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La familia Valeria Nasonia en Sisapo

María Reíllo Ortega 3º A Ana Manzaneque Violero 3º B Eva Plaza Ortega 3º B


Capítulo 1: EX URBE LLEGAN NOTICIAS DE ROMA A SISAPO Hoy es 15 de agosto de 182 de nuestra era. En este momento gobierna el emperador Marco Aurelio. Vivimos en la ciudad de Sisapo en un extremo de la Hispania Tarraconense, muy cerca de la Bética. Estamos situados en una meseta cerca de los ríos Valdeazogues y Alcudia. Nos rodean los caminos de la Emérita, de Marciana y de Córdoba. Esta ciudad esta amurallada y tiene un anfiteatro. Nuestra casa es una domus y está cerca del anfiteatro. Tiene dos plantas, en la de abajo una tabernae que da a la calle, un atrium para recoger el agua de la lluvia, tenemos seis cubículos, un lararium, un peristylum para el verano, disponemos de dos triclinios, uno para verano y otro para invierno, la culina para que los siervos preparen las


comidas, la exedra para despejarnos y el viridarium en el que hay una piscina. En la casa vivimos quince personas: - Pater familias: Mamercus Valerius Naso de 38 años. Es un rico terrateniente y uno de los más importantes de la ciudad. - Mater: Valeria de 31 años, está embarazada y solo quedan unas semanas para que dé a luz - El hijo mayor: Cayo Valerius que tiene 13 años - El hijo pequeño: Lucio Valerius que tiene 9 años - La hermana del pater: Valeria que tiene 25 años - El novio de Valeria: Adrianus Spanoulis Zisis tiene 30 años - Tenemos cuatro siervas y cinco siervos

En esta villa se hacen varias actividades de las que se encargan los siervos: trabajos de agricultura para obtener productos de consumo, atender a la ganadería que les


reporta carne y leche, hacer las actividades de las tabernas, servirnos en todo a los amos, atender a los niños, preparar la ropa y un sinfín de ocupaciones que no permiten a los siervos descansar ni un instante, tan sólo cuando son las Saturnalia tienen que dejar su puesto a los amos y ese momento les pilla siempre de sorpresa.

Capítulo II: INFANS NOVUS UN NUEVO MIEMBRO HA LLEGADO A LA FAMILIA

Un día de agosto me levanté y mi mujer estaba a mi lado y en ese momento se puso a dar a luz a nuestra hija. El parto tiene lugar en la domus, en una pequeña habitación, la culina, donde ha nacido la pequeña infans


que llora y grita con insistencia. Ha nacido con ayuda de la comadrona, mientras esta invocaba a la diosa Juno Lucina, la que protege de manera especial los partos. Esta niña es colocada a mis pies y yo la debo aceptar o rechazar, la acepto porque es bien recibida en casa. Hará compañía a su madre mientras estemos en la labor y será una guapa criatura cuando crezca y tendrá muchos muchachos que buscarán su compañía. Celebramos el nacimiento adornando las puertas con flores, y al noveno día le hicimos la fiesta de la Lustratio. En esa fecha tan emotiva le dimos el nombre de Valeria y le entregamos la bulla e hicimos sacrificios a los dioses. Ella estuvo muy tranquila porque mama muy bien y la nodriza está encantada con lo buena que es. El resto de los días, los otros niños están dando las clases con el pedagogo en otra sala de la casa donde les enseñan virtudes, costumbres y valores.


Al pequeño Lucio Valerius de 9 años le enseñaban la lectura, la escritura y el cálculo. Al mayor Cayo Valerius de 13 años le acompañan a casa del maestro para enseñarle conocimientos más avanzados de matemáticas, música y geografía…

Capítulo III: IN OPPIDO UN DÍA EN SISAPO Las mujeres: estaban al cuidado de los hijos pequeños y, mientras, supervisaban los trabajos de las esclavas, como traer agua de la fuente, preparar la comida, lavar…. Al mismo tiempo también cuidaban su aspecto físico para estar siempre a la altura de su papel social entre sus conocidas y vecinas. Por otra parte, tenían que dar la impresión de ser trabajadoras y de afanarse en labores y tareas bien consideradas como el hilado y el tejido.


Lo que más utilizaban era la lana que procedía de las ovejas criadas en sus propias tierras. También trabajaban el lino que lo cultivaban en torno al mediterráneo y con las telas hacían prendas para vestir y para el hogar. Siempre

tenían

mucha

libertad

para

acudir

a

espectáculos o para ir de compras junto a su esposo. Una esclava

llamada

ornatrix

las

ayudaba

a

peinarse,

maquillarse, depilarse, ponerse cremas etc.… porque les preocupaba mucho su aspecto físico. En cuanto a la jornada y las tareas que los hombres llevaban a cabo se distribuían de la siguiente manera: en la hora prima y secunda se levantaban con la salida del sol y se lavaban y vestían, tomaban el desayuno y se iban a trabajar. Su trabajo era recibir en su casa a los clientes que eran personas de clase media, arruinadas por las guerras que dependían del dominus. En la hora quinta y sexta se dirigía al thermopolium para tomar un tentempié, después hacían


la siesta. En la hora séptima era su tiempo de ocio en el que tomaban baños y acudían a ver algún espectáculo o también dedicaban el tiempo para juegos,

paseos, o

ejercicio físico. De la hora octava a la duodécima era la cena, en la que a veces se hacían banquetes que terminaban en fiesta. A la hora duodécima se acostaban. En Sisapo había un anfiteatro adonde la familia acudía a veces por separado, a veces todos juntos en su tiempo libre, a ver espectáculos de fieras y diferentes actividades. El anfiteatro estaba cerca de la casa de las columnas rojas.

Capítulo IV: LABOR UN DÍA EN LAS MINAS Mamercus Valerius Naso es uno de los propietarios en régimen de sociedad estatal y el encargado de las minas.


Se levanta en la hora prima y secunda en la que se lava y se viste con su túnica, más tarde toma el desayuno, ientaculum, que consistía en pan, queso, ajo, higos y huevos. Cuando termina en la hora tertia y quarta se va a supervisar las minas o se queda en su casa, esperando a que lleguen los clientes que iban a su casa, algunos eran compradores de minerales y otros se presentaban para que les diera trabajo de capataces o cualquier otra tarea de las minas. Pero más concretamente, él tenía que asegurarse de que el cinabrio llegase a Roma o se transportara allí donde el Senado romano dispusiera. Las órdenes de transporte y almacenaje del mineral llegaban desde Tarraco, la capital de la provincia, Los que obtenían las explotaciones mineras no eran los auténticos propietarios, sino poseedores más o menos estables, o concesionarios de las minas, sometidos a la legislación vigente. En los lingotes que se obtenían de los minerales de la mina se podían leer los nombres de estos concesionarios o incluso de los fundidores. Los


minerales pertenecían a los propietarios del suelo. Para la extracción de los minerales en las provincias se necesitaba el permiso del dueño, que era el pueblo romano y si era en tiempo imperial sería del emperador. El trabajo de Valerius es dirigir las excavaciones y la producción de minerales, aparte de visitar las minas y a los esclavos, para ver si todo está en orden, ya que el trabajo de la minería tiene unas condiciones terribles. Miles de esclavos eran ocupados en las minas en una labor muy peligrosa, no tienen un horario que sea humanamente soportable. Los esclavos no tienen ninguna seguridad y deben pasar el resto de sus días sin ver más la luz del sol, acarreando y limpiando el mineral y las piedras durante todo el día o picando en las galerías, separando la ganga de la mena, bajo las amenaza de los derrumbamientos. Mamercus Valerius también se encarga de viajar a Roma cuando sus esclavos no pueden trabajar o le resultan insuficientes, ya que este era un trabajo peligroso y tienen


prisa en terminar. Usa la mano de obra que necesita para cumplir los encargos del senado y tener siempre disponible el cinabrio Estas minas se encuentran en una llanura, estuvieron hundidas bajo unas masas de agua y en ellas se han encontrado lingotes de plata, plomo y cobre. El mineral más común es el cinabrio, una combinación de mercurio con azufre, de color rojo bermellón y cristalizado. Este es utilizado para preservar los huesos humanos, y también es usado para teñir, para pintar las paredes y como colorante para los cosméticos de la mujer. Además de este mineral que es el más común en estas minas, también se puede encontrar plata, hierro y cobre que sobre todo se utilizan en la fabricación de armas y de monedas. Estos minerales se pueden combinar para obtener nuevos materiales con los que fabricar distintos objetos para la vida diaria.


Capítulo V: NUPTIAE SE CELEBRA UNA BODA EN LA BIENVENIDA El gran día se acerca, la hermana de Mamercus, Valeria se va a casar con Adrian Spanoulis Zisis, hijo de Andronicus. Valeria tiene veinticinco años y es una joven muy guapa, alta y delgada, su cabello es muy largo y castaño, sus ojos son grandes y azules. Su futuro marido es de una familia rica, de una clase social muy alta. Eran de Macedonia, una región al norte de Grecia, pero después de muchos años viviendo en Roma, se han convertido en ciudadanos romanos. Adrian tiene treinta años, es un hombre bastante alto y delgado, con unos ojos muy grandes de color negro y un cabello moreno y brillante. Es un centurión de la región romana, elegido por sus cualidades de resistencia, templanza y mando.


Este es el mayor cargo militar, en el campo de batalla es asistido por un optio, un signifer

y un

tesserarius. En el campo de batalla, se situaba en el extremo derecho de la primera fila de hombres de su unidad, junto al signifer. Su uniforme está compuesto por una túnica corta de color blanco, una armadura, una espada corta, gladius en el lado izquierdo, sujeta al cuerpo mediante un cingulus o cinturón con la funda del arma, sus piernas van cubiertas por las grebas, sobre su casco una cresta para poder ser identificado, su calzado es las caligae o sandalias claveteadas y cuando tiene en su mano la vitis, un bastón, lo sacude como un símbolo de su autoridad y con él golpea a los soldados torpes. Este matrimonio fue concertado por Andronicus el padre de Adrian y por Mamercus Valerius el hermano de Valeria, ya que su padre había fallecido. Su matrimonio fue Sine Manu, en este tipo de matrimonio la novia


seguía dependiendo del hermano como pater familias de su casa de origen. En los Esponsales, una ceremonia previa a la boda, se reunieron las familias de los futuros esposos, y firmaron el contrato nupcial. Puesto que Adrianus era griego la fecha elegida para el matrimonio fue el mes de enero, coincidiendo con la luna llena. El contrato o engýesis lo firmaron el novio y el hermano de la novia. En él se firmaba la dote que Mamercus debía entregar a Adrian. Luego el novio le entregó el anillo y lo puso en el dedo anular de la mano izquierda de la novia. Tres días antes del enlace Valeria, la matrona de la casa, junto con su familia y las sirvientas se afanaban en los preparativos y en acicalar a la novia. Le recogieron el pelo en una red roja y le prepararon una bebida refrescante y tranquilizante que se llama cocetum a base de leche, miel y adormidera. Las casas se adornaron con flores, guirnaldas, ramas de olivo y laurel.


Antes de la ceremonia se hicieron los rituales. La futura esposa ofreció sus juguetes y la toga praetexta y sacrificó un cerdo. El novio se corto el pelo y ofreció sacrificios a los dioses especialmente a Juno, Venus y Ceres (Hera, Afrodita y Deméter) diosas del matrimonio, del amor y la fecundidad. Valeria

recibió

un

baño

purificador,

Lustralia,

después se acostó con el traje nupcial y una cofia en la cabeza. A la mañana siguiente hacía mucho frio puesto que era enero y Valeria se tuvo que abrigar ya que hacía bastante frío y su traje nupcial sólo estaba formado por una túnica recta blanca que le llegaba a los pies, ceñida por un cinto. En la cabeza llevaba un velo de color anaranjado, el flammentum, símbolo de virginidad que le cubría la cara y una corona de flores, su cabello iba recogido en seis trenzas. La celebración del matrimonio se llevó a cabo mediante la Confarreatio, realizada ante el Pontifex


Maximus y diez testigos, Adrian y Valeria firmaron las tabulae nuptiales, el contrato matrimonial. Los novios unieron sus manos derechas como símbolo de fidelidad, en presencia de la pronuba y el paranymfus (el padrino). Se cubrieron las cabezas con el velo y rodearon el altar familiar, en el que ofrecieron el pan farreus al dios Júpiter, luego lo partieron y lo comieron. A continuación tuvo lugar el Banquete en casa de la novia hasta la puesta de sol. Luego fue la deductio, el rapto fingido de la novia, esta se refugió en los brazos de su madre. Durante la conductio o uxorem ducere ,la conducción de la novia a la casa del novio, ella iba montada

en

un

carro,

iluminado

por

antorchas

y

acompañada de los invitados que le lanzaban nueces, cantaban y gritaban ``Talasio´´ Cuando Valeria llego a la casa del marido, este la cogió en sus brazos. La tradición decía que él le debía preguntar su nombre y ella responder << donde tu Gayo,


yo Gaya>>. Cuando Valeria entro en el atrium Adrian le entrego las llaves de la casa. En este momento, a Valeria se la consideraba que ingresaba aqua et igni accipere, es decir en la comunidad del agua y el fuego. Al d铆a siguiente de la ceremonia los nuevos esposos despertaron en su nuevo hogar, en el que esperaron a que llegaran sus familias para celebrar la uni贸n de los dos. La nueva esposa, Valeria se visti贸 de matrona y recibi贸 los regalos de su nuevo marido y de su familia, sobre todo la dote acordada entre las familias. Luego tuvieron lugar nuevos sacrificios y otro banquete para celebrar que Adrian y Valeria estaban definitivamente unidos y felices para siempre. Finis


La familia Valeria Naso