Page 37

peligroso. No hay ámbito de la experiencia humana tan bien surtido de convenciones como este, donde aparecen multiplicadas en forma de chalecos salvavidas, lanchas y flotadores. La opinión colectiva ha sabido crear refugios de todo tipo, porque, inclinada a tomar la vida amorosa como un placer, tenía que convertirla en algo fácil, barato, sin riesgos, seguro, como las diversiones públicas. Por eso, muchos jóvenes que aman falsamente, es decir, faltos de soledad, entregándose sin discernimiento, hacia afuera —el término medio se queda siempre en este punto—, sienten algo semejante a la opresión de una falta y quieren transformar el estado en que han caído, convirtiéndolo, por sus propios medios, en algo fértil y vivo; pues su naturaleza les dice que las preguntas del amor, menos que otras, también esenciales, no pueden ser resueltas en la publicidad ni de acuerdo con ningún convencionalismo; que son preguntas, preguntas inmediatas de persona a persona, que requieren en cada caso respuestas nuevas, únicas, exclusivamente personales. Pero los que se han arrojado juntos, que ya no se delimitan ni se diferencian, que ya no poseen nada propio, ¿cómo podrán encontrar una salida que les surja desde dentro, desde la hondura de su derruida soledad? Provienen de un común desamparo y cuando con la mejor voluntad pretenden evitar la convención que los escandaliza (como el matrimonio), van a dar en los tentáculos de una solución menos pública, pero del mismo modo rutinaria y mortal; en su entorno y en un círculo muy amplio, todo se ha convertido en convención, porque cualquier acto que tiene su origen en una amalgama confusa, prematuramente trenzada, se

3 7

Cartas a un joven poeta (1903). Rainer Maria Rilke  

Epistolario.

Cartas a un joven poeta (1903). Rainer Maria Rilke  

Epistolario.

Advertisement