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testimonio

De Sydney volamos a Christchurch, Nueva Zelanda, y de allí a Queenstown. Pudimos ir también a Dunedin, donde vimos en una playa una pelea entre leones marinos y en Oamaru observamos cómo llegaban del mar 300 pingüinos a dormir en una colonia. Es un país ideal para los amantes de la naturaleza, y con comida sin gluten hasta en los pueblecitos más pequeños. Incluso en bares perdidos en carreteras remotas pude degustar un brownie ideal para mí. Ya de regreso, llegamos a Estados Unidos, donde visitamos San Francisco, una ciudad muy europea, según dicen. Tuvimos la oportunidad de ver ganar a los Giants después de 30 años sin hacerlo y de compartir la victoria con la gente. Todo lo que pudimos ver de la Costa Oeste nos encantó, y de nuevo fue sencillo encontrar comida sin gluten. En internet encontramos un montón de recursos y de información, y unos restaurantes buenísimos. De allí fuimos a Yosemite, siguiendo los pasos del gran fotógrafo Ansel Adams. Aparte de la belleza natural del parque, me llamó la atención que allí son muy sensibles respecto a la formación fotográfica y ofrecen todo tipo de actividades gratuitas para que los turistas aprendan, fue muy enriquecedor. Y nuestra última parada no podía ser otra que Nueva York, una ciudad increíble. Poco se puede contar de Nueva York que nadie sepa. De nuevo, la comida tampoco fue ningún problema, encontramos desde cervecerías con 10 tipos de cervezas sin gluten, pizzerías, restaurantes de cocina internacional, de comida rápida, ¡de todo! De hecho, algo que me sorprendió es la sensibilidad y las ganas de concienciación social. Los restaurantes para celiacos están muy normalizados y nadie habla de comida “normal” y comida “sin-gluten”, ellos hablan de “regular” y “gluten-free”. Además tienen diseñados unos pósters con el lema “Food allergies are serious”, e información y fotos de los principales alérgenos para que todo el mundo que tenga interés pueda informarse. Lo más novedoso me pareció el sistema de reconocimiento que tienen a los restaurantes que cuidan a los celíacos, con un premio anual al restaurante del año. Durante este viaje he vivido momentos muy buenos, y otros más duros, sobre todo con relación a tener que llevar una dieta estricta sin gluten. Pero a pesar de todo ello, vale la pena salir, viajar y ver todo el mundo que se pueda. He conocido a mucha gente a la que le da miedo viajar debido a su condición celiaca, pero me gustaría animarles a todos ya que siempre hay alternativas y opciones, aunque a veces sean difíciles. Es más, creo que siendo celiaca valoro cada vez más poder comer, más tal vez que si no lo fuera, aunque mis opciones sean más limitadas. Si alguien quiere información, que no dude en contactar conmigo, puedo pasaros las direcciones y consejos de todos los lugares. Como dice el lema de SMAP Jove: ¡A tope sin gluten! www.celiacscatalunya.org

no 2 - 2011

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revista trazas

Trazas nº2  

Revista especializada en productos y servicios para intolerancias y alergias alimentarias.

Trazas nº2  

Revista especializada en productos y servicios para intolerancias y alergias alimentarias.