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tes, corres un alto riesgo de morir. Te sentirás mareada, y antes de que te des cuenta, tu corazón se parará. Incluso si no llegas a esos extremos, los laxantes tienen un terrible efecto sobre los procesos del cuerpo, que se malacostumbra. Muy pronto necesitarás realmente los laxantes para ser capaz de defecar normalmente, y cuantos más tomes, más necesitarás. Los músculos del colon se ven afectados, y lo más probable es que enfermes. A mí tuvieron que extirparme buena parte del colon cuando tenía veintinueve años, aunque por lo general eso sólo les ocurre a los ancianos de más de setenta. Imagínate lo deteriorado que lo tenía. Lo que no podrás imaginarte es lo doloroso que fue. Hasta llegar a ese punto, pasé muchas horas buscando un cuarto de baño. Cuando los pinchazos y las contracciones comienzan, no puedes controlarlas. Muchas veces no llegas a tiempo. Imagínate lo que es hacérselo encima sin poder evitarlo, y que te pille lejos de tu casa... Yo tenía que llevar en el bolso medias, bragas y una falda de repuesto. Para colmo, la gente que usa laxantes huele mal, y huele mal continuamente. Da igual lo mucho que te laves, o el desodorante que uses... Es humillante y doloroso ver a los demás olisqueando el aire en el autobús o el ascensor, y saber que eres tú... el miedo a que lo descubran... la vergüenza... Puede que tengas la tentación de pensar que si el líquido engorda, siempre puedes tomar diuréticos que solucionen ese problema... Para comenzar, tú 191

Cuando comer es un infierno  

Libro sobre la bulimia

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