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ANTONIO GARCÍA BUENO, UNA VIDA SESGADA POR LA GUERRA A LOS 15 AÑOS Antonio García Bueno cayó un 3 de febrero en el frente de Ojén. Hoy sábado 3 de febrero del año 1996 se cumplen cincuenta y nueve años de la muerte en la localidad malagueña de Ojén del niño linense Antonio García Bueno, cuya vida fue sesgada por un disparo de fusil en 1937, en plena contienda civil española. Antonio se había marchado al frente con apenas catorce años. Antonio García Bueno nació el 3 de diciembre de 1921 en el seno de una familia acomodada y desde muy pequeño destacó por su espíritu despierto e inquieto. Había estado interno en el colegio de los padres franciscanos de Tánger, donde permaneció hasta que se escapó para irse al frente. Su hermana Carmen guarda hoy con celo una carta enviada por él el 2 de noviembre de 1936, tres meses antes de morir y con solo catorce años de edad. En ella se dirige a sus padres para pedirles comprensión por su decisión de marcharse al frente. “Tened por ANTONIO segura que estas palabras, aunque no estén GARCÍA BUENO dictadas por la inteligencia, lo están por el corazón, y representan todo lo que os digo, pero por encima de todo esto tengo considerada a la patria”, decía en aquella carta. Según su hermana, seis años menor que él, no se supo quien le había inculcado esas ideas porque en su casa nadie hablaba de política. Antonio decía en esa carta que se marchaba a la Falange Española de las JONS de San Roque, donde se había apuntado el 27 de octubre de 1936. El había intentado primero hacerlo en La Línea pero le pedían consentimiento de sus padres quienes, por supuesto, no se lo daban. En San Roque, en cambio, no lo necesitaba. “Voy a hacerlo en San Roque y sin vuestro permiso, pero con la convicción de que me perdonareis”. “A la patria le hago falta” Estaba decidido a ir a la lucha, animado nadie sabe por que ideales pero plenamente convencido de su deseo. Por eso, tuvo que consolar a sus padres. “Que de ningún modo os pase por la imaginación que mi marcha es por descontento o por querer llevar otra vida, ni mucho menos, os quiero más que nunca, estoy mejor que nunca pero a la patria le hago falta y por eso os abandono temporalmente”. Pero no regresó. 1


La esperanza de Antonio era que sus padres le perdonaran y que, como seguía pidiendo en la carta, pudiera volver a casa pero, ese sí, siendo del cuerpo al que pertenecía desde el 27 de octubre. Su hermana Carmen cuenta como se desarrollaron los últimos momentos de su vida. Se fue a San Roque y dejó escrita la carta. Luego lo intentaron traer en vista de su extrema juventud, refrendada en la vestimenta que llevaba. En vista de su gran deseo, un tío nuestro llamado Pedro le dijo a nuestros padres que lo dejarían ir a Estepona porque allí estaba la línea de retaguardia. Supuestamente, allí debería darse cuenta de lo que era pasar penalidades y terminaría arrepintiéndose y regresando. Se le dio permiso pero en lugar de quedarse en Estepona siguió hasta Ojén, donde estaban las avanzadillas de Málaga. Allí, en la misma carretera, lo mataron. Julio Rodríguez, que ha muerto ahora poco, fue quien lo recogió del suelo. El vio como le dispararon desde un árbol. Misa en su memoria en Tánger Tras su muerte, una revista del colegio de Tánger, donde había estudiado un tiempo reflejó de esta forma lo que supuso su muerte: “Cuando comenzaba a vivir, la religión y la patria recibieron la generosa ofrenda de su juventud en el frente de Málaga en los primeros días de febrero. Alumno interno del colegio del Sagrado Corazón de Jesús de esta ciudad (Tánger) durante varios años, distinguiéndose siempre por su gran piedad, su aplicación al estudio, respeto y obediencia a sus profesores y trato amable y condescendiente con sus compañeros, proceder que le hizo se querido por todos y por el que es tan grato su recuerdo en este centro docente” Esta revista tangerina sigue su artículo sobre Antonio García Bueno refiriéndose a los acontecimientos que supusieron su entierro en La Línea y la misa en su CAPILLA ARDIENTE DE ANTONIO memoria oficiada en la capilla GARCÍA BUENO EN EL CÍRCULO del colegio. MERCANTIL Su cuerpo fue trasladado en primera instancia desde Ojén hasta Algeciras y luego continuó hasta La Línea. El entierro fue una impresionante manifestación de duelo. La noticia de su muerte se había corrido como la pólvora por toda la ciudad y cuando se instaló la capilla ardiente en el Círculo Mercantil fueron cientos los que pasaron por delante de aquel féretro tan pequeño, vigilado por 2


compañeros falangistas y cubierto con una bandera de esta formación política. Impresionante manifestación de duelo El traslado del cadáver hasta la iglesia de la Inmaculada Concepción representó algo imponente, según imágenes de entonces. Las dos aceras de la calle Real se encontraban repletas de personas que quisieron testimoniar su último adiós a un niño que, por encima de todo, había dado su vida por unos ideales. Su padre, con problemas graves de salud, no pudo asistir al acto del sepelio. La muerte de su único hijo varón representó un duro golpe para él y falleció apenas cuatro años después. TRASLADO DEL FÉRETRO DE Poco tiempo después de su ANTONIO GARCÍA BUENO A LA muerte, el Ayuntamiento de IGLESIA DE LA INMACULADA La Línea decidió que el pequeño tramo de calle situado entre la calle de San Cayetano y del Clavel llevara el nombre de Antonio García Bueno. Muchos años después, con la llegada del gobierno socialista al Ayuntamiento linense, la calle pasó a denominarse “del Águila”, aunque todavía continúan colocadas las dos placas que dan nombre a dicha calle. La intención de la familia de Antonio García Bueno es dirigirse al Ayuntamiento para tratar de recuperar dichas placas para el recuerdo. Una de ellas no será difícil porque se encuentra en la fachada del Imperial Cinema, propiedad de la familia. La otra se halla en un edificio en ruinas junto a la calle de San Cayetano.

Amadeo Zaragoza EUROPA SUR.

CARTA DE ANTONIO GARCÍA BUENO DIRIGIDA A SUS PADRES Día 2 de Noviembre de 1936 Queridísimos padres: Ninguna vez en mi vida me he tenido que dirigir a ustedes para comunicaros una noticia tan importante como esta, así es que mi emoción es tal que no acierto a explicaros lo que 3


deseo, ahora bien, tened por seguro que estas palabras, aunque no estén dictadas por la inteligencia, lo están por el corazón y representan todo lo que os quiero pero por encima de todo esto, tengo considerada a la patria. La noticia es esta: Me marcho a la F.E. de las J.O.N.S. de San Roque, de donde no me quitaré por ninguna cosa del mundo, ni me dejan hacerlo, pues lo único que podría hacer es trasladarme a otra parte. Como Uds. sabrán, repetidas veces, he querido hacerlo en La Línea pero como no me dejasteis, me veo obligado a hacerlo en San Roque y sin vuestro permiso, pero con la convicción de que me perdonareis y vuestra Santa Bendición esté conmigo, pues son muchos los que lo han hecho. Tened en cuenta que antes de apuntarme el 27 de octubre lo dije en la jefatura y no me pidieron ni responsabilidad ni permiso de nadie. Que de ningún modo os pase por la imaginación que mi marcha es por descontento, o por querer llevar otra vida, ni mucho menos, os quiero más que nunca, estoy mejor que nunca, pero a la Patria le hago falta, y por eso os abandono temporalmente. Mi única esperanza es que me perdonéis y pueda volver a casa, pero… siendo del cuerpo al que pertenezco desde el día 27 de Octubre. Abrazos a toda la familia y a ustedes que ya sabéis que os quiere y os tendrá presente en todo momento vuestro hijo. Antonio. Adjunto lista de lo que me llevo, por serme imprescindible. Me ofrecieron la secretaría de los “flechas” pero de momento no la acepté por considerarlo un enchufe, más quizás la acepte.

CARTA MANUSCRITA DE ANTONIO GARCÍA BUENO A SUS PADRES

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Antonio García Bueno, soldado falangista.