Page 49

padre no tardara e intentaremos apaciguarlo un poco. —Mamá, ¿todos los besos son ariscos y tan repugnantes?—la madre se río. —Ay Alma, parece que no hayas estado nunca en la ciudad. — Yo me dedicaba a estudiar y no me interesaban las juergas que organizaban, quería ser la mejor veterinaria para que estuvierais orgullosos de mí—su madre la abrazó de nuevo con lágrimas en los ojos. — Ya estábamos orgullosos de ti, no tenías que demostrarnos nada— la miró, tenía ganas de que conociera al hombre que la despertara de ese sopor en el que vivía para que aprendiera la fuerza del amor—. Respecto a tu pregunta, te digo que un día conocerás a un hombre del que no podrás separarte y del que anhelarás sus besos y su toque. Y él te enseñará lo que es el amor. Alma lloró por la situación que había vivido y por la incertidumbre de saber si iba a poder conocer a ese hombre tan especial que le pintaba su madre. De pronto una mirada oscura y fascinante se coló en sus pensamientos de forma abrupta. Cansada de estar en la cama, se echó en el sofá junto a su madre. Su padre llegó más tarde y venía enfadado. — Ese energúmeno dice que tú le provocaste y luego le dijiste que no —Alma se encolerizó—. Ya sé que miente como un bellaco, le he dicho que no quiero que vuelva a ocurrir una cosa semejante. Alma no creía en la palabra de ese hombre. Cuando le dijo que no había terminado con ella, notó algo maligno en su mirada. *** El cuartel estaba lleno de gente. Cuando sus compañeros le vieron entrar se carcajearon en su cara. Él puso cara de circunstancias y se acercó a ellos. — Sois unos cabritos –las carcajadas fueron más profundas. —Se veía a leguas que la has dejado fascinada–en ese momento entró Oscar. Sabía por los otros que Héctor había estado y lo que había sucedido, por lo que supo el porqué de esas carcajadas. Lo que ninguno se imaginaba era que el fascinado había sido él al ver esos ojos de gata. — ¿Qué ha pasado con esos chicos?—el otro se encogió de hombros. — Luego te lo cuento, porque si no voy a tener que hacerlo dos veces. Ya que Gloria también querrá saber qué ha pasado –Oscar sonrió ante el

Peligrosamente tuya raquel campos  

libro

Peligrosamente tuya raquel campos  

libro

Advertisement