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La leña es el principal combustible doméstico utilizado por las familias rurales de escasos recursos. Los artefactos que utilizan son muy ineficientes, consumen gran cantidad de leña y producen contaminación ambiental e intradomiciliaria. Por otra parte, la obtención de biomasa para leña es factor de desforestación y desertificación. La repercusión ambiental y social del problema, que involucra en Chile a más de dos millones de habitantes rurales, hizo que esta fuera una de las temáticas principales abordadas por el Programa de Recuperación Ambiental Comunitario para Combatir la Desertificación. Entre 2007 y 2011, este Programa adjudicó proyectos a organizaciones de base, orientados a mejorar el uso de la leña o el cambio a fuentes de energías más limpias, como la solar y el biogás. Las soluciones implementadas incluyeron la utilización de secadores de leña, cocinas mejoradas, hornos solares, entre otras, las que permitieron reducir el consumo de leña y también de electricidad y gas licuado. Esto se tradujo en un ahorro económico de las familias, disminuyó la contaminación intradomiciliaria y redujo la presión sobre la vegetación nativa. El logro más significativo fue la mejora en la calidad de vida de las personas. Esta publicación presenta las experiencias de las comunidades y los resultados de un estudio que cuantificó y analizó el impacto de las soluciones energéticas aplicadas. Se espera que la información generada sirva a las instancias políticas y técnicas como insumo para formular y propiciar acciones que favorezcan el uso eficiente de la leña y otras energías alternativas en el ámbito rural. Ello contribuiría, además, a frenar la deforestación y el avance de la desertificación.

Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales


Uso Eficiente de Le帽a y Otras Energ铆as Alternativas en Comunidades Rurales Programa de Recuperaci贸n Ambiental Comunitario para Combatir la Desertificaci贸n 2007-2011

Santiago, Chile, junio de 2011


USO EFICIENTE DE LEÑA Y OTRAS ENERGÍAS ALTERNATIVAS EN COMUNIDADES RURALES Santiago, Chile, junio de 2011 PROGRAMA DE RECUPERACIÓN AMBIENTAL COMUNITARIO PARA COMBATIR LA DESERTIFICACIÓN Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Unión Europea (UE) Autores: Enrique Castillo Belmar y Jaime Valdés Castro Supervisión: Alejandra Alarcón Echiburú y Luis Ibaceta Jorquera Edición y corrección de estilo: Nelson González Loguercio ISBN: 978-956-7469-29-1 Diseño y diagramación: Simple! Comunicación Impresión: Maval Impresores

Foto: Rita Moya.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) autoriza la reproducción total o parcial de esta publicación, a condición de que se mencione la fuente del documento y se envíe al PNUD un ejemplar del material reproducido. La información, las denominaciones y los puntos de vista que aparecen en el presente documento son de la exclusiva responsabilidad de sus autores y no constituyen la expresión de ningún tipo de opinión de parte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Dag Hammarskjöld 3241. Vitacura. Santiago. Código Postal: 7630412. Chile. Teléfono Central: +562 654 1000. Fax central: +562 654 1099. www.pnud.cl/ Horno metálico eficiente.


ÍNDICE 1

INTRODUCCIÓN

6

2

ANTECEDENTES

8

2.1. Programa de Recuperación Ambiental Comunitario para Combatir la Desertificación 2.2. Energía y ruralidad

8 10

3

SITUACIÓN NORMATIVA E INSTITUCIONAL A NIVEL NACIONAL RESPECTO DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES NO CONVENCIONALES Y LEÑA

16

4

ESTUDIO SOBRE CONSUMO DE LEÑA Y OTRAS ENERGÍAS ALTERNATIVAS EN LOS PROYECTOS DEL PROGRAMA

20

4.1. Método y objetivo 4.2. Instrumentos 4.3. Caracterización general de los destinatarios con respecto al uso de distintos tipos de energías, especialmente leña 4.4. Resultado de la evaluación del consumo

20 21

CASOS DE ESTUDIO DESTACADOS DEL PROGRAMA

44

5

5.1. Proyecto Contraco: “Uso eficiente de la biomasa a través del manejo silvícola del bosque nativo”� 5.2. Proyecto Navidad: “Todos contra la desforestación aplicando la energía solar, la eficiencia energética y el uso sustentable de la leña 5.3. Proyecto Barrancas: “Mujeres organizadas en búsqueda de soluciones ecotécnicas y arborización comunitaria” 5.4. Proyecto Vilcún: “Fuentes de energía renovables disponibles para las familias campesinas productoras de hortalizas”

25 29

44 50 56 61

6

REFLEXIONES SOBRE EL USO DE LEÑA Y ENERGÍAS RENOVABLES NO CONVENCIONALES A NIVEL DE LA POBLACIÓN RURAL, COMO UN TEMA PENDIENTE EN LA POLÍTICA ENERGÉTICA Y MEDIOAMBIENTETAL DEL PAÍS

66

6.1. Antecedentes 6.2. Resultados del análisis

66 67

7

CONCLUSIONES SOBRE EL USO DE LEÑA Y ENERGÍAS RENOVABLES NO CONVENCIONALES

72

3


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

ÍNDICE DE GRÁFICOS Gráfico Nº 2.1. Distribución de los proyectos del Programa por región. Gráfico Nº 2.2. Principales temas abordados por los proyectos del Programa. Gráfico Nº 2.3. Consumo bruto de energía primaria 2008. Gráfico Nº 2.4. Consumo sectorial de leña. Gráfico Nº 2.5. Porcentaje de hogares (urbanos y rurales) con acceso a la energía eléctrica. Gráfico Nº 2.6. Promedio mensual de consumo de gas en cilindro (urbano y rural). Gráfico Nº 2.7. Promedio mensual del consumo eléctrico de los hogares urbanos por decil. Gráfico Nº 2.8. Consumo eléctrico promedio nacional de hogares urbanos y rurales. Gráfico Nº 2.9. Consumo promedio mensual de gas de cilindro para hogares urbanos y rurales por decil. Gráfico Nº 2.10. Porcentaje de hogares que utilizan leña por decil a nivel urbano y rural. Gráfico Nº 2.11. Relación de costos 2000 – 2008 para generar una Gigacaloría. Gráfico Nº 4.1. Distribución de los proyectos estudiados por región. Gráfico Nº 4.2. Distribución del total de las fichas de destinatarios. Gráfico Nº 4.3. Número de integrantes de la familia por región (promedios). Gráfico Nº 4.4. Superficie promedio del predio familiar (ha). Gráfico Nº 4.5. Tamaño de la vivienda. Gráfico Nº 4.6. Consumo promedio mensual de energías por región. Gráfico Nº 4.7. Procedencia de la leña por región (kg/mes). Gráfico Nº 4.8. Tiempo promedio dedicado a la recolección de leña por región (horas por semana). Gráfico Nº 4.9. Distribución geográfica del uso de artefactos convencionales utilizados por los hogares en estudio. Gráfico Nº 4.10. Distribución de los artefactos alternativos utilizados por los hogares en estudio. Gráfico Nº 4.11. Consumo promedio diario de gas, electricidad y leña, en familias con y sin soluciones alternativas. Gráfico Nº 4.12. Promedio diario de uso de la cocina a gas licuado en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX Gráfico Nº 4.13. Promedio diario de uso de artefactos eléctricos en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (curvas tendenciales). Gráfico Nº 4.14. Promedio mensual de consumo de leña, medido y estimado, entre las regiones IV y IX. Gráfico Nº 4.15. Promedio diario de consumo de leña en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX. Gráfico Nº 4.16. Promedio de uso diario de la cocina a gas licuado en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (en minutos de uso). Gráfico Nº 4.17. Promedio uso diario de artefactos eléctricos en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (en minutos de uso).

4

9 9 11 11 11 12 12 13 13 14 15 21 24 25 26 26 27 27 28 30 31 32 34 36 37 38 40 41


Gráfico Nº 4.18. Promedio de uso diario de artefactos eléctricos en familias con y sin soluciones alternativas en la V Región (en minutos de uso). Gráfico Nº 4.19. Promedio de consumo diario de leña en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (en kg). Gráfico Nº 5.1. Contraco: Distribución del consumo promedio diario de leña. Gráfico Nº 5.2. Contraco: Consumo y ahorro promedio mensual de leña. Gráfico Nº 5.3. Navidad: Distribución del consumo promedio diario de leña. Gráfico Nº 5.4. Navidad: Consumo y ahorro promedio mensual de leña. Gráfico Nº 5.5. Barrancas: Distribución del consumo promedio diario de leña. Gráfico Nº 5.6. Barrancas: Consumo y ahorro promedio mensual de leña. Gráfico Nº 5.7. Vilcún: Distribución del consumo promedio diario de gas-leña-biogás.

41 42 49 49 54 54 59 60 64

ÍNDICE DE FIGURAS Figura Nº 4.1. Figura Nº 4.2. Figura Nº 4.3. Figura Nº 5.1. Figura Nº 5.2. Figura Nº 5.3.

Esquema de los instrumentos utilizados. Ficha de campo para la medición de consumo. Estrategia de desarrollo de las soluciones. Estrategia de desarrollo del proyecto Contraco. Estrategia de desarrollo del proyecto Navidad. Estrategia de desarrollo del proyecto Barrancas.

21 23 30 46 52 57

ÍNDICE DE TABLAS Tabla Nº 4.1. Tabla Nº 4.2. Tabla Nº 4.3. Tabla Nº 4.4. Tabla Nº 5.1. Tabla Nº 5.2. Tabla Nº 5.3. Tabla Nº 5.4. Tabla Nº 5.5. Tabla Nº 5.6. Tabla Nº 5.7.

Principales especies recolectadas para leña por región. Ahorro por fuente energética con base a las estimaciones de consumo de los destinatarios y del estudio. Reducción del consumo de leña por regiones. Uso promedio de los artefactos en las comidas diarias. Contraco: Emisiones y eficiencia energética de la cocina de doble combustión. Navidad: Uso de biomasa, tiempo de ebullición y temperatura lograda. Navidad: Emisiones y eficiencia energética. Barrancas: Uso de biomasa, tiempo de ebullición y temperatura lograda. Barrancas: Emisiones y eficiencia energética de la cocina mejorada tipo Lorena. Vilcún: Uso de biomasa, tiempo de ebullición y temperatura lograda. Vilcún: Emisiones y eficiencia energética de la cocina a biogás.

29 32 39 43 50 55 55 60 60 64 64 5


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

1

INTRODUCCIÓN

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ejecuta desde el año 2007, con financiamiento de la Unión Europea (UE) y del Programa de Pequeños Subsidios (PPS/ GEF-PNUD) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial1, el Programa de Recuperación Ambiental Comunitario para Combatir la Desertificación2. Hasta la fecha, el Programa ha desarrollado 62 proyectos a nivel local, basados en la metodología del Programa de Pequeños Subsidios, distribuidos entre la Región de Coquimbo y la Región de Los Lagos. En la implementación de sus proyectos, el Programa ha identificado que el tema energético en el ámbito rural es de gran importancia para la familia campesina, ya sea para cocinar los alimentos, calentar agua, como para disponer de iluminación y calefacción. Esto se evidencia en el hecho que el 65% de los proyectos del Programa incluye el tema de energía para el hogar y, en menor grado, con fines productivos. El interés por este tema se expresa en la construcción de hornos y cocinas solares, hornos de barro mejorados y metálicos, ollas de inercia térmica, secadores de leña, deshidratadores para el secado de fruta, biodigestores, y la mejora de la eficiencia energética de cocinas a leña. Las familias rurales de escasos recursos tienen dificultades para acceder a la energía eléctrica y al gas licuado, debido en parte a las limitaciones de acceso físico a estos suministros, pero, sobre todo, a las restricciones económicas que

6

1

GEF, Global Environment Facility.

2

En adelante, el Programa. www.combateladesertificacion.cl


limitan sus posibilidades de adquirirlos. De esta manera, la mayoría de las familias utilizan preferentemente la leña para satisfacer sus necesidades energéticas, la que combinan con el uso restringido de electricidad y gas licuado, cuando el presupuesto familiar lo permite. La leña, sin embargo, resulta cada vez más escasa en regiones desertificadas. Esto obliga a las familias a utilizar un tiempo creciente en su colecta o a incurrir en un gasto cada vez mayor en su compra. A ello se suma el uso en los hogares de cocinas muy ineficientes, que consumen gran cantidad de leña y generan poca energía utilizable. Por otra parte, las emanaciones de gases de estas cocinas causan contaminación intradomiciliaria que afecta la salud de la familia, especialmente de niños, mujeres y ancianos, además de contaminación ambiental. Ante estos problemas, el Programa ha apoyado a las familias rurales a implementar soluciones, en particular el uso más eficiente de la leña, mediante artefactos mejorados, y la utilización de otras fuentes de energía más económicas, limpias y amigables con el medioambiente, como la energía solar y el biogás. Este documento presenta una evaluación del impacto de la introducción de mejoras prácticas y artefactos más eficientes y apropiados a la realidad local. Se trata de casos concretos y cuantificados desde la perspectiva de la eficiencia energética, la disminución en la emisión de gases de efecto invernadero y material particulado, el impacto directo que tienen en la lucha contra la desertificación, al reducir el consumo de leña y disminuir la presión sobre los recursos naturales, y -sobre todo- del mejoramiento de la calidad de vida de la familia rural. Sobre este último aspecto interesa especialmente que las soluciones desarrolladas le permitan a la familia gastar menos dinero para satisfacer sus necesidades de energía, disponer de más tiempo para otras actividades y vivir en un ambiente intradomiciliario más limpio y sano. Igualmente, a nivel más general, se considera importante contribuir al desarrollo de una mayor conciencia sobre la necesidad de conservar los recursos naturales. Se espera que la información generada sirva a las instancias políticas y técnicas como insumo para formular y propiciar políticas, estrategias y acciones concretas que favorezcan el uso eficiente de la leña y otras energías alternativas en el ámbito rural. Ello contribuiría a resolver carencias y problemas energéticos que enfrentan las familias rurales, a frenar la desforestación del bosque y matorral nativo y el avance de la desertificación.

7


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

2

ANTECEDENTES

2.1. PROGRAMA DE RECUPERACIÓN AMBIENTAL COMUNITARIO PARA COMBATIR LA DESERTIFICACIÓN La desertificación es un fenómeno global relacionado con la degradación de tierras, principalmente a causa de una mala o excesiva utilización de ellas. El problema afecta a la cuarta parte de las tierras del planeta y a 250 millones de personas. Además, pone en peligro el sustento de más de mil millones de habitantes de cien países a causa de la disminución de la productividad agrícola y ganadera. El objetivo principal del Programa de Recuperación Ambiental Comunitario para Combatir la Desertificación es el mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades rurales pobres y la protección del suelo, el agua y la biodiversidad, mediante la incorporación de tecnologías, formas de producción, conocimientos y habilidades, todo ello como parte de un proceso encaminado a contrarrestar el problema de la desertificación. En función de este objetivo, el Programa ha utilizado la modalidad de fondos concursables para financiar proyectos ambientales comunitarios, presentados por organizaciones de la sociedad civil, con el apoyo de instituciones públicas, en su carácter de organismos asociados, como INDAP, CONAF y municipalidades, principalmente. El Programa implementó 62 proyectos distribuidos entre la Región de Coquimbo y 8


la Región de Los Lagos (Gráfico Nº 2.1), los cuales son financiados bajo el concepto de ejecución y transferencias directas a las comunidades. Los proyectos tienen como destinatarios directos a 18 177 personas, 45% de las cuales son mujeres, y son implementados por organizaciones de base: juntas de vecinos (35%), comunidades agrícolas (18%), organizaciones productivas campesinas (18%) y otras organizaciones de base (29%). Las temáticas principales que abordan los proyectos se refieren a restauración de ecosistemas degradados, educación y capacitación para la lucha contra la desertificación, mejoramiento en la eficiencia energética y uso de energías renovables no convencionales (ERNC) y mejoramiento de sistemas productivos (Gráfico Nº 2.2). Al menos 40 de los 62 proyectos incluyen acciones orientadas al desarrollo de energías alternativas de uso domiciliario. En el marco de estos proyectos se han construido 1 162 artefactos solares, principalmente hornos y cocinas solares y deshidratadores de frutas, concentrados en un 64% en la IV Región y un 31% en la VI Región. Destaca también la construcción de 429 ollas de inercia térmica (llamadas también “ollas brujas”), 321 hornos de barro mejorados con doble cámara, 24 cocinas a leña metálicas y 16 de barro, 15 hornos metálicos eficientes, 140 hornillas económicas, 13 biodigestores para producción de biogás, 10 termos solares para ducha y 35 secadores de leña.

GRÁFICO Nº 2.1. DISTRIBUCIÓN DE LOS PROYECTOS DEL PROGRAMA POR REGIÓN. 38% IV Región 6% VIII Región 4% R.M. 2% VII Región 2% X Región 7% IX Región 7% XIV Región 13% VI Región 21% V Región

GRÁFICO Nº 2.2. PRINCIPALES TEMAS ABORDADOS POR LOS PROYECTOS DEL PROGRAMA. 9% Mejoramientos en sistemas productivos 23% Mejoramiento en la eficiencia energética y uso de energías renovables no convencionales 32% Restauración de ecosistemas degradados 36% Educación y capacitación para la lucha contra la desertificación

9


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

2.2. Energía y ruralidad Las economías locales y especialmente las rurales de menos desarrollo son dependientes de los recursos naturales disponibles en los territorios en que se insertan. Sus actividades (la agricultura, la minería, la ganadería, la silvicultura, entre otras) están ligadas al uso y extracción de los recursos naturales. Los bosques, el suelo y el agua juegan un rol importantísimo para la seguridad alimentaria, los ingresos y la provisión de energía de las familias. Por esta razón, también, los habitantes rurales son vulnerables a las fluctuaciones climáticas y a los desastres naturales. Si nos acercamos a la ruralidad podremos rápidamente verificar que la población de este sector tiene mayores carencias que la urbana; por ejemplo, en cuanto al acceso a servicios. También hay más personas en condiciones de pobreza. Así lo confirma el análisis de la última encuesta CASEN 2009 realizado por el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (RIMISP). Según este análisis, del 15,1% de pobres e indigentes existentes en la población chilena, el 51% vive en zonas de ruralidad dispersa o concentrada. La misma fuente ha señalado que en estas zonas el trabajo es más estacional y el acceso a los servicios, limitado. A ello se debe agregar que la población rural es más dependiente de los recursos naturales, entre ellos la leña para calefacción y cocción de los alimentos. La leña representa el 20% del consumo de energía en el país3 (Gráfico Nº 2.3). De este, un 10% corresponde a centros de transformación, un 32% a la industria y la minería y un 58% al sector comercial, público y residencial (Gráfico Nº 2.4). Según datos de la Comisión Nacional de Energía, el consumo de este último sector concierne casi exclusivamente al uso residencial, el cual, a su vez, según Gómez y Lobo4, en un 63,4% se refiere al consumo de leña del sector rural. El consumo de energía en los hogares rurales incluye, además de la leña, la electricidad y el gas. El uso de la electricidad se encuentra muy difundido, debido a que, en la última década, el programa de electrificación rural ha permitido que la red eléctrica llegue al 94,3% de los hogares en promedio a nivel nacional (porcentaje muy similar al nivel urbano, donde es de un 99,2%). Las brechas más ostensibles respecto a este tipo de energía se encuentran en las macrozonas comprendidas entre las regiones XV y IV y entre las regiones IX y XII, existiendo 3 Balance Nacional de Energía 2008 de la Comisión Nacional de Energía (CNE). 4

10

Porcentaje calculado con base al Cuadro Nº 2 del estudio de Gómez-Lobo, A.; J. L. Lima; C. Hill; M. Meneses. 2006. Diagnóstico del mercado de la leña en Chile. Informe Final. Departamento de Economía, Universidad de Chile. 157p.

Acopio tradicional de leña.


GRÁFICO Nº 2.3. CONSUMO BRUTO DE ENERGÍA PRIMARIA 2008.

GRÁFICO Nº 2.4. CONSUMO SECTORIAL DE LEÑA.

8% Hidroelectricidad 10% Centro de transformación

18% Carbón

32% Industria y minería

20% Leña 10% Gas natural

58% Comercio, público y residencial

44% Petróleo crudo

Fuente: Balance Nacional de Energía 2008, CNE.

Fuente: Balance Nacional de Energía 2008, CNE.

GRÁFICO Nº 2.5. PORCENTAjE DE hOGARES (URBANOS Y RURALES) CON ACCESO A LA ENERGÍA ELÉCTRICA. 100,00 95,00 Urbano

%

90,00 85,00

Rural

80,00 75,00 XV I

II III IV V RM VI VII VIII IX XIV X XI XII Regiones

Fuente: CASEN Energía 20064

casos como la III Región con diferencias de un 20% entre electrificación urbana y rural (Gráfico Nº 2.5).5 En cuanto al gas, hay una buena cobertura de la distribución por cañería y en cilindros. Según los resultados de la encuesta CASEN 2006 sobre energía, el 98% de los hogares urbanos utiliza gas. En el ámbito rural, la cifra baja a un 81,2%. En sectores rurales el formato utilizado es el gas licuado en cilindro, aunque su acceso depende de la red vial. Por esta razón, en los sectores rurales más apartados, el acceso a gas licuado disminuye. Ello se ve reflejado en el Gráfico Nº 2.6, en donde el consumo promedio mensual de gas de cilindro en las regiones más apartadas del Norte y del Sur es menor que el de la Zona Central. 5

Encuesta de Caracterización Social CASEN, estudio energía. Encuesta aplicada entre el 7 noviembre y 20 diciembre de 2006.

11


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 2.6. Promedio mensual de consumo de gas en cilindro (urbano y rural). 25,0

Kilos

20,0 15,0

Consumo cilindro de gas urbano

10,0

Consumo cilindro de gas rural

5,0 0,0 XV

I

II

III

IV

V

RM

VI

VII VIII

IX

XIV

X

XI

XII

Regiones

Fuente: CASEN, estudio energía, MIDEPLAN. 2006.

Analizando los consumos de leña, gas y electricidad, desde la perspectiva del ingreso de los hogares (por deciles6), se puede inferir que el consumo de electricidad está en estrecha relación con los niveles de ingreso. En efecto, si se revisa el Gráfico Nº 2.7, existe un aumento a tasas crecientes de la tendencia al consumo de electricidad desde el decil V (población de ingresos medios) hasta los deciles de más altos ingresos. El decil de hogares de más bajos ingresos consume en promedio un 45% menos que el decil de mayores ingresos. Gráfico Nº 2.7. Promedio mensual del consumo eléctrico de los hogares urbanos por decil. 220

213

200 173

Kwh

180 160 133

140 120 100

140

145

146

155

182

161 Urbano

119

I

II

III

IV

V VI Decil

VII

VIII

IX

6 Decil: décima parte o 10% de los hogares nacionales ordenados en forma ascendente de acuerdo al ingreso autónomo per cápita del hogar, donde el primer decil (Decil I) representa el 10% más pobre de los hogares nacionales y el décimo decil (Decil X), el 10% más rico de estos hogares. El ingreso del Decil I asciende a $ 114 005 y el Decil X a $ 2 953 920, en pesos de noviembre de 2009, según los resultados de la CASEN 2009.

12

X Fuente: CASEN, estudio energía, MIDEPLAN.2006.


Gráfico Nº 2.8. Consumo eléctrico promedio nacional de hogares urbanos y rurales. 200 180

159

160 140

125

kwh

120 100 80 60 40 20 0

Urbano

Rural Fuente: CASEN, estudio energía, Mideplan. 2006.

A nivel rural, se deduce (ya que no se cuenta con la estadística del consumo rural por deciles) que ocurre algo similar, aunque en los deciles de menores ingresos el consumo de electricidad probablemente sea todavía inferior a la tendencia urbana. La diferencia promedio existente a nivel nacional entre el consumo urbano y rural de electricidad es de un 21,38% (Gráfico Nº 2.8). En cuanto al consumo de gas en cilindro, como se observa en el Gráfico Nº 2.9, el consumo promedio tiende a aumentar en los deciles de mayores ingresos, tanto a nivel rural como urbano, aunque en este último disminuye desde el decil VIII, debido al uso del gas por cañería. Por el contrario, el consumo rural aumenta en su tendencia de consumo a partir del mismo decil, incluso sobrepasa el consumo urbano en el décimo decil. Este aumento es en desmedro del consumo de leña. Gráfico Nº 2.9. Consumo promedio mensual de gas de cilindro para hogares urbanos y rurales por decil. 35,0 30,0

28,8

Kilos

25,0 20,0 15,0

14,8 14,5

10,0 5,0 0,0

8,8

I

16,2 16,4 17,4

11,4 11,0

II

III

18,3 18,7

20,8 20,0 18,0

Urbano

16,7

Rural

14,7 12,9 13,0 14,0 12,6

IV

V VI Decil

VII

VIII

IX

X Fuente: CASEN, estudio energía, MIDEPLAN.2006.

13


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 2.10. Porcentaje de hogares que utilizan leña por decil a nivel urbano y rural. 100 90

91,4 88,5

86,9 86,1

83,4

85,8 79,5

80 70

82,4 80,4 71,9

%

60

Urbano

50 40 30

43,2 40,0

20

Rural 34,2 31,6

28,0

26,3

10 0

I

II

III

IV

V VI Decil

23,6

22,7 19,7

18,1

VII

VIII

X

IX

Fuente: CASEN, estudio energía, MIDEPLAN. 2006.

Respecto al consumo de leña, la tendencia a nivel rural y urbano, como muestra el Gráfico 2.10, es clara en cuanto a que, a medida se sube de decil de ingreso, disminuye el porcentaje de hogares que utiliza leña. La tasa de disminución del consumo de leña en los hogares urbanos es mucho mayor a la tasa de disminución en los rurales. Otra particularidad importante es la diferencia en la cantidad de hogares que utilizan leña: el promedio rural es de un 83,6% y el urbano de 28,7%. Asimismo, entre el consumo rural y urbano, existe una diferencia de 50 puntos en el promedio de consumo de los tres deciles de menor ingreso y una de 58 puntos en los tres deciles de mayores ingresos. El uso de la electricidad y del gas en cilindro aumenta a medida que se incrementan los ingresos y tiende a reemplazar el uso de la leña, sobre todo en las zonas urbanas. No sucede lo mismo en las zonas rurales, en donde el consumo de leña es alto en todos los deciles (no baja del 70% en el decil más rico). Asimismo, en los tres deciles urbanos más pobres, no baja del 34,2%. Según el Gráfico Nº 2.11, entre 2000 y 2008 los costos para generar una Gigacaloría se incrementaron año tras año para todos los combustibles, a excepción de la leña. El costo de la leña es ostensiblemente más bajo, en una relación de 4:1 con la electricidad y de 6:1 con el petróleo y el gas licuado en cilindro. Se puede concluir que la leña es el combustible más accesible para los estratos socioeconómicos bajo y medio. Las estadísticas revisadas indican que en los sectores rurales es la energía preferida para uso domiciliario y casi la única utilizada por los estratos de bajos ingresos. Según el último censo de población y vivienda (2002), Chile tiene una población de 15 116 435 habitantes, de la cual un 86,6% es urbana y solo un 13,4% es rural, ello según la definición de población rural del INE. Así, 2 026 322 personas rurales podrían ser 14


Gráfico Nº 2.11. Relación de costos 2000 – 2008 para generar una Gigacaloría. 8,0 7,0 Petróleo diesel

6,0 5,0 4,0

Gas licuado

3,0

Electricidad

2,0

Leña

1,0 0,0

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

Fuente: CNE, 2008; INE, 2008; Corporación Nacional de Certificación de Leña, 2008.

consumidoras de leña (un 83,6 % de los hogares según indicado en página 14), de las cuales los pobres e indigentes son usuarios exclusivos de este combustible. Según el estudio antes citado de RIMISP, el 50% de la población rural se encuentra en esta situación, es decir, alrededor de un millón de personas. Ahora, si se toma la definición de población rural utilizada para el cálculo del índice de desarrollo humano (IDH), realizado por el PNUD, los habitantes rurales de Chile serían casi 6 millones (5 925 428 personas), de los cuales la mitad (3 millones) serían consumidores de leña. El alto número de consumidores rurales de leña conlleva fuertes problemas ambientales, como la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y material particulado, desforestación y pérdida de la biodiversidad, efectos que no son del todo perceptibles, pues la población rural se encuentra dispersa, lo cual hace difícil cuantificar los impactos. De lo descrito se desprende que existe una gran cantidad de usuarios de leña a nivel rural y la necesidad de que estos accedan a soluciones que permitan reducir emisiones de GEI y material particulado, así como disminuir la desforestación y el consumo de leña. Ello a través de mejorar la eficiencia en el uso de este combustible o mediante la utilización de energías limpias, como la solar. Lo anterior refuerza una de la sugerencias sobre políticas en áreas rurales respecto al uso de leña contenida en el documento de CEPAL “Contribución de los servicios energéticos a los Objetivos de Desarrollo del Milenio y a la mitigación de la pobreza”7, según la cual, “cuando su uso sea inevitable, hay que buscar la sostenibilidad mediante el empleo de equipamientos eficientes”. Es lo que el Programa ha impulsado en sus cuatro años de implementación, buscando formas de consumo de la leña que optimicen su combustión y disminuyan las emisiones de CO2. 7 CEPAL, Colección Documentos de Proyectos, 2009.

15


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

3

SITUACIÓN NORMATIVA E INSTITUCIONAL A NIVEL NACIONAL RESPECTO DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES NO CONVENCIONALES Y LEÑA

La normativa e institucionalidad energética chilena se focaliza en los subsectores de las energías convencionales, tales como la electricidad y los hidrocarburos. Hay una amplia gama de leyes que las regulan y una institucionalidad preocupada de su funcionamiento, en su gran mayoría radicadas en el Ministerio de Energía y en sus reparticiones especializadas, como la Comisión Nacional de Energía (CNE) o la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC). La incorporación de la geotermia y de las energías renovables no convencionales (ERNC) a la generación de energía eléctrica8 cuenta también con disposiciones legales que contribuyen a su desarrollo y norman su participación dentro del sistema. En materia de ERNC y, en particular, de la leña, las normas existentes son muy incipientes y representan los primeros esfuerzos por regular el sector. Las motivaciones que dan origen a las mismas surgen más que nada como respuesta a la contaminación que se produce en las ciudades por el uso de este combustible y de varios factores asociados, como son el tipo de artefactos utilizados, los contenidos de humedad de la leña, las malas condiciones de aislación térmica de las viviendas y las condiciones de ventilación de las ciudades. Casos críticos de contaminación son, por ejemplo, la situación de Temuco y Padre Las Casas, que han sido declaradas zonas saturadas de material particulado respirable (MP10) que se genera precisamente por la combustión incompleta de la leña. 8

16

Ley Nº 20.257, año 2008.


En virtud de ello, las autoridades, ya sean del Poder Ejecutivo como del Legislativo o bien del ámbito municipal, han realizado algunos esfuerzos por normar el sistema planteándose proyectos de ley, así como disposiciones reglamentarias específicas. Una revisión sobre los intentos de regulación del sector dendroenergético fue presentada en la V Cumbre de la Leña, efectuada en la ciudad de Ancud, en mayo de 20099. Tanto de dicha revisión como de otros antecedentes recopilados se destacan los siguientes hitos: •

2003: Se estableció el Sistema Nacional de Certificación de Leña. Este sistema busca la certificación de la leña basado en cuatro principios: cumplimiento de legislación, extracción de bosques con plan de manejo, humedad de la leña igual o inferior a 25% e información al consumidor. Es una iniciativa público privada de carácter voluntario que ha fijado estándares de calidad y origen para la comercialización de leña en Chile, con el objeto de disminuir el deterioro de los bosques y la contaminación atmosférica. El sistema es administrado por un Consejo Nacional de Certificación de Leña (CONACEL) y representado a nivel local por consejos regionales o provinciales.

2004: Plan de Descontaminación de Temuco y Padre de las Casas (PDA), para disminuir la polución de ambas comunas teniendo como foco de atención la combustión de la leña. Tomó el 2004 como año base.

El Protocolo de Kioto (el que fue adoptado en el año 1997, ratificado por Chile en el 2002 y entró en vigor en el 2005) estableció el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), un sistema que permite a los países del Anexo I (países desarrollados) suscribir acuerdos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) invirtiendo en proyectos de reducción de emisiones en países No Anexo I (países en desarrollo) y contabilizar las reducciones alcanzadas como parte de sus propios compromisos de limitación de emisiones.

2005: El Instituto Nacional de Normalización (INN) estableció normas sobre la clasificación y requisitos que debe cumplir la leña para ser utilizada como

9 Lineamientos para una política dendroenergética. Estado del arte, objetivos y propuestas. Reyes, René y Venegas, Andrés. Corporación de Certificación de la Leña. V Cumbre de la Leña, Ancud, mayo de 2009.

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Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

combustible sólido (humedad) y los procedimientos de muestreo e inspección (NCh 2907-2005 y 2965-2005).

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2005: La Municipalidad de Chillán estableció la Ordenanza “Para la protección del medio ambiente y la salud ambiental en la Comuna de Chillán”, la que prohibió la libre transacción de leña y carbón en la vía pública y exigió la norma de contenido de humedad establecida por el INN.

Junio de 2007: La CONAMA aprobó el anteproyecto de norma de emisión para artefactos de uso residencial urbano que utilizan leña u otros combustibles de biomasa. Después de las consultas y los trámites correspondientes, esta norma entró en vigencia en marzo de 2009.

Julio de 2008: Ingresó al Senado, en su primer trámite constitucional, una moción de ley que establece la certificación de la leña y autoriza sistemas de calefacción y energía en base a leña con combustión de doble cámara en zonas saturadas. Este proyecto pasó a la Comisión de Minería y Energía en abril de 2009.

2009: Las municipalidades de Temuco y Padre Las Casas establecieron la ordenanza municipal para la regulación del comercio de leña.

2009: Se implementó el Subsidio SERVIU para el mejoramiento térmico de la vivienda entre las regiones VI y XI, excluida la VIII Región.

Mayo de 2009: Con el patrocinio de un grupo de diputados, ingresó a primer trámite constitucional un proyecto que establece el uso obligatorio de leña certificada en todos los servicios municipales del país.

Junio de 2009: Se envió a la Cámara de Diputados un proyecto de ley destinado a regular los artefactos para combustión de leña y otros productos dendroenergéticos. Este proyecto no registró mayores avances.

Arriba: Secador que permite reducir la humedad de la leña bajo un 25%. Abajo: Encastillado de leña tradicional para secado.


Agosto de 2010: Se envió a la Cámara de Diputados un nuevo proyecto de ley que regula la certificación de los artefactos para combustión de leña y otros productos dendroenergéticos, el cual se encuentra en su primer trámite constitucional.

Cocina metálica a leña tradicional con termocañón para calentar agua.

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Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

4

ESTUDIO SOBRE CONSUMO DE LEÑA Y OTRAS ENERGÍAS ALTERNATIVAS EN LOS PROYECTOS DEL PROGRAMA

4.1. MÉTODO Y OBjETIVO El método utilizado fue el de estudio de caso de tipo evaluativo. El objetivo central se orientó a determinar la efectividad de las soluciones adoptadas en los proyectos para disminuir el consumo de energía, considerando la situación inicial que las familias tenían antes del proyecto. El estudio no pretendió ni podía medir eficiencia y eficacia energética. Se analizaron 22 casos de estudio en distintas regiones, en los que fueron consultadas 88 familias. De ellas, 44 en carácter de testigo y 44 con soluciones de eficiencia energética e introducción de energía solar o biogás. Se registró el consumo de energías durante una semana, todos los días, en la preparación de las cuatro comidas que tiene una familia: desayuno, almuerzo, once y cena. Con posterioridad, la evaluación básica consistió en la comparación entre los promedios diarios de consumo de energía de las familias con soluciones y las familias testigo o sin soluciones. Se evaluó, además, el comportamiento del consumo diario de energía, es decir, la variación entre las distintas comidas, así como también el comportamiento según las áreas geográficas. De esta manera, se pudo determinar el ahorro energético (en minutos de uso de gas y electricidad y en kilos de leña) que se logra al introducir las soluciones propuestas por los proyectos, así como la o las soluciones de mayor impacto según el área geográfica. 20


4.2. INSTRUMENTOS El estudio comprendió 22 casos (proyectos), distribuidos entre las regiones IV y IX (Gráfico Nº 4.1), en los cuales se desarrollaron soluciones energéticas domiciliarias orientadas a la mejora de la eficiencia energética de artefactos a leña o a la utilización de nuevas fuentes de energía, como la solar y el biogás. El levantamiento de información en cada caso (proyecto) se basó en dos instrumentos: una ficha para caracterizar a los destinatarios desde diversas perspectivas, a modo de línea base y otra para registrar el uso de energías, como electricidad, leña, gas licuado, biogás y energía solar. Ambas fichas fueron aplicadas a dos familias destinatarias y a dos familias testigo de cada proyecto evaluado (Figura Nº 4.1). Se consideró como condición que las familias destinatarias y testigo tuvieran similares características: igual o similar número de integrantes, una situación económica análoga y una actividad económica o productiva semejante, de tal modo de poder establecer comparaciones posteriores. 4.2.1. FIcHA DE coNSuMo La ficha de consumo registró el uso de energías durante una semana corrida (de lunes a domingo) y capturó la información correspondiente a las cuatro comidas del día (en kilos, en el caso de la leña; y en tiempo de uso, en el caso de electricidad, gas licuado, horno solar y olla de inercia térmica). La medición de consumo se efectuó entre los días 8 y 14 de noviembre de 2010, ello con el fin de tener igualdad de condiciones climáticas y fechas

GRÁFICO Nº 4.1. DISTRIBUCIÓN DE LOS PROYECTOS ESTUDIADOS POR REGIÓN.

FIGURA Nº 4.1. ESqUEMA DE LOS INSTRUMENTOS UTILIzADOS.

Proyecto / Caso 4% VII Región 5% VIII Región 9% IX Región

Ficha Destinatarios

14% VI Región 23% V Región 45% IV Región

Ficha de Consumo

Destinatario Destinatario Testigo Testigo

21


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

(estas últimas no debían corresponder a festividades, ya que alteran el consumo). Las mediciones del consumo de leña se realizaron por medio de una pesa del tipo dinamómetro que le fue entregada a cada una de las familias, siendo todas las pesas iguales. Se hicieron, en cada proyecto, 56 mediciones de consumo en las familias con soluciones y otras 56 en las familias testigo, obteniendose un total de 2 464 mediciones para los 22 casos de estudio. Las mediciones contemplaron el consumo de energía para las cuatro comidas del día en los siguientes artefactos: •

Cocina a gas, minutos de uso.

Hervidor eléctrico, minutos de uso.

Horno microonda, minutos de uso.

• •

Cocina a leña tradicional, kilos de leña utilizados.

Fogón abierto fueguero, kilos de leña utilizados.

Brasero/hornillo, kilos de leña utilizados.

• •

Horno de barro mejorado, kilos de leña utilizados.

Hornilla económica, kilos de leña utilizados.

Cocina de hierro a leña, kilos de leña utilizados.

Cocina de barro a leña mejorada, kilos de leña utilizados.

Biogás, minutos de uso.

Olla de inercia térmica, horas de uso.

Horno de barro tradicional, kilos de leña utilizados.

Horno solar, horas de uso.

Para levantar esta información se dispuso de una ficha de campo para la medición del consumo de energías, la cual fue adaptada según la particularidad de los artefactos utilizados en cada caso (Figura Nº 4.2).

22


Figura Nº 4.2. Ficha de campo para la medición de consumo de energías.

4.2.2. Ficha de destinatarios Antes de la aplicación de la ficha de consumo, se encuestó a 144 familias que eventualmente participarían en la medición, ello con el fin de caracterizarlas y validar la selección. De ellas se seleccionaron 88, la mitad de estas en calidad de testigo y las otras 44 destinatarias como usuarias de las soluciones energéticas entregadas por los proyectos, de acuerdo a criterios socioeconómicos de similitud indicados anteriormente (Gráfico Nº 4.2).

23


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

GRÁFICO Nº 4.2. DISTRIBUCIÓN DEL TOTAL DE LAS FIChAS DE DESTINATARIOS. 3% VII Región 8% IX Región 8% VIII Región 15% VI Región 27% V Región 39% IV Región

La encuesta (ficha de destinatario) incorporó los siguientes aspectos:

24

Antecedentes básicos de la familia y el proyecto.

Características del predio. Predios ubicados en zona rural, de uso familiar o personal, excluidos terrenos comunitarios o colectivos.

Características de la forma en que se cultiva o produce. Aplica a todo predio, parcela o sitio donde el entrevistado realiza sus cultivos u otra actividad productiva.

Desertificación. Identifica el grado de conocimiento sobre el tema.

Energía. Caracteriza el consumo de energías de la familia (estimaciones de uso de energía eléctrica, carbón, leña y gas).

Grado de relaciones con instituciones. Identifica el grado de conocimiento de distintas entidades del Estado.

Perspectiva de género. Identifica los niveles de igualdad con que mujeres y hombres desarrollan libremente sus capacidades personales y pueden tomar decisiones.


4.3. Caracterización general de los destinatarios con respecto al uso de distintos tipos de energías, especialmente leña La información obtenida de la aplicación de 144 fichas o encuestas de destinatarios permitió identificar lo siguiente: Las organizaciones que participan en el Programa, en las regiones donde se concentró el estudio, corresponden, en su mayoría, a comunidades agrícolas (31%) y juntas de vecinos (25%). Hay también organizaciones indígenas (11%) y de tipo productivo (8 %), entre otras. Los destinatarios conforman familias de cuatro y cinco personas en promedio (dos hombres y dos mujeres, siendo uno de ellos menor de edad, o tres hombres y dos mujeres, uno de ellos menor de edad). Ver Gráfico Nº 4.3. Los predios varían de norte a sur: tienen una superficie promedio que va de cuatro hectáreas en la IV Región, a 32 hectáreas en la IX Región (Gráfico Nº 4.4). Parte de los terrenos son destinados al cultivo de chacras con hortalizas, básicamente para la seguridad alimentaria familiar. Las casas fluctúan como promedio entre los 50 a 75 m2 de superficie, construidas principalmente en madera (Gráfico Nº 4.5).

Gráfico Nº 4.3. Número de integrantes de la familia por región (promedios).

Número de integrantes

5,0 4,5 4,0

Promedio total de integrantes

3,5 3,0

Promedio de hombres

2,5 2,0

Promedio de mujeres

1,5 Promedio de menores de 18 años

1,0 0,5 0,0

IV

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

25


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 4.4. Superficie promedio del predio familiar (ha). 25,0

20,3

Hectáreas

20,0 12,5

15,0

Superficie del predio

10,0 5,0 0,0

4,2

4,2

IV

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones Gráfico Nº 4.5. Tamaño de la vivienda. 80 72

Metros cuadrados

75

75

70 65 60 55

Tamaño de la vivienda 51

48

50 45 40

IV

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

En cuanto al consumo de energías declarado por los destinatarios de los proyectos entre las regiones IV y IX (Gráfico Nº 4.6), excluida la Región Metropolitana, se observa un consumo promedio de gas licuado (cilindro) de 14 a 7,3 kg/ mes, con una tendencia a la baja de consumo de norte al sur. En cuanto al consumo promedio de electricidad, en la IV Región se consume la menor cantidad (70,9 Kwh/mes) y la mayor en la V Región (109,3 Kwh/mes). En las otras regiones el consumo es de alrededor de 90 Kwh/mes, a excepción de la VII Región que presentó un consumo de 30 Kwh/mes (medición correspondiente a un solo proyecto ubicado en una comunidad aislada). Al contrastar con las cifras nacionales de consumo promedio de electricidad10 (CASEN 2006), el 10 CASEN, estudio energía, Mideplan. 2006.

26


consumo de las familias destinatarias está por debajo del promedio rural y situado en el consumo promedio mensual de los tres primeros deciles de ingreso. En relación al consumo promedio mensual de leña, hay una tendencia al aumento de norte a sur, con un consumo de 262,6 kg en la IV Región, hasta alcanzar los 994,4 kg en las regiones del sur, a excepción de la V Región que presenta el menor consumo en el área de estudio. Hay que destacar también que la V Región presenta los mayores consumos de electricidad y gas, ello debido a que la población estudiada, al disponer de mayores ingresos económicos, privilegia el consumo de estos combustibles y también a que tiene, en general, un comportamiento más urbano. Las regiones entre la VII y IX privilegian el consumo de leña por sobre el gas y la electricidad (presentan el menor consumo de estos combustibles en todos los casos estudiados). Gráfico Nº 4.6. Consumo promedio mensual de energías por región.

Kg/Kwh

1000,0 100,0 10,0 1,0 IV Región

V Región

VI Región

VII-VIII-IX Regiones

Promedio general

Consumo promedio de gas (Kg)

14,0

17,0

9,1

7,3

13,1

Consumo promedio de electricidad (Kwh)

70,9

109,3

95,4

91,5

88,1

Consumo promedio de leña (Kg)

262,6

254,9

355,7

994,4

411,1

Gráfico Nº 4.7. Procedencia de la leña por región (kg/mes).

1000

Kg/mes

800

Promedio de leña comprada

600

Promedio de leña recolectada

400

Total de consumo de leña

200 0 IV

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

27


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 4.8. Tiempo promedio dedicado a la recolección de leña por región (horas por semana).

3,9

3,76

Horas/semana

3,7 3,5

3,36

3,33 Tiempo promedio de recolección de leña

3,3 3,1 2,86

2,9 2,7

IV

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

La procedencia principal de la leña es la recolección. Representa como promedio más de un 75% de la que se consume. Las regiones del Sur sobresalen con más de un 91% de leña procedente de la recolección. En la V Región es de solo un 38%; el 62% restante es comprado (Gráfico Nº 4.7). En cuanto a los tiempos promedio dedicados a la recolección, como se observa en el Gráfico Nº 4.8, la tendencia es que estos bajen de norte a sur, con 3,3 horas semanales en la IV Región y 2,8 horas en las regiones del Sur, lo que depende de la disponibilidad y accesibilidad del recurso. Respecto de los datos recopilados de la IV Región, es necesario hacer una acotación. Esta región, como es sabido, se encuentra altamente desertificada, lo que conlleva a que su población disponga de escasos recursos económicos y naturales. Esta situación (en el aspecto socioeconómico) debiese inducir a un alto uso de la leña y, dada la condición ambiental, debiese también suponer que la familia dedica mucho tiempo a la recolección. Sin embargo, los datos no revelan esta situación, especialmente en cuanto al consumo de leña, aspecto que será revisado más adelante (subpunto 4.4.2. Resultados consumo de leña). En lo referente a las especies recolectadas, como se expone en la Tabla Nº 4.1, tanto en la IV Región como en la VIII y IX regiones, la recolección corresponde principalmente a especies del bosque y matorral nativo. Por el contrario, en

28


las regiones centrales, de la V a la VII, se recolectan especies exógenas como pino y eucalipto provenientes de plantaciones forestales o de desechos de faenas forestales. También se utilizan desechos de frutales y viñas.

Tabla Nº 4.1. Principales especies recolectadas para leña por región.

Región(es)

Especies recolectadas

IV

Espino, Molle, Trevo, Acacia saligna

V

Pino, Eucalipto, rastrojos de frutales y viñas

VI-VII

Pino, Eucalipto, desechos de plantaciones forestales, Aromo, bosque nativo

VIII-IX

Bosque nativo, Roble, Coigüe, Hualle, Ciprés y Pino

4.4. Resultado de la evaluación del consumo 4.4.1. Antecedentes preliminares i) Origen de las soluciones en estudio Las acciones orientadas a lograr una mayor eficiencia de los artefactos de combustión a leña o a cambiar la fuente de energía obedecen a una estrategia de desarrollo de los proyectos, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de las familias involucradas y combatir la desertificación (Figura Nº 4.3). La estrategia de los proyectos se ha orientado a mejorar la eficiencia energética de los artefactos a leña y la utilización de otras fuentes de energía, como la solar y el biogás. De esta manera, las familias consumen menos leña y emplean menos tiempo en la recolección. Igualmente, al reducirse la extracción de leña, disminuye la presión sobre el bosque o matorral nativo y se contribuye a frenar el proceso de desertificación, entendido como un fenómeno de deterioro económico, social y ambiental. Los artefactos mejorados posibilitan también el mejoramiento de las condiciones ambientales intradomiciliarias, debido a que evacuan el humo hacia el exterior. Esto evita problemas de salud provocados por la contaminación en el hogar. El uso de otras fuentes de energía alternativas, como la solar y el biogás, al no producir emanaciones de material particulado ni gases de efecto invernadero, contribuyen al mejoramiento global del medioambiente. Las soluciones implementadas permiten, además, reducir el consumo de gas y electricidad y, por tanto, representan una economía para la familia. 29


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Figura Nº 4.3. ESTRATEGIA DE DESARROLLO DE LAS SOLUCIONES.

Cambio de Fuente de Energía o Mejora de Eficiencia

Fuente de emisión

Disminución consumo de leña

Menos desforestación

Disminución de emisiones

Mejora Calidad de vida

Menor desertificación

ii) Artefactos convencionales utilizados en la cocina y soluciones propuestas Las familias involucradas en el estudio disponen como promedio de tres artefactos para la cocción de sus alimentos. El 86% cuenta con una cocina a gas licuado y el 68% con un fogón abierto. El 32% de los hogares tiene un horno de barro a leña y un 27% un horno de microondas y un hervidor eléctrico (Gráfico Nº 4.9). Las soluciones alternativas más implementadas por las familias de los proyectos estudiados son el horno solar y el horno de barro mejorado de doble cámara de combustión. Un 50%

Número de artefactos convencionales

Gráfico Nº 4.9. Distribución geográfica del uso de artefactos convencionales utilizados por los hogares en estudio. 6

Cocina metálica a leña tradicional

5

Horno microondas Hornilla/brasero

4

Horno de barro tradicional

3

Fogón abierto/fueguero Hervidor eléctrico

2

Cocina a gas 1 0

IV

V

VI Regiones

30

VII-VIII-IX


Número de artefactos alternativos

Gráfico Nº 4.10. Distribución de los artefactos alternativos utilizados por los hogares en estudio. 6

Hornilla económica a leña

5

Cocina de barro a leña

4

Cocina metálica a leña mejorada Biogás

3

Horno solar

2

Horno a leña mejorado

1

Cocina de inercia térmica

0

IV

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

de los proyectos contaron con estas soluciones. Las siguen la olla de inercia térmica y la hornilla económica (27 y 14%, respectivamente). Según el Gráfico Nº 4.10, entre las regiones IV y VI, las familias involucradas en los proyectos implementaron mayoritariamente el horno solar, el horno de barro mejorado y la olla de inercia térmica. En las regiones del sur (VII, VIII y IX), se implementaron soluciones alternativas como la cocina de acero a leña, la hornilla económica y el biogás. La VI Región se caracteriza por la implementación de la mayor diversidad de soluciones (seis de las siete suministradas). Por este motivo, podría considerarse una región “bisagra” o punto de inflexión, desde el punto de vista del comportamiento de la demanda. Esta situación es interesante para el análisis de los resultados y también para considerarla al momento de definir políticas de fomento diferenciadas de estas tecnologías (focalización territorial). 4.4.2. Resultados i) Resultado general El análisis permitió concluir que el promedio de consumo diario de las 44 familias que incorporaron soluciones alternativas en sus hogares es menor en los tres tipos de energías evaluados (gas, electricidad y leña), con respecto al promedio de consumo diario de las 44 familias testigo (Gráfico Nº 4.11).

31


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

GRÁFICO Nº 4.11. CONSUMO PROMEDIO DIARIO DE GAS, ELECTRICIDAD Y LEÑA, EN FAMILIAS CON Y SIN SOLUCIONES ALTERNATIVAS. 80,0

Con

75,42

Sin

70,0 60,0 50,0

43,64

40,0

36,18

30,0 19,20

20,0 8,00

10,0 0,0

Consumo gas (minutos de uso)

7,71

Consumo electricidad (minutos de uso)

Consumo leña (Kilogramos)

Desde la IV Región a la IX, las familias que incorporaron soluciones energéticas alternativas lograron reducir en un 42,1% el uso de la cocina a gas, un 77,9% el uso de artefactos eléctricos y un 59,8% el consumo de leña, con respecto al consumo de las familias testigo. 111213 14 15 TABLA Nº 4.2. AhORRO POR FUENTE ENERGÉTICA CON BASE A LAS ESTIMACIONES DE CONSUMO DE LOS DESTINATARIOS Y DEL ESTUDIO.

Fuente de energía

Consumo promedio mensual estimado por los destinatarios

Ahorro Ahorro Total de ahorro Consumo Porcentaje promedio promedio por fuente promedio Energía de ahorro familiar según familiar energética mensual Costo calculado por la estimación según la según la estimado por el unitario ($) el estudio (%) de los estimación estimación de los estudio destinatarios del estudio destinatarios ($)

Gas (kg)

13,1

3,310

42,1

5,5

1,4

1 046,711

5 772,5

1 435,7

Electricidad (Kwh)

88,1

27,112

77,9

68,6

21,1

105,013

7 206,1

2 219,4

Leña (kg)

411,1

576,1

59,8

245,8

344,7

75,614

18 585,3

26 044,8

TOTAL

31 563,9

29 699,9

11 Con base al uso de una cocinilla modelo Piccolina, de un plato GLP, con un consumo de 160 l/h y considerando la densidad del GLP en 0,00054 kg/l, lo cual equivale finalmente a un consumo de 0,0864 kg/h. 12 Con base al precio del kg de GLP, según el valor promedio nacional de costo de un balón de 15 kg de gas corriente, equivalente a $15 700. Valores obtenidos de la encuesta de precios del SERNAC, abril 2011. 13 Considerando el uso de un artefacto eléctrico de 1 500 W de potencia (1,5 Kwh de consumo por hora). 14 Tarifa promedio de la energía base a abril de 2011 (incluye IVA, sin cargo fijo), Chilectra S.A. 15 Según precios de leña de Eucalipto en la Provincia de San Antonio. Boletín N°136, Precios Forestales. INFOR, Santiago, marzo de 2011.

32

Total de ahorro por fuente energética según la estimación del estudio ($)


En la Tabla Nº 4.2, se hace una evaluación económica de los resultados obtenidos de consumo de energía, tanto para los destinatarios sin y con soluciones, en donde, para los primeros, se calculó con base a las estimaciones de los propios destinatarios y, para los segundos, la evaluación se realizó considerando el resultado del estudio. El ahorro total obtenido sobre la base de las estimaciones de los destinatarios es de $31 563, suma significativa si se considera que estas familias se encuentran en los deciles de más bajos ingresos. Si se compara esta cantidad con el ingreso de las familias del segundo de decil de ingresos ($230 117), equivale al 13,7% de los ingresos familiares totales. Si se calcula el ahorro con los datos del estudio, este asciende a $29 699, siendo similar a la cifra calculada con base a la estimación de consumo de los destinatarios. Sin embargo, existen diferencias significativas por tipo de energía. En efecto, se observa una diferencia en el consumo de leña, debido probablemente a una posible subestimación de parte de los destinatarios, especialmente de las familias de la IV Región. Por otro lado, existiría una sobreestimación del consumo de gas y electricidad de parte de los destinatarios con respecto a lo medido por el estudio. Sobre este punto, se ha constatado en terreno, en distintas regiones, que el consumo de gas es de aproximadamente un balón de 15 kg mensual y que el ahorro con las soluciones permitiría reducir a la mitad este consumo. Lo anterior sugiere la necesidad de realizar otros estudios que determinen con mayor exactitud el consumo de los artefactos a gas licuado y eléctricos. ii) Resultados por tipo de energía y territorio, un análisis de tendencia territorial del consumo de las energías estudiadas A continuación se presentan los resultados por tipo de energía y su distribución en el territorio, desde la perspectiva del impacto que las soluciones tuvieron en el comportamiento territorial del consumo de las energías estudiadas. Los análisis se realizaron exclusivamente donde existían las series de datos necesarias para establecer comparaciones entre los destinatarios con soluciones y los destinatarios testigo y donde la serie de datos obtenida presentaba un comportamiento de consumo a lo menos semejante a las tendencias revisadas en los puntos 2.2 (nivel nacional) y 4.3 (caracterización de los destinatarios), ello a modo de control de los datos obtenidos y para garantizar conclusiones válidas.

33


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Uso de gas licuado: En el Gráfico Nº 4.12, se observa que el comportamiento de la distribución del consumo de gas licuado es, en general, similar entre las familias destinatarias y las testigo localizadas entre las regiones IV y VI y guarda relación con la distribución del consumo nacional de gas (Gráfico Nº 2.6). En cambio, en las regiones VII, VIII y IX, la tendencia del consumo de las familias testigo, es decir, sin soluciones alternativas, es alta, comparada con la tendencia nacional que es a la baja. Considerando lo anteriormente expuesto, se excluirán las comparaciones entre las regiones VII a IX, pues se podrían obtener conclusiones erradas. Una explicación al consumo alto de gas licuado en las regiones del Sur se puede deber a que los casos estudiados corresponden a familias más urbanas o conurbadas a poblados, como el caso de Vilcún, las que no han cambiado el patrón de consumo de gas licuado a biogás, pues ocupan este último en horarios en los que habitualmente no utilizaban gas licuado (temprano en la mañana, por ejemplo, para calentar el desayuno de los hijos escolares). Se concluye que las soluciones basadas en energías alternativas promovidas por los proyectos en la IV Región no muestran incidencia alguna en el consumo de gas (en esta región, los usuarios en general ocupan poco el gas). En cambio, en las regiones V y VI, el impacto de las soluciones es claro, con una baja del consumo de gas de un 62,4% y 57,6%, respectivamente. En la VI Región, este resultado se debería a la acción conjunta de varias soluciones (es el caso de la Comuna de Navidad, donde se utilizan el horno solar, la olla de inercia térmica y la hornilla económica). En la V Región, la solución Gráfico Nº 4.12. Promedio diario de uso de la cocina a gas licuado en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (presentación en logaritmo base 10).

1000

Minutos/día

151,8 100

121,7

49,5 37,5

Promedio de uso con solución

31,7

57,1

Promedio de uso sin solución

10

13,5

8,1

1 IV

V

VI Regiones

34

VII-VIII-IX


más demandada es la olla de inercia térmica (el 80% de las familias estudiadas dispone de este artefacto) y la que tiene mayor incidencia en la baja del consumo de gas licuado. En general, los usuarios de esta innovación indican que consumen como mínimo un 50% menos de gas licuado (un balón de 15 kg cada dos meses). El ahorro se debe a la combinación entre la cocina a gas, la que se utiliza para dar el primer hervor a las comidas, y la olla de inercia térmica, en la que prosigue la cocción. Los tiempos de cocción, sin embargo, son mayores (2-3 horas), lo que implica un cambio cultural en la preparación de los alimentos (preparar, por ejemplo, los insumos en la noche, hervirlos temprano en la mañana y dejar que la olla de inercia térmica termine el proceso). Se puede concluir que el uso de las soluciones basadas en energías alternativas en las regiones V y VI permitió disminuir el consumo de gas licuado en un 60,6%.

Arriba: Olla de inercia térmica (olla bruja o mágica). Abajo: Horno solar de alta eficiencia térmica construido en metal.

Los datos empíricos y las mediciones correspondientes a la V Región, indican que el uso de la olla de inercia térmica disminuyó entre un 50% y un 62% el consumo de gas licuado. Uso de electricidad: El uso de electricidad se presenta en el Gráfico Nº 4.13. Al no contarse con algunos registros de consumo en ambas situaciones en estudio (familias destinatarias con proyectos y familias testigo), las comparaciones se realizaron con base a curvas de tendencia, basadas en ambos caso en una curva

Gráfico Nº 4.13. Promedio diario de uso de artefactos eléctricos en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (curvas tendenciales).

80 70

66,2

Minutos/día

60 50

Promedio de uso con solución

40

Promedio de uso sin solución

30 20 10

11,2 1,1

0 IV

0,7

15,0

15,6

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

35


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

polinomial de segundo orden16. Las conclusiones corresponden exclusivamente a las regiones IV y V, en las cuales se contó con la información de las familias destinatarias y testigo. El consumo promedio de electricidad es bajo tanto en las familias testigo, como en las que disponen de las soluciones, siendo este de 36 y 8 minutos, respectivamente. Este consumo corresponde, en gran medida, al uso de hornos de microondas y hervidores. Esta baja demanda está en concordancia a que los consumos se refieren a familias rurales pertenecientes a los deciles de más bajos ingresos. En cuanto a la distribución, las curvas también son coherentes con la distribución del porcentaje de hogares con acceso a la energía eléctrica a nivel nacional y con la distribución del consumo de electricidad per cápita (Gráficos 2.5 y 2.7), en donde las zonas Sur y Norte consumen menos que la Zona Central (regiones V a VII). Las regiones V y VI aparecen como las de mayor consumo en las familias testigo y las con mayor reducción de consumo en el caso de familias que han aplicado soluciones. Con los datos existentes es posible concluir que no hay impacto en la reducción del consumo de electricidad en las familias estudiadas de la IV Región, ello debido a que hacen poco uso de artefactos eléctricos por el costo de esta energía. Al mismo tiempo, hay una reducción de un 77,3% del consumo de electricidad en los casos estudiados en la V Región (solo dos de ellos presentaron consumo de electricidad, Calle Larga y Las Vizcachas, localidades que tienen poblaciones más urbanas). En el Proyecto Las Vizcachas se incorporó el uso del horno solar y ninguna de las familias consultadas que disponían de esta solución hizo uso de artefactos eléctricos para cocinar en el período de medición, pudiendo ser este artefacto la razón de la baja del consumo de electricidad. Como evidencia empírica, se ha constatado en terreno que el horno solar es utilizado también para calentar agua. Consumo de leña: Al no contar con una curva nacional de la distribución del consumo de leña, hay que ver la consistencia de los resultados de las mediciones sobre la base de los datos estimados de compra y recolección de leña provenientes de la encuesta a los destinatarios de los proyectos del Programa entre las regiones IV y IX, revisada en el punto 4.3 (Gráfico Nº 4.7). Para realizar esta comparación se expresaron los datos en consumo promedio mensual de leña. 16 Método que consiste en ajustar con los datos a una curva del tipo y = a + bx + cx2.

36


El consumo promedio mensual de leña, tanto el medido en el estudio como el estimado en la encuesta a destinatarios, tiene un comportamiento similar desde las regiones V a la IX (Gráfico Nº 4.14). En la IV Región, sin embargo, aparece una gran diferencia entre el consumo de leña medido en las familias consultadas, que es de 627,9 kg promedio mensual, y el consumo estimado en la ficha o encuesta de destinatarios, cuyo promedio mensual de consumo fue de 262,6 kg. Esta situación se puede explicar debido a que en la IV Región la leña proviene de la recolección y de una gama muy heterogénea de especies, y su estado es muy desigual, todo lo cual dificulta tener una noción del peso. Las familias usuarias que lo estimaron no tenían, además, la costumbre de pesar la leña. Por el contrario, hacia el sur, hay un mercado de la leña muy arraigado y es parte de la cultura popular saber o estimar los kilos al momento de calcular el gasto y realizar la compra. Esto permite efectuar, en dicho caso, estimaciones mucho más precisas del peso. Aclarado lo anterior, para el siguiente análisis se considerarán todas las regiones, incluyendo la IV Región. Las curvas de las mediciones presentadas en el gráfico Nº 4.15 muestran en general, una tendencia al aumento del consumo de norte a sur, a excepción de la V Región, la que presenta un consumo bajo, lo que se explica por ser una región más urbana. Analizando la reducción de los consumos de leña por región (Gráfico Nº 4.15 y Tabla Nº 4.3), se constata un mayor impacto de las soluciones en la IV Región y menor hacia el sur. No hay impacto en el consumo de leña en la V Región, pero sí de la VI al sur con una reducción del consumo con Gráfico Nº 4.14. Promedio mensual de consumo de leña, medido y estimado, entre las regiones IV y IX.

Kg/mes

1100 1000 900 800 700 600 500 400 300 200 100

994,4 974,4 Consumo de leña medido

627,9

Consumo de leña estimado

430,7 262,6

254,9

355,7 160,1

IV

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

37


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 4.15. Promedio diario de consumo de leña en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX.

35

32,5

30

Kg/día

25 20

27,8 20,9

Promedio de consumo con solución

14,4

15 10 5

4,4

6,3 6,1

5,3

0 IV

Promedio de consumo sin solución

V

VI

VII-VIII-IX

Regiones

respecto a las familias testigo. Estas situaciones se explican por lo siguiente: (i) El consumo de leña en la IV Región básicamente es para cocinar, más que para calefacción, la que es estacional y se utiliza en invierno; de esta manera, todas las soluciones se enfocan en la eficiencia energética de los artefactos de cocción de alimentos; además, se introdujo el uso de energía solar, lo que contribuyó aún más a disminuir el consumo de leña. (ii) En la V Región, como se vió en los puntos anteriores, las soluciones impactaron más en el consumo de gas y electricidad, pues la leña, en los casos estudiados, no es considerada un combustible esencial. (iii) En las regiones VII, VIII y IX, la leña tiene doble uso: para cocinar y calefacción, por lo que durante todo el día hay consumo de leña. (iv) La VI Región, como se señaló anteriormente, es una región “bisagra” o punto de inflexión, con un comportamiento similar a la IV Región, pero con un uso de la leña mixto (cocina y calefacción).

38


Tabla Nº 4.3. Reducción del consumo de leña por regiones.

Regiones

Porcentaje de reducción del consumo de leña

IV

78,9

V

Sin reducción

VI

57,3

VII-VIII-IX

14,3

Los artefactos que han incidido mayormente en la disminución del consumo de leña en la IV Región son el horno solar y el horno de barro a leña mejorado. En siete de los diez casos analizados en la IV Región, se da esta combinación de tecnologías alternativas. Los artefactos mencionados reemplazaron el uso del fogón abierto y el horno tradicional de barro. El horno de barro mejorado es utilizado generalmente para cocinar pan y empanadas y para preparar carnes asadas los fines de semana. El horno solar, en cambio, es usado para preparar los alimentos del almuerzo, calentar agua y, en algunos casos, como termo, similar a la olla de inercia térmica. Donde coexistió el uso del horno solar y el horno de barro mejorado, se redujo el consumo de leña en un 78,9%. Ello significa un ahorro de 495,7 kg mensuales por familia, en promedio. Esta reducción se traduce en menos tiempo empleado en la recolección. También, en el caso de las familias que adquieren parte de la leña que consumen (el 23,8% del total), se traduce en un ahorro de 8 919 pesos mensuales, al precio de 75,6 pesos por kg de leña de eucalipto17. Este ahorro, para los hogares del decil I18, equivale a un 7,8% de sus ingresos. En la VI Región, la reducción del consumo de leña ha sido de un 57,3 % con respecto a las familias testigo, lo que significa 247,1 kg menos de consumo promedio mensual, ello gracias a una combinación de soluciones (horno solar, olla de inercia térmica y hornilla económica).

Arriba: Horno tradicional mejorado a leña. Abajo: Hornilla económica de alta eficiencia energética. Utiliza trozos pequeños de leña.

En las regiones VII, VIII y IX, las familias optaron por soluciones energéticas como el biogás (que no incide en el consumo de leña), la cocina a leña metálica y la hornilla económica. De estas, la más significativa desde un punto de vista del ahorro en el consumo de leña es la cocina metálica mejorada, la que cumple un doble rol (cocción de alimentos y calefacción). 17 Boletín 136 Precios Forestales. INFOR, marzo 2011. Precio del kilogramo de eucalipto en la V Región. 18 El ingreso de los hogares del decil I es de $ 114 005 a noviembre del 2009.

39


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Se verá más adelante que esta solución no tiene una buena eficiencia energética, precisamente por su rol de calefacción. La reducción promedio en el consumo de leña observado en la aplicación conjunta de todos estos artefactos en las regiones antes indicadas fue de un 14,3%. Como se verá en el capítulo 5, donde se presentan los resultados de un proyecto en la localidad de Contraco, Comuna de Lonquimay, IX Región, con el uso de la cocina metálica mejorada se logró un ahorro en el consumo de leña de más del 50%. iii) Evaluación de las energías en el uso diario A continuación se presenta el análisis del patrón de consumo promedio diario de las energías analizadas en las familias de los casos incluidos en el estudio, identificando las diferencias de consumo que se producen por el uso de las soluciones utilizadas, según el tipo de energía. Uso de gas licuado: Como se observa en el Gráfico Nº 4.16, tanto en la curva de las familias con y sin soluciones, el gas licuado tiene su mayor uso en la preparación del almuerzo y luego en la cena, con un 56,9 y un 44,9% de disminución promedio de uso de gas licuado. En las restantes comidas del día los consumos son relativamente similares. El almuerzo, en términos de uso de gas, representa el 62,3% del uso en las familias testigo y el 49,5% en las familias con soluciones.

Gráfico Nº 4.16. Promedio de uso diario de la cocina a gas licuado en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (en minutos de uso).

40

38,1

35

Minutos/día

30 25 20 15 10

Promedio de uso con solución

14,5 16,4 11,4

10,6 9,0

5

12,3

6,8

0 Desayuno

40

Almuerzo

Once

Cena

Promedio de uso sin solución


Gráfico Nº 4.17. Promedio uso diario de artefactos eléctricos en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (en minutos de uso).

14 12,0

12

Minutos/día

10

8,5

9,6

8

6,1

Promedio de uso sin solución

6 4

3,5

2

Promedio de uso con solución

3,0

1,2

0,3

0 Desayuno

Almuerzo

Once

Cena

Gráfico Nº 4.18. Promedio de uso diario de artefactos eléctricos en familias con y sin soluciones alternativas en la V Región (en minutos de uso).

19,2

Minutos/día

20 15 10

19,1

15,6 12,2

Promedio de uso sin solución

7,5

7,5

Promedio de uso con solución

5 0,0

0 Desayuno

Almuerzo

0,0 Once

Cena

Uso de electricidad: El uso de la electricidad, como se vio en el punto anterior (ii Resultados por tipo de energía y territorio), es bajo. Se infiere del Gráfico Nº 4.17 que el uso de electricidad es más o menos parejo durante el día. Como se desprendió de las fichas de consumo, se utilizan los hervidores en el desayuno y once y el horno de microondas en el almuerzo y cena. En la V Región, el uso de artefactos eléctricos se circunscribe al desayuno y once (Gráfico Nº 4.18). La introducción de soluciones energéticas alternativas permite disminuir el consumo de electricidad, como se vio en el punto ii, en el caso de familias rurales con acceso a la electricidad y costumbres más urbanas. Ello se debe a que se reduce el uso del horno de microondas para preparar el almuerzo y cena. 41


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 4.19. Promedio de consumo diario de leña en familias con y sin soluciones alternativas, entre las regiones IV y IX (en kg). 12

Promedio de consumo sin solución

10

Promedio de consumo con solución

Kg/día

8 7,81 6 4

4,15

2 0

4,03

1,49 Desayuno

Almuerzo

1,51

1,27

Once

Cena

Consumo de leña: Las familias testigo y las familias que implementan soluciones tienen curvas de comportamiento de consumo de leña similares (Gráfico Nº 4.19). A la luz del comportamiento de las curvas de consumo de las familias, se puede concluir que la introducción de las soluciones de eficiencia energética o el cambio a otra energía no hace variar el patrón de consumo de leña en el día, solo hace variar la intensidad de su consumo. El porcentaje de reducción en el consumo de leña es mayor en el desayuno (64,1%). Le siguen la once y la cena, con un 62,1 y 60,2%, respectivamente. Por último, el almuerzo, con un 55, 9%. iv) Uso de artefactos con energías alternativas e inercia térmica ¿Qué artefactos se utilizan para preparar las cuatro comidas diarias y por cuánto tiempo cada vez? El estudio entregó algunos resultados al respecto, excluidos los artefactos a leña, pues solo se midió el consumo y no el tiempo de uso (Tabla Nº 4.4). El horno solar se utiliza principalmente para preparar el almuerzo, con un promedio de uso de 1 hora con 48 minutos; y la once, con un promedio de 57 minutos. El uso del horno solar para la preparación de la once se concentra en la IV Región por las condiciones climáticas que permiten su funcionamiento hasta más tarde. El promedio de uso del horno solar en la once para la IV Región fue de 1 hora con 42

3,21

3,44


26 minutos. Por lo mismo, la disminución del consumo de leña es mayor en esta región. La olla de inercia térmica, al igual que el horno solar, se utiliza preferentemente para preparar el almuerzo, con un promedio de 1 hora y 40 minutos de uso. La olla también se utiliza para las demás comidas, pero en menor medida, siendo el artefacto más transversal en el uso diario. El análisis del uso del biogás consideró solamente el caso de una familia que dispone de esta tecnología. El estudio reveló que el biogás es utilizado para preparar el desayuno, con un tiempo promedio de uso de 6,3 minutos.

Tabla Nº 4.4. Uso promedio de artefactos CON ENERGÍAS ALTERNATIVAS en las comidas diarias.

Desayuno

Almuerzo

Once

Comida

Horno solar (horas promedio de uso)

0:0

1:46,8

0:57

0:0

Olla de inercia térmica (horas promedio de uso)

0:9

1:39,6

0:24

0:40,2

Biogás (minutos promedio de uso)

0:6,36

-

-

-

Las conclusiones del presente estudio se pueden ver en el capítulo 7, Conclusiones sobre el uso de leña y energías renovables no convencionales.

43


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

5

CASOS DE ESTUDIO DESTACADOS DEL PROGRAMA

En este capítulo se revisan cuatro casos de estudio correspondientes a proyectos que desarrollaron soluciones para el uso eficiente de leña e implementaron alternativas de ERNC. A continuación se presentan los problemas que abordaron, sus objetivos, estrategias y resultados, descripciones y antecedentes obtenidos directamente desde los destinatarios, a través de un proceso de sistematización desarrollado específicamente para la presente publicación.

5.1. PROYECTO CONTRACO: “USO EFICIENTE DE LA BIOMASA A TRAVÉS DEL MANEjO SILVÍCOLA DEL BOSqUE NATIVO”19 5.1.1. ubIcAcIóN y coNtEXto DEL pRoyEcto Contraco es una pequeña localidad ubicada en el sector cordillerano de la IX Región de La Araucanía, en el Alto Biobío, comuna de Lonquimay. Está formada por cuarenta 19 Texto basado en la ficha sobre el Caso de Estudio de Contraco, completada por Juan Mardones Burgos, y en la ponencia que presentó él mismo en el Taller sobre Uso de Nuevas o Mejoradas Fuentes de Energía a Nivel del Habitante Rural y el Medioambiente, Santiago, 27 enero 2011.

44


familias campesinas de colonos que viven en condiciones de aislamiento y pobreza. El clima de la zona es muy severo en invierno. El poblado más cercano es Lonquimay, el que se encuentra a una distancia de 70 km por camino cordillerano. Se trata de un territorio indómito, difícil, según sus propios habitantes, pero muy hermoso y que les da identidad. La economía de las familias es de subsistencia, basada en la cría de animales (vacunos, caprinos y ovinos), cultivos de hortalizas en invernaderos para el autoconsumo y siembra de alfalfa para la alimentación del ganado. También recolectan, secan y venden la morcella (Morchella spp.), preciado hongo comestible, y la rosa mosqueta (Rosa Aff. Rubiginosa). 5.1.2. Problema que aborda el proyecto relacionado con el uso de energías El territorio de Contraco tiene una alta biodiversidad, con un importante recurso forestal compuesto por especies como el Ciprés de la Cordillera, Coigüe, Araucaria y Lleuque. Sin embargo, este recurso no ha sido utilizado en forma sustentable. Los propios colonos señalan que, en el pasado, empresas forestales explotaron indiscriminadamente el bosque nativo, lo que produjo una merma importante del recurso. A lo anterior se suma la presión actual que ejercen los colonos sobre su ecosistema, relacionada con la demanda de biomasa para leña y la actividad ganadera. Se estima que cada familia de la comunidad consume en promedio 60 m3 de leña al año. Su utilización se ha caracterizado por técnicas inadecuadas de secado y el uso de fogones domésticos muy ineficientes desde un punto de vista del aprovechamiento de la energía. De esta manera, se consumen cantidades muy superiores a las que se requerirían si su uso fuese el adecuado, lo que contribuye a la desforestación y pérdida de la biodiversidad. Dado que las tierras corresponden a zonas de pendientes pronunciadas, se presentan problemas acelerados de erosión, empobrecimiento de los suelos y arrastre de sedimentos a los ríos. 5.1.3. Estrategia y objetivos de desarrollo del proyecto El proyecto se planteó como objetivos el diseño e implementación de un plan de manejo del bosque nativo para cada una de las familias involucradas, lo cual implicó, entre otras medidas, el cercado de un sector de bosque nativo y el manejo silvícola del mismo. Igualmente, se propuso que las familias de Contraco adquirieran conocimientos para el mejoramiento y uso eficiente 45


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

de la leña, contaran con secadores techados que permitieran el secado de la leña y equipos de combustión mejorados para un uso más eficiente (Figura Nº 5.1). Otro objetivo fue que ocho familias de la localidad mejoraran la aislación térmica de sus viviendas mediante el forrado interior con madera. La comunidad centró su accionar en torno a cuatro ejes de trabajo: El primer eje consistió en el cierre de 16 hectáreas de bosque nativo para evitar la depredación de los renuevos por acción del ganado y para permitir el manejo silvícola con fines de producción de leña y madera. El segundo eje de trabajo estuvo orientado al uso eficiente de la leña. Para ello se debía obtener un producto con al menos un 20% de humedad. En función de este propósito, 16 familias involucradas en el proyecto construyeron leñeras techadas y ventiladas para el acopio y secado de la leña. Las estructuras, de un modelo sencillo, cuentan con una plataforma separada del suelo, para que la leña acopiada no absorba la humedad del terreno, y son abiertas a los lados para favorecer el secado con el paso del viento. Un tercer eje fue la adquisición de equipos de combustión mejorados, de doble propósito (para calefacción y cocinar). Este objetivo se cumplió ampliamente, ya que el proyecto

FIGURA Nº 5.1. ESTRATEGIA DE DESARROLLO DEL PROYECTO CONTRACO.

Mejora de eficiencia

Menos desforestación / Bosques productivos

Manejo del bosque

Fuente de emisión Secado de leña

46

Menos tiempo recolección y consumo leña


entregó 23 equipos, siete más de los previstos. Todos se encuentran en uso. El cuarto eje se centró en el mejoramiento de la eficiencia energética a través del aislamiento térmico de las viviendas. El forrado interior con madera es una medida complementaria que permite conservar mejor el calor y disminuir los volúmenes de leña consumidos. Este objetivo no se logró cumplir durante el proyecto, pero sí posteriormente. Los resultados que se presentan a continuación no consideran la mejora de las viviendas 5.1.4. Resultados i) Impacto en los usuarios

Arriba: Bosque nativo explotado para leña. Abajo: Secador de leña de bajo costo en nylon.

El proyecto benefició finalmente en forma directa a 23 familias, las que recibieron materiales, equipos y capacitaciones. Sin embargo, tuvo también un grupo importante de beneficiarios indirectos, ya que en los talleres de capacitación no solamente participaron las familias seleccionadas, sino el conjunto de la comunidad, con gran interés y entusiasmo. Los talleres estuvieron referidos a manejo silvícola del bosque nativo, secado de leña, uso de equipos de combustión, apoyo organizacional y otros temas no previstos inicialmente, como seguridad alimentaria, repostería, conservas e intercambio de semillas (trafkintu). El número de beneficiarios fue de 32 mujeres, 28 hombres y 11 niños. Entre los resultados, se observan tres tipos de aprendizajes: •

El aprendizaje técnico relacionado con el manejo del bosque nativo, la producción y secado de leña, la utilización adecuada de los equipos de combustión mejorados y el aislamiento térmico de las viviendas.

Un segundo aprendizaje, de tipo social, relacionado con la práctica de compartir, trabajar unidos, respetarse recíprocamente, considerar las opiniones de los demás y ser responsables al asumir compromisos. Los colonos manifiestan que este resultado es muy importante porque unió a las familias de la comunidad en torno a propósitos comunes, como la venta de la morcella.

Finalmente, un tercer aprendizaje relacionado con la capacidad para tomar decisiones, administrar proyectos, manejar recursos, solucionar problemas, establecer redes, obtener apoyos, etc., todos aspectos claves en función de lograr la autogestión comunitaria y generar bienestar. Los colonos actualmente afirman que “el esfuerzo sigue, aún sin proyecto, pues la semilla germinó”. 47


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Testimonio de Juan Carlos Díaz: AHORA SABEMOS LO QUE TENEMOS Y CÓMO CUIDARLO Con el proyecto resultamos gananciosos porque hemos aprendido mucho, hemos tenido buenas experiencias. Con las cocinas mejoradas economizamos leña. Ya se ha visto la economía que tenemos. Disminuye la corta de árboles. Nosotros cortábamos y cortábamos árboles. Ahora tenemos la película clara que hay que cuidar el bosque. También hemos aprendido a trabajar mejor los huertos, cómo hacer abono. La tierra ya no es tan mala, faltaba conocer más y por ahí le hemos ido pegando el palo al gato. En nuestros campos sale la morcella y la rosa mosqueta, pero nosotros no sabíamos cómo sacarlas, cómo secarlas en buenas condiciones y cómo poderlas comercializar bien. Con este proyecto hemos tenido capacitaciones y hemos salido a conocer otras experiencias, que nos han servido mucho. También ha sido bueno aprender a cuidar la biodiversidad, a proteger las fuentes de agua, a conocer los árboles semilleros y los árboles donde se crían las aves que controlan los ratones que transmiten el Hanta. Antes no le dábamos importancia a estos temas, no entendíamos lo que era la desertificación. Ahora sabemos lo que tenemos y cómo tratar el bosque. De la naturaleza viene todo y estamos claros que hay que cuidarla. ii) Principales resultados de las mediciones de consumo, eficiencia energética y emisiones La única fuente energética que posee la comunidad de Contraco proviene de la madera del bosque nativo. Los colonos no tienen acceso a la electricidad, a pesar de que sus tierras están en la cabecera de la represa hidroeléctrica Ralco. Tampoco tienen acceso al gas licuado, debido a la lejanía de los centros de abastecimiento. La medición del estudio se realizó en base a cuatro familias, de las cuales dos contaban con la solución integral y dos seguían utilizando leña húmeda y cocinas de cámara simple o salamandras adaptadas (familias testigo). El resultado (Gráfico Nº 5.1) indica que el mayor impacto de la solución fue en el horario de almuerzo y cena, en donde hay mayor requerimiento calorífico para la cocción de los alimentos. El impacto de la solución permitió un ahorro mensual de 396,4 48

Al disminuir el consumo de leña, se reduce la presión sobre el bosque nativo, lo que favorece la conservación de la biodiversidad.


Gráfico Nº 5.1. Contraco: Distribución del consumo promedio diario de leña. 35

33,32

30

Consumo sin cocina mejorada

25 Kg/día

Consumo con cocina mejorada

20,11

20 15

11,82

10 5 0

4,75

6,68

Desayuno

9,30

6,71 4,07 Almuerzo

5,52

Once

4,57

Cena

Total

Gráfico Nº 5.2. Contraco: Consumo y ahorro promedio mensual de leña. 1200 999,6

Kg/mes

1000 800

603,2

600 396,4

400 200 0

Consumo con cocina mejorada

Consumo sin cocina mejorada

Ahorro

kg de leña proveniente del bosque nativo, es decir, se logró un 39,7% de ahorro con respecto al consumo de las familias testigo, las que consumen un total aproximado de 1 000 kg mensuales (Gráfico Nº 5.2). Este ahorro no parece significativo, pero se debe señalar que las mediciones consideraron solo el uso de leña para la cocción de los alimentos y no registraron el consumo para calefacción, propósito que cumple la gran mayoría de las cocinas del Sur. En cuanto a eficiencia y emisiones, la cocina de doble combustión no presenta una eficiencia significativamente superior a la tecnología que reemplaza (la salamandra de fierro). Su eficiencia es un 30% superior y, en cuanto a las emisiones de CO2, tampoco la reducción es considerable. Las emisiones de material particulado son más bajas que las de la salamandra, pero es la más alta de las soluciones con estudio de eficiencia y emisiones (Tabla Nº 5.1).

49


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Tabla Nº 5.1. Contraco: Emisiones y eficiencia energética de la cocina de doble combustión.

Tecnología de reemplazo Cocina de doble combustión (acero)

Emisión [kg MP10 (kg emisión de CO2/kg Eficiencia de MP10/kg de biomasa (% de leña) combustible] utilizada] 4,5

30

0,004928

Fuente: Estudio propio de emisiones y eficiencia energética19.

5.2. Proyecto Navidad: “Todos contra la desforestación20 aplicando la energía solar, la eficiencia energética y el uso sustentable de la leña21 5.2.1. Ubicación y contexto del proyecto El proyecto se inició en el 2009, en las localidades de La Aguada, Alto Tumán, Pupuya Sur, La Palmilla, Rapel, Paulun, Licancheu, Vega de la Boca, Vega de Pupuya, Navidad, Matanzas, Puertecillo y Valle Hidalgo, todas ubicadas en la Comuna de Navidad, Provincia de Cardenal Caro, VI Región. La Agrupación Ecológica de Artesanos para el Desarrollo de la Energía Solar, Intillapu, con gran experiencia en el tema, especialmente en las regiones III y IV, fue el organismo encargado de apoyar y ejecutar el proyecto en las distintas localidades beneficiadas. Las familias seleccionadas por las organizaciones sociales para participar en el proyecto se caracterizan por tener un índice de desarrollo humano (IDH) “muy bajo” Según la ficha de protección social, se encuentran en su mayoría entre el primer y segundo quintil de vulnerabilidad. En algunos casos, se trata de familias campesinas que practican una agricultura destinada en gran medida al autoconsumo; en otros, a organizaciones vecinales y del adulto mayor pertenecientes a los poblados. En total, 140 familias involucradas directamente en el proyecto.

20 Medición de emisión y eficiencia energética de ocho tipos de artefactos de bajo consumo de energía en cinco localidades de Chile, en el marco del Programa Comunitario de Lucha Contra la Desertificación, preparado por el Centro de Gestión y Fortalecimiento para el Mecanismo de Desarrollo Limpio de La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Abril 2011. 21 Texto basado en la ficha sobre el Caso de Estudio de Navidad, completada por Omar Maluenda y Pamela Morales, y la ponencia presentada por Omar Maluenda sobre el proyecto, en el Taller sobre Uso de Nuevas o Mejoradas Fuentes de Energía a Nivel del Habitante Rural y el Medioambiente, Santiago, 27 enero 2011.

50


5.2.2. Problema que aborda el proyecto relacionado con el uso de energías Navidad es la comuna de la región con mayor degradación de suelos, tiene condiciones de secano y una escasez hídrica creciente. Hay pocas oportunidades laborales, lo que induce a los jóvenes a emigrar a las ciudades. Los problemas que se presentan en relación al uso de energías son los siguientes: escasez de leña, alto costo de los combustibles domésticos (gas y la misma leña, cuando se debe comprar), desforestación debido a la sobreexplotación de los bosques, y problemas de salud producidos por la contaminación intradomiciliaria causada por la combustión de leña en fogones abiertos. Para encarar esta problemática, Intillapu, apoyado por la Municipalidad y PRODESAL, postuló al fondo concursable del Programa, y fue así cómo surgió y se puso en marcha el proyecto en los territorios de la comuna de Navidad. 5.2.3. Estrategia y objetivos de desarrollo del proyecto

Capacitación en autoconstrucción de modelo de horno solar de bajo costo en madera.

El proyecto se propuso mejorar la calidad de vida de las familias involucradas mediante el uso del horno solar, el hornilla económica y la olla de inercia térmica. La utilización de la energía solar y la mejora de la eficiencia de los aparatos a combustión tienen la finalidad de ahorrar leña, bajar la contaminación en los espacios domiciliarios, disminuir los tiempos destinados a la recolección de leña y reducir el gasto que implica el consumo de gas y leña, cuando esta se compra. Junto con ello, se planteó contribuir a frenar la desforestación, disminuir las emisiones de CO2, y favorecer la conservación de los recursos naturales. Como parte de la estrategia de trabajo se realizaron talleres de autoconstrucción de hornos solares, y ollas de inercia térmica. Los talleres se orientaron también a entregar conceptos medioambientales y a crear conciencia sobre la urgente necesidad de frenar la desertificación. Los asistentes se capacitaron, además, en aspectos de uso y mantenimiento de los artefactos. Las capacitaciones contemplaron un seguimiento, consistente en la realización de cuatro sesiones mensuales de reforzamiento, para asegurar la sostenibilidad. Por lo menos un miembro de cada familia involucrada quedó capacitado en la construcción de los artefactos y podría repararlos y replicarlos, además de enseñar su uso.

51


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

FIGURA Nº 5.2. ESTRATEGIA DE DESARROLLO DEL PROYECTO NAVIDAD.

Cambio de fuente de energía y mejora de eficiencia

Fuente de emisión

Menos contaminación intradomiciliaria Menos tiempo recolección y consumo de leña

5.2.4. Resultados i) Impacto en los usuarios Se realizaron 13 talleres de capacitación sobre energía solar, autoconstrucción de horno solar, hornilla económica y manejo de la leña (picado, secado y almacenamiento), en los que participaron 97 mujeres y 43 hombres. Los talleres de autoconstrucción y capacitación permitieron que cada familia participante pudiera disponer de un kit formado por los tres tipos de soluciones. De esta manera, se generaron y encuentran en uso por las familias involucradas 140 hornos solares y otras tantas hornillas económicas y ollas de inercia térmica. Los beneficios de las soluciones implementadas se pueden resumir de la siguiente manera:

52

Salud: Reducción del humo en la cocina, lo que se traduce en una mejora en la calidad de vida de la familia.

Alimentos que requerían de 30 a 45 minutos de cocción fuerte, con las soluciones implementadas necesitan solamente 5 a 10 minutos y el resto se termina de cocer en la olla de inercia térmica o en el horno solar.

Las personas encargadas de las labores de cocina disponen de más tiempo para otros quehaceres, ya que


el horno solar y la olla de inercia térmica no necesitan vigilancia. Una vez instalados trabajan solos. •

Las familias que deben recolectar leña ganan tiempo, ya que al disminuir su consumo, dedican menos horas a su recolección y transporte.

Disminuye el riesgo de quemaduras e incendio en los hogares.

Economía, pues las soluciones implementadas permiten reducir el consumo de gas, carbón o leña y el gasto que representan para las familias.

Beneficios medioambientales, debido a que los hornos solares y las ollas de inercia térmica no emiten gases contaminantes.

Se contribuye a reducir la desforestación y desertificación.

Las organizaciones sociales que participaron en el proyecto se fortalecieron y activaron y ahora se plantean ampliar el alcance del trabajo, de tal manera que otras familias puedan utilizar las soluciones energéticas que fueron probadas con buenos resultados. Testimonio de Juana Santibáñez: COMIDA MÁS SABROSA GRACIAS A LA COCINA SOLAR Empecé a trabajar en los proyectos solares hace cinco meses, y la verdad es que ha sido lindo poder participar y una gran bendición. La cocina solar ha sido una maravillosa experiencia, pues en ella he podido preparar muchas cosas ricas, como pollo asado, betarragas y pan, en muy poco tiempo. Ha dado muy buenos resultados, toda la gente está encantada, incluso me la han pedido prestada para probarla. También la olla bruja tiene muchas ventajas. En ella he cocinado legumbres, arroz, pollo arvejado. Los alimentos quedan blanditos. Usted la deja cocinando sola y cuando venimos a almorzar el alimento está listo. La hornilla económica es también una maravilla ya que economiza mucha leña. Lo usamos todos los días. Estas soluciones han sido una ganancia para toda la familia. A mí, como dueña de casa, me han dado muchos beneficios y espero que otras personas también las aprovechen.

53


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

ii) Principales resultados de las mediciones de consumo, emisiones y eficiencia El mayor impacto de los artefactos alternativos estuvo en la disminución del consumo de leña. Los artefactos que la permitieron fueron el horno solar y la hornilla económica. Como se aprecia en el Gráfico Nº 5.3, la reducción del consumo de leña para el almuerzo se debió al uso del horno solar; y la reducción al desayuno, al uso de la hornilla económica. Este artefacto es muy rápido y su consumo de leña es bajísimo (0,41 kg para hervir tres litros de agua en 11 minutos, con una temperatura de la combustión de hasta 180°C). El impacto neto en la reducción del consumo de leña, como se aprecia en el gráfico Nº 5.4, fue de 128 kilos como promedio al mes, equivalente a un 55,2% del gasto de una familia que

Gráfico Nº 5.3. Navidad: Distribución del consumo promedio diario de leña. 7,73

8,0 7,0

Consumo sin horno solar y hornilla económica

Kg/día

6,0 5,0 3,55

4,0

3,46

3,0 1,70

2,0 1,0 0,0

1,48 1,48

0,50

0,51

Desayuno

Almuerzo

Once

0,98 1,00 Cena

Total

Gráfico Nº 5.4. Navidad: Consumo y ahorro promedio mensual de leña.

250

232,0

Kg/mes

200 150

128,1

103,9 100 50 0

54

Consumo con horno solar y hornilla económica

Consumo con horno solar y hornilla económica

Consumo sin horno solar y hornilla económica

Ahorro


no cuenta con artefactos alternativos. El horno solar permitió reducir en un 85.7% el consumo de leña en el almuerzo y la hornilla económica en un 70,5% en el desayuno. Esto no ocurrió en la once y cena, comidas en cuya preparación las familias usan preferentemente la cocina a gas licuado. Antes de la implementación de las soluciones, se utilizaban la hornilla y la cocina de barro, artefactos tradicionales de alto consumo de leña y alta emisión de gases y material particulado (Tabla Nº 5.2). De los aparatos promovidos por el Programa, el horno solar es el más eficiente y menos contaminante (no emite GEI). La hornilla económica es altamente eficiente (80%), utiliza muy poca leña y es baja en emisiones de CO2 y MP (Tabla Nº 5.3).

Tabla Nº 5.2. Navidad: Uso de biomasa, tiempo de ebullición y temperatura lograda.

Escenario anterior

Biomasa utilizada [kg]

Tiempo para hervir [min]

Temperatura máx. [°C]

Hornilla tradicional

2,28

22

184

Cocina de barro de 4 platos

3,2

18

380

Tecnología de reemplazo

Biomasa utilizada [kg]

Tiempo para hervir [min]

Temperatura máx. [°C]

Hornilla económica a leña

0,415

11

180

Horno solar

0

90

100

Fuente: Estudio propio de emisiones y eficiencia energética.

Tabla Nº 5.3. Navidad: Emisiones y eficiencia energética.

Hornilla económica a leña

Emisión [kg de CO2/kg de biomasa utilizada]

Eficiencia (% de leña)

MP10 (kg emisión de MP10/kg combustible]

0,8

80

0,000512

Horno solar

0

100

0

Hornilla tradicional

4,6

-

-

Cocina de barro de 4 platos

6,5

-

-

Fuente: Estudio propio de emisiones y eficiencia energética.

55


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

5.3. Proyecto Barrancas: “Mujeres organizadas en búsqueda de soluciones ecotécnicas y arborización comunitaria”22 5.3.1. Ubicación y contexto del proyecto La localidad de Barrancas se encuentra ubicada en la comuna de Pichilemu, en la V Región. Es un pueblo del secano costero que por más de trescientos años ha subsistido de la extracción de la sal del humedal de Cahuil. La actividad salinera es un trabajo temporal, al igual que otras actividades a las que se dedica la comunidad, como la recolección de hongos y mora. Como complemento, las familias practican una agricultura de subsistencia, consistente en huertos caseros y cría de animales domésticos para el autoconsumo. En la zona no existen fuentes importantes de trabajo. 5.3.2. Problema que aborda el proyecto relacionado con el uso de energías Un grupo de mujeres de Barrancas identificó el problema de la alta contaminación intradomiciliaria causada por el uso de leña en fogones abiertos, lo que se traducía en problemas respiratorios, especialmente en niños, mujeres y adultos mayores. En Barrancas se utiliza principalmente la leña como combustible doméstico. Se calcula que la biomasa diaria de consumo se aproxima a los 3 500 kilos en la localidad. La cantidad es alta debido a que el 98% de las familias utiliza fogones abiertos para cocinar y a que este tipo de cocina es muy ineficiente en el aprovechamiento de la energía. Además, la leña utilizada por lo general no se encuentra suficientemente seca, lo cual produce una combustión incompleta y provoca mayor contaminación intradomiciliaria. A esto se suman otros problemas, como la escasez de leña, el tiempo cada vez mayor empleado en su recolección, los accidentes frecuentes por volcamiento de los utensilios debido al soporte inseguro de las cocinas y el costo elevado de otras energías tradicionales (gas licuado y electricidad).

22 Texto basado en la Ficha sobre el Caso de Estudio de Barrancas, completada por Vilma Leiva Huanca, de la Junta de Vecinos de Barrancas, y en la ponencia que ella misma presentó en el Taller sobre Uso de Nuevas o Mejoradas Fuentes de Energía a Nivel del Habitante Rural y el Medioambiente, Santiago, 27 enero 2011.

56

Capacitación en autoconstrucción de olla de inercia térmica.


5.3.3. Estrategia y objetivos de desarrollo del proyecto El proyecto se propuso la incorporación de tecnologías eficientes en el uso de la leña, generar un ahorro importante de este producto, disminuir la contaminación intradomiciliaria y mejorar las condiciones de trabajo de las dueñas de casa (Figura Nº 5.3). El proyecto fue ejecutado por la Junta de Vecinos de Barrancas. Las soluciones contempladas fueron la cocina y el horno a leña mejorados, con 150 familias campesinas como beneficiarias directas de las soluciones y dos emprendimientos productivos, correspondientes a ranchos campesinos rurales, negocio típico en los que se ofrece almuerzo y productos de la zona, con 11 mujeres asociadas. El interés de este grupo estaba centrado en reducir los costos de producción relacionados con el consumo de leña en las cocinas de los ranchos. Las familias participantes se capacitaron y construyeron ellas mismas las cocinas y hornos mejorados. En la construcción (simple y de bajo costo) utilizaron básicamente barro, ladrillos, fierro y un tubo de latón. En el caso de las cocinas, el tubo es el elemento más caro. En el caso del horno, el tambor para la cámara de cocción. El costo de la cocina mejorada de barro va de 15 a 20 mil pesos.

FIGURA Nº 5.3. ESTRATEGIA DE DESARROLLO DEL PROYECTO BARRANCAS.

Mejora de eficiencia

Fuente de emisión

Menos contaminación intradomiciliaria

Fg 5.3

Menos tiempo recolección y consumo de leña

57


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

La capacitación y la autoconstrucción permitieron que el conocimiento de las tecnologías quedara instalado en el saber local, lo que permitirá la réplica de estas soluciones en las redes familiares y sociales. 5.3.4. RESULTADOS i) Impacto en los usuarios El uso de la cocina y el horno mejorado ha permitido a las familias de Barrancas aprovechar mejor la energía generada por la combustión de la leña y, por lo tanto, disminuir la cantidad de biomasa consumida y ahorrar tiempo en su recolección. El fuego rodea la olla, lo que hace posible un mejor traspaso de la energía y reducir el tiempo empleado para la cocción. Además, se pueden utilizar ramas más pequeñas, no necesariamente troncos. En cuanto a la contaminación intradomiciliaria, el problema prácticamente se ha eliminado, pues el tubo de la cocina saca el humo fuera de la casa, lo que mejora notablemente las condiciones de habitabilidad en los hogares. Además, hay más higiene en la cocina y la forma de trabajo resulta más cómoda. Cincuenta familias (150 personas) se han favorecido con estas soluciones. Una encuesta realizada por la organización de mujeres de Barrancas arrojó los siguientes resultados, relacionados con las soluciones implementas: •

58

Leña: ahorro de un 50% para hornear pan y de un 60% para la cocción de alimentos.

90% de seguridad en el manejo de los artefactos de cocina.

50 % de ahorro en los gastos asociados a la compra de leña.

Disminución en el tiempo de cocción de alimentos.

Más tiempo disponible para las dueñas de casa.

Capacitación en autoconstrucción y uso de horno solar metálico.


Testimonio de María Muñoz: UNA SOLUCIÓN SIMPLE QUE SIRVE MUCHO Al principio yo decía que había que probar la cocina a leña mejorada para ver si funcionaba. Ahora que la he usado puedo decir que es bastante buena porque es económica, ya que se cocina con menos leña. Además, la comida se prepara más rápido y así hay más tiempo para hacer otras cosas. También una no se acalora ni se quema, con decirle que ni se calientan las orejas de las ollas.

Pan cocinado en horno solar.

Además, es simple de construir, con ladrillos y con la misma tierra que tenemos acá. Son poquitos los materiales que entran. Me he acostumbrado mucho a esta cocina. La usamos con mis hijos y nos sirve bastante, es muy eficiente. A mí me hubiera gustado tenerla de mucho antes. ii) Principal resultado de las mediciones de consumo, emisiones y eficiencia Los resultados son muy elocuentes en el caso de Barrancas. Una solución simple y económica como la cocina mejorada (llamada Lorena, por estar hecha con lodo y arena) tuvo gran impacto en la reducción del consumo de leña (Gráfico Nº 5.5), el cual es transversal en todas las comidas del día. Llega a 8,6 kg diarios, un 59% de ahorro, comparado con el consumo de las familias testigo, las que consumen 20,98 kg al día como promedio. Estas cifras, llevadas a un consumo promedio mensual, se traducen en un ahorro de 371, 4 kg de leña por familia (Gráfico Nº 5.6), frente a un consumo de 629,4 kg en el caso de las familias que no cuentan con las soluciones. Gráfico Nº 5.5. Barrancas: Distribución del consumo promedio diario de leña. 25 20,98

Kg/día

20

Consumo con cocinas y horno de barro a leña Consumo sin cocinas y horno de barro a leña

15 12,39 8,60

10 4,96

5 1,89 0

3,60

Desayuno

0,57 Almuerzo

2,43

Once

1,18

2,56

Cena

Total

59


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 5.6. Barrancas: Consumo y ahorro promedio mensual de leña.

700

629,4

Kg/mes

600 500 371,4

400 258,0

300 200 100 0

Consumo con cocinas y horno de barro a leña

Consumo sin cocinas y horno de barro a leña

Ahorro

La cocina Lorena es el más eficiente y menos contaminante de los artefactos a leña que fueron medidos. Su eficiencia llega al 85% con respecto al aparato que reemplaza, que es el fogón abierto tipo chimenea. Con 0,134 kg de leña logra hacer hervir tres litros de agua, en 9 minutos, con una temperatura de hasta 326 °C en su primera cámara de combustión. El fogón, en cambio, requiere de 1,2 kg de leña y de 25 minutos para hacer hervir los mismos tres litros de agua (Tabla N°5.4). La cocina Lorena, además, es baja en emisiones de CO2 y MP10 (Tabla Nº 5.5). Tabla Nº 5.4. Barrancas: Uso de biomasa, tiempo de ebullición y temperatura lograda.

Escenario anterior

Biomasa utilizada [kg]

Tiempo para hervir [min]

Temperatura máx. [°C]

Fogón abierto tipo chimenea

1,2

25

400

Tecnología de reemplazo

Biomasa utilizada [kg]

Tiempo para hervir [min]

Temperatura max [°C] 1ra cámara

Cocina mejorada tipo Lorena

0,134

9

326

Fuente: Estudio propio de emisiones y eficiencia energética.

Tabla Nº 5.5. Barrancas: Emisiones y eficiencia energética de la cocina mejorada tipo Lorena.

Emisión [kg de CO2/kg de biomasa utilizada]

Eficiencia (% de leña)

MP10 (Kg emisión de MP10/kg combustible)

Cocina mejorada tipo Lorena

0,33

85

0,0000792

Fogón abierto tipo chimenea

2,4

-

-

Fuente: Estudio propio de emisiones y eficiencia energética.

60


5.4. Proyecto Vilcún: “Fuentes de energía renovables disponibles para las familias campesinas productoras de hortalizas”23 5.4.1. Ubicación y contexto del proyecto Los protagonistas de esta experiencia son familias campesinas mapuches de las localidades de Pircunche, Llamuco, Quintrilpe y Curileo, todas de la Comuna de Vilcún, IX Región de La Araucanía. Se trata de pequeños productores dedicados principalmente al cultivo de hortalizas. Sus predios son pequeños, no más de tres hectáreas, razón por la cual los recursos naturales y productivos son sometidos a un uso intensivo. 5.4.2. Problema que aborda el proyecto relacionado con el uso de energías La fertilidad de los suelos es baja, limitante que los agricultores buscan contrarrestar con abonos químicos, pero su utilización es poco adecuada y no se condice con los rendimientos obtenidos. El agua para riego y consumo se extrae de pozos, pero, debido al uso de fosas para los excrementos humanos, hay problemas de contaminación de las aguas subterráneas. Por otra parte, la leña es cada vez más escasa, a causa de la desforestación. De esta manera, hay dificultades para disponer de leña y una parte se debe comprar o sustituir por otros combustibles que son caros y afectan la economía familiar. Arriba: Caseta sanitaria y biodigestor. Centro: Biodigestor y estanque de almacenamiento del biogás. Abajo: Cocinilla a biogás.

5.4.3. Estrategia y objetivos de desarrollo del proyecto Frente a estos problemas, un grupo de familias de la Comuna de Vilcún, agrupadas en el Comité de Pequeños Agricultores del Llaima, solicitó el apoyo del Programa. Así fue como nació este proyecto en el 2009, el que se ha implementado en el marco de las acciones del Programa de Desarrollo Agrícola Local (PRODESAL), de INDAP. El proyecto se propuso mejorar la calidad de vida de las familias mediante la utilización de soluciones energéticas alternativas en los hogares.

23 Texto basado en la Ficha sobre el Caso de Estudio de Vilcún, completada por Gleniz Rivas Osses y Paola Méndez Endress, y en la ponencia que ambas presentaron en el Taller sobre Uso de Nuevas o Mejoradas Fuentes de Energía a Nivel del Habitante Rural y el Medioambiente, Santiago, 27 enero 2011.

61


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Uno de los ejes principales del proyecto ha sido la obtención de biogás para uso como combustible alternativo en la cocina. El sistema permite aprovechar desechos orgánicos (excrementos humanos) que antes eran la causa de malos olores, criadero de insectos y contaminación de las aguas. Al mismo tiempo, permite disponer de un combustible limpio cuyo uso en la cocina para la preparación de alimentos contribuye al ahorro de leña y a sustituir en parte la utilización de gas licuado y electricidad, lo que incide en la economía familiar. 5.4.4. Resultados i) Impacto en los usuarios Las familias de Vilcún manifestaron que no creían en el sistema, antes de verlo funcionar. La inauguración del primer biodigestor congregó a vecinos y otros grupos de agricultores atendidos por PRODESAL, y consistió en una convivencia (“mateada”) en la que se usó la cocinilla alimentada por biogás. Una beneficiaria relató, como un ejemplo de los beneficios que ha traído esta solución, que anteriormente preparar el desayuno para sus hijos escolares tardaba mucho tiempo. Ahora, en cambio, con el biogás, el desayuno lo prepara rápidamente. Al término del proyecto, trece familias de Vilcún (61 personas) tendrán un sistema de biogás. Todas ellas se han capacitado en el uso y manejo del biodigestor y han recibido un instructivo con las indicaciones sobre cómo opera. El sistema ha funcionado adecuadamente; sin embargo, la cantidad de biogás producida es considerada insuficiente, pues no cubre las necesidades de la familia. Se calcula que alcanza para una hora al día, con un quemador encendido (medición realizada en invierno, cuando la producción de biogás es más reducida, debido a que las bajas temperaturas inciden en la fermentación del excremento). El ahorro de leña se estima en un 7%, un porcentaje poco significativo, aunque, si cuatro familias logran economizar la cantidad de leña que consumen en un día, utilizando diferentes métodos (biogás y hornos solares, por ejemplo), se dejaría de cortar un árbol diario, según cálculos del proyecto. Un aspecto limitante es el costo del sistema (caseta sanitaria, biodigestor y estanque de almacenamiento), el que asciende a $1 285 000. La reducida eficiencia, en términos de biogás producido, y el costo elevado del sistema indujeron a los técnicos que asesoran el proyecto a buscar la manera de mejorarlo. Es así cómo, teniendo de referencia un modelo de

62


biodigestor utilizado en China, se están introduciendo cambios en el diseño que permitirán abaratar los costos, generar mayor cantidad de biogás y obtener un producto adicional, que es el material ya digestado que se extrae periódicamente del biodigestor. La capacidad de este modelo es mucho mayor, de cuatro metros cúbicos, y produce un volumen de biogás suficiente para varias horas de consumo de la cocinilla, con lo cual se cubrirían las necesidades de una familia. La introducción de este biodigestor requiere mayor compromiso de los usuarios, ya que implica la incorporación diaria de estiércol y la recuperación del biodigestado, compuesto que, tratado con lombricultura o compostado, ya libre de patógenos, puede ser utilizado como fertilizante en los cultivos. Testimonio de Francia del Carmen Araneda: LA LLAMITA DE LA ESPERANZA De primera, la idea del biogás para cocinar y calentar el invernadero la hallábamos bastante lejana. Nosotros teníamos miedo de que no funcionara, que fallara por el clima que tenemos acá. Pero con los técnicos nos dijimos que el proyecto tenía que salir adelante. Cocinilla a biogás permitió ahorro de gas licuado.

Cuando se inauguró el proyecto de biogás, vino gente de Vilcún, de otras partes. Todos se preguntaban qué estaríamos haciendo. Teníamos mucha esperanza y dio resultado: al final se vio la llamita encendida en la cocina. Fue sorprendente. Ahora hay muchas personas que quieren tener proyectos nuevos como éste. ii) Principal resultado de las mediciones de consumo, emisiones y eficiencia El primer modelo de biodigestor, si bien no ha tenido un buen desempeño, ha permitido disponer de biogás para la preparación del desayuno (Gráfico Nº 5.7) y que las familias comprueben el funcionamiento de la tecnología, lo que ha generado un interés por la solución. El segundo modelo de biodigestor permitirá satisfacer las necesidades de una familia promedio por más horas de uso en la cocina, con el consiguiente ahorro de leña, gas y electricidad.

63


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Gráfico Nº 5.7. Vilcún: Distribución del consumo promedio diario de gas-leña-biogás. 40

Consumo de gas en minutos

35,6

Consumo de leña en Kg.

Kg-Minutos/día

35 30

Consumo de biogás en minutos

25 20 15 10 5 0

11,5 4,4 4,9

10,1

9,1

6,4 0,0

Desayuno

0,0

Almuerzo

1,9

0,0 Once

1,8

8,1

6,4

0,0 Cena

Total

La cocina a biogás tiene un 100% de eficiencia con respecto a la cocina a leña metálica tradicional. Es baja en emisiones de CO2 y no produce emisión de material particulado (Tablas Nº 5.6 y Nº 5.7). Por otro lado, al utilizar excretas previene emisiones de metano al medioambiente.

Estudio de Eficiencia Energética y Emisiones Complementando el estudio sobre consumo de leña y otras energías alternativas, el Programa encargó al Centro de Gestión y Fortalecimiento para el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la realización de un estudio que generó datos sobre parámetros de emisión de CO2, material particulado y eficiencia de algunos de los artefactos mejorados a leña y que utilizan energías alternativas, como biogás y solar.

Profesional realizando una medición de CO2 en una cocina Lorena.

64


Tabla Nº 5.6. Vilcún: Uso de biomasa, tiempo de ebullición y temperatura lograda.

Escenario anterior

Biomasa utilizada [kg]

Tiempo para hervir [min]

Temperatura máx. [°C]

Cocina tradicional a leña

1,6

30

320

Tecnología de reemplazo

Biogás utilizado [Lt]

Tiempo para hervir [min]

Temperatura máx [°C]

Cocina a biogás

500

35

500

Fuente: Estudio propio de emisiones y eficiencia energética.

Tabla Nº 5.7. Vilcún: Emisiones y eficiencia energética de la cocina a biogás.

Emisión [kg de CO2/kg de biomasa utilizada]

Eficiencia (% de leña)

MP10 (Kg emisión de MP10/kg combustible)

Cocina a biogás

0, 01

100

0

Cocina tradicional a leña

3,2

-

-

Fuente: Estudio propio de emisiones y eficiencia energética.

65


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

6

REFLEXIONES SOBRE EL USO DE LEÑA Y ENERGÍAS RENOVABLES NO CONVENCIONALES A NIVEL DE LA POBLACIÓN RURAL, COMO UN TEMA PENDIENTE EN LA POLÍTICA ENERGÉTICA Y MEDIOAMBIENTAL DEL PAÍS

6.1. ANTECEDENTES Este capítulo presenta los resultados de dos talleres participativos sobre el tema “Uso de nuevas o mejoradas fuentes de energía a nivel del habitante rural y el medioambiente”. El primero de ellos se llevó a cabo el 21 de enero de 2011, en Pichilemu, con representantes de los proyectos del Programa en las regiones VI y VII. El segundo: el 27 de enero de 2011, en Santiago, al que asistieron 37 participantes, 26 de ellos provenientes de comunidades indígenas, asociaciones campesinas y juntas de vecinos de las distintas regiones en donde trabaja el Programa; siete participantes de instituciones (CONAF, Ministerio de Energía, municipalidades y ONG); y cuatro miembros del Programa. Los objetivos de ambos talleres fueron:

66

Intercambiar experiencias sobre uso de nuevas o mejoradas fuentes de energía a nivel del habitante rural entre representantes de proyectos que han desarrollado acciones relacionadas con la temática.

Analizar dichas experiencias y generar participativamente lecciones aprendidas y conclusiones que sirvan de base para elaborar propuestas relacionadas con el tema, las que serán difundidas a nivel de autoridades.


Ambos talleres utilizaron una modalidad de trabajo participativo. De acuerdo a este enfoque, el Programa hizo llegar previamente a los participantes una serie de puntos de discusión para el análisis de las organizaciones, de tal manera que las opiniones expresadas por los participantes en los talleres fueran representativas de sus comunidades. Los principales temas planteados para el análisis previo fueron los siguientes: •

Caracterización de la problemática de la leña.

Las ERNC como posible alternativa.

Actores que podrían intervenir para avanzar en el desarrollo de las ERNC en el ámbito rural.

Posibles líneas de acción orientadas a fomentar las ERNC.

Soluciones validadas que se podrían masificar y posibles instrumentos para incentivar las ERNC.

Si existiese un fondo de incentivo de las ERNC a nivel de la familiar rural, ¿a qué debiera estar orientado? ¿Cómo se podrían asignar los recursos?

6.2. Resultados del análisis Los resultados de ambos talleres se presentan a continuación organizados en torno a los puntos que fueron parte de la consulta previa a los participantes, los mismos que luego sirvieron de pauta para la discusión en los talleres. 6.2.1. Caracterización de la problemática de la leña •

En algunas situaciones, las familias aprovechan como combustible doméstico los desechos de pino y eucalipto proveniente de los aserraderos y también desechos de la agricultura. En otros casos, obtienen leña de plantaciones de especies exóticas que reemplazaron el bosque nativo. En general, se afirma que el consumo de leña ha significado una merma del bosque nativo.

La recolección de leña toma tiempo de la familia, especialmente de la mujer.

67


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Las emanaciones de gases por la combustión de leña en artefactos tradicionales, como el fogón abierto, crean un ambiente contaminado en el hogar que afecta la salud de la familia.

El gas licuado es limpio, más cómodo y ahorra tiempo, pero es caro. La leña es mucho más económica.

Se señala que el consumo de leña para el hogar no ha sido la causa de la desforestación del bosque nativo, sino la minería y la expansión agrícola (histórica y reciente) y el proceso de sustitución para plantaciones forestales de las últimas décadas.

Las políticas deben considerar la diversidad cultural, especialmente de los pueblos originarios, y partir de ella para alcanzar soluciones adaptadas a las diferentes realidades.

Es necesario difundir las ERNC como alternativa de solución al problema energético rural. La falta de difusión ha restringido la posibilidad de adopción.

6.2.2. Las ERNC como posible alternativa

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Las ERNC son percibidas como solución en las zonas rurales. Los paneles solares fotovoltaicos permiten disponer de alumbrado básico en los hogares, ver TV y cargar el teléfono, por ejemplo. Los hornos solares y el uso del biogás permiten reducir el consumo de gas y electricidad, lo que se traduce en un ahorro de dinero. Se requiere de incentivos para ampliar el uso de las ERNC.

Se cree que una fórmula mixta, que combine diversas soluciones (solar, biogás, uso más eficiente de la leña, etc.) es la más conveniente para los hogares rurales.

Entre las acciones que se deberían impulsar para el desarrollo de las ERNC a nivel de la familia rural, se mencionan las siguientes: en el ámbito técnico, propiciar investigación y experimentación orientadas a generar soluciones eficientes y de bajo costo. En el aspecto legislativo, crear instrumentos de fomento (incentivos o subsidios) que favorezcan el acceso a este tipo de soluciones. En la parte normativa, promover que las ERNC cumplan una norma medioambiental mínima y que sean certificadas por instituciones oficiales o reconocidas.

Incentivar la autoconstrucción de los sistemas de ERNC, cuando se trate de tecnología sencilla.


Considerar la posibilidad de certificar las soluciones de ERNC y las organizaciones que las implementan con la finalidad de venta de bonos de captura de carbono.

Bajar los costos de los modelos y generar datos que avalen sus ventajas con el propósito de presentar estas soluciones a instituciones públicas, como INDAP y FOSIS, para que establezcan programas de apoyo financiero y técnico que las promuevan y repliquen a mayor escala. Se podría partir con un programa piloto, que pruebe las soluciones en más comunidades y regiones, y sirva de base para establecer una política y un programa a nivel nacional.

Las soluciones deben adaptarse a las condiciones de las poblaciones para su adopción, lo cual supone un proceso de aprendizaje de largo aliento, el que debe considerar el conocimiento popular y la experiencia de las personas.

6.2.3. Actores que podrían intervenir para avanzar en el desarrollo de las ERNC en el ámbito rural Se mencionan los siguientes: •

Ministerio del Medio Ambiente, que asuma la creación de políticas públicas, provea fondos y se encargue de la certificación y las normas técnicas.

Ministerio de Energía, en cuyo marco podría establecerse un fondo semejante al de microempresas de SERCOTEC.

MIDEPLAN, con un rol desde la perspectiva social.

Ministerio de Agricultura.

Ministerio de Minería.

Creación de una institución específica para estas soluciones.

Municipios: Apoyo técnico para canalización de fondos, seguimiento y monitoreo de los proyectos, recuperación de información para mejorar las acciones.

Juntas de vecinos y organizaciones presentes (y pertinentes al tema) en el territorio, para generar demandas, canalizar necesidades, focalizar y ejercer control social, entre otros roles.

Capacitación en autoconstrucción de cocina solar (parabólica).

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Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Formación de una red público-privada de instituciones para impulsar el tema.

Cooperación internacional

6.2.4. Posibles líneas de acción orientadas a fomentar las ERNC Se mencionan las siguientes:

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Promover la realización de estudios que generen datos y demuestren la viabilidad y ventajas de las soluciones.

Estrategia educativa y comunicacional para producir un cambio conductual. Las ERNC debieran incorporarse a los programas de educación en las escuelas rurales.

Realizar acciones encaminadas a obtener certificaciones ambientales del Ministerio del Medio Ambiente para las soluciones disponibles.

Creación de una entidad certificadora.

Establecimiento de una mesa o una red publico-privada. Esta instancia podría recuperar las experiencias y estudios que cada organización ha realizado individualmente, generar una masa crítica y elaborar propuestas para canalizarlas al sector público.

Fondo o mecanismo de incentivo similar a Fondo de Microempresa SERCOTEC.

Estudiar la posibilidad de bonos de captura de carbono.

Informar y sensibilizar a las autoridades con propuestas. Una vía son los parlamentarios de cada región.

Creación de una instancia en los municipios encargada de las temáticas medioambientales y, en particular, de las ERNC.

Involucrar a las empresas privadas para que comprometan su apoyo, como demostración de responsabilidad social empresarial (RSE).

Promover que el subsidio a la energía solar pueda ser aplicado no solamente en el caso de viviendas nuevas.

Olla de inercia térmica.


6.2.5. Soluciones validadas que se podrían masificar Se mencionan las siguientes: •

Horno solar.

Cocina eficiente a leña.

Horno mejorado a leña.

Energía eólica y/o solar para electrobomba de riego.

Olla de inercia térmica (olla bruja).

Ducha solar.

Estufa mejorada a leña.

Arquitectura bioclimática.

Secadores solares de fruta.

Termocañón para agua caliente en cocinas a leña.

6.2.6. Fondo de incentivo de las ERNC a nivel de la familiar rural Arriba: Secador solar. Permite secado lento que deja intacta la calidad de la fruta. Abajo: Hornilla económica con cámara para hornear.

El fondo de incentivos debiera estar focalizado en las familias de bajos ingresos y/o en áreas de fragilidad ambiental.

Los incentivos debieran orientarse a apoyar el cambio de los equipamientos altamente contaminantes y demandantes de leña por otros más eficientes y con menos emisiones de CO2 y material particulado, o por otras fuentes de energía, como la solar y el biogás.

Se debiera contemplar un mecanismo que permita la acreditación de organismos o empresas locales con miras al establecimiento de un mercado de equipamientos y servicios en materia de ERNC.

Fomentar la concurrencia de organizaciones o agrupaciones que intercedan por las familias y que estén dispuestas también a un cofinanciamiento de las soluciones requeridas. Ello daría garantías respecto a la sustentabilidad de las soluciones en el tiempo.

Promover la difusión de las ERNC y procesos educativos a diferentes niveles orientados a generar una conciencia medioambiental. 71


Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

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CONCLUSIONES SOBRE EL USO DE LEÑA Y ENERGÍAS RENOVABLES NO CONVENCIONALES

7.1. A PARTIR DE LOS RESULTADOS OBTENIDOS EN EL ESTUDIO SE PUEDE CONCLUIR Y RECOMENDAR LO SIGUIENTE:

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Las familias analizadas a través de los diversos casos de estudio usan la leña como principal combustible, pero también tienen acceso físico a otras energías, como electricidad y gas, las que utilizan en forma restringida por los altos costos que tienen.

El estudio ratificó que los artefactos mejorados reducen significativamente el consumo de leña y disminuyen el humo al interior de los hogares, entre otras ventajas.

En promedio, las soluciones energéticas implementadas reducen el consumo de gas licuado en un 42,1%, el consumo de electricidad en un 77,9% y el consumo de leña en un 59,8%, lo que impacta en la economía de las familias, en términos de ahorro, y en el medioambiente, al disminuir la presión sobre el bosque y matorral nativo.

El estudio identificó que el impacto de las soluciones, en las familias estudiadas, permitió un ahorro promedio mensual de 344,75 kilos de leña, al bajar el consumo de 576,10 a 231,35 kilos. Esto, valorado al precio de mercado de un kilogramo de leña de eucalipto en la


V Región, equivale aproximadamente a $26 000 de ahorro mensual.

Arriba: Horno de barro mejorado. Abajo: Cocina solar parabólica. Genera temperaturas que permiten la perfecta cocción de alimentos.

El estudio identificó que el impacto de las soluciones, en las familias estudiadas, permitió un ahorro promedio mensual de $1 435 en el consumo de gas y de $2 219 en el consumo eléctrico. Estos ahorros, junto con el de leña, alcanzan la suma de $29 699, equivalente al 26% del ingreso de las familias del primer decil y al 12,8% del ingreso de las familias del segundo decil de ingreso económico. El horno solar y la olla de inercia térmica contribuyen a la mitigación de emisiones de los gases de efecto invernadero, ya que trabajan con los fundamentos de la captación de la radiación solar y la conservación de energía.

Con los 1 162 artefactos solares construidos y utilizados por igual número de familias, se ha logrado disminuir el consumo mensual de leña de 669 toneladas a 269, es decir, se ha conseguido un ahorro de 400 toneladas. Igualmente, se han dejado de emitir 800 toneladas de CO2.

Las soluciones basadas en la energía solar, como el horno solar, tienen viabilidad principalmente entre las regiones IV y VI (sin descartar obviamente todas las regiones ubicadas al norte de la IV Región), dadas las mejores condiciones de insolación que esta macrozona presenta24, y pasan a ser esenciales en ambientes muy desertificados en donde el recurso natural es escaso y hay pobreza rural. El horno solar impacta en el consumo de leña, especialmente al disminuir su consumo en la preparación del almuerzo.

La olla de inercia térmica es aplicable transversalmente en todas las comidas y en todas las regiones, en combinación con artefactos que puedan hervir los alimentos. El estudio verificó un alto impacto de la olla de inercia térmica en la disminución del consumo de gas, por lo cual tendría también un amplio espacio de uso en el ámbito urbano, ya que permitió un ahorro de un 50% a un 62% de consumo de gas licuado en las familias estudiadas en la V Región de Valparaíso.

La cocina a leña metálica es una relativa buena solución desde la VII Región hacia el sur, pues cumple con un

24 Un mapa de insolación nacional puede aportar objetividad sobre el punto, ya que zonas de regiones más al sur podrían usar artefactos solares en determinadas épocas.

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Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

doble rol: para calefacción y cocción de alimentos. Sin embargo, para calefacción su eficiencia energética no es muy buena y emite más CO2 que otras soluciones. En cualquier caso, permite bajar en un 50% el consumo de leña con respecto al uso de salamandras. Esta solución debe ser complementada con secadores de leña y manejo del bosque.

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En las regiones del sur, es necesario estudiar soluciones para la calefacción de los hogares, pero con bajas emisiones de CO2 y material particulado.

Una solución de alto impacto y bajo costo es la cocina Lorena, por su alta eficiencia energética y baja emisión de CO2 y MP10.

Las soluciones que incluyen el secado de la leña tienen un mayor impacto. Al bajar el contenido de humedad de la leña, aumenta la eficiencia de la combustión, se logra una mayor eficiencia energética y hay una menor emisión de CO2. Esto es válido para todas las soluciones y también para los artefactos convencionales.

Las soluciones tienen impacto en la calidad de vida de los usuarios: mejoran las condiciones de salud por la disminución o eliminación de la contaminación intradomiciliaria, ello por efecto de una mayor eficiencia energética o cambio a energía solar. También disminuyen los tiempos de recolección de leña, los cuales pueden ser destinados a otras labores.


El estudio de consumo de energías (leña, gas y electricidad) realizado por el Programa tiene validez acotada a la estación en la cual se realizaron las mediciones (primavera). Por lo anterior, se recomienda realizar nuevos estudios de consumo de energías en las demás estaciones del año con el fin de obtener una visión completa del comportamiento del consumo.

7.2. En cuanto a políticas en materia de energía para las áreas rurales, se sugieren las siguientes recomendaciones, considerando lo indicado por los beneficiarios del Programa:

Las tecnologías han sido facilmente asimiladas por las familias campesinas y han pasado a formar parte del diario vivir.

En donde sea inevitable el uso de leña como combustible principal, las políticas y programas deben buscar la sostenibilidad mediante el empleo de equipamientos eficientes que den cumplimiento a umbrales ambientalmente aceptables de emisiones.

En donde sea evitable el uso de leña, pero no con las energías tradicionales por su costo, las políticas y programas deben buscar la sostenibilidad mediante el cambio a otras fuentes de energías renovables no convencionales, como el biogás y la energía solar y eólica, a través de diversos tipos de equipamiento.

En zonas desertificadas, donde la población usa fuentes energéticas como el gas y la electricidad en forma restringida por sus costos y además enfrenta escasez del recurso leña, debiese existir un mecanismo que garantice un acceso a estas fuentes de energía a precios diferenciados.

Avanzar hacia políticas y programas que promuevan el uso de las energías alternativas, mediante difusión y centros de estudios.

Implementar políticas de eficiencia energética que cuenten con un fondo o subsidio que permita a la población rural, mediante cofinanciamiento, cambiar su equipamiento altamente contaminante y demandante de leña.

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Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

Establecer una normativa no solo urbana de uso de leña seca, sino también rural, e incentivar el uso de secadores domiciliarios y producción de leña seca.

Certificar empresas u organizaciones y equipos eficientes que permitan establecer un mercado de soluciones al que puedan acceder las organizaciones sociales que tengan emprendimientos de cambio orientados a la eficiencia energética.

7.3. Algunas consideraciones sobre el enfoque e implementación del Programa de Recuperación Ambiental Comunitario para Combatir la Desertificación:

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La integración del medio ambiente en el desarrollo requiere identificar los vínculos específicos que existen entre las variables ambientales y las carencias que tiene una población, con el fin de diseñar las políticas, programas o acciones que puedan ayudar a mejorar, simultáneamente, la gestión ambiental y la social. En este sentido, es clave que los programas, políticas y proyectos en el ámbito del medioambiente, junto con mejorar las condiciones ambientales o evitar las acciones que empeoren la condición ambiental, se propongan al mismo tiempo mejorar la calidad de vida o disminuir las carencias de los habitantes y contribuir a la disminución de la pobreza.

El Programa identifica el medio rural como el mejor escenario para masificar el uso de fuentes de energías renovables, lo cual tendría un gran impacto a nivel de mejora en el medioambiente y en la lucha contra la pobreza, acciones que estarían en sintonía con los objetivos del Gobierno de contar con un 20% de ERNC y limitar en un 20% el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero hacia el año 2020.

Se evidencia la existencia de capacidades en organizaciones no gubernamentales en materia de asistencia técnica y transferencia de conocimientos orientadas a apoyar procesos de autoconstrucción de tecnologías alternativas de eficiencia energética y uso de energía solar. Estas organizaciones, sin embargo, no tienen un estándar de calidad y son pocas en relación a la magnitud del desafío.


Algunas soluciones presentan barreras económicas de acceso para el habitante rural, como la cocina de leña metálica y la producción de biogás, por sus altos costos ($ 340 000 y $ 1 285 000, respectivamente). Dado su alto impacto en la reducción del consumo de leña, se debe trabajar para bajar sus costos. Por el contrario, hay soluciones de alto impacto y bajo costo, como la cocinas de leña Lorena, las cuales, bajo la modalidad de autoconstrucción, cuestan entre 15 y 20 mil pesos por concepto de materiales.

Las soluciones no son certificadas y muchas veces la construcción no es estándar y difieren mucho las calidades de las unidades. El proceso de autoconstrucción es valioso por el involucramiento que genera en la población destinataria, pero ello tiene la desventaja de incidir en la calidad y estandarización de los equipos, así como en la imposibilidad de una masificación más ligada a un mercado de artefactos. En todo caso, si esta última fuese la opción, un programa de entrega de equipos en ningún caso podría renunciar a capacitar a los destinarios en el uso y mantención de los artefactos.

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La leña es el principal combustible doméstico utilizado por las familias rurales de escasos recursos. Los artefactos que utilizan son muy ineficientes, consumen gran cantidad de leña y producen contaminación ambiental e intradomiciliaria. Por otra parte, la obtención de biomasa para leña es factor de desforestación y desertificación. La repercusión ambiental y social del problema, que involucra en Chile a más de dos millones de habitantes rurales, hizo que esta fuera una de las temáticas principales abordadas por el Programa de Recuperación Ambiental Comunitario para Combatir la Desertificación. Entre 2007 y 2011, este Programa adjudicó proyectos a organizaciones de base, orientados a mejorar el uso de la leña o el cambio a fuentes de energías más limpias, como la solar y el biogás. Las soluciones implementadas incluyeron la utilización de secadores de leña, cocinas mejoradas, hornos solares, entre otras, las que permitieron reducir el consumo de leña y también de electricidad y gas licuado. Esto se tradujo en un ahorro económico de las familias, disminuyó la contaminación intradomiciliaria y redujo la presión sobre la vegetación nativa. El logro más significativo fue la mejora en la calidad de vida de las personas. Esta publicación presenta las experiencias de las comunidades y los resultados de un estudio que cuantificó y analizó el impacto de las soluciones energéticas aplicadas. Se espera que la información generada sirva a las instancias políticas y técnicas como insumo para formular y propiciar acciones que favorezcan el uso eficiente de la leña y otras energías alternativas en el ámbito rural. Ello contribuiría, además, a frenar la deforestación y el avance de la desertificación.

Uso Eficiente de Leña y Otras Energías Alternativas en Comunidades Rurales

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Uso Eficiente de Leña y Otras Estrategias Alternativas en Comunidades Rurales  

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ejecuta desde el año 2007, con fi nanciamiento de la Unión Europea (UE) y del P...

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El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ejecuta desde el año 2007, con fi nanciamiento de la Unión Europea (UE) y del P...

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