Page 1


“La desesperanza social. Apuntes socio-históricos para comprender el crecimiento de la devoción por san Judas Tadeo en la Ciudad de México”. Mtro. Erick Serna Luna1 El Colegio de México GIDS-Habitus

Resumen de la ponencia Entendiendo que los fenómenos religiosos tienen una estrecha relación con las condiciones socio-históricas, por ende, los “fenómenos de la fe” pueden ser comprendidos socialmente; el ensayo condensa los datos socio-históricos y las reflexiones halladas a lo largo de casi cuatro años de trabajo en torno a la devoción por san Judas Tadeo en la Ciudad de México. Los cuales brindan elementos para comprender la reciente efervescencia de la devoción por san Judas Tadeo en la Ciudad de México, concentrada especialmente en la Iglesia de san Hipólito y san Casiano; así como los motivos que llevan a los devotos a construir la noción de una “causa difícil o desesperada”. El ensayo, sin ánimos de ser exhaustivo, comienza por posicionar el papel general que cumplen los santos dentro de la sociedad urbana moderna, que será la base para comprender la contemporánea función social de la religiosidad popular por san Judas Tadeo. Para narrar la historia social de este santo, me he apoyado en el trabajo del historiador norteamericano Robert Orsi, con lo cual describo el “origen moderno de la devoción”. Posteriormente el análisis se sitúa en la Ciudad de México, reseñando la forma en la que se adoptó la devoción por el santo en el Templo de san Hipólito y san Casiano. Ya en el presente, haciendo uso de las oraciones, los discursos y las prácticas, describo la forma en la que se expresa la relación entre el contexto socio-histórico de crisis económico social y la experiencia subjetiva de la devoción por san Judas Tadeo en la Ciudad de México, enfatizando las características que esta relación presenta en la juventud de fieles al santo. Destacando que la relación que se encuentra entre el sentimiento social de desesperanza y el fervor por el “santo patrono de los casos difíciles y desesperados” podría entenderse como un discurso político que crítica, veladamente, el orden social. 1

Licenciado en Sociología por la FCPyS-UNAM y Maestro en Estudios Urbanos por el COLMEX. Líneas de trabajo: pobreza urbana y usos del espacio público. Junto con el GIDS “Habitus”, ha estudiado la devoción por san Judas Tadeo en la Ciudad de México. Actualmente es Asistente de Investigación del CEDUACOLMEX.

1


Santos Patrones y devociones populares en el mundo contemporáneo. Aunque el tema requiere un estudio profundo, no quisiéramos ahondar en el caso particular de la devoción por san Judas Tadeo, sin antes brindar un panorama general sobre las condiciones que permitieron la construcción de las devociones populares y la re significación de los santos Patronos en el mundo moderno, especialmente en Latinoamérica. Antes que nada, es necesario reconocer que debido al proceso de conquista y colonización las creencias religiosas en el continente americano se nutren de tres raíces: las creencias europeas, principalmente católicas, las creencias de origen prehispánico y los cultos traídos de África por las poblaciones esclavas. Dentro del período en el que se encuentran los “tres mundos”, la religión va a erigirse como una herramienta de conquista y colonización de los pueblos nativos, el caso ejemplar por excelencia, es la misma imagen de san Hipólito y la fundación de su Templo. San Hipólito, era el santo de los caballeros españoles, y conmemoraba la victoria de las tropas del Reino de España sobre los ejércitos aztecas. Por ello la Iglesia de san Hipólito, para conmemorar la conquista de México-Tenochtitlán acaecida el 13 de agosto de 1521 (De Valle, 2001:63). En el caso de las poblaciones afrodescendientes, el caso más relevante del proceso de evangelización de esta población, podría ser ejemplificado por el culto a san Benito de los negros (Roselló, 2000). Posteriormente, con el paso del período colonial, las propias instituciones virreinales y religiosas cambiaron el sentido político-económico de la religión, otrora instrumento de conquista y evangelización, se convertía en una forma de ordenamiento poblacional y regulación laboral mediante las cofradías; institución que, normalmente, “…se caracterizaba por ser una agrupación de artesanos de un oficio que bajo la protección de un santo patrón se ocupa principalmente de los aspectos religiosos de la corporación y de la ayuda y protección de los cófrades y sus familiares en caso de muerte o enfermedad” (Domínguez, 1987: 79-80). Así, los santos patronos tenían un papel identificador y cohesionador de las personas que desempeñaban un oficio o bien, que pertenecían a una localidad. Entonces, las devociones respondían a una lógica corporativa que aglutinaba a los fieles según el espacio y el oficio desempeñado.

2


Por otro lado, aunque los conquistadores utilizaron la religión católica como un instrumento de conquista y colonización, ello no quiere decir que en el proceso de evangelización y adopción de la nueva fe, las poblaciones indígenas y afrodescendientes, no hayan integrado sus propias creencias a las formas católicas. Esta mezcla religiosa dio paso a un proceso de sincretismo2 en el que las creencias de las tres raíces se mezclaron, haciendo que la dominación espiritual, se convirtiera en un asunto de subalternidad, esto es, una forma de re significación de los símbolos religiosos, a través de la cual, pudieron mantener una parte de sus creencias religiosas, creando así un discurso de resistencia (Scott, 2000). Esta subalternidad religiosa se identifica por expresiones como la santería, el candomblé de América del sur o la devoción indígena por la Virgen de Guadalupe. Así, los rituales y festivales de celebración de los santos van a ser la expresión de la mezcla cultural de los tres continentes, que a la postre configurarían las tradiciones y riqueza cultural de los pueblos americanos. Creencias expresadas en los ritos privados de rezo y oración a los santos y vírgenes. La obra literaria de Jorge Amado, si bien situada en los albores del siglo XX, esta mezcla de credos que formarían la idea popular de religiosidad, en este caso, las que le realiza la esposa de un trabajador de las plantaciones de cacao a Santa Bárbara: Santa Bárbara, líbranos de truenos, pestes y mordeduras de víboras. Líbranos de los malos espíritus, de los lobisones y las mulas sin cabeza. Haz que mi marido tenga saldo a favor para que podamos irnos a Piauí o por lo menos a Bahía para ver al Santo Jubiaba hijo de Orixala, Nuestro Señor. Quiero que mi marido se ponga bien, porque si no, nos moriremos de hambre, mi Santa Bárbara. Libra a mi hermano Júlio de esa desgraciada de la Sinhá, que le gasta todo el salario. Protege nuestra casa del espíritu del caboclo Curisco, que anda armando barullo. Amén (Amado, 2009: 91-92).

De este modo, se teje la apropiación subjetiva de los símbolos y signos religiosos, la expresión popular de la religiosidad, y la reinterpretación particular que las personas, especialmente de los estratos más bajos de la escala social, realizan. Con el advenimiento de la modernidad a América, se da también una transformación en las manifestaciones religiosas, producto, entre otros factores, de la puesta en el centro de la individualidad humana, la complejidad de las relaciones sociales y las nuevas necesidades que surgen a partir del mundo industrial, algunas caracterizadas por la falta de empleo y 2

En la idea de García (1989: 41-42) el sincretismo o el proceso de sincretización responde al encuentro de dos religiones o manifestaciones religiosas que se interconectan, siendo la interconexión imperfecta entre estas dos formas religiosas lo que se conocer como sincretismo, proceso del que surgen, de la dialéctica entre las dos formas religiosas, nuevas interpretaciones sobre los ritos religiosos.

3


sustento económico. En términos devocionales esto va a significar que la experiencia de la devoción y el patronazgo hacia los santos, ya no sea una imposición de la institución religiosa, ni la asignación corporativa como en las cofradías, incluso, tampoco la asignación por la localidad en la que se vive3; sino que será el mismo devoto, a partir de su propia experiencia subjetiva, quien elija a su santo patrono. De Chicago para el mundo: el origen de la devoción contemporánea por san Judas Tadeo. Es en este contexto en el que van a nacer las figuras de los “santos salvadores” (Zamora, 1989; García, 1989; Peso, 1989), que son figuras sagradas, santos o vírgenes, que se van a constituir como patronos universales de la población en un momento supremo de necesidad y apremio, que pueden identificarse en las coyunturas históricas de crisis socio-económicas, entendiendo que, por su carácter universal, estas situaciones trascienden las fronteras espaciales, laborales e incluso, sociales. Al interior de este panteón de “santos modernos” la historia de la devoción por san Judas Tadeo, por su magnitud y universalidad, es quizá el caso más notable. Indagando en las regiones del ciberespacio, encontramos que que algunas crónicas ubican su origen en Italia durante el año de 1887, cuando el sacerdote Alfonso Puglience llevó una imagen del santo por toda Malloa para curar a los enfermos de cólera4.En América el primer referente lo encontramos en la ciudad de Santiago de Chile, en donde algunas crónicas católicas testifican que la devoción por san Judas Tadeo se originó en el año de 1910, gracias a la intervención de la Orden los Misioneros Claretianos. Aunque la devoción se hizo notable hasta después de la segunda novena en honor a san Judas Tadeo, oficiada en 19235. Este dato se refuerza con la crónica que cita Orsi, sobre el primer encuentro entre el Padre James Tort y la devoción por san Judas Tadeo. El relato menciona que Tort conoció la imagen de san Judas Tadeo en el año de 1923, cuando se encontraba instalado en Arizona, y un minero, de origen chileno, le obsequió la estampilla de un santo muy venerado,

3

Aunque ello no quiere decir que en el mundo moderno hayan desaparecido las fiestas patronales en las que se celebra al Santo Patrono de los barrios y pueblos, principalmente en las zonas periféricas de la Ciudad. 4 Véase: http://claretianos.cl/breve-historia-de-la-basilica-del-corazon-de-maria/ (Consultado el 2 de marzo del 2011) 5 Véase: http://www.sanjudas.cl/paginas/santuario.html (Consultado el 2 de marzo del 2011)

4


especialmente por las prostitutas y mineros, en la ciudad de Santiago de Chile. (Orsi, 1998: 7). El padre James Tort, misionero de la Orden los Claretianos, llevó la devoción que conoció en Arizona a la ciudad de Chicago, que en los inicios de los años 20´s, se perfilaba como un importante centro industrial, imán de inmigrantes, muchos de los cuales eran de origen hispano, especialmente mexicano (Orsi, 1998: 1). Estos inmigrantes componían tres comunidades asentadas al sur de Chicago, donde, después de la asistencia de varias confesiones religiosas, se erigiría la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe (The Mission of our Lady of Guadalupe), que sería el principal centro religioso de esta comunidad de inmigrantes (Orsi, 1998:2-5), que en 1925 sería dirigida por James Tort, el “Fundador de la devoción americana por san Judas Tadeo” (Orsi, 1998: 7). Aunada a la instauración de la religión católica en la parte sur de Chicago, la población comenzó a vivir los primeros estragos del desempleo y la falta de seguridad social, situaciones que anunciaban el inicio de la coyuntura histórica conocida como la “Gran Depresión”: Lo que hizo más dramática la situación fue que los sistemas públicos de seguridad social (incluido el subsidio de desempleo) no existían, en el caso de los Estados Unidos, o eran extraordinariamente insuficientes, según nuestros criterios actuales, sobre todo para los periodos largos. Esta es la razón por la que la seguridad ha sido siempre una preocupación fundamental de la clase trabajadora: protección contra las temibles incertidumbres del empleo (es decir, los salarios), la enfermedad o los accidentes y contra la temida certidumbre de una vejez sin ingresos (Hobsbawn, 1993: 100).

Cuenta el relato histórico que ante la incertidumbre laboral, la falta de dinero, la escasez de alimentos y la preocupante situación de salud de las que el Padre Tort fue testigo, encontró que la fe que sentía por san Judas Tadeo: “El intercesor en casos difíciles o sin esperanza”, podía ser un consuelo para los feligreses de su comunidad, quienes padecían esta adversa situación. Razón por la cual, se instalaría una pequeña imagen de san Judas Tadeo, celebrándose la primera novena al santo el 17 de febrero de 1929.6 De esta fecha hasta las fiestas de Cuaresma del mismo año, los fieles al santo se incrementaron gradualmente, hasta el punto de que la imagen del santo relegó a la figura de Nuestra Señora de Guadalupe. Suscitándose que el 28 de octubre del mismo año, un millar de devotos llenaron 6Véase:http://www.claretians.org/site/PageServer?pagename=clr_aboutclaretians_stjude&s_locale=es_US& AddInterest=1046&RemoveInterest=1047 (Consultado el 25 de agosto del 2010)

5


la parroquia para celebrar la novena a san Judas Tadeo (Orsi, 1998: 15), justo 24 horas antes del desplome de la bolsa de Nueva York (Hobsbawn, 1993: 98). A partir de ese 28 de octubre, la devoción por san Judas Tadeo se extendería a lo largo de la ciudad de Chicago y del país, convirtiéndose en la devoción más importante de Norteamérica, dando paso a las devociones epistolares y a la creación de organizaciones, como “La liga de san Judas Tadeo”, encargada de promocionar la devoción (Orsi, 1991), provocando el nacimiento de diversos tipos de comunidades de devotos, quiénes realizaban estudios y publicaciones en torno a los milagros e historia de san Judas (Orsi, 1991;218220; 1998: 15-40). La emergencia de estas organizaciones, así como el creciente número de devotos que se cernían en torno a san Judas Tadeo, hicieron que la devoción comenzará a trascender las fronteras nacionales. Siendo las distintas sedes en las que se encontraba la Orden de los Misioneros Claretianos7, puntos que sirvieron de red de propagación de la devoción por san Judas Tadeo. Fue precisamente, gracias a los intercambios de entre las redes religiosas que la devoción llegó a la Ciudad de México. La Comunidad de Misioneros Claretianos asumió la dirección del Templo de san Hipólito y san Casiano en el año de 1892, un recinto sagrado con gran protagonismo en diversas etapas de la historia nacional, desde la Conquista hasta la contemporaneidad, entre estos hechos destaca ser el epicentro de la devoción más importante de la Ciudad de México (De Segura, 1995). La primera referencia sobre la presencia del “intercesor ante los casos desesperados” se registró en

Ilustración 1.- Retablo principal del Templo de san Hipólito. Fuente: GIDS-Habitus, 2010.

1955, según las crónicas de la comunidad claretiana en san Hipólito: “La señora Chávez Archicofrade- consiguió de Bienes Nacionales el espacio o cuarto que está detrás del púlpito para convertirlo en capilla de san Judas Tadeo. Posteriormente se desistió de la idea de dicha capilla” (De Segura, 1995: 21). 7

Esta es una congregación que actualmente, según cifras del 2013, tiene una presencia en 487 comunidades repartidas en 64 países.

6


Aunque después de esta vaga mención no existe un acuerdo sobre el proceso de instauración de la devoción en la Ciudad de México, se sabe que en la década de los años sesenta, la imagen terminó por ubicarse en lo que hoy se conoce como “La capilla de los santos mexicanos8”, registrándose una alza significativa en el número de devotos, que terminaría por desbordarse en el año de 1982. Lo que llevaría a que la imagen del “santo patrono de los casos difíciles y desesperados” ocupará un espacio en el retablo principal, relegando a san Hipólito, patrono del Templo, a un segundo lugar. Se coloca la imagen bendita de san Judas Tadeo en el baldaquino o manifestador (...) Es un fenómeno difícil de explicar y entender que produce admiración general en estos tiempos postconciliares; una especie de magnetismo espiritual antes inexplicable. Todos los días y particularmente los 28 de mes son muchos miles las personas que vienen a implorar el valimiento y protección del santo Apóstol pariente del Señor (De Segura, 1995: 56).

La fe en las coyunturas de la desesperación. Una vez recorridos los caminos de la historia, conviene hacer un análisis sociológico que nos permita separar los fenómenos sociales, de aquellos sucesos que, retomando el relato citado por De Segura, podrían atribuirse a los “magnetismos espirituales inexplicables”. En primera instancia, existen similitudes entre el origen de la devoción en Chicago y su arribo a la Ciudad de México, el primero de ellos es el contexto de crisis socioeconómica; y el segundo es el gradual crecimiento de los fieles al santo; un tercero, de no menor importancia, es la forma en la que este desbordado fervor religioso termina por posicionar a san Judas Tadeo como el Patrón legítimo del Templo, aunque el patronazgo haya sido dado a otro santo. Entendiendo estas constante históricas, asumimos que los contextos de crisis económico sociales, como el de 1929 en Chicago y en de 1982 en México, y las contemporáneas, son propicios para el incremento de la devoción por san Judas Tadeo, un santo que se caracteriza por ser conocido como el intercesor ante los casos difíciles y desesperados. Lo que entendemos es que existe un proceso de identificación que realizan las personas, tanto de la situación histórica como de su propia situación, que los lleva a definirse a sí mismos

8

Un pequeño recinto ubicado al interior de la Iglesia de san Hipólito, justo en la mitad izquierda del Templo

7


como “causas difíciles o desesperadas”9, tal como lo define una oración popular que circula en el mercado religioso: San Judas Tadeo. Rogad por mí que soy tan miserable, y haced uso, os ruego, de ese privilegio especial vuestro, de socorrer visible y prontamente cuando se ha perdido casi toda esperanza.

Otro punto importante es que a partir de 1929, se comienzan a gestar las definiciones populares en torno a los “casos desesperados”, “causas difíciles” relacionadas con carencias: laborales, económicas, de sustento y salud que sufrían los inmigrantes hispanos en los albores de la Gran Depresión, situaciones que hicieron que las personas se definieran así mismos, al asumirse como devotos de san Judas Tadeo, como gente “sin esperanza”. Este sentimiento de “desesperanza” y los atributos que le otorgan las personas al santo, poder para solucionar una situación humanamente difícil de solucionar, es lo que podemos denominar como afinidad devocional. Esta afinidad es la conexión entre los atributos sociales de una persona, idealmente pero no exclusivamente, proveniente de los estratos más bajos de la escala social, estigmatizada o convaleciente; y los atributos que socialmente se le han conferido a un santo para interceder en favor de la causa del devoto ante un poder Ilustración 2.- Bendición de las imágenes sobre Avenida Hidalgo Fuente: GIDS-Habitus, 2010.

superior. En el caso de san Judas

Tadeo, tradicionalmente son tres atributos que se le adjudican como casos desesperados o difíciles de solucionar: la salud, la provisión de empleo, y el sustento diario. Sin embargo, a medida que se ha ido complejizando la sociedad, estos atributos se han incrementado desmedidamente, como también lo ha hecho, producto de las crisis socio-económicas, el 9

De tal modo, aunque resulte una explicación muy sencilla, esta relación sociológica, echa por tierra el simplismo de la explicación que relaciona el incremento de la devoción por san Judas Tadeo con una moda o una burda imitación social.

8


espectro social de grupos que han puesto en las manos de san Judas Tadeo la solución de sus causas desesperadas. Al respecto, desde sus orígenes, es importante destacar el estrecho vínculo que existe con ciertos oficios que por su precariedad o riesgo10, se identifican

a

mismos

desesperadas, oficios que

como

personas

hoy día se

han

incrementado y se observan en las oraciones populares dedicadas a san Judas Tadeo, tal es el caso de los choferes, comerciantes, entre otros oficios que se practican en una conexión precaria con el sistema económico y social11. Aunque resulta sorprendente que san Judas Tadeo también haya sido adoptado, al menos en el imaginario devocional, como el patrono de oficios como la docencia, y de roles como el del estudiante12, lo

Ilustración 3.- Multitud de feligreses al interior del Templo de san Hipólito Fuente: GIDS-Habitus, 2011

cual puede ser un síntoma de la percepción que se tiene sobre la educación en la sociedad mexicana, que si bien es un Derecho constitucional, en la idea cotidiana de las personas, se ha tornado una causa “difícil de solucionar”. Por su parte, al ser las crisis socioeconómicas, coyunturas en las que se incrementa el sentimiento de incertidumbre y vulnerabilidad social, una situación general, permeando a toda la sociedad, es comprensible que el número de personas que se asumen como una “causa difícil o desesperada” aumente de manera exponencial, independientemente de su 10

Si bien sale de nuestro espectro histórico de análisis, es justo decir que durante el período de propagación de la devoción más allá de la región del sur de Chicago, Orsi menciona que uno de los primeros grupos en reconocerse como devoto a san Judas Tadeo, es el cuerpo local de Bomberos (Orsi, 1998: 35 y ss), un oficio que implica un alto grado de riesgo. 11 Una oración que circula en el mercado popular versa así: “Oración del comerciante …Tú que eres mi protector yo te prometo San Judas Tadeo, adorarte e incrementar tu devoción y tener, tu santísima imagen en mi hogar, en mi negocio y en mi persona”. 12 Un fragmento de la “oración del estudiante” que se expende en el mercado religioso popular, versa así: “Señor: yo creo en el estudio. Te pido, por intercesión de San Judas Tadeo, que en mi paso por la escuela sea una aventura bella y constructiva que me lleva a amar y respetar más la vida y a mis semejantes. Quiero ser libre, haz que crea más en la disciplina interior que en la exterior. Que el conocimiento no me envanezca, y que me haga comprender tu Creación y aplicarme a preservarla y engrandecerla”.

9


posición social13. Un caso interesante se suscitó durante el brote de Influenza H1N1, registrado en la primavera del 2009, cuando surgió ésta situación como una “causa desesperada”14 para los feligreses”, pues el gobierno de la capital se mostró superado e incluso se percibía cierto desorden y pánico social, ilustrado en el cambio de uso del cuerpo y en la alteración de las interacciones cotidianas (Sabido, 2010). Estas situaciones propician el aumento de la afinidad entre los devotos y el “abogado de los casos desesperados”, dándose así una propagación social de la devoción. Lo cual se expresa magníficamente por el posicionamiento de la devoción a san Judas Tadeo como el culto principal, independientemente de que sea o no el patrón de la iglesia donde es venerado. Esto nos ha llevado a aseverar dos cosas: a) que la devoción por san Judas Tadeo guarda una estrecha relación con la situaciones sociales de crisis-socioeconómicas; b) que existe una construcción subjetiva del devoto en relación con su entorno socio-histórico que lo lleva a definir su situación vital como un “caso desesperado”; c) combinado de las dos anteriores, tenemos que la devoción por san Judas Tadeo es una construcción eminentemente social, en la que los devotos toman los símbolos y signos de la institución eclesiástica, reinterpretándolos conforme a su experiencia vital. A los pies del patrón. El contrato devocional entre el santo y el devoto. Retomando estos principios, es en la vida cotidiana que podemos observar las formas devocionales que se establecen entre el santo y el devoto, la manera en la que se construye “la religiosidad popular”. Algunos análisis sobre la teología popular, ubican a los santos dentro de la jerarquía de símbolos sagrados de la religión católica, son la representación sagrada de un hombre o mujer que ha sido considerado como un ser divino debido a la vida ejemplar que se le reconoce institucionalmente y por las cualidades milagrosas que la gente le ha atribuido. Es por esta intervención directa en la vida de las personas que: “El santo es un dios para el mundo y no un dios para el más allá; resuelve problemas de aquí y ahora, 13

Aunque no es una característica exclusiva, si tenemos en cuenta los grupos sociales que fincaron los orígenes de la devoción en Italia, Chile y Chicago, podríamos partir del hecho de que los primeros en identificarse como “casos difíciles y desesperados”, son las personas que ocupan los escaños más bajos de la sociedad. 14 La oración para los casos de Influenza H1N1, es similar a la de “Los casos desesperados”, sólo cambia en la siguiente sección:”…Que yo reciba por tu mediación la cura y protección contra la influenza de tipo AH1N1 para seguir alabando a Dios. Te prometo estar agradecido y propagar tu devoción para ganar a Dios en una eternidad.”

10


que son los que preocupan al hombre ordinario a la vez que sirve como medio para trasladar fuera del contexto social inmediato las carencias e insatisfacciones de los sectores más desfavorecidos de la sociedad” (Zamora, 1989: 541-542). No obstante, esta relación de patronazgo entre el devoto y el santo se fundamenta en una relación contractual a través de la que las personas al identificar o definir su situación como algo humanamente imposible de solucionar, piden la intervención del santo; sí el santo logra solucionar la petición del devoto, éste se comprometerá no sólo a pagar la ofrenda o manda que le prometió al santo, sino que también, el santo se convertirá, en la gran mayoría de los casos, en el patrón o protector del devoto (Zamora, 1989: 541). Esta relación contractual se observa con claridad en la devoción contemporánea por san Judas Tadeo en la Ciudad de México. Esta relación de subordinación a cambio del milagro o favor concedido, se puede observar en las últimas líneas de una de las oraciones a san Judas Tadeo que circulan en el mercado popular: Oración a san Judas Tadeo para cosas difíciles Que yo reciba por tu mediación en esta gran necesidad, el consuelo y remedio del Señor, así como en todas las penas, para albar a Dios. Te prometo estar agradecido y propagar tu devoción para ganar a Dios en una eternidad.

Esta relación que parecería tener un corte utilitarista, es una característica general de los fervores populares a los “santos salvadores” (Garcia, 1989; Peso, 1989). La materialización de este contrato se observa en los ex votos, mediante los que el devoto realiza una acción de proselitismo sobre la eficacia y el poder de san Judas Tadeo, siendo los ex votos son una forma de relacionar socialmente al santo con otros devotos, que terminan por esparcir la devoción. Esto demuestra que en la construcción de los fenómenos sociales, las acciones individuales que realizan los devotos cotidianamente, tienen un gran peso para la comprensión y explicación de

11

Ilustración 4.- Devoto con su san Judas Tadeo de Chalma. Fuente: GIDS-Habitus, 2011


la ebullición religiosa. Pero los exvotos son sólo la parte más conocida de las expresiones que conforman la “religiosidad popular por san Judas Tadeo”. Otras formas en las que se manifiesta el fervor religioso, incluyen: el embellecimiento y decoración de la figura personal del santo, que entre más grande mejor expresa el tamaño de la devoción del creyente; la personificación misma del santo, en la que el devoto porta la indumentaria tradicional de la figura, la bien conocida túnica verdi-blanca, convirtiéndose en un exvoto encarnado; el tatuaje de la imagen sagrada en la piel, que testifica el fervor perpetuo por el santo, tan cercano que es parte integra del cuerpo del devoto. Entre Ilustración 5.- Tatuaje de san Judas Tadeo en el costado de un joven Fuente: GIDS-Habitus, 2011

otras manifestaciones que tienen que ver con la construcción de rituales propios, que van desde las

clásicas peregrinaciones, las porras, hasta las oraciones colectivas en el espacio público, protagonizadas, principalmente por jóvenes. La fe como expresión de la desesperanza juvenil. En el año del 2008, justo coincidiendo con otra crisis económico-social, se comenzó a hacer evidente el crecimiento de la devoción juvenil por san Judas Tadeo en la Ciudad de México, un hecho que llamó nuestra atención sociológica y nos impulsó a investigar el fenómeno desde el 2009, dándole seguimiento hasta el año del 2013. En estos años de trabajo, gracias a la aplicación de diversas técnicas de investigación y marcos teóricos de análisis, encontramos que las características generales que hemos descrito en este artículo, eran compartidas por un gran sector de la juventud que se asumía como devota a san Judas Tadeo, es decir, estábamos ante la emergencia en una población juvenil que podíamos identificar como “desesperada”. Con base en el levantamiento de un cuestionario realizado a 182 jóvenes, mujeres y hombres, entre 15 y 29 años, encontramos (Serna y Ávila, 2011), que en términos etarios, encontramos que existe cierta igualdad en el sexo de los jóvenes devotos, presentando una

12


ligera inclinación de tres puntos porcentuales a favor de los varones, siendo el 53% de los encuestados varones, y el 47% mujeres. Esta casi paridad en el género de los fieles, también es indicador de una “división sexual de la devoción”, los varones se inclinan a ser devotos de san Judas Tadeo, pues dentro de las potestades sociales que se le han otorgado al santo, se incluye la protección ante los oficios precarios, que se refleja en el hecho de que el 33% de los jóvenes cuestionados iban a pedir por su trabajo, típicamente propios de los varones; En tanto las mujeres cumplen un papel determinante en la construcción familiar de la devoción, siendo sus peticiones dirigidas a la protección de familiares y amigos (Orsi, 1989). De tal modo, el 29%, de los favores pedidos, principalmente realizados por mujeres, era la conservación de la salud, quienes también suelen acudir cada mes para agradecer el nacimiento del niño en brazos, por la recuperación de la salud del familiar enfermo o para pedir que se conserve la buena salud en la familia, condición ontológica indispensable para el desarrollo de las demás actividades. Estas condiciones que rodean la incertidumbre de sus juveniles vidas se vieron reflejadas en el tercer orden de milagros y favores pedidos por los jóvenes, 15%, pedían seguridad en general, que podía ser interpretada como un cobijo ante el clima de violencia que imperaba en sus entornos cotidianos o incluso con la certeza de sus vidas. Situación que se mancomuna con el 13% de menciones de las y los jóvenes que pedían por sus situaciones educativas, fuera acreditar un examen, un año escolar o ingresar a una institución de nivel medio superior. Con base en lo anterior, contra uno de los estigmas más sonados que pesan sobre esta juventud, es necesario decir que de los jóvenes cuestionados, el 51% estudia, 27% trabaja

y

el

12%

realizaba

ambas

actividades; sólo el 10% no realizaba ninguna

actividad

productiva,

pero

justamente habían ido a san Hipólito para encontrar un trabajo, para ingresar a alguna

Ilustración 6.- Jóvenes devotos reunidos en la Plaza Zarco. Fuente: GIDS-Habitus, 2011

institución educativa o bien, parte de este

13


conjunto eran madres. Como lo hemos venido realizando, estas expresiones subjetivas del fervor religioso, tienen una estrecha conexión con el contexto histórico social que viven los fieles, siendo el panorama general la crisis del 2008. Un dato que nos permite mostrar la íntima relación entre las crisis económicas y el incremento de la devoción es que, a octubre del 2010 el 42% se habían asumido como devotos a san Judas Tadeo en los últimos tres años, es decir, dentro del período de la crisis socioeconómica del 2008. En términos del contexto local, más de la mitad de las y los jóvenes que cuestionamos pertenecían a las postrimerías del Distrito Federal, municipios como: Ecatepec, Naucalpan y Chimalhuacán, figuraban como sus lugares de procedencia; que se complementaban con las y los jóvenes oriundos de las delegaciones de Iztapalapa, Xochimilco, Cuauhtémoc, Azcapotzalco y Gustavo A. Madero; lugares que si bien son separados por las distancias físicas, se unen en el sentido de albergar a zonas altos índices de violencia y marginalidad. Así, bajo la mirada sociológica, se conjuntan las cuestiones estructurales con las razones subjetivas de la devoción, pues a lo largo de la historia contemporánea, podemos identificar que la devoción refleja la carencia de ciertas garantías y derechos, como: la educación, el empleo, la seguridad y la salud. De este modo, las causas difíciles y desesperadas de los devotos corresponden a la falla del sistema social moderno, entendiéndose por ello, como una carencia de recursos para brindar empleo, salud, educación y sustento, que en la modernidad, deberían de ser brindadas por el Estado, en el plano de las garantías sociales, y por el mercado, en el plano de las cuestiones económicas. De tal manera, las súplicas se transforman en críticas veladas al sistema social. En las situaciones de crisis socioeconómica, al debilitarse estas instituciones, y crecer el rango de incertidumbre social, la explicación divina de los fenómenos sociales se incrementa, creando efervescencias de la fe. Manifestando un gran malestar y una velada crítica política, “... Su campo se marca por medio del rechazo y la crítica a las instancias oficiales” (García, 1989:29). Bibliografía Amado, Jorge, (2009), “Cacao”, Madrid, Alianza. Bourdieu, Pierre (1999), “Una interpretación de la teoría de la religión según Max Weber”, en Pierre Bourdieu, Intelectuales política y poder, Buenos Aires, Eudeba pp. 43-63 14


Demenghi Teresa Más de cien años de San Hipólito desde 1892. 2da edición. Demenghi. México. 1994. De Segura y Sagasti, Geroncio G. Breve historia de la casa y comunidad claretiana de San Hipólito. 1982-1991. México. 1995. De Valle, Arizpe, Artemio (2001) “Andanzas de Cortés”, México, Alpe. Dominguez, Company, Francisco, (1987), “Regulación municipal del trabajo libre de los oficios mecánicos en Hispanoamérica colonial”, Revista de historia de América, No. 103, Panamerican Institute of Geography and History, enero-junio, 1987, pp. 75-106. García, García, José Luis (1989), “El contexto de la religiosidad popular” en Carlos Álvarez Santa, et al. (Editores); La religiosidad popular, Editorial Anthropos, Barcelona 1989. Hobsbawn Eric (1993) “Historia del siglo XX”. Buenos Aires. Crítica. 2003. Orsi, Robert (1989), “What Did Women Think They Were Doing When They Prayed to Saint Jude?, U.S. Catholic Historian, Vol. 8, No. 1/2, Spirituality, Devotionalism, & Popular Religion, Winter - Spring, 1989, pp. 67-79. ___________ (1991). “The center out there, in here, and everywhere else: The nature of pilgrimage to the Shrine of Saint Jude, 1929-1965”, Journal of Social History; Winter91, Vol. 25 Issue 2, pp. 213-232. ___________ (1998) “Thank you St. Jude. Women´s devotion to the patron saint of the hopeless causes” Yale University Press. New York. 1996. Peso, Moreno, Javier (1989), “Formas de religiosidad popular en el mundo urbano: el culto a San Pancracio”, Carlos Álvarez Santa, et al. (Editores), La religiosidad popular, Barcelona, Editorial Anthropos, pp. 545-563. Roselló, Soberón, Estela (2000), “La cofradía de San Benito de Palermo y la integración de los negros y los mulatos en la ciudad de la Nueva Veracruz en el siglo XVII.” En Marialba Pastor y Alicia Mayer (eds.), Formaciones religiosas en la América colonial, México, UNAM, 2000, pp. 229-242. Sabido, Olga (2010), “Una reflexión teórica sobre el cuerpo. A propósito de una contingencia sanitaria” en Estudios Sociológicos, Vol. XXVIII, Núm. 84, septiembrediciembre, pp. 813-845. Scott, James, (2000), “Los dominados y el arte de la resistencia”, México, Era. Serna Luna Erick y Ávila Romero José Luis (2011) "Los de la esperanza marchita: apuntes sociológicos sobre la devoción juvenil por san Judas Tadeo", Libro anual del ISEE, No. 13, diciembre 2011, Para el seminario conciliar de México. (pp. 285-312) Zamora, Acosta Elías “Aproximación a la religiosidad popular en el mundo urbano: el culto a los santos en la ciudad de Sevilla”, en Carlos Álvarez Santa, et al. (Editores), La religiosidad popular, Barcelona, Editorial Anthropos, pp. 527-544.

15


11 Ponencia  

“La desesperanza social. Apuntes sociohistóricos para comprender el crecimiento de la devoción por San Judas Tadeo en la Ciudad de México”,...