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los mismos valores hacia las personas. Por unos segundos su mente viajó a su tierra. Aun podía sentir la tranquilidad y la calma que reinaban en sus lugares favoritos. Era todo tan diferente que creía que se ahogaba a cada paso que daba. Sin hacer ruido, salió a la calle a esperar a que llegara alguien. No quería ver a ese indeseable y tampoco quería ver a Clara. Una mujer que no se valoraba y que se dejaba dominar por un hombre para estar con él. Algunos valores se habían olvidado o eso creía Alma. Ella pertenecía a otra generación pasada y se había quedado anclada allí. Cómo si no explicar sus pensamientos con el curso que llevaba la vida. Esa tarde fue dura en todos los sentidos. Hubo mucho trabajo y no era capaz de mirar a la mujer a la cara. César desapareció de su vista y no apareció en toda la tarde, algo que agradeció pues no le apetecía verlo. Cuando aquella tarde entró a su habitación, no tenía ganas de nada. Pero tendría que darse una ducha para relajarse un poco del estrés acumulado durante el día. Cogió lo necesario y salió al pasillo, no se veía a nadie y ella lo agradeció, pues odiaba las duchas compartidas y siempre buscaba una excusa para tener intimidad. Se relajó bajó el grifo durante unos minutos y cuando se puso la ropa limpia se sintió de nuevo con fuerza para encarar lo que quedaba de día. Tenía que hacer los trabajos, aunque sus ojos quisieran cerrarse y descansar. Cuando entró de nuevo en la habitación, comió un bocadillo que había sacado de la máquina del comedor y se sentó frente a los libros. La tarea no era muy difícil, pero le costó bastante terminarla pues a cada minuto sus ojos pretendían cerrarse y no volver a abrirse en toda la noche. Junio 2011 ¡Por fin! Ya era veterinaria. Con su título, sus prácticas y todo lo que necesitaba para empezar su nueva vida. Le había costado tanto realizar ese sueño. Sus padres le habían llamado para decirle que si quería que fueran, pero no era necesario darse un viaje tan largo para ver cómo le daban el título. Les dijo que enseguida estaría con ellos. Así que ahora esperaba la entrega de las notas. Tenía que tramitar la

Peligrosamente tuya raquel campos  

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