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Edición 008, 24 de febrero de 2014

Por: Daniel Álvarez Duarte Promotor de lectura PPP Villa de los Alpes

Es de mañana, acabo de llegar ----- el viaje ha sido largo.

Mientras deambulo por las calles, quedo encantado con las nubes blancas que se amontonan

Hace mucho calor y una brisa refrescante

a lo lejos, un aroma dulce me llega de algún lado, la

pone a ondular mi franela. Mi único deseo es llegar

sierra se levanta imponente en el norte y los colores

hasta el mar ¿cuánto faltará?

de la gente, de las casas, de los animales y de todo

Siento una nostalgia, una tristeza pequeña: no he visto el mar, nunca he ido; yo que siendo marinero he vivido en la ciudad, yo que siendo campesino no he trabajado la tierra; pero ahora estoy muy cerca. Recorro lentamente las calles y me gusta sentir el sol que cae sobre mi cabeza, veo palos de mangos y de nísperos en casi todas las esquinas, y me hacen recordar la cantidad de cultivos de algodón y de palma de coco que vi cuando venía.

el paisaje me hacen sonreír.


Después de un rato decido quedarme en un pequeño hotel que es como una casona antigua.

para contemplarlo, después lo peina y lo despeina con los dedos.

Sólo hay dos personas hospedadas además de la

La sala para descansar limita con todos los

dueña del lugar, que vive allí. Me recibe, lleva un

cuartos, la cocina, el patio de atrás y la puerta

libro pequeño en las manos y su rostro se oculta tras

principal. Yo no he podido descansar, un televisor

un largo copete que le cae hasta la nariz; no puedo

esta prendido eternamente en medio de la mesa del

ver sus ojos aunque trato de buscar su mirada,

comedor; veo al señor del bigote revisar su moto

entonces sólo la escucho: me saluda y me habla,

una y otra vez, contemplar su bigote una y otra vez,

pero no logro entender sus palabras.

no puedo más, tengo que salir.

Sigo a la habitación, ensimismado: barcos

¡Amalaya ver la espuma del mar! ¡Grandes

que llegan a un puerto en medio de alegres

olas que se estrellan en las rocas, la arena suave

algarabías y calurosas bienvenidas; un sonido grave

como tejida con las manos! Vendedoras de frutas y

se escucha largo y hondo: es un navío que ha

de dulce de coco entonan coplas para atraer a la

cruzado el Atlántico y se aproxima; quizá hace

gente, ¡las muchachas morenas y bronceadas

mucho tiempo en ese mismo puerto huían piratas

caminan cadenciosas por la playa, vestidas con

atiborrados de sacos de oro, tras saquear tumbas

ropas muy cortas mostrando una sonrisa blanca y

indígenas; quizá en alguna esquina de agua se oye

grande!... Algunos dicen que el mar está a tres

cantar a un pescador.

horas: solamente tres horas para sumergirme y

Me doy cuenta de que la señora oculta su

perderme en la mar.

rostro hasta más del medio día; ahora lo puedo

Llego a la plaza principal de la ciudad, la

observar y no tengo una palabra para describirlo, es

gente cuenta que allí existió un trovador que

muy simple. Me parece que tras sus ojos no hay

contaba historias traídas por el río, que con su

mucho; no hay algo que hablar acerca de ella o con

guitarra cantaba lo que pasaba en sus viajes, que

ella, pero tal vez esté equivocado.

estaba enamorado y sus versos volaban con el

Uno de los huéspedes es un médico al que he

viento y se embarcaban en navíos, llegando a otros

escuchado tocar la guitarra, hemos hablado sobre

lugares donde también habían amores, amigos,

algún tema, pero acabamos la conversación rápido;

confidencias y sueños…

creo que tiene su tiempo planeado así como yo,

Cuando vuelvo al hotel la señora me presenta

aunque para mi será hasta mañana, sólo me quedaré

a un señor pues esa noche hay una especie de culto

esta noche y seguiré mi camino al océano.

en la casa y me invitan a estar. Me dicen que me

La otra persona es un señor alto y delgado al que le gusta mirar su bigote constantemente, entonces siempre levanta sus labios y baja la mirada


muy extraño, dentro de un rato me escaparé sin que nadie me vea, sigo saboreando el día de mañana. De repente los cuatro personajes, que se hacen llamar pastores, cambian de actitud, ahora se ven muy molestos, llaman a alguien dentro de la sala y esta persona se apresura a presentarse muy tímida. Los pastores le dicen que le debe mucho a la congregación por los prepare, quiero protestar pero no puedo; acepto con

grandes favores que le han hecho , pero sobre todo

un nudo en la garganta, la verdad no me agradan

y lo más grave es que le debe mucho a Dios; me dan

esas congregaciones: la gente se reúne en masa a

ganas de intervenir y preguntar quién es dios

adorar a alguien o a algo; al parecer los otros dos

(recuerdo haber leído esa palabra en un libro) .

huéspedes también están invitados.

Entonces se enciende el televisor; en la pantalla

La comida está servida pero al probar me doy

aparece una boca que empieza a hablar, saluda a los

cuenta de que todo el alimento está saturado con ajo

reunidos con una voz firme y pausada, les recuerda

y cebolla, entonces se me quita el hambre; los

a todos hacer sus contribuciones y dejarlas con los

demás comen con voracidad. Voy al baño, no hay

pastores elegidos, dice que como siempre el

espejo y el agua del lavamanos se derrama.

milagro ocurrirá esta noche; no sé de qué hablan.

Empieza a oscurecer cuando llegan varias

Ahora la boca llama a la persona que hace un

personas, entonces corro rápido a la habitación a

momento habían increpado los pastores; ella no

echar un vistazo y a tirarme a la cama un rato;

levanta los ojos y saluda con temor, refiriéndose a

cuando vuelvo a la sala descubro que han llegado

la pantalla como Dios. No entiendo lo que pasa, me

unos personajes vestidos con jeans y camisas

dan muchas náuseas y empiezo a sudar ----- Pide un

blancas: son cuatro, tienen el mismo peinado, llevan

plazo, dice que los negocios andan mal, apela a la

una vara en la mano y entre ellos reconozco al señor

misericordia de este tal señor dios, al que sólo se le

con el que hablé hace un rato.

ve la boca.

Llegan alrededor de treinta personas y se

Dios dice que le da otra oportunidad, que si le

ubican fácilmente en la sala que es muy grande y

ha ido mal es por confiar en los hombres, que ha

no sé en qué momento los reunidos se ponen a rezar,

pecado, que se ha equivocado y ha transgredido los

tal vez más adelante pedirán al que toca la guitarra

mandatos de dios; le recuerda el mandato número

que ayude a amenizar la congregación . Me siento

uno: creer fielmente en dios y procurar su bienestar


económico para que Él pueda gobernar. Le recuerda

van a seguirlo, van a saber la verdad, van a

que él la sacó de la vida reprobable que llevaba, en

convertirse en lo que son.

la que convivía inmoralmente con un muchacho, en

Busco entre los fanáticos a los compañeros

la que quería estudiar y hablaba de la idea dudosa

del hotel; parece que el médico se ha ido mientras

de la libertad; gracias a él conocería la verdad, y la

el del bigote esta en éxtasis, gritando con lágrimas

verdad era… era… era…ella comenzó a llorar.

en los ojos, así como los demás.

Estoy muy molesto y quiero intervenir, pero

De repente comienza la oración de la

me siento mareado y trato de apoyarme en una

transformación, y los seguidores devotos dicen con

muchacha que está al lado mío; se asusta y me dice

fervor: creemos en Dios todopoderoso, en seguirlo

que no la toque, si acaso no se de las reglas, de los

ciegamente a donde vaya, en amarlo sobre la vida

mandamientos, que la carne es pecado y prefiere no

misma, hemos nacido para él, ¡oh Dios! ¡Ten

tocar a nadie para no caer en tentación.

piedad gran Dios!

Miro a la muchacha fijamente tratando de

En ese momento de delirio se apaga la luz, el

encontrar en sus ojos un rastro de su alma, el

aire se vuelve muy denso y se escuchan sonidos

respaldo a sus palabras, pero sólo veo la nada y un

extraños, como cosas que pasan más allá del

vacío en su rostro crédulo, que me turba;

entendimiento: se mueven las sillas, se cierran y

tristemente

repetidas

abren las puertas, se caen objetos. No veo nada,

mecánicamente y sin sentido, que no son de ella,

pero sé que algo ha llegado: una especie de locura

que son impuestas.

que promete arrasar con todo. Me mantengo firme

escucho

palabras

Le pregunto nerviosamente porqué dice eso, entonces se apresura a hojear las páginas de un libro que todos los del ritual llevan en la mano, tratando de buscar la respuesta ---. Estoy paralizado. Por fin dejan en paz a la que juzgaban y la boca habla cada vez más fuerte; los pastores levantan sus brazos una y otra vez. La boca dice que ha llegado el momento del milagro de todas las noches, donde todos los presentes se van a sentir en plenitud, donde van a conocer a dios:

y de pie, aunque un frío baja por mi pecho.


De pronto llega a mi nariz un olor particular,

ordeñemos

a

estas

cuatro

y

estas

dos

una sensación de estar rodeado de telares, de tejidos

sacrifiquémoslas mañana. - ¡Gracias dios por el

y de lana; por allí se escucha un sonido: es, es… ¡es

milagro!- El televisor se vuelve a prender.

un animal! ¡Lo conozco!, pero también se escucha

No pierdo el tiempo, me escapo, salgo

otro y otro. Decido agacharme un poco y trato de

corriendo; tomaré el camión de las diez, me duele

buscar una pared, pero me encuentro con algo que

la cabeza, estoy aterrado, quisiera borrar de mi

se mueve, me asusto, el horror empieza a treparme,

mente lo que vi.

encuentro una esquina, me quedo ahí.

Ay amado mar, tendrás que sanarme esta

Ahora los sonidos retumban por todos lados:

memoria, que tus marejadas me alivien el espíritu,

¡Son balidos! ¡Son un beeeeeee! ¡Son ovejas por

que el azul me llene el corazón de vida; no he ido al

doquier! ¡Es un rebaño entero!

mar, nunca lo he visto.

Mis ojos se

acostumbran a la oscuridad y logro ver: los pastores pasan entre el rebaño examinando a cada oveja y van diciendo y tomando decisiones: - Esta hay que esquilarla, con esta podemos aprovechar la piel,

Ismael Campos


Cuento "Muy cerca", Daniel Á. Duarte