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MUNDO LATINO: Poetas de allá y de acá Por: Margarito Cuéllar La poesía es siempre una suma de fa-

buladores que por lo regular encuentran cómplices en todas partes. Y los encuentros de poesía casi siempre multiplican esa hermandad, surgida a la luz de la palabra, la música, el pan y la sal. Aunque también es posible que los encuentros o festivales se conviertan en círculos viciosos o en oficinas de relaciones públicas. Supe de Poetas del Mundo Latino en 2000. Esa vez, la majestuosidad colonial de Oaxaca, recibió a una treintena de poetas de al menos 20 países. El festival fue dedicado a Juan Gelman, quien ese mismo año recibiría el Premio de Literatura Juan Rulfo, noticia que se dio dentro de las jornadas del encuentro. Andaban ahí Marosa Di Giorgio, Jorge Boccanera, María Baranda, Carmen Boullosa, Víctor Manuel Cárdenas, Francisco Cervantes, Antonio del Toro, Juan Domingo Arguelles, Eduardo Espina, Jorge Esquinca, Enrique Fierro, Alexis Gómez Rosa, Ulalume González de León, Silvia Tomasa Rivera, Marcelo Uribe, Coral Bracho, Darío Jaramillo Agudelo, Jesús Munárriz, Eduardo Langagne, Ana María Rodas, Affonso Romano de Sant’Anna, Javier Sicilia, Valeriu Stancu, Consuelo Tomás Fitzgerald y Jorge Valdez DíazVélez, entre otros. Había lecturas en recintos abiertos y cerrados. La poesía era bien recibida por los oaxaqueños. Los poetas se perdían por las calles de la entonces apacible ciudad, se sumergían en sus mercados, comían chapulines o admiraban el ritmo de las bailarinas de la Guelaguetza, capaces de

sostener en la cabeza lo mismo una piña que una olla enorme, y sin perder el paso en la danza. Habíamos hecho un viaje de cinco o seis horas en autobús. El cuartel general de los poetas del Mundo Latino ha sido casi siempre el hotel Stanza, por Álvaro Obregón, a unas cuadras de la Casa del Poeta Ramón López Velarde. Hacer alto a una hora de la capital oaxaqueña para comer, al ritmo de una banda de música de niños descalzos que había caminado horas para dar la bienvenida a los poetas con sus notas es algo difícil de olvidar. Lo mismo que los sabores y aromas de la comida oaxaqueña. Los animadores de este encentro han sido siempre Víctor Sandoval y Marco Antonio Campos, bajo la operación discreta y precisa de Sanda Racotta. La institución que abriga el evento es el Seminario de Cultura Mexicana, que desde su creación, en 1986, ha ido sumando instituciones y organismos que han hecho crecer el encuentro. En mayor o menor grado, la UNAM, el INBA y la Secretaría de Relaciones Exteriores se sumaron desde el principio a darle vida al recién nacido. La idea de un festival con estas características, surgió en la primavera de 1986. A Sandoval y a Campos les latía la idea de hacer un festival distinto, que no existiera en otros países y que congregara a poetas cuya raíz fuera el mundo latino. Para el otoño de ese año, la Escuela Nacional Preparatoria y la sala Manuel M. Ponce de Bellas Artes eran anfitrionas de la primicia.

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En los primeros años los poetas del mundo latino fueron de la seca a la meca. Querétaro, Zacatecas, de nuevo la Ciudad de México, Guadalajara y otras sedes. En 1994 no hubo festival. Se retomó en 1999, a través del Seminario de Cultura Mexicana. “Fue tal la repercusión y la resonancia del primer encuentro, que se decidió institucionalizarlo. Resultado: el segundo fue tan exitoso como el primero. Sandoval, con su habitual perseverancia, ha sido el alma secreta y discreta de estos encuentros”, ha dicho Marco Antonio Campos.* En el año 2000 el encuentro se hermanó al festival de Trois Rivière, en Quebec. Poetas mayores alternan con autores menos notables, se le da su lugar a la poesía mexicana y los poetas jóvenes alternan con sus maestros. Oaxaca fue la sede del encuentro durante tres años, de 1999 al 2001. A partir del 2002 lo ha sido Morelia. Tuve oportunidad de estar por segunda vez en el festival en 2009. Para entonces el encuentro había crecido. Tenía raíces y ramas. Los poetas iban del Centro Cultural Clavijero al Teatro Ocampo, se perdían por los mercados morelianos o en las calles de Pátzcuaro y Uruapan. Contaba ahora con un premio de poesía y el Encuentro se dedicaba a un poeta. Ese año el premio lo recibió el mexicano Juan Bañuelos. Y el poeta homenajeado fue el peruano Antonio Cisneros. Entre estas aguas, Poetas del Mundo Latino 2009, reúne a los poetas participantes ese año, agrupados por Mario Meléndez y el

Mundo Latino  
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Revista Posdata edicion Octubre 2010

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