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Nuestra apuesta Nuestra palabra | 19 Julio 2010

En coyunturas tan tormentosas y polémicas como la actual, es normal que cada sector de la sociedad trate de que los medios de comunicación expresen por entero y sin dudar su pensamiento, sus intereses y refuerce sus estrategias de lucha. Si un medio de comunicación no dice exactamente lo que el grupo o sector quiere que diga, con facilidad se suele decir que el mismo se ha aliado o vendido a los adversarios. Quienes conocen Radio Progreso, bien saben que su palabra crítica, su reflexión y análisis no vienen de hace un año. Son parte de su identidad y patrimonio moldeados a lo largo de su historia cincuentenaria, de manera que nunca ha sido extraño a nuestra realidad que los grupos acaudalados respinguen en contra nuestra, de igual manera como las comunidades pobres se sientan alentadas, acompañadas e identificadas con nuestra programación. Y tampoco es extraño que gremios y algunos sectores populares sientan que Radio Progreso no siempre responde a sus consignas y e intereses. La independencia de Radio Progreso no es negociable. Sólo desde ella podemos servir a la sociedad como conciencia crítica, y sólo desde ella seremos servidores de la comunicación desde la gente que menos cuenta en los espacios en donde se toman las decisiones. En la presente coyuntura incierta y en ebullición, Radio Progreso ratifica su independencia frente a las dinámicas de poder que provienen del Estado, sus funcionarios públicos y los partidos políticos. Y ratifica también su independencia frente a los sectores que actualmente se organizan en la resistencia. La independencia no es neutralidad ni tibieza ni cobardía. Radio Progreso observa con mucha simpatía, y ha acompañado con cariño, la irrupción de los diversos sectores que se han organizado en torno al Frente Nacional de Resistencia Popular. La respuesta organizada y pacífica, así como la organización de la protesta social, especialmente tras la ruptura constitucional, han estado acompañadas de gestos de entrega, sacrificio y de dignidad. Ese fenómeno social es un aporte ejemplar al servicio de un nuevo pacto social, por el que apuesta Radio Progreso, y tenemos la responsabilidad de acompañar, analizar, iluminar esos caminos. Desde ese reconocimiento, situamos nuestra independencia y nuestra palabra crítica. El lugar de Radio Progreso no es desde la llamada resistencia liberal, ni tampoco es desde la resistencia liderada por los gremios y las dirigencias del movimiento popular tradicional. Radio Progreso acompaña este proceso de construcción de una alternativa social y política en Honduras, desde la riqueza y novedad que provienen del dinamismo de la resistencia de las personas y las organizaciones comunitarias y territoriales, con sus propias demandas, sus propios ritmos y sus particulares identidades. Radio Progreso apuesta por un nuevo pacto social inclusivo, democrático y participativo, el cual supone profundas transformaciones político-jurídicas e institucionales que inevitablemente deberán efectuarse, en su momento, a través de una Asamblea Nacional Constituyente, En esa apuesta, nos situamos desde las comunidades y poblaciones cuyas voces son muy poco escuchadas en los diversos foros y espacios actualmente existentes. Y como solemos reiterar, lo hacemos acompañando las luchas de resistencia de los sectores empobrecidos, como concreción histórica de nuestra opción por la justicia que brota de nuestra fe, y siguiendo el espíritu de Monseñor Romero, quien nos recuerda que “en toda coyuntura política, lo que importa es el pueblo pobre”.


Nuestra apuesta - 19 julio 2010