Es de todos sabido que la capital de Inglaterra es decir Londres, se ha quemado varias veces, esto se debe a que sus edificios y casas están construidos de madera, el peor de estos incendios ocurrió en 1666 y que tuvo efecto no solo en Londres si no en todos los ciudadanos de Inglaterra.
La noche del 2 de septiembre soplaba un viento fuerte y cálido. En la panadería de Thomas Farriner unas llamas comienzan a crecer. Pronto el edificio entero arde. Los cortafuegos de la época consistían en derrumbar los edificios colindantes para evitar que ardieran. Pero las órdenes de demolición no llegaron. Pronto el fuego se propagó hasta calcinar unas 13.000 viviendas. Edificios tan simbólicos como la Catedral de San Pablo o la Royal Exchange desaparecieron. Unas 80.000 personas se quedaron sin hogar y la labor de reconstrucción fue ingente.
Al parecer este incendio solo mato a 6 personas pero destruyo casi toda la ciudad. El incendio parece que comenzó cuando una criada dejo brazas encendidas