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no tienes el problema que exige el uso de diuréticos, que son las retenciones de líquidos con complicaciones médicas. Y, nuevamente, los diuréticos no adelgazan. Con beber un vaso de agua has repuesto el peso perdido. Ni siquiera te ayudarán a reducir la celulitis. El peor de mis miedos cuando era bulímica era morirme gorda, y estuve a punto de conseguirlo a base de diuréticos, laxantes y pastillas, sin lograr nada salvo torturar mi pobre cuerpo. Me deshidraté, y tuvieron que internarme. Mi orina se había vuelto verdosa, y mi piel amarilla. No podía entender cómo era que engordaba consumiendo 800 calorías al día, ni una más. Estuve internada mes y medio, y tuvieron que someterme a diálisis, una de las peores experiencias de mi vida. Sólo tenía diecinueve años... Respecto a las pildoras para adelgazar, sólo puedo añadir que si hubiera una que funcionara, nos habríamos librado de este problema hace mucho tiempo. No importa lo que digan los anuncios, las estrellas pagadas, las modelos... la industria dietética es muy poderosa, y es el único negocio en el que si se fracasa, la culpa ha sido tuya y no del producto... y fracasan en un 98% de los casos. ¡Y nadie dice nada! ¡Nadie protesta, y todo el mundo continúa con ellas! Lo que yo saqué de tres años consumiendo pastillas fueron cambios de humor, una adicción psicológica que casi me destrozó, y muchísimo dinero perdido, que hubiera podido emplear en el cine, en ropa bonita, o en unas vacaciones. 192

Cuando comer es un infierno  

Libro sobre la bulimia