En una sociedad hiperconectada, donde las tecnologías móviles, la computación en la nube, big data y el internet de las cosas, generan para 2020 más de 50.000 millones de dispositivos conectados y múltiples puntos susceptibles a ingreso de los ciberdelincuentes en infraestructuras del estado, empresa, academia y personal, los cuales deben preocuparse por proteger diversos dispositivos con variedad de versiones, aplicaciones, software y sistemas operativos, para salvaguardar la información, el cual es un activo de valor incalculable.