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Chiapas. Septiembre de 2013.

A LA OPINIÓN PÚBLICA:

Ante las agresiones que hemos recibido los profesores por parte de algunas personas que desconocen el trasfondo de la mal llamada Reforma Educativa, me permito escribir las siguientes líneas, sin el afán de ofender a persona alguna, respetando su punto de vista y su sentir.

“Hay un país en el que los estudiantes inician su escuela más tarde y toman menos clases, disfrutan de tres meses de vacaciones y pasan menos tiempo diario en la escuela, tienen muy pocas tareas y rara vez tienen evaluaciones. Hay un país en el que los profesores son profesionales con reputación y entran a ejercer rápidamente su profesión, rara vez son evaluados, ganan sueldos promedio y tienen un gremio de gran fortaleza. Hay un país en el que las escuelas reciben un apoyo modesto y desarrollan sus propios planes de estudio, apoyan la investigación y adoptan las tecnologías de vanguardia, no existe brecha de logros y ningún niño se queda atrás repitiendo. Este país es el número uno en casi todos los sistemas de clasificación”.

Lamento decirles que este país no es México…se trata de Finlandia. Antes de hacer una breve comparación entre los sistemas educativos finlandés y mexicano, comparemos un poco el marco en el que están colocadas ambas naciones: 

Finlandia es un país relativamente pequeño, con 5.4 millones de habitantes; México es un país con 112 millones de habitantes, según el INEGI

En Finlandia se hablan 5 idiomas, siendo el quinto idioma el inglés. La inmensa mayoría de habitantes hablan finés. En México se hablan oficialmente 66 idiomas.

Finlandia ocupa el primer lugar, junto con Dinamarca y Nueva Zelanda entre los países menos corruptos del mundo. México ocupa el lugar 105.

Finlandia invierte el 3.5 % del PIB (Producto interno bruto) en investigación y desarrollo; México, el ridículo .34 % (si leyó bien, punto treinta y cuatro por ciento del PIB).

Finlandia posee 7,689 investigadores por cada millón de habitantes; México tiene 340.

Finlandia gasta 6.8% de su PIB en educación; México gasta 5.3 % del suyo.

En Finlandia, el internet es un derecho legal para todos los ciudadanos; en México sólo 27 millones de habitantes gozan de este servicio, el cual es pagado por los mismos habitantes.

En Finlandia hay un alto nivel de vida, casi cualquier persona puede viajar y tener viviendas; en México, el 64.8% de la población vive en la pobreza, entre “moderada” y extrema.


En Finlandia los impuestos son altos, pero son bien empleados; en México ya sabemos cómo son empleados los impuestos.

Después de haber revisado estos datos, en los cuales, evidentemente, no hay responsabilidad alguna para los profesores, y sí responsabilidad total y absoluta de los malos gobernantes que hemos tenido, tenemos y seguiremos teniendo en México, abordemos el tema exclusivamente educativo.

Finlandia ocupa el primer lugar en calidad educativa en el mundo, Estados Unidos de Norteamérica el lugar 26 y México el lugar número 100.

Finlandia ocupa el primer puesto en la prueba PISA, los EE. UU. ocupan el lugar 15 en lectura, el 24 en matemáticas y el 21 en ciencias. México ocupa el lugar global número 48.

En Finlandia los grupos en la educación primaria son de 30 alumnos como máximo, atendidos por 2 profesores, uno que da la clase y otro que se encarga de los alumnos que necesitan más ayuda. En México los grupos en la primaria son de hasta 50 alumnos, atendidos por un sólo maestro, el cual también tiene una enorme carga administrativa.

En Finlandia, los profesores pasan 600 horas en el aula en un año; los norteamericanos 1,100 y los mexicanos 1,000; con pretensiones del gobierno, a falta de soluciones de fondo, de que todas las escuelas se conviertan en escuelas de tiempo completo, en donde los niños pasarán 1,600 horas. El caso finlandés comprueba que no necesariamente con un mayor número de horas se logra mejorar el aprendizaje. Esta es una idea de los políticos que de educación saben nada y que ocupan los puestos por pagos de favores hechos a los gobernantes en turno durante las campañas; todo lo quieren resolver por decreto.

Para ser profesor en Finlandia no basta obtener las mejores calificaciones, hay muchos filtros que aseguran que queden también los que tengan más vocación. En México, la entrada a las normales se da en base a la capacidad intelectual (aunque no exista vocación), a cuestiones políticas (guardan espacio para alumnos de otras poblaciones que no tienen escuela normal) y en base a la corrupción por parte de las altas autoridades educativas. La gran mayoría de alumnos normalistas están ahí porque no quedaba de otra, porque es una carrera barata.

En Finlandia, los profesores son valorados y guardan un status semejante al de un médico, y también perciben un sueldo semejante a los galenos; no necesitan trabajar en varias escuelas, se pueden dedicar de tiempo completo a su profesión. En México es inexacto decir que todos los profesores son ricos, los profesores mejor pagados en México, y que solo constituyen alrededor del 10 % del total del magisterio, no ganan más de $34,000 mensuales. El sueldo de un profesor rural es de aproximadamente $2,500 quincenales, con los cuales tiene que sostener su hogar y pagar los gastos de manutención en su comunidad.

En Finlandia, para ser profesores los jóvenes tienen que estudiar 3 años de licenciatura y 2 de maestría en investigación educativa. En México basta estudiar 3 años en la normal y realizar un año de prácticas en un aula.


En México no es preciso ser investigador educativo, porque se siguen estrictamente programas estipulados, a diferencia de Finlandia, en donde a partir de un currículum básico, las escuelas pueden adaptar el mismo a su contexto. 

En Finlandia, la responsabilidad educativa está repartida de manera efectiva entre los profesores, los alumnos y los padres de familia, los cuales, debido a su nivel de vida pueden dedicarle tiempo a sus hijos. En México la carga es soportada casi exclusivamente por los profesores. El sistema capitalista neoliberal ha obligado a las familias a trabajar doble turno y en muchísimos casos a que ambos padres trabajen; es decir, los niños son educados en casa por las empleadas del servicio doméstico, por los amigos o por la televisión.

En Finlandia existen menos de cuarenta escuelas particulares en todo el país; en México, el gobierno se ha desentendido de su obligación de ofrecer una educación gratuita y obliga a los padres de familia a buscar opciones de paga. Por cierto, es un mito que las escuelas privadas en México sean mejores que las públicas; si las ubicamos en un contexto adecuado, las primarias, secundarias y escuelas de bachillerato públicas ganan el 99% de los concursos de conocimiento. En cuanto a las universidades, el primer lugar nacional, y la única escuela reconocida a nivel mundial es la UNAM, la cual también es pública. Esto a pesar de que gran parte del rendimiento escolar de los niños que estudian en escuelas particulares es soportado por los padres de familia, los cuales cuentan con el tiempo y la escolaridad suficiente para ayudar a sus hijos a hacer la cantidad maratónica de tareas, que emana del llenado de los libros de texto gratuito y de los libros adicionales que se compran de manera obligatoria.

En Finlandia, los alumnos saben trabajar por sí mismos con un alto sentido de la responsabilidad, pero el gobierno los dota de la tecnología adecuada, mientas que en México hay comunidades en donde los niños tienen que caminar por horas para llegar a una escuela que no tiene salones, ni luz, ni agua. En Finlandia los alumnos cuentan con computadoras, en México las tabletas se las reparten los pobres diputados y senadores, los cuales las usan para jugar durante sus aburridas sesiones.

El hecho de que los alumnos y los padres de familia finlandeses se hagan corresponsables de la educación formal da como resultado que los profesores tengan el tiempo necesario para atender a los niños que necesitan más ayuda. Además, en todas las escuelas de ese país existen psicólogos y trabajadores sociales. Los alumnos son examinados una vez al año por médicos, para asegurar su buen estado de salud, por supuesto, esta atención y los estudios son gratuitos. En México muchos niños de las zonas rurales padecen de enfermedades que no son atendidas por falta de los recursos económicos necesarios, y muchos tienen que viajar a las ciudades para mendigar una atención médica deficiente (también imputable a los gobernantes, que se roban el dinero que debería ser para la salud gratuita y universal). Si hay alguna duda al respecto, se pueden remitir a los casos más recientes de Tabasco y Chiapas.

En Finlandia, en las escuelas se da desayuno, merienda y comida gratuita; esta comida es de calidad. En México, algunas escuelas reciben desayunos escolares, consistentes en galletas, crema de cacahuate, atún, amaranto, bolsitas con miel de abeja, productos que aburren a la semana a los niños, lo que da como resultado que ellos mismos tiren a la basura lo que se les da o que algunas madres de familia vendan esos productos en el mercado.


La educación finlandesa confía muy poco en la evaluación, casi no evalúa a sus alumnos ni a sus maestros, permitiéndoles desarrollar su propio estilo de aprendizaje. En México se va a despedir a todos sus profesores tras una serie de evaluaciones en algo que no se les enseñó.

En Finlandia, los valores familiares son importantes. En México, los valores se han olvidado por la gran cantidad de problemas socioeconómicos de la población, que se traduce en el descuido de una educación axiológica en la familia, que de ninguna manera puede sustituir a la escuela en el desarrollo moral de los niños.

En Finlandia la lectura es importante; en México, nuestro Presidente de la República, no ha leído ni tres libros completos, ni se sabe los nombres de los próceres mexicanos, con todo y que estudió en costosas escuelas particulares.

En Finlandia los grupos no se organizan necesariamente por edades, se organizan por capacidades; en México, por la ignorancia que padecen los políticos en temas epistemológicos y de desarrollo infantil, la única división es por edades, cuando está comprobado que no todos los alumnos desarrollan sus capacidades al mismo ritmo.

En Finlandia la educación es importante, por eso los lugares claves los ocupan expertos en la educación, no políticos improvisados que creen que la instrucción se puede promulgando leyes al vapor. Ya comenzaron una supuesta reforma educativa y no tienen ni un diagnóstico, el cual le van a encargar al flamante Instituto de Evaluación Educativa; imagínense a un médico recetando sin saber exactamente qué tiene el paciente.

En Finlandia son gratuitos: la educación, los libros, la atención médica a estudiantes, los materiales necesarios. En México los padres de familia compran los útiles y dan mantenimiento y hacen las mejoras a las escuelas. Cada año, las escuelas chiapanecas reciben la increíble cantidad de 2 escobas, dos trapeadores, una botella de cloro y otra de limpiador de pisos, además de una bolsa de detergente, para todo el ciclo escolar; de ahí la necesidad de que los padres de familia cooperen para el mantenimiento de los edificios escolares.

En Finlandia, los alumnos tienen grandes expectativas sobre los estudios que realizarán a nivel profesional; la asignaturas de Desarrollo de la innovación y Emprendimiento son obligatorias, lo que les da herramientas adicionales para crear sus propias empresas (Nokia es la empresa telefónica más importante del mundo, y es finlandesa). En México muchos universitarios terminarán de taxistas (lo cual no es denigrante, pero no estudiaron para eso), o trabajando por un mísero sueldo y una explotación inaudita, permitida por el gobierno, en una de las “tiendotas”, las cuales despiden constantementea sus empleados para que no generen derechos y así puedan ahorrarse las liquidaciones de ley.

Ahora, me permito citar al doctor Manuel Gil Antón, miembro del Colegio de México, científico con un gran prestigio académico, con la autoridad moral que le da el ser un sociólogo serio, muy distante de los ignorantes Carlos Loret de Mola, Joaquín López Dóriga, Javier Alatorre y demás esbirros de Televisa y Televisión Azteca. El doctor Antón compara a la mal llamada Reforma Educativa con un camión en pésimo estado “con la palanca de velocidades amarrada con un mecate, el parabrisas estrellado, los asientos rotos, con hoyos en el techo, las llantas muy mal, el motor bastante dañado; en un camino de terracería, cuesta arriba y lleno de baches; y un grupo de personas dice ´vamos a arreglar este asunto;


necesitamos que el camión vaya más rápido porque el mundo no nos va a esperar`. Paradójicamente dicen que la solución es CAPACITAR A LOS CHOFERES”. El investigador hace la analogía y compara al camión con el sistema educativo mexicano, el camino de terracería serían las condiciones del país y, obviamente, el chofer sería el gremio magisterial.

Manuel Gil Antón no concibe cómo se puede llamar Reforma Educativa a algo en donde la única solución es capacitar y evaluar a los profesores, sin el mejoramiento real de las condiciones generales del país y en particular del sistema educativo mexicano. También dice que con el cambio realizado de esta manera por el gobierno de la República, el Estado no recupera la rectoría de la educación, sino solamente el control del magisterio.

Cuando se habla de responsabilidades en el estado que guarda la situación educativa nacional, se pretende satanizar al magisterio, para desviar la atención de la tremenda culpa que tienen los gobiernos priistas y panistas que no han sabido capitalizar la bonanza de los recursos naturales mexicanos, para disimular los saqueos que han hecho y siguen haciendo de sus riquezas. También, en general, las familias mexicanas han dejado de prestar la debida atención a sus hijos y han descuidado la educación en el hogar (con múltiples excepciones), pero se culpa al magisterio de la debacle. Los profesores no somos inocentes, pero no somos ni los únicos, ni los mayores culpables: 

Somos culpables de haber ignorado la magnitud del problema y no haber hecho un esfuerzo extra, pero no somos culpables de que la rectoría del sistema educativo la haya dejado el gobierno en manos de sus amigos y compadres, para pagar favores de campaña electoral.

Podemos ser culpables de no prepararnos por nuestra cuenta, pero no somos culpables de que el gobierno no haya invertido bien en prepararnos adecuadamente, sino que privilegie las ganancias que le produce traer conferencistas extranjeros que solamente nos vienen a tratar de vender espejitos, en vez de invertir en la formación de investigadores educativos locales, que conozcan el medio y quieran a este pueblo.

Podemos ser culpables de no haber ayudado al pueblo a abrir los ojos, a enseñarle a defenderse de los políticos mañosos y mentirosos, pero no somos culpables de la ineptitud de los gobernantes de no saber cómo hacer progresar a este maravillosos país sin entregar a su gente al servicio mezquino de naciones extranjeras, que solamente ven en nosotros a unos obreros infrahumanos.

Podemos ser culpables de que nuestros métodos de enseñanza no sean efectivos, pero no somos culpables de la desnutrición que muchos niños padecen y que les dejan secuelas para toda la vida, lo que les impide aprender como se debiera, mientras los hijos de los gobernantes se van de compras a Europa y los Estados Unidos y se pasean en autos de lujo.

Podemos ser culpables de que nuestros jóvenes no salgan bien preparados de las escuelas, pero no somos culpables de que no se creen fuentes de empleo dignas de un país rico en recursos naturales como lo es México, riquezas que ya quisieran países como Japón.


Podemos ser culpables de no haber sido más responsables con nuestros niños, pero no somos culpables de la desintegración familiar que está dejando este sistema capitalista neoliberal.

Podemos ser culpables de habernos dejado llevar por la textocracia, es decir, de la dependencia del libro de texto, pero no somos culpables de que hayan comunidades tan pobres que lo último que necesitan es que el gobierno les dé tabletas china de mala calidad y pagadas a precios de lujo.

Por otra parte, muchas personas creen que nos pagan sueldos exorbitantes, no es cierto, muy pocos profesores llegan a ganar $360,000 al año; mientras que un diputado gana entre sueldo y prestaciones, ignorando el aguinaldo, 1´736,016 en el mismo lapso; eso sin contar los regalitos millonarios que se hacen para soportar su “sufrido trabajo”. Un profesor rural gana, en un año, el 33 % de lo que gana un diputado en un mes, y el 24% de lo que gana un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación mensualmente.

Ahora, hablemos de ineptitudes e ignorancia; éstas existen en todas las profesiones. Así como hay (o habemos, según se quiera ver) profesores que no enseñan, también existen médicos que no curan, abogados que no salvan (pero que sí cobran), locutores y periodistas que no informan, deportistas que no ganan, etcétera, etcétera, etcétera, y no por eso vamos a linchar a todo el gremio correspondiente. En todas partes hay buenos y hay malos profesionistas.

Se piensa que los profesores estamos en contra de la evaluación, pero no,… estamos en contra de una evaluación con tintes punitivos; porque la evaluación solamente es un instrumento para que el gobierno avale la simulación y después nos despida “sin ninguna responsabilidad”. ¿Qué quiere decir sin ninguna responsabilidad? Que van a violentar las leyes que en materia de trabajo existen, van a ignorar lo mandatado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que en su artículo 14 dice: “A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna.”

En pocas palabras, quieren profesores nuevos, que ahora ya podrán ser despedidos cada dos años, y entonces ocurrirá lo que en las empresas transnacionales, en donde el desfile de empleados es constante. Chuayffet presume en sus entrevistas los cálculos que ha realizado, que en 10 años tendrá una nueva plantilla de profesores, gracias a las reformas legales, porque si no le habría llevado 20 años. Lo conducente habría sido no permitir ni una promoción a mejores puestos, ni una hora más, ni un centavo más de sueldo a quienes no pasaran los exámenes; pero están pretendiendo dejar sin sustento a más de 1´200,000 familias. O ¿usted confía en el gobierno? Cuando un político dice no, es que sí.

Otra situación que hay que aclarar es que se dice que los profesores estamos en desacuerdo con la nueva ley porque nos están quitando el pseudoderecho de heredar las plazas a nuestros familiares. A excepción de Guerrero y alguna otra


entidad cercana, en México no se heredan las plazas. ¿Qué las plazas se venden? No me consta, pero si alguien está vendiendo plazas son los altos dirigentes coludidos con funcionarios estatales, porque son los únicos que tienen ese poder.

Una vez hechas algunas aclaraciones que pudieran sustentar la defensa magisterial, concluyo.

Si anhelamos tener un sistema educativo como el finlandés, aunque me pregunto por qué no se trata de crear un sistema propio o, cuando menos (y es bastante) tratar de emular el modelo cubano (que está basado en una muy buena planeación y no sustentado en recursos económicos), se deben hacer muchos cambios, por ejemplo: 

Atendiendo al principio de idoneidad, por ley se deberá impedir que ocupen el puesto de diputados y senadores personas que no posean el título de licenciados en derecho, con maestría y doctorados en los temas de los que puedan formar parte de las distintas comisiones, para evitar que cometan errores graves de fondo en la conformación de las leyes.

Antes de comenzar con el despido de profesores, el gobierno debe mejorar la infraestructura y equipamiento de las escuelas, prohibiendo también por ley que se abran escuelas sin aulas, sin agua, sin energía eléctrica, sin computadoras y sin internet, y sancionando a las autoridades culpables del rezago en estos rubros.

Se deberá crear la infraestructura necesaria para que, por ley, se pueda llevar el servicio de internet a todas las comunidades del país; y las poblaciones más pobres deberán contar con servicio gratuito de préstamo de computadoras.

Deberá existir servicio médico gratuito de calidad en cada una de las comunidades de México, porque un niño enfermo es un niño que no puede aprender al ritmo de los demás.

Se deben dar becas para todos los alumnos de educación básica y media superior en situaciones económicas precarias, porque un alumno agobiado con problemas económicos tampoco rinde al máximo. A los alumnos de las normales, ya que se le va a exigir tanto, se les deberá dar una beca de $8,600 mensuales, equivalentes a los 500 euros que reciben los finlandeses, para que no tengan la necesidad de trabajar mientras estudian como lo hacen nuestros normalistas.

Se debe dar a los alumnos alimentación gratuita de calidad, de la misma calidad de los alimentos y atención que se dan en la Universidad de Chapingo; alimentos de primera y naturales, nada envasado. Esto podría mejorar la situación de la misma comunidad en los ámbitos campesino y ganadero.

Se deberá poner a disposición de las zonas escolares, acorde en número a sus necesidades, psicólogos y trabajadores sociales, que se encarguen de ayudar a las familias a superar los problemas que impacten en la baja autoestima y baja concentración de los alumnos.


Se deberá prohibir, por ley, poner como secretarios de educación a políticos que no cuenten con experiencia en las aulas, tanto en el ámbito estatal como federal, creando para ello también la Ley del Servicio Profesional de Carrera.

Se deberá tener un control estricto y transparente, con acceso a la información pública, de cada peso y centavo que manejen las secretarías de educación estatal y federal, con penas de cárcel y de devolución de lo conducente a quienes incurran en actos ilegales en el manejo de los recursos.

Se deberá capacitar al personal encargado de los distintos departamentos de las secretarías de educación estatal y federal, corresponsabilizándolos de los resultados de la educación en general; es decir, los encargados de profesionalizar y elegir a los profesores deben correr la misma suerte de los docentes sustentantes si el índice de reprobación es mayor al 20 % por evaluación; si los profesores se van, se van los funcionarios ineptos también.

Se deberá capacitar y estimular a los profesores, no criminalizarlos, para que desempeñen de mejor manera su trabajo, bajo el escrutinio de un comité en donde participen especialistas, funcionarios públicos, un consejo de profesores y una comisión del Instituto de Evaluación; porque tal y como quedó planteado en estos momentos, las autoridades son juez y parte, con lo cual, y conociendo a los políticos, las buenas intenciones terminarán por desvirtuarse y corromperse. En esto tenemos un ejemplo magnífico: el caso del sistema educativo japonés.

Se debe prohibir, por ley, la participación en el proceso de evaluación de empresas privadas, llámense CENEVAL o cualquier otra, porque, como es natural para cualquier comerciante, a ellos les conviene que los profesores hagan la mayor cantidad de exámenes posibles; nada más cuidan y fomentan la expansión de su negocio.

Se debe permitir que los Consejos Técnicos Educativos tengan autonomía de decisión para elegir los mejores cursos y facilitadores, alejando las imposiciones de los gobernantes, los cuales en su turno, como si fueran las famosas complacencias al instante nos llenan de programas emergentes y pasajeros: Sabines nos mandó sus Objetivos de Desarrollo del Milenio (para ayudar a los más pobres, pero él se llevó el dinero con el que se les pudo ayudar) y actualmente ya tenemos el proyecto ERA (Escuela con Responsabilidad Ambiental), que viene a hacer más pesada la tarea docente.

La Secretaría de Educación deberá ofrecer un abanico de posibilidades de cursos a tomar, porque no todos los docentes necesitan lo mismo, y si se dan cursos obligatorios, para muchos será una pérdida de tiempo; es decir, se debe dar a los docentes libertad de elección de los cursos a tomar, según lo requieran.

Personal especializado deberá dar cursos a los padres de familia, con asistencia obligatoria, al menos una vez al año, para que asuman su corresponsabilidad en el proceso educativo de sus hijos. Los padres que no asistan deberán ser visitados por personal del DIF o los mismos hipotéticos trabajadores sociales de la zona escolar correspondiente, y suspenderse, si es el caso, el apoyo o apoyos que reciban del gobierno, en tanto no se presenten a las juntas obligatorias.

Se deberá erradicar el analfabetismo, porque un padre que no sabe leer y escribir puede apoyar muy poco a sus hijos en las labores escolares. Alfabetización que deberá ser realizada por maestros mexicanos, no por cubanos, como lo intentó hacer Juan Sabines, sin los resultados esperados, porque no se trata de copiar y pegar; los cubanos


viven una realidad diferente a la nuestra (también los grupos de alumnos que atienden son de 30, con dos profesores, y no saben trabajar con grupos más grandes). 

Se deberán integrar los grupos de alumnos de primaria por capacidades y no por edades. Esto que puede parecer una medida segregativa es menos lesiva que condenar a un alumno a sufrir la escuela, en vez de disfrutarla.

Una vez hechas estas reformas que involucran a todos los actores de la educación, bienvenida la evaluación. Si el gobierno me asegura las condiciones necesarias para hacer un buen trabajo, soy el primero en defender sus ideas de mejoramiento de la educación del país y con gusto le firmo mi renuncia si no sirvo para ser profesor. Lo que no se vale es que le quieran echar toda la culpa al chofer del autobús.

Ya para concluir, dejo la siguiente frase de Anita Lehikoinen, Secretaria Permanente del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia: Cuando planteamos grandes reformas educativas, siempre involucramos a los maestros y a los alumnos, no se trata de órdenes del gobierno que los educadores tienen que acatar, son reformas que hemos preparado juntos"

Gracias por su atención. Atentamente:

Un profesor que ama su trabajo docente.

P.D. Agradezco en todo lo que vale las enseñanzas de mis profesores, y a mi madre por haber sido responsable con mi educación, gracias a lo cual hoy puedo escribir esto, “aunque” haya estudiado en escuelas públicas.


REFERENCIAS

INEGI: www3.inegi.org.mx/Sistemas/temasV2/Default.aspx?s=est&c=17484 Consultada el 15 de septiembre de 2013. EL ECONOMISTA: eleconomista.com.mx/sociedad/2013/09/01/reprueban-primer-ano-enrique-pena-nieto eleconomista.com.mx/sociedad/2012/12/05/mexico-niveles-criticos-corrupcion-mundo eleconomista.com.mx/columnas/agro-negocios/2013/08/01/situacion-actual-pobreza-mexico Consultadas el 15 de septiembre de 2013. BANCO MUNDIAL: datos.bancomundial.org/indicador/GB.XPD.RSDV.GD.ZS Consultada el 15 de septiembre de 2013. LA CRÓNICA: www.cronica.com.mx/notas/2006/260924.html EL UNIVERSAL: www.eluniversal.com.mx/nacion/174443.html ARISTEGUI NOTICIAS: aristeguinoticias.com/2811/mexico/ocupa-mexico-lugar-100-en-calidad-educativa/ SUELDOS DE DIPUTADOS MEXICANOS: www.unionjalisco.mx/articulo/2013/05/03/politica/cuanto-ganan-los-diputadosy-senadores-en-mexico SUELDO DE LOS MINISTROS DE LA SCJN: www.proceso.com.mx/?p=288310 TRANSPARENCIA NACIONAL: www.tm.org.mx/cuanto-gastamos-en-educacion/. Consultada el 16 de septiembre de 2013 PRECIO DEL EURO: http://www.precioeuro.com/euro-hoy. Consultada el 16 de septiembre de 2013

El Fenómeno Finlandés, Video narrado por el Dr. Tony Wagner, académico de la Universidad de Harvard El Sistema Educativo Finlandés, documental producido por una cadena televisiva española. La Reforma Educativa, video del Colegio de México, comentado por el Dr. Manuel Gil Antón


Sobre la Educación en México