Page 89

Cuando la enfermedad se silencia

de Brasil en la frontera y la consecuente paralización de la salida de los medicamentos del país. Esta suspensión «quedó grabada como un evento ‘traumático’ en las experiencias de las personas viviendo con VIH/SIDA» (ONUSIDA; OPS, 2007: 21). El 29 de junio del 2004 el Fondo Mundial firmó un convenio con la ONG boliviana Centro de Investigación, Educación y Servicios (CIES) con vigencia de dos años. En 2005 la ONG CIES, que trabaja sobre salud sexual y reproductiva con financiación de USAID, compró medicamentos antirretrovirales de manera más sistemática y organizada. Antes del 2004 la entrada de antirretrovirales era irregular, ajustada al convenio que se establecía con otros países por petición o por medidas cautelares y mediante vías que no garantizaban la continuidad del suministro. Y es en ese año cuando se ratifica el convenio con Brasil para la donación de medicamentos antirretrovirales y cuando comienza el proceso de implementación de la tercera ronda del Fondo Mundial aprobado para el país, que contemplaba la compra de dichos medicamentos. A lo largo del período en el que CIES trabajó de receptor principal, se constataron ciertos problemas. A modo de ejemplo, se compró una cantidad excesiva de ampollas de zidovudina (AZT), aproximadamente unas 10.000 para una prevalencia del VIH en mujeres embarazadas del 0,24%. Era una cantidad fruto de una sobreestimación si se considera la previsión del número de partos en el país. En el caso de otras compras, se repitieron los problemas de concordancia con la realidad. Otro ejemplo lo aporta el caso del suplemento alimenticio ADN, entregado a personas con deficiencias nutricionales. El cálculo de necesidades fue efectuado de acuerdo con el total de personas, sin considerar que dicho total no acudía a los servicios de salud (por migración, fallecimiento o no adherencia al tratamiento). No había, ni una buena gestión ni un buen seguimiento del depósito de productos en el almacén central. El resultado era que los medicamentos vencían. Así sucedió en 2005 con aproximadamente 25.000 comprimidos de Azitromicina que CIES había adquirido y que fueron depositados en la Central de Abastecimientos de Suministros de Salud (CEASS) sin que nadie verificase la mercancía. De manera que en 2007, había medicamentos a punto de vencer, con tres meses de vida útil y que se encontraban sin registro.

89

Profile for Publicacions Universitat Rovira i Virgili

Cuando la enfermedad se silencia  

En este libro se analiza, a través de la patología del sida en Bolivia, las luchas de distribución de poder entre organismos globales, empre...

Cuando la enfermedad se silencia  

En este libro se analiza, a través de la patología del sida en Bolivia, las luchas de distribución de poder entre organismos globales, empre...

Advertisement