Page 134

Susana Ramírez Hita

Anita es una señora de 56 años ingresada en el hospital con un cuadro clínico complicado, sin diagnóstico claro. Mientras hacen los estudios para el diagnóstico, le prescriben transfusión de sangre diaria. Tiene ocho hijos que no pueden donar sangre porque tienen mal de Chagas101. Para conseguir una transfusión sanguínea hay que contar con un donador, además de tener que pagar la bolsa a 250 bolivianos. El caso de la familia de Anita, en la que todos tienen mal de Chagas, no es un caso aislado. Bolivia es un país donde la tuberculosis, el Chagas y la malaria son frecuentes; situación a la que se suman las dificultades culturales para encontrar donadores. A Anita le realizaron una endoscopia para ser analizada. El médico le comunica a la familia que si quieren el resultado en cuatro días deben de pagar 300 dólares (tres meses de su sueldo), un dinero que a la familia le parece imposible de juntar. De procedencia del área rural, llega al hospital trasladada desde un centro de salud. Para llegar al hospital ya han tenido que invertir en el viaje, ahora deben de pagar la habitación del hospital, los medicamentos y el alojamiento de Irene en la ciudad de Santa Cruz, la hija que le acompaña. A la familia se la ve desesperada al ver a su madre en ese estado, sin diagnóstico claro y sin recursos económicos para afrontar la situación. Mientras tanto, a Anita le van administrando parte de los medicamentos recetados por el médico, sin que Irene pueda asumir el costo de todos ellos. Se siente culpable por no conseguir dinero, por no obtener todo lo prescrito por el médico. Está pensando en recurrir a un prestamista de la calle. La trabajadora social del hospital tan sólo le hace una pequeña rebaja. La señora Anita fallece unos días después, sin conocer su diagnóstico. Pese a la situación dramática que vivían Anita e Irene, los estudiantes entraban igualmente para realizar sus prácticas universitarias, sin ningún tipo de consideración. Este es sólo uno de los muchos casos registrados que se repiten en distintos hospitales del país, ya que forma parte de la manera en cómo esta pensada y dirigida la salud pública. En los hospitales tienen prioridad las universidades, con sus estudiantes y su actividad docente, por encima de los mismos pacientes. Doña Elisa, una mujer de 50 años con un preinfarto, llevaba tres días ingresada en el hospital cuando la conocí. Hasta ese momento, había gastado 3.000 bolivianos en las pruebas diagnósticas. Al día siguiente, el médico pidió una nueva prueba, que no se realizaba en el hospital, y cuyo costo 101 Existen áreas de Bolivia en donde el 90% de la población padece el mal de Chagas, como es la zona de Aiquile en Cochabamba.

134

Profile for Publicacions Universitat Rovira i Virgili

Cuando la enfermedad se silencia  

En este libro se analiza, a través de la patología del sida en Bolivia, las luchas de distribución de poder entre organismos globales, empre...

Cuando la enfermedad se silencia  

En este libro se analiza, a través de la patología del sida en Bolivia, las luchas de distribución de poder entre organismos globales, empre...

Advertisement