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Análisis de contenido temático (Vásquez, 1996) El análisis de contenido es una técnica de investigación que nos permite sistematizar información. Se encarga de formular inferencias reproducibles y válidas que puedan aplicarse a su contenido (Krippendorff, 1980). Existen diferentes tipos de análisis de contenido. Sin embargo, solo se hará referencia al análisis de contenido categorial. Paréntesis: En el análisis de contenido cualitativo, el contexto ocupará un lugar central, ya que solo mediante su consideración será posible hacer una interpretación. Acá hay dos contextos: 1- Texto (del material que estamos analizando) 2- Social (Condiciones que propician la producción del texto y el cómo se produce: a quién se dirige, quién lo enuncia, etc.)

I)

Análisis de contenido categorial: el análisis temático

El análisis categorial descompone al texto en unidades. Luego lo agrupa en categorías, mediante el criterio de analogía (semejanzas entre las unidades). Un tipo de análisis categorial, es el temático. Este último, trabaja con temas provenientes de declaraciones manifiestas y directas, realizando inferencias sobre ellas. En el análisis de contenido categorial existen tres etapas consecutivas y recursivas: 1. Preanálisis 2. Codificación 3. Categorización

1) Preanálisis Es la etapa en la cual se diseñan y definen los ejes del plan, que permitirá examinar los datos y llevar a cabo el análisis de contenido. En esta ocasión, el plan de análisis se encargará de clarificar los conceptos con los que se trabajará durante el proceso del mismo, para estructurar su secuencia. Aquella etapa debe contemplar criterios. El primero de ellos consiste en los objetivos de la investigación/análisis, el cual servirá para asegurarnos y confirmar (o no) que el análisis que estamos haciendo es pertinente y discriminado, en lugar de ser un vaciado. Otro criterio, que no es necesario en todos los casos, es la elección o selección del corpus documental. 1.1)Secuencialización del preanálisis


Secuencia se sintetiza en dos facetas: a) Lecturas sucesivas de los documentos a analizar: Sirven para extraer orientaciones iniciales sobre el contenido de los textos y para establecer los criterios operativos del análisis en función de los objetivos. b) Elección del corpus documental: No debe ser considerado siempre. Sin embargo, si no disponemos de un corpus pre-establecido, es necesario definirlo y constituirlo. Para ello, se seguirá los siguientes criterios (todos se relacionan entre sí): -

Exhaustividad  Correspondencia entre la definición del corpus y sus elementos constitutivos. De esta forma, se permitirá una lectura no sesgada.

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Representatividad Se deben seleccionar una muestra representativa del conjunto de documentos

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Homogeneidad El corpus debe ser seleccionado en función de pautas distintivas, que se establecieron previamente

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Pertinencia  Observar si en el corpus existe adecuación entre sus elementos constitutivos y los objetivos perseguidos, constantemente.

2) Etapa de codificación (análisis del corpus) Este proceso consiste en transformar los datos brutos (material original) a datos útiles (resultados del análisis en función de los objetivos establecidos). Para ello, se requiere dominio notable del material (gracias a las lecturas sucesivas). En función de los objetivos no marcados, se debe proceder a una organización previa de la codificación. Para esto, se requieren dos operaciones. a) Fragmentación del texto: Para lograrla, se debe establecer unidades de registro, las cuales delimitarán el contenido relevante. Asimismo, se deben establecer unidades de contexto. Estas unidades permitirán la comprensión de la unidad anterior, por lo cual hará posible su significación. b) Catalogación de unidades: Permite la interpretación de la unión de las dos unidades anteriormente mencionadas. Para ello, se realiza un orden de ellas, mediante pautas. Algunas pautas son: -

Presencias / Ausencias: Indicadores en el análisis. Presencia determina si algunas unidades son importantes según los objetivos de la inv. Por otro lado, ausencia permite cuestionarse las expectativas generadas en torno al corpus, en función de los objetivos.

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Frecuencia de aparición: Los objetivos de la investigación determinarán, según la cantidad de veces en que las unidades aparecen, si ellas son relevantes o no.


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Dirección valorativa: Posicionamiento respecto a la cuestión que se trata. Este puede ser: favorable (valoración positiva de la cuestión tratada), neutro (sin posicionamiento) o desfavorable (valoración negativa de lo estudiado).

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Disposición de las unidades de registro: El orden en que las unidades de registro aparecen en un texto, es importante.

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Contingencia: Se refiere a la presencia simultánea de dos o más unidades de registro en una unidad de contexto. Es decir, se introducen dos o más ideas en una respuesta a la pregunta, ej. Una persona responde lo que piensa sobre la amistad y cómo suele actuar con sus amigxs.

3) Etapa de categorización No es imprescindible en todos los análisis de contenido. Sin embargo, conviene conocer su ejecución, ya que puede servir para una organización de datos, que sirvan para ser utilizados posteriormente. Lo que se pretende con esta etapa, es clasificar las unidades obtenidas en base a criterios de diferenciación, con el fin de poder obtener una visión condensada de los datos con los que estamos trabajando. Se pueden utilizar diferentes criterios para hacer la categorización. El más habitual es el semántico (agrupar las unidades por similitudes en cuanto a su significado). Para categorizar, se debe tener como referente fundamental a los objetivos de la investigación. Asimismo, se deberían considerar los siguientes criterios: -

Asignación exclusiva: Cada unidad de registro debe estar asignada a una sola categoría. Así se garantizará la claridad, no ambigüedad y consistencia.

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Congruencia: Las categorías establecidas deben evidenciar los objetivos de la investigación. Por lo cual debe existir concordancia entre ellas y el material tratado/marco teórico de la inv.

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Nivelación Semántica: Se debe establecer el mismo nivel de profundidad para todas las categorías.

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Fiabilidad: Verificación de la adecuación de las categorías establecidas a los objetivos de la investigación. Esto se da si otras personas, mediante el mismo procedimiento, llegan al mismo resultado categorial.

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Generatividad: Se refiere a dos nociones. La primera consiste en que el sistema debe estar lo suficientemente bien constituido como para poder ser aplicado, si el corpus se amplía (con nuevos docs, etc.). La segunda, en que el sistema de categoría debe entregar resultados novedosos y ha de permitir la formulación de nuevos planteamientos, enfoques, etc.


II)

El procedimiento a aplicar durante la realización del análisis

Se debe operar mediante un desarrollo lineal secuencial, vale decir, el progreso ordenado de las diferentes etapas para llegar a la conclusión. Además, debe ejecutarse a modo de bucle recursivo. Esto significa que una vez que se haya culminado una etapa, se debe revisar la etapa anterior a esa, con la finalidad de comprobar si hemos actuado correctamente. III)

La validación del análisis

El análisis es válido si los resultados obtenidos son equiparables a otros resultados obtenidos por analistas diferentes a nosotros/as utilizando el mismo procedimiento. Al validar el análisis de contenido, se debe examinar si los resultados del análisis se corresponden con los fenómenos y procesos reales en el contexto social donde estos datos son producidos. No obstante, la validación por jueces (la mencionada recientemente) no es la única forma metodológica, existen otras más que no se mencionaron acá. Si no les quedó claro, vean el ejemplo (o pregúntenme). 

Análisis de contenido temático (vásquez)