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Xáà Xáà{xÜ V|âÄÄt V|âÄÄt AAAç xÄ à|xÅÑÉ |xÅÑÉ á|zâx á|xÇwÉ á|xÇwÉ cÉxá•tá á•tá Introduzione della poetessa


Introduzione della poetessa


Introduzione Un poeta ha sempre in sé, in modo più o meno latente, un intento ideologico didascalico o idealistico liberatorio, che motiva la scaturigine della sua produzione lirica. In questa mia raccolta la forza propulsiva è l'amore: amore per la vita, amore per la natura nei suoi molteplici aspetti e non ultimo, amore per i miei cari, quell'amore che è e rimarrà sempre una irragionevole emozione, una stupenda follia che irrimediabilmente compromette corpo e anima ma che nel contempo ne è linfa e sostegno. I versi sono in lingua spagnola alla quale sono arrivata da autodidatta, non hanno la pretesa di essere perfetti ma rappresentano una sfida vinta con me stessa. Mi si perdonino quindi, possibili improprietà o errori.

Esther Ciulla

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a Fabio e Tiziana miei splendidi figli...

... vorrei esservi accanto sempre, sostegno nelle vostre inquietudini e forza cosmica da opporre alle inevitabili amarezze della vita. Vorrei rubare la luce al sole, alla luna e al cielo per rischiarare le vostre nebbie. Vorrei essere in voi come voi eravate in me prima che vedeste la luce per godere delle vostre gioie e accarezzarvi l'anima lungo i tortuosi sentieri dell'esistere. Mamma

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Tú, eres tú , tú eres uno y eres muchos. Tú eres el que me sostines si por cansacio me abandono, el que me refréna si coceo contra el mundo. Tú solo lees en mi corazón y solo tú piensas ante de mis pensamientos. Tú, solo tú por amor en mi tierra te has fundido, tú has amado de mi tierra como yo lo mejor llenando de vida mi vida. Hacemos siempre juntos este camino, contigo es mejor, contigo no me pierdo. Tú, eres siempre tú que llamo, tú, eres siempre tú que busco...dame la mano.

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¿Qué soy? ¿Qué soy yo, qué soy? Soy a caso una flor que se desnuda myentras el tiempo huye?

¿Arbol sin hojas, luna menguante que se enjuga poco a poco o piedra de rio recorrida por el agua que la deshace? ¿Qué Soy? ¿Trigo pisado por los mulos pasta de pan amasáda o racimo de tomata que se seca en el desván ? Soy pie que se nega a la zapatilla, sentimiento caliente que huye por los campos para enjugar

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el goteo de los pensamientos, gata sin fuerza que se limpia

cerca de la ceniza, soy gaviota que afronta el viento. Me enciendo, hiervo, de improviso vomito hiel y acumulo amor poco a poco, trepo en cima de los muros, salto setos de zarzas, me asombro, degĂźello leones y me espanto del ratĂłn, no tengo deĂąos y soy esclava,

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soy huracĂĄn y ahogo en una gota de agua. Soy hoja de cebolla, tal vez acero

tal vez limaza.

Estoy siempre in guerra contra la hipocresĂ­a y arrastro a quien charla por vicio. 14


Angel soy

y soy diablo.

Por esto, guitarra que abrazo en esta noche de luna te pido, por favor:

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canta guitarra, canta, envuélveme con tu canto,

canta para mi corazón, quita esta arruga de mi frente y da a esta maraña la misma armonía que Dios destinó a las estellas.

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Epitafio a un río Me acerco fruto y planta de umana specie, con los ojos y las mejillas encendidos y veo el lúgubre epitafio:

“Aquí criatura yace en paz no deseada de los ombres condenada.” Es tu último canto y en mí es peso, ira y llanto. En el pesado silencio aguzo el oído para encontrar la voz

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de tu dulce melodia amica de las flores y de las plantas que con alternas veces de tĂ­ tomaban vida, eran tu orgullo. Y robo al viento un soplo que me lleva al monte encima de tu cĂĄndida cepa. Te veo jovencito surcar de arrugas y llanto las mejillas a la montaĂąa, desaspareser por juego en mal ocultadas quebradas,

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despúes reapareser más a baco a saltos. De risas eran acompañadas tus caídas, gárrulas fuentecillas, pequeñas cantarinas caídas, de agua alegres pedazos, rebotes, brinquillos despúes, más abajo

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un poquito cansado.

De plata, recorrĂ­as las pistas de tus abuelos entre los bosques resinosos de pincarrascos 20


de las glaucas cabelleras y todavía vestidos de cobre que reverentes ofrecían humildes fructos a cono. Mas tú, que tenías prisa entre los riscos, incauto, dejabas los estorbos brotados. Oías el grito del torrente turbado y ruidoso, espumoso, poderoso, ya grueso mas todavía de tí voraz

que te aprestaba pronto un lecho más capaz. Tranquilo ibas al lago que te acogía agradecido y te quedaba pago. 21


DespuĂŠs, cantando en el llano corrĂ­as al mar entonando tu voz a su bramar.

Hoy que el hombre otro destino te impone, en tu arenal arrastras los restos y los escombros, supremo baluarte de un vivir torpe.

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Porque te tengo a tí Porque te tengo a tí poesía vivo, porque te tengo a tí

amo y soy, hablo por quien calla, canto también en el llanto, por tu voz

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grito y sento la resonancia de las estrellas Es en tí, puerto de muelles evanescentes que atraco mi alma. Tú, pilota de mi barca, segura pasas en las marañas de mi pantano, horadas sus níeblas; y acaricio nuevas auroras

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si me quitas los misterios de las raĂ­ces de la noche, y vuelos de gaviotas veo sobre mares inexistentes si me proyectas en tus cielos lĂ­mpidos. Te busco, te deseo quemo, me anulo y me creo otra vez y finalmente libre

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me alzo, grito, amo y canto porque de cielo, mar y tierra

me llega tu voz

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Escucha gaviota Escucha gaviota,

espera un momento, un solo istante, soy yo que te llamo, soy yo, que encantada mirandote en vuelo, alargo las manos a cogerte las alas... ยกOh gaviota, pueda yo lejos volar,

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perderme en horizontes perlinos, pueda como tĂş seguir las olas de mares infinitos,

cunearme en el cielo con los ventosÂĄ ÂĄPoda yo, borracha de sol, vagar aturdida, saborear feliz el espacio en los mares y en los cielos y volver a la vida!

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El crujido de Dios

...allí el tiempo se eterniza cuando los sueños miman la luz de la tardecita. Allí, cuando ociosas estrellas vivaquen en la densidad del negro azulado se oje el crujido de Dios. Allí el alma halla su sonrisa cuando aurora desgrana

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sus irĂ­saciones en lo diĂĄfano del Alba.

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¡Parate tiempo!

Hazme aturdida de plata de luna y oro des estrellas, hazme dichosa de soplos nocturnos entre los cabellos, haz que mi carrera a lo largo de la playa competa todavía con gárrulas espumas. ¡Párate! Hazme sentir aún 31


deseo de ternura y gana de amor, hazme robar todavía los rayos al sol y clavar la cara entre los cándidos pétalos de las rosas que tengo en el corazón. ¡Párate tiempo! Poséeme tiempo, hazme tu esencia, tu linfa. ¡Párate en mí!

Amame, décame todavía

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lava de pasíon y semilla de libertad. No te pongas furioso en mi corteza, no me agarres, acaríciame con guantos de terciopelo y dame aún dientas de perla, labios de coral y oyos que desean azul. Lleva al presente mi pasado y haz que da éste no lleguen suspiros a quebrar el silencio . Rogo alas de plumas suaves para ondear contigo en el espacio, rogo que se pare mi desvanecimiento, rogo un futuro en lo eterno.

para ondear contigo en el espacio. Te quiero tiempo para contar aún las estrellas vestida de ópalo de luna para dejarme penetrar por la noche de la voluptuosidad de los jasmines con el alma suspendida a un trino de ruiseñor. 33


A una rosa blanca

Pura eres, copo de espuma claustro de pétalos en rápida vida, rélampago de luna en el sol que te ama, te besa, te invade, te absorbe, te avieja y en un día te dehoja.

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Alba

El sol no se ha levantado pero desplega los brazos quanto más puede en esto momento y se ensancha alrededor enrédandose entre las montañas No tiene aún juicio, bosteza contrariado, con los ojos amuscados se vuelve al otro lado arrebujándose mañoso con una cubierta pequeña que a su lado exibía su cobalto. La luna, borracha de sueño, se aparta despacio llamando a una a una las estrellas adormidas que cansadas y aburridas no chispean más. Una nubecilla de asaro encuadrada de amarillo despunta ahora de improviso

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al lado de una montaĂąa y estĂĄ parada para hacerle gargantilla. El cielo todavĂ­a espera tintandose de perla: con gracia y con bravura su trabajo empieza. Tomando confianza con el vientecillo de marzo, de rosa ahora se adorna... pero se arrepente de sĂşbito y se pone galana:

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escogiĂŠndolo entre muchos rocia el violado nel espacio. Cogliendo en vuelo el indigo lo rocia sobre el todo despuĂŠs refuerza el rosa. El sol estĂĄ naciendo,

yo me pongo galana y somos todos prontos pintados y enmascarados para gozar de la vida la gran carnevalada.

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Escuchando Chopin …sensación de luna

las notas de un nocturno

se ponen en el aire cual caricia al corazón. Después improvisos,

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risas de niños, alegría encendida por el beso del sol en frío día aburrido de nubes... y todavía notas notas oscilantes después lisas sobre tranquilo dolor, preludios sublimes errantes en tanta tristeza. Lamentos contendidos al viento,

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por el viento llevados y en el viento desvanesidos. Blanda brumas agĂźero de llanto, admirable desahogo de lluvia que rocia el alma, compaĂąeras a la espera de un ĂĄrbol solo

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que soĂąa la vuelta del pĂĄjaro en vuelo. Notas selladas de amor lejano, evasiones, iras violentas. Inexorables, diabolicas notas: Expetros que llevan miedo de muerte.

Y el drama cubre el alma la pega y la exalta con furia impetuosa, la lleva toda a febriles desvarĂ­os: fogosas insignas a tumultos extinguidos en sollozos. 41


Aclara las sombras un vals brillante, milagro de estro, embriagador que en vórtice enlaza impresiones fluctantes flores encendidas, mariposas danzantes,

vuelos de pájaros canoros gracias que subliman el creado en el cielo de tierno rosado. Impresiones, pinceles en el sonido

colores otoñales por Eco eternados. Divina armonía que el tiempo trascende. ¡Ti amo Chopin!

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Canto de pantano A los pies de una valle se recoge con costancia agua fĂŠtida y lodosa que parese de lejano

una macha en el llano. Cuando la tierra se adormese y la noche baja lenta cubrendo con su sombra la natura soĂąolenta, por potentia de un arcano, en aquel sucio pantano

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una voz se hace canto de contento y de alegrĂ­a: la rubeta que se enjagua agradeciendo estĂĄs la luna que la mira de lejano.

.

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Dejadme el silencio

Dejadme el silencio así, como es quando las estrellas, borrachas de sueño me mueven los pensamientos que están apiñados y sin aliento. Dejadme el siliencio, así, como es cuando se cala en mí y tropezando en las rugas escondidas encanta mi alma con su muda armonía. Dejadme el silencio así, como es quando recoge el último gorjego del ruiseñor 45


y la primera canción de los canarios.

Dejadme el silencio ahora, mientras el viento teje en el cielo nuevos destinos que llevuen sobre el días,

ahora, mientras se refrian las estrellas y se apaga sobre el mar la última lámpara.

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Juana

Busco tu cara entre arabescos de nubes donde nuestra fantasía de niñas descubría caballos camperos

y siluetas de virgencitas. Te busco 47


gitana entre las estrellas o dibucada en las sombras

que de misterio vesten la luna. Te busco, morena flor entre pulsaciones de petalos

y vibrar de tallos. 48


Tendo los sentidos a los límites de la percepcíon para volver a oír el gorgoteo de tus risas. Son las sombras de los asfodelós

que a mí te niegan y la fragíl barrera de la vida. Araño el azul entonces

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y cuelgo tu nombre entre c贸smicos silencios: Juana....

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El otro paraíso ¡Escucha...es el viento! De su palco movíl impone el ritmo a crepitantes, corruscantes vapores que en crescendo devoran pincarrascos y larices. Tu no ojes el murmurar des hojas ma lúgubre concierto, llanto,

grito que desgarra el silencio del cielo inmóvile y vencido, ignora la imbécil sonrisa del sol indiferente, sube rozando el flagar de descondidas estrellas, rueda entre las sombras

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echas de nada, echas de lejanías. Desengañado vuelve su prora del rutilar

de las vanidosas luciérnagas que agolpan la noche y lleva lejos el gemir de su pena, sabe que un otro paraíso lo espera

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un paraíso sin puertas y cerrojos

donde será etérea armonía que ahonda las raíces

en lo eterno.

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Hay amor

Si todavĂ­a ĂĄrboles y rosas chupan alegres la llovizna de la noce, si todavĂ­a el mar acaricia la rena,

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si todavĂ­a el cielo se emborracha de azul mientras baja a besar la tierra entonces menestir decir que hay amor. Si hay todavĂ­a semilla de estrellas y la luna recoge suspiros hay todavĂ­a amor

y amor hay si alas de pajaro lucen al sol y apasionada la hiedra

abraza el seto. 55


Hay todavĂ­a amor si dos moscas volan juntadas

y si lejano para la jumenta delira el padrillo,

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y amor hay

si aulla el viento entre las copas de los ĂĄrboles y los pĂŠtalos de las flores llevando muerte y vida sin nunca acabar. Si hay quien te tende la mano y nel padecimento te apoya el corazĂłn y si te dejan la digndad de un par de alas amor hay, hay realmente amor.

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Si toco tus manos

Si toco tus manos te descubro y me invade como migración de vida de todo lo quel que es vida. Quieto me empreña tu respiro y otra resurgo, fuerte de tí. Rasgo con nuevas esperanzas inmovíles nieblas y robo al cielo las cometas para saciar de luz plateada mis sueños ante que la noche abra sus verjas a la transparencia del alba.

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ÂĄVuela!

Busco el espacio para ti mi alma restreada. SĂŠ discipula una vez 59


...escucha: Reclama los derechos que razón te deniega, ábrete mi alma, non empodrezcas, no hagas de tí el que el tiempo hace de tu despojo. Ríe, aulla, canta, libera la telaraña que te enfrena. Haz del istinto tu fecundo cieno, suelta las raíces en el azul,

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oyrás su ruido suave.

¡Vuela! Siempre el ignoto es preferible al vivido. Tú eres el cielo, Tú eres su tejido. Tú eres el tiempo, Tú eres el eterno.

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Mas allĂĄ de la apariencia En el tiempo que corre entre un bostezo de luna y un hilo de alba

siento que la existencia puede haber aĂşn subidas si la palabra puede reconstruir

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lo que el existir destruye y me apares desnudo el misterio de el que escurre más allá de la aparencia mientras se amplía el alba y cansado me observa el otoño.

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Eres

Eres suspiro de naturalezza, ala de golondrina que lleva la palabra, fragancia de rosa. Eres rayo de sol

que horada las tinieblas, claro de luna que acaricia el mar.

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Eres taladrilla, éxtasis y furia desatada. Eres águila

que desgarra lo falso,

veridad, alegría y dolor. Canto de amor eres poesía y libertad.

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Verano

Estรกs en el mar que medita y calla, en azul que desborda, en la arena que quema y en las algas amontanadas en remaso alla orilla. Estรกs en los afros soplos

que dispersan echiso,

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en el bochornoso tormento

de los mediodías abrasados, en la ciudada vacía,

en los vapores calientes que ablandan asfalto, en las órbitas vacías de un tranvía, en la violencia de chaparrónes improvisos

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que enjaguan con esmero las ojas y los tejados. EstĂĄs en el sereno que sucede a los truenos, en las hierbas despertadas de nuevo que libando el sol estĂĄn olvidando la ubriadad en efluvios buenos,

en los lĂ­mpidos riachuelos, en las serenas fuentes,

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, en la biancura de las azucenas y en el zumbido de las abejas. Estás en la obscuridad palpitante de mil vuelos mudos en el menguar de los trinos, en el crescendo de los conciertos de las chigarras, entre los suspiros del viento, en el caliente beso de la tarde.

Estás en mí que galanteo el frío de las estrellas y alear querría en el cielo para enjugar las nocturnas gotidas.

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A tí queda tarde algo que vive de nosotros,

que muere al llanto de un Alba herida que se torce extraviada sepultando el pasado, que teje el presente con tramas insidiosas de frágiles sueños,

que mata con ágiles escanciones las gemas del hoy perplejsas sobre el provenir. 70


Felicidad Una mariposa que se posa

sobre un capullo de rosa: chupa ... y vuela. Esto es la felicitad. La boquita de un recièn nacido que se pega sobre un pecho amigo: chupa... y queda allå. Esto es la felicidad.

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...y yo te creo

con ojos que escundriñan mi tristeza, oídos aguzados a mis llantos mudos, manos que rozan mi piel de improviso, como llamadas de mis deseos no expresados,

brazos abiertos, sin fin que se ensanchan y me recogen donde encuentro lo que es, lo que no tengo. Así te creo, arpa que vibra a mis desvarios,

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asĂ­ te creo, mar de ternura infinita, puerto de paz,

faro que rasga mis tinieblas, 73


furia de mí deseosa. Así hombre te creo,

así te quiero.

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Una certeza La tardecita distila su luz sobre m贸vil trasparencias.

La resaca de los recuerdos aten煤a la caricia del silencio que cae blando sobre un hipertr贸fico presente

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y deca para siempre migajas de cosas gozadas en los secanos del pasado. Entre los detritos del hoy

y entre esplendores de logica piafan emóciones embridadas que no osan las misteriosas anfractuosidades de la obsessíon del después: ¡Una certeza Dios mio,

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una solamente! La capto en el aullido del viento que improviso acomete el silencio,

brota de las raudales del futuro, vacila en el istante que el despe単adero concede al salto, rebota sobre lancinantes sonoridades y se agota en el abrazo de Eco:

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-La muerte se vive día después día, en los istantes de eterno que nos han sido assignados... y la vida marca el compás del tiempo.

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Fiebre

Haj momentos que muy fuerte siento la necessidad de bajar al mar no me basta mรกs estar en el terrado a mirar.

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Entonces, da esta fiebre dominada, me incamino por la callejuela que baca sinuosa y lleva hasta el agua rozando los arrecifes. Cuando el mar es quieto que parece sin vida y no tiene m谩s contorno porqu茅 ha enlazado el cielo, yo, s贸lo yo sento su vida, s贸lo yo sento su respiro... y pierdo consistencia:

me fundo con el cielo, me hago aire y escollo, me vuelvo alga y arena en a quella agua

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despuĂŠs me suelto. Cuando la noche abre sus verjas

a la luna vagabunda no vivo mĂĄs para mĂ­, sino para esta maravilla, esto fragmento de creado que Dios me ha regalado.

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Payaso He empastado las luchas, los engaños, las esperanzas, el idillio del suegno, el desengaño del real. Con manos cansadas

he plasmado un ácimo muñeco que he vestido de arapos y lustrinas, he pintado su cara de blanco y de negro, con el carmín he dibujado la boca que ancha enorme, ríe descomedida y chupa humores de sal por la albayalde surcada. Llora payaso, llora,

has jugado de azar con el corazón, desde hoy es llanto tu vida. 82


Ser

Es por un fragmento huido de la tempestad del caso, por un desliz de luz, por la complicidad del cielo, por el palpitar

di frรกgiles trasparencias sobre jardines de piedras que somos y ser es solo un vagido suprimido

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de un estortor donde dejamos ya de ser, somos pasado.

El tiempo es una vorágine nunca vencida que devora el nuestro “ haber sido”, el tiempo es todo lo que no es más de nosotros.

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A los confines de la luz Ahora está parada la gaviota plateada y no osa los cielos limpios y los mares infinitos. Anhelante y con las alas juntadas en su atólon apagado cuenta los días desgranados del tiempo

donde, en siempre más rápida carrera,

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se desvanece el occaso y donde, a los confines de la luz lento se pierde su Ăşltimo vuelo, donde su canciĂłn desgarra el alma a los vientos, donde Eco, piadosa, recoge su espectral armonĂ­a,

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donde sus alas para siempre inertes, se pierden en frĂ­as trasparencias de cristal,

y donde la noche crea sombras mĂĄs densas para disimular el piadoso temblor de las estrellas.

87


Tengo miedo

Tengo miedo que no sean bastantes los dĂ­as que me quedan, tengo miedo que no llegue a mirar que enruble el trigo,

y no pueda recoger los fructos de lo que he sembrado. Tengo miedo que ...Alguien, para afrentarme me apague el sol 88


para deshacerme a obscuras.

. Tengo miedo, sĂ­, ahora tengo mucho miedo a la tarde

porque no lleva noche de estrellas mas sombras sin maĂąana.

89


...y después

...y después Recogeré en una maleta mis horizontes, un espejo cruel pródigo de gastades imágines de esperas, la generosidad nocturnas de los yazmines y el eco de remotas letanías,

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el resplandor de un ala al sol, el respiro del mar por cunear los sueños derretidos y una nube blanca

por sepultar las mentiras que he dicho al corazón, las tiernas parablas robadas al amor y mis ojos ebrios de infinito.

Después contaré

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el abrirse de otras albas

y todavĂ­a de otras siempre esperando que una falte 92


y después... después...

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Indice Introduzione.......................................................................................... Vorrei..................................................................................................... Tú............................................................................................................ ¿Qué soy?............................................................................................... Epitafio a un río..................................................................................... Porque te tengo a tí............................................................................... Escucha gaviota..................................................................................... El crujido de Dios................................................................................ ¡Parate tiempo!...................................................................................... A una rosa blanca.................................................................................. Alba........................................................................................................ Escuchando Chopin.............................................................................. Canto de pantano.................................................................................. Dejadme el silencio............................................................................... Juana...................................................................................................... El otro paraíso....................................................................................... Hay amor............................................................................................... Si toco tus manos................................................................................... ¡Vuela!.................................................................................................... Mas allá de la apariencia...................................................................... Eres......................................................................................................... Verano.................................................................................................... A tí.......................................................................................................... Felicidad................................................................................................. ...y yo te creo....................................................................................... Un certeza.............................................................................................. Fiebre...................................................................................................... Payaso..................................................................................................... Ser........................................................................................................... A los confines de la luz.......................................................................... Tengo miedo........................................................................................... ...y después.............................................................................................

7 9 11 12 17 23 27 29 31 34 35 38 43 45 47 51 54 58 59 62 64 66 70 71 72 75 79 82 83 85 88 90


© Copyright 2008 Esther Ciulla Responsabile della pubblicazione Esther Ciulla Libro pubblicato a spese dell’autrice Stampato in Italia nel mese di ottobre dell’anno 2008


y el tiempo sigue siendo