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4 | LE MONDE

diplomatique | abril 2012

Descentralización económica, democrática y socioambiental

La incansable batalla de Aysén por Patricio Segura*

La imagen es sólo un símbolo. Pero uno tan especial que resume en un solo encuadre lo profundo de la lucha que, al momento de escribir estas líneas, está desatada en la región de Aysén, en la Patagonia chilena. Una batalla física, real, pero también política, comunicacional, semiótica, entre sus habitantes, la mayoría, y el Estado de Chile y su actual regente, el gobierno de Sebastián Piñera. Alejandro Robles, Sin título (cerámica), 2011 (Gentileza Galería Cecilia Palma)

E

n pleno bloqueo de los transportistas de las principales vías de acceso a Coyhaique, capital regional de Aysén, dos de los líderes del movimiento, Iván Fuentes y Misael Ruiz, encaramados sobre una rampa explican a un centenar de camioneros la importancia de estar unidos, de las carencias e injusticias que día a día viven ellos y los campesinos, y las dueñas de casas, y los estudiantes, y los enfermos, y los ancianos. En el litoral, en la ciudad, en el campo, en la pampa. Y agregan que todos juntos, del campo hasta el mar, de la urbe a la ruralidad, de la “pobla” al centro, deben seguir en la lucha. “Porque la reivindicación de un hermano, compañero, debe ser la de todos”, dicen. Simbólico porque la vida de Iván y Misael no transcurre en tierra. No son camioneros. Ellos son pescadores artesanales, y hablaban a los transportistas como a un igual. Probablemente es difícil entender, para quien no ha participado desde dentro y desde el origen, cómo se llega a una movilización histórica para la región de Aysén que se ha instalado en el epicentro del ejercicio del poder político, La Moneda. Fue el 3 de febrero cuando un grupo de pescadores artesanales, vecinos y concejales de la comuna de Aysén viajaron hasta Coyhaique para reunirse con dirigentes de organizaciones, portadores de demandas históricas y transversales de la región. Las delegaciones regionales de la Agrupación de Empleados Fiscales y la Central Unitaria de Trabajadores, junto a los movimientos ciudadanos Patagonia Unida y Patagonia sin Represas, fuimos invitados a formar un movimiento territorial y temáticamente transversal. Fue tal el inicio de un trabajo que desembocó en propuestas temáticas, movilización masiva y general, y un sentido de unidad sin precedentes. Por las necesidades históricas de Aysén. Por las reivindicaciones transversales de los patagones.

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Once son las demandas que se fueron plasmando a través de un proceso de consulta a quienes algo tuvieran que decir sobre las carencias y el destino de esta hermosa tierra ubicada en el extremo sur de Chile. Tierra con experiencia en luchas reivindicatorias, como la mítica Guerra de Chile Chico, que en 1918 enfrentó a colonos previamente asentados en esta tierra promisoria con grandes estancieros de Santiago y Punta Arenas, a quienes el gobierno de la época entregó extensos territorios para ganadería, incluidos los de quienes llegaron primero. Y, al igual que hoy, tales usurpadores tuvieron el apoyo de toda la fuerza represiva del Estado de Chile. Once son las demandas (1). Ninguna irracional, ninguna ilegítima, ninguna que no se pueda solucionar con voluntad y pensando, de una vez por todas, en el bien colectivo de Chile y los chilenos. Rebaja a los combustibles (los más caros de Chile), salud, educación y vivienda de calidad (¿es eso un crimen acaso?), equidad laboral con un sueldo mínimo y pensiones regionalizadas (en la región el costo de la vida es un 35 % más caro que en Santiago), nivelación en la asignación de zona, que los habitantes de la región puedan incidir en la materialización o no de los mega proyectos que en ella se impulsen, y validar el modelo Aysén reserva de vida al que la mayoría aspiramos. También, administración regional de los recursos naturales, empoderamiento de la pesca artesanal y del campesinado. Que se elabore una canasta básica regional y que se generen instrumentos para la reducción de su costo, por ejemplo mediante subsidios al transporte. He aquí, en resumen, las demandas de los patagones. Las desquiciadas, inauditas, irrealizables peticiones. Insólitas sí, pero sólo en un modelo de sociedad donde el Estado ha abdicado en su rol dejando al mercado como regulador plenipotenciario ya no sólo de la economía, sino también de nuestra vida política e incluso

social. ¿Ha escuchado eso de negocios son negocios? Son los mundos paralelos: en uno valores admirables son la solidaridad, el humanismo, el bien común; en el otro la competencia, la frialdad tecnócrata y el individualismo. Muchos pedimos que termine esta esquizofrenia. Existencia digna El trasfondo de la lucha de Aysén va más allá de reivindicaciones temáticas. Se ancla en las transformaciones que se requieren para hacer de Chile un país más justo, más equitativo, más digno. En corto, una tierra mejor para todos. Y esos cambios necesitan de un rebaraje en tres ámbitos: la riqueza, las cargas socioambientales y el poder. Es de ello de lo que nos hablan las 11 demandas. Porque cuando unas 4.500 familias perciben un ingreso autónomo promedio cercano a los 19 millones de pesos, representando el 0,1% de los hogares, algo está mal (2). Hay pocos que tienen mucho y muchos que tienen muy poco. Y eso no pasa necesariamente por aumentar el sueldo (o dar trabajo) a los más pobres, sino por asegurar desde el Estado mejor calidad de vivienda, educación, salud, previsión, y entregar buenos servicios básicos en electricidad, agua, transporte y todo lo que entendamos como consustancial a la existencia digna de nuestros compatriotas, financiable con una buena reforma tributaria. Porque recursos existen. Comprobado al saber que uno de los sectores económicos que mayores utilidades obtiene es la gran minería, donde Codelco representa un 30 % del cobre que se exporta en Chile siendo el resto privado, esencialmente trasnacional (3). Y el segundo la energía, controlada por grandes corporaciones. Y ambos casos usurpando bienes naturales que supuestamente nos pertenecen a todos los chilenos (4). También es necesario redistribuir las cargas socioambientales. No es justo ni correcto que gran parte de las infraestructuras que algunos asumen como necesarias

para el país (cárceles, rellenos sanitarios, termoeléctricas, represas, mineras) siempre se deban instalar en zonas de comunidades vulnerables sin mayor poder efectivo (5). Está claro que en algunos casos son necesarias (con las termoeléctricas, mineras y represas tengo mis dudas, al depender del modelo de desarrollo al cual adherir), pero si se van a asumir los costos que éstos se prorrateen y no se carguen siempre los que ya vienen perdiendo por demasiado tiempo. Y, en tercer lugar, descentralizar el poder, que puede ser quizás el puntal que nos permitirá avanzar en lo anterior. Democratizar Chile, lo cual necesariamente pasa por una nueva Constitución, y que en su elaboración participemos mediante el mejor procedimiento todos quienes seremos regidos por su articulado (6). Y no que baje del Olimpo donde se apoltrona la elite, que desciende a los llanos cada cuatro u ocho electorales años. Porque lo que estamos diciendo a Chile desde la Patagonia con estas demandas y movilizaciones no se restringe exclusivamente a “Aysén, tu problema es mi problema”. Estamos manifestando que es hora ya de un nuevo pacto democrático y socioambiental en Chile. Uno en el cual el problema del otro sea el mío también, para así, desde ese momento, poder decir con propiedad que somos una verdadera sociedad. g 1. http://issuu.com/movimientosocialporlaregiondeaysen/ docs/propuestas_movimiento_social_por_la_regi_n_de_ays_ 2. Ver artículo Marco Kremerman en http://www. theclinic.cl/2011/11/02/la-casta-de-las-4-milfamilias-que-tienen-secuestrado-al-pais/ 3. Ver http://www.puntofinal.cl/747/nacionalismo.php 4. Ver http://www.mch.cl/noticias/ imprimir_noticia_neo.php?id=25783 5. Ver columna del autor en http://www.elmostrador.cl/ opinion/2011/11/11/el-poligono-chileno-de-la-inequidad/ 6. Ver columna del autor en http://www.elmostrador. cl/opinion/2011/09/01/%C2%BFy-por-quehabria-que-tener-una-nueva-constitucion/

*Periodista. Movimiento Ciudadano Patagonia sin Represas / Integrante Mesa Movimiento Social por Aysén.

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La incansable batalla de Aysén