

aristocrática

y

la

nobleza de la burguesía es que esta última tiene pretensiones de hegemonía, en tanto que a aquella no le interesaba tal propósito, puesto que, si su origen era divino o de sangre, no hay nada que discutir, no han nada que legitimar, pues ese es el orden eterno del mundo. Por otra parte, la burguesía nacional, en la medida que forma parte del sistemamundo

capitalista,

no

solamente

responde a la economía nacional, es una clase social de dominación que forma parte de un fenómeno global, relativo a la apropiación productivos,

privada que

lo

los

cuentan

medios con

el

monopolio de los medios tecnológicos, apropiándose

privadamente

de

los 245


recursos, del trabajo social, del intelecto general. La burguesía nacional forma parte

del

tejido

burguesías

social

del

concurrencia,

de

mundo,

todas por

las más

competencias

y

contradicciones en las que se pueden encontrar

enfrascadas.

En

estas

condiciones, las diferencias raciales entre las burguesías se borran, la diferencia racial es con los pueblos. Por eso, se puede hablar, con cierta propiedad de clases sociales; pues la distinción racial, de la que hablamos, es, en realidad con los pueblos. Si se quiere, la diferencia principal es con el proletariado de todos los pueblos. El

sentido

inicial

del

proletariado

es

plural, la pluralidad de los pobres, antes que identificarlos con el trabajo, con los y las

que

trabajan.

El

significado

de 246


explotación

va

a

ser

inscrito

en

la

semántica de proletariado por los mismos proletarios,

por

proletariado,

los

por

activistas

los

del

intelectuales

orgánicos o humanistas, usando estos términos gramscianos. Esta significación nace de las luchas sociales que emprende el proletariado. Es una interpretación de auto- significación, si se quiere de autoreconocimiento, social.

en

Entonces,

Thompson,

la

la

confrontación

siguiendo clase

a

E.P.

proletaria

se

construye y constituye en la lucha de clases. No hay clase social proletaria antes, al margen, en ausencia de la lucha de clases. Contrastando,

la

burguesía

hereda la

distinción de casta, la distinción de la nobleza

aristocrática;

perspectiva,

no

se

desde

construye

esta ni

se 247


constituye, sino que ocupa el lugar que ocupaba

la

transforma

aristocracia; este

lugar,

nacionalmente,

sólo

que

extendiéndolo regionalmente,

mundialmente. En cambio, el proletariado se construye y constituye como clase en el fragor de la lucha de clases. En este sentido,

cuando

se

habla

de

auto-

comprensión, más que de consciencia de clase,

se

habla

de

una

diferencia

cualitativa de concepción histórica-social. La burguesía construye su “ideología” con pretensiones

universales,

con

pretensiones racionales de verdad, que denomina objetividad; habla a nombre de todos,

de

la

nación.

En

cambio,

el

proletariado construye una “ideología” de confrontación, de lucha; sería mucho mejor hablar de contra-ideología, que acompaña

a

una

contra-hegemonía.

Desde esta perspectiva, el proletariado 248


no

podría

tener,

por

lo

menos

teóricamente, pretensiones universales. Lo que extraña es que el marxismo haya construido una “ideología proletaria” con pretensiones

universales.

En

otras

palabras, imita a la burguesía, en vez de mantener la alteridad inicial de las luchas sociales, que devienen también luchas culturales. Quizás aquí se encuentre la raíz de la burocratización

de

los

sindicatos

proletarios, de los partidos proletarios, del aburguesamiento de su dirigencia, tanto sindical como política, cuando se accede al poder. Los “revolucionarios” terminan burguesía,

haciendo

lo

ciertamente

que

hacía

con

la

otros

discursos, hasta con otra “ideología”, que no habla exactamente a nombre de la nación; pero, lo hace a nombre del 249


proletariado internacional; incluso, en el horizonte abierto por las tesis orientales, a nombre de los pueblos del mundo. El problema es que los efectos de este discurso

y

su

combinación

con

los

mecanismos del poder, se parecen a los efectos que causaban el discurso y la representación burguesa a nombre de la nación. Idealmente todos pueden ser burgueses; sin embargo, en la práctica, sólo una minoría alcanza a serlo. Lo mismo pasa con la dirigencia sindical y política del proletariado; idealmente estos servidores,

esta

vanguardia

revolucionaria, está al servicio de la igualación general, de la sociedad sin clases;

sin

embargo,

el

discurso

de

convocatoria, articulado al monopolio de los mecanismos de poder, efectúa la distinción entre burocracia y pueblo. El proletariado

mejora

sus

condiciones 250


políticas

de

representación;

constitucionalmente se encuentra en el poder; mejora sus condiciones sociales; sin embargo, no deja de ser proletariado, no deja su condición de valor de uso en el proceso de la producción socialista, en el proceso

de

la

acumulación

originaria

socialista y en el proceso de acumulación ampliada.

Es más, las transformaciones

socialistas, que mejoran las condiciones de salud y de educación, así como las condiciones

laborales,

generan

una

movilidad social hacia las clases medias; ahora profesionalizadas y tecnificadas en masa. El socialismo termina siendo una revolución

expansiva

de

las

clases

medias. No aparece en el horizonte la sociedad sin clases; lo que se tiene es una

nueva

jerarquía;

una

burguesía

burocrática y sindical; una extensa clase media con perfil profesional y técnico; 251


una minoría proletaria inmersa en el trabajo,

que

no

ha

dejado

las

características del modo de producción capitalista, sobre todo en lo que respecta a las relaciones sociales de producción, aunque formalmente no haya propietarios de los medios de producción; una minoría relativa

o

una

mayoría

relativa

campesina, dependiendo del país. Se trata de una nueva sociedad de clases. Volviendo a donde partimos; la clase no deja su sedimento racial. Hay pues en la burguesía

burocrática

distinción

de

nobleza;

también sólo

una que,

ciertamente, está muy lejos de referirse a la

consanguinidad,

tampoco

lo

hace,

como la burguesía, como propietaria, a nombre de la nación, sino que es la nobleza de la vanguardia, la nobleza de los “revolucionarios”, que si bien, están 252


ungidos como héroes, por lo menos en principio y en la propaganda, también terminan adquiriendo rasgos y perfiles correspondientes

a

particulares,

distinción

de

climas

culturales y

retiro.

Aunque el sedimento racial haya quedado geológicamente

más

profundo,

está

presente en la geología social de la clase dominante burocrática y sindical. Lo que importa en toda esta exposición es comprender que la mecánica de las clases

en

la

sociedad,

parte

de

la

economía política racial, se alimentan de la “ideología” racial, que después se encubre con las nuevas capas discursivas, con los discursos de legitimación con pretensiones

hegemónicas,

con

la

“ideología” capitalista propiamente dicha, que habla a nombre del pueblo y de la nación, así como se representa en la 253


institucionalidad del Estado. Cuando la “ideología proletaria” se transforma de una “ideología” de lucha de clases en una “ideología” con pretensiones universales, una

“ideología”

internacionalista,

la

“ideología proletaria” al servicio de la burocracia y la aristocracia sindical vuelve a encubrir con nuevas capas discursivas el sedimento racial de la concepción de clase dominante. La

sociedad

conformarse expropiadores, públicos,

sin

clases

expropiando tanto

recuperando

sólo

puede a

privados lo

los como

común,

el

acceso común a los bienes, contra la propiedad privada y pública. También, en cuanto a la deconstrucción “ideológica”, la crítica de la contra-ideología tiene que ir a fondo, llegando a la deconstrucción del sedimento racial, raíz de la distinción 254


de clase. Esto equivale a demoler el substrato histórico capitalista,

la

del sistema-mundo

malla

colonial,

que

lo

constituye, que da lugar a la acumulación originaria de capital, que lo atraviesa, reiterando permanente la acumulación originaria

por

despojamiento,

desposesión sosteniendo

y la

acumulación ampliada de capital. No hay revolución política consecuente sin una radical

revolución

social;

no

hay

revolución social consecuente sin una revolución radical descolonizadora.

255


Dinรกmicas

corporales

y

sociales

256


Dinรกmica paradรณjica y poder

257


Hay varios niveles o, mas bien, planos y espesores de intensidad, que el poder vincula; mejor dicho, planos y espesores de intensidad, que, en su articulación integrada,

en

composiciones,

la

combinación

generan

poder;

de dicho

pluralmente, generan poderes, que hacen a las dominaciones polimorfas. En los distintos niveles el poder no funciona de la misma manera, sino, dependiendo de las

características

intensidad,

del

funciona

de

plano

de

determinada

manera; diferenciándose de otra manera en otro nivel. Aunque en los distintos planos de intensidad funcione el poder de distintas produce

maneras, el

efecto

en de

conjunto, totalidad,

se para

decirlo metafóricamente, utilizando un concepto discutible. Esto hace suponer al enfoque de generalización que el poder,

258


como estructura, funciona de manera homogénea. La visión universalista, el enfoque de la generalización, la episteme dualista, no permiten visualizar la complejidad de los planos

y

espesores

de

intensidad,

además de no lograr ver los diferenciales comportamientos, en cada plano o nivel. No

se

logra

observar

la

dinámica

compleja e integral del poder, compuesto por

ejercicios

diferenciales. antes,

en

de

Tampoco, otros

dominaciones como

ensayos,

no

dijimos logra

comprender ni entender las paradojas del poder.

Para

el

enfoque

aludido

y

criticado, solo hay contradicciones; no sabe de paradojas, menos de aporías. Es importante visualizar la multiplicidad de planos de intensidad, la diferencial de 259


los comportamientos del poder, en cada plano,

para

interpretar

la

dinámica

paradójica. Pues no se trata solamente de describir e interpretar la paradoja, sino de comprender la dinámica y el devenir en el detalle de sus funcionamientos. El poder en un plano de intensidad, por ejemplo,

en

el

plano

de

las

representaciones, puede funcionar como simulación y montaje. No importando ni prestando atención al contraste entre este plano imaginario y lo que ocurre en el ejercicio concreto del poder en el plano de intensidad de las prácticas. Desde la perspectiva de la complejidad, el poder no

tiene

porque,

necesariamente,

corroborar lo que dice en el plano de las representaciones verificando en el plano de las prácticas concretas. El mundo del poder, para decirlo sesgadamente, no 260


funciona homogéneamente como bloque. Al

contrario,

el

heterogéneamente,

poder

funciona

desplegándose,

de

manera distinta, en los diferentes planos. Ahora bien, ¿es ésta una contradicción? ¿O, es ésta una astucia política? La primera,

corresponde

a

una

tesis

dialéctica; la segunda, corresponde una tesis del maquiavelismo restringido. No hay contradicción, pues no se dan en el mismo plano, sino en distintos. Para decirlo metafóricamente, las reglas del juego

en

cada

plano

son

distintas.

Hablamos, si se quiere, de diferentes regímenes, según el nivel de que se trate.

Esta

funcionamientos

diferencia de

esta

de

los

maquinaria

compleja del poder explica la dinámica paradójica.

261


Por

ejemplo,

en

representaciones,

el

plano

el

de

poder

las

puede

presentarse como ejemplo democrático; sin embargo, en el plano de las prácticas concretas,

puede

manifestarse

el

despotismo. Se puede decir, que una de las paradojas del poder es sostener el discurso democrático sobre la base del ejercicio despótico de las dominaciones. No hay contradicción, sino la paradoja del poder, que se edifica por las mediaciones de delegaciones y representaciones, en el contexto

institucional

liberal,

estructura

del formato

república.

Por

lo

político

tanto,

la

en de

la la

malla

institucional juega el papel de mecanismo de inversión de lo que se dice en lo que se hace. En otras palabras, sencillas, aunque peligrosas, por su ilustración, es como decir que el discurso democrático

262


se troca en práctica despótica, por medio de las instituciones. ¿Qué

es

lo

instituciones

que

convierte

en

este

a

papel

las de

mecanismos de inversión? Recordando a Michel

Foucault,

instituciones

concebimos

como

a

las

agenciamientos

concretos de poder, que reúnen fuerzas y mezclan discursos. Para hacer estable el poder, para consolidarlo, las instituciones deben lograr su legitimidad. Esto ocurre empleando un discurso político valorado y prestigioso;

este

es

el

discurso

democrático. Entonces las instituciones emiten un discurso democrático como recurso “ideológico” para estabilizar y consolidar el poder, que al moverse en la concurrencia de las fuerzas, es inestable. No

interesa

si

hay

continuidad

del

discurso en el ejercicio práctico del poder, 263


lo que importa en el funcionamiento del poder,

es

discurso

que

la

conexión

democrático

despótico,

permita

y

el

entre

el

el

ejercicio

funcionamiento

inalterable de las dominaciones. En

consecuencia,

coherencia,

ni

no

de

se

trata

continuidad,

de

en

el

ejercicio del poder, como ha creído la ciencia política y la crítica moralista; sino de

lograr

la

funcionamiento

preservación a

través

de

del estos

enganches heteróclitos. No se trata de coherencia, sino de que la convocatoria democrática desplegar despóticas.

sirva, prácticas Esto

sea de

ocurre

útil,

para

dominación porque

las

poblaciones viven más en el mundo de las representaciones que en el mundo efectivo. Aunque no dejen de desenvolver prácticas,

aunque

no

dejen

de 264


manifestarse en el mundo efectivo, las interpretaciones sociales se encuentran atrapadas en el mundo imaginario de las representaciones. Para decirlo de una manera

escueta,

incluso

inapropiada,

pues el poder no es sujeto; el poder lo sabe, sabe que el mundo imaginario de las representaciones es el referente de las poblaciones. El poder también sabe que,

en

el

plano

de

las

prácticas

concretas, las dominaciones se resuelven por la concurrencia de las fuerzas. El poder no puede renunciar a la captura de fuerzas,

a

su

utilización

en

la

reproducción del poder, al uso de las fuerzas

en

amenazantes

formas o,

si

coercitivas,

amerita,

a

la

efectuación

de

violencias

desencadenadas.

El poder no puede

renunciar al monopolio legítimo de la violencia. 265


Una primera conclusión puede ser la siguiente:

el

poder

no

puede

ser

democrático en el ejercicio práctico de la política;

debe

democrático,

sin

aparentar

que

es

embargo,

ejercer

el

poder. Ejercicio que obviamente no es democrático. El demandar al poder por no cumplir con las cláusulas democráticas, es parte de la ingenuidad

de

la

crítica

moral;

el

caracterizar al poder como dictadura de clase, es parte de la ortodoxia monolítica del marxismo. El poder, como relación de fuerzas,

como

efectuación

de

las

dominaciones, no puede ser democrático; se

derrumbaría.

Ningún

Estado

es

democrático; tampoco lo puede ser, salvo como simulación. El pretender que se corrija el Estado en tanto Estado, el gobierno en tanto gobierno, es pedirle 266


que se suicide. Por eso, ni los estados, ni los

gobiernos,

lo

hacen;

aunque

se

comprometan, de boca para afuera. Una

segunda

conclusión

es:

la

democracia, como gobierno del pueblo, por lo tanto, como autogobierno, no puede realizarse en el Estado y con el gobierno. Solo puede realizarse como autodeterminación,

autogestión

y

autogobierno del pueblo. Querer

ser

democráticos,

es

decir,

practicar la democracia, que no puede ser sino radical, es decir, autogobierno, a través del poder, del uso del poder, como si fuese un instrumento neutral, es un desatino; pues el poder solo se puede ejercerse suspendiendo la democracia, aunque diga que la respeta.

267


Las largas historias del poder, en la modernidad y en las sociedades antiguas, son

lecciones

enseñanzas;

elocuentes empero,

de

se

estas prefiere

ignorarlas, y mantener la espera de que el poder puede ser democrático; es más, debería serlo. Esta actitud es el mayor servicio

que

se

presta

a

las

dominaciones, aunque no se quiera hacer esto; es el peor apoyo a la democracia. Ocurre como si al darle un medicamento, para curarla, le diéramos un veneno, sin saberlo. Por eso, se puede explicar, la persistente reiteración

y

reforzamiento,

reproducción, de

las

hasta

dominaciones

polimorfas. Esa actitud bondadosa, del deber ser, es, en realidad, una renuncia a luchar efectivamente por la democracia. Renuncia que es la clave del poder, pues, 268


precisamente, el poder se edifica sobre la base de este tipo de renuncias. Por otra parte, muchos de los que critican a

los

déspotas,

disfrazados

de

demócratas, en verdad, quieren ocupar el poder,

sustituyendo

a

los

otros,

los

interpelados. Sea la crítica de “izquierda” o sea la crítica de “derecha”, el horizonte de

estos

dispositivos

“ideológicos”

y

políticos es el poder. Si bien puede estar claro que la “derecha” es “conservadora”, hasta, si se quiere, “reaccionaria”, la “izquierda, no deja de serlo, por esta vinculación dependiente con la salida de poder. Pueden tener discursos diferentes, pueden convocar a distintas clases, a pesar

que

supuestamente

ambas opuestas,

versiones, hablen

pueblo, en general; sin embargo,

al el

ejercicio del poder responde a la misma 269


estructura de preservación, efectiva, de las

dominaciones,

al

mantener

la

continuidad del poder y del Estado. Pueden creerse enemigos irreconciliables, hasta

incluso

matarse;

pero,

ambos

necesitan del enemigo, para definirse como lo que dicen que son en el campo político. No saben que comparten una misma episteme, un mismo formato en el ejercicio del poder, a pesar que sus “ideologías” sean diferentes y opuestas. Pueden favorecer unos a unas clases, otros a otras clases, unos a las mayorías, otros a las minorías; sin embargo, el monopolio del poder por parte de la clase política, genera diferencias sociales, y replantea las desigualdades, modifica las estratificaciones sociales; empero, no las hace desaparecer. Por eso, el socialismo, como

ideal,

tal

como

lo

dibuja

la 270


“ideología”, no pudo materializarse con el ejercicio del poder por parte del partido “revolucionario”. Resolver

este

interpretación

problema, inocente,

“revolucionarios”

de

en

con

la

que

los

el

poder,

“traicionaron” a la “revolución”, son unos usurpadores, no

hace otra cosa que

mantener la incomprensión del poder, de sus

funcionamientos

complejos

y

disímiles. Es tener una idea vaga del poder,

como

institucional, propuestos. formas

Estado

o

utilizable No

distintas

hay de

como

para

malla

los

fines

“traidores”; la

teoría

de

las la

conspiración, no explican, sino confunden con

sus

reducciones

complejidad política.

atroces

de

la

Lo que hay es

hombres enamorados del poder; unos pueden lanzarle flores sociales a esta 271


maquinaria fabulosa de las dominaciones; otros pueden lanzarle flores de eficiencia económica a la misma maquinaria; pero, ambos disputan la bondad esperada del poder. La

tercera

conclusión

puede

ser

la

siguiente: el contraste político aparece como contra-poder en lucha contra el poder. No se trata de un poder de una forma contra el poder de otra forma; un poder

“socialista”

“capitalista”

o

contra

burgués.

El

un

poder

poder,

la

estructura y la forma de poder los acerca, mucho más de lo que creen distanciarse. Lo que tiene dañada a la vida, desde hace tiempo, es pues el ejercicio del poder, su continuidad y reproducción, en cualquier forma que sea.

El problema de las

sociedades, el problema para la vida, es el poder, su recurrencia, su restauración 272


intermitente, sea el discurso que sea, sea la

“ideología”

que

sea.

La

tarea

democrática es de-construir los discursos de

poder,

en

toda

su

variedad,

es

desmantelar la maquinaria fabulosa del poder, con todos sus engranajes.

273


Usanzas polĂ­ticas postizas

274


En el sistema-mundo cultural, además de ser sistema-mundo político, componiendo con

la

economía-mundo

el

sistema-

mundo capitalista, sistema-mundo en la época de la simulación, sobresale el teatro político, las actuaciones forzadas de

la

clase

política,

además

de

las

usanzas políticas postizas. Los artefactos de la artificialidad preponderan en los escenarios políticos. El ejercicio del poder en el campo político se ha convertido en una permanente algarabía de actuaciones; la mayor parte de las veces, sin guion, improvisadas. No siempre los actores políticos son buenos comediantes; entonces, fuera de develar torpemente la forzada escena, aburren y molestan por la grotesca comedia. La expansión

de

los

medios

de

comunicación, su uso compulsivo, ayuda 275


a

cubrir

estas

construir,

a

falencias; través

mediáticos,

intentando

de

andamios

mitos,

imágenes

pretendidamente heroicas o mesiánicas; siempre en el contexto de las tareas de legitimación de los “aparatos ideológicos”. Sin embargo, este encubrimiento no dura mucho tiempo; tampoco, en la mayoría de los casos, logra cubrir las falencias, ni siquiera en la coyuntura álgida. Sin embargo, la escena política postiza sigue su curso, haya o no haya público que crea. Pues no se trata de convencer, sino de seguir un formato, como curso de la

inercia,

formalidades puede

para del

quedar

constitucional

cumplir caso.

Por

evidenciado de

contratos

con

las

ejemplo, el

delito

lesivos

al

Estado, que no cumplen con las normas de

bienes

y

servicio;

empero,

el 276


tratamiento de la evidencia toma otros caminos.

Puede

comenzarse

por

la

pregunta tardía de si hubo o no “tráfico de influencias”. Cuando este ya no es el problema sino el delito flagrante contra los bienes y recursos del Estado, contra la propiedad de todos los bolivianos. La escena montada se da en la Comisión de Investigación del supuesto “tráfico de influencias”. Primero, se encierra a la acusada de cometer el “tráfico de influencias” -, que no es más que un “palo blanco” de estructuras inducir

de

poder

encargadas

determinados

identificadas

contratos

empresas,

sobre

de con todo

trasnacionales -, sin cumplir con los requisitos

formales;

derechos constitucionalizados.

atropellando

sus

ciudadanos Después

se

la 277


amenaza para evitar que su denuncia o su versión sean dichas. A continuación, cuando se llega a acuerdos secretos, entonces la Comisión de Investigación acude

a

interrogarla;

empero,

en

la

cárcel; no así en el Congreso como corresponde. escuchada

Además, la

evitando

interrogación

y

sea las

respuestas a través de los medios de comunicación.

La

conclusión

de

la

Comisión es que no hubo “tráfico de influencias”,

porque,

cuando

se

le

preguntó a la acusada si hubo o no tráfico de influencias, ella dijo que no. Esta conclusión, sin premisas, ni mediación lógica, es a la que llega la Comisión, sin ningún rubor en la cara. Siguiendo nuestra exposición, este es un ejemplo de usanza política forzada, no lograda, sino torpemente armada, sin 278


llegar a conformarse la tosca trama. Cuando a los actores mediocres no les inquieta que su actuación sea grosera, estamos

ante

un

ejercicio

de

poder

pusilánime, al que no le interesa para nada las apariencias. Pues consideran que están en condiciones de uso de fuerza como para imponer semejante argumentación descabellada. Cuando no importa ya nada, salvo el salvarle el pellejo

al

jefe,

estamos

ante

la

decadencia más desdichada. Si hay parte del pueblo, mayor o menor, que soporta semejante atroz montaje, quiere decir que la pusilanimidad ha contagiado

a

esa

parte

del

pueblo.

Entonces la decadencia no solo arrastra a la clase política, al Estado, al gobierno, sino también a esa parte del pueblo. Estas

escenas

montadas

son 279


destructivas;

desmoralizan, corroen el

espíritu popular; desarticulan las fuerzas del proceso de cambio, convirtiendo a las organizaciones sociales, en dispositivos de relaciones clientelares. No solamente destruyen el proceso de cambio, sino arrastran, nación

en

esta

misma,

destrucción, a

la

a

la

sociedad

institucionalizada misma. Cuando ocurre esto, se patentiza que a los gobernantes no les preocupa las consecuencias, salvo el salvar el pellejo, salvo mantener el poder, con el apoyo del auxiliar recurso usado,

dejando

movilización

a

la

convocatoria

un

lado.

a

la

Exacerbada

desmesura de las relaciones clientelares expansivas,

que

corroen

a

las

instituciones y corrompen a las personas, sean

funcionarios

señores

son,

irresponsables,

o

en fuera

usuario. pleno de

ser

Estos sentido,

piltrafas 280


humanas, considerando el derrumbe ético y moral. ¿Por qué se llega a estos niveles de decadencia?

Esta

pregunta

tiene

respuestas; desde nuestras perspectivas, en distintas etapas de la crítica, ha sido respondida

por

interpretaciones

análisis

críticos

deconstructivas,

e

cada

vez más incorporadas en la perspectiva de la complejidad. Ahora, no queremos recurrir

del

todo

a

esas

respuestas

ensayadas, sino que queremos continuar con

el

estilo

del

penúltimo

ensayo,

Dinámica paradójica y poder. En

Dinámica

paradójica

y

poder,

expusimos la interpretación compleja del funcionamiento del poder, en las formas heterogéneas manifestando

desplegadas;

incluso

disimilitudes 281


incongruentes; empero, cuya conexiรณn, entre

distintos

planos

de

intensidad,

coadyuva a la continuidad del ejercicio del poder. Retomando esta perspectiva, respecto

a

la

pregunta

sobre

la

decadencia, podemos decir que se llega, a los asombrosos niveles de decadencia, debido a que la decadencia es el costo que se paga por preservar el poder, que ya es anacrรณnico, en todas las formas y variedades posibles. Puede el partido gobernante lograr preservar el poder y dilatar

su

tiempo

gubernamental;

empero, el costo es precisamente la decadencia generalizada. Considerando la rutina de los intercambios partidarios en el poder, aunque se den en el mediano plazo,

como

las

distintas

versiones

enamoradas del poder solo tienen en mente

esta

referencia

imaginaria

del

poder, como centralidad necesaria, el 282


costo mayor es la decadencia misma del Estado. La decadencia no es una fatalidad, ni una condena del destino; es un fenómeno morboso, que se podía evitar; por lo menos,

en

instituciones.

el

ciclo

Para

Larco

que

de

ocurra

las esta

alternativa, la de evitar la decadencia, es menester que los pueblos se liberen del imaginario anacrónico, barroco y aterido del poder. En realidad, no dependen efectivamente

del

poder,

aunque

dependan imaginaria y subjetivamente de esta relación de dominación, pues fueron y son efectivamente los creadores de las mallas

institucionales,

que

hacen

al

poder. Sin embargo, esto no ocurre; se trata de sujetos sociales constituidos por los diagramas de poder, entonces, de subjetividades subordinadas a los mitos, 283


representaciones e imaginarios del poder; incluso subjetividades acostumbradas a las escenas grotesca del ejercicio del poder. Pareciera

que

no

hay

salida.

Pues

pareciera que estamos atrapados en el círculo vicioso del poder, del que parece que no es posible salir. Sin embargo, el poder no captura a todas las fuerzas sociales; solo se apropia de parte de la potencia

social.

Tampoco,

en

la

constitución de sujetos dominados, no abarca todo el espesor del sí mismo. Esta excedencia de posibilidades, de energía sobrante

de

resistencias,

que

incluso

puede desembocar en rebelión, es lo que impide

que

el

sueño

absolutista

del

Estado se materialice, pues no ocupa absolutamente a la sociedad ni al cuerpo, donde anida el sí mismo. La parte no 284


ocupada de la sociedad por el Estado es la sociedad alterativa, que escapa a sus capturas, también, en muchos casos, a sus controles. Por eso, el Estado se siente constantemente amenazado; más bien, a diferencia de las interpretaciones que sugieren resistencias en las multitudes, colectivos y pueblos, es el Estado el que resiste, conservadoramente, al constante desborde social. Cuando no emerge este excedente social y de potencia social creativa, es que concurre como un pacto inconsciente entre Estado y sociedad; un pacto

implícito,

aunque

no

se

tome

consciencia del mismo. Este pacto supone el acuerdo de paz social, logrando como un equilibrio inestable del poder. Aunque no se lo diga, hay determinados límites, que no se podría cruzar. Dentro de los cuales es posible el apoyo popular o, en su caso, en parte indiferencia a lo que 285


haga o deje de hacer el gobierno. En las proximidades de estos límites, es posible la tolerancia, a pesar de la evidente crisis política y de legitimidad. Empero, ¿qué pasa cuando se cruzan esos límites y no hay reacción popular? ¿La pusilanimidad ha degradado al grueso de las singulares voluntades populares? ¿El poder logra convencer, a pesar que lo haga cada vez con menos credibilidad y disminuida legitimidad? ¿O ya se trata de la decadencia generalizada, que arrastra al

Estado

y

a

preguntas

son

requieren

de

profundidad embargo,

la

sociedad?

difíciles

de

Estas

contestar;

investigaciones

de

estos

podemos

en

tópicos. lanzar

Sin

ciertas

consideraciones hipotéticas, al respecto, sin

pretender

dar

respuestas

a

las

preguntas. 286


Consideraciones hipotéticas

Nadie

ni

nada,

socialmente

hablando, está fuera del sistema-mundo capitalista, del sistema-mundo-cultural, del

sistema-mundo

político.

Que

se

encuentre en estos sistemas-mundos de maneras

singulares

y

diferenciales,

definiendo

combinaciones

composiciones

complejas

locales,

nacionales

y

de

singulares,

regionales,

es

precisamente el modo de subsumirse en el sistema-mundo.

Una de las tendencias incidentes en

las configuraciones del sistema-mundo, es la inclinación masiva al conformismo; optando por paraísos artificiales y cultura de la banalidad, en vez de luchar por emancipaciones y liberaciones múltiples, 287


en vez de muñirse de hermenéuticas culturales enriquecedoras.

Si bien, a lo largo de la fase del

capitalismo

tardío,

bajo

la

explicita

dominancia del capital financiero, sobre el capital

industrial,

movimientos

se

sociales

han

dado

anti-sistémicos,

colectivos contestatarios e interpelaciones agudas a las estructuras dominantes y hegemónicas

del

imperio.

Estas

emergencias e irrupciones sociales son esporádicas, intermitentes y dispersas. La magnitud demográfica de los pueblos persiste en la modorra del conformismo; la lucha se restringe, salvo en crisis nacionales

sonadas,

a

los

colectivos

activistas.

288


Contra

lo

optimismo

esperado,

político,

los

por

el

llamados

gobiernos progresistas ocasionan, en vez del fortalecimiento de las organizaciones sociales, en vez del efecto multiplicador de la pedagogía política y de la formación colectiva,

el

debilitamiento

organizaciones

de

las

incluso

su

sustituyéndolas

por

sociales;

desmantelamiento;

apócrifas representaciones forzadas. En vez de la formación social, sobre la base de la experiencia política, en vez de la pedagogía

política,

masificada,

se

produce la deformación de lo aprendido, el incremento del apego a la facilidad del autoengaño,

el

embotamiento

sin

pedagogía, optando, más bien, por los discursos pobres de la argumentación clientelista.

289


La

sociales

continuidad hacia

las

de

las

luchas

emancipaciones

y

liberaciones múltiples, en el contexto de gobiernos progresistas, se hace mucho más difícil, que cuando se resistía y se interpelaba, alcanzando a la rebelión, contra los gobiernos neoliberales. Los gobiernos

progresistas

se

presentan

como gobiernos populares y de “cambio”; defensores de las mayorías excluidas. Esta carta de capacidad

presentación inhibe

crítica

y

de

la

movilización.

Cuando el gobierno progresista, deriva en claras expresiones y prácticas políticas, parecidas

a

la

de

los

gobiernos

neoliberales, aunque lo haga con otros discursos y otras convocatorias, se hace notoria esta inhibición y obstrucción de las voluntades transformadoras.

290


Las

herencias

milenarias

de

las

genealogías del poder, que conformaron en siglos las máquinas fabulosas de poder y las maquinas destructivas de la guerra, se encuentran consolidadas en las mallas institucionales, instituciones

incluso sociales,

en tal

las

que

las

monstruosas maquinarias parecen como imposibles

de

desmantelar.

En

el

imaginario conformista, esta creencia se presenta como una fatalidad, que hay que aceptar pragmáticamente.

La

crisis

progresistas

de

los

gobiernos

tendría

que

ser

tan

profunda, tan amenazadora, como para reaccionar decadencia.

socialmente Empero,

a

ante pesar

de

la los

niveles de la crisis múltiple del Estadonación, y de la evidencia de la corrosión 291


gubernamental, la imagen de un gobierno todavĂ­a popular, a pesar de lo maltrecha que se encuentre esta imagen, mantiene ciertas lealtades sumadas a tolerancias.

292


Remolinos de la crisis política Aproximaciones al análisis de la crisis política e institucional de Brasil

293


294


La clase política tiene sus referencias en la coyuntura, como si fuese el ojo de la tormenta;

extendiendo

un

poco,

el

momento político. Se puede decir que, la extensión de las referencias llega, en el mejor de los casos, a ampliarse en el presente dilatado, como historia reciente. No alcanza a extender sus referencias en el mediano plazo, menos en el largo plazo. No hablamos de la memoria corta, la memoria mediana y la memoria larga, que no se asemejan a la referencia corta, referencia mediana y referencia larga; pues

la

memoria

corta

supone

la

memoria mediana y la memoria larga; incluso activa a éstas, las hace presentes. En Brasil, los partidos conservadores, catalogados de “derecha”, ya sean de “centro derecha” o de “derecha” a secas, solo tienen en mente la coyuntura crítica 295


del gobierno de Dilma Rousseff. Pueden ampliar sus referencias a las gestiones de gobierno del PT; muy difícilmente llegan a visualizar, definiendo sus referencias, en la historia reciente. Mucho menos se trata del ciclo mediano de la historia; es ya imposible que lo hagan en los ciclos de estructuras

de

larga

duración

de

la

historia. Acusan al gobierno de Roussef de corrupción; empero, se refieren a préstamos

de

bancos

públicos,

efectuados por el gobierno, para cubrir huecos

en

el

equilibrarlo.

El

presupuesto juicio

o

para

propuesto

y

aprobado por la cámara de diputados a la presidenta Dilma Rousseff se basa en esta acusación, que no es exactamente corrupción, sino por una interpretación capciosa y manipulada técnicamente. La acusación, monitoreada y orientada por el presidente de la cámara de diputados, 296


Eduardo Cunha, viene de alguien acusado por la fiscalía por corrupción, en uno de los casos escandalosos que involucra a PETROBRAS. Al final, acusación apoyada, nada

más

ni

vicepresidente

nada del

menos

por

gobierno,

el

Michel

Temer, que si prospera la aprobación de la cámara de diputados en la cámara de senadores, sustituyendo

sería a

la

virtual probable

presidente, destituida

Rousseff. Como puede verse, los acusadores no son trigo limpio; mas bien, conocen muy bien estos recovecos de la economía política del chantaje, de la corrosión institucional y de la corrupción. El problema es que el gobierno progresista no ha escapado a esta herencia del poder, que conecta las formas del poder institucional con las formas del poder paralelas, las formas del poder luminoso con las formas del lado 297


oscuro

del

poder.

El

poder

funciona

efectivamente de esta manera; creer que puede funcionar solo contando con el lado luminoso e institucional del poder, no solo es una muestra patética de candidez, sino desconocer la historia política. Lo que no deja de asombrar es que el gobierno progresista,

lo

haga,

caiga

en

esta

gravitación de las formas coaligadas del poder efectivo, de manera más extendida y en el caso, con las magnitudes de ingresos de la economía de una potencia emergente, es decir, en escalas mayores. Los escándalos de corrupción develados, en relación a PETROBAS, comprometen a “izquierda” y “derecha”, a gente de peso del

gobierno

progresista

y

de

los

gobiernos neoliberales. Nadie escapa a este síndrome de la economía política del chantaje. No es casual que la acusación 298


se haya detenido en el tecnicismo del manejo de fondos públicos, prestamos anticipados, de parte del gobierno, y no se haya ahondado en la investigación de los diagramas de la corrupción; pues, en esto

están

comprometidos

consecuencia,

la

todos.

aprobación

En de

impeachment, impedimento, por parte de la cámara de diputados, puede ser legal, por el tecnicismo jurídico, pero, no es honesta. cierto,

Solo toma un problema, por sujeto

a

interpelación;

sin

embargo, no considera la problemática mayor, la economía política del chantaje, de

la

corrosión

institucional

y

la

corrupción. Estos espacios matriciales de la crisis institucional y de la crisis política, son tabús para la clase política. La

víctima

presidenta

no y

su

es

exactamente

gobierno,

tal

la

como 299


interpreta la “izquierda” institucionalizada de América Latina, que hace gala de su apego al mito patriarcal del caudillo, y muestra patentemente su anacronismo “ideológico”. aterido,

Anacronismo

anclado

en

las

imaginario glorias

de

revoluciones pasadas, que le sirven de escusas presentes,

para que

sus no

pragmatismos salen

de

un

reformismo timorato. Usando la metáfora de la víctima, la víctima es el pueblo brasilero, expoliado por la oligarquía de café

con

dictaduras

leche,

sometido

militares,

por

las

despojado

y

desposeído por los gobiernos neoliberales y

escamoteado

por

los

gobiernos

progresistas. Estos últimos, que eran la expectativa del pueblo, que votó por el PT,

consecutivamente,

otorgándole

la

mayoría, que se los consideró esperanza en

la

perspectiva

de

lograr

la 300


transformación estructural e institucional de Brasil, después de iniciar el proceso de cambio, se estancaron, en un momento, llegando a un punto de inflexión, donde comenzaron la regresión, restaurando las viejas

prácticas;

élites,

nuevos

dirigencias

conformando

ricos,

nuevas

engrosando

sindicales

a

la

con

renovada

burguesía. Lo

calamitoso

ocurre

con

de

la

los

situación, otros

como

gobiernos

progresistas de Sud América, es que estos

gobiernos

y

sus

diletantismos

terminan destruyendo la capacidad de organización, de resistencia y de lucha de los movimientos sociales anti-sistémicos. Entonces, pueblo,

cuando

las

llega

mayorías,

la las

crisis,

el

multitudes,

quedan desarmadas, desmoralizadas y abatidas,

dejando

la

iniciativa

a

las 301


conocidas “derechas”, tan crápulas como de

quienes

se

esperó

otros

comportamientos y conductas políticas. Pareciera que la historia se repite, como en

círculos

viciosos;

el

comentario

incauto habla hasta de la simple figura del péndulo; esto es de la rutina de pasar de gobiernos progresistas a gobiernos conservadores, y viceversa. Pero, no es tan así, salvo en lo que respecta a las revoluciones,

las

inaugurales,

que

se

presentan como tragedias o, si se quiere, mejor, como gastos heroicos; en cambio, las

segundas

y

las

siguientes,

se

presentan como comedias o, si se quiere, como gastos

simulaciones, como heroicos,

como

ahorros

de

pragmatismos

oportunistas. Lo que parece más bien ocurrir, es la degradante marcha de la decadencia de la clase política, de los gobiernos, del Estado. 302


Obviamente, que si viene un gobierno conservador, sea de “centro derecha” o de “derecha” a secas, no es, de ninguna manera, una solución a la crisis, sino todo lo

contrario, un

ahondamiento

de

la

crisis. Esto no quiere decir, que hay que defender, sin miramientos, al gobierno progresista, como propone la “izquierda” oficialista de América Latina, pues esto es seguir el rumbo de la crisis por los caminos

de

la

auto-contemplación

“ideológica” y el autoengaño, arrastrando en el desastre a los pueblos. ¿Dónde está la salida? ¿Hay salida? La

trampa

de

las

revoluciones,

que

corresponden al gasto heroico de las multitudes, es que no salieron del círculo vicioso del poder, creyendo que el poder es un instrumento neutral, utilizable para las

transformaciones.

Exagerando,

lo 303


único

que

se

transformó

fueron

los

“revolucionarios” y su partido, en gobierno;

sufriendo

una

el

metamorfosis

extraña. Se fueron convirtiendo, poco a poco, en algunos casos abruptamente, en la nueva élite dominante, usufructuando el poder a nombre del proletariado, a nombre del pueblo, a nombre de los oprimidos y las subalternas. Ejerciendo el poder, incluso contra el proletariado y el pueblo, que según la “ideología” oficial, le faltaba formación o estaba contaminado por

la

“ideología”

burguesa

y

la

“propaganda imperialista”. Los gobiernos progresistas del siglo XXI han repetido esta increíble y triste historia, solo que de una

manera

más

histriónica,

más

mezquina. La situación de la álgida coyuntura parece un callejón sin salida. Sin embargo, no es 304


efectivamente así, pues anida en las constelaciones corporales de los pueblos la potencia social; sólo que se halla inhibida, en parte, capturada por las mallas institucionales del Estado y, ahora, por las redes de la demagogia populista o reformista. ¿Cuáles son las condiciones de

posibilidad

históricas-políticas-

culturales para que la potencia social se libere? Sin pretender lanzar ninguna fórmula, sino sugiriendo hipotéticamente tópicos estratégicos sobre la mesa de debate activista, proponemos lo siguiente: En

primer

interpretación, círculo

lugar, es

vicioso

siguiendo

menester del

salir

poder.

esta del Las

emancipaciones y liberaciones múltiples no son realizables dentro de este círculo 305


repetitivo, salvo como simulación; es menester

desmantelar

las

máquinas

fabulosas

del

Así

como

poder.

indispensable

de-construir

es las

formaciones

discursivas

de

las

“ideologías”.

En

lugar,

es

urgente

la

segundo

pedagogía

política

de

las

multitudes, sobre la base de las propias experiencias sociales y la recuperación reflexiva del tiempo perdido, activando críticamente las memorias sociales. En tercer lugar, es necesario componer y conformar formas de organización social auto-determinantes

y

autogestionarias,

que se proyecten como autogobiernos. Hacer posible y realizable la democracia, que no puede ser sino radical, y en el ejercicio de autogobiernos. En cuarto lugar, acabar con el mito de las fronteras nacionales de los estados y republicas, inventadas

por

las

oligarquías.

La 306


Confederación de Autogobiernos de los Pueblos se presenta como el horizonte político nómada - político en sentido ampliado - del desenvolvimiento de la potencia social a escala mundial.

307


Dinรกmicas

del

poder

y

decadencia

308


Es indispensable comprender la relación entre

las

mecánicas

del

poder

y

la

decadencia; es decir, la relación entre estructuras y relaciones de dominación con la voluntad de nada; el derrumbe, el hundimiento civilizatorio. No por un ansia de

interpelar

al

poder,

sino

por

la

necesidad de comprender cómo funciona el poder y por qué ocasiona el proceso de la

decadencia

social,

institucional,

política, moral y cultural. Hemos escrito sobre estos temas y problemáticas; sobre las

amenazas

capitalista, mundo político;

que

cultural empero,

del

sistema-mundo

contiene y

el

el

sistema-

sistema-mundo

ahora,

quisiéramos

concentrarnos en la relación entre estos ámbitos; no necesariamente causales y determinados, el uno por el otro. Sino entre ámbitos que no dejan de formar parte de una integralidad compleja. Para 309


tal

efecto,

por

perspectiva interpretativas,

lo

menos,

de vamos

desde

las a

la

hipĂłtesis sugerir

un

conjunto de conjeturas, que ayuden a diseĂąar rutas de investigaciĂłn.

310


Hipótesis interpretativas de

la

relación

entre

poder

y

decadencia

No podemos hablar de poder, como

tampoco de nada, como si fuese una abstracción,

revelando

el

secreto

del

referente calificado. El poder, como toda existencia, es necesariamente y siempre singular; es decir, única.

Entonces

las

formas

de

poder

realizadas, efectivizadas y ejercidas, son siempre concretas y específicas.

⦁ de

El poder no es solamente relación fuerzas;

esto

sería

hasta

intrascendente, pues responde a lo que ocurre comúnmente; el poder establece

311


relaciones de fuerza, donde emerge y se realiza la dominación.

Entonces se trata de relaciones de

fuerza

de

dominación.

Puede

haber

relaciones de fuerza de colaboración, de apoyo o solidaridad, de incremento de potencia. Las relaciones de fuerza no necesariamente son de dominación, como se

ha

creído;

tanto

en

las

ciencias

sociales, incluso en un investigador crítico como

Michel

Foucault.

Esto

hace

preguntarnos por la situación de las otras relaciones

de

fuerza

relaciones

de

discursos

académicos,

frente

dominación. los

a

las

Según

los

discursos

intelectuales, hegemónicos, prepondera la forma de relaciones de fuerza de dominación. Sin embargo, no está clara esta tesis. Pues las sociedades no podrían 312


sobrevivir si solo establecerían relaciones de

dominación

o,

si

se

quiere,

preponderantemente. La tesis nuestra es que

las

otras

funcionan,

relaciones

están

ahí,

de

fuerza

generadas

y

recurrentes por la sociedad; solo que por las

rejillas

de

la

“ideología”

no

son

tomadas en cuenta.

Ocurre algo parecido al cuadro que

presentamos.

Las

sociedades

hacen

funcionar todas las formas de relaciones de fuerza; empero, solo toman en cuenta las

relaciones

de

dominación;

subordinando a las demás relaciones, al dominio, hegemonía y determinación de las relaciones de poder. Esta actitud sesgada, convierte, imaginariamente, a las relaciones de dominación, como si fuesen la clave para comprender las sociedades. Sin embargo, son como la 313


clave, pero, en el paradigma en uso; no, necesariamente, en la realidad, sinónimo de complejidad.

⦁ no

Las sociedades institucionalizadas se

dan

cuenta

reproducirse

y

que

no

continuar

podrían sin

el

funcionamiento de las otras relaciones de fuerza, que no ejercen dominación. Se apegan a la interpretación; valoración institucional

e

“ideológica”,

de

estas

relaciones de dominación, consideradas las

claves

sociedades

para

comprender

mismas.

Al

a

hacerlo,

las han

convertido en un fetiche al poder. No es que no exista; está ahí. Es, para decirlo inapropiadamente, real. Lo que pasa es que no solamente se dan, en la realidad, sinónimo de complejidad, las relaciones de dominación, sino también se dan un 314


conjunto amplio de formas de relaciones de fuerzas, que no corresponden a la dominación.

Este

es

el

sustrato

que

sostiene el mismo ejercicio del poder.

⦁ trata

La pregunta es: ¿Por qué, si se de

un

conjunto

coaligado

de

relaciones de fuerza, se interpreta como si el mundo funcionara solo a través de relaciones

de

interpretativa corresponde

poder? es: a

La

Esta la

hipótesis distorsión

interpretación

“ideológica” de las mallas institucionales, a la figura adherida en la constitución de sujetos; esta figura es el Estado. El discurso jurídico-político, legitimador del poder, por lo tanto, del Estado, tiene una mirada positiva del poder. Es como el instrumento para ordenar la sociedad; para garantizar la paz duradera, evitando la guerra de todos contra todos. Entonces 315


el poder legítimo, el ejercido por el Estado, es indispensable para el propio funcionamiento de la sociedad. De este modo, resuelve toda la problemática de los funcionamientos institucionales de la sociedad. Como consecuencia de esta tesis,

hay

poder

legítimo

y

poder

ilegítimo. El poder legítimo es el del Estado, el poder ilegitimo es de todos los que ejercen esta relación de dominación, sin legalidad ni legitimidad. Por lo tanto, la problemática, según este enfoque, se reduce a la dualidad y contradicción entre poder legítimo y poder ilegitimo. Se puede decir que el poder se convierte no solamente

en

un

paradigma,

sino,

incluso, en toda una epistemología. Como debía

Foucault,

el

poder

produce

verdades, el poder produce realidades.

316


El hecho de que se interprete así,

desde la perspectiva sesgada del poder, de todas maneras, tiene efectos en la incidencia en los contextos de realidad. Al institucionalizar estas formas de concebir el mundo, induce comportamientos en la gente, en las poblaciones, ocasionando comportamientos, que corresponden al referente del poder. La “ideología” se ha cristalizado en los huesos.

Esta orientación de las prácticas, a

partir del establecimiento institucional de esas

relaciones,

cosmovisión

del

produciendo sentido

apoyadas poder,

realidades; restringido.

pero, No

por

la

termina en

el

como

complejidad, sino como reducción de la complejidad,

en

el

sentido

menos

operativo. Como recortes de realidad, 317


donde, como

en islas,

se

realiza

la

sociedad diseñada y generada por el poder, por las relaciones de dominación. La realidad como complejidad no está alterada en la magnitud que cree el Estado, sino mucho menos. No hablamos del impacto ecológico, que ciertamente es grande, sino del control, por parte del Estado, de los múltiples procesos, que conforman el acontecimiento.

En esas islas, en esos recortes de

realidad,

el

poder

logra

crear

una

“realidad” a su imagen y semejanza. Para el poder, esa es la “realidad”. Lo demás son especulaciones. No puede entender que esa “realidad” es el efecto masivo de sus intervenciones y sus incidencias. La realidad como complejidad escapa a su control; además, el Estado mismo forma parte

de

esa

complejidad;

no

como 318


centralidad, sino como un efecto más en el conjunto de procesos y composiciones del acontecimiento.

El poder puede, en un principio,

controlar

ciertas

condiciones,

ciertos

factores, y ocasionar efectos esperados. Empero, a partir de un determinado momento, como efecto diferido de sus primeras acciones y de las acciones en un presente dado, la complejidad genera una problemática inesperada. Al acaecer esto, se constata que el Estado no controla la realidad, sino que forma parte de la complejidad, siendo un dispositivo más en

el

conjunto

abigarrado

de

la

simultaneidad dinámica e integral de la complejidad. Lo que pase con el Estado va a depender de los resultados de las correlaciones de fuerza. 319


Parece

que

al

no

controlar

la

realidad, como pretende su absolutismo, el Estado produce un efecto adverso a su propia

reproducción,

estructura,

institucionalidad. Este efecto no buscado, es precisamente su decadencia.

Es como si el Estado, en tanto

Estado, anunciara, desde un principio, la venida de la decadencia. La decadencia viene porque se ha roto la armonía con la integralidad misma de la complejidad. Al no recibir la información adecuada, al retener

selectivamente

parte

de

la

información recepcionada, al decodificar desde un paradigma discutible, sobre todo,

al

inducir

comportamientos

masivos, disociados de la complejidad, el Estado,

sin

buscarlo,

entra

en

la

decadencia. 320


La decadencia no es una fatalidad

de las instituciones, sino es un efecto, si se

quiere,

forma

de

histórico-político, reducir

la

de

esta

complejidad,

al

tamaño de los prejuicios sociales de un periodo o década.

En el fondo o, en última instancia,

⦁ la

decadencia

es

el

desajuste

entre

sociedad y realidad, como sinónimo de complejidad. La decadencia es el síntoma de la incompatibilidad de una forma de sociedad respecto a la realidad. Al no poderse adecuar a una configuración de realidad; su funcionamiento no incide como quisiera, en la realidad, sino que incide

en

ocasionando

su

propio

funcionamiento;

disfuncionalidades,

321


perturbaciones,

desfases,

perversiones

institucionales.

Este fenómeno de la decadencia,

parece haberse presentado en todas las formas de Estado, en todas las formas de gubernamentalidad,

durante

la

modernidad. Pues todas estas formas, por más que se

crean contrastadas,

contradictorias y enemigas, no hacen otra cosa que repetir el enfoque sesgado del poder, aunque lo hagan de distintas maneras, con distintos discursos y con diferentes “ideologías”.

Al respecto, la problemática que

enfrentan las sociedades, en la coyuntura crucial, se da como decadencia no solo como de la malla institucional de una de las formas de Estado, de un conjunto de 322


formas

de

gubernamentalidad,

caracterizadas, sino de todas las formas de

Estado

y

de

gubernamentalidad,

formas

basadas

de

en

el

Estado, sustentando al poder como motor central de la sociedad. Esta condición similar, los hace equivalentes, aunque crean y proclamen que son enemigos de los otros; los culpables de todos los males de la tierra.

No hay salida en ninguno de los

proyectos

concurrentes

por

el

poder,

sean de una “ideología” o de otra. La lógica, el sesgo, es prácticamente el mismo.

Todas

estas

conservadoras

o

“revolucionarias”, cosmovisión,

versiones,

sean

pretendidamente al

pero,

basar

su

también

sus

esquemas de comportamientos, en la centralidad

del

poder;

comparten

no 323


solamente

una

misma

moderna,

sino

generan

practicas

equivalentes,

episteme,

la

actitudes

y

aunque

se

proclamen opuestas. Pues, todas ellas, reproducen el poder, en tanto estructuras y relaciones de fuerza de dominación.

⦁ parte

El problema mayúsculo es que gran de

las

poblaciones,

de

las

sociedades institucionalizadas, cree en el esquema interpretativo del poder, cree en sus

“ideologías”,

que,

aunque

sean

distintas, se basan en la conjetura de la determinación del poder. Aunque, haya una tendencia, apegada al determinismo económico; el determinismo económico no es otra cosa que el determinismo de las relaciones de dominación; solo que se decodifican

estas

relaciones

desde

la

perspectiva del intercambio, del mercado 324


y de la cuantificación monetaria. Si hay debate

entre

los

deterministas

económicos, que son más evidentes, y los deterministas del poder, que son más difusos,

es

solamente

por

las

características de sus interpretaciones; empero, en el fondo, sus interpretaciones distintas responden a la misma estructura de pensamiento, que supone al poder como el motor de la historia.

No hay salida por ninguno de estos

lados, por ningún enemigo declarado, sea conservador o progresista, sea capitalista o

socialista;

cualquier

sea

forma

fundamentalista discursiva

barroca

de y

religiosa. La salida se encuentra en salir de estos círculos viciosos del poder.

325


⌠en

Al ser el poder, uno de los ĂĄmbitos, la

multiplicidad

fuerza,

importa,

comprender

el

de

relaciones

de

prioritariamente,

funcionamiento

de

la

complejidad del mundo, para tener la oportunidad de incidir, de acuerdo al potenciamiento

de

la

vida,

al

potenciamiento de la potencia social; logrando ocasionar decursos, si se quiere, procesos,

no-decadentes,

sino

que

armonicen con la complejidad, en tanto simultaneidad dinĂĄmica e integral.

326

Alteridad versus subalternidad 2  

Este libro corresponde a la Cátedra Libre, impartida en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, de la UMSA. La CÁTEDRA ABIERTA de ESTUD...

Alteridad versus subalternidad 2  

Este libro corresponde a la Cátedra Libre, impartida en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, de la UMSA. La CÁTEDRA ABIERTA de ESTUD...

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