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Nuevas Herramientas de Ayuda a la Toma de Decisión Compartida del Tratamiento Sustitutivo Renal para Pacientes y Familiares

Otros tipos de ayudas sociales: Existen numerosas ayudas para pacientes con discapacidad que se pueden solicitar en determinadas circunstancias: Ley de dependencia: Usted o su familiar pueden ser susceptibles de recibir ayudas económicas o de servicios en base a su situación concreta Educación/Formación: existen diversos tipos de ayuda para personas con minusvalías como, por ejemplo, programas de formación, ayudas para alumnos con necesidades educativas especiales, etc.

Ayudas y prestaciones sociales para pacientes con enfermedad renal crónica avanzada o en tratamiento sustitutivo renal

Movilidad y transporte: reserva de plazas de aparcamiento, ayudas para la adaptación de vehículos, para la adquisición de silla de ruedas, para acudir a los centros de salud, etc. Accesibilidad y vivienda: eliminación de barreras arquitectónicas, adaptación funcional del hogar, reserva de un porcentaje no inferior al 3% del volumen de viviendas de promoción pública, etc. Rehabilitación: fisioterapia, psicomotricidad, medicina ortopédica, etc. Asistencia especializada: existen diversas ayudas y/o subvenciones en función de su localidad y comunidad autónoma para proporcionarle ayuda en su domicilio Viajes de turismo y programas para vacaciones para personas con discapacidad Reducción de cuotas en algunos servicios Etc. También es importante que conozca que la concesión de una ayuda concreta puede ser incompatible con la obtención de otras.

Avalado por:

ECP-RR-PD-207 Ed. 04/2012

Por favor, consulte al asistente social de su hospital o contacte con su ayuntamiento o comunidad autónoma, o con su asociación provincial o regional de pacientes. Ellos le indicarán qué tipo de ayudas puede solicitar usted o su familiar en función de sus condiciones personales, la situación de su unidad familiar y su lugar de residencia, o le derivarán al organismo correspondiente.


Certificado de minusvalía Consiste en la valoración de las limitaciones que genera la discapacidad que presenta una persona de forma global, no solo considerando el impacto de la enfermedad renal. Se considera legalmente discapacitada cualquier persona que, de acuerdo a los baremos establecidos, tenga un grado de minusvalía igual o superior al 33%. Los criterios para asignar un porcentaje de discapacidad a la enfermedad renal se basan en la cifra de aclaramiento de creatinina y/o en el deterioro producido por ella, según la tabla siguiente: Aclaramiento de creatinina

Porcentaje de minusvalía

Clase 1

> 50 ml/min

0%

Clase 2

20-50 ml/min

1-24%

Clase 3

< 20 ml/min o deterioro progresivo de la función renal que deriva en discapacidad leve o moderada

25-49%

Clase 4

Diálisis o discapacidad grave con tratamiento sustitutivo contraindicado

50-70%

La obtención del certificado de minusvalía igual o superior al 33 % es necesaria para solicitar cualquier ayuda social y/o económica y existen diferentes tipos de ayudas o beneficios que se pueden solicitar en función del porcentaje de minusvalía, tanto a nivel nacional, como a nivel de su comunidad autónoma o localidad. Este certificado se valora para cada paciente en su propia comunidad autónoma a pesar de estar basado en una regulación nacional y es independiente de la valoración de una incapacidad laboral para trabajar.

Tipos de ayudas para personas con Certificado de Minusvalía Existen diferentes tipos de prestaciones económicas en base a qué persona presente la discapacidad y el grado de ésta. Destacan las siguientes: Pensión no contributiva por invalidez (con grado de minusvalía igual o superior al 65% y en estado de necesidad). Se acompaña de asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios. Se requiere tener entre 18 y 65 años y 5 años de residencia en España (2 deben ser inmediatos a la solicitud). Su cuantía se establece en función de la renta de cada ciudadano o de su unidad familiar y de su grado de minusvalía. Asignación económica por hijo menor de 18 años con grado de minusvalía igual o superior al 33%. Asignación económica por hijo mayor de 18 años con grado de minusvalía igual o superior al 65% y se incrementa si el grado es igual o superior al 75% con necesidad de ayuda de una tercera persona. Exenciones o reducciones de diversos impuestos como, por ejemplo, la deducción en el I.R.P.F. o en la compra de un vehículo adaptado.

Empleo Existen diferentes formas de favorecer la contratación de personas con discapacidad, como por ejemplo la obligatoriedad de toda empresa de más de 50 trabajadores de reservar un 3% de puestos de trabajo si es una empresa pública y un 2% si es una empresa privada, para personas con certificado de minusvalía igual o superior al 33%. En este sentido, es importante que se informe en su oficina del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE, antiguo INEM), ayuntamiento, comunidad autónoma o asociación de pacientes de la zona, de las ofertas de empleo abiertas para personas con discapacidad. El tener un grado de minusvalía igual o superior al 33% no implica necesariamente que no pueda continuar trabajando, sino que supone una importante ayuda para la búsqueda de un empleo. De hecho, la incapacidad laboral permanente se evalúa por parte de un tribunal médico del Instituto Nacional de la Seguridad Social y es necesario tener cotizados una serie de años. Además, puede darse el caso de que un paciente esté incapacitado para trabajar mientras está en tratamiento de diálisis, pero volver a ser reevaluado tras recibir un trasplante y, por tanto, ser considerado apto para trabajar a partir de ese momento. También es posible que un paciente pueda ser declarado no apto para trabajar en un puesto de trabajo o un sector laboral concreto pero no de forma general. Por otra parte, las empresas tienen la obligación de reincorporar a los pacientes que son reevaluados por mejoría y pierden su incapacidad laboral, pero sólo durante los 2 años siguientes a su declaración de incapacidad laboral.

Es importante que, en la medida de lo posible, reflexione sobre las ventajas e inconvenientes que puedan tener para usted el dejar de trabajar. Continuar con la actividad laboral, además de las ventajas asociadas a la posibilidad de mantener su estilo de vida y la de los suyos, su autonomía y su integración social, evita tener que enfrentarse a las dificultades de buscar un trabajo tras ser trasplantado después de un periodo de más de 2 años de inactividad laboral. En este sentido, algunas modalidades de tratamiento sustitutivo renal favorecen el mantenimiento de una vida laboral activa. Así, una reciente encuesta realizada por la Federación Nacional de ALCER a pacientes ha mostrado la siguiente distribución de pacientes laboralmente activos: Modalidad de Tratamiento Sustitutivo Renal

Pacientes labortalmente activos

Hemodiálisis en sala de diálisis

22%

Diálisis peritoneal manual

28%

Diálisis peritoneal automática

48%

Trasplante

39%

Es importante que lo tenga presente a la hora de elegir la mejor opción de tratamiento para usted si su deseo es mantener su actividad laboral. Por último, si usted es padre de un niño con enfermedad renal crónica, debe saber que puede solicitar una reducción de la jornada laboral para atenderlo.


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