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EL HOMBRE DEL SEMITONO DE ORO La música en las películas de James Bond Por Olloqui Un peculiar triángulo amoroso: James Bond, la música popular y las tendencias de la moda. 007 es todo un icono pop, como las fotos coloreadas de Marylin o la sopa Campbell

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El Cowboy Japonés


El hombre del semitono de oro

H

ay algo que llama poderosamente la atención en las 21 películas (23 si contamos las no oficiales) de la saga de James Bond. Y no estoy hablando de los inventos de Q, de que a Bond no se le resista nunca ninguna fémina, o de que los malos no sean capaces de algo tan sencillo como liquidar a 007 con una pistola. No. Lo que más me llama la atención, y por tanto más me divierte, es ver cómo Bond nunca cambia, a la vez que su entorno se va modificando. Las películas de James Bond son un fiel reflejo de la época en la que se han filmado, y eso lo podemos ver, por ejemplo, en las amenazas a las que se enfrenta Bond. Al principio de la saga, Prótesis / 2


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la gente temía un ataque nuclear, y eso era lo que combatía 007 día sí, día también. Luego, con el fin de la Guerra Fría, las amenazas podían ser tan diversas como un cartel colombiano del narcotráfico o un ecologista loco empeñado en destruir la civilización. También cambian los decorados en los que se mueve Bond; recordemos esos guateques sesenteros de Connery, o a Moore por el Bronx, persiguiendo negros malos con el pelo afro. O a Brosnan enganchado a su teléfono móvil, que hace de todo… Hasta cambian las chicas y sus modelitos. De hecho, si queremos saber en qué año se ha hecho tal o cual película, no hace falta mirar la carátula del DVD; sólo hay que fijarse en la ropa Prótesis / 3


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interior: si es braga sobaquera, la peli es de los sesenta; si es de cintura baja y a la actriz se le va la hucha, la peli es de los setenta… Los villanos, en los sesenta, eran rusos o chinos malos, mientras que en la época actual son... rusos o chinos malos, pero fuera del control de sus gobiernos. Y otro aspecto fundamental que cambia es, cómo no, la música. Los alegres ochenta ¡Atención! A mediados de la década gloriosa de las hombreras y el cardado, a los productores y compositor se les va la olla del todo y deciden que, si las películas son cada vez mas vacuas y chistosas, hay que hacer campaña con algo, y descubren que pueden enganchar al publico más joven con grupos de corte moderno, que le inyecten savia nueva a la saga. Así, para Panorama para matar, sin duda la película más culebra de toda la serie, recurren de nuevo a Barry, que compone “A view to a kill” para que lo interpreten Duran Duran. El cocktail no defrauda: un tema tan rematadamente hortera como divertido, donde se mezclan sin rubor las orquestaciones y fanfarrias, los sintetizadores del New Romantic y los “Orchestra Hit” tan propios de los teclados mas modernos de la época. La formula Prótesis / 4


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La música de las películas de James Bond siempre ha reflejado su momento en dos vertientes: primero, en los arreglos de la música incidental que, pese a mantener un estilo y un aire les salio redonda, porque fue la primera canción Bond en colocarse nº1 en las listas de éxitos norteamericanas. Así que decidieron repetir la ecuación para la primera aventura del armario Timothy Dalton, Alta tensión. John Barry (por ultima vez) firma una banda sonora Bond, y se despide con un tema de similares caracteristicas del anterior “The living daylights”: Barry compone una canción llena de semitonos y sintetizadores para que la interpreten un conjunto tecno-pop del momento (en este caso, A-Ha). Retirado Barry definitivamente de Bond, encargan el score de la siguiente (y última película de Dalton), Licencia para matar, a Michael Kamen, que intenta volver al espíritu de las primeras películas y las canciones de Shirley Bassey, y compone “Licence to kill” para la voz soul de Gladys Knight, con una línea melódica muy cercana al “James Bond theme”. Prótesis / 5


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similar en toda la saga, siempre han recogido con mayor o menor fortuna los estilos de moda del momento (hemos oído el “James Bond theme” interpretado al estilo Jazz, disco, Tecno, Chill Out y un largo etcétera, dependiendo de lo que estuviera de moda en ese momento), y segundo, en las canciones que han acompañado los títulos de crédito, interpretadas, cómo no, por un artista de relumbrón en su época. Aun teniendo carreras millonarias... A las películas de Bond se les puede poner muchos peros, lo que no se puede negar es Prótesis / 6


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la excelente elección que se ha hecho siempre de los artistas que han interpretado estos temas centrales. Para El mundo no es suficiente habría sido muy fácil llamar a Britney Spears y que interpretara el tema, porque estaba muy de moda y habría vendido más discos, pero lo interpretaron Garbage... Quizás las mayores concesiones comerciales se hicieron cuando interpretaron

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sus temas Duran Duran, A-ha o Madonna, pero estos artistas, a pesar de tener carreras millonarias y ser de alguna forma 铆dolos de adolescentes y coquetear con el pop facil贸n, han sabido o supieron hacer discos que interesaron al publico masivo y tambi茅n a los entendidos, de manera que, aun siendo elecciones comerciales, no desprestigiaban la senda de Shirley Bassey.

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Sentando las bases Durante el reinado de Connery como Bond (Dr. No, Desde Rusia con amor, Goldfinger, Operación trueno, Solo se vive dos veces, el paréntesis de Lazenby Al servicio secreto de su majestad y Diamantes para la eternidad) se sentaron las bases de lo que sería la saga. Y en la música,

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tanto en la incidental como en los temas centrales, ocurrió exactamente eso: lo que se inventó en las dos o tres primeras películas sería copiado, autoparodiado, retorcido y combinado de un sinfín de maneras. Para Dr. No contaron con Monty Norman para realizar la banda sonora, y John Barry escribió el famoso “James Bond theme”... o eso sostiene el, porque no está muy claro quién hizo qué: Barry siempre ha dicho que él escribió el tema solito, mientras que Norman reconoce que Barry realizo la orquestación, pero basándose en una idea y en una melodía suya. El asunto acabo en los tribunales sin encontrar una solución muy clara. Pero lo realmente curioso del caso es que una canción con aires caribeños incluida en la banda sonora, “Jump-up”, consiguió un muy alto puesto en las listas de éxitos. Este podría Prótesis / 10


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ser el germen de lo que vino después: incluir en cada película una canción más o menos pop, con artistas famosos del momento, con la que respaldar comercialmente el lanzamiento de la peli, y si de paso se podían vender unos cuantos discos, mejor que mejor. Dicho y hecho: Para Desde Rusia con amor se reclutó a Matt Monro, que interpretó el tema central escrito, esta vez sí, por John Barry, que Prótesis / 11


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se ocupo también de toda la música incidental. En esta película, los créditos que abrían la película contenían la versión instrumental del tema, dejando la versión cantada para los créditos finales. Esta formula se cambio en Goldfinger, donde se coloca la versión cantada del tema en los títulos iniciales, sistema que se ha seguido usando hasta nuestros días. “Goldfinger” es quizás el tema central más famoso de la saga, y una de las mejores interpretaciones de Shirley Bassey, que aquí estaba especialmente intensa, enérgica y quizás algo exagerada, pero su estilo marcó el del resto de Prótesis / 12


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las vocalistas que interpretarían temas centrales de Bond: voz con un toque de soul, arrastrando las frases, griterío y agudos imposibles en el momento cumbre del tema y algo de un bien entendido puterío en la forma de cantar. Según cuenta la leyenda, Shirley casi tuvo que despelotarse en el estudio de grabación para hacer el famoso último “goooooooold” de la canción; se ve que le apretaba el Cruzado mágico y se quedaba sin aire. El que no sabemos si se despelotó o no al grabar de Operación trueno fue el León de Gales, Tom Jones. Con ropa o sin ella, cuentan que se desmayó cuando terminó de cantar a gritos la potente

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nota final del tema que le tocó en suerte, “Thunderball”. Para la siguiente película, Sólo se vive dos veces, el tema central lo interpretó una entonces popularísima Nancy Sinatra, no sólo por ser hija de “Tabique de platino-Frank”, sino por su hit “These boots are made for walking”. En esta ocasión Barry se desvió un tanto de lo que Prótesis / 14


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habían sido sus composiciones anteriores, llenas de vientos y metales, y creó un tema algo más sutil y relajado, con aires orientales. Como curiosidad diremos que el obstinato que vertebra el tema fue utilizado no hace demasiado por el cachondón Robbie Williams como sampler en el estribillo de una de sus canciones. Nuevo Bond, nuevas reglas, debió de pensar John Barry, que, con motivo de la incorporación de George Lazenby en la nueva película Al servicio secreto de su majestad, volvió a colocar un tema instrumental en los créditos iniciales de Prótesis / 15


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la película, en esta ocasión recuperando las fanfarrias que tan buenos resultados le habían dado en épocas anteriores, solo que en esta ocasión las mezcló, de forma pionera, con los entonces emergentes instrumentos electrónicos. El tema en concreto es “On her majesty´s secret service”, y se convirtió en otra melodía recurrente y reconocible para el resto de películas Bond. El tema vocal lo interpretó Louis Armstrong, pero no consideraron que el precioso y nostálgico “We have all the time in the world” fuera adecuado para la apertura de la película, y lo colocaron en los créditos finales. Una lástima, porque el tema, que fue lo último que interpretó Armstrong antes de morir, es de los más bonitos de toda la saga Bond. Al recuperar a un vejete y calvete Connery para la siguiente película, Diamantes para la Prótesis / 16


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eternidad, los productores quisieron jugar sobre seguro, y John Barry no quiso arriesgarse, así que “Diamonds are forever” lo cantó de nuevo Shirley Bassey, que tan buenos resultados había dado en “Goldfinger”.

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Desmadre setentero Un Dom Pérignon tomado a temperatura inadecuada es como escuchar a los Beatles sin taparse los oídos. Supongo que, para compensar por esta broma aparecida en “Goldfinger”, los productores encargaron a George Martin la composición de la banda sonora de Vive y deja morir, la primera película de Roger Moore como Bond. Martin, a su vez, encargó la interpretación del tema central “Live and let die” a Wings, el grupo de McCartney post Beatles. Y ahí fue donde empezó el cachondeo: De los efectivos scores y canciones rotundas de Barry, pasamos al “todo vale” en el reinaPrótesis / 18


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do de Moore. Aquí, por ejemplo, encontramos a un McCartney pasado de maría y champiñones mágicos, casando un tema reagge con una parte central al más puro estilo del cine trepidante y policiaco. Barry volvió para El hombre de la pistola de oro, pero quizás contagiado del espíritu del

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nuevo Bond, compuso “The man with the golden gun” para que lo cantara Lulú, una ye-ye que se desgañitaba sobre el ritmo sincopado y los punteos obsesivos de este tema. Para la siguiente peli, La espía que me amó, volvieron a recurrir a otro compositor que no fuese Barry, y la gracia recayó en Marvin Hamlisch, que nos obsequio con “Nobody does it better”, una de las peores y más casposas canciones de Bond, digna de una Prótesis / 20


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boite de música melódica para cincuentones en celo. Tuvo que volver Barry con algo más de seso para poner un poco de orden en este descontrol, y para Moonraker llamó de nuevo a Shirley Bassey (que le salvaba el pellejo que daba gusto) para que interpretara el tema central que, si bien está por encima de las anteriores películas de Moore, tampoco es nada del otro jueves. En Solo para sus ojos se vuelve a marchar Barry y la responsabilidad de componer la banda sonora recae en Bill Conti, que encarga la interpretación de “For your eyes only” a Sheena Easton, que, por cierto, tiene el honor de ser la única interprete musical que apareció cantando en unos títulos de crédito de Bond. Se ve que el diseñador de dichos títulos, el abuelete Maurice Binder, se la quería beneficiar. Este tema es otro ejemplo de cómo se puede hacer un tema Prótesis / 21


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Bond con una simple canción ligera. Contagiado de este espíritu de “canción melódica para guateques chungos”, Barry vuelve a componer el tema central de la siguiente película Octopussy, titulado “All time high” e interpretado por Rita Coolidge. Prescindible.

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El Bond del nuevo siglo Después del fracaso de Dalton como Bond, los productores de la saga decidieron no dejar nada al azar, así que, además de contratar a un actor que podía reverdecer los éxitos anteriores como galán (Pierce Brosnan, que ya había podido ensayar el papel como Remintong Steel), y tirar la casa por la ventana con una gran superproducción, supongo que se sentaron un rato después del lunch y se preguntaron, “¿Quién es el grupo mas grande del mundo, Prótesis / 23


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el que más discos vende y más estadios llena?” U2, contestaría algún espabilado. “¿Y quien es la voz femenina, negra a ser posible, más famosa de la actualidad, capaz de competir con divas como Shirley Bassey?” Tina Turner, diría el mismo u otro espabilado. Pues hale, vamos a ello: “Goldeneye” está escrito por Bono y The Edge (Adam Clayton y Larry Mullen le devolvieron la bola poco tiempo despues rehaciendo el tema principal de Mision: Imposible) e interpretado, a la vieja usanza, por Tina Turner. La banda sonora estaba, sin embargo, compuesta por un poco inspirado Eric Serra, que le quiso dotar de un aire minimalista e industrial que no le iba mucho. Donde sí acertaron con el compositor fue en El mañana nunca muere, donde contrataron a David Arnold, que ha firmado todas las partituras desde entonces hasta la Prótesis / 24


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fecha, y le supo imprimir un toque clásico pero contemporáneo a la vez al Bond high tech de Brosnan. Sin embargo, el tema central de esta entrega, “Tomorrow never dies”, interpretado por Sheryl Crow, no es gran cosa. Mucho más interesante es la reinterpretación que hizo Moby del “Bond theme” para esta cinta, añadiéndole algo

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de tecno salvaje y vanguardista. Como también interesante me parece el tema de la siguiente película, El mundo no es suficiente, donde el grupo de rock-tecno Garbage dan cuenta de una pieza algo más rockera que de costumbre, pero llena de cuerdas, slow tempo... y de nuevo puterío bien entendido. Y es que Shirley Manson sí puede. Para la película nº 20 de Bond, Muere otro día, los productores decidieron ir algo más allá, y encargaron a Lee Tamahori rodar la película al estilo “musculoso” de los thrillers de Prótesis / 26


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acción contemporáneos... y el tema central a Madonna. Por supuesto, se les volvió a ir la olla tanto en una cosa como en la otra. El tema “Can´t you see my mind?”, interpretado por la ambición rubia y escrito por Michel Colombier, me parece bastante bueno, pero no para una película de Bond: es demasiado rupturista, y las inevitables cuerdas aparecen fragmentadas al estilo de William Orbit.

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Por ultimo, el debut de Daniel Craig como Bond en esa vuelta a los orígenes que ha supuesto Casino Royale no ha supuesto una vuelta al “Sonido Bond” en el tema central, sino que nos encontramos “You know my name”, un tema post-grunge, con su doble bombo y todo, interpretado por Chris Cornell (antiguo componente de Soudgarden y Audioslave). Como decía al principio, las películas de Bond han ido cambiando con los tiempos, y con ellas sus temas pop para los títulos de crédito... Al fin y al cabo, ¿qué es el pop? Es algo intrascendente, divertido, a menudo frívolo, y que consigue pasar a la historia sin pretenderlo. ¡Exactamente como la saga de 007! Así que, amigos, la próxima vez que hablen de pop, no piensen en los Beatles ni en Warhol. Piensen en Bond, James Bond. Prótesis / 28


Olloqui lleva muchos años vinculado a la cultura popular, y vive en el extrarradio madrileño. Es amante del cómic y el cine de marcianos. Ha tocado en varios grupos pop, como Bishop, Ill Planet, Criaturas Celestiales o Moscú. Ahora, junto con Carol Spengler, Sergio Igor y Javi Olloqui, hace lo propio en Igor Spengler. Llegó a la literatura por casualidad, cuando decidió escribir sus memorias. Vivo en Móstoles y eso explica gran parte de mis fracasos Así empezaba el manuscrito que nunca acabó. La insisten-

cia de sus amigos de Prótesis le ha llevado a escribir esta columna de opinión, El cowboy japonés, desde la que denuncia realidades dolorosas e injusticias sociales, siempre con Móstoles como tema central, y sus canciones favoritas como principal herramienta crítica. En la actualidad trabaja como productor musical en su estudio de grabación: LA PULGA ELÉCTRICA


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