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UNA ASQUEROSA Y VISCOSA SALSA POMODORO TEO CURA


Hace un año, Tomás y sus amigos decidieron ir a un cementerio el día de Halloween en la ciudad de Pomodoro. Caminaron por el cementerio hasta llegar a un gran árbol. Estaban haciéndose chistes y comiendo golosinas que habían conseguido pasando por las casas ¿cuando escucharon un chillido extraño y espantoso.


Enseguida comenzaron a sentir un temblor bajo sus pies. Empezaron a mirarse entre ellos con cara de susto y con los dientes temblando. De repente Esteban grito: ¡¡¡¡¡ AAAAYYY!!!!. Todos miraron hacia abajo y vieron una mano huesuda que salía de la tierra y les agarraba el tobillo.


Horrorizados, empujaron a Esteban que gritaba desesperado. Cuando por fin lograron soltarse, corrieron hacia la calle y en dirección a la casa de Tomás. Desde la casa vieron a los zombis acercarse y le contaron al papá la situación. Decidieron llamar al Dr. Von Reinchenbach, especialista en zombis y amigo de la familia. Al escuchar el secreto, los chicos no podían creer lo fácil y divertido podía resultar derrotar a los zombis … el secreto era… tomates. Rápidamente agarraron todo lo que tenía tomate y salieron a la calle gritándoles a sus vecinos que Salieran con tomates en la mano y se los tiraran a los zombis.


De esta manera lograron derretir a los zombis, dejando las calles llenas de una extraĂąa salsa hecha de tomates y zombis aplastados. Unas semanas despuĂŠs, la ciudad de Pomodoro comenzĂł a reĂ­rse de esta historia.

Fin



Una asquerosa y viscosa salsa pomodoro