Issuu on Google+

PLIEGO

La comunicación eclesial despúes de Benedicto XVI

Los mensajes anuales del papa Benedicto XVI en las Jornadas Mundiales de la Comunicación trazaron una teología y una pastoral de los medios de comunicación JAVIER DARÍO RESTREPO Director Vida Nueva Colombia

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 23

4/15/2013 11:10:32 AM


PLIEGO

Los mensajes del Papa descubrieron otra dimensión de los medios y de la pastoral

E

l papa Benedicto XVI llevó el proceso de búsqueda y de asimilación pastoral de los medios de comunicación a su más alto nivel. En sus mensajes anuales, para la Jornada de las Comunicaciones Sociales, dejó un pensamiento claro, profundo y comprensivo de las tecnologías de la comunicación, y de las posibilidades de la pastoral a través de los medios. Además tendió un puente entre la desarrollada tecnología de los medios de comunicación y la teología. Su pensamiento en esta materia abrió nuevos caminos para la pastoral y la teología.

La comunicación como camino hacia la comunión Por primera vez un Papa trinó desde el Vaticano y, sometido a la dictadura de los 140 caracteres, envió un mensaje pastoral a los seguidores de todo el mundo que se habían inscrito en su cuenta de Twitter. Ese mensaje le daría la vuelta al planeta a través de los medios de comunicación que registraron sus palabras y su imagen en el momento en que, inclinado sobre su tableta, digitaba su mensaje. No fue un acto aislado; hacía parte de un proceso pastoral de seguimiento

y de estudio pastoral de los medios de comunicación, con motivo de la fiesta de san Francisco de Sales, el 24 de enero, fecha de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. De los ocho mensajes difundidos durante su pontificado, cuatro fueron reflexiones dedicadas a la tecnología digital y a sus aplicaciones pastorales. Todos estos mensajes tuvieron que ver con la comunicación en la Iglesia, un tema en el que Benedicto XVI retomó el texto conciliar Inter Mirifica, para enriquecerlo con sus enfoques y aplicaciones. Así, los ocho mensajes publicados entre el 24 de enero de 2006 y el de 2013 marcaron una línea de progreso del pensamiento de la Iglesia sobre comunicación en el mundo de hoy. En esos documentos el Papa va más allá de la simple consideración de los medios de comunicación como instrumentos para la acción pastoral. Al relacionarlos con la comunicación que acerca a las comunidades y que culmina en la comunión, los medios adquieren otra dimensión. Dejan de ser los elementos y productos de la tecnología y se revelan como expresiones y creación del espíritu del hombre. Dos de los mensajes, el que se ocupa del impacto de los medios en los niños y el que se dirige a los sacerdotes,

enfrentados al mundo digital, fueron escritos desde una profunda preocupación pastoral, que excede la simple visión de lo técnico o cualquier intención instrumentalizadora de los medios. Uno de estos mensajes, el de 2012, sorprende por la densidad y belleza de las reflexiones sobre los medios al enmarcarlos en la consideración sobre las relaciones entre palabra y silencio. Al continuar su discurso sobre los medios en este Mensaje, denuncia una comunicación a la que la tecnología ha llenado de ruido. Es parte de la operación rescate de lo esencial del acto comunicativo, potenciado por la tecnología. Aquí recuerda el Papa que la comunicación necesita silencio para

24

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 24

4/15/2013 11:10:40 AM


que los humanos se escuchen y puedan dialogar y acercarse; de ahí la propuesta de un ecosistema que armonice el silencio, las palabras y los sonidos. Ha sido, pues, un Magisterio para nuestro tiempo, sobre una de las actividades que más cabalmente definen a los hombres de hoy, y sobre una realidad que marca la vida de la Iglesia tanto como la misma encarnación, definida por el mismo Papa como un acto de comunicación: “la autocomunicación de Dios en Cristo”.

La comunicación Citando su homilía para la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia (2108-05) el Papa en su mensaje sobre la comunicación relaciona ese deseo de propagarse a los demás de quien comunica con “la autocomunicación de Dios en Cristo”. Es una definición que acerca lo comunicativo al misterio

mismo de la encarnación, trastrueca imágenes y conceptos excesivamente determinados por lo tecnológico. La comunicación aparece, por tanto, como una corriente de amor que recorre toda la teología y que, comenta el Papa, “pone en movimiento todos los aspectos de nuestra vida como cristianos”. Esta visión de la comunicación se ampliaría en el Mensaje de 2012 sobre la relación silencio y palabra que, de acuerdo con Benedicto XVI, se integran

Los medios son promoción de diálogo, intercambio de conocimientos, expresión de solidaridad

recíprocamente y le dan valor y significado a la comunicación. Ve el Papa claras manifestaciones de esa unión del silencio y la palabra en la tecnología digital. Los motores de búsqueda y las redes sociales, señala, son el punto de partida en la comunicación para muchas personas que buscan consejo, sugerencias, informaciones. Y agrega: “el silencio es precioso para el descubrimiento, para reconocer e identificar las preguntas verdaderamente importantes”. En el mismo mensaje reaparece la definición de comunicación: “aprender a comunicar quiere decir aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar. Silencio y palabra son elementos esenciales e integrales de la acción comunicativa de la Iglesia”.

Los medios de comunicación Los medios de comunicación son “instrumentos ordinarios de expresión y de contacto”, señala el Papa en su Mensaje de 2010. Ya los había definido el año anterior como un verdadero don para la humanidad, para servicio de todos los seres humanos, sobre todo de los más necesitados y vulnerables, “facilitan la conexión, la comunicación, y la comprensión entre las personas, y las comunidades los utilizan para crear comunidades y redes; para buscar información y noticias, para compartir ideas y opiniones”. Es notorio el entusiasmo del Papa por el papel de los medios cuando acercan y acortan distancias entre los humanos. Anota el mismo mensaje de 2009 que las nuevas tecnologías responden al deseo fundamental de las personas de estar en relación unas con otras. Observa que esta multiplicación de acercamientos y relaciones personales 25

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 25

4/15/2013 11:10:44 AM


PLIEGO no es solo una respuesta a la tecnología. Este es el aspecto de los medios de comunicación que el Papa destaca con mayor frecuencia en sus mensajes. Registra en el Mensaje de 2009 que los jóvenes especialmente se han dado cuenta del enorme potencial de los nuevos medios para facilitar la conexión, la comunicación y la comprensión entre las personas y las comunidades, y los utilizan para estar en contacto con sus amigos, para encontrar nuevas amistades, para crear comunidades y redes, para buscar información y noticias, para compartir sus ideas y opiniones. En el mismo mensaje anota que esa necesidad de acercamiento a los otros es una respuesta a la llamada divina, una llamada que está grabada en nuestra naturaleza de seres creados a imagen y semejanza de Dios, el Dios de la comunicación y de la comunión. En el mensaje de 2013, dedicado a las redes sociales, destaca esta función de acercamiento: “Las redes se convierten así, cada vez más, en parte del tejido de la sociedad en cuanto que unen a las personas en virtud de estas necesidades fundamentales. Las redes sociales se alimentan, por tanto, de aspiraciones radicadas en el corazón del hombre”. La idea de unos medios que propician la solidaridad, vuelve en el Mensaje de 2008 en que el Papa los ve en el punto medio entre el protagonismo y el servicio. Uno de esos servicios es este: “No son solamente para la difusión de las ideas, sino que también pueden y deben ser instrumentos al servicio de un mundo más justo y solidario”.

Búsqueda de la verdad Según la visión del Papa estos medios que acercan, que propician la solidaridad y crean las condiciones para la amistad son, además, según anota en el Mensaje de 2006, instrumentos poderosos para la búsqueda y el encuentro de la verdad, facilitan el intercambio de información, facilitan una gran mesa redonda para el diálogo, facilitan el reporte preciso de los encuentros, la explicación completa de los hechos de interés público y la

presentación justa de diversos puntos de vista. Cuando en el Mensaje de 2009 reflexionó sobre las nuevas tecnologías, dirigió la atención hacia el ciberespacio que, aseguró, permite encontrarse y conocer los valores y tendencias de los otros a través del diálogo que debe estar basado en un búsqueda sincera y recíproca de la verdad, para potenciar el desarrollo en la comprensión y en la tolerancia. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias, es más bien, la búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. A dichos fines se encaminan nuestras decisiones y el ejercicio de nuestra libertad, y en ellos -la verdad, el bien y la bellezaencontramos la felicidad y la alegría. Hay una verdad que emerge clara y admirable, especialmente con ayuda de los medios digitales que, dice el Papa en el Mensaje de 2008, están modificando el rostro mismo de la comunicación para hacer más visibles las líneas esenciales e irrenunciables de la verdad sobre la persona humana. El Papa al admirar “tantos productos editoriales y programas de ficción de calidad” destaca cómo en ellos se reconocen y son adecuadamente representadas la belleza y la grandeza de la persona, incluyendo su dimensión religiosa. En el mismo mensaje Benedicto XVI exalta el papel que cumplen los medios cuando contribuyen de modo decisivo a la alfabetización y a la socialización, así como al desarrollo de la democracia y al diálogo entre los pueblos”. Sin su aportación sería realmente difícil favorecer y mejorar la comprensión entre las naciones, dar

alcance universal a los diálogos de paz, garantizar al hombre el bien primario de la información, asegurando a la vez la libre circulación del pensamiento, sobre todo en orden a los ideales de solidaridad y justicia social”.

Las zonas claras de los medios Como sucede con todos los instrumentos a disposición de los humanos, de esos medios se obtiene lo que quieren sus usuarios. En el Mensaje de 2006 el Papa señala esa realidad bifronte de los medios: “aunque los diversos instrumentos de comunicación social facilitan el intercambio de información, ideas y entendimiento mutuo entre grupos, también están teñidos de ambigüedad. Paralelamente a que facilitan una gran mesa redonda para el diálogo, algunas tendencias dentro de los medios engendran una forma de monocultura que oscurece el genio creador, reduce la sutileza del pensamiento complejo y desestima la especificidad de prácticas culturales y la particularidad de la creencia religiosa”.

Las zonas oscuras Después de enumerar todas las positivas posibilidades de los medios, el Papa llama la atención, con celo pastoral, sobre los malos usos y riesgos

26

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 26

4/15/2013 11:10:48 AM


Las redes sociales, además de instrumentos de evangelización, pueden ser factor de desarrollo humano

que se multiplican alrededor de esos medios. Advierte en el Mensaje de 2011 sobre la era digital, “¿Quién es mi prójimo en este nuevo mundo? ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quienes encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo ‘diferente’ al que vivimos? ¿Dedicamos tiempo a reflexionar críticamente sobre nuestras decisiones y a alimentar relaciones humanas que sean realmente profundas y duraderas? Es importante recordar siempre que el contacto virtual no puede y no debe sustituir el contacto humano directo en todos los aspectos de nuestra vida”. Advierte a los agentes de pastoral, deslumbrados por la novedad y el poder de lo digital: existe un estilo cristiano de presencia también en el mundo digital, caracterizado por una comunicación franca y abierta, responsable y respetuosa con el otro. Comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no solo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino también dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso

cuando no se hable explícitamente de él. Así mismo tampoco se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia. En su examen crítico de los medios el Pontífice descubre zonas oscuras: “Existe el peligro de que se transformen en sistemas dedicados a someter al hombre a lógicas dictadas por los intereses dominantes del presente, es el caso de la comunicación usada para fines ideológicos o para la venta de productos de consumo mediante una publicidad obsesiva. A veces no se duda en recurrir a la transgresión, la vulgaridad y la violencia, o al apoyo de modelos de desarrollo que en vez de disminuir el abismo tecnológico entre los países pobres y los ricos, lo aumentan. Abren enormes posibilidades de mal que antes no existían”. A estas señales de peligro que el Papa detecta en los medios en su Mensaje de 2008, se pueden agregar sus llamadas de atención del Mensaje de 2007 cuando escogió como tema: “los niños y los medios de comunicación social”. Al observar el influjo penetrante de los medios; su marca profunda en el entorno culturaly su influencia formativa que se contrapone a la de la escuela, de la Iglesia e incluso la del hogar el Papa encuentra dos perspectivas: “la formación de los

niños por parte de los medios, y la formación de los niños para responder adecuadamente a los medios”. Admite y observa que los medios de comunicación enfrentan presiones sicológicas y especiales dilemas éticos, viendo cómo a veces la competencia comercial fuerza a relajar sus estándares. En estos ocho mensajes el examen papal de los medios de comunicación obedece a un propósito claro: conocerlos, mirarlos con ojo crítico, descubrir sus potencialidades -las positivas y las negativas- para descubrir, finalmente, las posibilidades pastorales que ofrecen y que van más allá de un uso de oportunidad. El Papa advirtió sobre el riesgo de un uso dictado sobre todo por la mera exigencia de hacerse presentes y considerando internet solamente como un espacio que debe ocuparse.

La pastoral de los medios Dentro de la mirada común de los pastores sobre los medios, cundió la idea de que había que estar ahí, en la radio, en la televisión, en el cine o en los periódicos, sin claridad sobre el objeto y el modo de esa presencia y con la vaga pretensión del colonizador que planta una cerca o levanta un rancho para reafirmar presencia y posesión. La idea del Papa sobre la presencia de la Iglesia en los medios es más ambiciosa que eso, afirma que la cultura de las redes sociales y los cambios en las formas y los estilos de la comunicación suponen todo un desafío para quienes desean hablar de verdad y de valores. Hablando de los usos de las redes sociales, el Papa afirma con todo vigor: “Los creyentes animan a todos a mantener vivas las cuestiones eternas sobre el hombre, que atestiguan su deseo de trascendencia y la nostalgia por formas de vida auténticas, dignas de ser vividas. Esta tensión espiritual típicamente humana, es precisamente la que fundamenta nuestra sed de verdad y de comunión, que nos empuja a comunicarnos con integridad y honradez”. En su último mensaje sobre el tema, volvió sobre esta utilización de las redes sociales que manifestó ofrecen 27

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 27

4/15/2013 11:10:51 AM


PLIEGO al hombre de hoy ocasiones para orar, meditar y compartir la Palabra de Dios. Pero estas redes pueden, así mismo abrir las puertas a otras dimensiones de la fe. De hecho, muchas personas están descubriendo, precisamente por un contacto que comenzó en la red, la importancia del encuentro directo, de la experiencia de comunidad o también de peregrinación. En este mensaje reiteró la recomendación pastoral: utilizar los nuevos lenguajes no tanto para estar al paso con los tiempos, sino para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos. En el ambiente digital la palabra escrita se encuentra con frecuencia acompañada de imágenes y sonidos. Una comunicación eficaz como las parábolas de Jesús ha de estimular la imaginación y la sensibilidad afectiva de aquellos a quienes queremos invitar a un encuentro con el misterio del amor de Dios. Cree el Papa que los nuevos medios digitales permiten una pastoral que haga vivo y actual a Dios en la realidad de hoy. Esto escribió en el mensaje de 2010 en el que enseñó cómo el uso oportuno y competitivo de estos medios permite a la Iglesia ayudar a las personas de hoy a descubrir el rostro de Cristo. Según el Papa, el sacerdote que use estas técnicas debe transparentar más que la mano de un simple usuario de los medios, su corazón consagrado que dé alma no solo al compromiso pastoral que es lo propio, sino al continuo flujo comunicativo de la red. El lenguaje del Papa en este mensaje del año 2010 adquiere vigor y belleza para afirmar el sentido de la acción pastoral en internet: “La Palabra podrá así navegar mar adentro hacia las numerosas encrucijadas que crea la tupida red de autopistas del ciberespacio y afirmar el derecho de ciudadanía de Dios en cada época, para que Él pueda avanzar a través de las nuevas formas de comunicación por las calles de las ciudades y detenerse ante los umbrales de las casas y de los corazones y decir de nuevo ‘estoy a la puerta llamando. Si alguien oye y me abre, entraré y cenaremos juntos”.

En el discurso papal se unen el poder de los nuevos medios y las claves de su propuesta pastoral para una Nueva Evangelización. Una primera clave enunciada bajo la imagen del “pórtico de los gentiles”, orienta la acción pastoral de la Iglesia hacia los que se han alejado y a los que siempre han estado fuera. “Una pastoral en el mundo digital está llamada a tener en cuenta a quienes no creen y desconfían, pero que llevan en el corazón los deseos de lo absoluto y de verdades perennes, pues esos medios permiten entrar en contacto con creyentes de cualquier religión, con no creyentes y con personas de todas las culturas. Así como el profeta Isaías llegó a imaginar una casa de oración para todos los pueblos, quizás sea posible imaginar que podamos abrir en la red un espacio -como el patio de los gentiles del templo de Jerusalem- también a aquellos para quienes Dios sigue siendo un desconocido”. Es significativa la insistencia del Papa en que la actitud de los pastores en relación con los medios de comunicación esté alejada del mero uso utilitario de la tecnología. Exhorta a unirse a la red no simplemente para satisfacer el deseo de estar presentes sino porque esta red es parte integrante de la vida humana. Señala que la verdad del Evangelio no puede ser objeto de consumo ni de disfrute superficial, sino un don que pide una respuesta libre. Esa verdad, incluso cuando se proclama en el espacio virtual de la red, está llamada siempre a encarnarse en el mundo real y en relación con los rostros concretos de los hermanos y hermanas con quienes compartimos la vida cotidiana. Por eso, agrega, siguen siendo fundamentales las relaciones humanas directas en la transmisión de la fe. El Papa es consciente de que en el uso de los medios pueden darse actitudes extremas, las mismas que desvirtúan el ejercicio pastoral, solo que potenciadas por la tecnología digital. Por tanto advierte que hemos de tomar conciencia sobre todo, de que el valor de la verdad que deseamos compartir no se basa en la popularidad o la cantidad de atención que provoca. Debemos darla a conocer en su integridad, mas que intentar hacerla aceptable, quizás desvirtuándola. Debe transformarse en

alimento cotidiano y no en atracción de un momento”. Y explica en el Mensaje de 2013: “es natural que quien tiene fe desee compartirla con respeto y sensibilidad, con las personas que encuentra en el ambiente digital. Pero en definitiva los buenos frutos que el compartir el Evangelio puede dar, se deben más a la capacidad de la Palabra de Dios de tocar los corazones, que a cualquier esfuerzo nuestro. La confianza en el poder de la acción de Dios debe ser superior a la seguridad que depositemos en el uso de los medios humanos”.

Las potencialidades de los medios No es el medio el que da vida o fuerza a la palabra, es el usuario de la poderosa tecnología, quien la orienta y corrige sus inclinaciones naturales: “en el ambiente digital, en el que con facilidad se alzan voces con tonos demasiado fuertes y conflictivos, y donde a veces se corre el riesgo de que prevalezca el sensacionalismo, estamos llamados a Quizás sea posible abrir en la red un espacio como el del patio de los gentiles para aquellos que ven a Dios como un desconocido

28

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 28

4/15/2013 11:10:53 AM


un atento discernimiento. Y recordemos a este respecto, que Elías reconoció la voz de Dios no en el viento fuerte e impetuoso, ni en el terremoto o el fuego, sino en el susurro de una brisa suave”. En la perspectiva del Papa, la pastoral debe aspirar a introducir en la red sus propios valores y dinamismo. Ha de ser un elemento activo: “En las redes sociales se pone de manifiesto la autenticidad de los creyentes cuando comparten la fuente profunda de su esperanza y de su alegría: la fe en el Dios rico en misericordia y en amor, revelado en Jesucristo. Este compartir consiste no solo en la expresión explícita de la fe, sino también en el testimonio, es decir, en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él”. Aún le encuentra el Papa nuevas aplicaciones pastorales a la nueva tecnología, acusada de “intensificar la naturaleza destructiva del individualismo radical”, según

expresión del filósofo Gordon Graham. Por el contrario, afirma el Pontífice, las redes sociales además de instrumento de evangelización, pueden ser un factor de desarrollo humano. Por ejemplo, en algunos contextos geográficos y culturales en los que los cristianos se sienten aislados, las redes sociales permiten fortalecer el sentido de su efectiva unidad con la comunidad universal de los creyentes. Las redes ofrecen la posibilidad de compartir fácilmente los recursos espirituales y litúrgicos y hacen que las personas puedan rezar con un renovado sentido de cercanía con quienes profesan la misma fe. La implicación auténtica e interactiva con las cuestiones y las dudas de quienes están lejos de la fe, nos deben hacer sentir la necesidad de alimentar con la oración y la reflexión nuestra fe en la presencia de Dios y también nuestra caridad activa. “Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad soy como bronce que suena o címbalo que retiñe” (I Col, 13, 1).

Los “cómo” de la comunicación ¿Cómo pueden alcanzarse los ambiciosos objetivos descritos por el Papa? Porque en buena parte se trata de liberar esta tecnología de su proclividad a lo superficial, a lo individualista, al ejercicio abusivo del poder y a la instrumentalización de los seres humanos. Siendo, por naturaleza, un medio para comunicar, es decir, para unir a los que se encuentran dispersos e incomunicados, ha llegado a ser, en ocasiones, motivo de separación y de alejamiento, promotor de discordias y no de concordia. ¿Cómo convertirlo en medio eficaz para alcanzar objetivos

como los que ha enumerado y descrito el Papa? Él dedica partes de sus mensajes a responder esa pregunta: 1. En primer lugar, apunta con gran realismo: “para ello (el sacerdote) ha de unir el uso oportuno y competente de tales medios, adquirido también en el período de formación con una sólida preparación teológica, a una honda espiritualidad sacerdotal, alimentada por un constante diálogo con el Señor. En el contacto con el mundo digital, el presbítero debe transparentar, más que la mano de un simple usuario de los medios, su corazón de consagrado que da alma no solo al compromiso pastoral que le es propio, sino al continuo flujo comunicativo de la ‘red’”. 2. Más adelante vuelve sobre la necesaria competencia unida a la disposición del espíritu: “¿Quién mejor que un hombre de Dios puede desarrollar y poner en práctica a través de la propia competencia en el campo de los nuevos medios digitales, una pastoral que haga vivo y actual a Dios en la realidad de hoy? ¿Quién mejor que él para presentar la sabiduría religiosa del pasado como una riqueza a la que recurrir para vivir dignamente el hoy y construir adecuadamente el futuro? Quien trabaja como consagrado en los medios, tiene la tarea de allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y a sus auténticas necesidades espirituales. Le corresponde ofrecer a quienes viven este nuestro tiempo digital, los signos necesarios para reconocer al Señor, darles la oportunidad de educarse para la espera y la esperanza”. (Mensaje de 2013) 29

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 29

4/15/2013 11:10:57 AM


PLIEGO Son pues calidades necesarias la oportunidad, la competencia, la preparación teológica, todo ello apoyado en una honda espiritualidad. 3. Citando a san Pablo (Romanos 10, 11.13.15) pregunta: “¿cómo van a invocarlo si no creen en Él? ¿Cómo van a creer si no oyen hablar de El? ¿Y cómo van a oír sin alguien que les predique? ¿Y cómo van a predicar si no los envían?” “Las vías de la comunicación abiertas por las conquistas tecnológicas se han convertido en un instrumento indispensable para responder adecuadamente a estas preguntas que surgen en un contexto de grandes cambios culturales, que se notan especialmente en el mundo juvenil. En verdad, el mundo digital, ofreciendo medios que permiten una capacidad de expresión casi ilimitada, abre importantes perspectivas y actualiza la exhortación paulina: ‘¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!’. Así pues, con la difusión de esos medios, la responsabilidad del anuncio no solamente aumenta, sino que se hace más acuciante y reclama un compromiso más auténtico y eficaz. A este respecto el sacerdote se encuentra como al inicio de “una nueva historia”, porque en la medida en que estas nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas, y cuanto más se amplíen las fronteras del mundo digital, tanto más se verá llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo

para poner dichos medios al servicio de la Palabra”. Se trata, pues, de acompañar la competencia técnica con la voluntad apasionada de potenciar con estos medios el anuncio de la Palabra. En el Mensaje de 2006 trajo a cuento los tres pasos que, según Juan Pablo II son necesarios para el servicio que los medios deben prestar al bien común: formación, participación y diálogo. 4. “La formación en el uso responsable y crítico de los medios ayuda a las personas a utilizarlos de modo inteligente y apropiado. El profundo impacto que los medios electrónicos en particular ejercen al generar un nuevo vocabulario e imágenes que introducen tan fácilmente en la sociedad, no habría de ser sobrevalorado. Precisamente porque los medios contemporáneos configuran la cultura popular, ellos mismos deben sobreponerse a toda tentación de manipular especialmente a los jóvenes, y por el contrario, deben impulsarse en el deseo de formar y servir. De este modo ellos protegen en vez de erosionar el tejido de la sociedad civil, tan valioso para la persona humana”. 5. “La participación en los medios surge de su naturaleza, son un bien destinado a toda persona. Como servicio público, la comunicación social requiere de un espíritu de cooperación y corresponsabilidad con escrupulosa atención en el uso de los recursos públicos, incluyendo el recurso a marcos normativos y a otras

medidas o estructuras diseñadas para lograr este objetivo”. 6. “Finalmente los medios de comunicación deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brindan la promoción del diálogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcción de la civilización del amor que toda persona anhela”. 7. En el Mensaje de 2011 subrayó el Papa otro “cómo” de la comunicación. “Transmitir información en el mundo digital significa cada vez más introducirla en la red social en la que el conocimiento se comparte en el ámbito de intercambios personales. Se relativiza la distinción entre el productor y el consumidor de información, y la comunicación ya no se reduce al intercambio de datos, sino que se desea compartir. Esta dinámica ha contribuido a una renovada valoración del acto de comunicar considerado sobre todo, como diálogo, intercambio, solidaridad y reacción de relaciones positivas. Por otro lado todo ello tropieza con algunos límites típicos de la comunicación digital: una interacción parcial, la tendencia a comunicar solo algunas partes del propio mundo interior, el riesgo de construir una cierta imagen de sí mismos que suele llevar a la autocomplacencia”. Si bien el Papa insiste en la necesidad de la capacitación y competencia técnica, destaca factores como este de la voluntad de compartir que hace parte de una actitud interior, necesaria para el uso pastoral de los medios. Ningún Papa había llegado al fondo de las tecnologías de la comunicación, y en especial de la digital, como lo hizo Benedicto XVI. Sus mensajes para las Jornadas de las Comunicaciones descubrieron otra dimensión de los medios, propusieron una nueva pastoral de las comunicaciones, como extensión de esa línea que atraviesa toda la teología, la Escritura, la pastoral de la Palabra y de los sacramentos, que es la comunicación como camino hacia la comunión.

30

034-23_30_PLIEGO COLOMBIA_74_alta 30

4/15/2013 11:10:57 AM


La comunicación eclesial despúes de Benedicto XVI