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qwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwerty uiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasd fghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzx cvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq Poemas, refranes y mas… wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui Por: Rafael Camacho opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbn mqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwert yuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopas 15/11/2012 CEEAC


[Escriba una cita del documento o del resumen de un punto interesante. Puede situar el cuadro de texto en cualquier lugar del documento. Utilice la ficha Herramientas de cuadro de texto para cambiar el formato del cuadro de texto de la cita.] Manchas de tinta: Manchas de tinta, expandidas por todos lados, yo soy el villano, y la culpa la tiene mi mano, cadena perpetua,

Tu

Caricias hechadas al viento, Sueños marchitados, Besos que en poco tiempo, Se los daras a otros labios,

Labios que no te aman, Como yo siempre lo hice, Lagrimas que se derraman, Porque olvidarte no quise

.

TE REGALO MIL ROSAS: TU AMOR ME HACE SENTIR EL MÁS FELIZ DEL MUNDO, Y ME APARTA DE TODO EL DOLOR INMUNDO, QUE SE ENCONTRABA EN MI BIEN FECUNDO. TU SONRISA ME RECUERDA A LAS MARIPOSAS QUE VOLABAN FRENTE A NOSOTROS, BIEN HERMOSAS; TU ERES LO MÁS BELLO DE TODAS LAS COSAS Y POR ESO ESTE DÍA TE REGALO MIL ROSAS.


Tu recuerdo…

El brillo de tus ojos, ese que me ahogaba en la aurora de tus sueños, la sonrisa de tu boca, esa que tanto me provoca, los abrazos que tan cálidos me dabas, esa voz tan hermosa cuando hablabas… por eso y mucho más, tu recuerdo ¿ olvidadlo ? jamas.

Dos claveles…

Dos claveles en el agua no se pueden marchitar y dos seres que se aman no se pueden olvidar


Refranes… La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.

NUNCA ES TARDE PARA BIEN HACER; HAZ HOY LO QUE NO HICISTE AYER.

Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.

Quien da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro.


Una mañana de mayo, cuando muchos árboles se llenan de flores y el sol resplandece en el alba, un niño llamado Chefi, despierta y se da cuenta que no está con sus padres, ni con su familia - ¿Dónde está papá y mamá?- se preguntó. Se sentía tan solo y fue entonces cuando se decidió a caminar por aquel hermoso lugar y descubrir todo a su paso, todo lo que ve es ajeno a su vista, pero agradable. Extrañado se pregunta -¿Por qué estoy aquí?- y al instante una voz de tono dulce embargó su corazón y le dijo: - Chefi, ¿Quieres saber qué anhela realmente tu corazón? Sorprendido se pregunta - ¿Por qué estoy aquí? ¡No se quién me habla! ¡Muéstrate! ¿Dónde estoy? Sigue caminando y al rato se encuentra con el mar, deseoso de sentir el fresco aire del mar y ver su color verde y azul, abre sus brazos, respira profundo, sopla la brisa suave en su piel, detenidamente observa las aguas; agua de siempre, agua con vida, aguas extendidas, aguas dormidas. El niño Chefi sigue sin entender y una vez más la voz le dice: - Ahora no es necesario que entiendas nada, sino que comprendas que debes de crecer y seguir adelante, caminando sin mirar atrás Siendo obediente a la voz, se desplaza por toda la orilla del mar, las olas bañan sus pies una y otra vez, de pronto comienza a correr largo tramo de la playa, se detiene y se da cuenta que se encuentra en el mismo lugar donde dormía, de pronto despierta y comprende que estaba profundamente dormido y todo era un gran sueño. Chefi se había quedado acostado en un parquecito de la escuela. Camino a su casa, las flores que se desprenden de los árboles le caen a cada paso que da como si fuera nieve del cielo, flores hermosas, rosadas y blancas. Muy contento con el sueño que había tenido exclama: ¡Voy para mi casa que esta en mi pueblo, que esta en mi tiempo! ¡Voy para mi casa que ya he aprendido a mirar el cielo!

Cuentos y leyendas…


Esta mujer tiene algo especial en las manos. Sus dedos gruesos hablan. Sus uñas negras, los nudillos apenas deformados. La resequedad de la piel. Aprieta el cuchillo entre los dedos y corta la zanahoria casi sin esfuerzo. Pedazos chiquitos para la sopa. Calabaza, puerro, cebolla. Bandejitas de verdura en juliana. Buen día ¿me da una banana? ¿una sola? Sí. Dos pesos. ¿Dos pesos? Por unidad es más caro. Bueno. ¿Algo más va a llevar? No, nada más, gracias. Detrás de la expresión seria, un dolor atrasado. El estómago oprimido se oculta bajo la redondez del cuerpo. Cuerpo cansado. Lento. Lejos quedaron los días de críos en la espalda. De palabras crueles de gente igual, pero con otra vida. Lejos, pero más presente que nunca. Los anhelos se arrancan de los azotes recibidos, los sueños deformados por lágrimas imperceptibles. Inaceptables. El pecho que se incendia con la naturalidad del aire y trasmite en esa fuerza, generación tras generación, el sabio sigilo de la lucha imperecedera. La victoria descalza deja huellas en la planta del pie. La angustia en silencio. El silencio que asume la rabia del otro, la absurda intolerancia. Los huesos sufren, pero se callan. ¡Deja las ciruelas quietas! Gabriel, vigila a tu hermano. ¿Qué le doy, señor? ¿un kilo? Los zapallitos dos kilos cinco pesos. Un kilo, tres. ¡Gabriel, vigila a tu hermano te he dicho! El brócoli se lo dejo dos con cincuenta porque no vino bueno. ¡Quita tu mano de allí te he dicho! ¡Gabriel! El tomate de oferta se ha acabado, tiene esos a cuatro pesos. ¡Gabriel! Muchos siglos esperando la esperanza. Con la esperanza a cuestas se sueña distinto, se lucha distinto, la dignidad es posible. El día empieza mucho antes si se hacen trámites. Filas eternas de personas que acampan, en busca de un sueño deseado por obligación. Dejar de pertenecer para ser de otra parte. Colas inacabables por una identidad legal. Prueba indeleble del exilio. Madrugadas enteras desperdiciadas en un papel. Punto de partida de una aparente vida nueva. Sudamérica, hermanos latinoamericanos. Buenos Aires, la utopía disfrazada de anhelos tangibles. Sábanas limpias, un trabajo digno. ¿Digno de quién? ¡Sudamérica! ¿hermanos latinoamericanos? La Patria Grande. Falta la partida de nacimiento. Pero yo he traído todo. Todo no, le falta la partida legalizada

traído todo lo que me han dicho ustedes. ¿No entiende lo que le digo, señora? Falta la partida legalizada. A ver, ¿de dónde es usted? ¿y tiene familia allá? Bueno, mándeles la partida para que le hagan el trámite y vuelva otro día. Ya vine cinco veces. ¡Le falta la partida, señora! Vuelva otro día, hoy no puedo hacer nada. en su país de origen. Pero yo he

Otra vez el silencio. Las manos de esta mujer tienen algo. Hablan. Cuentan su historia.

. Puertas adentro el alma se reconstruye, se comprende. Puertas adentro de casa, y del país que una vez fue nuevo.


Lo advertimos con tiempo. Va en serio lo de la igualdad y equidad de las mujeres. Cuando en la madrugada tomamos los templos y catedrales del país nadie imaginó la organización que teníamos. Ni aún nosotras mismas. Hasta las legionarias quisieron participar. Están hartas de sostener con sus oraciones y con su trabajo de limpieza una Iglesia que no las toma en cuenta, ni siquiera para las homilías. Si hacemos cuentas, ¿quién es la Iglesia? Los obispos hablan siempre en nombre de “la Iglesia” pero en realidad hablan en nombre suyo, de sus propios intereses, desde la visión de su género, ¿o a quienes consultan para hacer declaraciones en los periódicos?, ¿a quiénes consultan para prohibir tal o cual cosa?


Onel quedó callado, mirándose los pies desnudos llenos de polvo de tanto haber andado. Quizá no pensaba en nada, pero miró los pies del hombre que le franqueaba la puerta. Es posible que todo fuera un sueño o un error para el hombre de la puerta, no para Onel, él simplemente regresaba a su casa, aquella donde había plantado en su infancia un pino como si se tratara de un juego y no de un desafío.

—A mí me la alquilaron —dijo el hombre—, sólo después pude comprarla. Tuve que vender todas las cosas que tenía y también las de mi mujer.

Onel sólo miraba los rincones de la casa casi desierta. Imposible saber lo que pensaba ni lo que le hacía recordar cada sombra, cada trozo de pared, ni la puerta, ni las ventanas que en ese momento estaban abiertas.


Bombas…

[¡BOMBA!

TE QUIERO LINDA

MESTIZA COMO EL BARCO AL VENDAVAL AUNQUE RONQUES POR LAS NOCHES Y PERFUMES MI JACAL

¡BOMBA! DICEN QUE SOY CABEZON ESO NI QUIEN LO DUDE SI ASI TENGO LA CABEZA COMO TENDRE EL .. CORAZON

¡BOMBA! DICEN QUE EN LOS ANGELES SE COME MUCHO PAN PERO LO QUE TODOS SABEMOS ES QUE EL MASTER DE ESTA PAGINA ES DAN

¡BOMBA!

Te quiero linda mestiza Como el barco al vendaval Aunque rónques por las noches Y perfumes mi jacal

¡BOMBA! Cerca de cenotillo muy detrás de los almendros se escuchan los fuertes vientos que salen de tu... f...ventana.


Chistes…

[DOS ESPERMATOZOIDES LE DICE UN ESPERMATOZOIDE A OTRO: OYE TÍO, ¿SABES SI FALTA MUCHO PARA LLEGAR AL OVARIO?. Y EL OTRO LE CONTESTA: - UNA BARBARIDAD. ¡TODAVÍA VAMOS POR LA GARGANTA!.

SUICIDIO

- ¿Por qué se suicidó el libro de matemáticas?.

DESDE LOS 4 AÑOS

- Porque tenia muchos problemas.

- ¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?. - Mmm, pues ya debe estar lejos.

POBRE HOMBRE - Mamá, mamá; papá quiere tirarse de la azotea. - Dile a tu padre que lo que le he puesto son dos cuernos, no dos alas.

EL LADRÓN TONTO Esto era un ladrón tan tonto que cuando iba a robar a las tiendas se llevaba los maniquíes para que no quedase ningún testigo...



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