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POLIEDRO ESTUDIO NÚMERO CINCO

YUYAYKUNKIM Passepartout «KATATAY Y OTROS ACTOS DE COLABORACIÓN» ALFREDO MÁRQUEZ DE 1983 AL 2018


Passepartout YUYAYKUNKIM «Katatay y otros actos de colaboración» Alfredo Márquez de 1983 al 2018 © Poliedro Estudio, 2018 Contenidos: Melissa Torres Fabián Fotografías: Jose Vera Visagel Publicación editada por © Poliedro Estudio E.I.R.L. · RUC 20601795443 Mz B Lt 36 A.v. Res. San Francisco, San Martín de Porres, Lima - Perú poliedroestudioeirl@gmail.com teléfono: +51 966660733 Número Cinco - Mayo, 2018 Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú N° 2017-17492 Está prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin previa autorización escrita del autor y del editor. Impreso en el Perú Publicado en Mayo de 2018 Con un tiraje de 50 ejemplares. Su formato final es 20 cm. x 20 cm. sobre papel Bond blanco de 120 gr. Passepartout, se terminó de imprimir en los talleres de POLIEDRO ESTUDIO E.I.R.L. en mayo de 2018 Mz B Lt 36 A.v. Res. San Francisco San Martín de Porres, Lima - Perú · RUC 20601795443


«KATATAY Y OTROS ACTOS DE COLABORACIÓN» ALFREDO MÁRQUEZ DE 1983 AL 2018


KATATAY

Y OTROS ACTOS DE COLABORACIÓN

Márquez diseña operaciones culturales que comprometen el arte contemporáneo actual con la noción de ciudadanía. Arquitecto de formación participa desde 1983 en colectivos independientes donde se gestan y desarrollan proyectos que destacan por converger literatura, música subterránea, arquitectura efímera, arte escénico, activismo y artes visuales. Su expresión plástica involucra técnicas como la fotografía, video, serigrafía, fotocopia y collage, entre otros. Presente en la mayor parte de su producción creativa,


la serigrafía prevalece por ser el método de reproducción por excelencia. Katatay y otros actos de colaboración propone una revisión de su trabajo como artista y comunicador visual a lo largo de treinta y cinco años. Los proyectos que reúne la muestra manifiestan una actitud crítica frente al conflicto armado interno que afecta al Perú entre los años 1980 y 2000, donde se perpetran crímenes de lesa humanidad. Testimonios de represión y dolor, de esperanza y angustia por el padre, madre, hermano, hermana, hijo, hija, esposo, esposa desaparecidos. La exposición rememora pasajes de la historia nacional pero también revive el duelo común. Decía el filósofo y escritor George Santayana que «Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo». Lunes 16 de abril, la Galería Germán Krüger Espantoso del Instituto Cultural Peruano Norteamericano inaugura Katatay y otros actos de colaboración, muestra


que reúne la producción individual y colectiva, entre los años 1983 y 2018, del artista peruano Alfredo Márquez Espinoza (Lima, 1963). Su carrera simboliza la victoria del arte frente a la represión política. En los 90’s se inicia una cacería de brujas y justos pagan por pecadores. La libertad de pensamiento y la libre expresión de ideas lo convierten en enemigo del gobierno. Artistas como Alfredo se consideran peligrosos y simpatizantes del régimen del terror, su arte es malinterpretado y se considera evidencia suficiente para ir a prisión. De su experiencia como recluso nace el llamado Barroco Contemporáneo Peruano que caracteriza su obra pictórica en adelante. Lejos de llevar un discurso apologético, la obra es un análisis de la aparición recurrente de ciertos personajes que forman parte de la memoria social colectiva. La imagen de Mao que condena al artista lo libera, esta


serigrafía de estilo pop donde el líder del maoísmo coquetea con labios carmín se luce también como portada del libro Las teorías salvajes de la argentina Pola Oloixarac (Estruendomudo, 2010) bajo el título de Pensamiento Chinachola. Al cruzar el umbral de la puerta se observa el retrato de Mao intervenido, destacan los labios rojos sobre el rostro blanco al cual solo define el contorno, la camisa color pastel y las franjas de fondo generan el juego de perspectiva, con un formato de 120 x 120 cm. la serigrafía sobre papel data del 2009. Descender las escaleras requiere de aplomo. Una instalación de planchas de bronce quemadas con ácido y oxidación bajo el nombre de Grabado en la mente, representa el horroroso recuerdo de los miles de perros colgados por Sendero a finales de 1980 en las calles del Centro de Lima. El mensaje que cuelga junto a cada uno reza «Vale un Perú». No es una burla es una protesta contra una realidad


que alcanza los tablones de noticia de la prensa nacional e internacional. Al recobrar el aliento y llegar al último escalón inferior se observa el dúo de cuadros que conforman Destructivismo, elaboradas con pintura acrílica y serigrafía sobre lienzo miden 180 x 240 cm. cada uno. Las obras, más de ochenta, revisten las paredes de los ambientes. El recorrido debe de tomar al menos un par de horas al considerar cada pieza como resultado de una investigación sintomática de la sociedad. La proyección de Los olvidados (2008) pesa en la conciencia no menos que en el corazón. El Registro fotográfico de movilizaciones sociales; las serigrafías Contraimpunidad, Expediente Santiago, Expediente Armando avivan la voz de protesta e inconformidad ciudadana. El resultado luego de la visita es el mismo, no cabe la indiferencia una vez que observas el arte individual y colectivo que reúne Márquez.


Ubicada en el exterior del ingreso, te dio la bienvenida la instalación Katatay con la referencia poética a la amarga espera, un paradero, dos rostros, un mismo mensaje «Dicen que somos el atraso», nunca lo han sido, el Perú no se hace de unos pocos, el Perú somos todos.


Passepartout Número Cinco  

Passepartout YUYAYKUNKIM «Katatay y otros actos de colaboración» Alfredo Márquez de 1983 al 2018 © Poliedro Estudio, 2018

Passepartout Número Cinco  

Passepartout YUYAYKUNKIM «Katatay y otros actos de colaboración» Alfredo Márquez de 1983 al 2018 © Poliedro Estudio, 2018

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