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DEAL WITH THE LEAD Breve ensayo sobre el uso del Lead en la novela "Conversación en la Catedral" Raúl Antonio Oliva Muñoz

Escribir una novela no es sencillo. No solo se trata de tener algo que contar, también hay que saber cómo contarlo. Por eso, para crear una narración con sentido que logre captar la atención del lector, el escritor debe elegir entre una amplia variedad de recursos narrativos, argumentativos, estéticos, publicitarios, aunque ninguno de ellos puede garantizarle que todo aquel que lea lo escrito quedará enganchado. Sin embargo, lo que sí pueden garantizarle es que si el tema es del agrado del lector, entonces éste probablemente continuará leyendo.

Esta preocupación no es propia solamente de los literatos, sino que también, en algún momento de nuestro pasado más cercano, se volvió un imperativo para aquella prensa condicionada por la inmediatez de nuestro sistema de comunicaciones, en el cual la noticia no podía pretender simplemente contar algo, sino que también debía saber cómo contarlo. Es así que en la prensa escrita se empezó a hablar del Lead. Lead es un término anglosajón que, en el periodismo, se refiere a la técnica de resumir la información más relevante de un artículo en las primeras líneas de este, de tal manera que capte la atención del lector para que continúe leyendo.

A pesar de que este recurso es muy práctico, hablar sobre él no resulta muy fácil.

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Hay que analizar primero su etimología, luego sus antecedentes, su origen, su evolución y buscar buenos ejemplos de cómo usarlo. Pero el trabajo no queda allí. Este ensayo busca rastrear cómo el lead ha sido exportado a la narrativa, de tal manera que sus características no solo se evidencian en notas periodísticas, sino también en novelas muy reconocidas, donde el lead no ha sido solamente usado, sino que se han hecho experimentos sumamente interesantes con él.

Pero este ensayo no sería posible si no se definiera correctamente un corpus textual, por eso la necesidad que tengo de darle una explicación a este fenómeno, necesidad que nació a raíz de la lectura de un libro de viajes escrito por un periodista, que se centrará en la novela "Conversación en la Catedral", escrita por un literato y periodista (Mario Vargas Llosa) que nos habla sobre un personaje principal, Santiago Zavala, que coincidentemente también es periodista, a través de quién el lector se acercará a algo llamado Lead que surge en la prensa escrita. Es así que la elección de esta novela es muy buena, pues ¿quién mejor que Mario Vargas Llosa en "Conversación en la Catedral" para contarnos de una manera amena cómo es que Literatura y periodismo pueden convivir de una manera tan intensa?

El corpus de este ensayo sobre el uso del lead en "Conversación en la Catedral" no puede dejar atrás un referente normativo y académico. Por eso, este ensayo también abordará las conclusiones de algunos trabajos académicos sobre la relación entre Literatura y periodismo. En cuanto a la novela, van a haber algunas referencias a los más destacados estudios que se han hecho de "Conversación en la Catedral" y de la obra de Mario Vargas Llosa en general, 2


pero creo que no van a ser tomados en cuenta rigurosamente en tanto este ensayo busca hacer una presentación novedosa de su narrativa; aunque probablemente sean indispensables cuando se requiera entender, por ejemplo, la experiencia de Vargas Llosa con el periodismo o a la hora de interpretar algunos pasajes seleccionados para la elaboración de este ensayo.

Una de las primeras preguntas que nos formulamos fue sobre los recursos de los cuales se vale el escritor para captar la atención del lector, pero creo que primero debemos dejar claro por qué un escritor debe recurrir a estos recursos. Esta profundización no sería necesaria si el trabajo fuera sobre cualquier otra novela, pero la obra que estamos analizando es “Conversación en la Catedral”, la cual ha sido catalogada como una novela total, es decir, como una novela que busca retratar toda una época. La ambición de totalidad que persigue Vargas Llosa a través de estas páginas - punto en el cual coinciden los que han estudiado su producción literaria – consiste básicamente en una búsqueda.

Ahora, lo siguiente sería decir que Vargas Llosa se valió de una serie de recursos para perseguir una narración totalizadora de la sociedad desde la cuál el escribía, pero esto suena un poco a la teoría formalista, que decía que una obra literaria es algo así como un conjunto más o menos arbitrario de recursos que se pueden relacionar y estimar como funciones dentro de un sistema textual total (Eagleton: 14). Sin embargo, esta afirmación de la naturaleza de los diversos recursos

sobre los cuales se construye una obra literaria es peligrosa y

tendenciosa, como lo afirma el mismo Eagleton, porque una obra literaria, que en este caso es la novela “Conversación en la Catedral”, no puede ser solo la consecuencia del usos de sus recursos, como afirman los formalistas, sino que 3


también posee causas que anteceden a su origen y estas deben considerarse como parte del análisis de una obra, de tal manera que, aunque es imposible definir exactamente lo que llevó a Vargas Llosa a escribir esta novela, seamos capaces de profundizar un poco al respecto, para que el análisis de la obra no sea vea muy incompleto.

Por eso es que quería responder primero a esta

interrogante antes que a la pregunta sobre los recursos que usa un escritor para captar la atención del lector, porque siempre es útil saber algo más de la motivación del autor, lo cuál abre una nueva interrogante pero cierra aquella que se preguntaba en un principio sobre porqué un escritor debe recurrir a estos recursos, cuya respuesta sería que un escritor recurre a ellos debido a la motivación que tiene cuando construye la obra literaria y no solo al hecho de que estos recursos van a definirla (Eagleton 1998).

Hablar sobre la motivación de Vargas Llosa cuando escribió esta novela también es tocar un tema extenso, por eso he decidido tratarlo desde la óptica de dos especialistas en la relación entre literatura y periodismo, Tomás Eloy Martínez y Basilio Baltasar, de tal manera que sus conclusiones, que son muy generales, nos sirvan para resumir este tema, que de otro modo sería muy específico. Martínez, con motivo del I seminario virtual de Literatura y periodismo en el cuál el participó, nos contaba que “en efecto, absolutamente todos los grandes escritores latinoamericanos, entre ellos Mario Vargas Llosa y César Vallejo, han sido periodistas” (2007: 37). De tal manera que las consignas de la labor periodística se pueden rastrear en la obra de estos escritores. Es decir, novelas como “Conversación en la Catedral” nacen de un impulso, de una motivación, que tiene dos naturalezas, una literaria y la otra periodística. Martínez señala que estas dos naturalezas se juntan cuando el periodista 4


descubre que “escribir bien y emocionar al público no es algo reñido con la realidad” (2007: 37), puede hacer las dos cosas al mismo tiempo. Entonces, ¿se puede afirmar que esta novela también es una producción periodística? Claro, porque surge de un trabajo de investigación con el cual Vargas Llosa ya estaba familiarizado por su labor como periodista. Además, su obra satisface la necesidad de saber y conocer que impulsa al periodismo (Martínez 2007: 37), pero no solo hace eso, sino que “con una mirada sagaz abarca la amplitud y profundidad de todo lo que ocurre” (Baltasar 2007: 3). De esta manera describía Balisio Baltasar al periodista y literato Vasillii Grossman, descripción que encaja perfectamente con la que podemos hacer de Vargas Llosa, dándonos otra prueba de que las motivaciones de sus novelas coincidían mucho en cuanto a su función periodística. Asimismo, hay que señalar también que estas novelas no están totalmente sujetas al periodismo: nos muestran, nos revelan y denuncian lo que ha sucedido, pero lo hacen a partir de las pequeñas escenas de la vida cotidiana, desde las cuales nos cuentan los grandes movimientos del mundo (Martínez 2007: 37).

En resumen, lo que marca profundamente esta novela de Mario Vargas Llosa es la relación entre literatura y periodismo, que finalmente es la que le dice al escritor que no basta tener algo que contar, sino que también hay que saber cómo contarlo. Esta relación se halla en los orígenes de la novela y condiciona los recursos de los cuales se vale el escritor para su narración.

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Como dije al principio, no hay mejor novela que “Conversación en la Catedral” para entender la intensa relación entre periodismo y literatura, no solo porque uno de los personajes principales, Santiago, trabaje en un diario, sino por una larga serie de detalles. Por ejemplo, ¿qué nos dice el hecho de que el diario donde trabaja Santiago se llame la Crónica? Tomás Eloy Martínez cuando hablaba de los periodistas y de la literatura lo hacía poniendo entre ellos la crónica como un género periodístico que se adentra en la ficción. A través del ejercicio de la crónica, todo periodista latinoamericano que después se volvió escritor entendió que “escribir bien y emocionar al público no es algo reñido con la realidad, que puede llamar la atención y hacer más viva la noticia, que él es un testigo que nos muestra, nos revela y denuncia lo que sucede”. Todo esto que dijo Martínez ya lo había mencionado antes y a propósito no me referí directamente a la crónica para que podamos ver cómo hay cosas que son propias del periodismo que de repente surgieron de la literatura y que al volver a ella se han transformado completamente,

porque antes que ser elementos que van y vienen de la

literatura al periodismo, debemos reconocer que el terreno que separaba el periodismo de la literatura ya no es una tierra de nadie, sino que entre ambos se ha establecido la crónica y ha sido impresionantemente prolífica. Cuando reflexionamos sobre esto, nos damos cuenta que no es casual que Santiago entre a trabajar a la Crónica, porque eso lo formará para que sea “un testigo que abarque con su mirada sagaz la amplitud y profundidad de todo lo que ocurre” (Baltasar 2007: 3). Vargas Llosa se aproxima otra vez a la totalidad cuando además de darnos la Crónica nos da un cronista, que no será el mismo Vargas Llosa, sino un personaje que pueda envolverse completamente con la historia para ser el mejor de los testigos, de este modo la totalidad 6


también encierra al relator de la crónica. Es cierto que se pueden poner barreras a la credibilidad periodística de la crónica por estar cargada de ficción, pero aunque le restemos credibilidad, el testimonio ya está hecho.

Hay gente que puede decir que todo lo que está escrito en “Conversación en la Catedral” se lo inventó Vargas Llosa, pero quien puede negar que el mejor remedio contra el silencio que compra una dictadura no es afirmar con convicción que la dictadura cometía todo tipo de atropellos, porque obviamente una buena parte de la población sabía eso, sino logrando que la gente hable sobre estos atropellos, que sea un tema de conversación, que incluso amerite unas cervezas y sea la sobremesa de muchas reuniones. Porque incluso las ideas independentistas americanas se gestaron de esa manera, en las famosas tertulias, reuniones informales en las cuales las ideas se discutían libremente y donde lo único cierto era el consenso al que llegaban los participantes.

En conclusión, que el título de la novela sea “Conversación en la Catedral” no es casual, ya que justamente lo que busca Vargas Llosa cuando nos entrega esta crónica es derribar el asentimiento silencioso por el cual una dictadura sobrevive. Cuando Cayo Bermúdez sale del gobierno debido a que había cosas que ya no se podían encubrir, Vargas Llosa nos está diciendo que eso es precisamente lo que debemos evitar, que haya un silencio consentidor que mantenga a la dictadura en el poder. Por otro lado, cuando Cayo ya destituido reaparece en esta historia como un ser intocable, lo que se nos está diciendo es el término de una dictadura no es el fin de las prácticas dictatoriales, sino que estas terminan cuando nosotros dejamos de asentir a los dictadores con nuestro silencio, porque lo que hacía que 7


Bermúdez siguiera siendo intocable es que se encubrió aquello que no se destapó cuando el régimen cayó: la necesidad de seguir discutiendo es permanente, la indeferencia ante lo que pasa nos condena.

“Conversación en la Catedral” tiene un inicio que condensa todo lo que he dicho y que es un perfecto ejemplo de cómo algo parecido al lead existe en toda la literatura. Al inicio de la novela, Santiago observa la avenida Tacna desde la puerta de la Crónica, sugiriéndonos algo que yo ya había mencionado anteriormente, que Santiago sería el testigo que se educa en la crónica para transmitirnos una narración que, en palabras de Martínez, no solo llama la atención sino que le da vida a la noticia. Mucho después, cuando Vallejo le hable a Santiago sobre el lead le explicara que este posee un elemento que se ve en las primeras líneas de la novela: el muerto, es decir, aquello que cautiva a la gente, aquello que la hace sentirse concernida por la noticia y eso es el Perú. Por eso en las primeras líneas nomás, Vargas Llosa menciona al muerto: ¿En qué momento se jodió el Perú? El Perú ahí obviamente no está muerto, pero está jodido, lo que incluso puede ser peor porque no descansa en paz. El resto del panorama no es más que una serie de detalles que confirman a Santiago como un perfecto testigo. Mirar sin amor la avenida Tacna le permite pretender ser objetivo, pues su relato aparentemente no está influenciado por sus sentimientos. La marcada penumbra de su ambiente es más circunstancial que emotiva, pues antes que ahondar en los motivos del pesimismo de Santiago, la narración nos cuenta lo que él ve: un país jodido. Después Santiago nos cuenta que el está igual de jodido que el Perú, pero se ha preguntado primero por el país antes que por el mismo, ya que al lector debe parecerle que la novela 8


es interesante y posee cierta credibilidad. Lo interesante está en que el tema le concierne al lector y la credibilidad se ve en el hecho de que Santiago, como buen cronista, nos está contando exactamente lo que ve. En otra parte, Santiago menciona que el no hace periodismo, que lo único que hace en la crónica es redactar. Esta frase no nos habla solo de la frustración de Santiago, sino que también sustenta la teoría de que él no está haciendo periodismo, ya que él es parte de la noticia y no tiene forma de saberlo. Frases así de sugerentes, sin todo este desarrollo de la relación entre el periodismo y la literatura, parecerían ser irrelevantes. Vallejo, que reconoce que el periodismo es una profesión ingrata pero que da ciertas satisfacciones, no puede ser un buen cronista de esta historia porque es muy manso, muy cándido, muy correcto. El le da a Santiago la regla del lead, pero Carlitos le confiesa que la primera regla del periodismo no es saber qué es el lead, sino ser un canalla o siquiera aparentarlo, de tal manera que la novela no debe ser meramente informativa, sino que debe tener naturalidad, porque aunque el cometido inicial de Vargas Llosa pareció ser otro, el de crear una credibilidad superficial, se da cuenta de que tiene ante si una ficción y puede trastocarla libremente, porque debe ser un canalla como manda el periodismo.

Por otro lado, algo que estaba quedando pendiente es una explicación en la cual el lead, que ya se ha identificado dentro de “Conversación en la Catedral”, se abra para poder incluir la innovación de Vargas Llosa. Lead es un término anglosajón que, en el periodismo, se refiere a la técnica de resumir la información más relevante de un artículo en las primeras líneas de este, de tal manera que capte la atención del lector para que continúe leyendo. Para abrir esta definición, bastaba con recurrir al 9


diccionario. Así es, lead en general se refiere a un conjunto de palabras y locuciones que tiene que ver con liderar, liderazgo, dirigir y sobresalir, según el “diccionario Oxford Avanzado para estudiantes de inglés” de la Universidad de Oxford. A partir de usos es que surge el que se maneja en la prensa escrita. ¿Se puede decir que hay liderazgo o conducción en “Conversación en la Catedral”? Sí, porque así como un lead no puede desligarse ni del título del artículo ni de la información que le sigue, del mismo modo el lead en esta novela no se aparta del título (observamos que el título hacía alusión a la comunicación, lo que está presente en la naturaleza comunicativa del lead y de toda la novela) ni se aparta de la información que le sigue: la relación entre literatura y periodismo, la crónica, la ambición de totalidad y algunos parámetros propios del lead de la prensa están presenten. Por lo que podríamos afirmar que lo único que se necesita para identificar el lead dentro de la literatura es un poco de imaginación. Por supuesto un lead probablemente sea más fácil de descubrir en una novela ampliamente elogiada como “Conversación en la Catedral”.

Finalmente, debo decir que cuando pensé en escribir este ensayo estaba muy motivado por la lectura de un libro llamado Corazón de Ulises, de Javier Reverte, en el cual este periodista recoge los inicios de las novelas más representativas del canon occidental y señala que estos inicios son igualmente magníficos. Entre ellos los más conocidos son el de Don Quijote de la Mancha: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”; el de Cien años de Soledad: “MUCHOS

AÑOS DESPUÉS,

frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de 10


recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”; y tal vez el de el extranjero: “Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé”. El inicio de “Conversación en la Catedral” está cargado de suficientes metáforas como para hacer de esta novela una de las grandes junto a las que hemos mencionado. De cualquier manera, todas ellas son un ejemplo de que en la literatura lo que abunda es la imaginación.

Me gustaría concluir este ensayo señalando que el oficio de saber contar no solo se reduce a la forma en la que uno introduce una narración para hacerla más atractiva y a otros recursos similares, sino que este ensayo ha tratado de encontrar una motivación de mayor profundidad en la literatura que aquella propuesta por el sentido común y el mercantilismo. Ha sido muy interesante descubrir que esa motivación es común a periodistas y escritores porque ambos parecen ser comunicadores de vocación. Joaquín Estefanía, otro de los colaboradores del I seminario virtual de Literatura y periodismo nos hablaba de la amenaza que Al Gore descubrió en la forma de comunicarse de las sociedades más desarrolladas: “Los individuos reciben pero no pueden enviar. Asimilan, pero no pueden compartir. Oyen, pero no hablan. Ven movimientos constantes, pero no se mueven. La ciudadanía bien informada corre el peligro de transformarse en la ciudadanía bien conformada” (2007: 7). Al respecto, Mario Vargas Llosa hubiera dicho que nos conformamos de las aberraciones de

nuestra

sociedad

cuando

las

consentimos

con

nuestro

silencio.

Afortunadamente, nuestros grandes escritores latinoamericanos parecen ser comunicadores de vocación que desde sus obras impulsan el diálogo y la reflexión captando nuestra atención para liderarnos, dirigirnos bien y ponernos frente a la realidad. FIN 11


Bibliografía (Organizada alfabéticamente) BALTASAR, Basilio 2007 El oficio de saber contar. I Seminario Virtual de Literatura y Periodismo “El gran viaje de Kapuscinski”. Blog El Boomerang. Consulta: 29/11/08 www.elboomeran.com/minisites/kapuscinski/index.html CULLER, Jonathan 2000 Breve Introducción a la literatura. Barcelona: Crítica. Eagleton, Ferry 1998 Una introducción a la teoría literaria. México: FCE. Estefanía, Joaquín 2007 El periodismo, la razón y la democracia. I Seminario Virtual de Literatura y Periodismo “El gran viaje de Kapuscinski”. Blog El Boomerang. Consulta: 29/11/08 www.elboomeran.com/minisites/kapuscinski/index.html REVERTE, Javier 2006 Corazón de Ulises. Barcelona: Random House Mondadori: Plaza & Janés MARTÍNEZ, Tomás Eloy 2007 La crónica como unión entre periodismo y ficción. I Seminario Virtual de Literatura y Periodismo “El gran viaje de Kapuscinski”. Blog El Boomerang. Consulta: 29/11/08 www.elboomeran.com/minisites/kapuscinski/index.html McDERMOTT, Annella, Patrick Goldsmith y María Ángeles Pérez 1996 Diccionario Oxford Avanzado para estudiantes de inglés. México DF. : Oxford University Press OVIEDO chamorro, José Miguel 1982 Mario Vargas Llosa: La invención de una realidad. Barcelona: Seix Barral. VARGAS Llosa, Mario 2004 Conversación en la Catedral. Madrid: Santillana.

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DEAL WITH THE LEAD  

Breve ensayo sobre el uso del lead en la novela conversación en la catedral de Mario Vargas Llosa

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