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Arqueología Digital

Los Motivos del arte rupestre del sitio Mejicanos, Amatitlán, Guatemala. Edgar Carpio Rezzio Departamento de Arqueología Universidad del Valle de Guatemala Escuela de Historia Universidad de San Carlos de Guatemala Introducción: Guatemala es un país rico en vestigios arqueológicos. Entre estos destacan innumerables ruinas de ciudades construidas por los antiguos mayas, las cuales cubren, prácticamente todo el territorio nacional. En la zona norte, denominada tierras bajas, departamento de Petén, se localizan los vestigios de importantes ciudades como Tikal, Piedras Negras, Aguateca, Mirador y otras, que poseen arquitectura monumental, escultura con escritura jeroglífica y todo tipo de artefactos que muestran el grado de especialización alcanzado. De igual forma, en el altiplano central y en la costa Pacífica de Guatemala, existen innumerables sitios arqueológicos que van desde los primeros asentamientos agrícolas hasta verdaderos centros sociopolíticos. La magnitud de tales vestigios ha hecho que la atención de los arqueólogos se concentre en la monumentalidad y en los grandes sitios, dejando de lado otras manifestaciones culturales antiguas, que también se encuentran presentes en el territorio. Entre ellas, por supuesto, se encuentra el arte rupestre. I Coloquio de Arte Rupestre

Aunque algunos investigadores habían notado la presencia de representaciones rupestres en Guatemala, nunca se había llevado a cabo un esfuerzo sistemático que condujera al estudio de tales manifestaciones. El arte rupestre en Guatemala: En la actualidad, ha surgido en Guatemala un grupo de investigadores interesados en el estudio del arte rupestre. Coincidentemente en 1998, se presenta en el Simposio de Arqueología Guatemalteca, dominado tradicionalmente por la gran arqueología, una serie de ponencias sobre arte rupestre, que puso de manifiesto la enorme cantidad de tales elementos se encuentran en diferentes regiones de Guatemala. Por ejemplo, en el oriente de Guatemala, en el

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Arqueología Digital Departamento de Chiquimula, en el sitio denominado “Los Migueles”, se está llevando a cabo el estudio de las punturas rupestres que en el se encuentran. Estas pinturas, muestran una gran variedad de motivos, que van desde figuras antropomorfas y zoomorfas, hasta diseños geométricos y numerosas manos en negativo y positivo. Los colores dominantes son el rojo y el negro, aunque también hay elementos en verde. Las pinturas se ubican en tres abrigos rocosos en la cima de un cerro. Este proyecto es desarrollado por profesionales y estudiantes de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala. En la costa del Pacífico, concretamente en el sitio Abaj Takalik, en el departamento de Retalhuleu, se han localizado numerosas rocas, la mayoría en lechos de ríos, que contienen depresiones en forma de “tacitas”, o cúpulas, o como les denominamos en Guatemala, “piedra con guacalitos”. Asimismo existen varios ejemplos de rocas denominadas “afiladores”, que consisten en depresiones lineales de cierta longitud. En un conjunto de rocas, muy cercano a dos monumentos escultóricos de Abaj Takalik, se encuentran estas estos dos elementos asociados, lo que destaca su importancia en el entre los rasgos del sitio. En otras regiones de Guatemala, como las tierras altas y el extremo oriente, también se han reportado hallazgos de representaciones rupestres. Entre ellas destaca una serie de pinturas y petroglifos localizados en el Río Paz en la frontera con el Salvador, así como en el lago Güija, también fronterizo. Por lo anterior, los estudios sobre arte rupestre han adquirido un espacio importante dentro de las investigaciones arqueológicas en Guatemala a tal grado que en el año de 1999 se presentaron las primeras ponencias de este género en el Congreso I Coloquio de Arte Rupestre

de Arte Rupestre de Ripon, Wisconsin, EUA, despertando el interés de varios investigadores y situando a Guatemala dentro del mapa mundial de estudios de Arte Rupestre. Antecedentes en Amatitlán: Amatitlán es un pueblo localizado a 28 kilómetros de la ciudad de Guatemala a una altura de 1,189 mts sobre el nivel del mar sobre suelos de origen volcánico. Existe un lago en la cercanías en cuyo alrededor se han localizado varios sitios arqueológicos, los cuales revelan una ocupación constante de por lo menos 2,000 años antes de la llegada de los españoles. En 1996 efectué un reconocimiento para determinar el estado de conservación de los sitios ya conocidos y al mismo tiempo localizar sitios nuevos. Esto me llevó al campamento evangélico de Monte Sión, el cual se encuentra a cuatro kilómetros del pueblo de Amatitlán sobre una colina en la ribera sur del lago del mismo nombre. En el pude localizar algunos vestigios arqueológicos entre los que se cuentan montículos y restos de artefactos cerámicos y líticos. Sin embargo, lo más notable del campamento era la presencia de numerosos conjuntos de rocas de origen ígneo de gran tamaño. En uno de esos conjuntos se detectó un petroglifo de aspecto antropomorfo que llamó mi atención por sus características únicas. Inmediatamente hice un registro del mismo y llevé a cabo una investigación bibliográfica para establecer si había sido reportado con anterioridad. Para mi sorpresa ningún colega había notado su presencia. Las únicas referencias de arte rupestre en la zona correspondían hasta entonces al pictograma conocido como "el diablo rojo", la cual se ha considerado de rasgos

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Arqueología Digital típicamente olmecas (ver Mata 1998:28 y Ericastilla 1998:29). Luego de este hallazgo fortuito se inició una búsqueda más precisa de nuevas manifestaciones de arte rupestre en esta parte de Amatitlán, actividad que resultó sumamente fructífera y que confirmó el hecho de que me nos encontraba frente a un verdadero complejo de arte rupestre y no solamente ante un rasgo aislado. Visitas efectuadas entre agosto, septiembre y octubre de 1997 y los primeros meses de 1998 a Monte Sión, con el arqueólogo Alfredo Román, quien realizó los magníficos dibujos que veremos, me permitieron descubrir otros conjuntos rocosos del campamento y de algunos terrenos aledaños, rasgos interesantes de arte rupestre. Estos incluían al menos nueve rocas con agujero o depresión en la parte superior y surcos para evacuación. Asimismo se localizaron otras rocas con escalinata parecidas a las que contiene la piedra del petroglifo de Monte Sión, aunque con ligeras variantes. El conjunto del petroglifo de Monte Sión: Se trata de un conjunto rocoso en el que sobresalen dos piedras con concavidad en la parte superior una del las cuales es doble y canales de evacuación. En la roca de mayores dimensiones se encuentra el petroglifo hacia su cara oeste. El mismo consta de dos figuras antropomorfas una mayor que la otra y dos rostros en perfil. El trazo es simple en todas y los rostros están conformados por tres agujeros que simulan ojos y boca. El denominado "hombre de Monte Sión" es el más notorio y en el se aprecian brazos extendidos, piernas abiertas, pies de forma cuadrangular y posiblemente sus órganos genitales. Hay una depresión en

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la parte correspondiente a su pecho y vientre. Otros componentes de este grupo son una escalinata hendida de doble hilera, ubicada en la arista norte de la roca del petroglifo llegando hasta la concavidad superior. Detrás de estas rocas se encuentra otra con el frente plano colocado en forma vertical, la cual presenta rasgos a semejanza de un rostro humano, delineado por trazos horizontales y oblicuos. Este se halla orientado hacia el norte donde se localiza el lago. En total se han identificado, en el campamento de Monte Sión, 9 conjuntos de rocas que contienen elementos de arte rupestre. Los rasgos predominantes son las escalinatas, las depresiones en forma de metate y los surcos para evacuación. El arte rupestre en Mejicanos: El sitio Mejicanos se localiza a 4 Km. al sureste de Amatitlán en la margen meridional del lago, exactamente a la altura del kilómetro 39 de la carretera de bordea el lago de Amatitlán por Villa Canales y a menos de medio kilómetro del campamento de Monte Sión. Se sitúa arriba del nivel del lago, rodeado de cuatro montañas empinadas. El sitio forma parte de la Finca "La Ceiba", propiedad de los hermanos Arenas, y en ella se cultivan diversos productos agrícolas como café, espárragos, etc. Esta finca pertenece al municipio del Llano de Animas, cuyo poblado principal se sitúa hacia el sur de la finca. En la actualidad, los vestigios restantes del sitio arqueológico Mejicanos se localizan sobre un cerro, aunque también posee restos en la parte baja que lleva hacia la playa del lago de Amatitlán. Estos consisten en los restos de algunos montículos que siguiendo el camino de terracería conducen a la parte más alta del cerro en cuya falda sur se aprecia un talud 12


Arqueología Digital formado por bloques de piedra canteada. Hay evidencia de destrucción, producto de algunas excavaciones de saqueo, y por el uso continuo de la tierra en las labores agrícolas. Además existe una fuerte presencia de materiales arqueológicos en superficie. Mejicanos, además de ser un reconocido sitio arqueológico, posee importantes vestigios de arte rupestre que se vinculan a los de Monte Sión. Entre ellos se localizó, en la cima del sitio, una roca labrada. Esta parece ser la representación de una maqueta al mostrar elementos como: cuerpos, una escalinata de 12 escalones de 60 cms de altura. Junto a la escalinata y en alto relieve hay una figura aparentemente femenina de pie y con los brazos cruzados al frente. Su altura es de 0.25 por aparte se localizó en el mismo sitio un rostro grabado en una piedra el cual medía unos 40 cms de ancho por 30 de altura. Asimismo se han localizado cuatro caritas o rostros, grabados en conjuntos rocosos dispersos por todo el sitio. Salvo uno que contiene escalinatas y depresión profunda tipo metate, todos mostraban únicamente el rostro de diferentes características, encerrado en una especie de cartucho rectangular.

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Otros elementos de arte rupestre en Mejicanos incluyen escalinatas simples y dobles y rocas con depresiones, manteniéndose el mismo patrón que en Monte Sión. Estos sugieren la posibilidad de una misma temporalidad para ambos sitios, en donde se realizan las mismas prácticas artísticas y rituales. En los terrenos ubicados entre el sitio arqueológico Mejicanos y Monte Sión, se localizaron tres piedras con agujero o concavidad en la parte superior y canales de evacuación. También se localizó una roca con una escalinata en forma de agujeros siendo estos cinco en total. Una piedra con rostro descubierta por Mata muy cercana a la carretera corresponde también a los elementos representativos de arte rupestre de esta área. Además, se localizo un nuevo conjunto rocoso y en la parte posterior de una de estas rocas lo que parece ser un rostro cuyos rasgos faciales se definen por líneas horizontales y otras oblicuas, que recuerdan al que se encuentra en el conjunto del petroglifo principal de Monte Sión. En el propio campamento, aparte del conjunto del petroglifo se localizaron tres rocas más 13


Arqueología Digital altura total de 0.18 m. En la base de la maqueta hay una pequeña “ventana” tallada en la roca, similar a una encontrada en el conjunto del petroglifo de Monte Sión. A esta maqueta le hemos dado el nombre de maqueta Kroner debido a que se encuentra en terrenos de la Finca Kroner contigua al campamento de Monte Sión. con concavidad superior, doble en el caso de una. De igual forma, en terrenos aledaños a Monte Sión, con rumbo a Mejicanos, se encontró una roca con escalinata triple que finaliza en una depresión en la parte superior. En la finca Kroner, que forma parte del circuito Mejicanos y Monte Sión, se ha detectado una serie de afloramientos rocosos en los cuales existen grabados en piedra en forma de escalinatas y depresiones, así como rostros. Asimismo en dos bloques de piedra que parecen haber formado parte del basamento de un montículo existen petroglifos con diseño geométrico consistentes en gran cantidad de círculos que corren paralelos a un eje formado por una línea que corre a lo largo del bloque de extremo a extremo. Hacia el final de la línea se encuentran cuatro círculos de mayores dimensiones que los otros, dando la apariencia, según la posición de los pétalos de una flor, apoyada en su tallo formado por la línea continua. Por otro lado se localizó en la esquina noreste del montículo una piedra de gran tamaño en cuya parte superior estaba tallada una maqueta de una estructura prehispánica. La maqueta se encuentra en buen estado y es difícil de remover del lugar hecho que ha permitido su conservación en el sitio. Dicha maqueta posee las siguientes dimensiones: 0.94 m de largo por 0.65 m de ancho y 0.42 de altura. Tiene 5 escalones al centro de la fachada con una

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Clasificación de los motivos de arte rupestre de Mejicanos, Monte Sión y terrenos aledaños En vista de lo anterior hemos clasificado los elementos de arte rupestre de la siguiente manera. Petroglifos: -antropomorfos 5 -abstractos 3 (incluye los diseños de los bloques de piedra) -rostros grandes 2 -rostros pequeños 6 (incluye el petroglifo Hombre de Monte Sión) Piedras con concavidad superior: -simples 10 -dobles 4 -con canales de evacuación 9 Escalinatas: -en relieve 1 -punteadas 3 -hendidas 4 -dobles 2 -triples 1 Maquetas: 14


Arqueología Digital - Completa 1 - Incompleta 1 A excepción de los bloques con petroglifos hechos en arenisca, todos los otros rasgos están realizados en roca ígnea. Discusión Algunas de las manifestaciones de arte rupestre localizadas hasta ahora en Amatitlán has sido reportada para otros sitios del área maya y en otras subareas de Mesoamérica. El arqueólogo Carlos Navarrete visitó el sitio y al observar el petroglifo determinó que este pertenecía a una tradición de arte rupestre mesoamericano que parece extenderse desde el centro y la costa pacífica de México hasta el área Maya. Navarrete Mencionó la presencia de ciertos rasgos similares en el sitio Las Palmas en Chiapas donde han detectado escalinatas y caras o rostros grabados en las rocas. Así también en las cuevas de Ehbis, Xcosmil y Cahum en Yucatán se cuenta con representaciones de escalinatas y rostros. Con respecto a la concavidad en la parte superior de la roca que contiene el petroglifo principal y respecto a las otras depresiones, Navarrete argumenta que dichos agujeros cumplen la función de morteros en los cuales se molían determinados productos empleados en rituales llevados a cabo en asociación con el petroglifo, aunque en Chiapas ha localizado también depresiones en forma de metate, unidos a veces por I Coloquio de Arte Rupestre

acanaladuras. Recientemente fue publicado una recopilación sobre arte rupestre en al área maya a cargo de Sofía Pincemin, que puede consultares para conocer los motivos constantes en el área Maya. Por su parte el arqueólogo Rubén Manzanilla, al visitar el petroglifo opinó que en sus investigaciones en las costas del estado de guerrero ha localizado petroglifos de rostros y piedras con concavidades en la parte superior utilizadas como morteros. En la publicación Un Catálogo de Frontera, Navarrete, Lee y Silva, exponen que los petroglifos combinados con piedras de tacitas están extendidas por toda Mesoamérica, y al igual que los metates, estas aparecen en lugares de culto, por lo que señalan que su función religiosa es incuestionable. Para ellos lo que allí se molió o machacó debió tener sentido ritual (Navarrete, Lee y Silva, 1993:109). Por lo anterior podemos considerar que el arte rupestre de Amatitlán corresponde, con sus variantes locales, a una tradición, sino mesoamericana, si evidente en el área maya, y más allá, ligada, al parecer a rituales asociados al agua. Con respecto a la datación de los hallazgos, hasta el momento sólo se cuenta con ciertos datos que mencionan ocupación Clásico Temprano y Tardío para Mejicanos, Monte Sión y Kroner, incluyendo Postclásico para este último sitio. Sin embargo, mientras no se realicen 15


Arqueología Digital excavaciones no se podrá tener la certeza de uno o varios períodos específicos de la zona de Amatitlán. A este respecto Navarrete, Lee y Silva sugieren que siempre existen dificultades para fechar estas manifestaciones artístico-religiosas debido a que muchos de estos diseños se vienen repitiendo desde la prehistoria. No obstante consideran que se puede buscar apoyo en contextos arqueológicos fechables, ciertas constantes en los diseños, elementos simbólicos y rasgos que sólo operan en determinadas épocas (Navarrete, Lee y Silva, Ibíd.:108) Por otro lado se puede pensar que este tipo de representaciones, por hallarse ampliamente distribuido, represente un patrón de arte rupestre vinculado a ciertos sectores de la sociedad, bien sean grupos rurales marginales o bien especialistas en algún tipo de shamanismo asociado al ciclo hidrológico. Solo estudios profundos del contenido simbólico y del patrón distributivo podrán dar respuestas a muchas interrogantes. Aun nos encontramos en una etapa inicial de la investigación y hace falta un trabajo sistemático que incluya excavaciones en puntos estratégicos para obtener elementos para fechar y para establecer la relación que pudo existir entre todos los elementos del complejo que hasta el momento parecieran aislados. Se hace necesario también el efectuar una catalogación más precisa del arte rupestre del área con nuevos reconocimientos. La falta de recursos económicos en la universidad ha sido un factor limitante. Pero lo que si podemos estar seguros es de la importancia capital del petroglifo de Monte Sión pues en este conjunto rocoso se encuentran combinados casi todos los elementos que hemos localizado en nuestros reconocimientos. Espero en el futuro cercano contar con el apoyo financiero necesario para llevar a cabo los trabajos requeridos, I Coloquio de Arte Rupestre

especialmente reconocimientos, mapeos y excavaciones, que me permitan una mejor interpretación del arte rupestre de Amatitlán.

Bibliografía Borhegyi, Stephan 1959 "Underwater Archaeology in the Maya Highland". Scientific American 200. Carpio Rezzio, Edgar y Alfredo Román Morales 2000 "El Petrograbado de Monte Sión, Amatitlán, Guatemala". Arqueología (24). Revista de la Coordinación Nacional de Arqueología del Instituto Nacional de Arqueología e Historia. México Carpio Rezzio, Edgar y Alfredo Román Morales 1998 "Nuevos detalles acerca del petrograbado y el Conjunto de Arte Rupestre en Monte Sión, Amatitlán. XII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala. Juan Pedro Laporte y Héctor Escobedo (Editores). Museo Nacional de Arqueología y Etnología. Guatemala Fuentes y Guzman, Francisco Antonio de 1969 Recordación Florida: discurso historial y demostración natural, material y política del Reyno de Guatemala. Biblioteca de Autores Españolez. Madrid Ericastilla, Sergio 16


Arqueología Digital 1998 "Informe de la visita al pictograma del Cerro de la Mariposa". Utz'ib. Vol.2 No.4. Asociación Tikal. Guatemala. pp 29-30 Mata Amado, Guillermo 1998 "Reporte de una visita al pictograma del Cerro la Mariposa conocido como Diablo Rojo." Utz'ib. Vol.2 No.4. Asociación Tikal. Guatemala. pp 27-28 Navarrete, Carlos, Thomas A. Lee Jr. y Carlos Silva Rhoads 1993 Un catálogo de frontera. Universidad Nacional Autónoma de México

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Los motivos del arte rupestre