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Relatos de: “Ciencia ficción” Escritos por alumnos de 6º del CEIP” Miguel Delibes”


LA MÁQUINA DEL FUTURO Érase una vez dos hermanos llamados Noelia y Juan. Noelia era morena, pelo castaño y delgada en cambio su hermano Juan era rubio y regordito. Eran muy simpáticos y felices. Hacían cosas alucinantes porque eran científicos. Hicieron un trabajo llamado “El Futuro”. Lo hicieron en un laboratorio de Madrid, ese laboratorio era enorme y ahora, lo sigue siendo. En él trabajaban los mejores científicos de toda España, donde ahora solo va la gente a visitarlo. Noelia y su hermano tenían casi terminado el trabajo. Todos los científicos estaban impresionados. Dijeron que iba a servir para saber lo que pasaría dentro de unos días, años o siglos. Simplemente funcionaba con una pequeña corriente de energía. Lo terminaron en 1.770. Todos los científicos quisieron probar la máquina, pero Juan y su hermana dijeron que antes lo probarían con un animal por ejemplo un ratón, un gato… Ya tenían un animal escogido, el ratón. Después de haberle puesto el cable en una de las patas delanteras salieron todos los datos de su vida como por ejemplo: cuando iba a morir, si iba a tener hijos… Finalmente al ver que no pasaba nada, dejaron probar a todos los científicos la máquina, incluso a su jefe. Noelia murió el 21 de junio de 1.800 y su hermano Juan el 24 de septiembre de 1.805. Está máquina fue destruida en 1.900.

LAURA.C.


El explorador del siglo XXV Érase una vez un extraterrestre llamado Poncho, que físicamente no era gran cosa, pero tenía un muy buen corazón y también era muy muy listo. Poncho era el jefe de un pequeño planeta llamado Plane 58, que estaba en la galaxia Lunar, que lo habitaban 10 familias. Poncho, junto con otros extraterrestres se dedicaba a explorar otros planetas con sus avanzadas máquinas. Aunque había una máquina que superaba a las otras que la llamaron Arten. A Arten la construyó un científico de la familia de Poncho, que se murió hace 50 años. Esta máquina funcionaba de una forma particular a las otras por eso era tan especial. La cosa tan especial que tenía era que podía hablar, también por eso era tan buena. Un día Poncho se puso otra vez en marcha para descubrir otro planeta, que Arten había localizado en otra galaxia. Cuando Poncho despegó decidió ir a ese planeta él y Arten. Una vez que despegaron tardaron una semana en llegar hasta la galaxia y 10 días en encontrar el planeta. Cuando entraron al planeta le inspeccionaron en 2 días y descubrieron que era un planeta solitario que reunía las condiciones necesarias para sobrevivir. Poncho envió un mensaje a los extraterrestres de su planeta para que fueran. Más o menos tardaron lo mismo que Poncho en llegar al planeta. Unos días después fueron a ese mismo planeta los extraterrestres que vivían en él antes de que llegaran los otros. Los extraterrestres que llegaron no hablaban el mismo idioma que los otros por lo que Poncho programo a Arten para que se comunicara con ellos y les dejaran vivir con ellos. Arten se comunicó con ellos y los otros extraterrestres dijeron que sí pero con una condición: que ellos tendrían que aprender su idioma y los adultos luchar con ellos en las guerras. Tras muchas horas de reunión de Poncho con los suyos decidieron que sí. Cuando ya se iban familiarizando las dos tribus, uno de la tribu contraria de Poncho descubrió que tenían muchas máquinas de guerra y de otras cosas. Cuando él que se las encontró se lo dijo a los demás de su tribu, decidieron que también les tendrían que prestar sus máquinas y así llegarían a ser juntos un gran pueblo del siglo 25. Muchos siglos más adelante la unión de las dos tribus fue durante muchísimos años un gran pueblo. Miguel M


Un extraterrestre muy especial Había una vez un planeta llamado Astrerno, que se encontraba en la órbita de la tierra. Sus habitantes, los astrernianos, eran unos seres con un aspecto un tanto desagradable: altos, grises, feos y con mucha tripa, aunque por supuesto ellos se consideraban guapos. Vivían en paz y armonía, no había guerras y eran unos seres muy desarrollados y mucho más evolucionados que los hombres tanto en capacidades como tecnológicamente. En Astrerno vivía un muchacho llamado Astruno que tenía mucha imaginación y que fantaseaba con que alguna vez viajaría en el espacio y conocería planetas nuevos como hacía su padre. Astruno tenía un amigo que se llamaba Persi con el que corría grandes aventuras y al que le contaba sus sueños. Un día Astruno le dijo a Persi: -Sabes, he visto un planeta azul que me parece muy bonito, algún día conseguiré ir a verlo. -Tú estás loco -le dijo Persi-tu padre nunca te dejará, eres demasiado pequeño. Pasaban los días y Astruno seguía observando aquel planeta lejano, hasta qué se enteró que su padre estaba preparando un viaje al espacio y allí vio su oportunidad para conseguir su sueño. Astruno planeó el colarse en la nave y viajar sin que nadie se enterara y así lo hizo. Y ya allí en la nave espacial, fue descubierto por su padre, que se enfadó mucho y le dijo: -¡Astruno, que haces aquí! Ahora tendremos que volver a casa. -No, por favor papá, no te daré problemas, déjame acompañarte. -Está bien, te voy a explicar dónde vamos. ¿Cuál sería la sorpresa de Astruno, cuando le dijo que iban a conocer ese planeta azul? Ya allí en el planeta azul, bajan a investigar cómo es, y Astruno se pierde. Entonces intenta encontrar a su padre, pero, lo único que encuentra es a un ser desconocido que le dio mucho miedo, y él también se lo dio al otro ser.


Astruno, que tenía poderes telepáticos consiguió leerle la mente a aquel ser de aspecto extraño y así supo que era bueno y no iba a hacerle daño. El habitante del planeta azul le decía muchas cosas que Astruno no entendía, pero aún así se hicieron amigos, y Astruno descubrió que podía imitarle en su manera de hablar y comunicarse con él. Así supo que su amigo se llamaba Segismundo Granadino, éste le contó muchas cosas sobre su mundo y le enseñó muchas otras. Astruno le contó de donde venía y como era su planeta, que había venido con su padre y que tenía que encontrarlo para volver a su casa. Segismundo le prometió que iba a ayudarlo creando un aparato para que pudiera desplazarse y comunicarse con su padre ya que sabía que si lo encontraban otras personas Astruno tendría problemas. Astruno consiguió comunicarse telepáticamente con su padre que estaba en las cercanías de la nave. Entre Segismundo y Astruno construyeron una especie de coche volador con una antena para comunicarse, al que le instalaron las coordenadas que le dijo su padre, y de esta manera el coche le llevaría donde estaba la nave, ya que esta sólo podía volver a despegar una vez. Llegó el momento de la partida y Astruno y Segismundo se despidieron con gran tristeza. - Siempre me acordaré de ti, gran amigo. Le dijo Segismundo. - Ven conmigo, te gustará mi planeta. -Me gustaría mucho, pero mi sitio y mi familia están aquí. Astruno le enseñó en el cielo cual era su planeta y le dijo que cada vez que lo viera se acordara de él. Se metieron los dos en el coche y en un momento llegaron a la nave donde les esperaba su padre. Allí se despidieron con un gran abrazo y la nave despegó Astruno mientras se alejaban observaba aquel planeta azul del que nunca se olvidaría y quien sabe quizás alguna otra vez visitaría. Alejandro L.


HAJORE Y SU MAL PERDER Había una vez un extraterrestre llamado Hajore. Era verde y viscoso por delante y marrón y suave por detrás. Hajore tenía muy mal carácter y muy mal perder. Vivía en Jesato un planeta situado muy cerca de un agujero negro Jesato es de color amarillento y naranja y lo habitan ese tipo de extraterrestres como Hajore. Hajore se había presentado al concurso de máquinas que pueden hacer algo raro interplanetar. Hojare había construído una máquina que era capaz de atravesar las paredes y estaba convencido de que iba a ganar. Llegó al concurso. Estaba muy contento y les deseó suerte a todos los concursantes porque estaba seguro de que iba a ganar. Se acercó la hora el jurado revisó una por una todas las máquinas para ver que eran capaces de hacer las máquinas, depués de pensar mucho y debatirlo decidieron elegir una máquina que con apretar un botón decía en alto los pensamientos de todas las personas que se encontraban a su alrededor. Hajore como tenía muy mal perder se enfadó mucho. Entonces el ganador le dijo: -No te puedes enfadar por haber perdido, lo importante es haber participado. Desde entonces el extraterrestre ya no tuvo jamás, mal perder. Paula C.


UNA MÁQUINA MUY ESPECIAL Érase una vez un extraterrestre llamado Prech. Era verde y morado con la nariz y los ojos de color rojo. Tenía un carácter que cuando estaba enfadado era un poco agresivo, pero cuando no estaba enfadado era muy dulce y cariñoso. Él era uno de los trabajadores más conocidos en su planeta porque dirigía gran parte de la empresa de las naves espaciales. El planeta donde vivía se llamaba Neurino que estaba en la galaxia Combia. Era de varios colores, pero sobretodo morado y lo habitaban unas 1.400 personas. En Neurino sus habitantes se llaman Khadis. Un día, el extraterrestre se encontró una máquina que en una etiqueta ponía su nombre: Coclatop. La construyó un científico muy importante e intentó descubrir cómo funcionaba y para qué sevía. Se la llevó a su casa, investigó y encontró la respuesta: funcionaba con un motor del siglo anterior y servía para parar el tiempo. Más tarde, paró el tiempo y lo volvió a poner en presente. Volvió a parar el tiempo pero se le cayó la máquina y se rompió de tal forma que intentó construirla pero no pudo. Pasaron dos meses y lo consiguió. Y volvió todo a la normalidad. Raquel D.


Relato de Ciencia Ficción Un día María iba con su perro Luis por el campo y se encontró una máquina del tiempo y se preguntó: - ¿Qué es esto tan raro que hay aquí? Pues no lo sé, contestó ella misma. Al día siguiente María y su perro Luis fueron a buscar a Marcos y a su gato Pepe. María les llevó donde estaba la máquina del tiempo y Marcos se sorprendió mucho. Marcos dijo a María: -¿Qué es esto que hay aquí? María contestó: - Es una máquina del tiempo. Marcos siguió diciendo a María: -¿Para qué sirve? María dijo: - Sirve para retroceder en el tiempo.Y ya no me hagas más preguntas raras por favor. Marcos dijo: - Vale, eso haré. Y así los dos con su mascota se fueron cada uno a su casa. Al día siguiente los dos se levantaron , se vistieron, cogieron a sus mascotas y se fueron directamente al campo para ver si estaba la máquina del tiempo. Pero no estaba, alguien se la había llevado y no sabían quien era esa persona. María y Marcos se fueron a casa y todas todas las noches soñaban con la máquina del tiempo. María F.


La vida de Yesenia. Érase una vez un extraterrestre que se llamaba Yesenia. Mide aproximadamente 1,85, tenía 1 ojo, 2 piernas, 3 brazos y 2 bocas. Su carácter era bueno, era muy amable con la gente, muy juguetona y se suelía enfadar mucho. Se dedica a la agricultura extraterrestre. Vive en un extraño planeta que se llama “Carroci”. Está cerca de Francia y es muy grande, pero tiene muchas tiendas y lo habitan los extraterrestres. Yesenia cuando tenía 16 años decidió construir una máquina espacial, y se pusieron manos a la obra Yesenia, Raquel, Marina y Andrea. Decidieron llamarla Roccar que sirve para adivinar el futuro, y funcionaba pulsando un botón y metiendo la mano en una boca de mentiras que iba diciendo tu futuro. La acabaron en 3 años, les dieron muchísimo dinero y se fueron de viaje. Y ahora van a hacer un libro sobre los extraterrestres. Y así fue la vida de Yesenia Rocío I.


LA PRIMERA MISIÓN Mapol, es un extraterrestre. Tiene cuatro antenas, un ojo, diez orejas y siempre lleva puesto un cinturón con muchas herramientas. Es muy bueno, y le encanta solucionar problemas. Se dedica a ayudar a los demás. Vive en la Tierra, el tercer planeta más cercano al sol. Lo habitan los humanos. Seguramente os preguntaréis: ¿qué hace un extraterrestre viviendo con los humanos? Pues si leéis con atención os sabréis la historia... Mapol nació en Marte. Cuando nace un extraterrestre, todos los extraterrestres que viven allí celebran una gran fiesta. Tienen una lista de trabajos, y, cuando nace alguien el primer trabajo se tacha. Luego, cuando nace otro le toca el siguiente y, así sucesivamente. Todos los trabajos se repetían y normalmente los chicos ocupaban el trabajo igual que el de su padre y las niñas uno diferente en la familia. A Mapol le tocó el trabajo de ir a vivir a la Tierra a una pequeña isla. Cuando sonaba un punto rojo iba con una maquina muy especial, una nave supersónica iba hacia la ciudad. Su nave era muy importante. Es como una mascota en la familia y los chicos elijen su nombre que suele llamarse igual que la primera palabra que dicen. La nave la construye la madre para su hijo recién nacido. Es muy fácil de usar. Se le das a un botón verde, se escribe hacia donde quieres viajar, y... bueno, se hace invisible y sw vuela. Había también más botones de emergencia, pero, no se solían usar. Todos fueron a ver a Mapol,a felicitarle. De pronto todos se callaron: Kuminongüi pronunció Mapol. “Es su primera palabra” dijo su padre. “Así se llamará la nave” comentó su madre. Los demás asombrados porque esto solo ocurre cada diez años, comentaban y reían sobre el chiquillo. Pasaron los años y Mapol ya se hizo mayor, como para poder trabajar. Como era chico, su padre le explicó todos los controles. Viajando en la nave llegaron a una pequeña isla. Cuando terminó, le deseó buena suerte y se fue él a su oficina. Al poco rato, ya había una emergencia. Era en Nueva York. Estaba lloviendo, y Laura quiso bajar al piso de abajo, en el que vivía una amiga suya. -“Mamá, papá ¿puedo ir a la casa de mi amiga Leyre?” - “Claro. Cuando llega a su casa Leyre se queda enfrente de un enorme regalo.


-“Estaba esperando a que llegaras” -dice Leyre -“Este regalo me le trajeron mis bisabuelos de Asia” sigue diciendo. -“¿Y qué es?” -“¡Un extraterrestre!”contesta Leyre toda emocionada. -“¿Un extraterrestre?” contesta Laura sorprendida. -”Eso es, en el hotel de mis bisabuelos notaron que algo se movía y lo cogieron, dijeron que era invisible. Como no sabían qué hacer con él me lo enviaron a mi muy rápido, en 3 segundos” termina Leyre de contar. Mapol, lo estaba viendo todo desde su nave. Cuando Leyre abrió el paquete... ¡era su padre! Estaba atrapado en Nueva York, pero Mapol ya sabía cómo rescatarle. Llega a Nueva York y justamente en ese momento había dejado de llover. -“Menos mal si no Kuminongüi no hubiera podido volar” se alivia. Leyre y Laura querían viajar al parque a jugar. -“¿Podemos ir a la calle con el extraterrestre?” pregunta Leyre a sus padres. -”No con el extraterrestre no” le contesta su madre. Laura sube arriba para avisar a sus padres. Cuando vuelve a la casa de Leyre, se van al parque. -“Menuda suerte he tenido”- dice Mapol- ”deja de llover y encima se van a la calle sin papá” Aparca la nave en un lugar secreto muy bien escondida y se va a buscar a su padre. Cuando ya ve el edificio con su cinturón se vuelve invisible y sube al piso de Leyre gracias a una de sus herramientas. Libera a su padre. ”Hijo mío, muchísimas gracias-” dice su padre muy contento. -“De nada papá” Salen de Nueva York y regresan a su planeta para contarlo todo. Cuando llegan a casa de Leyre... -“¿Dónde está mi extraterrestre?”- pregunta Leyre preocupada. -”Cuando tienes a alguien en casa y que no lo conoces del todo, es mejor dejarlo escapar” -dice su padre. Mientras tanto, en Marte, todos habían visto desde una pantalla gigante el espectáculo. En cuanto llegaron todos les recibieron con mucha alegría, a Mapol le dieron unas supervacaciones y a su padre un descanso de dos semanas. Para ser la primera misión de Mapol, resultó un gran éxito. MARINA O.


La máquina mágica Me llamo Duquesa. Tengo 10 años. Soy alta, rubia, ojos azules, tengo gafas. Soy muy estudiosa, divertida, cariñosa y juguetona. Hago danza terrestre. Estoy en el colegio, para estudiar. Me gusta mucho aprender idiomas como: francés, italiano, inglés, alemán, etc. Tengo cuatro hermanos: Bosque, Flor, Estrella y Mundi. Dos perros: Tierra y Plata. Me llevo mal con mis hermanos. Siempre me pegan y nunca me hacen caso. Me dicen: - Ahora voy o espérate. Estoy harta, porque mis padres nunca me hacen caso. Se llaman Nave y Sol. Vivo en PERSONMUNDO. A las afueras de Marte. Es supergrande, con muchas tribus. Hay muchos hoteles, casas enormes como la mía, supermercados, como Carnetín o Pescabín, etc Lo habitan personas como yo. Mi casa tiene 50 pisos. Es ENORME. Y mi colegio 25 pisos. Me gusta mucho el colegio, ya os lo he dicho. Mi profesora es muy maja. Se llama Mundi. Pero cuando se enfada ni te lo crees como es. Mi mejor amiga es Planeta. Y juntas hemos descubierto lo siguiente: Un día quedamos Planeta y yo para jugar. Nos aburríamos mucho y fuimos al parque del colegio. No teníamos juguetes y se nos ocurrió que podíamos fabricar una máquina especial que podría hacer con nuestra ayuda juguetes. Funciona metiendo la tela, lana, etc. Para los juguetes que lo necesiten. Cuando fuimos de viaje a la Tierra, al Polo Norte se lo dijimos a Papá Noel. Nos dijo que gracias y que en Navidad el no traía nada. Y gracias a nosotros nos trae regalos. Pero como éramos de otro planeta pues no le parecía bien que nos fuéramos sin nada y nos dijo que a nosotros también nos iba a traer juguetes. Y cuando fuimos a casa se lo dijimos nuestros amigos y familiares. Estaban muy contentos pues antes para nosotros no significaba nada la Navidad. Fátima V.


Ya somos un poco mรกs escritores


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