Los invitamos a dar un paseo por los vestigios de nuestra historia, por los paisajes moldeados con barro, agua, fuego y hollín; por los espacios que testimonian el pasado, sintetizan las exploraciones, el trabajo y los saberes de los primeros artesanos. Aquellos que con su trabajo dieron forma a algo más que hornos, loza y pintas, lograron trazar el camino a la conformación de un territorio que vive su identidad a través de las manos de hombre y mujeres portadores de una tradición, de una historia, de aquello que nos hace especiales, de lo que nos caracteriza como carmelitanos.