Issuu on Google+

Muestra Digital Todos los derechos reservados Randall Roque Š


LAS LUNAS DEL

Y OTRAS ALEGORÍAS Randall Roque SERIE | ENJAMBRE


EDICIONES 77 ww Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse ni ser transmitido por ningún medio sin el permiso por escrito del autor y/o de Ediciones 77. Depósito Legal realizado. 860. 992 263 1 R786l Roque, Randall Las lunas del Ramadán y otras alegorías Valle Central de Costa Rica / Ediciones 77 -- 1ª ed. -- Cartago, Costa Rica: Randall Roque, 2011. 60 p; 18 cm x 11.5 cm. Serie Enjambre. ISBN 978-9968-47-394-1 1.LITERATURA 2.CUENTO 3.RETORICA I.Título Randall Roque © randallroque@gmail.com Diseño de portada y diagramación: Francisco Martínez R. E-mail: franjmr18@hotmail.com Tel. 8995-4743 Impreso en Costa Rica- Printed in Costa Rica Impresión y Encuadernación: HUMGAB


SUMARIO I PARTE GNESIS 3.0 • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •

Gnesis I (Génesis: 6, 5) Gnesis II Soledades I Desmemorias I Ensueños I Desviaciones al infierno I La hormiga y el Familia Opium Apologías de papel Ladopuesto Teologías II Cronoterapias Desmemorias Cuestión de orgullo Ensueños II Desviaciones al infierno II Soledades II Misántropo Neurótico Eternidades 2.5 Los dioses hermenéuticos (san Mateo: 2, 16-17) Imperfecciones del cielo Juegos por jugar Formas de encontrarse en el espejo I Ontologías de la existencia Ensueños III Formas de encontrarse en el espejo II


II PARTE ABABOL • • • • • • • • • • • •

La ensoñación genial de los Ababoles El Agutí y el Ababol Babosadas del Baharí El Califa y el Cáliz Charla de chupito con chicha La Daifa y el Daimio Esfuminada esencia Fantoche fandanguero La gusasa guasangosa El hombre y el hurón Tácticas de la Sayama Zurcido de zupia para las zorras

III PARTE APOCALIPSIS • • •

Apocalipsis I Apocalipsis II Apocalipsis III


IV PARTE LAS LUNAS DEL RAMADÁN • • • • • • • • • • • • •

El Thagut y sus abismos (Sura II; aya 45) Desesperanzas de la Esperanza Direcciones de la razón (Sura II; ayas 107, 260) Recompensas (Sura LXXXVI; aya 5. Sura XV; aya 26) Las Opiniones y sus delirios El génesis de la ciencia (Sura II; ayas 27,30, 140 y 256. Sura XV; ayas 19-30) Masculinidad del cielo (Sura LV; ayas 46-78) El ascetismo del hombre en el cielo (Sura LV; aya 56) El ascetismo de Dios en Dios Utopías El dueño de las gradas (Sura LXX; ayas 3, 4 & Génesis 28.12) Historia de los peldaños (Sura LXX; ayas 3, 4 & Génesis 28.12)

V PARTE LOS DINOSAURIOS NO BAILAN TANGO • • • • • • • •

Los dinosaurios no bailan tango Hormigambientalista Hormiga reina Periódico en la banca Polillas 25 Bar Chelles 323 Producto 515


• • • • • • • • • • •

Bingo en la sexta • Escena primera • Escena segunda • Escena tercera Juegos de azar Cagaditas blancas Cerillo de cuerdas Los dinosarios y su patriotismo Historia de a-mores Viceversa 1,2,3 Rayuela El Nano y sus recuadros Amores que matan Los Otros, Los Ajenos, Los del Frente

VI PARTE SOMNIFEROPIOS • • • • • • •

Calle del mar Nacimiento de los dedos Knock out Ventana al patio Gorra de colores La puerta Lluvia para nacer


VII PARTE POSTULADOS DE LA VIDA Y EL ABANDONO POSTULADOS DEL ABANDONO (LADO OPUESTO) I - II - III - IV - V - VI - VII POSTULADOS DE LA VIDA (LADO SEMEJANTE) VIII - IX - X - XI XII (Primer escrito de la Ética) XIII (Segundo escrito de la Ética) CON-FABULACIONES (LADO DE LOS LADOS) •

De cómo el simio obtuvo la sabiduría para comprender las orbitaciones de la razón y la realidad.

De cómo las orbitaciones de la razón y la realidad nos ayudan a comprender al simio.

De cómo la razón y la realidad son orbitaciones que se anteponen al conocimiento del simio.

De cómo se sabe que los simios no comprenden nada de las moscas.

De cómo la mosca y el simio obtuvieron el conocimiento para comprender que las orbitaciones de la razón y la realidad ayudan a alcanzar la sabiduría que se antepone a la realidad, aunque el conocimiento de la mosca no baste para que ésta logre comprender cómo los simios no logran comprender nada acerca de las moscas.


De cómo el simio conoció a la luna y de cómo la luna se arrepintió de conocer al simio.

De por qué el simio nunca dejará de ser simio.

Mono sapiens en el luna park.

POSTULADOS DE LA VIDA Y EL ABANDONO (LADO SEMEJANTE AL CONTRARIO) • • • • • • • • •

Dios (1-12) La vida y la muerte (13-24) El genio (25-27) El sabio y el necio (28-47) El conocimiento (48-52) Generales (53-79) Los amigos (80-88) El éxito y la fama (89-90) La felicidad y la realidad (91-159)

RAPSODIAS (LADO DEL ÁREA DE LOS LADOS) XIV - XV - XVI - XVII - XVIII - XIX - XX - XXI - XXII - XXIII - XXIV EPIGRAMA PARA UNA LUNA SIN MUNDO (LADO SIN LADO Y VICEVERSA) XXV - XXVI - XXVII - XXVIII - XXIX - XXX - XXXI - XXXII - XXXIII XXXIV - XXXV - XXXVI - XXXVII - XXXVIII - XXXIX - XL - XLI XLII - XLIII - XLIV - XLV

GLOSARIO


LAS LUNAS DEL

Y OTRAS ALEGORÍAS


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

GNESIS I (Génesis: 6, 5) En el octavo día, Dios, que hizo el cielo y la tierra, sintiéndose defraudado por los Familia, quiso crear un Dios a su imagen y semejanza, pero no pudo. A pesar de ello, no se lo dijo a nadie. No fuera que también los dinosaurios le perdieran el respeto.

GNESIS II Los Puntos corrían a través del espacio formando Líneas. Éstas a su vez formaban Trazos. Al final no dejaban de ser Puntos. Que no dejaban de hacer Formas. Aunque siempre recordaban: eran Líneas. Aun cuando las Líneas, para bien o para mal, no aceptaban lo que eran.

ENSUEÑOS II El Semoviente quiso soñar que Dios existía y Dios existió. Entonces Dios, que no se daba por menos, quiso soñar con un Dios que existía, pero se volvió narcisista y nunca despertó.

ZURCIDO DE ZUPIA PARA LAS ZORRAS Un zorro hacía un zarambeque y daba una zapateta cuando su zorrilla zurcía en su zorrera zaragüelles de zacate de colores para él. El zorro enseguida, como era un zorollo, le zurcía un zorondo de colores singulares e intensos, pero la zorra que era casi una zahorí, le hacía un zafarrancho gritándole ¡zape!, ¡zape! mientras le enviaba un zapatazo directo a la cabeza, ya sabía que cuando el zorro zurcía


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

zorondos con zalamería era porque tenía unas ganas omnipotentes de hacer zorrunos. Dadas tales circunstancias, el zorro se zorreaba hacia el zaquizamí con una zorronglona que sólo su zorra soportaba. Sin embargo, la zorra también sabía que él era una especie de zaragate cuando de zurcir zorondos se trataba. Así, la zorra terminaba de zurcir las zaragüellas y luego subía hacia el zaquizamí donde el zorro le aguardaba con una copa de zupia que convertía a la zorra en una verdadera zurana dispuesta a hacer zorrunos y es precisamente de este modo, como terminan las historias felices de las zorras y los zorros.

RECOMPENSAS (SURA LXXXVI; aya 5. SURA XV; aya 26) Dios creó al Hombre y el Hombre agradecido pensó que existía Dios.

EL ASCETISMO DEL HOMBRE EN EL CIELO (SURA LV; aya 56) En el paraíso se hallaban todas las mujeres vírgenes cuyo cuerpo era puro y su mirada honesta. El hombre justo lo sabía y durmió profundamente, ascendió durante la noche al cielo prometido, donde aun cuando lo deseara, no podría tocar a aquellas mujeres que tanto anheló, ya que de hacerlo, dejarían de ser vírgenes para él y aconteciendo esto, el cielo no tendría sentido.

LOS DINOSAURIOS NO BAILAN TANGO Los dinosaurios no bailan tango, no por una razón paleontológica, sino por un motivo meramente onomástico. El día que el argentino, Eduardo Olivero, caminó horas y horas en la isla James Ross, en medio de la nada que acontecía en


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

el extremo norte de la Península Antártica. Cuando aquel camino inescrutable le parecía lleno de olvido y de miseria congelada en su boca, en sus pies mojados, en el hambre contenida. En un instante, imperceptible para el tiempo mismo, miles de años se doblegaron. Olivero se inclinó, casi quedando de rodillas. Limpió con cuidado de relojero el fragmento de roca expuesto ante su mirada. El diente de una mandíbula se adhería con fuerza de millones de años contra la roca. Por un segundo, el alma le abandonó el cuerpo, los ojos se explayaron con el asombro del niño que mira, por vez primera, el mundo. Pero aquel hallazgo no era un encuentro cualquiera. No fue sólo el Anquilosaurio de la Península Antártica. Ese día, en que Eduardo Olivero creía descubrir el mundo. Los dinosaurios comprendieron algo más importante. Que ellos, a pesar de estar muertos, tenían el poder de dar nombre a las personas.

HORMIGAMBIENTALISTA Las hormigas nunca serán ambientalistas. A su paso, dejan la incandescencia de su huella y las plantaciones heridas sobre las tierras áridas o húmedas. Es evidente que en Centroamérica somos de la especie labradora sin remedio. Otras, en cambio, son como las hormigas rasberry que se comen a las hormigas coloradas aunque nadie sabe si por cuestiones ideológicas o mera misantropía. A veces, pienso que Dios juega a ser taxonomista.

KNOCK OUT Fatigado, sin razón alguna para levantarse La mirada absorta de los espectadores que no podían creer que hubiera caído sobre aquellos tablones que parecieron apelmazarse por unos segundos junto con su rostro Primero fue un golpe


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

a mano abierta, los ojos crepitando de furia Un paso atrás del contrincante. Otro paso para reponer el perdido Sudoración insidiosa El contrincante mostraba los dientes como diciendo: Nada ha pasado aquí todavía Un manotazo rasgando la sombra y el palco tembló unido al golpe Boquiabiertos, los espectadores no podía creer lo que miraban Un zigzag, el cabeceo, un paso atrás casi rendido, las pupilas ausentes sobre las lámparas, un jadeo de macho herido de muerte, el gancho izquierdo en el mentón El público de pie Miradas furtivas y silenciosas Murmuración del puntaje en las tarjetas El hombre cayendo como deslizándose sobre el aire Retenido por el espacio que vencía a la gravedad Doscientas libras de masa muscular tambaleándose sobre las tablas Una baba del diablo deslizándose entre la comisura de sus labios Sus ojos admirados y perdidos tras el golpe Desde ese día, Salvador no recuerda haber visto a su mamá enfadarse tanto con su padre, ni haberla visto realizar un gancho izquierdo con tal destreza, ni haber recogido del suelo, tal sin número de tarjetas de navidad.


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

POSTULADOS DEL ABANDONO (LADO OPUESTO)

I Con el tiempo comprendí, que lo más parecido a la muerte es el abandono, y todo lo que nunca quise, fue mío

II El amor es una trampa que nos parece dulce vivirla Las moscas opinan lo mismo de la miel del rosoli

III El tiempo es un roedor inútil: No tiene tiempo que perder

IV Creo en el desahucio de los ferrocarriles del destino En las moscas que hacen hemisferio y orbita en los basureros En los vagabundos que se embriagan sin razones En el ardid de la paloma o la paz rudimentaria del zanate En las cucarachas de los restaurantes y el vómito aún caliente en las aceras En el olor nauseabundo de las cunetas En el aroma a contrabando de la calle de la amargura En la cornisa de la desesperanza donde se lanzan los suicidas En los drogadictos y asaltantes como dobles residentes del olvido Creo ciegamente en el universo que ondea en las caderas de una mujer santa lo mismo que en las de una prostituta En


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

el ajenjo de las rameras que hacen duelo en la zona roja o el parque En su mirada de alcoholemia enfurecida En la hortaliza de sus senos En la turbulenta enredadera de su lengua En su soledad amontonada en un sillón En cualquier cosa pedestre que me palpe sin luz En la lluvia ácida que arruina a las orquídeas y asesina a la oropéndola En la fragilidad de los perros que ladran y se mueren de golpe Creo en todo lo que existe sin ser aún nada Mi existencia abarca desde el amor profundo hasta la retorcida saciedad de lo vulgarmente humano

XII PRIMER ESCRITO DE LA ÉTICA La verdad y sus antagonismos Descartes dijo “Los valores se devalúan” mientras Nietzsche acotó como abono a la filosofía “Dado que la moral es una suma de prejuicios, puede ser abolida por un prejuicio” y finalmente tenemos a Kant, quien manifestó: “la moral consiste en cumplir el deber por el deber, siendo la pureza de intensión, lo que hace de la voluntad algo bueno”, empero, esta pureza ha sido llevada a tal extremo por Kant, que hacer el bien y sentir beneplácito por ello, causaría una ausencia de pureza y por ende, la ausencia de ética en dicho actuar. Obsérvese entonces que lejos de obtener un consenso en la cosmovisión desarrollada respecto a la moral y su función en la ética, se denotan extremos tales que pueden transfigurar a la moral en un hecho cuantificable y por ende perecedero. Así bien, cuando se define una moral como la suma de prejuicios, algo muy lejano de lo que es la moral misma, estaríamos ante la presencia de un juicio previo que implica la existencia de la moral como depen-


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

dencia de otra realidad concebida. Por su parte Kant, con todo su bagaje intelectual nos expone la razón como esencia del ser, sin embargo, desprovee de todo acto humano a la humanidad y si esta moral fuese a lo cual aspira la razón, entonces la piedad no estaría permitida entre los hombres y menos en un Dios cuya esencia es amar a pesar de y no porque. El hedonismo de Aristóteles tampoco podría decirse que es la moral per se, por cuanto una postura hedonista plasmada en la felicidad como fin último, haría que todo acto humano por sí mismo sea egocentristas, de modo tal que determinar la felicidad dependería de una perspectiva subjetiva. Aun así, en la modernidad imperante, se categoriza ahora una moral personalista y adaptativa basada en los valores y normas, propios e individuales. Nada hay más allá del hombre y ningún acto moral debe detener el desarrollo o crecimiento personal o social, entendido como una suma de individualidades. Nos hemos considerado pequeños dioses y dirigidos sólo por el raciocinio desmedido carente de humanidad ¿Es posible entonces la creación de una ética universal positivista y aplicable a todos?

La Ética universal positivista Al respecto debo acotar que la moral no depende de la cosmovisión subjetiva ni tampoco de la suma de individualidades para ser lo que es. Su carácter universal es intrínseco a su esencia. No será lo mismo establecer una concatenación de valores que evidentemente pueden ser jerarquizados, a determinar por grado absoluto la moral que en esencia no ha cambiado y continúa siendo la misma desde sus inicios. Lo que cambió fue la percepción de los valores con los cuales pretendemos emular y medir la moral misma. No se trata entonces de rescatar o revivir la moral mediante la


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

realización de una ética universal, por cuanto no puede devaluarse la esencia de la Ética con el tiempo. Tampoco son los valores morales los que cambian, por el contrario, sólo cambia la percepción del mundo respecto a éstos. Pero en otros tiempos, la moral tenía un valor social, mientras que en la actualidad, si su valor resulta incómodo u obstruye las intenciones personalistas, simplemente es considerado anacrónico; pretender por tanto una ética universal, no es menos que admitir que la moral se ha perdido en el tiempo, se ha devaluado y la sometemos al escrutinio del prejuicio citado por Nietzsche.

… Pero entonces ¿Qué es la Moral? Difícil respuesta para un breve comentario que dista, a todas luces, de ser un ensayo académico. No obstante, consideración debe tenerse que ante tan difícil pregunta sólo puedo responder: (…) Moral es pensar con verdad. Lo cual suscita otras preguntas: ¿cuándo pensamos o no con verdad? ¿Qué es la verdad? Estas preguntas en torno a la verdad serían imposibles de responder si no existiese una verdad única y universal, inmutable, más allá del bien o del mal, del principio o el fin de todo. Esta Verdad es la esencia de todo lo que es y no ha sido. Cuando se estudian las religiones cristianas, musulmanas, creencias indígenas, occidentales u orientales cualesquiera que sean, así como los aspectos socioculturales de convivencia, se denota un aspecto en común, amar a otros sin condiciones, amar por el hecho del amor mismo, incluso son coincidentes en aspectos tales como la existencia de una deidad universal que se transfigura en el amor hacia todos los seres existentes. No se confunda, sin embargo, la moral con el amor mismo o la verdad como cánones religiosos o dogmáticos, porque al


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

decir que la moral es pensar con verdad, debe entenderse que la verdad esencial es una y universal. No es diferente en occidente que en oriente, si podemos amar la verdad es porque el amor es más grande que la verdad misma y no obstante, no puede haber verdad en ausencia del amor. Pero no es el amor como efímero contacto humano con el mundo, sino como esencia misma del ser humano. Un ser humano carente de amor es menos que una piedra. Un ser humano que no busca la verdad no puede amar. La verdad no es mutable, no envejece, va más allá del bien o del mal y por tanto es única sin importar el camino que conlleve a ella. Si actuamos en y con verdad, actuamos moralmente y por tanto nuestros actos serán éticos. No es la moral un aspecto de utilidad, racionabilidad, emotividad, prejuicios, practicidad, por cuanto todos estos aspectos son cualidades humanas limitadas que fenecen con el hombre mismo. Socialmente podríamos decir que en el desarrollo del ser humano, una verdad socialmente aprehendida podría no serlo en una coyuntura distinta, verbigracia, el adulterio no es condenado de igual manera por un cristiano que por un musulmán, por cuanto su interpretación de la verdad real podría variar conforme a sus constructos sociales adquiridos y cánones de religiosidad. Sin embargo, también he dicho que la verdad es una y universal y que el amor conlleva a la verdad, por tanto, no es la verdad la que ha cambiado, sino la percepción e interpretación del hombre de aquella verdad.

La Ética, la Moral y la Verdad Entiéndase en suma que la Ética es pensar y actuar con verdad, sin que dejar de actuar implique, per se, la inexistencia de la verdad misma, sea entonces comprendido, que la


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

moral pensada es la ética manifiesta. La verdad es aquella que no tiene tiempo ni espacio, inmutable, universal, esencia de lo absoluto que no puede ser antagónica con el amor mismo, motivo por el cual todo camino que se elija –sin importar cuál sea- para alcanzar la verdad única, indivisible y universal o como le he denominado en otros escritos, la esencia absoluta, tendrán un sólo destino. Finalmente, el amor es el concepto inefable, impensable en su integridad por el ser humano, intransmutable, es todo lo que es y no ha sido. Debido a nuestra ciencia limitada, amamos, sí, pero con un amor tan circunscrito o limitado que no comprendemos su totalidad. Va más allá de la piedad y el desapego, más allá de la razón, del bien o del mal. Es comprensible entonces que se indique el “vacío” existente en este escrito, en tanto no se ha definido totalmente qué es la verdad y el amor universal, o al menos, lo suficientemente claro como los pragmáticos y positivistas quisieran observarlo, sin embargo, debo indicar que si otro me engaña, me limita el acceso a la verdad, pero si me engaño a mí mismo, soy esclavo de la ignorancia y esa libertad no nos es concebida, por cuanto limitarnos el acceso a la verdad, es ser esclavos de nosotros mismos y un ser humano sin libertad, no puede amar o ser amado y, consecuentemente, no puede estar en verdad. Siendo la moral pensar con verdad; la ética pensar y actuar con verdad; la verdad única, indivisible y universal asequible como un sólo destino por caminos diversos y, finalmente, si es posible amar a la verdad misma, considérese entonces que un tema tan complejo como el establecer la verdad o el amor universal de un modo posi-


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

tivista no me es asequible a mi sencilla esencia de ser y por tanto, no se me exija más allá de lo que puedo decirles y ustedes comprender.

POSTULADOS DE LA VIDA Y EL ABANDONO (LADO SEMEJANTE AL CONTRARIO) DIOS 1.

El ateísmo inicia cuando se cree ciegamente en Dios.

2.

Dios no es doctrina, sólo aquello que es cuestionable puede ser una verdad.

3.

Quién nunca cuestiona la verdad, no puede conocerla.

4.

Todo en la vida surge por un estado de necesidad: Dios no es la excepción.

5.

El hombre busca superar en Dios, toda aquella parte de sí que es su limitante.

6.

El hombre le teme a Dios, no por respeto, sino por ignorancia.

7.

De dónde deriva la justicia del hombre, sino de la injusticia de Dios. De dónde deriva la justicia de Dios sino de la injusticia del hombre.

8.

La limitante de Dios es no poder crearse a sí mismo. Siendo él creador, no podría ser creatura.


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

9.

Jesús propuso la santidad para todos. La iglesia la mitificó para unos cuántos.

10. El infierno es la peor invención del falso teósofo para someter a su prójimo ¿Acaso no sería suficiente que el hombre no compartiera después de la muerte la Esencia Absoluta? 11. Cada hombre lleva dentro de sí su propio infierno. 12. Si tu justicia no se aplica a tu injusticia, entonces tu verdad, no es justa aunque lo creas.

LA VIDA Y LA MUERTE 13. La vida y la muerte son un círculo vicioso del que nadie puede escaparse. 14. Que nadie me niegue la vida, pero tampoco me nieguen la muerte. Tengo derecho, al menos, a esa dicotomía. 15. Existe un sueño del cual ningún hombre escapa: Encontrarse algún día consigo mismo. 16. Todo lo que consideramos nuestro, al final lo poseen otros. 17. El alienado es el ser más auténtico. No pretende ser otro más que sí mismo. 18. Prefiero ser el cuerdo de mi locura, que ser el cuerdo de la locura de alguien más. 19. Lo peor que le podría suceder al ser humano, es no tener realidad a la cual enfrentarse. 20. Tus defectos pueden ser tus mayores virtudes.


LAS LUNAS DEL RAMADÁN Y OTRAS ALEGORÍAS | RANDALL ROQUE

XXXIX Tomo entre mis dedos tantos ecos y en mi duro rostro parece no haber espacio sino para el odio asfixiado en la tristeza pero entonces cuando creo no ver nada llorar un mundo como es justo ignorarlo todo encuentro en mi mejilla la tibieza de tus dedos el rostro de un extraño rendido a tu mirada una neblina inescrutable aferrándose a mí como un náufrago se aferra a la mar antes de sentirse libre

XL Lo sabes porque lo sé: llegamos tarde a la vida cuando la muerte llega puntual

XLI Está sola en el mundo se mira en el espejo y llora el porvenir sólo deviene en su pasado

XLII Soy residente de mi cuerpo asomo el rostro desde la mirada procuro saber extraños enigmas arribada la parca y su falso destino cuánto de vida nos depara la muerte


Muestra Digital Todos los derechos reservados Randall Roque Š


LAS LUNAS DEL RAMADAN Y OTRAS ALEGORÍAS