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es agradecemos mucho las despensas, pero nosotros queremos sembrar para tener nuestro propio sustento familiar, fue la voz insistente que escuchaban las religiosas teresianas en las localidades mayas que se beneficiaron con víveres repartidos, después del huracán “Wilma” en 1995. Desde ese entonces, arar la tierra maya ha sido todo un reto para 4 200 familias de 59 localidades de las 89 que conforman el municipio de Tizimín, en el estado de Quintana Roo. Después del paso de Wilma, las religiosas de la compañía de Santa Teresa de Jesús, buscaron los medios para poder ayudar a los damnificados después de la emergencia. Ante el clamor de los habitantes afectados por el desastre natural que estaban sumidos en pobreza extrema, nació la Fundación Ayuda para Ayudar AC, la cual tiene como misión, ser el puente y enlace entre las localidades y el gobierno federal. Aurora del Rivero Heredia, directora de la fundación, explicó que después de investigar en la Secretaría de Agricultura, ganadería, desarrollo rural, pesca y alimentación (Sagarpa) se encontraron con el proyecto denominado PROMAF, que otorga recursos a campesinos para sembrar hasta 20 hectáreas de maíz o frijol por cada sociedad de producción rural. La fundación se dio a la tarea de asesorar a los campesinos de esas tierras para que pudieran elaborar la solicitud ante dicha secretaría e implementó capacitación agrónoma para poder sembrar con alto rendimiento dejando atrás el tirar la semilla sin técnica.

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Cosechando dignidades en las tierras mayas Religiosas son puente y enlace para la captación de recursos federales GUADALUPE ESQUIVIAS

Tan solo el año pasado la Fundación Ayuda para Ayudar asesoró para obtener recursos federales y así sembrar 3 000 hectáreas de maíz y frijol. Orientó a las familias para la creación de hortalizas de rábano, sandía, perejil, calabacita, tomate, pepino y chile habanero. Después de recoger la cosecha los productores se encargan de comercializarla en las centrales de abasto de Cancún, Mérida y lugares aledaños a Tizimín. “En una hectárea de maíz siembran 50 000 plantas, cada una produce una mazorca, por la rapiña del pájaro y el mapache, se levantan durante la cosecha 30 mil. Para el financiamiento gubernamental se requiere que la comunidad forme un grupo y presente una escritura ante notario público que da el crédito a una sociedad de producción rural, hasta la fecha en la zona ya existen ocho de este tipo. Les ayudamos hacer el proyecto y lo presentamos

a la Sagarpa avalado por la Fundación”. La misión de la fundación Ayuda para Ayudar, es integral, al mismo tiempo que acompaña a los productores, capacita a las mujeres de las comunidades con cursos de equidad de género para que aprendan ahorrar en medio de la pobreza, ya que de poquito en poquito se llena el jarrito, asegura la directora.

Capacitación a mujeres Y además, les proporcionan herramientas para establecer nuevos modos de relacionarse con su pareja, ya que hay casos de mujeres que son violentadas por sus maridos debido al alcoholismo. Se les instruye para ser buenas administradoras del gasto familiar que se ve disminuido, sobre todo en los hogares en donde el varón tiene que salir a trabajar a Cancún y llega cada ocho días con menos sueldo por que en el transcurso se quedó en alguna


▶ En la procesadora para fabricar salsa de chile habanero trabajan 40 mujeres que han logrado mejorar la economía familiar

cantina. También se les dan cursos de talleres productivos con el fin de lograr el empoderamiento personal que después tenga como consecuencia el crecimiento de su familia. Los proyectos productivos impulsados desde la fundación han tenido gran éxito, uno de ellos, es dar utilidad al rastrojo (restos de tallos y hojas que quedan en el terreno tras cortar un cultivo) que anteriormente se tiraba, los especialistas enseñaron a picarlo y meterlo en bolsas negras para que se fermente y así poderlo vender a los ganaderos.

La salsa que cautivó a los italianos Otro de los proyectos exitosos de la región es la salsa Hash Kí (Muy sabrosa en maya) elaborada en una procesadora, que nació después de que en los meses de marzo y abril hay exceso de producción de chile habanero que no logra colocarse en el mercado. La “Muy sabrosa”, es una salsa hecha por 40 mujeres mayas de la comunidad de kikil y es 99.9% natural. Producen “La original” de tres niveles de picante, poco, mediano y mucho, “Kut Tamulado”, chile asado, “Chiltomate”, chile y tomate, “Acei-

te de habanero” y “Pasta verde y roja de chile”. La procesadora tiene la capacidad de producir 500 cajas diarias, pero se basa en los pedidos que se solicitan, a pesar de que falta comercializarla en más zonas, se vende en tiendas pequeñas y como kit artesanal en zonas turísticas del estado. Pero la calidad de este producto adquirió prestigio internacional siendo una de las

Radiografía social en zonas del Caribe

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e acuerdo con la Fundación Ayuda para Ayudar AC, la mujer es el pilar de la familia, pero existe mucho maltrato hacia ella por parte de sus esposos, los cuales tienen que emigrar a Cancún a laborar. La creación de

proyectos productivos ha frenado la migración y ha logrado mantener la unión familiar. Por lo tanto, el índice de alcoholismo y drogadicción ha disminuido. Los beneficios de las familias mayas al producir sus tierras se

pueden reflejar cuando los hijos pueden ir a estudiar a Valladolid, Cancún o Mérida. Tienen el capital para comprar un vehículo y sobre todo viven con dignidad, ya que dejan de pedir y producen su propia riqueza.

expositoras en el “Salón del Gusto” ubicado en Turín, Italia, que cada dos años reconoce a comunidades del alimento operantes en 130 países del mundo. En el 2012 las religiosas junto con las mujeres mayas acudieron y trasladaron 200 cajas de la “Hash Kí”, las cuales lograron vender. La meta es comercializarla en ese país, pero se carece de recursos, comenta Aurora del Rivero. La religiosa teresiana de 74 años de origen campechano, afirma que los retos de la Fundación Ayuda para Ayudar son muchos pero el inmediato es conseguir más recursos para los pequeños productores y para las mujeres. “Las religiosas ante los panoramas sociales de pobreza, deben atender a los pobres para que vivan con dignidad. Hoy hay otras formas de enseñar, muchas nos dedicamos a la educación en las escuelas, pero podemos instruir también fuera de ellas”. 21

Vida Nueva México 54 - En Vivo  

Fundación teresiana aporta bases para el desarrollo sustentable de comunidades de mujeres, campesinos e indígenas del sur del país