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El ERIC-SJ y Radio Progreso En solidaridad con nuestros hermanos Trinidad Sánchez y Leo Valladares Lanza Nosotros, como obras del Apostolado Social de la Compañía de Jesús en Honduras, tenemos una larga historia de relación humana, espiritual, social y patriótica con nuestros hermanos Trinidad Sánchez y Don Leo Valladares. Las coordinaciones nuestras con la Red COMAL se remontan a su fundación, y nos dejan la convicción de ser un organismo que promueve la organización en las comunidades campesinas pobres en torno a la economía solidaria y la elevación de la dignidad de las personas por encima de las ganancias, del comercio y del capital. La experiencia de trabajo de la Red COMAL actualiza para nuestro tiempo los testimonios evangélicos de aquellos enviados a quienes Jesús les dijo que fueran a decir al profeta Juan Bautista que “los ciegos ven, los cojos andan, los enfermos quedan sanos y a toda la gente pobre se les anuncia la Buena Nueva del Reino” (Mt 11,4-5). Trinidad Sánchez, nuestro querido Trino, ha estado en el origen e impulso de esta mística de servicio que tanto irradia para los pobres de nuestro país la Red COMAL.

Por su parte, la cercanía de Don Leo Valladares a nuestro trabajo nos ha dejado la huella de honestidad, servicio, sencillez, capacidad profesional y una fe profunda en los cambios pacíficos a través de la institucionalidad democrática. Don Leo es una persona que en medio de las turbulencias y de los vaivenes políticos y sociales, nunca ha dudado en las resoluciones dialogadas y legales a las crisis y confrontaciones. Hemos sido testigos del sufrimiento suyo y el de su esposa y sus hijos a raíz del asesinato de su hijo Rodrigo, el cual ha quedado en los oscuros archivos de la impunidad. Sin embargo, su fe en las leyes y en el Estado de Derecho nunca se ha tambaleado. Ambos ciudadanos están recibiendo amenazas a sus vidas por su trabajo y su entrega, lo cual deja más al desnudo la indefensión en la que se encuentra la sociedad hondureña frente a la ineficacia de la institucionalidad del Estado y deja más en evidencia el empecinamiento de los actuales sectores políticos y empresariales hondureños a negarse a abrirse a una nueva lógica de convivencia que no sea la impunidad, la corrupción y la exclusión social.

Trinidad Sánchez y Leo Valladares gozan de toda nuestra credibilidad y su historia de vida los sitúa entre los hondureños que nuestro país necesita para impulsar procesos para una verdadera salida democrática con plena participación de todos los sectores de la sociedad. La persecución y las amenazas de que son víctimas, al igual que otras ciudadanas y ciudadanos que han expresado su rechazo al manoseo de las leyes y de la institucionalidad del Estado, dejan en claro los extremos de la crisis en que estamos hundidos, y se convierte en una auténtica advertencia para la actual administración pública: si no se aseguran condiciones de seguridad para el desarrollo normal de las actividades y la vida de personas como Don Leo Valladares y Trinidad Sánchez, nadie puede decir que cree en Honduras ni menos hablar con honradez sobre la democracia y el Estado de Derecho, si dos personas dignas y ejemplares de la democracia y de las leyes, siguen siendo amenazadas en su propia integridad física y humana. El Progreso, 8 de marzo del año 2011 Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ) y Radio Progreso.


En solidaridad con nuestros hermanos Trinidad Sánchez y Leo Valladares Lanza