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ISBN 978-958-754-054-3

Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas Universidad de Ibagué Ibagué, Colombia Abril de 2012 © Universidad de Ibagué, 2012 © Francisco Amador, Johnny Ariza, Mario Barreto, Adriana Cano, Marleny Cárdenas, David Chamat, Gabriel Cornejo, Leoncio Mamani, Nohemí Marmanillo, José Palomino, Fanny Peñuela, Jaime Eduardo Reyes, Hugo Rodríguez, Manuel Urueña, Martha Viana, Francs Waman, 2012

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Experiencias de desarrollo rural territorial en los países de la Comunidad Andina de Naciones is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 2.5 Colombia License.

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Tabla de contenido Presentación y reconocimientos .......................................................................................... 4 Saludo Institucional .............................................................................................................. 8 Jaime Eduardo Reyes M. .................................................................................................... 8 Ignacio Burrull. ................................................................................................................... 9 Oscar Barreto Quiroga ...................................................................................................... 10 Telón de fondo..................................................................................................................... 13 David Ricardo Chamat. ..................................................................................................... 13 Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial ....................................................... 21 Factores claves en la implementación del desarrollo rural territorial ............................... 21 Marco general del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial........... 33 Experiencias de desarrollo rural territorial en países de la comunidad andina de naciones ............................................................................................................................... 39 Avances de la experiencia de la Mancomunidad de Municipios de la Gran tierra de Los Lipes (Bolivia), bajo el marco del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial ............................................................................................................. 39 Experiencias en la implementación del proyecto Desarrollo rural con enfoque territorial en el Sur del Tolima ................................................................................................ 54 Experiencias en la implementación del proyecto Desarrollo rural con enfoque territorial, en el territorio de Nabón de Azuay en el Ecuador. ................................................ 65 Experiencias en la puesta en marcha del proyecto : ......................................................... 73 Desarrollo rural con enfoque territorial en los municipios de Puno, Provincia de Chucuito, Distritos de Juli y Pomata en el Perú ............................................................... 73 Logros y retos del modelo de desarrollo rural con enfoque territorial en los subterritorios de la comunidad andina de naciones ........................................................ 81 Experiencias en la implementación del proyecto integrado de desarrollo rural con enfoque territorial ............................................................................................................. 81 Experiencias nacionales: realidades, logros y retos .......................................................... 94 1. Bolivia: Mancomunidad de Los Lipes....................................................................... 96 2. Ecuador: Cantón de Nabón....................................................................................... 99 3. Perú: Territorio Juli y Pomata................................................................................ 100 Bibliografía ..................................................................................................................... 112

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Presentación y reconocimientos La Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas y el Programa de Economía de la Universidad de Ibagué, bajo la tutela de la Comunidad Andina de Naciones y con el apoyo del IICA, se han vinculado al trabajo que se adelanta en el país sobre el Modelo de Desarrollo Rural con Enfoque Territorial - DRET, con el fin de acompañar el diseño de una política pública de desarrollo regional para el sur del departamento del Tolima. Durante los dos últimos años la Universidad de Ibagué ha realizado consultorías y eventos académicos, con los que ha logrado formular el Plan de Desarrollo Rural con enfoque territorial para los subterritorios del sur del Departamento y compartir las experiencias vividas en los territorios vinculados al proyecto CESCAN. Como parte de los procesos de aprendizaje de las experiencias de desarrollo rural entre los países andinos se realizaron una serie de encuentros en los que se congregaron representantes de cada uno de los cuatro territorios con el fin de conocer las experiencias respectivas. Uno de estos se efectuó en el Tolima, cuya sede del taller subregional fue la Universidad de Ibagué. Este evento fue el escenario propicio para que las autoridades regionales y locales del departamento del Tolima compartieran sus experiencias con delegados de los países de Bolivia, Ecuador y Perú, de la CAN y de la Unión Europea. Estos talleres o encuentros tuvieron como principal objetivo “generar un espacio de intercambio de experiencias que permita el inter aprendizaje entre los representantes de los

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territorios seleccionados en los países de la CAN”1 y los actores estratégicos involucrados en la gestión del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial. Los resultados esperados son: Identificar iniciativas de políticas y estrategias de desarrollo rural con enfoque territorial implementado en los países de la CAN. Conocer iniciativas locales de desarrollo rural territorial en los territorios seleccionados por el proyecto e identificar elementos que aporten al desarrollo del proyecto MDRET. Como se descubrió luego, constituyeron además una oportunidad para hacer un seguimiento compartido de los avances y dificultades encontradas en las diversas zonas donde se estaban implementando las propuestas. Los respectivos talleres de intercambio se realizaron de la siguiente forma: Agosto de 2009: Juli y Pomata, Perú. Julio de 2010: Cantón Nabón, Ecuador. Noviembre de 2010: Mancomunidad de Los Lipes, Bolivia. Mayo de 2011: Sur del Tolima, Colombia. Cada uno de estos talleres de intercambio sirvió de base para la presentación de avances de los proyectos y de sus respectivas sugerencias, en cada uno de los territorios de referencia seleccionados para su implementación. De hecho, el presente documento recoge las ponencias e intervenciones de los delegados de los diferentes países y de los representantes de las entidades internacionales vinculadas al proyecto liderado por la CAN. Para el efecto, y en aras de la comprensión del mismo, está articulado en tres secciones, así: Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial; experiencias de desarrollo rural en países de la comunidad andina de naciones y logros y retos del desarrollo rural con enfoque territorial en los subterritorios de la Comunidad Andina de Naciones. En la primera sección, Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial, se encuentran las ponencias: “Factores Claves en la Implementación del desarrollo rural territorial” por Francisco Amador y “Marco general del proyecto Modelos de desarrollo rural con énfasis o enfoque territorial” por Nohemí Marmanillo, responsable del proyecto Modelos de desarrollo rural con énfasis o enfoque territorial. En la segunda sección, Experiencias de desarrollo rural territorial en países de la comunidad andina de naciones, se encuentran las ponencias: “Avances de la experiencia de 1

CAN. (2009). Presentación del Proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial. En: Taller Subregional de intercambio de experiencias de desarrollo rural territorial entre los países de la comunidad andina. Chucuito, Juli.

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la Mancomunidad de Municipios de la Gran Tierra de Los Lipes (Bolivia) bajo el marco del proyecto modelos de desarrollo rural con énfasis o enfoque territorial” por Gabriel Cornejo, gerente de la Mancomunidad de Municipios de la Gran Tierra de Los Lipes en Bolivia; “Experiencias en la implementación del proyecto Desarrollo Rural con Enfoque Territorial en el Sur del Tolima" por Marleny Cárdenas, primera gestora del municipio de San Antonio, Tolima, David Chamat, articulador del proyecto, en representación de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Tolima y Fanny Peñuela, consultora de la Universidad de Ibagué; “Experiencias en la implementación del proyecto Desarrollo rural con enfoque territorial, en el territorio de Nabón de Azuay en el Ecuador” por Manuel Urueña, coordinador de proyecto territorio de Nabón de Azuay en el Ecuador y representante de los asociación de productores del Cantón Nabón; y, “Experiencias en la implementación del proyecto Desarrollo rural con enfoque territorial en los municipio de Puno, Provincia de Chucuito, Distritos de Juli, Pomata” por José Palomino, regidor de la municipalidad, Francs Waman representante del Comité de Gestión y Leoncio Mamani, miembro del equipo técnico ADESPA. Por último, en la tercera sección Logros y retos del modelo de desarrollo rural con enfoque territorial en los sub territorios de la comunidad andina de naciones, se encuentran: la ponencia “Experiencias en la implementación del proyecto Integrado de Desarrollo rural con enfoque territorial” por Johnny Ariza, responsable gestor – delegación de la Comisión Europea en Colombia, Hugo Rodríguez presidente de la Red de Agencia de Desarrollo Local en la Región de Vélez Santander, Adriana Cano, representante de Ministerio de Comercio, Industria y Turismo - Dirección de

MI PYMES,

Mario Barreto,

coordinador regional del proyecto en Boyacá y Martha Viana, de la Gobernación del Valle del Cauca; y, el artículo “Experiencias nacionales: realidades, logros y retos” escrito por los economistas David Ricardo Chamat y Jaime Eduardo Reyes M. Esperamos que este documento sea de utilidad para las personas interesadas en la experiencia construida participativamente por las comunidades asentadas en los distintos territorios de los países de la comunidad andina de naciones y contribuya a alcanzar el objetivo general planteado por el proyecto: “Mejorar modelos de desarrollo rural con enfoque territorial, aplicados en territorios, con el fin de perfeccionar métodos, instrumentos y procedimientos que coadyuven en la creación de capacidades y provean

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experiencias replicables entre los países andinos para contribuir a la reducción de la pobreza rural, e identificar elementos para la estrategia subregional andina de desarrollo rural”2 Se expresa un reconocimiento a Orlan David Vargas y a Julio Naranjo por su aporte Fotográfico a este documento. Jaime Eduardo Reyes Martínez. Editor Académico.

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CAN. (2009). Presentación del Proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial. En: Taller Subregional de intercambio de experiencias de desarrollo rural territorial entre los países de la comunidad andina. Chucuito, Juli.

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Saludo Institucional Jaime Eduardo Reyes M.3 Desde su fundación, hace treinta años, la

Universidad de Ibagué, le ha apostado al

desarrollo regional; razón por la cual, la vinculación al proyecto de desarrollo rural, con enfoque territorial de la Comunidad Andina de Naciones, nos brinda la oportunidad de aportar a la construcción de un modelo de desarrollo alternativo para la Región Andina y, en particular, para Colombia. Ahora, cuando hablamos del modelo de desarrollo, para los países andinos, entendemos que, en la actualidad, hay consenso sobre la necesidad de repensarlo, ya que la teoría de crecimiento económico, aplicada en la Región, no ha logrado disminuir, de manera significativa los altos niveles de pobreza y de desigualdades sociales. Al respecto, según informe del programa “Diálogo interamericano sobre pobreza y desigualdad en América Latina”, aparentemente la región no ha desarrollado una estrategia sólida para disminuir la pobreza y la desigualdad o para lograr una mayor inclusión de sus ciudadanos más pobres, dentro del sistema político y económico; sobre todo en los territorios rurales.

También, Alexander Sherman, en su investigación sobre “La

desigualdad y la pobreza como desafíos de la desigualdad territorial rural”, cuando atiende al desempeño de las políticas de desarrollo impulsadas hasta la fecha, establece que han sido poco efectivas, incluso en países que han logrado tasas importantes de crecimiento económico. De acuerdo con tales consideraciones, el reto de los países andinos es apostar por un modelo construido desde los propios territorios, con énfasis en el desarrollo rural, diseñado a partir del intercambio de experiencias y reflexiones en común. De hecho, un modelo de desarrollo rural con enfoque territorial, debe plantear estrategias de acción para disminuir la 3

Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Ibagué.

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pobreza y la desigualdad; para ello, es imperativo construir nuevas lógicas y modificar los actuales paradigmas, en procura de fortalecer a los actores sociales rurales y a las instituciones. En otras palabras, se requiere de un cambio institucional que empodere a las comunidades y que desarrolle unas instituciones que fortalezcan los gobiernos locales, las organizaciones civiles y los espacios para la coordinación y para la concertación pública y privada. Además, se debe estimular la convergencia, a partir el incremento equitativo de las inversiones públicas y privadas en factores como capital humano, sistemas de innovación, ciencia y tecnología, activos públicos y privados. En realidad, la convergencia para el desarrollo de los territorios sólo será posible si se apropia el concepto de solidaridad, por parte de quienes formulan políticas públicas y, en especial, de quienes definen los presupuestos y las inversiones. Tal vez, estas estrategias, tan simples como obvias, se convierten en insumo para que, mediante el proyecto de la cohesión económica y social de la Comunidad Andina de Naciones, los territorios rurales diseñen su propio modelo alternativo de desarrollo.

Ignacio Burrull.4 Para nosotros, la Unión Europea, es un placer estar aquí, después del encuentro en Nabón, Ecuador, el año pasado, por cuanto tenemos un interés especial en conocer cómo las dinámicas de trabajo orientadas hacia el desarrollo rural, con enfoque territorial van avanzando en los cuatro países. Entendemos, además, que este tipo de eventos, en términos del intercambio de experiencias, es crucial para poder compartir las diferentes pruebas y errores a los que nos enfrentamos en el desempeño de nuestras actividades y proyectos en los cuatro países. Comprendemos, además, que la realidad no es solamente de los cuatro países o de las regiones o de los municipios en donde se implementan estas actividades, pues, son diferentes y, por tanto, no podríamos prever un modelo estandarizado de desarrollo rural con enfoque territorial sino, más bien, ajustes al mismo, dependiendo de las coyunturas y las realidades de los pobladores de las regiones, en las que pretendemos implementarlo. 4

Representante de la Unión Europea

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Para la Unión Europea y la Gobernación del Tolima es crucial el desarrollo de las regiones a partir del territorio, de la vinculación, del compromiso, de la actividad, del interés de las autoridades municipales, de las comunidades de los municipios. Entendemos que es a partir del entorno regional como se puede conocer mejor cuáles son los intereses, los aspectos prioritarios, los enfoques que se desean para la región, con el objeto de que se constituyan en catalizadores del desarrollo. Es en este sentido que el enfoque territorial atrae la cooperación europea, no solamente en Colombia, sino también en los otros tres países andinos, en los que estamos trabajando De ahí que nuestro firme compromiso es seguir con este enfoque, seguir con esta dinámica en los años venideros. Para concluir, esperamos transmitir los resultados de las experiencias a la Central de Cooperación de la Unión Europea para la Región Andina en Lima y a las embajadas de la Unión Europea en los cuatro países participantes, con el ánimo de que la repliquen y aprendan de ella; incluso, esperamos que se convierta en el insumo de la identificación y formulación de proyectos futuros de cooperación europea y, por ende, se optimicen los beneficios de nuestro soporte a las poblaciones y a las administraciones públicas de la Región.

Oscar Barreto Quiroga5 Trataremos, en esta intervención, de describir algunos modelos o proyectos en el Departamento del Tolima que son susceptibles de ser transversales con los planes de desarrollo con enfoque territorial. Al efecto, cabe preguntarnos: ¿Cuáles procesos son transversales? ¿Cómo construimos una visión de desarrollo de las localidades, de los municipios en el caso nuestro? ¿Cómo pensamos esa visión? Comenzamos, pues, invocando las limitaciones que impiden, de una manera u otra, el desarrollo de lo local. Una de las más relevantes está en que las naciones que conforman la comunidad andina tienen en común el excesivo centralismo, tendencia que va en contravía a lo que se propone para el tipo de enfoque que pretendemos implementar, tanto en materia de proyectos como en políticas de acción y tributarias. De hecho, esto afecta la construcción de una visión de región que asegure el liderazgo regional, el desarrollo 5

Gobernador del departamento del Tolima

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integral en materia económica y la descentralización del poder. Concretamente, en el del Departamento de Tolima, con el Plan de consolidación del sur, que consiste en una intervención integral para el desarrollo local. En cuanto al fortalecimiento institucional, encontramos elementos referidos a nuestro enunciado, entre ellos los siguientes: El primero se relaciona con la participación de los actores ya que su acción, en algunos casos, obedece a intereses particulares y no, a una visión de conjunto. El segundo, se refiere a la ausencia, durante 47, años del Estado en la Región, en lo pertinente a la justicia y a las inversiones, lo que permite la inclusión de actores ilegales como las FARC.

Nohemí Marmanillo ,CAN. Jaime E Reyes, Universidad de Ibagué. Oscar Barreto, gobernador del Tolima. Ignacio Burrull, UE.

El tercero, tiene que ver con el excesivo centralismo versus las zonas olvidadas y pobres de todos los países, que denuncia el desconocimiento, por parte del poder central, de las realidades locales y de los impactos que tal desconocimiento pueden generar a la Nación,. Por ejemplo, en el marco del conflicto que vive Colombia, las zonas olvidadas son los escenarios propicios, en los que los actores insurgentes planean secuestros y atentados que fortalecen el conflicto mismo.

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En este orden de ideas, consideramos que ejercicios como el que hoy nos convoca deberían conducirnos a recomendar, sugerir y liderar actividades encaminadas a proponer reformas y consolidar las vías del diálogo con los gobiernos centrales que nos permitan fortalecer la visión, desde lo local, para que se traduzca en resultados e impida el desplazamiento de las nuevas generaciones. De lo contrario, seguiremos eternizando la formulación de documentos, las sugerencias y la construcción de visiones, que nunca se llevarán a cabo. El cuarto tema que les queremos plantear, y en el que hemos avanzado algo, es el relacionado con la Política de los Derechos Humanos. Consideramos que este avance es fundamental y estratégico, máxime si lo comprendemos desde su integralidad. En este sentido, en nuestro Departamento hemos afianzado la articulación significativa de las Fuerzas Militares con la población civil, con el fin de adelantar la construcción de un ambiente de confianza que permita, entonces, la interlocución entre la población civil y las distintas instituciones nacionales y extranjeras. Por ejemplo, Francia nos ha ayudado muchísimo con los tema de atención a la construcción de la política de desplazados, en materia de Derechos Humanos; Estados Unidos también nos ha apoyado de una manera muy importante en la puesta en marcha de microproyectos atinentes al mejoramiento de la calidad de vida, cuya población objetivo son las familias campesinas. Para concluir, Colombia es un país maravilloso, lleno de oportunidades, de gente buena, con la intención y la posibilidad cercana de construir unas mejores condiciones de convivencia, de paz, de superación de la inequidad y de la desigualdad para todos y, por supuesto, para nuestro Departamento del Tolima.

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Telón de fondo David Ricardo Chamat.6 Como parte de los acuerdos establecidos entre los países miembros de la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú), conducentes a trabajar en favor de la integración y el desarrollo de la región, se estableció como tema prioritario el desarrollo rural, indicando que “los países miembros ejecutarán un programa de desarrollo agropecuario y agroindustrial, armonizarán sus políticas y coordinarán sus planes nacionales del sector”7. Los programas y proyectos de vocación supranacional o comunitaria que se han generado desde entonces respetan los principios de subsidiariedad y adicionalidad. Se enfocan en tres líneas de acción fundamentales, atendiendo al intercambio de experiencias y la difusión de buenas prácticas entre los países andinos, que alimentan la llamada cooperación técnica horizontal: La convergencia de las políticas sociales, con la inclusión del seguimiento; la evaluación conjunta del desarrollo social y la armonización de los indicadores sociales y la implementación de programas y proyectos de alcance regional8. Por otra parte, y con el fin de contribuir al diseño de una política regional de cohesión económica y social, se aprobó el proyecto de Apoyo a la cohesión económica y social en la Comunidad Andina (CESCAN). Este proyecto ha permitido la gestión de esfuerzos técnicos y financieros para construir el Foro Andino de Desarrollo Rural, concebido como la suma de esfuerzos, a partir de la formulación de políticas públicas con enfoque sectorial, para contribuir a la superación de la pobreza, la inequidad y la exclusión social y económica en las poblaciones rurales de la Comunidad Andina. 6

Economista. Coordinador del Comité de gestión Territorial Tolima. http://www.comunidadandina.org/quienes.htm 8 Pareja Cucalón, Francisco. 2009, Lineamientos de una estrategia andina de cohesión económica y social (EACES) 7

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Entre los objetivos trazados en el Foro Andino de Desarrollo Rural está el “definir modelos de gestión e instrumentos metodológicos en desarrollo rural territorial, con el fin de fortalecer capacidades y promover su ascenso a políticas públicas, mediante la identificación de experiencias, la selección de territorios de referencia y la sistematización de las mismas”9. Para atender tal compromiso se implementó el proyecto Modelos de Desarrollo Rural con Enfoque Territorial, uno de los tres proyectos implementados para lograr los objetivos del Foro Andino de Desarrollo Rural. El objetivo general de este proyecto fue el “Promover modelos de desarrollo rural con enfoque territorial con el fin de perfeccionar métodos, instrumentos y procedimientos que coadyuven en la creación de capacidades y provean experiencias replicables entre los países andinos para contribuir a la reducción de la pobreza rural, e identificar elementos que contribuyan a la definición de la estrategia sub-regional de desarrollo rural”10, cuyos objetivos específicos fueron los siguientes: Validar modelos de desarrollo rural con enfoque territorial en áreas seleccionadas de los países miembros. Desarrollar un programa de cooperación horizontal que contribuya al intercambio y sistematización de experiencias. Disponer de elementos que contribuyan a la definición de Lineamientos Estratégicos Subregionales de Desarrollo Rural con enfoque territorial. Fortalecer la capacidad de los países andinos para formular y ejecutar

proyectos

de desarrollo rural con enfoque territorial con criterios armonizados a nivel regional andino. Este proyecto, financiado por la Unión Europea, que se planeó para ser ejecutado durante dos años, comenzó a implementarse en abril de 2009 y culminó en agosto de 2011, con un evento de cierre en Lima que contó con la participación de los representantes de cada uno de los territorios de referencia en los cuales se implementó el proyecto 11.

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http://www.comunidadandina.org/rural/desarrollo_rural_foro.htm http://www.comunidadandina.org/rural/desarrollo_rural_foro.htm 11 Taller sub regional de intercambio de experiencias del desarrollo rural territorial entre los países de la Comunidad Andina. 10

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Mecanismos de gestión y articulación del proyecto Con el fin de generar espacios de articulación y concertación de esfuerzos en el marco del proyecto, en cada uno de los territorios de referencia se plantearon iniciativas transversales para la coordinación de la implementación de acciones integrales para el proyecto y para el desarrollo rural de los territorios andinos. Justamente, un elemento clave para la toma de decisiones y para la coordinación de las intervenciones en el territorio fue la creación de espacios de concertación y diálogo, para lo cual se crearon instancias de coordinación en cada uno de los países, con el fin de articular tanto vertical como horizontalmente las actividades desarrolladas en el marco del proyecto.

Jaime E Reyes, Ignacio Burrull.

Grupo ad hoc subregional Los grupos ad hoc son uno de los mecanismos consultores diseñados por la Comunidad Andina de Naciones, mediante los cuales se abordan e impulsan nuevos temas en la agenda política sectorial. Fueron creados por la Resolución 1073 que establece que estarán integrados por dos representantes titulares (y sus alternos) de cada país miembro en

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representación del Ministerio de Agricultura o la entidad estatal responsable de las políticas de desarrollo rural y del Ministerio que integra el Consejo Andino de Ministros de Desarrollo Social. Esta instancia, a diferencia de otras también creadas por el proyecto MDRT,

sólo reúne un tipo de actor: los representantes de los gobiernos nacionales sin

importar si éstos provienen de distintos sectores o ministerios.

Grupos ad hoc nacionales Cada uno de los representantes de los países andinos ante el Grupo ad hoc subregional conformó grupos ad hoc nacionales con el fin de compartir información referente al contexto e intervenciones que se lleven a cabo en lo que respecta al desarrollo rural andino. Al igual que en los grupos ad hoc subregionales, esta instancia facilita los procesos de coordinación, de toma de decisiones y el liderazgo de nuevas alternativas para el desarrollo rural territorial. Como parte de las funciones propias de los grupos ad hoc nacionales se encuentran las siguientes: Determinar el ámbito sobre el cual se llevará a cabo la intervención. Participar en la elaboración de los términos de referencia de cada una de las consultorías. Brindar asesorías a los actores locales. Aprobar los diferentes informes de actividades de las diferentes consultorías en los territorios y coordinar la adecuada articulación entre lo local, nacional y andino.

Comité de Gestión Territorial Los Comités de gestión territorial son las instancias responsables de la implementación, desde lo local, de las diferentes propuestas enmarcadas en el proyecto. Tales comités convocan a los actores locales, públicos y privados, comprometidos con el desarrollo local o el que se considera deseable comprometer, con el objetivo de informarlos sobre el enfoque de desarrollo rural territorial. También se les convoca para la implementación de las actividades del proyecto y la validación de la experiencia de gestión local12. El comité de gestión territorial es, por tanto, esencial en el desarrollo del proyecto, en la medida en que tiene la responsabilidad directa de articular vertical y horizontalmente a los actores e instituciones que conforman el territorio en cada uno de los países y los

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La gestión local en el MDRT debe cumplir con las características de concertación, planificación participativa, ascendencia e integral.

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respectivos esfuerzos e inversiones en procura del desarrollo rural que se pretende alcanzar a través del proyecto. Los territorios de referencia

Teniendo en cuenta los elementos conceptuales propios del desarrollo rural con enfoque territorial, y con el fin de validar el mismo en los países de la Comunidad Andina y, además, mejorar los instrumentos requeridos por este en cada uno de los países, se eligieron zonas con altos índices de pobreza rural, diversas en términos de los recursos, extensión, tipo de producción y articulación a mercados, y en lo pertinente a la institucionalidad y a las capacidades instaladas para la planificación participativa y concertada, requeridas para llevar a cabo una intervención multidimensional e integral como lo exige el enfoque territorial. En ese sentido, la ubicación del proyecto en cada uno de los países de la comunidad andina fueron los siguientes: Bolivia: Noroeste del Departamento de Potosí – Mancomunidad de la Gran Tierra de los Lipes. Colombia: Sur del Departamento del Tolima. Ecuador: Cantón Rural de Nabón. Perú: Distritos de Juli y Pomata, Provincia de Chucuito. La selección de estos territorios se efectuó a partir de propuestas consensuadas por parte de los gobiernos nacionales y de las instituciones líderes en los procesos de desarrollo rural tales como la FAO, el IICA, entre otras.

Intervenciones transversales

Como parte de los procesos de planificación del proyecto, y con el fin de aportar a la construcción de la Estrategia andina de desarrollo rural, se plantearon estrategias e intervenciones para adoptar modelos de desarrollo rural apropiados para cada uno de los territorios de referencia con el ánimo de avanzar en los objetivos trazados en el planteamiento del proyecto. A continuación se presenta cada una de las estrategias con su objeto y sus resultados:

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Consultoría de Evaluación de los modelos de desarrollo rural desarrollados en cada uno de los territorios

Como parte de la puesta en marcha e inicio del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial y como resultado de las consideraciones del Grupo ad hoc de desarrollo rural de la CAN se planteó la contratación de una consultoría que relacione los aspectos claves en los cuales debían poner su atención cada uno de los territorios para avanzar en el desarrollo rural planteado por el proyecto. En consonancia, a través de la Secretaría General de la CAN, se plantearon diez criterios claves para evaluar los modelos de desarrollo rural implementados en los territorios: Aspectos generales de las intervenciones. Propósito de la intervención y su carácter multidimensional. El enfoque territorial El enfoque ascendente y la planeación participativa Alianza público-privada. El enfoque integrado multisectorial El fomento y apoyo a la innovación Las redes de cooperación entre actores y territorios La financiación y la gestión local La coordinación con la política nacional Evaluación final del diagnóstico. Como resultado de estas consultorías se definieron algunos aspectos propios del territorio que determinarían el carácter de la intervención en el marco del proyecto. De igual forma, la consultoría sirvió como diagnóstico base para el reconocimiento del territorio, y en algunos casos, para la delimitación de los territorios13. 13

Justamente para el caso de Colombia, a través del consultor se delimitaron dos subterritorios objeto de intervención: el subterritorio Sur del Tolima (conformado por lo municipios de Ataco, Chaparral, Planadas, Ortega, Rioblanco, Roncesvalles, Rovira y San Antonio) y el subterritorio Triángulo del Sur (conformado por los municipios de Coyaima, Natagaima y Purificación). De esta forma, con base en cada uno de los aspectos evaluados, surgió la necesidad de acoplar los esquemas y procesos del desarrollo rural con enfoque territorial a la nueva delimitación del territorio. Cabe anotar que estos once municipios han sido objeto de intervenciones de carácter público y privado, tanto desde el orden nacional como departamental, pero estas se han caracterizado por ser aisladas la una de la otra, por lo cual surge la necesidad de que el proyecto y la ejecución del mismo propenda por su articulación, con el fin de lograr un desarrollo rural integral para el territorio.

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Red de territorios rurales

La Red de territorios rurales se convirtió en un espacio fundamental para la interacción de los actores locales de cada uno de los territorios con sus pares de los demás países y en una herramienta clave de gestión en cada uno de los territorios de referencia del proyecto. Se trata de un espacio virtual, montado sobre la plataforma e-CAN, creado para servir como medio de comunicación, información y coordinación de los procesos y acciones implementadas en el marco del proyecto. El desafío estaba en que los diversos actores en cada ámbito pudieran estar oportunamente informados de las actividades y avances del proyecto y así facilitar la articulación de sus acciones. Asimismo, se buscaba que en las cuatro experiencias territoriales se tuviera información sobre aquello que las otras estaban desarrollando, en especial de las distintas iniciativas que se estaban llevando a cabo desde la Secretaría General de la CAN. Si bien en un inicio se presentaron dificultades para la implementación de esta plataforma virtual debido a factores tales como la conectividad, acceso, cultura y familiaridad de los actores con los medios virtuales, este espacio virtual se convirtió en la principal fuente de consulta, en de cada uno de los países, para todos los actores locales, instituciones y grupos de gestión del proyecto14. De igual forma, la implementación de la Red de territorios rurales vino acompañada de un proceso de socialización y capacitación sobre el uso y manejo de la misma dirigido a todos los miembros del comité de gestión y a todos los actores locales, que permitió así la difusión del sistema de información y comunicación virtual.

Curso virtual sobre Gestión del desarrollo rural con enfoque territorial Mediante licitación pública se contrataron los servicios de la institución IICA para diseñar, organizar e implementar un programa de formación virtual en desarrollo rural territorial, 14

Para el caso de Colombia, la Red de territorios Rurales se convirtió en la fuente de información más consultada por parte de los actores locales, a pesar de que se complementó con los medios de comunicación tradicionales (fax, teléfono, correo electrónico, entre otros), lo cual permitió a todos los integrantes del Comité de gestión y los actores locales generar foros de debate de pensamiento en torno al proyecto y las actividades propias del mismo.

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IV Taller Subregional en el Tolima, Universidad de Ibagué. con miras a fortalecer la comprensión del enfoque y las capacidades básicas requeridas para su implementación en los actores locales. La formación de gestores del desarrollo rural se realizó con un curso virtual, ofrecido a través de la Internet mediante la plataforma Moodle, que se desarrolló en cuatro módulos, además de un módulo inicial de familiarización, bajo el ambiente metodológico de estudio a distancia y del uso de la plataforma. Los módulos se enfocaron en desarrollar competencias básicas para el diagnóstico, planificación y gestión del desarrollo local, aplicando herramientas que promueven el abordaje integral de las intervenciones y la participación, concertación y empoderamiento de los actores. El curso combina el trabajo personal con videos y lecturas, la participación en foros y los trabajos de grupo15.

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Para el territorio Sur del Tolima, este curso virtual fue recibido por parte de 38 actores que representaron las entidades del sector, administraciones municipales vinculadas al proyecto, equipos de asistencia técnica, comité de gestión y Universidad de Ibagué. Como resultado de este proceso de capacitación se espera generar espacios de discusión y transferencia de conocimientos en cada uno de los municipios vinculados al proyecto, con el fin de que los elementos conceptuales del desarrollo rural con enfoque territorial sean llevados de la teoría a la práctica por parte de los actores rurales relevantes para el territorio.

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Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial

Factores claves en la implementación del desarrollo rural territorial Francisco Amador16

Comenzamos con la invocación de un eslogan, en el que creo profundamente: El valor de compartir es el valor de aprender pues consideramos que es en estos eventos en donde uno aprende realmente a partir de otras ideas y propuestas. Al efecto, compartiremos con ustedes el tema Factores claves en la implementación del desarrollo rural territorial, bajo los marcos del desarrollo inclusivo y de la construcción de un futuro equitativo y sostenible. La idea es que esta charla nos sirva como punto de referencia y de contraste, en relación con la dirección a la que apuntan las acciones que estamos realizando en nuestros territorios concretos y, asimismo, saber si esa dirección es la correcta o, al menos, si tenemos claro en qué dirección vamos. En una primera instancia, analizaremos las categorías de factores que puedan ser claves para el desarrollo rural territorial: el compromiso político; el modelo que denominamos el de la

T

invertida; los alcances del desarrollo rural territorial y las

relaciones entre la agricultura y el desarrollo rural, juntos o separados; el desarrollo rural territorial, bien como promoción económica solamente, o como una visión integrada de todos los aspectos que la componen. En esta ocasión, nos referiremos a cuatro categorías, a saber: Factores históricos, factores de capital territorial, factores de decisión y factores técnicos de enfoque de desarrollo rural

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Consultor Peruano, Comunidad Andina de Naciones.BID.

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territorial. Los dos primeros, los históricos y los de capital territorial, a corto plazo, son fijos y es poco lo que podemos hacer para alterarlos; sin embargo, es mucho lo que podemos hacer a mediano y largo plazo. No obstante, con los factores de decisión y con los técnicos de enfoque de desarrollo rural territorial estos pueden ser modificados a mediano y corto plazo. Dentro de estas cuatro categorías se instalan los factores que mencionamos anteriormente. El compromiso político es, para nosotros, el primer factor clave del desarrollo rural territorial, pues implica políticas de largo plazo, no menores a 15 ó 20 años, ojalá políticas de Estado, por cuanto son más útiles, estables y menos susceptibles de ser modificadas o invalidadas por los sucesivos períodos gubernamentales; además, es indispensable que los gobiernos conozcan este tipo de políticas pues, de otra forma, no las pueden aplicar. Asimismo, es importante que las ubiquen al mismo nivel que el resto de políticas sectoriales que están en el modelo económico, porque no es asertivo para ningún país, tener unas políticas de industria y comerciales muy fuertes, frente a otras marginadas de los desarrollos rurales territoriales. Al efecto, se requiere de estrategias, de algún tipo de ley nacional, y de sucesivos programas que las implementen a lo largo del tiempo. Adicionalmente, se requiere del fortalecimiento de la capacidad de gestión, a todos los niveles, nacional, regional, provincial; y, sobretodo, tener en cuenta que el compromiso político se demuestra con la financiación; si esta no existe, tanto los planes de acción como los enfoques no podrán avanzar. El segundo factor clave, el que llamamos el Modelo de la T invertida, como enfoque del desarrollo rural territorial, es la idea de lo que queremos mover, hacer, dinamizar, en relación con el desarrollo integral del país, pues es en los territorios rurales donde se tienen que producir grandes movimientos y transformaciones. Pero esos movimientos suceden si no hay un eje vertical, representado por las políticas de Estado, sectoriales, territorializadas y participativas, que transmitan fuerza e iniciativa al dinamismo local. Ahora, para que, de alguna manera, tal eje vertical gire y adquiera movilidad, se necesita un motor que desde arriba jalone, la política nacional de desarrollo rural territorial, integrada al mismo nivel en el modelo económico que las políticas sectoriales y las macroeconómicas.

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De hecho, este modelo, que está articulado en tres elementos: el gobierno, los planes de acción y los territorios rurales locales, en ocasiones no funciona. A veces se aplica sin dinamización local permanente; así, aunque se realice el ejercicio con interés, y desde arriba el eje vertical se mueva sobre sí mismo con mucha velocidad y potencia, el efecto que va a tener en los territorios rurales es mínimo, porque falta toda la labor de dinamización y de capacidad de movimiento local. Otras veces, el modelo se aplica a partir del gran esfuerzo a nivel local, pero falta el eje vertical potente y ante todo, falta fuerza arriba. En este orden de ideas, para que funcione el modelo, debe existir una sincronía adecuada entre los elementos. El tercer factor clave a tener en cuenta es el alcance del desarrollo rural territorial, que se refiere a los límites que tienen los planes de acción que, bajo el marco de las políticas sectoriales, definen los gobiernos. Estas son decisiones que permiten visualizar si se está hablando de un desarrollo rural territorial de carácter integral; es decir, que contempla todos aspectos que forman parte de la vida rural, como la economía, educación, salud y demás, o si sólo se refiere a la promoción económica. Simultáneamente, es necesario decidir si se necesita la planificación de arriba hacia abajo, aunque esa sea participativa o, por el contrario, se habla de una planificación en la que se dé cabida a todos los fenómenos de participación e implicación de las poblaciones rurales. De acuerdo con ello, se definirán las políticas de desarrollo rural territorial: de arriba hacia abajo aunque sea participativa que puede ser integral o sólo de formación económica; de abajo hacia arriba, que puede expresarse en términos, únicamente, de promoción económica o bien de desarrollo rural integrado. Al respecto, citaremos a México, con la Ley de desarrollo sostenible; a Brasil, con los territorios de ciudadanía o los territorios de identidad y a España, con el enfoque líder de la Unión Europea y su actual ley de desarrollo sostenible. Para articular directamente con los proyectos específicos en territorios rurales concretos es necesario aplicar la herramienta Escala de territorio que implica contemplar aspectos como el tamaño, la dimensión y el tipo de territorio, pensados en el marco de una política nacional. Acorde con tal afirmación, consideramos que los territorios deben ser lo suficientemente pequeños como para permitir la interacción, prácticamente diaria, de los actores locales, lo que llamamos Gestión de cercanía; por ejemplo, si los territorios son

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muy amplios, si hay interferencias naturales de desplazamiento entre los extremos del territorio definido y otros, de forma tal que los factores no pueden interaccionar, con relativa frecuencia, se tendría que repensar su dimensión, en aras de que la gestión de cercanía sea posible.

Los Uros. Puno, Perú.

Además, deben ser lo suficientemente grandes como para que tengan masa crítica suficiente, especialmente desde el punto de vista económico; en este sentido, es sensato para los territorios pequeños que comparten con sus vecinos un determinado potencial de desarrollo, lo emprendan juntos, en aras de contar con una masa crítica suficiente para tener una promoción económica adecuada. En definitiva, tenemos que buscar una unidad de territorio que sea viable dentro de una política nacional, que nos permita generalizar el enfoque integral de desarrollo rural territorial del país. En realidad, ese es el reto. El cuarto factor clave para el desarrollo rural territorial es el proceso de planificación. Dicho proceso cobija la prestación de servicios (abastecimiento de agua,

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tratamiento de sólidos, energía, entre otros) y la organización administrativa del Estado pertinente, para que la estructura técnico-organizativa pueda funcionar de modo efectivo. Dicha planificación es, comúnmente, de arriba hacia abajo; sin embargo, cuando pensamos en el desarrollo inclusivo, el perfil de la institucionalidad que lo soporta debe modificarse. De ahí que la estructura administrativa del Estado deba contemplar tanto los flujos de arriba hacia abajo como los de abajo hacia arriba, para darle a los actores locales la posibilidad de implicarse en su propio desarrollo. Entonces, hablamos no de sustituir las políticas macroeconómicas y sectoriales existentes, sino de complementarlas con las políticas de desarrollo rural territorial del mismo nivel, de la misma entidad y rango y que fomenten el desarrollo interno de los territorios rurales, con la implicación que va más allá de la participación permanente de los actores locales. En consonancia, es necesario que el gobierno aprenda a crear las condiciones, en calidad de coactor para que los actores de los territorios rurales locales simplifiquen y organicen su propio territorio, en procura de su propio desarrollo. En este orden de ideas, el plan estratégico de cada territorio debe ser una combinación de intereses y un pacto justo, entre las iniciativas que el propio territorio quiere llevar a cabo y lo que las políticas sectoriales pretenden realizar allí. De otra parte, para adelantar la presupuestación, planificación y ejecución del plan territorial, existen varios procesos básicos tales como los siguientes: el proceso de movilización y de organización de los actores locales; el de la articulación de sus territorios con las políticas y programas sectoriales nacionales; el de la convocatoria competitiva de proyectos el de seguimiento, evaluación y aprendizaje. El primero de ellos, el proceso de movilización y de organización de los actores locales, es en el que ustedes están implicados en cada uno de sus territorios actualmente. De acuerdo con nuestra experiencia, la que deseamos compartir y conocer las de ustedes, creemos que si no hay ningún tipo de capacidad técnica permanente en los territorios rurales es muy difícil avanzar; los actores locales, por definición, son débiles, presentan falencias en la organización y requieren, durante mucho tiempo, de un apoyo técnico permanente, para dinamizar el territorio, darle identidad de trabajo que ya existiese y formular el plan estratégico del desarrollo del territorio.

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Una vez en marcha el proceso anterior, se debe iniciar el segundo proceso, la articulación de sus territorios con las políticas y programas sectoriales nacionales, consistente en articular el plan estratégico del territorio con los programas y políticas sectoriales. Se vive, en este momento, la fase de planificación participativa de abajo a arriba y de arriba abajo, con el fin de llegar a acuerdos finales, sobre lo que se va a ejecutar en el territorio. En el tercer proceso, la convocatoria competitiva de proyectos, para asignarles tareas a los actores locales, sobre todo en el contexto productivo, se contemplaría tanto la planificación adelantada en el proceso anterior, como la presupuestación. Esta actividad permite, a partir del análisis consensuado, definir los presupuestos iniciales para la ejecución de los proyectos, su viabilización y alcance. El cuarto y último proceso, el de seguimiento, evaluación y aprendizaje, que es quizás el más rezagado en todos los ejercicios de planificación y actuación en el desarrollo rural territorial, tanto a nivel nacional como local, consiste en la evaluación concienzuda de la gestión de la estrategia del plan de desarrollo, además de la medición de resultados. Tal evaluación contemplaría, entre otros aspectos, la capacidad de liderazgo, la competencia en la acción, por parte de los actores intervinientes, la efectividad de las alianzas y la eficiencia en la gestión y manejo de recursos, procesos productivos y de servicios. Con base en la evaluación, llevada de esta manera, se obtendrían unos indicadores más completos y, por tanto, susceptibles de convertirse en los vectores de aprendizaje y futuras evaluaciones. La territorialización de las políticas sectoriales, como el quinto factor clave, supone que las políticas sectoriales tengan que adaptarse a las características particulares de cada territorio. Esto va acompañado de un sexto factor clave, la dinamización del potencial local, que debe ser permanente, de procesos continuos, en los que la implicación real de los actores públicos y privados locales conjuntamente es fundamental. Para este fin, es importante comprender que implicar significa, además de consultar y participar, apropiarse del proceso y actuar en conformidad. En ello descansa la verdadera inclusión social y geográfica sectorial. Por ejemplo, en el caso de la promoción de iniciativas económicas, estas no deben obedecer a impulsos, tales como crear un clúster para una sola ocasión o de organizar una cadena puntual; debe responder a la materialización real y continua del potencial de las oportunidades de los actores locales pero que o no son conscientes de ellas,

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o no tienen la competencia para llevarla a cabo, en términos de la sostenibilidad financiera y de la articulación del territorio y sus actividades, con el modelo económico general del país. Ahora bien, los actores locales, abarcan tres grandes grupos: los actores productivos privados, los gubernamentales y los actores civiles. Estos grupos articulados deben implicarse de forma conjunta y consensuada para el desarrollo del territorio. Si no lo hacen, el desarrollo rural territorial resulta inviable. Dicha articulación debe ir sumada a una política pública que dé cobertura a las iniciativas de los territorios rurales concretos, a unas actuaciones orientadas a resultados, Para lograr su viabilización se necesita una estructura administrativa con dos tipos de espacios en la aplicación práctica: uno, para participación de los actores locales y otro, para la articulación del territorio concreto que está organizado con el movimiento general de promoción económica del país, con las políticas sectoriales y los aspectos que afectan en la vida rural; con el proceso de planificación que afecta al desarrollo rural; la toma de decisiones, según la arquitectura institucional adecuada; la territorialización de las políticas sectoriales; la dinamización local; la articulación de los territorios rurales con las políticas sectoriales; la institucionalidad y su nivel de formalización; en fin, todos aquellos factores que, si no se tienen en cuenta, se corre el riesgo de que las experiencias de los territorios individuales queden aisladas y no sobrevivan. Otro factor es la institucionalidad y su nivel de formalización, es decir, la institucionalización necesaria y su necesidad de formación. Es imperativa la presencia de la institucionalidad a lo largo de toda la cadena que va desde el nivel nacional al nivel local; por tanto, necesitamos de algún tipo de órgano de dirección y de control del desarrollo institucional de la organización, para que sea una institución nacional responsable, dirigida por el alto gobierno, por ejemplo, el ministerio responsable del desarrollo general del país. Debe estar conformada por un órgano ejecutivo del desarrollo rural territorial, un comité técnico u órgano de articulación y una institucionalidad local para el desarrollo, organizada en torno de tres elementos claves: El primero de ellos es la asamblea general, de puertas abiertas, en la que hagan presencia todos los actores relevantes que están en el territorio. El segundo es algún tipo de órgano ejecutivo para las tareas diarias, acompañado de un equipo técnico que le brinde

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soporte continuo y permanente y en el que sea posible articular a la organización en sí misma y a los actores individuales, con el proceso general del desarrollo del país. Como entidad orgánica, cumple diversas funciones, tales como la planificación del desarrollo del territorio rural y la ayuda para los actores locales en la formalización de un plan estratégico sobre el desarrollo del territorio. El tercero está constituido por los actores locales quienes llevan a la acción y a feliz término, soportados por sí mismos y por actores externos, en términos de cooperación, y actuación consensuada, para buscar y sacar adelante proyectos relevantes para su territorio. Aquí lo importante es trabajar juntos para definir los parámetros de colaboración, atender la generación y promoción de proyectos, cuya formulación de la estrategia territorial sea lo suficientemente sólida para obtener una adecuada partida del capital territorial en su ejecución. Consideramos que no hay territorio sin futuro sino territorio sin proyecto pues, por muy duras que sean las condiciones de partida del capital territorial, la existencia de un proyecto territorial ayuda a mejorar la viabilidad y la competitividad de cada territorio. Finalmente, recorrimos los distintos aspectos que configuran la aplicación y la práctica del desarrollo rural territorial y concluimos como comenzamos: con la importancia del compromiso político, pues consideramos que, plasmado en algún tipo de paraguas nacional, llámese ley, estrategia, o plan, es el soporte para la implementación de programas a más corto plazo, de cinco años, y para crear las condiciones adecuadas con el fin de que los actores locales realmente puedan intervenir en su propio desarrollo.

P. De acuerdo con el modelo concreto e integral al que usted se ha referido, ¿Puede explicar alguna experiencia en un territorio específico, sobre todo con las políticas nacionales ya implementados? ¿Hay experiencias en distintos países de América Latina, con la aplicación de este modelo? Para responder, nos limitaremos a ejemplificar algunos casos en América Latina. El primero de ellos, que es el caso más cercano, es el de los territorios de ciudadanía y los territorios de identidad del Brasil, cuyo compromiso político y el favorecimiento de las iniciativas locales en los territorios rurales, han generado la puesta en marcha de otras iniciativas que, igualmente, propugnan por el mejoramiento en la calidad de vida de los territorios locales.

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Mujeres Artesanas. Chucuito Juli, Perú

En segundo lugar está la estrategia regional centroamericana, la

ALCADER,

que está en la

fase de implementación, y ha dado lugar ya a la formulación de planes nacionales para la región. Un tercer caso, RELICER,

en el que estamos involucrados, es el de la formulación del

del desarrollo del plan nacional que responde al tipo de planteamientos citados,

pero que no se ha implementado todavía.

P. Durante su exposición ha hecho referencia a la necesidad de considerar convocatorias competitivas de proyectos. Me gustaría confirmar dicha apreciación, por cuanto algunas personas e instituciones estiman que la convocatoria competitiva crea cierto conflicto o competencia mal entendida entre diferentes territorios o proyectos. También quisiera saber el impacto potencialmente negativo que podría tener para aquellas entidades, organismos o instituciones el hecho de que no logren financiación para el proyecto que presentan.

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Aquí se hace referencia a los posibles efectos secundarios de las convocatorias competitivas de proyectos. Es verdad que estos pueden existir pero creemos que, detrás de las convocatorias competitivas, las están abiertas las posibilidades de lograr, primero, transparencia y, segundo, valorar que la idea propuesta esté dentro del territorio que se ha marcado como visión de desarrollo. Desde ese punto de vista, las convocatorias competitivas se deben desarrollar para aquellos aspectos que el territorio ha incluido en su plan de desarrollo; por tanto, en los efectos secundarios, relacionados con la competencia de unos territorios con otros, se pueden matizar si la convocatoria competitiva de proyectos va definida en la fase de capacidades, de manera que todos los territorios tengan la posibilidad de poder acudir con ciertas garantías a esa competitividad.

P Mi preocupación, que va más por el lado de la gran dinámica que genera la globalización, razón por la que no podemos más pensar en territorios aislados es ¿Cómo manejar y administrar el tema de una planificación participativa, con base en las aspiraciones de los actores locales, sin cerrarse a otro tipo de intereses, visiones o fuerzas que nos trae la globalización? Su pregunta tiene que ver con la planificación local, es decir, con la manera de articular la vocación del territorio con visiones que puedan venir de fuera. Esos son los espacios de articulación a los que nos hemos referido en esta charla; en ellos, creemos que el territorio cuenta con la legitimidad de plantearle a cualquiera sus intereses de acuerdo con sus posibilidades, su dirección y su modo de hacer el desarrollo; los demás tienen también la legitimidad para defender sus posturas, sobre todo, el Gobierno central. Es ahí en donde se debe producir una concertación entre las diferentes visiones. P Si los procesos de generación de desarrollo rural con enfoque territorial en los territorios requieren de una voluntad política, ¿cómo se alcanzarían esos mecanismos y cómo se generarían esas estrategias de financiación desde lo local? La financiación debe responder, en muchas de las convocatorias, a la naturaleza de los proyectos, por ejemplo, si son financiados internacionalmente, nacional o localmente, o si son cofinanciados. Por tanto, debe haber financiación nacional, pública por supuesto, local pública y local privada.

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P Se nos presenta un modelo bastante complejo que se ha venido aplicando en diferentes territorios de nuestros países. Sin embargo, estas políticas y estos procesos de articulación entre la planificación indicativa de las políticas nacionales y la planificación participativa de las políticas locales, que tienen que articularse en algún nivel, han tenido un modelo de políticas públicas aparentes que se han estado dando dentro de nuestros países y dentro de ellos, en las regiones con sus características singulares, con la característica latinoamericana de convertir los medios en

fines. Esto nos ha llevado a establecer

modelos complejos que, en ocasiones, nos distraen del objetivo fundacional que es, sin duda alguna, el de la reducción de la pobreza y de la desigualdad, como nos los indicaron expositores anteriores. En relación con tal consideración, mi pregunta es: ¿Cómo, a través del modelo que se nos presenta, podemos proponer o analizar este objetivo y validar su eficacia? Indudablemente, el objetivo que perseguimos es la reducción de la pobreza. Sin embargo, para avanzar, es indispensable involucrar a los actores locales; incluso, a aquellos que están en situación de pobreza, en sus propias decisiones y acciones. En ese sentido, se podría asegurar el objetivo y validar la eficacia del modelo.

P En la charla se tocaron dos temas que nos parecen importantes: El tema de la voluntad política, que tiene que ver mucho con el liderazgo en los ámbitos nacional, regional y local; también, la manera de convertir esa voluntad política en mecanismos de financiamiento y la forma como los modelos de presupuestación se complementan con los del nivel local. De acuerdo con lo anterior, ¿Hasta qué punto se pueden complementar la agenda local y sus recursos presupuestales ya comprometidos, con la agenda nacional y sus programas de desarrollo social focalizados?¿Sería posible convertir una experiencia como esa en un gran fondo nacional, en el cual los gobiernos locales puedan concursar para replicar esa experiencia, con la misma metodología, en las poblaciones que ellos identifiquen? Precisamente, así funciona la articulación: de la manera de hacer esa compaginación contando, por supuesto, con que ya hay recursos comprometidos; pero, debe haber un punto

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de comienzo, de cómo coordinar las políticas que ya existen y articularlas con los propósitos que se buscan.

P. ¿Cómo se articula una normatividad nacional, si la Constitución Nacional en su articulado es limitada, en lo que hace referencia a la parte rural? Si miramos las leyes de Colombia y, entre ellas, la Ley 160 de 1994 que es una resurrección de una ley que la Corte Constitucional tuvo que declarar inexequible en el 2009, porque atentaba contra la población indígena y la afrocolombiana, esta tiene limitaciones en cuanto al desarrollo con enfoque territorial. En nuestro país, gran parte de sus municipios, si bien cuentan con localidades urbanas, su hacer es rural; sin embargo, el trabajo de extensión es decreciente. Con base en estas consideraciones ¿cómo logramos entusiasmara los actores para que, desde el Gobierno Central comprendan que nuestro país tiene un alto porcentaje rural y desde tal comprensión, focalicen recursos tanto presupuestales, como técnicos? Al respecto, consideramos que, a veces, se confunden las políticas de desarrollo territorial, que son las que van ligadas con el componente político a la descentralización, con las políticas territoriales de desarrollo, que son distintas. El camino adecuado sería incluir sensibilidad territorial a las políticas sectoriales, promoviendo el desarrollo rural territorial en ambos contextos: el de política sectorial y el de políticas sectoriales de desarrollo. Lo que hay que tener claro es que tiene uno que moverse, uno tiene mayor implicación política que el otro

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Marco general del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial Nohemí Marmanillo17

Para comenzar, nos referiremos a los antecedentes del proyecto. Luego mencionaremos las dimensiones o componentes, para proseguir con las etapas y algunos resultados de la implementación. El tema cobra interés a partir del año 2004, cuando la Decisión 601de la Comunidad Andina aborda temas del desarrollo social, como parte integrante del Plan Integral de Desarrollo Social. Justamente, en el proyecto Foro Andino de Desarrollo Rural se plantea la idea de trabajar una estrategia andina de desarrollo rural con enfoque territorial. También forma parte del articulado del SESCAM, proyecto de apoyo a la cohesión económica y social en la Comunidad Andina. Adicionalmente, a partir del convenio suscrito entre ellos, la Secretaría General de la Comunidad Andina y la Unión Europea participan en este proyecto o en parte de él. El proyecto apunta a tres resultados macro: El primero es apoyar a los gobiernos en la formulación de políticas de cohesión económica y social; el segundo es implementarlas a través de proyectos transnacionales y proyectos zoo-fronterizos y el tercero, apoyarlos en su financiación. En la actualidad se apoyan o se financian cuatro proyectos fronterizos y tres transnacionales, uno de los cuales es el proyecto Modelos de Desarrollo Rural con enfoque Territorial, uno de los proyectos transnacionales del

SESCAM

que, a la vez, se

constituye en un componente del “Foro Andino de Desarrollo Rural de la Comunidad Andina”. Además, es un tema presente en la estrategia andina, que se trabaja hoy día. El proyecto, como tal, tiene como objetivo general, promover el desarrollo rural territorial en los territorios de referencia, brindando el soporte pertinente para perfeccionar métodos, instrumentos y procedimientos que apoyen la creación de capacidades y generen posibilidades de experiencia, replicables entre los países andinos, en aras de contribuir a la reducción de la pobreza rural y de aportar en la definición de los lineamientos estratégicos de desarrollo rural con enfoque territorial, bajo marco dispuesto denle el Foro Andino.

17

La Dra. Marmanillo, peruana, es responsable de la Unidad Ejecutora del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial en los Países de la Comunidad Andina.

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Al respecto, se han definido básicamente tres objetivos específicos: El primero es promover estos proyectos de desarrollo rural, en los territorios seleccionados por los países de la Comunidad Andina. El segundo consiste en desarrollar un programa de cooperación horizontal, que contribuya al intercambio y a la sistematización de experiencias. El tercero es disponer de elementos que apoyen la definición de estos lineamientos estratégicos, entendiendo el desarrollo rural territorial, como un proceso de transformación productiva, institucional y social, en un espacio rural determinado, cuyo fin último, es la reducción de la pobreza. De estos tres objetivos se desprenden las dimensiones esenciales para evaluar los procesos de desarrollo rural territorial y los elementos que deben tenerse en cuenta para considerar que un territorio, o un proyecto, tiene enfoque territorial El proyecto se ubica en los cuatro países de la Comunidad Andina:en los territorios de Los Lipes en Bolivia. En Perú, en los territorios municipales de Juli y Pomata, en la Provincia de Chucuito, en el departamento de Puno. En Ecuador, en el cantón de Nabón, en la provincia de Azuay y en Colombia, en el sur del departamento del Tolima. En conformidad con lo anterior, compartiremos el modelo de gestión que se ha implementado para el desarrollo del proyecto. Al efecto, comenzaremos con los niveles de articulación que se presentan tanto en cuanto al territorio y en el nivel vertical, con las diferentes instancias del gobierno. A nivel subregional se conformó un grupo ad hoc de desarrollo rural, integrado por representantes gubernamentales de los cuatro países, quienes han participado, desde la formulación, en su implementación. En la actualidad están compartiendo la sistematización y la evaluación de resultados Adicionalmente, el grupo ad hoc tiene un comité consultivo que está conformado por los

IICA,

el

RIVIS

y la Unión Europea. En lo que respecta a su

implementación, ha contratado una unidad ejecutora, que trabaja bajo el marco del proyecto SESCAM,

y es coordinado con la Secretaría General de la Comunidad Andina. De otra parte,

nosotros, en la Secretaría, concretamente desde la unidad ejecutora de la que somos responsables, apoyamos, en calidad de facilitadores, los procesos pertinentes al proyecto, actuando en consuno con los gobiernos que con el apoyo de la Unión Europea, lo ejecutan y, a su vez, los lideran. En el ámbito nacional también existen representantes gubernamentales que se reúnen y definen estrategias nacionales para promover el modelo de Desarrollo Rural

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Territorial en su país. Contar con cuatro grupos ad hoc conformados por representantes nacionales y de la Comunidad Andina garantiza una relación estrecha entre el nivel subregional y el nacional: En Bolivia este está bajo la responsabilidad del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras; en Colombia, del Ministerio de Agricultura; en Ecuador, el Ministerio de Inclusión Económica y Social y en el Perú, los ministerios de Agricultura, el de la Mujer y el de Desarrollo Social. Asimismo, los zoo grupos ad hoc nacionales han apoyado la implementación de estas instancias territoriales que, justamente, son las más cercanas al territorio y tienen bajo su responsabilidad la implementación del proyecto; son los comités de Gestión Territorial, cuya responsabilidad recae en la mancomunidad de la gran Tierra de Los Lipes, en Los Lipes (Bolivia); la Gobernación del Tolima, en el Sur del Tolima (Colombia); el Municipio del Cantón de Nabón, en Nabón (Ecuador); y el Municipio Provincial de Chucuito, en Juli y Pomata (Perú). Los procesos han contado con un permanente acompañamiento desde los países participantes y los involucrados para el seguimiento y evaluación, lo que asegura una estrecha relación a nivel territorial, nacional y subregional andina. Asimismo, en cada uno de estos espacios se ha buscado generar, tanto espacios de circulación horizontal en el territorio, como espacios de circulación vertical con las diferentes instancias de gobierno, o sea local, subnacional y nacional. La etapa de diagnóstico y evaluación de este proceso participativo se ha desarrollado a través de talleres locales, que han trabajado las dimensiones importantes, como condiciones básicas para que un territorio se le esté dando un enfoque territorial en un espacio determinado. Recordemos que estos procesos tienen un alto componente participativo de los actores locales tanto de la sociedad civil como del sector privado y el sector público. Al efecto, para poder establecer el diagnóstico se han realizado entrevistas de profundidad de carácter temático. De igual manera, para la formulación de las propuestas para el desarrollo rural territorial se han efectuado talleres, en los territorios, en los que se han aplicado herramientas, tales como el árbol de problemas y sus objetivos; matrices de prioridades, resultado de las reuniones (asambleas) de los actores para priorizar los temas más urgentes en cada territorios.

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La etapa de implementación de propuestas, que ya estamos por cerrar, atiende, igualmente, la creación de los espacios de concertación pública, privada o de la sociedad civil, a través de los comités de gestión, en las mesas de trabajo y los mapas de actores. En realidad, la alta participación favoreció las actividades en torno de la formulación del plan concertado de desarrollo territorial en cada uno los territorios; la formulación de planes de competitividad territorial y el análisis funcional de o la gestión municipal; los planes de promoción de la participación ciudadana; los programas de formación para líderes concertadores; los mapas de activos culturales y los programas de capacitación de desarrollo rural territorial. En lo que compete al seguimiento y monitoreo del proyecto en concreto, se ha trabajado en función de los planes de trabajo, las matrices de seguimiento, los indicadores de procesos y de resultados y los informes de progreso. Así mismo, se han definido mecanismos de aprobación, en los que los productos que los equipos de asistencia técnica o los equipos consultores han entregado ha sido aprobados por los comités de gestión. En lo pertinente al trabajo desarrollado en el ámbito de la sistematización se ha trabajado en un plan que ya está bastante consolidado. En cuanto a las actividades desarrolladas bajo la dimensión institucional es importante resaltar los logros alcanzados en los modelos de gestión que han permitido lo siguiente: Limitar roles, desarrollar competencias de las instancias y actores involucrados. Consolidar los mecanismos de articulación de las instancias que participan en la implementación del proyecto, a nivel territorial, horizontal y vertical. Conformar y poner en funcionamiento los comités de gestión territorial y fortalecer los gobiernos locales con quienes se han desarrollado herramientas de gestión que son las que he presentado en la forma participativa del proyecto. En la dimensión social ha sido clave la identificación de los actores locales de las organizaciones estratégicas de cada territorio y la consolidación de los espacios de participación, porque creemos que es la base fundamental para promover procesos de desarrollo rural territorial. Sumado, a ello, con el fin de brindar competencias comprensivas sobre el desarrollo sostenido, se han realizado programas de formación en desarrollo rural territorial y en formación de líderes concertadores y de conformación de talentos humanos, porque estamos convencidos de que, si no se desarrollan capacidades de liderazgo y

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capacidades técnicas en los territorios, no habrá forma de construir sostenibilidad para los procesos de desarrollo territorial. Además se ha promovido el involucramiento de los jóvenes y las mujeres, esencial en los procesos de implementación, y la recolección de agendas sociales en los territorios. Adicionalmente, a partir del trabajo mancomunado con las organizaciones de productores en términos de la dimensión económica, se ha avanzado en lo siguiente: la identificación de productos y servicios territoriales con identidad cultural; la formulación de planes de competitividad; el apoyo con las marcas territoriales; las estrategias de puesta en valor de los activos culturales y la dinamización de cadenas o complejos productivos para la articulación territorial de los productos. En lo que respecta a los componentes transversales, también ha sido importante la puesta en marcha del mecanismo de información y comunicación, denominado drives de territorios rurales, como una herramienta de gestión como espacio de inter-aprendizaje entre los cuatro territorios. Esta red de territorios rurales, que viene funcionando sobre la plataforma virtual del

CAN,

ha tenido mayor dinamismo porque sus administradores están

en los territorios, hecho que permite que la información se actualice de manera permanente. Otro elemento en el que hemos desarrollado una fortaleza en el proyecto es la realización de los talleres subregionales de intercambio de experiencias. Justamente, estamos llevando a cabo el IV intercambio con talleres de intercambio de información, experiencias, preocupaciones, de establecimiento de consensos y compromisos frente a la adopción del enfoque en cada uno de los territorios. De hecho, los aprendizajes, seguramente, pueden ser muchos más; pero, si bien no los hemos detallado, nos parece importante que, desde esta experiencia, encontremos que es posible trabajar en consuno, a nivel regional, teniendo en cuenta que los territorios participantes detentan sus propias particularidades; por lo tanto, requieren de intervenciones diferenciadas construidas participativamente. Además, como los cuatro territorios son diferentes, no hablamos de un modelo; cada territorio tiene su propio modelo, que se construye en forma participativa. Durante el ejercicio, hemos encontrado que estos procesos de desarrollo rural territorial requieren del fortalecimiento de liderazgos territoriales y locales, tanto públicos como privados, y de organizaciones sociales fuertes. La promoción de estos liderazgos es responsabilidad de los gobiernos subnacionales, en tanto que son los responsables de

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promover el desarrollo de sus territorios. En Hemos aprendido que, de esta forma, ellos ganan mayor autonomía; también hemos visto que se requiere de voluntad política para poder liderar los cambios en los territorios, acompañada de capacidad técnica, a efectos de que los procesos concluyan felizmente. Si falta cualquiera de los elementos anteriores, o estos están desequilibrados, los procesos pueden quedar inconclusos. Adicional a lo anterior, se requiere de intervenciones articuladas e integrales, de carácter privado-privado, público-privado y público-público, porque es necesario reforzar las intenciones intersectoriales de las diferentes dimensiones del desarrollo, que den lugar, por decirlo así, a una locomotora del desarrollo que jalone el proceso. Las herramientas que hemos señalado, para la gestión del desarrollo territorial, las que consideramos importantes en este proceso de planificación participativa y ascendente, en el desarrollo de capacidades y en las redes de información y gestión del conocimiento de estas plataformas que involucran los tres sectores y los planes de competitividad.

Noemi Marmanillo. Perú. CAN. Nubia García. Colombia, MADR

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2

Experiencias de desarrollo rural territorial en países de la comunidad andina de naciones

Avances de la experiencia de la Mancomunidad de Municipios de la Gran tierra de Los Lipes (Bolivia), bajo el marco del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial Gabriel Cornejo18

Empezaré mi exposición con una descripción de nuestro territorio y nuestra organización, sus capacidades y posibilidades de desarrollo en este tiempo, para después avanzar en los resultados con cada una de las consultorías que la CAN ha implementado en el territorio y el grado de avance al que hemos llegado; algunas se están concluyendo y otras tienen un proceso de conclusión posterior. La mancomunidad de Municipios de La Gran Tierra de Los Lipes está ubicada en el Estado Plurinacional de Bolivia, corazón de Suramérica y nuestro territorio está dentro del departamento de Potosí, en el sudoeste de Bolivia, específicamente la Gran Tierra de Los Lipe. Está conformado por ocho municipios en cuatro provincias Nor Lipes, que comprenden los municipios de Guachacá, Santiago de Quemes, que limitan con San Antonio de Moruco, Mojinetes y San Pablo de Lipes; Daniel Campos con Llica y Tawa y Enrique Valdivieso con San Agustín. Nuestro territorio tiene una superficie de 55.707 kilómetros cuadrados; es un territorio bastante extenso, con una densidad poblacional muy

18

Gerente de la Mancomunidad de municipios de la Gran Tierra de Los Lipes en Bolivia.

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baja, pues apenas participamos con el 10.7% de la población total del departamento de Potosí. A pesar de la baja densidad poblacional, tenemos tres mancomunidades que se caracterizan por ser una conjunción de culturas: La primera, conformada por los municipios Incahuasi, Llica y Tawa, que son netamente Aymara. La segunda, Maldiva, está integrada por los municipios quechuas de San Antonio de Quemes, San Agustín y Colchacá, que es la mancomunidad de los Nor Lipes y Enrique Valdivieso, que están en el centro de la región. La tercera es la mancomunidad de Sud Lipes, conformada por los municipios de Santiago de Lipes, Moruco y Mojinetes, que se encuentran en el extremo sur, colindando con la República de Argentina.

Paisaje. La Gran tierra de Los Lipes, Bolivia Actualmente, la zona de los Lipes está considerada como una de las regiones más pobres de Bolivia y, bajo los indicadores tradicionales, presenta un nivel de 90% de pobreza. A pesar de tal indicador, no nos consideramos pobres porque tenemos un territorio bastante rico, pues contamos con grandes capacidades de desarrollo. Al efecto, desde hace

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una década, hemos venido forjando nuestro propio destino. En la actualidad, los habitantes rurales del territorio se dedican principalmente a la producción agropecuaria. Por una parte está el cultivo de quinua como actividad principal y, por otra, la actividad pecuaria de cría de camélidos y equinos, que se constituyen en una actividad secundaria. Con estos campos de trabajo estamos viviendo un proceso de transición, que pasa una etapa de competitividad entre dos espacios de desarrollo, lo que implica nuevas normativas de producción y priorización de procesos. Adicionalmente, a pesar de que tenemos dos lugares de alto potencial turístico como son El Salar, que es el yacimiento de sal más grande del mundo y la mayor reserva de litio del planeta, y las Lagunas de Colores, la disponibilidad de los servicios básicos es limitada pues sólo a una pequeña parte de la población puede acceder a ellos, en términos de calidad, ya que están concentrados en Uyuni, centro de desarrollo poblacional que no está dentro de la mancomunidad. Del resultado de los diagnósticos que hemos tenido con diferentes actores de cooperación, hemos visto que sufrimos de una paradoja bien importante, en lo que compete a nuestro indicador de pobreza, con respecto al grado de riqueza: somos pobres, pero ricos. Tenemos un territorio amplio y rico por desarrollar, también, en las capacidades mineras de la región. En relación con la explotación de la minería, recién empezamos con la visión del enfoque de la minería con la precaución del mantenimiento del medio ambiente. Para consolidar este propósito hemos tenido contactos con organizaciones indígenas en Alaska, que nos están apoyando en la construcción de una visión que apunte a procesos de explotación en forma sostenible, salvaguardando la identidad cultural, que es el mantenimiento y respeto a la madre tierra. Ahora, bajo el marco del proyecto Modelos de desarrollo con enfoque territorial rural en nuestro territorio, hemos avanzado en lo siguiente: La construcción e implementación de instrumentos y estrategias. Contamos, desde 1995, con sistemas de planificación a mediano y largo plazo a nivel comunal y municipal, mediante los cuales las comunidades desarrollan sus fines de planificación. A corto plazo, contamos con los planes operativos anuales, que contemplan el sistema de planificación de la mancomunidad (plan de desarrollo económico local, plan de desarrollo indígena y plan de desarrollo comunal) y el sistema de desarrollo económico local, ligados a la nueva Constitución Política del

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Estado boliviano, en la que se establecen los lineamientos de planificación con ordenamiento territorial y con el enfoque del desarrollo territorial No obstante lo anterior, nos enfrentamos aún, a uno de los principales problemas territoriales que tenemos y que se refiere a la tenencia de las tierras, pues se presenta un acaparamiento, hecho que da lugar a peleas internas y divisionismo por herencias y diferenciación de los cultivos aptos para la quinua. Otro de los problemas está relacionado con el uso y manejo de los recursos naturales, tierras aptas para cultivos y la sostenibilidad del medio ambiente, lo que ha generado, para subsanar los conflictos, el repensar el ordenamiento territorial, como política de Estado, en términos de la organización del uso del suelo y la ocupación de sus territorios, procesos que, respetando las características físicas, socioeconómicas, culturales, políticas e institucionales de la Mancomunidad, deben promover el desarrollo sostenido. Es el caso del municipio de Tawa que ya terminó su plan de ordenamiento territorial, que, en calidad de

piloto, lo estamos articulando en su

planificación territorial, conforme con el plan de desarrollo económico local de nuestra región. Para poder llevar a cabo los planes propuestos, diseñamos la estructura para la coordinación horizontal entre los diferentes actores dentro de la Mancomunidad. Como principal eje coordinador tenemos el Consejo Directivo, el cual responde a la Asamblea Regional Autonómica que, ahora con el nuevo proceso de autonomías, es regional, pero articulado con el Departamento, las

ONG,

fundaciones, universidades, ministerios,

gobernaciones y las entidades financieras que estén ejecutando alguna acción sobre nuestro territorio; además de los actores citados, están las mancomunidades y los

FRUTCAS

19

, y

nuestro principal y articulador grupo de concertación que son los tres CITES20: camélidos, de quinua y de turismo. Estos círculos técnicos, que se insertarán en los procesos de la autonomía regional, formarán parte constitutiva del Comité Regional Económico Social que hace parte de la política autonómica de Bolivia. La estructura orgánica de la mancomunidad está articulada así: Una asamblea general, conformada por los ocho alcaldes y los cuarenta concejales de los municipios, en la que se dirimen los problemas de la mancomunidad. Un consejo deliberante, que fiscaliza la 19 20

Federación regional única de campesinos del sudoeste de Potosí. Círculos técnicos especializados en las áreas temáticas del desarrollo de nuestra región.

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mancomunidad. Un director ejecutivo o presidente quien es el responsable del funcionamiento de la mancomunidad y es elegido cada dos años. Un gerente general y el staff técnico, legal y administrativo. El Consejo de Desarrollo Regional fue creado hace cuatro años, como idea de la mancomunidad e inserto hace dos años por el Gobierno boliviano dentro de la Ley de Autonomía. De hecho, en aras de consolidar la planificación concertada, fórmula necesaria para nosotros, el

CODER

fue creado el 8 de diciembre de 2008 en el municipio de San

Agustín, con la finalidad de ser herramienta de planificación regional y se consolidó el 2 de diciembre de 2009. A partir de su consolidación, la mancomunidad de Los Lipes asume el liderazgo de la región, desde la que se han generado los espacios para el desarrollo de la regional. Su principal objetivo es promover el desarrollo económico bajo el marco de la sostenibilidad y cuidado del medio ambiente, y proporcionar a los productores agropecuarios y otros agentes económicos, como los del turismo, espacios de concertación sectorial por grupos. De hecho, éste es nuestro pilar fundamental de funcionamiento, los círculos técnicos CITEQUIN (2009), CITECAM (2008), CITETUR (2008)21, Así mismo, los ciclos técnicos que articulados forman el

CODER,

son co-

responsables con la mancomunidad, para adelantar las acciones que se tienen que tomar con respecto del territorio. Entonces, a partir de la identificación de los ejes del desarrollo en el plan de desarrollo económico rural, acción que se llevó a cabo en la fase inicial, el

CODER,

promovió espacios sectoriales de concertación, con reuniones interinstitucionales, como paso previo para la organización de los círculos. Durante la gestión 2009, los círculos se fortalecieron, porque los integrantes decidieron elegir sus directivas, además de asumir los siguientes desafíos: Debatir y analizar diferentes temas inherentes al rubro o actividad en cuestión; articular esfuerzos para promover una política pública; realizar el seguimiento y evaluación a programas y proyectos y, aprobar reglamentos de funcionamiento. De acuerdo con tales desafíos, en la etapa de planificación establecimos un espacio de concertación, en el que elaboramos una agenda de responsabilidad compartida, que denominamos ARCOS 21

ARCOS,

en nuestro país. Para el

CITECAM,

las agendas de responsabilidad

han priorizado la declaración de zona libre de fiebre aftosa, acción que ha unido y

Por Ciclo técnico de la quinua, Ciclo técnico de los camélidos y Ciclo técnico de turismo, respectivamente.

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aglutinado a todo el sector de camélidos, para trabajar por un proyecto común. En el caso del CITEQUIN, la priorización de la agenda descansa en la investigación sobre el origen de la quinua real. En el CITETUR pretendemos crear la marca Mi pez único y mágico, que es nuestra imagen para vender en el sector de turismo. Ahora bien. Con el enfoque territorial brindado por la CAN y la apertura de la visión del territorio que queremos construir, hemos descubierto que tenemos falencias en nuestros círculos técnicos. Entre ellas registramos las siguientes: el hecho de que siempre se ha tenido una visión institucional; la existencia de proyectos a corto plazo que no permiten ni la continuidad ni la pertinencia; la escasa participación de los actores sociales pues, en el intercambio de experiencias con el Ecuador, nos dimos cuenta de la falta de protagonismo de los actores sociales, quienes son los que realmente deben construir el desarrollo, apoyados, eso sí, por las instituciones. En lo que compete a la motivación para el desarrollo económico local, la articulación es compleja por cuanto, por años, hemos apuntado al desarrollo económico regional. Por tanto, nuestra prioridad actual está en desarrollar nuestras capacidades a nivel local, sin desconocer que nuestro territorio forma parte de una región que ya se ha construido, la Región del Sudoeste del Potosí, en la cual se incluyen tres municipios más: Porco, Tomave y Uyuni, que no forman parte de la mancomunidad. En este sentido, trabajamos en la manera de articularnos, en términos de equidad para todos los municipios de la región, de tal forma que la construcción de nuestras realidades no sea independiente, sino que podamos trabajar en solo espacio, para definir nuestras políticas y programas en común. El documento de ayuda a la institucionalización de desarrollo económico regional es el Plan Estratégico Institucional, el

PEI 2008–2012,

incorporado en nuestras estructuras

administrativas, a la Unidad de Desarrollo Económico. Desde ahí contamos con un técnico, cuya función principal es constituirse en el motor que propicie y ayude en la dinamización de las actividades de los ciclos técnicos y del ARCOS

ICODER,

en los puntos de encuentro con los

y, fundamentalmente, en la supervisión de programas y proyectos supramunicipales.

Actualmente, hacemos parte de la mancomunidad internacional, Aymaras sin fronteras, integrada por Perú, Chile y Bolivia cuyo propósito, a partir del diagnóstico de nuestras

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potencialidades, es trabajar en un proyecto en conjunto, de carácter supramunicipal y de supramancomunidades nacionales. Ahora, en relación con la verificación de los espacios para el desarrollo de los proyectos, el proceso es el siguiente. Los círculos técnicos presentan propuestas y demandas al Consejo de Desarrollo Económico Local. Este articula los círculos, recoge iniciativas, presenta sus requerimientos de apoyo para la gestión política y solicita recursos a la contraparte local, la Asamblea de la Mancomunidad Gran Tierra de Los Lipes. La Asamblea define las políticas públicas para el territorio y se convierte en la instancia que encomienda, a los niveles de dirección política de nuestro territorio, representar las demandas y aspiraciones de los integrantes del

ICODER

para la Gobernación, el Gobierno

central y el sector privado. La Gobernación y el Gobierno constituyen las instancias que apoyan la delineación de las políticas públicas, bajo el marco de las normativas legales y la disposición de recursos. En concordancia con tal proceso, en el ámbito de la

CAN

desarrollamos, en este

momento, cuatro consultorías: La asistencia técnica para promover el desarrollo del territorio rural, en Los Lipes del sudoeste del departamento de Potosí, Bolivia. La asistencia técnica para la administración de sistemas de información y comunicación. El desarrollo territorial rural con identidad cultural y el fortalecimiento de las capacidades en desarrollo rural con enfoque territorial. La consultora ATEC, brinda asistencia técnica para promover el desarrollo del territorio rural, Los Lipes. Sus consultores trabajan en el territorio, en el desarrollo de los proyectos y en el soporte para fortalecer los círculos técnicos, las mancomunidades y, en particular, la Gran Mancomunidad de la Tierra de Los Lipes. La actividad de asistencia técnica presenta un avance entre el 85% y 90%, acorde con los términos de referencia. Con esta consultoría hemos logrado sacar adelante algunos proyectos importantes, que con el financiamiento del Gobierno (US$300.000 para cada uno de los municipios) como el de riego y agua potable, hemos podido consolidar. Esto implica el trabajo en conjunto de los círculos técnicos y la población rural de los territorios. De otra parte, estamos implementando un proyecto en el sector salud y educación, porque consideramos que la educación no es sólo aprender a leer y escribir sino que implica la formación en nuevas capacidades que permitan a nuestra gente, tener una mejor calidad de vida.

45


Con respecto de la asistencia técnica para la administración de los sistemas de información y comunicación, la

CAN

proporciona un administrador territorial quien tiene,

entre otras funciones, la de coordinar la integración de los sistemas de comunicación de las mancomunidades con el

IICA

y el desarrollo de las páginas web o website integral, con

miras a establecer los enlaces con los países que están trabajando con los modelos de desarrollo rural con enfoque territorial. La tercera consultoría, relacionada con desarrollo territorial rural con identidad cultural, la tiene a su cargo la

RIMISP,

que es una organización que adelanta la valorización

de los activos culturales de nuestra región. Es una realidad que, si bien nosotros desarrollamos turismo, y lo hemos asumido como recurso valedero, es indispensable asegurar la identidad cultura y, en el entendimiento de que la cultura también es turismo, posicionarla como un producto que reportaría recursos importantes a las mancomunidades. Por eso, con el fortalecimiento en estos temas, podremos, desde nuestros territorios, irradiar el sentido de pertenencia de los Aymara por todo el continente, incluido Tagma (Perú) y Arica (Chile). La cuarta consultoría está a cargo de los

IICA,

actores participantes de la

CAN.

Su

espectro de trabajo contempla dos instancias: Desarrollo de capacidades y asistencia técnica para la formulación y puesta en marcha de proyectos. La primera consiste en fortalecer las competencias de los actores participantes mediante cursos virtuales y presenciales. En estas actividades hemos avanzado lentamente, por cuanto la plataforma tecnológica para el efecto es todavía incipiente pues, si bien existe internet, hay falencias en antenas repetidoras y telefonía móvil. Los talleres presenciales, que contemplan dos módulos, se han realizado conforme con lo previsto. La segunda instancia es responsabilidad de los IICA. Con ellos, trabajamos dos ideas de proyectos identificados, que pronto se presentarán ante las mancomunidades. Uno es el de desarrollo de praderas nativas para conservar el forraje de nuestros camélidos y el otro, es el establecimiento de un banco de germoplasma para la quinua real, pues se han identificado 24 ecotipos de la planta; por tanto, es indispensable crear el banco para asegurar la calidad de los cultivos y obtener la certificación de quinua real ante las entidades internacionales pertinentes en la Comunidad Europea, Estados Unidos y el Japón, y posicionar la quinua real en los mercados mundiales.

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P. Cuando ustedes hablan de la mancomunidad de los municipios separados, ¿en qué medida en realidad lo están? ¿Esa figura ha implicado una instancia burocrática adicional o la secretaría de cada municipio asume la carga burocrática para agilizar la gestión de la mancomunidad? ¿Cómo se maneja? ¿En qué nivel está Aymara sin fronteras? ¿Qué relaciones tiene con otras asociaciones en Perú, Chile? Si es a nivel municipal ¿cómo está el tema de la institucionalización? La mancomunidad es un intermediador de los municipios y su principal objetivo es el de fortalecerlos para propiciar su desarrollo. El municipio por sí solo, no puede generar proyectos, ser partícipe de programas y proyectos porque sus presupuestos son escasos; por tanto, es indispensable la asociación con la mancomunidad y otros actores, para hacer concurrencia en proyectos. Es así como el financiamiento de los proyectos los hace la mancomunidad con coparticipación de los municipios con sus recursos; ellos aportan el 5% de su presupuesto. Pero, los temas supramunicipales y municipales, son de competencia de la relación municipio–gobierno municipal–gobierno nacional–entidades internacionales. Los proyectos grandes los hace la mancomunidad a nivel de todos los municipios, porque el territorio y las vocaciones productivas son similares. En relación con la institucionalidad de Aymaras sin fronteras, actualmente estamos en la etapa de diagnóstico. Su cofinanciador es el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El estudio técnico–jurídico que determina el grado de institucionalidad avanza exitosamente. Por ejemplo, con el Perú ya establecimos La Alianza estratégica del Lago Titicaca con un marco jurídico que permite el funcionamiento independiente de los Estados. Entonces, contamos con un ente independiente que se articula con la mancomunidad, así: La Asociación de la

AMRAD,

la Asociación de municipios rurales de

Tagma, la de Asociación municipal de los municipios rurales de Arica, Paraquinatoca y Paracatá, la Comunidad de Aymaras sin fronteras (Oruro y La Paz) y la Mancomunidad de la Gran tierra de los Lipes.

P. ¿Cómo se integran y cómo funcionan los círculos técnicos temáticos? Si a todos los proyectos les han adjudicado recursos propios como cofinanciación para jalonar y

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garantizar que se apropien de los procesos, ¿Cómo orientan los recursos ¿De qué tipo son? ¿De orden público? ¿Privado? ¿Han constituido alianzas publico–privadas?

Los círculos técnicos temáticos están conformados por actores público–privados: El Gobierno boliviano en el ámbito nacional como departamental, las empresas privadas que se están desarrollando en la mancomunidad; las asociaciones de productores como la Cámara departamental de la quinua real, así como otras pequeñas asociaciones. Participa también la cooperación internacional, entre las que se cuentan: Suiza, Dinamarca, España; la CAD y la AECID, en el círculo del turismo. Los círculos técnicos temáticos se aglutinan en el Consejo de Desarrollo económico regional,

CODER,

el cual se constituye en un espacio

de concertación entre los tres círculos, lo que garantiza que los programas y proyectos sean equitativos, en cuanto a la distribución y manejo de recursos. De otra parte, una de nuestras preocupaciones es el financiamiento en la mancomunidad para asegurar la permanencia del soporte técnico y su sostenibilidad, lo que no siempre es viable. Los recursos destinados para asistencia técnica son, en parte, recursos propios y, en parte, financiados, tanto por el Estado como por la cooperación internacional y están ligados a períodos anuales. Esta situación es susceptible de convertirse en obstáculo para el flujo de capital que necesitamos en la operación.

P. Cómo formulan los círculos técnicos sus peticiones individuales o sectoriales? ¿Dónde se logra un consenso, una adición común para el desarrollo del territorio? ¿Cuenta la experiencia con un soporte técnico permanente? Los círculos técnicos temáticos se aglutinan en el Consejo de Desarrollo Económico Regional,

CODER,

el cual se constituye en el espacio de concertación para alcanzar el

consenso. Adicionalmente, para poder garantizar el éxito de los proyectos, contamos con un soporte técnico permanente.

P ¿Cómo ha sido el avance en el fortalecimiento de los círculos técnicos y su condición de ser espacios de concertación público–privada, para jalonar las mancomunidades pequeñas?

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En realidad, hasta el presente, no contamos con un financiamiento para los círculos técnicos porque no están claros los parámetros para su articulación. La administración de los recursos está a cargo de la mancomunidad, que los gestiona ante los organismos institucionales y los financiadores internacionales. De otra parte, con el diagnóstico realizado, ya hemos identificado los problemas en la articulación de los sectores más alejados hacia los círculos técnicos. Uno de ellos, está relacionado con la participación irregular de todos los actores, por cuanto nuestro territorio es muy extenso y existe gran dificultad para llegar a los sitios de reunión. Para alivianar este problema, pretendemos que la mancomunidad provea, para los más pobres, los recursos para los desplazamientos.

P. Dos preguntas: La primera reflexión gira alrededor de la competitividad entre la quinua y los camélidos. Entiendo que esta puede generar conflicto económico en la región; no obstante, nos parece que el tema de conflicto, como tal, no es negativo por cuanto, a partir de un conflicto, se puede llegar a consensos, a la resolución de diferendos y, en tanto no sean violentos, pueden llegar a ser positivos. Me gustaría saber cómo manejan el conflicto potencial entre los mismos pobladores, con intereses diferentes. La segunda reflexión, está relacionada con la paradoja que comentaba de la minería versus la preservación del medio ambiente; se tiene minería y también turismo; la minería podría generar unos recursos enormes a la región y el turismo, identificado como uno de los cuatro ejes principales para el desarrollo de la región, también. Entonces, me gustaría saber cómo,

bajo el marco de la mancomunidad,

se tiene pensado solucionar tal

paradoja. De otro lado, quisiera saber lo siguiente: las

mancomunidades no están

funcionando tal como se desearía; entonces, ¿qué implicaciones tiene ese funcionamiento inadecuado de para el desarrollo rural que se está realizando, y hasta qué punto es esencial o simplemente ideal? No vemos un conflicto apreciable entre la quinua versus los camélidos, pues no son círculos excluyentes sino interdependientes; esto es, si desaparece el de los camélidos, también lo hace la quinua, porque el abono orgánico lo obtenemos directamente de los primeros. Por tanto, el conflicto por resolver descansa en la delimitación definida de los círculos, en términos de un desarrollo sostenible y equilibrado, dado por el proceso de

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reordenamiento territorial, en cuanto se refiere al plan de usos de suelos de la mancomunidad En cuanto a la minería versus turismo, a la minería, desde la visión indígena, no la vemos como una actividad que pueda dañar el medio ambiente, pues para nosotros es primordial el respeto por la Madre Tierra. De hecho, nuestra identidad cultural está basada en el cuidado de la Pachamama (la naturaleza) y de nuestra Madre Tierra. Desde esta perspectiva, emprendemos las investigaciones pertinentes y las alianzas estratégicas con los pueblos indígenas que ya han fortalecido este espacio económico; es el caso de los acercamientos para intercambio de experiencias con el pueblo indígena de Nana en Alaska, en la Mina de zinc Red Dog, que es la más grande del mundo. En relación con el tema de que si las mancomunidades pequeñas están funcionando con eficiencia, la asistencia técnica de la

CAN

ha adelantado un diagnóstico de ellas para

conocer el estado en el que están las pequeñas, en Incahuasi y sus Lipes, para definir si las fortalecemos pues, de la decisión que tomemos, depende la distribución de los recursos. No obstante lo anterior, es indispensable que las mancomunidades pequeñas tengan un rol político – institucional de apoyo en los procesos de generación de programas y proyectos para la Gran Tierra de Los Lipes. Indiscutiblemente, no pueden funcionar como entes independientes, máxime, ad portas de la Ley de Mancomunidades, que irá a regular la conformación, inclusión y roles de mancomunidades y municipios bajo el marco de los procesos de desarrollo.

P. Una herramienta esencial para gestionar el territorio es el plan de desarrollo territorial, mediante el cual se define la visión y se articulan todos los sectores de la zona. En este territorio se encontró que este plan existe, a diferencia de otros, y se ve como un proyecto que cuenta con un equipo de asistencia técnica que operacionaliza el plan del desarrollo del territorio de dos formas: una, logrando que las mancomunidades pequeñas, se articulen al plan y, dos, gestionando su financiamiento, a partir de la formulación de proyectos. ¿Cuánto se ha avanzado en ese tema? En cuanto a las mancomunidades pequeñas articuladas a los planes de desarrollo económico local, la única que ha tenido una buena funcionalidad ha sido la mancomunidad del Sur de Los Lipes. Incahuasi tiene sus problemas, pues se presentan enfrentamientos de

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corte político entre los alcaldes. En Nor Lipes y Enrique Valdivieso, que cuentan con dos alcaldías, y donde está ubicado el municipio más fuerte y rico de la mancomunidad, Colchacá, dueño de la Minera San Cristóbal, se presentan pugnas en cuanto el manejo de las regalías por concepto de la minería.

P Desde fines de los noventa, Bolivia adelanta un proceso para promover la participación ciudadana, de acuerdo con la Ley nacional de participación popular. En el ámbito local, en las asambleas comunales o locales, la participación muchas veces no se da desde un enfoque tan sectorizado; por ejemplo, en los círculos técnicos, los productores de quinua probablemente son jefes de familia, con otros intereses, diferentes del de la promoción de la producción de su producto principal. ¿Cómo se están conciliando estos dos procesos paralelos de la promoción de la participación con la misma población? En los círculos técnicos y en las familias, en cuanto a la participación ciudadana, los actores reales no son los verdaderos productores; por eso no se presentan conflictos de intereses. De hecho, los círculos técnicos son más institucionales, hasta el momento. No obstante, estamos trabajando en la futura inclusión de los pequeños productores en el proceso.

Comentarios Bolivia, como Estado Plurinacional está encarando emprendimientos relacionados con el desarrollo rural de manera concreta y objetiva, de manera similar a como lo hace el Plan Nacional de Desarrollo para vivir bien, sustentado en cuatro pilares estratégicos. El primero es el de la Bolivia productiva, con un enfoque que básicamente busca cambiar la matriz productiva, del trabajo con materia prima, acompañada de saqueo de nuestros recursos naturales y la subvención de la población en estado de pobreza, a una productividad que genere responsabilidades de desarrollo productivo, valor agregado, mejores ingresos, acompañados del avance tecnológico e innovación tecnológica, lo que permitirá consolidar un desarrollo productivo sostenible. El segundo eje estratégico está relacionado con la Bolivia digna, cuyo propósito es erradicar la extrema pobreza, en términos de equidad, pues busca la distribución de los ingresos de manera equitativa. El tercero es la Bolivia soberana, estrategia que busca el

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país fortalezca su libre autodeterminación en lo que compete a sus decisiones soberanas. Y el cuarto eje, la Bolivia democrática, busca la participación efectiva de los actores productivos para que promuevan el destino de sus territorios y, por ende, el destino del país. Esos cuatro pilares son el sostén de los emprendimientos de desarrollo que se están ejecutando en mi país. Al respecto, el Estado Boliviano está buscando soluciones para encontrar un equilibrio y, de hecho, poder generar emprendimientos productivos sostenibles. Así mismo, a partir del proceso de planificación establecido en el

PND

para

vivir bien, se desprende el plan sectorial de desarrollo agropecuario que es denominado El Plan de la revolución agraria y rural. Este plan sectorial, que es el órgano rector del Ministerio del Desarrollo Rural y Tierras, establece el tema de revolución agraria que se refiere a la seguridad jurídica de los productores, a la distribución de tierras ociosas o acaparadas por sectores minoritarios y a los pequeños productores que son la mayoría poblacional de mi país. De hecho, el tema de la revolución rural está relacionado con el tema de la revolución productiva, dentro del marco del Plan Nacional de Desarrollo y ha definido el significado de desarrollo rural, de los emprendimientos que se generan en el marco del apoyo de la Comunidad Andina y del soporte que se recibe de la Comunidad Andina. Desde la presidencia de la CAN, promovimos, a partir del trabajo efectuado con los representantes de los países involucrados, la definición de los lineamientos estratégicos de desarrollo rural en el ámbito de la Comunidad Andina, proceso que está a la espera de la aprobación por parte de las instancias correspondientes. Adicionalmente, trabajamos en la constitución del Comité de Desarrollo Rural para la Comunidad Andina, que se constituirá en una instancia institucionalizada al interior de la CAN y que permitirá concebir emprendimientos, procesos de planificación y generación de modelos en el ámbito regional andino. También hemos trabajado en modelos y metodologías de evaluación para la región, que ya están en vigencia.

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La Gran tierra de Los Lipes, Bolivia

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Experiencias en la implementación del proyecto Desarrollo rural con enfoque territorial en el Sur del Tolima Marleny Cárdenas22 David Chamat23 Fanny Peñuela24

Marleny Cárdenas. Hasta el momento, el proyecto de Desarrollo rural con enfoque territorial se ha constituido en un aprendizaje invaluable, para la implementación de modelos para el desarrollo. El ente coordinador del proyecto es el Comité de Gestión Territorial, conformado por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, los once alcaldes de los municipios del sur del Tolima, la Red Unidos a través de sus cogestores, las empresas EPSAGRO, CORPOICA, dos delegados de cada una de las alcaldías y la Universidad de Ibagué, para un total de 22 delegados. En Colombia, el proyecto de la CAN, abarca un territorio bastante amplio, articulado en dos subterritorios. Uno de ellos es el sub territorio del Triángulo del Sur del Tolima, conformado por los municipios de Coyaima, Purificación y Natagaima, a las orillas del río Saldaña, una zona prácticamente plana, cuya población es de ascendencia indígena, Pijao, integrada por más de 33 comunidades indígenas. Su economía territorial está centrada en cultivos de algodón, maíz, arroz, plátano y se caracteriza porque las propiedades son pequeñas. El otro subterritorio es el del Sur del Tolima conformado por ocho municipios: Chaparral, Ortega, Roncesvalles, Planadas, Rioblanco, Rovira, Ataco y San Antonio. Esta zona presenta una topografía montañosa, enclavada en cordillera Central, y abarca todos los pisos térmicos. Cuenta con parques naturales y las cuencas del río Cucuana, Ata y Saldaña. Su economía territorial está basada, por una parte, en la producción agropecuaria, como Roncesvalles y, por otra, en cultivos como el del café. Se caracteriza porque, en su mayoría, son pequeños propietarios del territorio. Ambos subterritorios presentan un alto grado de pobreza, con un índice del 53.57%, que supera el promedio, tanto del Departamento como de Colombia. De hecho, las necesidades básicas están insatisfechas en su mayoría, y se requieren obras de 22

Primera gestora del municipio de San Antonio, Tolima Articulador del Proyecto. Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Tolima 24 Consultora, Universidad de Ibagué 23

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infraestructura que garanticen la calidad de vida de la población que, en un 65%, es rural; en otras palabras, es un territorio ruralizado. También existe una tasa de desempleo bastante alta.

Paisaje rural, San José de las Hermosas, Sur del Tolima.

De acuerdo con esta lectura inicial, el Comité de Gestión Territorial, a partir del aprendizaje y comprensión del proyecto, busca trabajar en coordinación porque es una región fragmentada y aislada, es un territorio muy amplio y las vías de comunicación dificultan el acceso por la mala condición en que se encuentran, especialmente en temporada invernal. Para lograr tal integración se han adelantado conversaciones de sensibilización y persuasión para convencer a las autoridades y a la empresa privada de la importancia de este proyecto, de carácter participativo e incluyente, cuya aplicación permite generar espacios de concertación, coordinación de compromisos y acuerdos en todos los órdenes; especialmente, en contar unas comunidades participantes e involucradas. Poco a poco, a partir de la labor de acercamiento realizada por el Comité de Gestión Territorial, se han vinculado los diversos actores, con quienes ya podemos hablar de desarrollo rural con enfoque territorial, mediante conversatorios para pensar sobre la

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importancia proyecto. Hemos trabajado en la plataforma tecnológica suministrada por la CAN,

instrumento que nos ha permitido conocernos a nosotros mismos dentro del territorio;

también, enterarnos sobre el estado en que están otros territorios de referencia de los otros países de la CAN, y apropiarnos de la importancia de ser territorio de referencia, pues vamos a ser un territorio modelo en Colombia. Luego, trabajamos con la matriz 5W2H, para determinar qué queremos hacer y por qué. Al efecto, buscamos desarrollar un proyecto en el que, unidos y articulados, desarrollemos una forma de generar bienestar, prosperidad y sustentabilidad para los once municipios del Sur del Tolima, con una nueva visión en lo ambiental, en lo social, en lo cultural, productivo e institucional, con el propósito de hacer competitiva esta región del Tolima. Queremos trabajar porque consideramos que este territorio tiene grandes potencialidades: El talento humano, pues nuestra gente es buena, trabajadora e inteligente. Los recursos naturales, porque poseemos una gran variedad de flora, fauna, bosques; somos productores de agua y tenemos mucha riqueza paisajística. El patrimonio cultural, en razón a que detentamos identidad cultural vasta y arraigada. Y, la vocación agropecuaria, en se trata de municipios ruralizados. No obstante lo anterior, también tenemos debilidades complejas que redundan en una situación social precaria y que, mancomunadamente, es necesario reconocer y superar. Algunas de ellas son las siguientes: La violencia; la incipiente capacitación para la producción y el mercadeo; la fragilidad de la infraestructura vial y servicios públicos; la ingobernabilidad; el desplazamiento por violencia o falta de oportunidades de trabajo; el uso irreverente de los recursos ambientales y la incredulidad y falta de confianza en relación con las acciones gubernamentales. Por las consideraciones anteriores, tanto en potencialidades como en debilidades, hemos comenzado el trabajo en los once municipios, unidos a las instituciones gubernamentales, en cabeza de la Secretaría de Desarrollo. En un futuro, quisiéramos que los ministerios de Protección Social, Agricultura y de Desarrollo Rural se uniesen para consolidar el proyecto. En este momento, contamos con el apoyo de la cooperación internacional. Sin embargo, en su calidad de proyecto a mediano y largo plazo, es necesario adelantar la definición e implementación de buen plan de desarrollo rural con enfoque territorial, a partir de la aplicación de las estrategias que hemos aprendido. Es así como, una

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vez realizado el diagnóstico inicial por parte de la CAN, en este año largo de trabajo hemos avanzado en reforzarlo con nuestros aportes. Así mismo, estamos trabajando en la búsqueda de actores locales, la comunidad, los vecinos, los otros municipios, la parte del Gobierno, la empresa privada, los líderes de la comunidad y la realización de asistencias técnicas, en número de tres, que nos han fortalecido bastante al respecto. Hemos aprendido que este proyecto de modelo de desarrollo con enfoque rural territorial debe ser una construcción colectiva; debe contar con una amplia participación mediante la vinculación de actores de todos los sectores, tanto públicos como privados, en todos los niveles; la capacitación a los involucrados en los modelos es fundamental; debemos tener en cuenta que la planificación está sujeta a constantes evaluaciones, pues se trata de un producto en proceso en construcción; también, la importancia de manejar insumos informativos como estadísticas y bases de datos útiles para la toma de decisiones; por último, la necesidad de generar un empoderamiento creciente en todos los involucrados.

David Chamat El Sur del Tolima, si bien es un territorio que ha pasado por grandes problemas sociales, económicos, políticos, ambientales e institucionales, cuenta con la ventaja de la gente; posee un capital humano valioso; cuenta con grandes ventajas que lo determinan como un territorio privilegiado, con posibilidades de convertirse en un territorio fuerte y emprendedor, gracias a la articulación que a través del proyecto se viabilice. Esto, seguramente le permitirá un desarrollo rural territorial sostenible en el tiempo. A continuación, describiremos los avances del proyecto en el territorio y, ante todo, presentaremos los resultados adelantados, conforme con los objetivos que se plantearon inicialmente. Con este propósito, haremos un barrido de las actividades y de las intervenciones que se han dado en los territorios. Para comenzar, accedimos a la Red de territorios rurales, un espacio virtual compartido por los cuatro países de la Comunidad Andina, que sirve para articular los diferentes actores e instituciones y conocer los avances del proyecto en el marco de los delineamientos del SESCAM.

A partir de dicho acceso hemos aplicado, difundido e implementado las diferentes

tecnologías para la informática y las telecomunicaciones, como soporte para la gestión del desarrollo rural con enfoque territorial en el Tolima. Por medio de dicha plataforma hemos

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Niños del Sur del Tolima.

cumplido el objetivo para la que se creó, como es la generación, transferencia y discusión de los conocimientos en torno al desarrollo rural con enfoque territorial, que se da al interior del Sur del Tolima, así como también con los países de la Comunidad Andina: Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia. Luego, a través del

RIMISP,

se desarrolló la consultoría en desarrollo rural con

enfoque territorial e identidad cultural, actividad muy valiosa pues nos permitió reencontrarnos con nosotros mismos, como territorio lleno de cultura y de riquezas naturales. El paso inicial para este proceso fue el reconocimiento y apropiación de los activos culturales y naturales en el territorio del Tolima. El segundo paso, con el apoyo de RIMISP,

consistió en el planteamiento de una estrategia articuladora de desarrollo rural

territorial con identidad cultural con base en productos individuales comercializados en sitio. Es decir, la identificación de los productos y marcas estrella que poseemos, teniendo en cuenta las denominaciones de origen y las marcas colectivas. Los productos identificados para el territorio del Sur del Tolima, fueron: Los cafés especiales, el cacao, los

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derivados lácteos del municipio de Roncesvalles, los bizcochos de achira de la zona plana del territorio Sur del Tolima y las artesanías de la Cultura Pijao. El tercer paso consistió en insertar estos productos en una estrategia articuladora pluridimensional, de tal manera que podamos generar desarrollo para el año próximo y los próximos diez años. La intervención, que ha sido transversal, tiene como propósito el fortalecimiento de capacidades para la gestión del desarrollo rural con enfoque territorial. De otra parte, el IICA ha brindado la asistencia técnica correspondiente, dirigida a los líderes de los municipios. Así mismo, estas capacitaciones nos han permitido movilizar y organizar a los actores locales en torno de la transferencia de los diferentes procesos del desarrollo rural con enfoque territorial. De igual forma, este trabajo ha servido para fortalecer los diferentes lazos existentes dentro del territorio, pues ahora pensamos y actuamos bajo el marco del territorio Sur del Tolima. En realidad, la intervención transversal ha propiciado la generación y fortalecimiento de una cohesión social, institucional y económica en la región, hecho que favorece, a su vez, el sentido de identidad hacia y con el territorio Sur del Tolima en un intangible que, creemos, se constituye en el elemento más valioso que, hasta el momento, nos deja el proyecto. Además, somos conscientes de que para la construcción de un territorio de referencia, modelo para el desarrollo rural con enfoque territorial, es imprescindible el afianzamiento del sentido de identidad, sin desconocer las diferentes dinámicas que se dan en el territorio; estas son dinámicas que, en torno de temáticas como el manejo del medio ambiente y de las festividades, nos han llevado a esbozar una construcción participativa del Plan estratégico rural para el Sur del Tolima, base para legitimar y ejecutar de manera integral, un proceso de desarrollo rural con enfoque territorial. Ahora, a partir del curso sobre Fortalecimiento en gestión bajo la tutoría del doctor Luis Fernando Restrepo, entendimos que la base para el modelo de desarrollo rural con enfoque territorial, aplicable al territorio está en trabajar, además del sector productivo, que constituía la orientación anterior, todas las dimensiones sectoriales, como la económica, social, institucional, geopolíticas, culturales, y, con ello, dinamizar y alcanzar un desarrollo proclive al mejoramiento de la calidad de vida en la región.

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Fanny Peñuela En este encuentro se han mencionado muchas de las razones por las cuales la Universidad se motivó para participar en este proceso, en presentar una propuesta a la CAN y, en prestar asistencia técnica; pero, fundamentalmente, tiene que ver con que la Universidad siempre le ha apostado a propuestas que contribuyan al desarrollo regional, a la articulación de territorios y, obviamente, a la proyección hacia lo nacional y lo internacional. Es así como, con la asistencia técnica en este proyecto, la Universidad tiene el propósito de empoderar y contribuir a que funcionarios, dirigentes y ciudadanos sean más conscientes de cuanto poseen y hacia dónde pueden llegar, y de fortalecer competencias para el desarrollo rural con enfoque territorial. Lo anterior significa que nosotros contamos con suficientes competencias en los actores locales y estamos hablando de competencias no sólo en los productores, sino en los gobiernos locales, el Gobierno departamental y en otras instituciones que intervienen en este momento en zona; es, pues, dejar unas instancias conformadas con unas competencias que les permitan ir trabajando en el tema de promover el desarrollo rural con enfoque territorial. Esta tarea la hemos realizado de la mano con el Comité de Gestión, en unas mesas de trabajo constituidas con todos los actores, tanto de instituciones privadas como públicas, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales. Hemos trabajado en capacitación inicialmente, para informar sobre el proyecto, su propósito e intención y motivarlos para que participen en el proceso, no como posibles beneficiarios, sino como actores efectivos que formularan sus propuestas y que, finalmente, participasen en la construcción y ejecución de unos lineamientos que se cumplan. En otras palabras, en sentar las bases que nos permitan delinear un proceso, una estrategia que, en el tiempo, permita alcanzar el desarrollo que queremos. Lo primero, entonces, fue convocar para este proyecto común, a los actores en estos territorios para que se reconozcan todos como personas que comparten un territorio común y contribuyen, desde sus aportes, en el fortalecimiento del tejido social, potencian sus capacidades e inciden en la articulación que esta propuesta Y, cuando lo articulación se haya logrado, puedan consolidar este proceso en el tiempo y proyecten su construcción a largo plazo. También, hemos trabajado en la realimentación de una línea de base para saber cómo estamos realmente y cuál es la oportunidad que se nos abre para desarrollar el trabajo.

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Con el capital humano de la región, que se constituye en la base social del proyecto, hemos adelantado conversatorios y discusiones que nos han permitido trabajar en lineamientos de principios, visiones, grandes objetivos y apuestas importantes que nos lleven a moldear el proyecto del plan común. Con aproximadamente 700 actores, provenientes de los cabildos, los resguardos, las juntas de acción comunal, las alcaldías municipales, el

SENA,

el Comité de Cafeteros, los productores, algunas empresas que

desarrollan proyectos y macroproyectos en la zona o que desarrollan algún tipo de explotación, como PETROGÁS, pretendimos contestarnos preguntas como estas: ¿Cuál es nuestro valor? ¿Qué oportunidades se nos presentan? Es un hecho que muchas de las organizaciones de productores, de mujeres, campesinos y jóvenes, creadas y constituidas legalmente, lo han sido para responder a ofertas institucionales; por tanto, si bien son fuertes, requieren que se reconstruyan como tejido social, para que ganen en pertinencia. Entonces, aquí hay una oportunidad enorme: primero, porque estos actores ya conocen sobre el proceso, han puesto a jugar sus intereses y están convencidos de que este es un camino seguro y un valor agregado que queremos resaltar. En este orden de ideas, hasta la fecha hemos caracterizado el mapa de actores; también hemos realizado el análisis sectorial e implementado las mesas de trabajo para fortalecer los lineamientos del proyecto. Inicialmente, hicimos un paneo de los territorios, para saber quiénes han llegado al proceso y a quiénes falta convocar. Todavía no hemos culminado la actividad por las siguientes consideraciones: Primero, porque llevamos un tiempo corto de trabajo; segundo, porque no todos están informados; también, porque no todos comprenden aún cómo es la participación y cuarto, porque no los hemos sabido atraer hacia el proyecto. Sin embargo, si bien no está completo el mapa de actores, ya sabemos quiénes son, qué hacen, cuáles son sus requerimientos, sus productos y sus activos culturales y cómo ha avanzado su empoderamiento, a partir de las capacitaciones. Realmente, el empoderamiento de actores es el principal resultado que ha obtenido la Universidad hasta el momento. Con los actores involucrados, llevamos a cabo el análisis de los diez elementos sectoriales que permiten definir un modelo de desarrollo, con el objeto de actualizar la información inicial. Encontramos que no todos los municipios cuentan con alianzas público-privadas. Adicionalmente hallamos, como valor agregado, la participación previa en los planes de

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Niña tolimense en zona cafetera del Sur del Tolima.

desarrollo territorial de los once municipios, bajo la normatividad vigente, a partir de 1997; entonces, contamos con unos planes de desarrollo territorial que si bien son muy esquemáticos o básicos, permiten tener unas visiones de desarrollo de muy largo plazo. Algunos municipios poseen, así mismo, formulaciones puntuales, en cuanto a planes de desarrollo y planes de trabajo, lo que facilita la articulación de los procesos de este proyecto con los planes municipales. En un encuentro, aquí en la Universidad, constituimos cuatro mesas de trabajo: La mesa ambiental, liderada por el

SENA.

La mesa económico–productiva, a cargo del Comité

de Cafeteros, la que consideramos muy pertinente, pues si bien estamos en territorio de cultura cafetera, la intención es el tránsito hacia un sistema diversificado, más sostenible. La mesa político–institucional, orientada por la Corporación Desarrollo y Paz del Tolima y articulada por varias instituciones, en la que participan, obviamente, la Universidad de Ibagué y la Gobernación. Y, la mesa social–cultural, bajo la dirección de la Universidad del Tolima. La propuesta de la Universidad con la conformación de esas cuatro mesas es la de fortalecer el trabajo y seguir de la mano con el Comité de Gestión en la dinamización del proyecto. Como resultado inicial de la jornada tenemos el avance en la identificación de

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elementos de visión y principios para constituir el horizonte ético del plan, aspecto que consideramos de vital importancia por sus implicaciones como producto de un trabajo colectivo. Finalmente, sabemos que el Sur del Tolima es un territorio que, a pesar de sus limitaciones, con todos sus inconvenientes e indicadores de pobreza, tiene una oportunidad enorme, no sólo por el momento que vive el país, ya que recién estrenamos un Plan de Desarrollo, sino también por la posibilidad de fortalecer la capacidad institucional para responder al desarrollo mismo, que es coyuntural, y a las acciones puntuales, como la prevención de desastres y las incorporaciones nuevas en todo el territorio. Sumado a lo anterior, es muy importante la participación de cuatro de los municipios del Sur del Tolima, Chaparral, Ataco Rioblanco y Planadas, en la propuesta del plan de consolidación del corredor Buenaventura–Macarena–Cauca, ventaja muy importante porque son cinco años de trabajo con el apoyo de una gestión internacional y con instituciones locales. Además, están los proyectos de la zona como el sistema de riego en el Triángulo, los proyectos de generación de energía en el corregimiento de Las Hermosas y todos los proyectos de empresas como Ecopetrol, Isagen,

EPSA Y

Petrobras.

Éstas son oportunidades que en este territorio no se pueden desaprovechar.

P ¿Ustedes tienen la intención de construir una hermandad al estilo de la Mancomunidad de Los Lipes en Bolivia? Sí, es una necesidad para el territorio y, si bien en este momento no tenemos una estructura como tal, trabajamos en ello a través del Comité de Gestión del proyecto. Como reto, consideramos que no solamente se daría bajo el marco del proyecto; también sería viable bajo en el territorio Sur del Tolima. Todo depende de las articulaciones que se logren y de los proyectos que se planteen. Apenas comenzamos la construcción de este proyecto.

P En Ataco hemos construido una herramienta de divulgación y reflexión: la Cátedra de Paz. ¿Considera que esta herramienta podría ser la estrategia para cambiar el prototipo de violencia por el de competitividad? Consideramos que la Cátedra de Paz de Ataco es una estrategia importante, valiosa y fundamental para construir la visión compartida de futuro y alcanzar el reconocimiento

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como territorio competitivo y de paz. Para lograrlo, se necesita trabajar mucho con nuestras comunidades campesinas para cualificarlas y potenciarlas. Adicionalmente, para transformar la idea tradicional de zona de conflicto, trabajamos en una propuesta relacionada con el componente de educación para la inclusión de la Cátedra de Paz en los planes educativos; específicamente, para el Sur del Tolima, requerimos de construcción de paz, desde la inclusión de las poblaciones que normalmente han sido excluidas en los procesos de desarrollo. Es necesario, entonces, fortalecer la plataforma tecnológica que en la actualidad es incipiente. Al efecto, hemos identificado experiencias similares en el Valle, Cundinamarca, Antioquia, y el Caribe, que podemos compartir en el Sur. Resaltamos que en este asunto se requiere, además de la voluntad de los gobiernos, la articulación de los corredores de ciencia y tecnología y de los involucramientos de las universidades del país, sobre todo en el Tolima. En efecto, ya hay una propuesta que reúne a varias instituciones e iniciativas en el Sur, ubicada, en este momento, en Purificación, que es el INNOVAR Tolima.

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Experiencias en la implementación del proyecto Desarrollo rural con enfoque territorial, en el territorio de Nabón de Azuay en el Ecuador. Manuel Urueña25

Nabón está ubicado en el suroriente de la Provincia del Azuay, y está conformado por las parroquias mestizas El Progreso, Cochapata, Las Nieves y la Parroquia de Nabón, e integrada por las comunas jurídicas indígenas de Chunazana, Puca, Shina y Morasloma. Su ecosistema se caracteriza por una topografía bastante accidentada, con pendientes abruptas que han contribuido a una erosión de los suelos, especialmente en la zona volcánica y en la zona de páramo, en las cuencas sedimentarias y bosques leñosos. Debido a lo variado de la topografía, tenemos diferentes altitudes, desde los 1.200 m.s.n.m., donde podemos cultivar frutas tropicales, productos de clima templado, hasta la los 3.000 m.s.n.m., donde tenemos los páramos y pequeños reductos de bosque nativo. En el territorio hay una población intercultural, integrada por grupos humanos de origen blanco con mestizo, etnia indígena Quechua y Cañar. Según el censo del 2001, Nabón cuenta con 15.121 habitantes de los cuales el 54% son mujeres y el 46%, hombres. Dicha población presenta una migración estacional interna del 80% de los hombres y una externa a diferentes países de Europa y Estados Unidos que representa el 3% de la población. Dentro de estos procesos hemos visto que más del 90% de las familias complementan la supervivencia con la agricultura familiar. Además, a causa de la alta migración masculina, la mujer asume, en buena parte, la producción agropecuaria. Derivado de ello, el ingreso anual per cápita, al 2005, es de US$2.400 y la familia promedio es de seis miembros. Uno de los procesos que Nabón ha vivido como cambio profundo arranca a partir del año 1996 y es la nueva forma de gobernar; una manera diferente de manejar un municipio que implica trabajo conjunto con las comunidades, para detectar los requerimientos, acordes con las diferentes necesidades de cada comunidad. Este proceso de gestión participativa nos ha permitido comenzar a trabajar en seis ejes: Desarrollo económico, fortalecimiento institucional, agua segura para la salud comunitaria, 25

Coordinador del proyecto territorio de Nabón de Azuay en Ecuador. Representante de la Asociación de productores del Cantón Nabón.

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conservación de los recursos naturales, desarrollo de capacidades humanas, y niñez y adolescencia.

Escudo de la Ilustre Municipalidad de Nabon.

Todos estos ejes se insertan en un sistema de planificación cantonal, en el que la población define las actividades por desarrollar, obviamente con el apoyo técnico y con la dirección técnica, pero en términos de respetar lo que la comunidad y las familias decidan. La estructura del Sistema Cantonal se inicia por las comunidades; son ellos quienes planifican sus actividades con el presupuesto participativo que se les ha asignado, atendiendo a ciertos criterios por parte de la municipalidad. Además, las comunidades tienen un presupuesto participativo comunitario. A nivel de Parroquia tenemos el Plan de Desarrollo Parroquial que también se sustenta con el presupuesto participativo parroquial y en el Cantón, con el Plan de Desarrollo Cantonal, que tiene el presupuesto participativo cantonal, que corresponde al 30% del presupuesto general del municipio.

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A estas alturas de nuestro comentario, hemos hecho un recuento de lo que ha sido este proceso, durante unos diez años, aproximadamente. Ahora, este trabajo previo, sumado al paulatino mejoramiento de la calidad de vida, nos ha permitido estar dentro del espacio de la Comunidad Andina de Naciones. De hecho, creemos que este proceso mejorado, de alguna manera, la forma de vida de las personas. Por eso, hace poco más de un año, Nabón forma parte del Plan de Desarrollo Rural con enfoque territorial de la Comunidad Andina de Naciones. Es una etapa nueva que busca contribuir a la reducción de la pobreza y al desarrollo rural y local sostenible de sus territorios. Este proceso está basado en una articulación institucional, en una participación de hombres y de mujeres para promover, a partir de su participación, la sostenibilidad del desarrollo y, también, trabajar como una red integrada de proyectos, Para lograrlo, tenemos las siguientes estrategias: El fortalecimiento institucional, el desarrollo económico y el desarrollo social. Uno de los objetivos del fortalecimiento institucional es el propender por el por una institucionalidad más fuerte y promover el rendimiento óptimo del municipio y juntas parroquiales, bajo principios de planificación estratégica y el manejo eficiente y sostenible de los recursos naturales. Para trabajar estos modelos de desarrollo rural territorial, hemos tenido la necesidad de conformar un equipo de facilitación, integrado por los técnicos de los municipios y por técnicos externos, contratados, para el efecto. Entre los resultados está la reactivación del Comité de Gestión Interinstitucional, con el que trabajamos el plan estratégico y de ordenamiento territorial del municipio en convenio con la Universidad de Cuenca, y el proyecto de desarrollo rural con enfoque territorial. Otro de los resultados es tener prácticamente implementado un dispositivo de monitoreo, seguimiento y evaluación para las actividades que desarrolla la municipalidad en su territorio. Como bien sabemos, la actual Constitución nos exige este tipo de dispositivos y solicita indicadores de gestión por resultados; por tanto, los municipios del país tenemos estas herramientas para poder dar cuentas hacia los poderes centrales de las actividades que se vienen realizando en el territorio. Para la estrategia del desarrollo económico tenemos que articular los ejes económicos, productivos socio-organizativos y de concertación institucional a los lineamientos propuestos por el Plan Nacional de Desarrollo y por el Plan Regional de

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Desarrollo, vigente por las gentes, en el Ecuador, planificación estratégica y el manejo eficiente de los recursos. Para consolidar esta estrategia, en Nabón manejamos seis mesas temáticas, que son: Desarrollo Económico, Salud, Financiera, Derechos, Ambiental y la más reciente, Turismo. Entre los procesos que hemos venido trabajando dentro del modelo de desarrollo rural con enfoque territorial ha sido la reactivación de la mesa de Salud, la mesa de Finanzas y la mesa de Derechos. La mesa de Turismo la creamos, últimamente, con el fin de explotar nuestros recursos turísticos, para lo cual elaboramos un plan de turismo y un plan de competitividad territorial. A la fecha, tenemos alrededor de ochos grupos de emprendimientos productivos que conforman la mesa de Desarrollo Económico. Con cada uno de ellos, trabajamos un plan por cada grupo de productores, Cuando estuvieron listos, hicimos un consolidado que nos permitió trabajar en un plan de competitividad territorial que, a futuro, nos va a servir de herramienta, para poder ir fortaleciendo a cada una de las mesas temáticas; especialmente a la mesa de Desarrollo Económico. Adicionalmente, dentro del Plan de Competitividad, realizamos talleres sobre la sensibilización a cada una de las mesas temáticas. Al respecto, mencionamos el taller efectuado con la cadena productiva de cuyes, con la de hortalizas, con los productores de horchatas, con los productores lácteos, con los productores de artesanías y fresas. También contamos con estudios sobre el plan de competitividad, para lo cual se han hecho sondeos de mercado, caracterización de las organizaciones y análisis de los costos de producción para cada uno de ellos. Otro de los estudios realizados fue el análisis de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas en cada una de las subáreas del Cantón Nabón, con énfasis en tres temas que consideramos muy importantes: El agua, tanto de consumo como de riego, las vías de acceso y la educación. Abordamos estos tres temas, por cuanto son aspectos vitales que nos definen: Si no tenemos buena calidad de agua, no hay buena salud y no va a haber gente que trabaje en los espacios en donde se necesita la mano de obra. Igualmente si tenemos una buena producción pero no contamos con vías de acceso ni con educación de buena calidad, tampoco podemos hablar de un buen plan de competitividad. Entonces, es esencial incorporarlos al plan de competitividad territorial. Contamos con un plan estratégico de turismo para cinco años y hemos puesto en marcha eventos de capacitación en subáreas o parroquias, con el fin de que la

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población vaya empoderándose de los procesos pertinentes; también hemos hecho talleres de sensibilización en temas de participación, liderazgo y la nueva Constitución en las cinco subáreas. Sumado a lo anterior, hemos adelantado la construcción de planes estratégicos y pruebas por cada una de las cadenas productivas y hoy podemos presentar un logro bastante importante: la marca territorial. Trabajamos en la comercialización de los productos de cada grupo con diferentes marcas. La idea es que todos manejen una sola marca, que ya registramos: la marca Nabón productos limpios que cobija todo el Cantón. Como, actualmente, la Constitución ecuatoriana no nos permite, como municipio, desarrollar la actividad de producción, hemos firmado un convenio de concurrencia con el Gobierno Provincial del Azuay para que nos autorice a hacer agricultura o apoyar al tema del desarrollo económico con la participación en recursos del Gobierno Provincial y la Municipalidad. En cuanto a la identidad territorial, consideramos los fundamentos del ente articulador de Nabón productos limpios. Uno de ellos es la visión a futuro que consiste en posicionarse como cantón ecológico. Otro es el reconocimiento de que los actores son sujetos de derechos y no objetos para el desarrollo, y que su producción es una alternativa para que las familias del Cantón alcancen la suma causa. De hecho, La suma causa es el buen vivir, a partir de la confianza en las propias capacidades y la menor dependencia externa en los procesos productivos. En otras palabras, es una apuesta por la vida de sus gentes, que está asentada en un ecosistema totalmente frágil; va más allá de lo económico y productivo pues quiere construir solidaridad y confianza; a pesar del riesgo de su incipiente desarrollo, propugna porque se multipliquen oportunidades para las estrategias colectivas que apunten al desarrollo sostenible. En lo que compete a la comunicación, Nabón cuenta con la nueva tecnología que permite la interconexión, tanto con la CAN, con la mayoría de los centros educativos del territorio y con los demás cantones y todos los involucrados con este proyecto. La implementación de los sistemas de comunicación es uno de los resultados más sobresalientes en nuestro trabajo pues nos ha permitido incorporar nuevos actores en el proceso de integración andina; optimiza la seguridad y la confiabilidad de la información, reduce costos, abrevia pasos y propicia una mayor dinámica en la toma de decisiones.

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Ahora bien, la experiencia de este trabajo ha sido muy agradable. Hemos conocido a diferentes actores de otros países, ciudades y provincias que nos ha alimentado para poder seguir avanzando. De hoy en adelante nos queda un camino muy largo por recorrer, ya que el desarrollo local es un proceso que continúa por el resto de la vida.

P. En nuestros países el espíritu de la presupuestación participativa ha sido malinterpretado y solo se ponen a disposición de las comunidades unos porcentajes pequeños. En el Ecuador ¿con qué criterios se define el porcentaje de presupuesto que se asigna participativamente? En el año 2000, iniciamos el trabajo de presupuestación participativa con una distribución sin mayores criterios, aparte de saber que todos recibirían una cantidad igual de dinero. A partir del año 2002 se realizó un convenio con la Universidad de Cuenca, con el Programa Interdisciplinario de

PIRLOS,

y obtuvimos los siguientes criterios de distribución

del presupuesto: 1) La distribución igualitaria corresponde al 15% del presupuesto. 2) A mayor población, mayor presupuesto, correspondiente 40% del presupuesto. 3) Por pobreza, por necesidades básicas insatisfechas, un 25%. Y, por territorio y ambiente, el 20% Estos criterios tienen sus subcriterios.

P Durante el proceso, ¿cuáles fueron el mecanismo, los espacios y los momentos para lograr que las agendas participativas fueran tomadas en cuenta por los gobiernos locales? Contamos con reuniones comunitarias para definir las actividades por desarrollar de acuerdo con los presupuestos y las actividades que así lo requieran; también tenemos la Asamblea Parroquial trimestral, que realiza el seguimiento y la evaluación de las actividades así como la planificación de las actividades para el siguiente trimestre; en cuanto al Cantón, hay tres asambleas ciudadanas: en abril, agosto y noviembre, en las que la gente participa, opina, sugiere, evalúa. Son los espacios en donde el poder lo detenta el pueblo.

P En el ámbito nacional, en Colombia contamos con una instancia que se denomina Consejo Territorial de Planeación. Estos consejos definen la estrategia y la planeación que

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se hace desde los gobiernos locales. Quisiera saber si en el Ecuador ese esquema existe y cómo se articula con el sistema que ustedes han construido. Contamos con el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan Nacional del Buen Vivir. Algunos artículos de la Constitución y del Plan Nacional del Buen Vivir han sido considerados dentro del Plan de Desarrollo de Nabón. Por tanto, existe una articulación bastante profunda entre los dos.

P ¿Qué ocurriría si un cantón surge al lado de Nabón e hiciese su marca y su plan de turismo? ¿Promocionarían el uno frente al otro? La generalización de este proceso en un país, hay que manejarla con un poco de cuidado; no es lo mismo gestionar un municipio que crear un territorio. El turismo recién está iniciando; sin embargo, los procesos participativos han servido como modelos para algunos de los otros cantones que están en la región; ellos han considerado aspectos que nosotros trabajamos con el fin de incrementar participación en los demás cantones vecinos del Cantón Nabón. En lo que toca al turismo, cada uno somos distintos y tenemos diferentes atractivos; todo depende de cómo manejar lo que tenemos y ofrecemos, especialmente, en los recursos naturales. Los avances mostrados en Nabón nos han servido mucho y creo que se constituyen en un referente importante. Al respecto, hay dos temas que considero importante resaltar para complementar: Uno es el trabajo que se está haciendo con el RIMISP, en Colombia y en Bolivia, sobre la asesoría para incorporar la dimensión cultural, y no sólo el desarrollo rural con identidad cultural. En el caso del Ecuador, igualmente se han identificado los activos culturales y, sobre todo, se ha trabajado para reforzar la producción agroecológica, como un criterio competitivo, si se entiende que esta es la base de su identidad cultural. El otro tema está relacionado con los sistemas virtuales de comunicación. De hecho, en el proceso que se ha desarrollado junto con el

IICA,

veinte personas de Nabón se han

capacitado en el programa virtual de Desarrollo rural territorial. Incluso, también participaron en otro curso virtual de Gestión del desarrollo económico territorial con personas de otros países.

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Proyecto agrĂ­cola en Nabon.

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Experiencias en la puesta en marcha del proyecto : Desarrollo rural con enfoque territorial en los municipios de Puno, Provincia de Chucuito, Distritos de Juli y Pomata en el Perú José Palomino 26 Francs Waman27 Leoncio Mamani28

Cuando empezó el proceso de identificación del territorio en el cual se iba a llevar a cabo la experiencia, hicimos muchas consultas en dónde había algún nivel de experiencia en articulación, tanto en organizaciones privadas como en el Estado y los gobiernos locales. Encontramos el proyecto Sierra Sur y el proyecto llamado Microcorredores de

FONCODES.

Hablamos sobre la manera como las asociaciones de productores se vinculaban con los gobiernos locales, con cierto nivel de articulación y, así, elegimos esta zona, para aplicar el proyecto Modelo de desarrollo con enfoque rural territorial. Consultamos los alcaldes de Juli y de Pomata quienes aceptaron participar. El Gobierno del Perú ha prestado su apoyo ya que nos hemos dado cuenta de que nuestra focalización ha mejorado en la medida en que se han empezado a transferir muchas de las funciones y de los presupuestos a los gobiernos locales. Hay algunos avances que se pueden mostrar: Geopolíticamente, en la parte sur del Perú se encuentra el Departamento de Puno con la Provincia de Chucuito y, en ella, los distritos de Juli y Pomata, donde trabajamos el modelo de Desarrollo Territorial. Ambos territorios están a la orilla del Lago Titicaca, colindantes con la frontera boliviana. Topográficamente, con una altitud que oscila entre los 3.820 y los 5.000 m. se presentan tres pisos ecológicos: el lacustre, a orillas del lago, dedicado a la agricultura, la crianza de truchas y al turismo; el intermedio con los cultivos de quinua y papa y el alto, dedicado a la ganadería de camélidos suramericanos, la alpaca y la llama. La población de los territorios de Juli y Pomata es, en un 75%, rural y el 25%, urbana. La zona rural está dedicada al trabajo de la agricultura y, en su etapa incipiente, a la ganadería. Los ingresos de las familias son mínimos, con un promedio de US$50 mensuales, que no alcanzan para cubrir el costo de la canasta básica familiar. 26

Regidor de la Municipalidad Representante del Comité de Gestión Leoncio Mamani 28 Miembro del equipo técnico ADESPA 27

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La ciudad de Juli se caracteriza por sus cuatro templos, construidos por los jesuitas, por lo que es conocida como La pequeña Roma de América. Pomata tiene, también, un gran templo en honor a Santiago Apóstol pero, a pesar de su atractivo, tanto Juli como Pomata padecen grandes problemas sociales, económicos y de salubridad, debido a los escasos recursos que generan; por tanto, encontramos desnutrición, pandemias respiratorias y gastrointestinales, entre otras. Ahora, para el trabajo de articulación del proyecto, tuvimos en cuenta que nuestro país está viviendo un proceso de descentralización. La coyuntura política actual, de hecho, promueve la descentralización del Estado, a través del enfoque territorial, en el que los gobiernos locales son los ejes del proceso para promover la construcción de los territorios; entonces, no podemos dejar de lado a la municipalidad pues el enfoque está orientado a trabajar el proceso de desarrollo de cada una de las comunidades que conforman los municipios. En el caso que nos compete, la sociedad civil organizada de los distritos Juli y Pomata se constituyen en instituciones de desarrollo local, apoyadas por entidades de desarrollo nacional y por la cooperación técnica internacional que promueven el desarrollo rural con enfoque territorial, entre ellos, la Unión Europea y la Comunidad Andina de Naciones. Pero, lograr que la sociedad civil se organice para el trabajo no es tarea fácil, por cuanto la gente está acostumbrada a trabajar con las manos abiertas para recibir donaciones o apoyos por lo que es difícil que tomen conciencia. Sin embargo, se están haciendo reuniones constantes con el fin de de dar a conocer el trabajo. Para comenzar, este proyecto se apoya en el Grupo ad hoc del desarrollo rural, legalmente constituido el 12 de diciembre de 2006, conformado por representantes del Ministerio de Desarrollo y de la Mujer y el de Desarrollo Social, la Presidencia del Consejo de Ministros, el

EIE,

el

ICA,

y la Secretaría General de la

CAN,

y se inicia a partir de las

experiencias institucionales de los proyectos de los microcorredores; para este caso, el microcorredor Puno–Cuzco, socios económicos de

FONCODES,

el Plan de Gestión de

Recursos Naturales y el proyecto Sierra Sur. Localmente, conformamos el Comité de Desarrollo Territorial Juli y Pomata, legalmente constituido el 11 de marzo de 2010, e integrado, entre otros actores por el CODER, la Agencia Agraria de Juli,

FONCODER,

el Gobierno Regional, la Gerencia de Desarrollo

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Regional y Económico y la Dirección Regional de la Producción. Para ejecutarlo, creamos tres mesas temáticas de trabajo: La Mesa político institucional, la socio cultural y la económico ambiental. Estas se reúnen permanentemente con la población y los representantes de la municipalidad para, conjuntamente, definir y ejecutar las actividades por seguir. Como en los demás proyectos con la CAN, utilizamos la plataforma virtual que nos permite la comunicación en materia de desarrollo rural, con el propósito de dinamizar el proyecto y compartir el trabajo con los otros países involucrados. Uno de los avances del proyecto es el énfasis a las capacitaciones en comportamientos de consumo y buena salud, porque consideramos que, si no educamos en materia de consumo, vamos a seguir teniendo niños desnutridos y, si no sensibilizamos a la familia y la región en materia de salud, tendremos más niños malformados y pandemias. De hecho, la malnutrición y las enfermedades traen, como consecuencia, una población improductiva. En consonancia con lo anterior, los objetivos de asistencia técnica de este modelo buscan promover el desarrollo territorial sostenible, de tal manera que cada comunidad pueda mantenerse en el tiempo y no tengan que esperar, del Gobierno o de las ONG,

dádivas o regalos, sino que cada una alcance su autonomía y contribuya a la reducción

de los índices de pobreza y desarrollo humano, para alcanzar una mejor calidad de vida de los pobladores de nuestro territorio. Los objetivos específicos se dirigen a fortalecer las capacidades institucionales de los equipos técnicos y políticos de gobiernos locales e institucionales de Juli y Pomata en la adopción del enfoque territorial y rural, para una gestión local participativa y concertada; también, el desarrollo económico bajo el enfoque de desarrollo rural territorial, mediante la promoción de redes para competitividad territorial, con el uso responsable de los recursos naturales, orientados a mejorar los ingresos económicos. Asimismo, busca optimizar los procesos de desarrollo social y humano, para mejorar la calidad de vida de la población y construir una ciudadanía participativa, concertadora y vigilante en la gestión local, para una gobernabilidad en el territorio. Por último, pretende generar mecanismos de sociabilización y réplica, actividad que, consideramos, es crucial para emprender soluciones e implementar estrategias.

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Sierra Sur, Perú En cuanto a los resultados de este proyecto de Modelo de desarrollo rural con enfoque territorial, nos centraremos en aquellos esperados, antes de empezar el proyecto con asistencia técnica. Desde julio de 2009 comenzamos a trabajar en los resultados que hoy presentamos, a partir del análisis juicioso en los planes de desarrollo local de Juli y Pomata; nos propusimos reorientarlos y reconstruirlos como planes de desarrollo local concertados con enfoque territorial. Al efecto, trabajamos en los lineamientos por seguir, conjuntamente con las instituciones público–privadas, a partir del diagnóstico inicial de la situación real de dichos territorios.

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Luego, como mencionamos anteriormente, conformamos las mesas temáticas, cuyas actividades centrales descansaron en la conformación y el fortalecimiento de gestiones en el modelo de desarrollo territorial. En esos espacios elaboramos el plan operativo anual, como un instrumento operativo por las funciones de la política institucional y nacional. Cuando tuvo lugar la asistencia técnica en gestión local con enfoque de desarrollo territorial, presentamos los informes sistematizados del PNUD y del Plan Concertado en Juli y Pomata, con proyección al 2021, trabajo que contó con la participación tanto de la sociedad civil como de las instituciones públicas y privadas, desarrollado en varias etapas, con el concurso de las mesas temáticas e independientemente de los procesos electorales. El segundo resultado es la plataforma público–privada, que se ha constituido en el espacio privilegiado para la concertación horizontal. En esta actividad hemos avanzado, con la divulgación del trabajo político y social, y cultural y ambiental y la definición de reglamentos y funciones. Como un resultado adicional, logramos la participación e involucramiento de los funcionarios y líderes locales y municipales de asociaciones y de instituciones públicas, bajo el marco de este enfoque. De hecho, con base en las acciones desarrolladas y aprobadas por las mesas de trabajo, los representantes de las asociaciones públicas y privadas y la sociedad civil, están comprometidos en el territorio. Este es un valor agregado valioso por cuanto existe compromiso en todos los sectores, desde la base territorial. A este programa de formación lo llamamos Martes y jueves territoriales para ambas municipalidades. Para el 2011, las dos municipalidades han desarrollado capacidades centradas en un enfoque territorial porque, al actualizar su plan de desarrollo local, con su misión, visión y con planes estratégicos al día, tienen aprobada por una normatividad, que es Ordenanza Municipal. Las mesas temáticas de trabajo desarrollaron actividades como las siguientes: La Político–Institucional elaboró un plan de incidencias políticas que incluyó la articulación entre los gobiernos local, regional y nacional; el roro de Desarrollo para todos los alcaldes y regidores; el acuerdo de la Ordenanza Municipal con la normatividad vigente; reuniones periódicas con los alcaldes de Juli y Pomata, las instituciones, públicoprivadas y los líderes locales y regionales; el plan de reordenamiento, ordenamiento y acondicionamiento territorial; la formulación de proyectos relacionados con desarrollo

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territorial, en los talleres de capacitación de la administración del presupuesto participativo del año 2021.

Niño Juli Pomata En la mesa Económico Social, en la que contamos con grandes potencialidades, definidas en las sucesivas reuniones de los actores participantes, se ejecutaron las siguientes actividades: Se elaboró el Plan de promoción de participación ciudadana y el de promoción delDistrito de Pomata, dirigido a los líderes, con reglamentos y propuestas; se puso en marcha el programa radial Campesino, transmitido lunes y miércoles, con amplia cobertura. Otro de los resultados fue la construcción de herramientas de gestión como planes de potencialidades, el plan de competitividad, un mapa de actores, los planes de desarrollo local concertados, el análisis funcional, la información territorial a los gobiernos locales, los planes de trabajo, reglamentos de cada mesa y los planes de incidencias.

P Según

el objetivo por ustedes propuesto de construir una ciudadanía mucho más

consciente, participativa y vigilante, quisiera que nos ampliara un poco si la estrategia que

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ustedes emplearon es de acción formativa simplemente o si lleva un interés deliberado por el proyecto. Ha sido difícil plantear una estrategia para una toma de conciencia a la población pero la participación de las comunidades en los procesos del presupuesto participativo ha ayudado para que comprendan que el proceso fortalece la formación personal de cada uno y, por consiguiente, la de las comunidades. Por tanto es un una acción formativa con interés deliberado por y para el proyecto.

Mujer Rural de Juli y Nubia Garcia. Grupo Ad hoc Colombia

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.


80


3

Logros y retos del modelo de desarrollo rural con enfoque territorial en los subterritorios de la comunidad andina de naciones

Experiencias en la implementación del proyecto integrado de desarrollo rural con enfoque territorial Johnny Ariza29 Hugo Rodríguez30 Adriana Cano31 Mario Barreto32 Martha Viana33

Nuestra intención es resumir un proyecto que vale diez millones de euros, ejecutado en seis regiones en tres años de trabajo intenso. Se ha trabajado con la Unión Europea en Colombia, a pesar de que este es un país de renta media, por la cooperación bilateral que se ha desarrollado desde el 2007 bajo un documento estrategia-país, cuyo eje principal es el interés de la Unión Europea de establecer un acuerdo con el Gobierno de Colombia para construir una paz duradera en el país. La Unión Europea ha desarrollado, entre varias estrategias, una de corto plazo, destinada a la ayuda humanitaria a las víctimas del conflicto. Otra estrategia de mediano plazo, de apoyo a iniciativas regionales de desarrollo y paz, bajo la premisa de que, para poder resolver el conflicto en Colombia, es necesario abordar las causas estructurales que generan este conflicto, la inequidad, la pobreza, la ilegalidad. La principal herramienta de trabajo en esta estrategia de mediano plazo es la de 29

Gestor responsable– Delegación de la Comisión Europea en Colombia, DELCO. Presidente de la Red de ADELES de Colombia, creador y gerente de ADELVEL, Agencia de Desarrollo Local en la Región de Vélez, Santander. 31 Miembro del Equipo de Gestión de ADELES. Representante de Ministerio de Comercio, Industria yTurismo. Dirección de MI PYMES. 32 Coordinador regional del Proyecto en Boyacá. 33 Gobernación del Valle del Cauca. 30

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los laboratorios de paz. Es el caso del Programa de Desarrollo y Paz del Tolima”. En los Laboratorios de Paz, la Unión Europea ha invertido más de cien millones de euros; con la nueva fase de implementaciones se está pensando en agregarle 66 millones de euros adicionales, tanto para la consolidación de los terrenos en los territorios en donde se ha trabajado como para la replicación de los terrenos en los territorios adicionales. En el largo plazo está la propuesta para fortalecer la capacidad del país, aumentar su competitividad y mejorar el comercio interno y externo. En esta estrategia, obviamente, cabe el acuerdo comercial que se está firmando entre la Unión Europea, Colombia y Perú, que ya pasa a ratificación en los parlamentos de cada uno de los países y, por supuesto, en el Parlamento Europeo. Las consideraciones previas nos llevan a preguntarnos, ¿por qué nació el proyecto? Su génesis es muy similar a las que se han mencionado en este Encuentro, pero vinculado al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, debido a que casi siempre los proyectos de desarrollo rural se confunden con aquellos de desarrollo agrícola o pecuarios; también a que, casi siempre, quienes estamos en ese tipo de proyectos somos agrónomos, ingenieros forestales o veterinarios y creemos que el asunto se reduce a producir. Pero, el asunto es más complejo: primero tienes mirar quiénes son los compradores, ver sus necesidades e intereses, para luego empezar a elaborar las cadenas productivas. Por esto quisimos desarrollar este trabajo con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ViceMinisterio de Desarrollo Empresarial y la Dirección de

MIPYMES;

y, por eso, el proyecto

solo recibe apoyo en los eslabones finales de las cadenas productivas que estamos asesorando, es decir, en el mejoramiento de la calidad del producto o en la agroindustrialización de los productos que tienen que ver con el agro y mercadeo con comercialización. El proyecto tiene seis millones de euros de aportes de la Unión Europea, 1.7 millones de euros de aportes del Ministerio, y llega a casi diez millones de euros, con aportes de gobernaciones, alcaldías, actores locales y empresa privada. El proyecto está previsto para cinco años. El objetivo general del proyecto está relacionado con un crecimiento económico con equidad para generar mejores condiciones de vida en el país, pero con un ingrediente adicional muy claro y es que genere empleo en zonas rurales.

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Para definir los objetivos específicos, nos apoyamos en la política de desarrollo empresarial del Gobierno, concretamente en el instrumento de fomento empresarial, FODEPYME,

que presenta como debilidad que no logra territorializarse de manera adecuada,

por cuanto muchas de las entidades territoriales son no gerentes del desarrollo territorial. Entonces, pretendimos obtener dos grandes resultados: Uno, el fortalecimiento del sistema nacional de apoyo a las MIPYMES, con énfasis en MIPYMES rural y otro, en el que nos vamos a centrar, que es el de lograr que las iniciativas locales rurales se incorporen a los mercados nacionales, regionales e internacionales y, con eso, garanticen empleo, ingresos y bienestar para todos. En sí, los objetivos específicos se constituyen en una apuesta metodológica para territorializar la política pública en el sector empresarial. Por ello, la Unión Europea acordó con el Gobierno de Colombia aplicar una metodología con enfoque líder que consiste en la vinculación de iniciativas de desarrollo rural para cada territorio específico, con sus particularidades. Esta orienta a los actores para determinar cómo desarrollar el enfoque, qué procesos claves se deben seguir para garantizar la eficacia del proceso de manera que luego sea sostenible y jalone el desarrollo económico en un territorio. Por tanto, trabaja bajo los siguientes criterios: Territorial, ascendente, integrado, de innovación, de financiación y de gestión de proximidad. Estos principios se han aplicado en nuestro proyecto de desarrollo económico local, en un enfoque metodológico integrado que se aplica en seis regiones del país que presentan las siguientes características: Son territorios sub departamentales pero supramunicipales, es decir, agrupan varios municipios, pero están dentro de estructuras departamentales. Son homogéneos, social, económica, ambiental y culturalmente. Cuentan con una masa crítica regional suficiente, es decir, hay suficiente institucionalidad y participación del sector privado y la sociedad civil como para generar consensos y que todos puedan jalonar para el mismo lado. También, detentan una articulación estratégica en corredores urbanos-rurales de desarrollo económico. Para escoger las zonas tuvimos que priorizar regiones que no tuvieran problemas extremos de aislamiento y violencia, pues la seguridad es una condición para el desarrollo. No es fácil pensar en desarrollo económico local, en articulación de actores, en agendas comunes, si la gente vive con miedo. Finalmente, buscamos territorios en los que los actores locales le apostaran y creyeran en la propuesta. Estas regiones son: Los Montes de

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María en el Norte; la Olla del río Suárez y el valle de Tenza en el centro del país; la región del río Ariari, la ciénaga de La Zapatosa y La zona BRUT. La Ciénaga de La Zapatosa está ubicada al lado de la explotación de carbón a cielo abierto más grande del país, a cargo de la Drummond y es un área de desarrollo económico, susceptible de generar capacidades y desarrollo económico no dependiente de la actividad minera en los territorios aledaños. La región de los Montes de María, que comprende seis municipios en Bolívar y seis en Sucre, presenta complicaciones enormes cuando se comienzan a hacer negociaciones con los alcaldes y gobernadores o las Asambleas Departamentales. Adicionalmente, en la priorización de regiones, tuvimos en cuenta otro criterio, sumado a los mencionados y es el de la institucionalidad intermedia. Al efecto, estábamos ensayando un modelo con el Ministerio de Comercio para territorializar su política de desarrollo empresarial con diferentes tipos de institucionalidad intermedia tipo ADEL (Agencia de Desarrollo Económico Local) que ya existen en el país, como son Zapatosa y Vélez; además, teníamos dos regiones con programas regionales de Desarrollo y paz. Si bien las ADEL son mixtas, los programas regionales de Desarrollo y paz son solamente de la sociedad civil. El los otros dos territorios no había experiencias previas y debíamos empezar sin institucionalidad intermedia. Trabajamos con el enfoque ascendente, con unos principios en los que creemos: Información, consulta, elaboración conjunta y decisión colectiva. Consideramos que la participación tiene que ser informada, calificada, motivada, permanente, continuada y con una clara intención de incidir. De hecho, participar no es decidir, sobre todo, cuando estamos hablando en procesos con comunidades, con actores institucionales o con la empresa privada. La construcción de este enfoque ascendente partió del diseño del proyecto, como resultado del compromiso del Ministerio de Comercio, las gobernaciones y alcaldías, para que se consulte a los diferentes actores involucrados en el desarrollo local en cada uno de los territorios involucrados. De acuerdo con ello, incluimos una actividad de animación, que consiste en recoger la información inicial sobre el proyecto para la elaboración de los diagnósticos territoriales participativos. Esta actividad la efectuamos con una empresa aliada del Ministerio de Comercio, PROPAÍS, una corporación para el desarrollo de la

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microempresa, que se centró en temas de desarrollo productivo y de desarrollo económico, porque ese es el énfasis del proyecto y, finalmente, se terminó con la elaboración de los planes de negocios territoriales. En lo que respecta a la elaboración de planes de desarrollo territorial, nos referiremos, en primer lugar, a Vélez, la a la zona de influencia del ADEL, que involucra los departamentos de Santander y Boyacá. En esta región ya había un proceso de desarrollo territorial, porque cuando Colombia definió la Política Nacional de Productividad y Competitividad, en el año 2000, promovió el Plan estratégico exportador nacional, y esta subregión comenzó a formular su plan, para lo cual identificó nueve sectores estratégicos. Uno de ellos es el bocadillo veleño, que es un dulce a base de guayaba, muy reconocido en el país, y que está en un proceso de nominación de origen bastante fuerte. La formulación del plan estratégico exportador del bocadillo generó una masa crítica importante que involucra 14 municipios de dos departamentos con la participación, sobre todo, del sector empresarial. En número de 500, ellos estuvieron listos para trabajar en el plan prospectivo de la provincia, impulsado por Naciones Unidas. Por tanto, cuando llegamos con el modelo ADEL,

entramos a mirar y a evaluar el territorio, mediante la aplicación del Método

PAX,

que es una metodología que evalúa los valores potenciales del territorio y analiza su nivel de aprovechabilidad, sostenibilidad y competitividad. Este ejercicio nos permitió identificar, en la región, diez escalas de valor, de las cuales priorizamos tres en la región. Para el efecto, trabajamos el análisis situacional de cada una de las cadenas productivas con los sectores público, privado y social, lo que arrojó como resultado que por un lado iban las instituciones y, por otro, las demandas del stock privado. Ante tal diagnóstico comenzamos por identificar los servicios que requería el territorio, lo que se convirtió en el primer insumo para la formulación del Plan de Negocios para el

ADEL

que, a partir del año 2005, comenzó con la vinculación del sector público,

privado y social, con una visión de proceso muy clara y con una propuesta de gestión para su financiación. Tres años después, llegó el proyecto

ADELCO

para fortalecer y acelerar el

proceso, porque llegaron con recursos de financiación definidos, que logramos capitalizar en torno de la estrategia del territorio. En realidad, hasta el momento, el comportamiento del proceso es ascendente, conforme a los indicadores claves implementados, para monitorear el avance de las estrategias propuesta.

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Grupo de danzas del Tolima.

Dentro de este enfoque ascendente y su financiación, queremos resaltar el tema de convocatoria a subvenciones bajo el marco de los acuerdos de cooperación de la Unión Europea pues, como todos los recursos se reciben en calidad de donaciones, es indispensable llevar a cabo un proceso concursable, en el que participan quienes están interesados en estas donaciones. Este proceso licitatorio, auspiciado por la Unión Europea y FOMIPYME

se centró en afinar los componentes de las cadenas productivas que se

identificaron con las convocatorias previas de la Unión Europea, y en fijar las metas para convocar al sector privado, atraerlo y vincularlo adecuadamente al proceso. Para efectos de las convocatorias, establecimos, en las regiones involucradas, cuatro grandes momentos: Primero, se crearon mesas sectoriales en temas productivos, muchas de ellas vinculadas a los planes regionales de competitividad. Segundo, se definieron los criterios de selección de los proyectos, ejercicio que nos llevó seis meses con cada territorio, porque cada uno presentaba particularidades específicas, encadenamientos productivos priorizados y potencialidades diferentes. Tercero, procesamos y minimizamos los conflictos dentro del mismo proyecto. Y, cuarto, cualificamos a los participantes en la convocatoria para garantizar que los actores territoriales, con sus propuestas y su compromiso para el involucramiento con el proyecto, fueran los más adecuados.

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Para la convocatoria, nosotros realizamos el acompañamiento metodológico en la formulación de los proyectos en términos de la construcción de un marco lógico, de la generación de indicadores, la definición de actividades de seguimiento y verificación, la formulación de objetivos y el diligenciamiento de los formularios correspondientes. Como resultado, se subvencionaron 39 proyectos, por un costo total de 5.300.000 euros, de los cuales, el 65.5% fue aportado por la Comisión Europea. En lo que compete al criterio de Financiación y Gestión de proximidad, los proyectos que se financiaron fueron seleccionados atendiendo a los siguientes aspectos: la gestión empresarial y comercialización; la incidencia de las tecnologías más limpias, es decir, la producción más limpia como fundamental en el tema ambiental; la base de la propuesta tecnológica; el mejoramiento de la calidad de los productos, la agregación de valor y el mejoramiento de los procesos productivos; la articulación en las cadenas; la generación de empleo y el fortalecimiento de la institucionalidad intermedia del territorio. Entre las propuestas seleccionadas encontramos los sectores relacionados con artesanías, el fortalecimiento de los

ADEL,

medio ambiente, agroindustria rural y proyectos

de turismo rural. Estos últimos son muy interesantes, por cuanto implican la posibilidad de articular diferentes sectores o diferentes cadenas productivas. Por su parte, las propuestas de los sectores agroindustriales se contemplan en amplio espectro de acción, por cuanto presentaron proyectos relacionados con harina de achira, cacao, café, apicultura, ajonjolí, yuca, panela y lácteos entre muchos otros. En el caso al departamento del Valle del Cauca, vimos la propuesta del Ministerio y de la Unión Europea como una gran oportunidad relacionada con el tema de desarrollo económico local. Por eso, en el 2008, firmamos un acuerdo de compromiso entre el Departamento el Ministerio y la Unión Europea para trabajar con las alcaldías de los municipios seleccionados. Iniciamos con las actividades y no necesariamente con el recurso listo para ser entregado a los proyectos de acuerdo con el enfoque ascendente, y trabajamos el diagnóstico situacional con las comunidades, lo que generó credibilidad y confianza, en la medida en que las fuimos involucrando en el proceso. A los seis meses se abrió la primera convocatoria de la Unión Europea con un nivel de confianza y credibilidad construido y con un claro compromiso de las alcaldías de la Zona cuales, aportó $60 millones a los proyectos.

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BRUT,

cada una de las


En efecto, se hizo un compromiso económico por medio del cual, por cada peso que pusiera la gobernación el proyecto agregaría tres pesos, al que se sumó un compromiso de voluntades políticas, que consistía básicamente en un acuerdo de gestión y de coordinación para el proyecto y uno para la gestión del conocimiento. En otras palabras, mientras el proyecto aportó un coordinador técnico por dos años y medio, la Gobernación se comprometió a contribuir, por lo menos, con una persona de planta, para garantizar que la información, las capacitaciones y la formación que dejaría el proyecto quedara en la Gobernación. En cuanto a la gestión del conocimiento, el proyecto trabajó en su visibilidad; en sistematizar la experiencia y en auditoría y evaluaciones; la Gobernación, por su parte, hizo presencia institucional, promoción en los medios y participó en todo el proceso de sistematización para que lo pudiesen compartir con otros municipios. Posteriormente, se abrió la convocatoria fines del 2012, el

FOMIPYME,

FOMIPYME

de la que ya ubicamos $670.000 euros. Esperamos que, a

haya ubicado el 25% de la mitad de sus recursos a través de

convocatorias regionalizadas. En el caso del valle de Tenza, el aspecto innovación tuvo un comportamiento excelente pues al ser una convocatoria por oferta más que por demanda, motivó bastante al productor que, en últimas, es el beneficiario final del proceso. Concretamente, en aras de satisfacer el alcance del proyecto, identificamos tres sectores: Agroindustria, artesanías y turismo. Articulamos los tres sectores en torno del agroturismo, para lo cual iniciamos procesos de transición, por ejemplo, de fincas cafeteras productoras a enclaves con fines turísticos. Logramos luego posicionar la variedad café exótico, un café especial en un nicho del mercado para competir con calidad. Nos valimos de los artesanos, quienes proveyeron el empaque. Así, a la par que comercializamos el café, abrimos posibilidades al sector artesanal. En cuanto al bocadillo veleño, como se le conoce comercialmente en Colombia, no tenemos, aún, la denominación de origen. Vélez es la región más productora de guayaba en el país y participa con el 85% de la producción. Así mismo, es la mayor productora de la caña de panela; no obstante, la tecnología que manejan en la mayoría de los trapiches es obsoleta. Por tanto, para proyectos del sector agroindustrial, Vélez se constituye en un territorio con grandes potencialidades. Al comienzo del proyecto contamos con una cadena de 3.200 pequeños productores, 14.000 hectáreas sembradas de caña y 128 fábricas de

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bocadillo. Lo intersectoriamos con el turismo, que identificamos como potencial y que hoy conforma parte de la Ruta

UNC

de Colombia; el trabajo fue difícil porque las dos primeras

cadenas de productos dulces con esta última, se complementan. Para satisfacer los objetivos que formulamos con el proyecto

ADELCO,

planteamos

un proceso a largo plazo de tecnificación de cultivo, unas prácticas agrícolas y una estrategia de choque. Esta estrategia de choque consistió en deshidratar la guayaba para asegurar la existencia de la fruta, aún en tiempos de baja oferta; de esta manera, podremos lograr que el productor dé un paso hacia delante de la cadena y asegure un valor agregado de sostenibilidad. Además comenzamos a endulzarlo con panela. Hoy, la región de Vélez exporta a Francia y España. Adicionalmente, en este tema de acompañamiento (partenaire) y de la redes de cooperación se logró que los proyectos y que la regiones se vincularan a la Red de

ADELCO

(Agencia de Desarrollo Económico Local de Colombia). En este sentido, nos hemos articulado con otros cooperantes, como el

IICA,

la

EASID,

el

PNUD,

el programa Redes y,

hemos contado con la cooperación con el Ministerio de Agricultura, de Precios y Alimentación de España y de los Laboratorios de Paz. Al respecto, consideramos que una parte importante de ser buen compañero es hacer seguimiento y monitoreo, tanto en el Ministerio como en la Delegación Europea para garantizar que en el proceso se mantenga la transparencia y la seriedad. Aunque en el comienzo del desarrollo del proyecto no tuvimos el concepto en cuenta, consideramos importante considerar la sostenibilidad del mismo desde el principio. En el caso nuestro, la tenemos enfocada hacia dos grandes rubros: el primero es, el fortalecimiento de los canales de comercialización de las iniciativas en artesanías, agroindustria y turismo para que exista una articulación clara los con mercados; se debe contar con varios mercados a los cuales llegar y poder escoger la mejor opción. Por lo anterior, comenzamos a trabajar este año en el marketing territorial, que entendemos como la creación de nuevos canales comerciales a partir de la venta en el territorio y de la diferenciación de los productos a partir de las potencialidades y características de cada lugar. También brindamos asistencia técnica especializada en la comercialización de commodities, y en mercados verdes.

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Adicionalmente, elaboramos un plan de formación, capacitación y afianzamiento de conocimientos durante todo el proceso. Para ello, utilizamos la metodología de aprender haciendo. Este plan de formación y capacitación pretende además, es impactar en los candidatos a las alcaldías, gobernaciones y corporaciones públicas, pues son ellos, los únicos que le pueden dar sostenibilidad institucional, financiera y política a estas apuestas de desarrollo territorial en el país y asegurar que queden en los Planes de Desarrollo municipales y departamentales, sobre todo que queden en los presupuestos Ahora bien, entre los resultados generales del proyecto están los siguientes: Se han generado 2.800 empleos directos y 3.500 indirectos; se incluyó el tema de desarrollo local en

el Plan Nacional de Desarrollo y se allanó el camino para una futura ley de Desarrollo Local en Colombia; se formalizaron varios programas de emprendimiento de las microempresas vinculadas al proceso, que ya cuentan con una contabilidad formal, están inscritas en las Cámaras de Comercio y han regularizado sus pagos de impuestos; se crearon alianzas con la articulación entre los diferentes niveles territoriales, así como una plataforma, de información georreferenciada con cada una de las subvenciones, con información de las regiones y la manera de apoyar a conseguir los indicadores del proyecto. Se registraron dificultades como la debilidad institucional y la tendencia hacia la inmediatez de nuestros líderes políticos pero, a medida que se avanzó en la incorporación de ellos en el proceso, algo ha mejorado y hoy existe una mayor receptividad.

P En cuanto a los problemas de seguridad del Departamento, ¿qué nos propone para acceder a las posibilidades disponibles según las experiencias de otros departamentos? Un colega nuestro está presentando un modelo de desarrollo territorial impulsado por la recuperación del tejido social que se refiere al tema de cadenas productivas. Consideramos que los diversos sectores son susceptibles de ser articulados en el instrumento del Modelo ADEL con el instrumento del modelo Desarrollo y Paz.

P. El proyecto plantea la demanda como su factor principal. ¿Por qué no han tomado otro factor? ¿Qué pasa si cambia la demanda con el cambio climático? En cuanto a la demanda, como en el caso de Vélez, esta decisión se tomó siguiendo el Plan Estratégico Exportador. Señalamos que, cuando llegó el Plan Estratégico

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Exportador a la zona, rescatamos de allí la masa crítica que se generó. Cuando empezamos a mirar una visión territorial e identificamos el bocadillo, la caña panelera y el turismo, llegó un grupo de turistas que presenciaron el programa cultural de Vélez, Capital Folclórica de Colombia, y luego quisieron comprar bocadillos. Dejaron buenas entradas en las dos fábricas que estaban abiertas el domingo. A partir de esa visita, empezamos a cambiar el modelo de negocio y abrimos los domingos. Aprendimos que una mirada de desarrollo local no necesariamente se refiere a la exportación, sino incluye los turistas locales. Así, empezamos a mejorar el proceso de servicio turístico, estrategia que ha generado negocios de suministro de bocadillo dirigidos a los visitantes que llegan a la región. Ahora bien, la guayaba se le vende al productor de bocadillo; es un negocio local. Si llega el invierno, se nos limita la alternativa de exportar y se nos queda el bocadillo que está en el armazón. En ese caso, se fortalecen las relaciones internas. Queda un tema por resolver y es la relación de comercio justo, la de los intermediarios. Al respecto,

ADEL

organizó a los productores de guayaba y de bocadillo y

fortaleció las cooperativas para el corte de caña panelera. Adicionalmente se les dio un impulso a los productores para que crearan su propia agenda de trabajo que los llevara a ser más autónomos. Para lo que quedaron por fuera se comenzó a trabajar desde la Asamblea General de la ADEL, en la creación del grupo de acción local que se debe fortalecer. En el caso del Valle de Tenza se priorizaron los sectores más avanzados para jalonar el proceso; así, empezamos con tres sectores, y luego se incluyeron otros, promisorios y que no necesariamente tenían subvención, pero que se interesaron en el modelo como alternativa para generar desarrollo en el territorio. Fue el caso del cacao, de las aromáticas y de la achira que son tres cadenas que, sin estar financiadas desde el proyecto

ADELCO,

hacen parte legal del territorio por iniciativa propia, porque han que el modelo les permite buscar alternativas para generar desarrollo para sus sectores.

P. Si bien la visión de mercado expuesta es interesante, de acuerdo con los modelos de cadenas que manejamos, realmente son los últimos eslabones, que están más cerca del consumidor, los que generan mayor ganancia. En estos casos, puedo suponer que las tasas internas de retorno al hacer las evaluaciones financieras son también bastante

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interesantes. Entonces, ¿Por qué subvencionar los últimos eslabones en donde hay buenas ganancias y tasas internas de retorno interesantes? ¿Por qué no orientarse hacia el crédito? ¿Qué piensa de esto el sistema financiero en Colombia? El proyecto se desarrolla básicamente con la aceptación de

MIPYMES

y nosotros

trabajamos con microempresarios de las regiones marginadas y muchas de estas microempresas ni siquiera formalizadas. ¿Quién le presta a un campesino que no puede ofrecer algo como prenda? ¿Quién le presta a un microempresario que no ha legalizado su actividad productiva? Por eso, nosotros entramos en esa lógica. Pero, tiene toda la razón: hubiera sido interesante entrar en el microcrédito. Lamentablemente, la cooperación con la Unión Europea tiene sus parámetros que limitaron esa opción sobre la banca en algunos municipios; no obstante, es interesante en el caso del municipio de Guayatá, la banca está interesada en impulsar el crédito para las organizaciones de productores y las microempresas que se creen.

Comentarios Es importante tener en cuenta la diferencia que existe entre un proyecto coyuntural, como puede ser éste, y la necesidad, luego, de abordar procesos permanentes. Ellos se han centrado en tres sectores, en un determinado número de actores. En una actuación más permanente hay que preguntarse cuántos actores han quedado afuera, y cómo incorporarlos. De otra parte, no toda la asistencia técnica en el proyecto ha sido en el territorio, pues la ideas de ligar lo artístico, lo artesanal y lo productivo se conjugan en la necesidad de comercializar y tienen que ver con la sostenibilidad de los procesos; lo anterior descansa en la real capacidad técnica con la que se cuenta en el territorio, y que lleva a las comunidades a indagar, interpretar las circunstancias cambiantes y a adaptarse a los móviles canales de comercialización efectivos.

Las presentaciones de cada uno de los países son importantes en cuando demuestran la importancia de forjar alianzas en los diferentes niveles, como son con la administración pública en el ámbito nacional, departamental o provincial y en el municipal, con el sector privado, el académico y la sociedad civil. Además,

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pensamos que la presentación del proyecto de desarrollo económico local con la Unión Europea no ha ocurrido porque hayamos estado interesados en financiar proyectos económicos; considero que es una evolución natural de aquello que se inició hace casi diez años, en una apuesta europea de trabajar en Colombia por el desarrollo de las regiones, en un contexto de una cierta violencia. Nuestra motivación comprendía un fuerte componente de paz o de creación de diálogos de paz y, desde ahí, buscábamos propiciar tres sectores o tres segmentos que eran Derechos Humanos, gobernabilidad y procesos democráticos, y proyectos productivos. Después de estos avances, como algunas de las presentaciones lo han mencionado, se estima que el componente productivo acaba siendo la locomotora para el desarrollo rural con enfoque territorial. De ahí, la decisión de la Unión Europea, junto con los socios institucionales, privados y públicos, de poner el énfasis y el esfuerzo en esa locomotora, para seguir jalonando el desarrollo rural con enfoque territorial.

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Experiencias nacionales: realidades, logros y retos Jaime Eduardo Reyes M.34 David Ricardo Chamat35

III Taller Sub regional en Bolivia.

Hoy se reconoce que la ruralidad en América Latina es más importante de cuanto habían considerado durante años los formuladores de política pública; los altos porcentajes de la superficie del territorio dedicada a este medio, la concentración de población en estos territorios, las características propias de cada localidad, así lo demuestran. 34

Economista de la Universidad de Ibagué, ingeniero agrónomo, especialista en Administración de la Universidad de los Andes, especialista en Ciencia Política de la Universidad de Ibagué y candidato a Magister en Desarrollo Rural de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Fue Secretario Departamental de Desarrollo Agropecuario del Tolima y, en la actualidad, se desempeña como Decano de la facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Ibagué.. 35 Economista de la Universidad del Tolima, especialista en Formulación y evaluación de Proyectos de la Universidad del Rosario. Coordinador del Comité de Gestión Territorial, Tolima.

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Así pues, ya no se habla del sector agrícola sino del mundo rural, siendo este mucho más de lo que, tradicionalmente, las concepciones sectoriales habían definido. Este medio es un espacio histórico y social, delimitado geográficamente y en donde se llevan a cabo diferentes actividades y relaciones. Dicho mundo está conformado por el territorio, la población, los asentamientos y las instituciones. En el territorio se adelantan diferentes actividades económicas relacionadas entre sí y con la economía externa; la población que lo conforma posee tradiciones, arraigos territoriales, referentes identitarios y cultura propia, y las instituciones se encargan de regular las relaciones y las actividades desarrolladas en el territorio. Con el reconocimiento de esta realidad ha surgido un nuevo paradigma en la búsqueda del desarrollo, conocido como Enfoque territorial del desarrollo rural, que establece que el desarrollo en el mundo rural y la superación de la pobreza de las poblaciones allí asentadas se alcanzará mediante la transformación productiva e institucional del territorio; se hará a través de la articulación competitiva y sustentable de la economía del territorio, con mercados dinámicos locales y globales, mediante el estímulo, la interacción y la concertación de los distintos actores locales. El modelo de intervención planteado por la CAN, en el marco de este enfoque, identifica la persistencia de la pobreza rural como el principal problema y el enfoque territorial del desarrollo rural como la estrategia por seguir; la finalidad es contribuir a la superación de la pobreza, la inequidad y la exclusión social en las sociedades rurales de la subregión andina. En consonancia con tal modelo, los proyectos que la Comunidad Andina ha formulado para eliminar la pobreza y alcanzar justicia social son el Foro Andino de desarrollo rural y el Apoyo a la cohesión económica y social en la Comunidad Andina CESCAN

36

El proyecto CESCAN orienta sus actividades al cumplimiento de los objetivos de desarrollo del milenio de las naciones unidas37, mediante la ejecución de cuatro proyectos

36

Proyecto CESCAN. (2011). Apoyo a la cohesión económica y social en la Comunidad Andina. CAN. Lima, Perú. 37

Erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/sida, el paludismo y otras enfermedades; fomentar una asociación mundial para el desarrollo y fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

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transfronterizos y tres transnacionales. Los proyectos transfronterizos son el Manejo de residuos sólidos, la Red de telemedicina rural, la Red binacional de salud y el Plan de gestión ambiental de residuos sólidos. Los Proyectos transnacionales son el Mejoramiento de la nutrición en poblaciones indígenas de la Comunidad Andina, Calidad y equidad en la educación: red andina para el desarrollo de las ciencias matemáticas y la comunicación, y Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial MDRET. El proyecto de DRET plantea un nuevo enfoque para el desarrollo rural cuando señala que los procesos adelantados en los territorios, “validan herramientas de gestión concertada y participativa; coadyuvan al fortalecimiento de capacidades para la transformación productiva, institucional y social, y facilitan el intercambio de experiencias exitosas de desarrollo rural territorial entre los países andinos”38. Los beneficiarios están en Bolivia, suroeste en el departamento de Potosí; en Colombia, sur del Tolima; en Ecuador, Cantón de Nabón de la provincia de Azuay; y, en Perú, distritos de July y Pomata, en la provincia de Chucuito-Puno.

1. Bolivia: Mancomunidad de Los Lipes Esta Mancomunidad está conformada por ocho municipios del suroeste del departamento de Potosí, ubicada en la región fronteriza con Chile y posee unas características muy especiales en el tema minero y turístico. Los Lipes cuentan con un área de 57.607 km² y con una muy baja densidad poblacional, de 22.000 habitantes. La mayor parte del territorio está situada entre los 3.800 msnm. y los 4.600 msnm., por lo que la producción agropecuaria se limita principalmente al cultivo de quinua real, a la cría de llamas y producción de lácteos y sus derivados. El potencial minero en la región es bastante grande, ya que cuenta con yacimientos de zinc, plomo y plata, considerados como unos de los más grandes del mundo. De igual forma, en el territorio se encuentra el Salar de Uyuni, de 12.000 km², de gran potencial turístico, por su enorme belleza y por ser único en el mundo. A pesar de la enorme riqueza natural y cultural, este territorio presenta elevados niveles de pobreza, hasta el punto que su nivel promedio alcanza un 89.29%. Esto acarrea 38

Proyecto CESCAN. (2011). Apoyo a la cohesión económica y social en la Comunidad Andina. CAN. Lima, Perú.

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serias repercusiones en la salud, la educación y la vivienda de sus pobladores. Los habitantes viven en condiciones de extrema pobreza. La infraestructura de comunicaciones es deficiente: en época de lluvias muchos caminos se vuelven intransitables; varios de los municipios comprendidos en la región no tienen teléfono y los que cuentan con el servicio sufren frecuentes interrupciones; la conectividad por internet es muy limitada. Adicionalmente, hay problemas de linderos entre algunas comunidades y municipios, situación que dificulta aún más la comunicación y las posibilidades de articulación orgánica del territorio. A pesar las dificultades mencionadas, el territorio se ha creado conciencia entre sus pobladores hacia el territorio y una fuerte identidad cultural con respecto del mismo.

Logros alcanzados a través del proyecto En el marco de la delimitación de las acciones por desarrollar del equipo consultor, se definieron las principales debilidades que se deben combatir para generar un desarrollo rural con enfoque territorial, con base en los lineamientos establecidos por la Comunidad Andina. En ese sentido, las principales debilidades del territorio son: la falta de compromiso de los actores locales; la carencia de estructuras representativas fuertes; la falta de confianza de los municipios hacia la mancomunidad; la poca atención hacia el desarrollo humano de la población; la ausencia de mecanismos de participación y articulación horizontal y vertical; y, la debilidad para la implementación de instrumentos de promoción económica, turística y minera en el territorio entre otros. Los logros alcanzados en el marco del proyecto fueron los siguientes: La formulación de ocho proyectos de micro riego, para el mismo número de municipios; el diagnóstico de las debilidades y fortalezas de las organizaciones del sector de los Camélidos, la quinua real y el turismo; la formulación de planes de fortalecimiento para las organizaciones pertenecientes a cada uno de los sectores arriba mencionados; el diagnóstico de las debilidades de las comunidades del territorio, que permitió la formulación de planes de fortalecimiento para cada una de ellas. Cabe anotar que el proceso desarrollado en Bolivia se ha adelantado desde hace algunos años y que cuentan con la experiencia de articulación y cooperación entre los municipios.

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De igual forma, el Gobierno de la República de Bolivia ha apoyado estos procesos tanto económica como técnicamente.

Equipo CESCAN DRET en La gran tierra de los Lipes, Bolivia.

Desafíos pendientes Algunas de las tareas pendientes en este proyecto son las siguientes: Asegurar la sostenibilidad económica de la Mancomunidad, con el propósito de avanzar en la dimensión económica-productiva. Instalar y fortalecer las mesas sociales, de forma tal que se conviertan en un punto de concentración de actores locales públicos y privados. Formular planes operativos que sean concordantes con la estrategia que se ha formulado para el territorio. Desarrollar un sistema de monitoreo, evaluación y seguimiento de la ejecución de los planes operativos y estratégicos diseñados para el territorio, con el fin de que se pueda ejercer un control y se puedan realizar los ajustes requeridos de manera oportuna.

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2. Ecuador: Cantón de Nabón Para el caso de Ecuador, el territorio seleccionado es el Cantón de Nabón, localizado en la provincia de Azuay, a 70 km de Cuenca, su capital. Su territorio es de 668 km², con una población total de 15.121 habitantes, de los cuales el 35% son indígenas. En el territorio predomina el esquema de la economía campesina de subsistencia, ya que el 70% de la población económicamente activa tiene como principal ocupación la agricultura. Este territorio, además, presenta condiciones de extrema pobreza, en el 76.37%, en su población. Desde el año 1996, el Cantón Nabón emprendió, con cooperación de la agencia suiza COSUDE, un proceso de desarrollo local participativo y autoconcertado. El proceso de desarrollo buscaba restablecer los vínculos con el mercado interno en términos más favorables al desarrollo del territorio y a las pequeñas economías familiares. El proceso tiene objetivos similares de desarrollo rural con enfoque territorial, en la medida que busca transformaciones en los componentes político-institucionales, socioeconómico y económico-productivos. De hecho, la experiencia de más de diez años en la implementación de estos esquemas participativos le prestan al territorio una ventaja frente a la puesta en marcha del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial.

Logros alcanzados a través del proyecto La asistencia técnica se planteó, inicialmente, priorizar los siguientes aspectos: el fortalecimiento de la institucionalidad local, la articulación de todas las dimensiones (económico-social-institucional), el fomento de alianzas entre actores públicos y privados, la promoción de políticas públicas locales y regionales encaminadas al desarrollo rural y la creación de capacidades y de liderazgo entre los actores locales. Así pues, los principales logros obtenidos a través de la implementación del proyecto fueron los siguientes: Reactivación del comité de gestión interinstitucional, espacio que facilita la articulación y la gestión concentrada entre las instituciones. Desarrollo participativo de una herramienta de recolección y análisis de la información para los pobladores de Nabón. Fortalecimiento de las mesas temáticas, con el fin de articular los ejes económicoproductivos, socio-organizativo y político-institucionales.

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Formulación del Plan de competitividad territorial, bajo el liderazgo de la mesa económico-productiva y del Departamento de Desarrollo Económico de Nabón. Registro de la marca Nabón, productos limpios, por lo que todas las cadenas productivas del territorio cuentan con un logo cobijado por estatal marca. Diseño del programa de apoyo para el desarrollo de capacidades locales, Líderes para el Desarrollo Local, dirigido a empleados, trabajadores y concejales del municipio de Nabón. Es claro que los avances por parte del Cantón Nabón han sido sobresalientes. Sin embargo, gran parte de los retos están orientados a darle continuidad a estas iniciativas y procesos, en pro de avanzar en el desarrollo rural con enfoque territorial y en las acciones para garantizar la sostenibilidad del mismo.

Desafíos pendientes Como parte de los retos y desafíos que se deben trabajar se encuentran los siguientes: Asegurar el apoyo técnico y financiero, con el fin de alcanzar una adecuada operatividad y realizar los ajustes respectivos en las estrategias, planes y propuestas que se han construido participativamente. Se debe, también, buscar mayor participación de las organizaciones económicas campesinas con el fin de que trabajen articuladamente desde una visión de territorio en todos los procesos de desarrollo rural con enfoque territorial. Por último, es necesario definir unas estrategias que partan de un entendimiento generalizado de la cultura, las tradiciones y los paradigmas que permitan emprender los procesos de transformación necesarios para el territorio.

3. Perú: Territorio Juli y Pomata El territorio elegido para implementar el proyecto en Perú está conformado por los distritos Juli y Pomata, pertenecientes a la provincia de Chucuito, en el departamento de Puno. Para el Distrito de Juli, la población rural alcanza un 66% de sus habitantes, mientras que en Pomata es del 90% de sus habitantes. Es un territorio de 4.300 km², que cuenta con vías de comunicación aptas para la actividad comercial y que atraviesa diversos poblados y comunidades.

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La economía de estos distritos se basa en la producción agrícola, la producción ganadera y la piscicultura; sin embargo, presenta serios conflictos debido a la escasez de agua y de tierras aptas para la agricultura. Además, aunque cuenta con un potencial minero importante, se han generado serios conflictos, debido a su modo de explotación ya que no es amigable con el medio ambiente. Cabe anotar, que, entre 2004 y 2006, el territorio tuvo una experiencia de participación y concertación entre las organizaciones de la sociedad civil, entidades públicas y gobiernos locales, con el fin de favorecer la inclusión de las comunidades indígenas y de los centros poblados en la construcción del Plan de Desarrollo Concentrado para la Provincia de Chucuito. Para este proceso se crearon y fortalecieron instancias de participación local; sin embargo, debido a inconvenientes de tipo institucional, este esfuerzo no pudo ser llevado desde la teoría a la práctica.

Logros alcanzados a través del proyecto Con base en los lineamientos y diagnósticos establecidos por parte de la evaluación de los modelos de desarrollo rural implementados en el territorio, se definió una estrategia de intervención dirigida a fortalecer las capacidades de gestión los gobiernos locales, a fortalecer el desarrollo económico local a través del fomento de la asociatividad y de redes para la competitividad territorial, y a fortalecer los procesos de desarrollo social y humano con el fin de mejorar la calidad de vida de la población. Los principales logros obtenidos a través del proyecto fueron los siguientes: Se actualizaron los planes de desarrollo local concertados de Juli y de Pomata. Se elaboraron, en forma participativa, los mapas de potencialidades y planes de competitividad. Se diseñaron los planes de promoción de la participación ciudadana. Se conformó el plan de incidencia política del desarrollo territorial en Juli y Pomata y se crearon las subgerencias de desarrollo económico, social e infraestructura en la Municipalidad de Pomata.

Desafíos pendientes Si bien los logros obtenidos por parte de este territorio son significativos, por ejemplo en participación ciudadana, aún quedan unos retos claros para garantizar la sostenibilidad del proyecto durante el tiempo. Por ejemplo, se debe sensibilizar mucho más a la población,

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Equipo CESCAN DRET en Chucuito Juli, Peru

puesto que gran parte de estos esfuerzos dependen de la voluntad política de las administraciones municipales. Es necesario, también, repensar estratégicamente la participación de la ciudadanía en los procesos de concertación, con el fin de no seguir incurriendo en procesos que demanden mucho tiempo y fatiga para la población y las instituciones. Por último, es importante establecer criterios y tomar decisiones que sean vitales para el futuro de los pobladores de este territorio, por ejemplo, en relación con la minería.

Colombia: Territorio Sur del Tolima

Para el caso de Colombia, el proyecto se ha desarrollado en once municipios, divididos en dos subterritorios: El Triángulo del Sur, que comprende los municipios de Coyaima, Natagaima y Purificación y el Sur del Tolima que abarca los municipios de Ataco,

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Chaparral, Planadas, Ortega, Rioblanco, Roncesvalles, Rovira y San Antonio. Son dos subterritorios muy extensos y diversos con una extensión de más de 12.000 km².

Asociación de mujeres artesanas del altiplano Juli, Puno, Perú.

El subterritorio Sur del Tolima comprende ocho municipios y una población de 190.890 habitantes, 65% de la cual es considerada población rural y el 35% restante, urbana;

está ubicada en las cabeceras municipales, que son los centros de provisión de bienes y servicios para la producción agropecuaria. Predomina la agricultura cafetera y cacaotera a cargo de familias campesinas y de medianos propietarios. Existen, además, pequeñas industrias de alimentos, cuya producción se realiza en el mercado local y que se dirige, en algunos casos, hacia mercados extraterritoriales, aunque en la mayoría de los casos, no reúne todavía las licencias requeridas. Hay producción de artesanías a pequeña escala, pero ésta, al igual que la industria y el turismo, no tiene mayores oportunidades de desarrollarse, por restricciones económicas y las condiciones de inseguridad ciudadana.

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De hecho, este subterritorio ha presentado serios problemas de orden público durante años, debido a la fuerte presencia de grupos al margen de la ley ya que su ubicación lo convierte en un corredor estratégico para el desarrollo de sus actividades ilícitas. Esta situación ha generado altos índices de desplazamiento forzado, ha dificultado la comunicación y el acceso de los productores a los mercados y ha impedido que se pueda aprovechar el potencial turístico de la zona. Desde el punto de vista ambiental, el subterritorio cuenta con el Parque Nacional Natural de Las Hermosas, considerado como una de las zonas con mayor diversidad de flora y fauna del centro del país, que le permite tener una ventaja comparativa con respecto de otras zonas del país. Por otra parte, el subterritorio Triángulo del Sur, está conformado por tres municipios, Coyaima, Natagaima y Purificación, con 2.300 km² de extensión; su población es mayormente indígena (paeces y pijaos); detenta una economía familiar basada en la agricultura de autoconsumo con cultivos de yuca, plátano y fríjol de vara y, en las zonas más planas, se encuentran fincas medianas en donde se produce arroz y mango. Con frecuencia se habla de esta área como territorio por construir, sin tener en cuenta que allí ya existen asentamientos con relaciones económicas y sociales enmarcadas bajo arreglos institucionales. Sin embargo, esta calificación reconoce que si bien no parecieran haber fuertes identidades culturales o procesos económicos integradores en curso, el hecho de que actualmente se esté construyendo una gran represa de interés nacional y departamental advierte que se generarán cambios significativos en la dinámica económica y sociopolítica de la región, que se pueden encaminar hacia la dirección propuesta por el enfoque de desarrollo rural territorial. A pesar de que los dos subterritorios comparten características culturales, económicas e institucionales, son zonas que tienen diferentes vocaciones y necesidades, por lo que se hace necesario establecer criterios y estrategias diferenciales que permitan planificar el territorio coherentemente con las características propias del mismo.

Proceso de implementación del proyecto Si bien en el territorio se han llevado a cabo intervenciones de todo orden, tanto desde el sector público (nacional, departamental y municipal) como del sector privado, éstas se han caracterizado por la falta de articulación entre las mismas. Asimismo, se han dado procesos

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San Jose de las Hermosas, Chaparral, Sur del Tolima.

que buscan el desarrollo rural aunque con poca articulación que les imprima un carácter integral, tanto en la formulación como en la aplicación. Como organismo articulador se creó el Comité de gestión territorial, fundamental para el proceso de implementación del proyecto39 Entre otras acciones, los principales logros alcanzados por parte del comité de gestión fueron los siguientes: Sensibilización del proyecto ante las autoridades locales. Socialización y empalme del documento final de consultoría. 39

La función principal del Comité es la de ser la instancia regional para la gestión tanto horizontal como vertical de las acciones articuladas para la generación del desarrollo rural con enfoque territorial. De igual forma, dentro de las funciones desarrolladas por parte del Comité de gestión se encuentra la gestión y transferencias de conocimientos en cada uno de los municipios involucrados y la toma de decisiones, control y seguimiento en torno a las intervenciones llevadas a cabo por parte del proyecto. En ese sentido, el Comité de gestión territorial está conformado por delegados de cada una de las administraciones municipales vinculadas al proyecto, Red Unidos, Acción Social, Asociación de ingenieros agrónomos de la Universidad del Tolima, Corpoica, Fundes, Agremiaciones del sector rural, Incoder, Sena, Codesarrollo, IICA y Gobernación del Tolima. Esta instancia territorial se encuentra coordinada por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de la Gobernación del Tolima.

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Articulación interinstitucional para aunar esfuerzos en torno al proyecto. Identificación de los actores relevantes. Socialización de estrategias y planes de desarrollo rural en cada uno de los municipios. Caracterización y diagnóstico de los municipios vinculados al proyecto, según cada una de las dimensiones propias del desarrollo rural con enfoque territorial. Consolidación del inventario de activos culturales. Evaluación de medio término por parte del CESCAN. Vinculación y articulación de nuevos aliados y miembros al comité de gestión del proyecto. Definición de las estrategias por desarrollar en el territorio y de las intervenciones realizadas en el mismo. Apropiación del agua, de los jóvenes y la participación de la mujer como actores fundamentales y relevantes para sentar las bases del desarrollo rural con enfoque territorial en el Sur del Tolima. Es importante resaltar que los miembros del comité de gestión tienen la responsabilidad de la representación de cada uno de los municipios ante las instancias nacionales y andinas. Son líderes de las acciones y responsables de ser los actores multiplicadores de los conocimientos y de la información adquirida en el proyecto ante toda la comunidad rural de sus municipios. Así pues, el comité de gestión del proyecto se convirtió en la instancia principal de decisión y consulta por parte de la Secretaría General de la CAN y de las diferentes intervenciones llevadas a cabo en el territorio y ha permitido, de esta forma, una planificación del territorio concertada entre cada una de las instituciones. En este punto, es necesario resaltar el papel importante que han jugado las instituciones dado que, sin la voluntad institucional y sin el compromiso hacia sus municipios y hacia el territorio, no hubiera sido posible articular acciones y generar espacios de discusión del desarrollo rural para el territorio Sur del Tolima.

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Intervenciones en el territorio Teniendo en cuenta las acciones de carácter transversal generadas por parte del proyecto Modelos de desarrollo rural con enfoque territorial para el Sur del Tolima, a continuación se describen las principales acciones y logros para cada una de ellas: Consultoría en Desarrollo Rural Territorial con Identidad Cultural. Esta consultoría tiene como objetivo principal incidir en distintas esferas de la acción pública, impulsando dinámicas territoriales basadas en la identidad cultural que visibilicen y posicionen esta dimensión como una alternativa para un desarrollo sostenible e inclusivo. Surge en atención a las necesidades del territorio referentes a los altos niveles de pobreza y desigualdad de la región, la inestabilidad y vulnerabilidad en el acceso y control de activos y en la exclusión social, focalizada en ciertos grupos poblacionales. Así pues, la propuesta elaborada por la consultoría se centra en el reconocimiento y la puesta en valor de la diversidad cultural y de la biodiversidad del territorio; la focalización de la intervención en los actores excluidos y, la construcción de amplias sinergias que permitan el establecimiento de estrategias territoriales con identidad cultural. En este orden de ideas, y teniendo en cuenta que el territorio Sur del Tolima tiene un fuerte potencial en cuanto al café y a la cultura Pijao, se determinaron las siguientes estrategias para generar desarrollo rural territorial con identidad cultural: 1. Productos individuales comercializados ex-situ: Esta estrategia hace referencia a que productos con un alto grado de diferenciación y con una reputación y reconocimiento ya adquiridos o con un origen atado al territorio o a la cultura, viajan fuera del territorio para comercializarlo. En este sentido, la propuesta sugerida para el Sur del Tolima se centra en el aprovechamiento de los avances en los cafés especiales y está enfocada en promover y consolidar la valorización de la diferenciación cultural y territorial de productos importantes del territorio. Para el efecto, se conformaron dos propuestas para los cafés especiales y para las achiras propias del territorio: denominaciones de origen40 y marcas colectivas41. 40

Con denominación de origen se hace referencia a un área geográfica determinada, utilizada para designar un producto originario de ellos, cuya calidad, reputación u otras características se deban exclusivamente al medio geográfico en el cual se producen. 41 La marca colectiva es todo signo que sirve para distinguir el origen o cualquier otra característica común de productos y servicios pertenecientes a empresas diferentes que lo utilizan bajo el control de un titular.

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Artesanías del Sur del Tolima

Así pues, se propone la generación y el trabajo en la denominación de origen del café del Sur del Tolima, como producto estrella para la comercialización tanto en el mercado interno como en el mercado internacional. En cuanto a los beneficios del uso de las marcas colectivas para los productos estrella del territorio, se encontró su utilidad para los productos artesanales, ya su característica común está determinada por factores humanos y porque, con este signo distintivo, los titulares, indígenas en su mayoría, se sienten más identificados, puesto que son ellos quienes tienen la posibilidad de autorizar su uso a terceros y quienes imponen las reglas de uso correspondiente.

2. Fortalecimiento de capacidades en desarrollo rural con enfoque territorial (IICA): El propósito de esta intervención fue el de ofrecer un curso virtual sobre DRET y prestar asistencia técnica en materia de elaboración y ejecución de propuestas de políticas, programas y acciones relacionadas con el desarrollo rural territorial a actores territoriales de los cuatro países de la Comunidad Andina de Naciones. Los objetivos específicos de esta intervención fueron los siguientes:

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Asesorar, conceptual y metodológicamente, a los actores del Sur y el Triángulo del Tolima participantes en el curso virtual de DRET, a fin de favorecer su aprovechamiento del curso. Aportar elementos para el mejoramiento de la fundamentación conceptual en DRET, por parte de los miembros del Comité de Gestión del Sur y el Triángulo del Tolima. Apoyar metodológicamente a actores institucionales que participan en el proceso de diseño de las bases de un plan estratégico de DRET para el Sur del Tolima. Asesorar, conceptual y metodológicamente, el rediseño del plan productivo del Distrito de Riego del Triángulo del Tolima, para convertirlo en un plan de DRET. Los principales logros alcanzados a través de este curso virtual fueron los siguientes: Un grupo significativo de actores institucionales, locales y regionales, que están vinculados al CODET Sur y Triángulo del Tolima incrementaron sus capacidades como gestores del DRET. De la misma manera, otro grupo importante del mismo tipo de actores logró mejorar su comprensión sobre el enfoque territorial del desarrollo rural. De otro lado, el grupo consultor de la Universidad de Ibagué y otros actores vinculados al diseño de las bases del plan estratégico de DRET del Sur del Tolima, recibieron aportes metodológicos para la formulación de dicho plan. Por último, el grupo institucional vinculado al rediseño del plan productivo del Distrito de Riego del Triángulo del Tolima recibió orientación conceptual y metodológica para su conversión en un plan de DRET. En el corto plazo habrá que tener en cuenta algunas limitaciones aún existentes en determinados sitios de los territorios rurales, en materia de infraestructura y/o servicios de comunicaciones. También es importante señalar que se logró avanzar en la construcción de bases conceptuales y metodológicas, al igual que en las fases parciales de pre concertación social y pre negociación política e institucional de estrategias de desarrollo rural con enfoque territorial.

3. Asistencia técnica para promover e implementar el enfoque territorial en el Sur del Departamento del Tolima (Universidad de Ibagué): La asistencia técnica tuvo como objetivo general, capacitar y concientizar a los funcionarios, autoridades, dirigentes y ciudadanos en la participación, de la gestión del desarrollo rural con enfoque territorial en los sub territorios reconocidos para incorporar el Modelo de DRET en los procesos de

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planeación municipal y departamental en los próximos años. Con el fin de dar cumplimiento a los objetivos propuestos en el proceso de asistencia técnica, el equipo consultor de la Universidad de Ibagué recorrió los once municipios para presentar la propuesta, incrementar las capacidades y las habilidades para el desarrollo rural con enfoque territorial, realimentar una línea de base para el plan estratégico y construir los lineamientos del Plan de Desarrollo Territorial Rural para el Sur del Tolima. Es así como se realizaron varios encuentros municipales, en los que participaron 712 hombres y mujeres representantes de actores locales y de instituciones públicas y privadas, entre los que se destacan las alcaldías, la Red Unidos, las asociaciones de productores, los cabildos y resguardos indígenas, las juntas de Acción Comunal, el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, el Comité de Cafeteros, la Federación de Ganaderos, microempresarios, instituciones educativas, concejos municipales, el Programa de Desarrollo y Paz del Tolima, Corpoica, la Universidad del Tolima, el Centro de Productividad, Serviarroz, Petrobras, Codesarrollo, Innovar Tolima, la Iglesia, la Policía, organismos de socorro, organizaciones ambientales, Cortolima, Fedecacao y el Banco Agrario. Los principales resultados de esta asistencia técnica fueron los siguientes: Se elaboró un mapa de actores de cada uno de los subterritorios de referencia. Se impulsó el empoderamiento de actores locales a través de capacitaciones, encuentros de reconocimiento y articulación, de intercambio de experiencias entre municipios, puesta en común de apuestas institucionales y construcción colectiva de los lineamientos del plan. Finalmente, se elaboraron los lineamientos del Plan de desarrollo territorial rural.

Conclusiones La experiencia vivida en los cuatro países que conforman la Comunidad Andina, ha servido de referente para la aplicación de buenas prácticas de desarrollo rural, conducentes a la articulación y elaboración de una estrategia territorial andina de desarrollo rural, que permita la adopción de políticas y programas de carácter integral para la gestión del desarrollo rural con enfoque territorial. Es claro que el desarrollo rural es un proceso a largo plazo, por lo cual es esencial la inclusión, a estos procesos, de actores y elementos que garanticen la sostenibilidad del

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mismo con el paso del tiempo y que permitan el empoderamiento de la población rural. De igual forma, la identidad cultural de los pueblos rurales andinos es un elemento generador de conciencia, compromiso e inclusión hacia los procesos de desarrollo rural con enfoque territorial; por lo tanto, son indispensables a la hora emprender acciones y proyectos. Una ventaja que ha traído este proyecto a la comunidad rural de los países andinos ha sido el cambio de concepción respecto al desarrollo rural en cada una de los territorios de referencia. Ha inculcado la necesidad de generar espacios de concertación participativa en torno a dimensiones tales como la ambiental, la social, la institucional y la productiva, y ha propendido por realizar acciones conjuntas hacia el enfoque territorial del desarrollo rural, es decir, el enfoque integral y participativo. Para el caso específico de Colombia, el proceso de desarrollo rural con enfoque territorial en el Sur del Tolima es muy incipiente y, pese a los significativos avances, aún se requiere continuar con un acompañamiento técnico, con el fin de potenciar capacidades en los actores locales que aseguren las sostenibilidad de los esfuerzos. Será importante seguir trabajando en pos de lograr alianzas estratégicas con otros actores en el ámbito nacional e internacional, que faciliten los apoyos necesarios para que se puedan llevar a cabo los proyectos importantes de desarrollo territorial. También es esencial, para la implementación del proyecto, seguir contando con la voluntad institucional y política que han mostrado los miembros del Comité de gestión, pues de esta manera se asegura el compromiso absoluto frente al proyecto y, ante todo, frente a la construcción del desarrollo rural con enfoque territorial. Por último, se debe tener especial atención, en el caso colombiano, con las próximas elecciones de alcaldes y gobernadores que se darán en el territorio, en la medida en que es importante contar con la voluntad y la participación de cada una de estas instancias para propender por la sostenibilidad del proyecto en los próximos cuatro años.

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Campesina Tolimense

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Experiencias de desarrollo rural territorial en los países de la Comunidad Andina de Naciones  
Experiencias de desarrollo rural territorial en los países de la Comunidad Andina de Naciones  

Comunidad Andina de Naciones

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