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Política para la salvaguardia y la protección de menores y adultos vulnerables

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Este documento es el resultado del trabajo del equipo internacional del Movimiento Eucarístico Juvenil (Red Mundial de Oración del Papa) preparado entre abril de 2019 y julio de 2020. Coordinación Giulia Bianchi

Puede ser copiado y distribuido libremente, siempre que incluya una referencia a su origen. La versión digital puede descargarse de www.oraciondelpapa.va

Versión 1.0

31 de julio de 2020, San Ignacio de Loyola

Anexo 4.A

Referencias bibliográficas

Este documento ha sido preparado a partir de la contribución de los equipos nacionales del MEJ y de otros manuales, desarrollados por grupos de trabajo vinculados a la Compañía de Jesús. La referencia a estos textos ha sido fundamental en el desarrollo de nuestra política. A continuación, figuran las referencias bibliográficas de estos documentos:

MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018);

Guía Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil (Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002);

Policy for Safeguarding Children and Vulnerable Adults (Australian Province of the Society of Jesus, 2015); Jesuit Procedures for Safeguarding Children (Irish Province of the Society of Jesus, 2017);

JRS Child Safeguarding Policy (Jesuit Refugee Service, 2017).

Declaración de intenciones

Cualquier forma de abuso sexual, de poder y de conciencia, o de violencia de género, constituye una violación de los valores fundamentales de la Iglesia Católica, como lo afirmó el Papa Francisco en su carta "Al Pueblo de Dios" (agosto de 2018)1:

«Nunca será poco todo lo que se haga para generar una cultura capaz de evitar que estas situaciones no solo no se repitan, sino que no encuentren espacios para ser encubiertas y perpetuarse. El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor, por eso urge reafirmar una vez más nuestro compromiso para garantizar la protección de los menores y de los adultos en situación de vulnerabilidad.»

La Red Mundial de Oración del Papa (que incluye el Movimiento

Eucarístico Juvenil – MEJ) se adhiere plenamente a las palabras del Santo Padre. En consecuencia, prohíbe a sus dirigentes y colaboradores (véase Receptores) que se involucren en abusos sexuales, de poder y de conciencia (véase Definiciones) con Menores y Adultos Vulnerables.

1 Carta del Santo Padre Francesco al Pueblo de Dios: http://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2018/documents/papafrancesco_20180820_lettera-popolo-didio.html

Como se establece en los estatutos (2020) 2 de la obra pontificia Red Mundial de Oración del Papa (marzo de 2018), los Directores y Coordinadores Nacionales son nombrados por el Director Internacional para la misión pastoral y espiritual que se les ha confiado. Los demás gestores o colaboradores dependen de cada oficina nacional en el plano jurídico y en lo que respecta a la difusión de información sobre la prevención, la capacitación y los procedimientos relativos a los abusos.

2 https://www.popesprayer.va/es/

Introducción

Este documento y los dos siguientes (Dimensión

Procedimental y Dimensión Formativa) han sido elaborados por la Red Mundial de Oración del Papa (que incluye el Movimiento

Eucarístico Juvenil) para responder a la invitación del Papa

Francisco de "ofrecer propuestas e iniciativas encaminadas a mejorar las normas y procedimientos para la salvaguardia y la protección de todos los menores y adultos vulnerables" (2015)3. El Santo Padre subrayó la importancia de este tema en dos cartas fundamentales (véase en los Anexos 1 y 2 las cartas completas del Santo Padre), una escrita en febrero de 2015 y la otra en agosto de 2018.

«“Si un miembro sufre, todos sufren con él” (1 Co 12,26).

Estas palabras de san Pablo resuenan con fuerza en mi corazón al constatar una vez más el sufrimiento vivido por muchos menores a causa de abusos sexuales, de poder y de conciencia cometidos por un notable número de clérigos y personas consagradas. Un crimen que genera hondas heridas de dolor e impotencia; en primer lugar, en las víctimas, pero también en sus familiares y en toda la comunidad, sean creyentes o no creyentes. Mirando hacia el

3 http://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2015/documents/papafrancesco_20150202_lettera-pontificia-commissione-tutela-minori.html

pasado nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y buscar reparar el daño causado. Mirando hacia el futuro nunca será poco todo lo que se haga para generar una cultura capaz de evitar que estas situaciones no solo no se repitan, sino que no encuentren espacios para ser encubiertas y perpetuarse. El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor, por eso urge reafirmar una vez más nuestro compromiso para garantizar la protección de los menores y de los adultos en situación de vulnerabilidad.»

Papa Francisco (20 Agosto 2018)4

«En marzo del año pasado instituí la Pontificia Comisión para la tutela de menores, anunciada ya en diciembre de 2013, con el fin de ofrecer propuestas e iniciativas orientadas a mejorar las normas y los procedimientos para la protección de todos los menores y adultos vulnerables. [...] Pido vuestra colaboración plena y atenta [...] mediante un intercambio mutuo de “praxis virtuosas” y de programas de educación, formación e instrucción por lo que se refiere a la respuesta que se ha de dar a los abusos sexuales.»

Papa Francisco (2 Febrero 2015)5

4http://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2018/documents/papafrancesco_20180820_lettera-popolo-didio.html

En consecuencia, el Padre General Adolfo Nicolás no dudó en responder a estas dos cartas con una nueva carta (mayo de 2015)

dirigida a toda la Compañía de Jesús, y lo mismo hizo Arturo Sosa en agosto de 2018. La carta del Padre General Arturo Sosa se incluye en los anexos y debe ser leída atentamente por todos aquellos a quienes se dirigen estos documentos (Anexo 3).

A partir de este momento, en los tres documentos nos referiremos al Movimiento Eucarístico Juvenil, porque es la sección de la Red Mundial de Oración del Papa dirigida a los menores. Sin embargo, estos documentos se aplican a todos los que forman parte de la Red Mundial de Oración del Papa, incluyendo a los adultos vulnerables.

Es necesario subrayar otro punto. Las relaciones entre los responsables, colaboradores y voluntarios y los Menores y Adultos Vulnerables en la gran mayoría de los casos no son neutrales, sino que se caracterizan por un vínculo particular no sólo de cercanía y armonía, sino también de autoridad y dependencia.

Por lo tanto, los presentes documentos no tienen por objeto hacer aséptica la relación y eliminar toda forma de cercanía, ya que es bien sabido que dimensiones como el afecto y la aceptación, la comprensión y la empatía son esenciales en todos los procesos

5http://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2015/documents/papafrancesco_20150202_lettera-pontificia-commissione-tutela-minori.html

formativos, pastorales y de acompañamiento. Lo que se pretende es el crecimiento de las prácticas que valoran la ayuda, evitando y detectando situaciones de maltrato, de negligencia y de ambigüedad en las relaciones.

Los conocimientos teóricos, la evaluación de experiencias y los procesos de mejora continua ayudarán a avanzar en esta dirección y los documentos que aquí presentamos serán una herramienta útil para la misión de protección y cuidado de los más débiles, misión que debe ser prioritaria para todos.6

Estructura de la política

La Política de Salvaguardia y Protección de Menores y Adultos Vulnerables se ha desarrollado en tres documentos:

1. Política para la Salvaguardia y Protección de Menores y Adultos Vulnerables - Dimensión Preventiva: promoción de un programa para prevenir el abuso de poder, de conciencia y el abuso sexual;

2. Política para la Salvaguardia y Protección de Menores y Adultos Vulnerables - Dimensión Procedimental : prácticas y formatos para tratar las sospechas y denuncias;

6 Este párrafo está redactado a partir del material del siguiente documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; p. 18)

3. Política para la Salvaguardia y Protección de Menores y Adultos Vulnerables - Dimensión Formativa: formación sobre el tema para desarrollar hábitos de buenas prácticas.

Estos tres documentos han sido desarrollados para ser un punto de referencia para todos los grupos del Movimiento Eucarístico Juvenil que se ocupan de los Menores y Adultos Vulnerables, de manera que se pueda promover una cultura del cuidado y de la protección. Estos documentos pueden ser adaptados por cada Oficina Nacional a su realidad local, para ser propuestos a todos los colaboradores y voluntarios.

1. Fundamentos metodológicos

El Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ) reconoce que la cuestión de la protección de los Menores y Adultos Vulnerables es un desafío mundial . Esta política proporciona unas normas mínimas y directrices sobre las mejores prácticas que deberían seguir los responsables, los colaboradores y los voluntarios en cada país para garantizar que los Menores y Adultos Vulnerables estén protegidos en todas las actividades realizadas por el MEJ y donde esté presente.

Esta política debe aplicarse de conformidad con las leyes nacionales del país en el que se opera. Todos los responsables, colaboradores y voluntarios del MEJ deberán firmar, en el plano local en relación con las oficinas nacionales, el formulario de afiliación y conocimientos de la "Política de salvaguardia y protección de los menores y adultos vulnerables" (véanse los Anexos 4.A y 4.B) y adherirse a la Política.

1.1 Destinatarios

Estos documentos se aplican a todo el MEJ, asegurando así una norma común de protección y cuidado para los niños y jóvenes (hasta los 18 años), y los adultos vulnerables mayores de 18 años.

Estos documentos deben ser conocidos y respetados por todas las personas del MEJ, en particular por los responsables, colaboradores y voluntarios y los que están relacionados con esta labor, incluidos los socios, contratistas y consultores asociados al mismo.

Los "visitantes" ocasionales de los grupos del MEJ no deben firmar el formulario propuesto por la Oficina Nacional, pero siempre deben ser acompañados cuando entren en contacto con los menores y adultos vulnerables.

Estos documentos, a disposición de las Oficinas Nacionales del MEJ, deben adaptarse a cada realidad e inspirar los documentos locales que invitamos a difundir a través de diversos medios (folletos, medios digitales, etc.). Estos documentos también deben darse a conocer a los menores, a sus padres o tutores legales y a toda persona que participe en actividades educativas y pastorales.

1.2 Consideraciones relativas a la labor preventiva con Menores y Adultos Vulnerables7

La aplicación de una política preventiva dirigida a los Menores y Adultos Vulnerables debe ir acompañada de la reflexión y la internalización de las consideraciones que se enumeran a continuación:

§ Hablar de abuso de poder, de conciencia o de sexualidad en nuestra sociedad no es una tarea fácil y es posible que se generen resistencias o preguntas.

§ Siempre habrá aspectos controvertidos que surgirán en relación al tratamiento de la protección de menores y los potenciales abusos, asociados a diferencias educativas y de valores.

§ La claridad de los temas a tratar es un elemento clave, ya que la sexualidad en nuestra sociedad está saturada de dobles mensajes y malentendidos que contribuyen a la ignorancia y a la perdurabilidad del problema.

§ Para el trabajo de los adultos, siempre es bueno plantear el tema de una manera transparente. Un punto de partida es

7 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: Guía Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil (Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002; par. “2.2. Respecto a la Decisión Temática de la Estrategia Preventiva”)

transmitir que el abuso de menores y adultos vulnerables es un tema que debería preocuparnos a todos como miembros de una sociedad, y que no es exclusivo de un grupo en particular.

§ No es conveniente que los niños hablen del abuso sexual infantil sin haber abordado previamente la cuestión de la sexualidad en cierta medida. El hecho de que el primer contacto con la esfera del desarrollo sexual de un niño sea a partir de experiencias de abuso podría llevar a una mala comprensión de la sexualidad, contribuyendo a la generación parcial del propio desarrollo sexual. Por consiguiente, es aconsejable dar prioridad a algunas experiencias educativas de desarrollo sexual antes de proponer cualquier otra instancia preventiva que se ocupe directamente del abuso sexual de los niños.

1.3 Definiciones8

Menor

El MEJ adopta la definición de "niño" reconocida internacionalmente en la Convención sobre los Derechos del Niño de UNICEF (1989)9: "todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que haya alcanzado antes la madurez en virtud de la legislación aplicable". Entre los menores del MEJ están reconocidos los jóvenes menores de 18 años.

Adulto Vulnerable

Por esta definición entendemos todas las personas que forman parte del MEJ de dieciocho años o más, que se encuentran "en un estado de enfermedad, de deficiencia física o mental, o de privación de la libertad personal que, de hecho, incluso ocasionalmente, limita su capacidad para comprender o querer de otra manera o incluso resistir la ofensa".10

8 Parte de este párrafo se ha redactado a partir del material del documento:

JRS Child Safeguarding Policy (Jesuit Refugee Service, 2017)

9 Unicef (1989), Convention on the Rights of the Child – CRC (art. 1)

10 http://www.vatican.va/content/francesco/es/motu_proprio/documents/pap a-francesco-motu-proprio-20190507_vos-estis-lux-mundi.html

Abuso de los Menores y de los Adultos Vulnerables

Por violencia y abuso de menores (o de los adultos vulnerables) se entiende "toda forma de violencia, desprecio o brutalidad física o mental, descuido o negligencia, malos tratos o explotación, incluida la violencia sexual" (Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, 1989)11.

La Organización Mundial de la Salud ofrece una definición de la violencia y el abuso contra los niños, identificándola como "el uso intencional de la fuerza o el poder físico, amenazado o real, sobre los niños (o los adultos vulnerables) por parte de un individuo o grupo, que tiene o puede tener consecuencias perjudiciales, potenciales o reales, para la salud, la vida, el desarrollo o la dignidad de los niños (o los adultos vulnerables)". ("Informe mundial sobre la violencia y la salud", 2002)12.

Explotación

El uso de la posición de poder, autoridad o confianza de uno para beneficiarse de los menores vulnerables y los adultos vulnerables con coacción, amenazas, fuerza, incitación u otros métodos

11 Unicef (1989), Convention on the Rights of the Child – CRC (art. 19)

12 World Health Organization (2002), World report on violence and health

similares, con o sin promesas de asistencia a ellos o a sus familias o cuidadores.

Salvaguardia de los Menores y de los Adultos Vulnerables

Medidas adoptadas por el MEJ para garantizar que los menores (y los adultos vulnerables) con los que el Movimiento entre en contacto no sean objeto de abuso físico, sexual, emocional o verbal deliberado e intencional, o de explotación o negligencia por parte de los responsables, los colaboradores y los voluntarios del MEJ. Ello supone una evaluación adecuada de los riesgos a nivel del Movimiento y la aplicación de medidas preventivas sistemáticas para reducir el riesgo de daños a los niños y los adultos vulnerables.

Protección de los Menores y de los Adultos Vulnerables

Procedimientos establecidos para responder a todas las alegaciones y/o sospechas de abuso de menores. La protección y la seguridad de los menores y adultos vulnerables es la principal preocupación. Los centros regionales o nacionales del MEJ se comprometen a tomar las medidas necesarias para garantizar que los menores y adultos vulnerables reciban el más alto nivel de atención disponible.

Colaboradores

Personas que sirven a la misión de la Red Mundial de Oración del Papa (que incluye el MEJ) a nivel local, nacional o internacional (Directores y Coordinadores Nacionales, responsables, voluntarios y consultores), así como cualquier otra persona que en la Red Mundial de Oración del Papa (y en el MEJ) se considere legalmente empleada por las oficinas nacionales o internacionales. Se recuerda que cada oficina nacional tiene su propia estructura jurídica independiente de la oficina internacional. La Red de Oración del Papa no es un organismo o una organización, sino una coordinación de asociaciones y grupos.

Abuso físico

El abuso físico es la consecuencia de cualquier acción no intencional, aislada o repetida de los cuidadores u otras personas que causa (o puede causar) daño físico. Puede implicar un castigo físico, el uso de fuerza perjudicial contra la persona, y también permitir o causar un riesgo sustancial de daño significativo.

Abuso psicológico

El abuso psicológico se deriva de la privación de un entorno de seguridad y bienestar emocional que es indispensable para el crecimiento, el desarrollo y el comportamiento equilibrado del adulto

o menor vulnerable. Incluye diversas situaciones, desde la precariedad de los cuidados o afectos adecuados a la edad y condición personal, hasta el rechazo emocional completo, pasando por la devaluación continua de la víctima, con frecuentes repercusiones negativas a nivel conductual, psicológico y emocional.

Abuso sexual

Incluye la intrusión física o la amenaza de intrusión física de carácter sexual, el contacto inapropiado, el uso de insinuaciones sexuales verbales, el uso de la fuerza o la coacción para solicitar actos sexuales, entre otros.

Nota: El consentimiento dado por un menor no es de ninguna manera una justificación.

Explotación sexual

Indica el abuso de una tercera persona hacia un niño o adulto vulnerable mediante el uso de su posición de poder o relación de confianza para obtener beneficios sexuales. El menor y el adulto vulnerable pueden sentirse impotentes y sentir que no tienen otra opción que aceptar. También se refiere a la captación de menores con fines de lucro.

Nota: El consentimiento dado por un menor no es de ninguna manera una justificación.

Negligencia

La negligencia es la incapacidad de proporcionar al niño o adulto vulnerable las necesidades básicas de seguridad, higiene, nutrición, afecto, educación y salud, necesarias para el pleno desarrollo de su potencial y para el ejercicio de sus derechos. En general, el descuido es continuo a lo largo del tiempo y se debe a la incapacidad de los padres o cuidadores para satisfacer esas necesidades.

2. Promoción de una cultura de protección y cuidado

Todos los colaboradores del MEJ son responsables de mantener una conducta profesional con los Menores y Adultos Vulnerables. Esto implica establecer y mantener límites humanos y profesionales claros que sirvan para protegerlos a todos de malentendidos o daños de relaciones humanas y profesionales negativas.

El abuso de un menor y/o un adulto vulnerable son perjudiciales y suelen tener consecuencias a largo plazo, especialmente para el menor o la persona vulnerable. También afectan a la comunidad más amplia de personas que son conscientes del abuso y reducen la integridad de la contribución del MEJ a la misión de la Iglesia.

Los colaboradores del MEJ también pueden no mantener una conducta profesional, actuando más allá de las responsabilidades de su función y experiencia. Los Menores y Adultos Vulnerables que planteen problemas personales importantes deben ser remitidos a una persona con conocimientos especializados, por ejemplo, un consejero escolar, un psicólogo y/o un coordinador pastoral.

El personal del MEJ no debe, bajo ninguna circunstancia, tener una relación íntima, demasiado familiar o sexual con un menor o adulto vulnerable. La conducta sexual indebida incluye todas las formas de

actividad y acercamiento sexual, incluyendo los besos (ver 1.3 Definiciones).

2.1 Acciones Preventivas13

Las instituciones que trabajan con Menores y Adultos

Vulnerables pueden a menudo asumir un papel privilegiado en su protección y cuidado, ya que muchos Menores y Adultos

Vulnerables las atienden regularmente, durante varias horas al día y/o por un período de tiempo de varios años. Sus empleados están en una posición privilegiada para observar y detectar cualquier comportamiento o actitud que pueda indicar situaciones peligrosas.

En particular, el MEJ debe desempeñar un papel activo en el desarrollo de acciones preventivas, con un impacto positivo en la prevención de situaciones de maltrato. A continuación, se presenta una lista de los diferentes tipos de intervención que se pueden llevar a cabo dentro de los grupos del MEJ. Estas intervenciones pueden ser de prevención primaria, secundaria o terciaria, dependiendo del tipo de riesgo sobre el que actúen.

a) Prevención Primaria: acciones dirigidas a todos los Menores y los Adultos Vulnerables y sus familias, sin

13 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; p. 38)

distinción, con el fin de promover su bienestar y prevenir los episodios de riesgo. Ejemplos de intervenciones de prevención primaria pueden ser:

§ Programas para promover la "inteligencia emocional";

§ Programas para prevenir la agresión y la violencia de los compañeros;

§ Programas de educación para la salud;

§ Programas para el desarrollo de las habilidades parentales;

§ Programas de resolución de conflictos.

b) Prevención Secundaria: aumentar la prevención entre los Menores y los Adultos Vulnerables que presentan factores de riesgo a través de:

§ Acciones para mitigar o compensar la vulnerabilidad de los menores y adultos vulnerables en situaciones de riesgo;

§ Asesoramiento y capacitación para las familias/cuidadores de menores y adultos vulnerables, mostrando los factores de riesgo, proporcionando información y concienciando sobre buenas prácticas;

c) Prevención Terciaria: acciones dirigidas a Menores y Adultos Vulnerables afectados por cualquier tipo de

maltrato u otras situaciones dañinas, con el fin de protegerlos. Su objetivo es, en la medida de lo posible, reducir el impacto del episodio experimentado, evitando su repetición y/o prolongación en el tiempo, y las consecuencias negativas para el menor o el adulto vulnerable. Ejemplos de intervenciones son:

§ Apoyo psicológico a las víctimas de abusos o malos tratos;

§ Programas de apoyo a las víctimas de abusos y programas de vigilancia de agresores;

§ Integración de los jóvenes que abandonan la escuela en vías de estudio alternativas.

Si una oficina nacional del MEJ desea llevar a cabo una de las intervenciones mencionadas, puede solicitar el apoyo de instituciones especializadas en la salvaguardia y la protección de menores, y otros organismos cívicos y/o eclesiásticos.

2.2 La regla de los Dos Adultos14

La práctica general de seguridad en todas las actividades recomienda la aplicación de la Regla de los Dos Adultos, que sirve para mantener a salvo a los menores y a los adultos vulnerables, así como a los adultos que los ayudan. Siempre que sea posible, no menos de dos adultos deben estar presentes en todo momento durante cualquier actividad o evento que involucre a menores y adultos vulnerables.

La adhesión a esta regla:

§ Reduce drásticamente el riesgo de abuso, ya que cualquier posible abusador perderá el interés si está constantemente bajo el control de otro adulto;

§ Protege a los adultos de las falsas acusaciones;

§ Reduce la posibilidad de una demanda por negligencia;

§ Fomenta la participación de los voluntarios porque los posibles voluntarios tendrán menos miedo a las falsas acusaciones;

§ Envía un claro mensaje de que los niños y los adultos vulnerables son importantes y valorados.

14 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: Policy for Safeguarding Children and Vulnerable Adults (Australian Province of the Society of Jesus, 2015; p. 10)

2.3 Buenas prácticas15

Promover las buenas prácticas y evitar las negativas entre los colaboradores del MEJ y hacer más transparente el servicio ofrecido a los Menores y Adultos Vulnerables. A continuación, se presentan una serie de comportamientos que deben ser observados como un complemento de las otras reglas y políticas de cada oficina nacional.

Conductas a adoptar y promover con los Menores y Adultos Vulnerables:

§ En todo momento proporcionar, a través del propio comportamiento, un ejemplo de buena conducta;

§ Respetar los límites personales de cada uno;

§ Promover relaciones saludables, inclusivas y que contribuyan a la comunidad;

§ Ayudar a los niños a desarrollar consciencia y comprensión de sus propios derechos y los de los demás;

§ Proporcionar a los niños información sobre cómo, dónde y a quién pueden pedir ayuda si tienen problemas graves;

15 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; pp. 4951)

§ Denunciar el comportamiento abusivo o potencialmente abusivo;

§ Promover el desarrollo de una cultura donde los Menores y Adultos Vulnerables puedan hablar abiertamente sobre sus interacciones con adultos u otras personas.

Comportamiento prohibido con Menores y Adultos Vulnerables:

§ Usar, promover o permitir el uso de lenguaje o conversaciones sexualizadas, agresivas, humillantes, ofensivas y/o discriminatorias;

§ Usar, promover o permitir gestos y comportamientos sexuales, agresivos, ofensivos y/o discriminatorios;

§ Tener relaciones preferenciales y hacer gestos ambiguos, exclusivos y/o dominantes;

§ Mantener conversaciones y promover la visualización de contenidos inapropiados (por ejemplo, sexuales, violentos, ofensivos o discriminatorios), en persona o a través de las tecnologías de la información y la comunicación (por ejemplo, computadoras, tabletas, teléfonos inteligentes);

§ Cualquier tipo de contacto físico inapropiado (incluyendo cualquier forma de contacto/relación sexual);

§ Consumir, promover o permitir el uso de sustancias, conductas o comportamientos ilegales o peligrosos;

§ Participación de menores y adultos vulnerables en reuniones o actividades que no estén explícitamente relacionadas con el MEJ (por ejemplo, actividades con menores y adultos vulnerables fuera del MEJ, no autorizadas/conocidas pero que pueden parecerlo a los menores y adultos vulnerables o a sus familias/tutores legales);

§ Tener vínculos emocionales o profesionales no autorizados con menores y adultos vulnerables fuera del marco institucional. Los colaboradores del MEJ que tengan relaciones con menores y adultos vulnerables fuera del marco institucional deben actuar de manera responsable y de acuerdo con la orientación proporcionada en este documento.

2.4 El mapa de riesgos16

Se pide a todos los grupos del MEJ y a las oficinas nacionales que trabajan con Menores y Adultos Vulnerables que construyan un Mapa de Riesgos (ver Anexo 5). Esta sección tendrá como objetivo proporcionar la metodología para esta tarea.

16 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; pp. 4546)

El Mapa de Riesgos tiene por objeto identificar y responder a los diversos riesgos de maltrato identificados. El mapa es un documento interno de cada oficina nacional y debe ser objeto de actualizaciones periódicas.

Hay diferentes maneras de construir el Mapa de Riesgos, lo importante es que, en el momento de su elaboración, se identifiquen y reduzcan/eliminen las situaciones de riesgo más probables y/o graves con las medidas correspondientes.

2.5 Normas para la utilización de imágenes y tecnologías de la información y la comunicación17

Los colaboradores del MEJ que trabajan con Menores y Adultos Vulnerables nunca deben tomar fotos o videos inapropiadas de los mismos. Todos los archivos y fotografías de comunicación deben ser relevantes para la misión de las oficinas o grupos del MEJ y no para uso personal.

En la medida de lo posible, no se debe utilizar equipo fotográfico y/o de filmación sin el consentimiento de los Menores y Adultos Vulnerables y/o sus padres o cuidadores. Si no se puede obtener dicho consentimiento debido a las circunstancias, se debe proporcionar al menos una explicación general a las familias o cuidadores de por qué se está tomando la foto o vídeo.

17 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: JRS Child Safeguarding Policy (Jesuit Refugee Service, 2017)

Toda la información proporcionada por los medios de comunicación, incluyendo fotos y películas, debe respetar la dignidad de los Menores y Adultos Vulnerables

Los colaboradores del MEJ nunca usarán teléfonos móviles, correo electrónico o Internet para capturar, acceder o transmitir imágenes inapropiadas y/o indecentes de Menores y Adultos Vulnerables.

3. Código de Conducta

La gran mayoría de las personas que desean trabajar con Menores y Adultos Vulnerables están bien motivadas, pero además de la motivación, es necesario evaluar las diferentes intenciones personales y las aptitudes que se proponen para este tipo de función.

Las buenas prácticas de reclutamiento y selección ayudarán a distinguir a los que son aptos de los que no lo son, aumentando así las posibilidades de encontrar a la mejor persona para el puesto en cuestión.

Por eso es esencial, en el desarrollo de una cultura de protección arraigada y fiable, hacer todo lo posible para evitar que aquellos que suponen un riesgo para los Menores y Adultos Vulnerables entren a trabajar o colaborar en el MEJ. Esto implica procesos de selección rigurosos, seguidos de procesos de formación para los que son aceptados.

3.1 Selección y formación de los colaboradores del MEJ

El responsable de cada oficina nacional del MEJ es responsable del respeto de las prácticas de selección y formación de los colaboradores. Es esencial que todos los colaboradores del MEJ reciban y estén familiarizados con la "Política para la

Salvaguardia y la Protección de Menores y Adultos Vulnerables" y la cumplan.

El compromiso del MEJ con la protección y el cuidado de los Menores y Adultos Vulnerables debe reflejarse en el reclutamiento y la contratación de nuevos colaboradores.

3.2 Prácticas de reclutamiento y selección en el MEJ18

Al reclutar nuevos colaboradores, el MEJ asegurará prácticas seguras siguiendo los siguientes pasos recomendados:

§ Reafirmar el compromiso del MEJ de proteger a Menores y Adultos Vulnerables en los documentos de oportunidades de empleo y voluntariado que se difundan;

§ Tener una descripción de tareas para cada una de las funciones para las que se buscan colaboradores;

§ Asegurarse de que la persona reciba y lea la "Política para la Salvaguardia y Protección de Menores y Adultos Vulnerables" y firme una cláusula en su contrato en la que se comprometa a adherirse a esta Política;

§ Hacer las preguntas adecuadas durante las entrevistas. En particular, preguntar sobre la experiencia previa de

18 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; p. 55)

contacto con Menores y Adultos Vulnerables y los sistemas de protección y disciplina, y pedir la opinión sobre la protección y el cuidado de Menores y Adultos Vulnerables;

§ Realizar comprobaciones de las referencias con los empleadores anteriores;

§ (Recomendado) Obtener un certificado de antecedentes penales para asegurar que la persona pueda trabajar con Menores y Adultos Vulnerables;

§ Completar el proceso de contratación de la nueva persona y proporcionarle un desarrollo profesional y educativo continuo y adecuado;

§ Introducir los datos de los empleados y voluntarios en un registro;

§ Supervisar y evaluar cómo se relacionan los nuevos colaboradores con los Menores y los Adultos Vulnerables.

3.3 Presencia ocasional en el lugar19

No es posible que todos los visitantes de las actividades del MEJ sean formados sobre estos documentos de protección de menores. Por esta razón no se permite el contacto no acompañado con Menores y Adultos Vulnerables de visitantes puntuales, y en

19 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; p. 55)

todo momento alguien del MEJ debe ser responsable de esta vigilancia.

Anexos

Anexo 1

En marzo del año pasado instituí la Pontificia Comisión para la tutela de menores, anunciada ya en diciembre de 2013, con el fin de ofrecer propuestas e iniciativas orientadas a mejorar las normas y los procedimientos para la protección de todos los menores y adultos vulnerables, y he llamado a formar parte de dicha Comisión a personas altamente cualificadas y notorias por sus esfuerzos en este campo.

El siguiente mes de julio, en la reunión que tuve con algunas personas que han sido objeto de abusos sexuales por parte de sacerdotes, me sentí conmovido e

impresionado por la intensidad de su sufrimiento y la firmeza de su fe. Esto confirmó una vez más mi convicción de que se debe continuar haciendo todo lo posible para erradicar de la Iglesia el flagelo del abuso sexual de menores, y abrir un camino de reconciliación y curación para quien ha sufrido abusos.

Por estas razones, he añadido el pasado mes de diciembre nuevos miembros a la Comisión, en representación de las Iglesias particulares de todo el mundo. Y dentro de pocos días, todos estos miembros se reunirán en Roma por primera vez.

En este contexto, considero que la Comisión será un nuevo, válido y eficaz instrumento para ayudarme a animar y promover el compromiso de toda la Iglesia en sus diversos ámbitos Conferencias Episcopales, diócesis,

Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, etc. para poner en práctica las actuaciones necesarias para garantizar la protección de los menores y adultos vulnerables, y dar respuestas de justicia y misericordia.

Las familias deben saber que la Iglesia no escatima esfuerzo alguno para proteger a sus hijos, y tienen el

derecho de dirigirse a ella con plena confianza, porque es una casa segura. Por tanto, no se podrá dar prioridad a ningún otro tipo de consideración, de la naturaleza que sea, como, por ejemplo, el deseo de evitar el escándalo, porque no hay absolutamente lugar en el ministerio para los que abusan de los menores.

También se debe vigilar atentamente que se cumpla plenamente la circular emanada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 3 de mayo de 2011, para ayudar a las Conferencias Episcopales en la preparación de las líneas maestras para tratar los casos de abuso sexual de menores por parte de clérigos. Es importante que las Conferencias Episcopales adopten un instrumento para revisar periódicamente las normas y comprobar su cumplimiento.

Corresponde al Obispo diocesano y a los Superiores mayores la tarea de verificar que en las parroquias y en otras instituciones de la Iglesia se garantice la seguridad de los menores y los adultos vulnerables. Como expresión del deber de la Iglesia de manifestar la compasión de Jesús a los que han sufrido abuso sexual, y a sus familias, se insta a las diócesis y los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica a establecer

programas de atención pastoral, que podrán contar con la aportación de servicios psicológicos y espirituales. Los Pastores y los responsables de las comunidades religiosas han de estar disponibles para el encuentro con los que han sufrido abusos y sus seres queridos: se trata de valiosas ocasiones para escuchar y pedir perdón a los que han sufrido mucho.

Por todos estos motivos, pido vuestra colaboración plena y atenta con la Comisión para la tutela de los menores. La tarea que le he encomendado incluye la asistencia a vosotros y a vuestras Conferencias, mediante un intercambio mutuo de «praxis virtuosas» y de programas de educación, formación e instrucción por lo que se refiere a la respuesta que se ha de dar a los abusos sexuales.

Que el Señor Jesús infunda en cada uno de nosotros, ministros de la Iglesia, ese amor y esa predilección por los pequeños que ha caracterizado su presencia entre los hombres, y que se traduce en una responsabilidad especial respecto al bien de los menores y adultos vulnerables. Que María Santísima, Madre de la ternura, nos ayude a cumplir, con generosidad y rigor, nuestro deber de reconocer humildemente y reparar las injusticias

del pasado, y a ser siempre fieles a la tarea de proteger a quienes son los predilectos de Jesús.

Vaticano, 2 de febrero de 2015

Fiesta de la Presentación del Señor

Francisco

Anexo 2

«Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26).

Estas palabras de san Pablo resuenan con fuerza en mi corazón al constatar una vez más el sufrimiento vivido por muchos menores a causa de abusos sexuales, de poder y de conciencia cometidos por un notable número de clérigos y personas consagradas. Un crimen que genera hondas heridas de dolor e impotencia; en primer lugar, en las víctimas, pero también en sus familiares y en toda la comunidad, sean creyentes o no creyentes. Mirando hacia el pasado nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y buscar reparar el daño causado. Mirando hacia el futuro nunca será poco todo lo que se haga para generar una cultura capaz de evitar que estas situaciones no solo no se repitan, sino que no encuentren espacios para ser encubiertas y perpetuarse. El dolor de las víctimas y sus

familias es también nuestro dolor, por eso urge reafirmar una vez más nuestro compromiso para garantizar la protección de los menores y de los adultos en situación de vulnerabilidad.

1. Si un miembro sufre

En los últimos días se dio a conocer un informe donde se detalla lo vivido por al menos mil sobrevivientes, víctimas del abuso sexual, de poder y de conciencia en manos de sacerdotes durante aproximadamente setenta años. Si bien se pueda decir que la mayoría de los casos corresponden al pasado, sin embargo, con el correr del tiempo hemos conocido el dolor de muchas de las víctimas y constatamos que las heridas nunca desaparecen y nos obligan a condenar con fuerza estas atrocidades, así como a unir esfuerzos para erradicar esta cultura de muerte; las heridas “nunca prescriben”. El dolor de estas víctimas es un gemido que clama al cielo, que llega al alma y que durante mucho tiempo fue ignorado, callado o silenciado. Pero su grito fue más fuerte que todas las medidas que lo intentaron silenciar o, incluso, que pretendieron resolverlo con decisiones que aumentaron la gravedad cayendo en la complicidad. Clamor que el Señor escuchó demostrándonos, una vez más, de qué parte quiere estar. El cántico de María no se equivoca y sigue susurrándose a

lo largo de la historia porque el Señor se acuerda de la promesa que hizo a nuestros padres: «Dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos» (Lc 1,51-53), y sentimos vergüenza cuando constatamos que nuestro estilo de vida ha desmentido y desmiente lo que recitamos con nuestra voz.

Con vergüenza y arrepentimiento, como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y la gravedad del daño que se estaba causando en tantas vidas. Hemos descuidado y abandonado a los pequeños. Hago mías las palabras del entonces cardenal Ratzinger cuando, en el Via Crucis escrito para el Viernes Santo del 2005, se unió al grito de dolor de tantas víctimas y, clamando, decía: «¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar completamente entregados a él! ¡Cuánta soberbia, cuánta autosuficiencia! [...] La traición de los discípulos, la recepción indigna de su Cuerpo y de su Sangre, es ciertamente el mayor dolor del Redentor, el que le traspasa el corazón. No nos queda más que gritarle desde

lo profundo del alma: Kyrie, eleison – Señor, sálvanos (cf. Mt 8,25)» (Novena Estación).

2. Todos sufren con él

La magnitud y gravedad de los acontecimientos exige asumir este hecho de manera global y comunitaria. Si bien es importante y necesario en todo camino de conversión tomar conocimiento de lo sucedido, esto en sí mismo no basta. Hoy nos vemos desafiados como Pueblo de Dios a asumir el dolor de nuestros hermanos vulnerados en su carne y en su espíritu. Si en el pasado la omisión pudo convertirse en una forma de respuesta, hoy queremos que la solidaridad, entendida en su sentido más hondo y desafiante, se convierta en nuestro modo de hacer la historia presente y futura, en un ámbito donde los conflictos, las tensiones y especialmente las víctimas de todo tipo de abuso puedan encontrar una mano tendida que las proteja y rescate de su dolor (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228). Tal solidaridad nos exige, a su vez, denunciar todo aquello que ponga en peligro la integridad de cualquier persona. Solidaridad que reclama luchar contra todo tipo de corrupción, especialmente la espiritual, «porque se trata de una ceguera cómoda y autosuficiente donde todo termina pareciendo lícito: el engaño, la calumnia, el egoísmo y tantas formas sutiles de

autorreferencialidad, ya que “el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz (2 Co 11,14)”» (Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 165). La llamada de san Pablo a sufrir con el que sufre es el mejor antídoto contra cualquier intento de seguir reproduciendo entre nosotros las palabras de Caín: «¿Soy yo el guardián de mi hermano?» (Gn 4,9).

Soy consciente del esfuerzo y del trabajo que se realiza en distintas partes del mundo para garantizar y generar las mediaciones necesarias que den seguridad y protejan la integridad de niños y de adultos en estado de vulnerabilidad, así como de la implementación de la “tolerancia cero” y de los modos de rendir cuentas por parte de todos aquellos que realicen o encubran estos delitos. Nos hemos demorado en aplicar estas acciones y sanciones tan necesarias, pero confío en que ayudarán a garantizar una mayor cultura del cuidado en el presente y en el futuro.

Conjuntamente con esos esfuerzos, es necesario que cada uno de los bautizados se sienta involucrado en la transformación eclesial y social que tanto necesitamos. Tal transformación exige la conversión personal y comunitaria, y nos lleva a mirar en la misma dirección que el Señor mira. Así le gustaba decir a san Juan Pablo II: «Si

verdaderamente hemos partido de la contemplación de Cristo, tenemos que saberlo descubrir sobre todo en el rostro de aquellos con los que él mismo ha querido identificarse» (Carta ap. Novo millennio ineunte, 49). Aprender a mirar donde el Señor mira, a estar donde el Señor quiere que estemos, a convertir el corazón ante su presencia. Para esto ayudará la oración y la penitencia.

Invito a todo el santo Pueblo fiel de Dios al ejercicio penitencial de la oración y el ayuno siguiendo el mandato del Señor[1], que despierte nuestra conciencia, nuestra solidaridad y compromiso con una cultura del cuidado y el “nunca más” a todo tipo y forma de abuso.

Es imposible imaginar una conversión del accionar eclesial sin la participación activa de todos los integrantes del Pueblo de Dios. Es más, cada vez que hemos intentado suplantar, acallar, ignorar, reducir a pequeñas élites al Pueblo de Dios construimos comunidades, planes, acentuaciones teológicas, espiritualidades y estructuras sin raíces, sin memoria, sin rostro, sin cuerpo, en definitiva, sin vida[2]. Esto se manifiesta con claridad en una manera anómala de entender la autoridad en la Iglesia tan común en muchas comunidades en las que se han dado las conductas de abuso sexual, de poder y de conciencia como es el clericalismo, esa actitud que «no

solo anula la personalidad de los cristianos, sino que tiene una tendencia a disminuir y desvalorizar la gracia bautismal que el Espíritu Santo puso en el corazón de nuestra gente»[3]. El clericalismo, favorecido sea por los propios sacerdotes como por los laicos, genera una escisión en el cuerpo eclesial que beneficia y ayuda a perpetuar muchos de los males que hoy denunciamos. Decir no al abuso, es decir enérgicamente no a cualquier forma de clericalismo.

Siempre es bueno recordar que el Señor, «en la historia de la salvación, ha salvado a un pueblo. No existe identidad plena sin pertenencia a un pueblo. Nadie se salva solo, como individuo aislado, sino que Dios nos atrae tomando en cuenta la compleja trama de relaciones interpersonales que se establecen en la comunidad humana: Dios quiso entrar en una dinámica popular, en la dinámica de un pueblo» (Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 6). Por tanto, la única manera que tenemos para responder a este mal que viene cobrando tantas vidas es vivirlo como una tarea que nos involucra y compete a todos como Pueblo de Dios. Esta conciencia de sentirnos parte de un pueblo y de una historia común hará posible que reconozcamos nuestros pecados y errores del pasado con una apertura penitencial capaz de dejarse renovar

desde dentro. Todo lo que se realice para erradicar la cultura del abuso de nuestras comunidades, sin una participación activa de todos los miembros de la Iglesia, no logrará generar las dinámicas necesarias para una sana y realista transformación. La dimensión penitencial de ayuno y oración nos ayudará como Pueblo de Dios a ponernos delante del Señor y de nuestros hermanos heridos, como pecadores que imploran el perdón y la gracia de la vergüenza y la conversión, y así elaborar acciones que generen dinamismos en sintonía con el Evangelio. Porque «cada vez que intentamos volver a la fuente y recuperar la frescura del Evangelio, brotan nuevos caminos, métodos creativos, otras formas de expresión, signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 11).

Es imprescindible que como Iglesia podamos reconocer y condenar con dolor y vergüenza las atrocidades cometidas por personas consagradas, clérigos e incluso por todos aquellos que tenían la misión de velar y cuidar a los más vulnerables. Pidamos perdón por los pecados propios y ajenos. La conciencia de pecado nos ayuda a reconocer los errores, los delitos y las heridas generadas en el pasado y nos permite abrirnos y comprometernos más con el presente en un camino de renovada conversión.

Asimismo, la penitencia y la oración nos ayudará a sensibilizar nuestros ojos y nuestro corazón ante el sufrimiento ajeno y a vencer el afán de dominio y posesión que muchas veces se vuelve raíz de estos males. Que el ayuno y la oración despierten nuestros oídos ante el dolor silenciado en niños, jóvenes y minusválidos. Ayuno que nos dé hambre y sed de justicia e impulse a caminar en la verdad apoyando todas las mediaciones judiciales que sean necesarias. Un ayuno que nos sacuda y nos lleve a comprometernos desde la verdad y la caridad con todos los hombres de buena voluntad y con la sociedad en general para luchar contra cualquier tipo de abuso sexual, de poder y de conciencia.

De esta forma podremos transparentar la vocación a la que hemos sido llamados de ser «signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, 1).

«Si un miembro sufre, todos sufren con él», nos decía san Pablo. Por medio de la actitud orante y penitencial podremos entrar en sintonía personal y comunitaria con esta exhortación para que crezca entre nosotros el don de la compasión, de la justicia, de la prevención y reparación.

María supo estar al pie de la cruz de su Hijo. No lo hizo de cualquier manera, sino que estuvo firmemente de pie y a su lado. Con esta postura manifiesta su modo de estar en la vida. Cuando experimentamos la desolación que nos produce estas llagas eclesiales, con María nos hará bien «instar más en la oración» (S. Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, 319), buscando crecer más en amor y fidelidad a la Iglesia. Ella, la primera discípula, nos enseña a todos los discípulos cómo hemos de detenernos ante el sufrimiento del inocente, sin evasiones ni pusilanimidad. Mirar a María es aprender a descubrir dónde y cómo tiene que estar el discípulo de Cristo. Que el Espíritu Santo nos dé la gracia de la conversión y la unción interior para poder expresar, ante estos crímenes de abuso, nuestra compunción y nuestra decisión de luchar con valentía.

Vaticano, 20 de agosto de 2018

Francisco

[1] «Esta clase de demonios solo se expulsa con la oración y el ayuno» (Mt 17,21).

[2] Cf. Carta al Pueblo de Dios que peregrina en Chile (31 mayo 2018).

[3] Carta al Cardenal Marc Ouellet, Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina (19 marzo 2016).

Anexo 4.A

FORMULARIO DE CONOCIMIENTO Y ADHESIÓN A LA "POLÍTICA DE SALVAGUARDIA Y PROTECCIÓN DE MENORES Y ADULTOS VULNERABLES"

POLÍTICA

PARA LA SALVAGUARDIA Y LA PROTECCIÓN DE MENORES Y ADULTOS VULNERABLES

Formulario de conocimiento y adhesión

He leído, conozco y me adhiero a los principios y procedimientos de la "POLÍTICA PARA LA SALVAGUARDIA Y PROTECCIÓN DE MENORES Y ADULTOS

VULNERABLES" del Movimiento Eucarístico Juvenil (Red Mundial de Oración del Papa) presente en los documentos

"Dimensión Preventiva", "Dimensión Procedimental" y "Dimensión Formativa".

Se debe completar en caso de ser el/la Director/a

Nacional o Coordinador/a Nacional:

Nombre y apellido:

Lugar y fecha:_____

Firma:

Anexo 4.B

FORMULARIO DE CONOCIMIENTO Y ADHESIÓN A LA "POLÍTICA DE PROTECCIÓN Y SALVAGUARDIA DE LOS NIÑOS

Y ADULTOS VULNERABLES

POLÍTICA

PARA LA SALVAGUARDIA Y LA PROTECCIÓN DE MENORES Y ADULTOS VULNERABLES

Formulario de conocimiento y adhesión

He leído, conozco y me adhiero a los principios y procedimientos de la "POLÍTICA PARA LA SALVAGUARDIA Y PROTECCIÓN DE MENORES Y ADULTOS

VULNERABLES" del Movimiento Eucarístico Juvenil (Red Mundial de Oración del Papa) presente en los documentos

"Dimensión Preventiva", "Dimensión Procedimental" y "Dimensión Formativa".

Se debe completar en caso de ser Colaborador/a:

Nombre y apellido:

Lugar y fecha:_____

Firma:

Fecha de la última revisión: ________

Anexo 5 MATRIZ PARA DESARROLLAR UN MAPA DE RIESGOS 20

Fecha de elaboración inicial: __________________

20 Este anexo está tomado del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; p. 36)

21 Alta, Media o Baja

Medidas de proteccion

Notas

Situación y fecha de actuación

Descripción

Objetivo

Este documento es el resultado del trabajo del equipo internacional del Movimiento Eucarístico Juvenil (Red Mundial de Oración del Papa) preparado entre abril de 2019 y julio de 2020. Coordinación Giulia Bianchi

Puede ser copiado y distribuido libremente, siempre que incluya una referencia a su origen. La versión digital puede descargarse de www.oraciondelpapa.va

Versión 1.0

31 de julio de 2020, San Ignacio de Loyola

3.1

3.1.1.

3.1.2.

3.1.3.

3.2.

3.2.1

4.

Referencias bibliográficas

Este documento ha sido preparado a partir de la contribución de los equipos nacionales del MEJ y de otros manuales, desarrollados por grupos de trabajo vinculados a la Compañía de Jesús. La referencia a estos textos ha sido fundamental en el desarrollo de nuestra política. A continuación, figuran las referencias bibliográficas de estos documentos:

MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018);

Guia Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil

(Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002);

Policy for Safeguarding Children and Vulnerable Adults (Australian Province of the Society of Jesus, 2015);

Jesuit Procedures for Safeguarding Children (Irish Province of the Society of Jesus, 2017);

JRS Child Safeguarding Policy (Jesuit Refugee Service, 2017).

1. Área Jurídica

La Política del Movimiento Eucarístico Juvenil para la salvaguarda y protección de Menores y Adultos Vulnerables se aplicará de acuerdo con las leyes nacionales del país en cuestión.

Esta política de prevención tiene como referencia jurídica los siguientes documentos que constituyen una guía en los diferentes países y regiones:

Documentos orientativos y tratados internacionales:

§ Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (1989)

§ Convenciones de Ginebra (1949) y Protocolos I y II (1989)

§ Convención sobre la edad mínima (1973)

§ Convención sobre las peores formas de trabajo infantil (1999)

§ Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)

§ Normas mínimas del Grupo de Protección Mundial para la Protección de la Infancia en la Acción Humanitaria (2012)

Documentos guía y tratados Regionales:

§ Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niño (1999)

§ Convención Americana de Derechos Humanos (1978) [OEA]

§ Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (1950 / enmendado por el Protocolo No. 11 - 1998) [Consejo Europeo]

§ Convenio sobre la protección de los menores contra la explotación y el abuso sexuales (2007) [Consejo Europeo].

§ Carta Árabe de Derechos Humanos (2004) [Liga de los Estados Árabes].

§ Declaración de Derechos Humanos de la ASEAN (2012) [Asociación de Naciones del Sudeste Asiático]

2. Área Canónica

El 16 de julio de 2020 la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó oficialmente el "Vademécum sobre algunas cuestiones procesales ante los casos de abuso sexual a menores cometidos por clérigos"22 en italiano, francés, inglés, español, portugués y polaco.

Este documento "está destinado, en primer lugar, a los Ordinarios y a los profesionales del derecho que necesitan traducir en acciones concretas la legislación canónica sobre los casos de abuso sexual de menores cometidos por los clérigos"

Aunque los destinatarios del Vademécum no se corresponden exactamente con los destinatarios de esta Política del MEJ, le invitamos a que lea este Vademécum detenidamente para desarrollar una mayor conciencia y competencia en el área del abuso de los Menores y de los Adultos Vulnerables. En efecto, el Vademécum redactado por la Congregación para la Doct rina de la Fe tiene por objeto transmitir "una especie de manual que [...] pretende tomar de la mano y conducir paso a paso a todo aquel que se encuentre en la necesidad de proceder a la verificación de la verdad" en el ámbito de los abusos.

22 http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_co n_cfaith_doc_20200716_vademecum-casi-abuso_sp.html

3. Área Procedimental

3.1 Delegado responsable

3.1.1. Selección del Delegado responsable

Cada oficina nacional vinculada al Movimiento Eucarístico

Juvenil (MEJ) debe elegir un Delegado responsable de recibir y manejar las sospechas e informes de maltrato o abuso de cualquier tipo. Este delegado puede formar parte de la oficina nacional (recomendable) o ser una persona de referencia para la salvaguarda y protección de Menores y Adultos Vulnerables de la Conferencia Episcopal del país, o un responsable de referencia de la Compañía de Jesús, con quien el MEJ tiene un acuerdo. En cualquier caso, la oficina nacional debe tener un delegado de referencia.

3.1.2. Características del Delegado responsable

El delegado en cuestión debe ser elegido después de una cuidadosa selección y debe tener las siguientes características:

§ Tener buenas habilidades interpersonales con Menores y Adultos Vulnerables;

§ Poseer cualidades humanas como la empatía, la aceptación incondicional y la capacidad de mantener la calma en situaciones de crisis;

§ Tener experiencia (profesional y no profesional) en la prevención y el tratamiento de casos de abuso o maltrato de menores (recomendado);

§ Formación en psicología o pedagogía (recomendado).

La persona seleccionada deberá tener los estándares éticos y morales más altos, habilidades relacionales y conocimientos sobre la prevención y el tratamiento de casos. Además, deberá poder asumir responsabilidades y situaciones emocionales difíciles.

3.1.3. Responsabilidades del delegado encargado

El delegado es responsable de recibir informes y responder a cualquier queja relativa a la protección de Menores y Adultos

Vulnerables. Es el encargado de hacer un seguimiento eficiente y eficaz de las denuncias hasta su finalización, de acuerdo con esta Política de Prevención del MEJ, de la Iglesia Católica y de las leyes nacionales del país en el que operan.

3.2. Directrices para los casos notificados23

Para gestionar mejor los casos notificados, se tendrán en cuenta las siguientes directrices:

§ Durante todo el proceso, la seguridad y el bienestar de la víctima debe ser lo primero;

§ Cualquier alegación que se plantee o de la que se informe debe ser remitida directamente al Delegado a cargo. Si el Delegado a cargo es la persona sospechosa de abuso, se contactará con un responsable de la oficina nacional o un superior externo;

§ La confidencialidad de las personas involucradas debe ser respetada en todo momento. El acusado debe entender que no puede solicitar la identidad de la persona que informó de la sospecha;

§ Para que los menores y adultos vulnerables y cualquier otra persona puedan comunicar libremente cualquier forma de abuso, la oficina nacional publicará en su página web y/o en las revistas/periódicos un correo electrónico y/o un contacto de WhatsApp, a través del cual se podrá proporcionar información anónima o directamente al

23 Este párrafo se ha redactado a partir del material del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; pp. 5761)

delegado responsable. Si tiene dificultades para ponerse en contacto con la oficina de su país, puede contactar con la Oficina Internacional por correo electrónico: help@eym.va ;

§ Si un colaborador sospecha de un abuso, o si un menor o adulto hace una declaración sobre el abuso, se debe evitar cualquier duda y reportar la acusación o sospecha al Delegado.

A continuación, el Delegado será el responsable de gestionar el caso a través de tres pasos principales, que describimos a continuación: Escuchar, Registrar y Actuar.

Escuchar

Cuando una persona expresa una sospecha o una queja a un colaborador o al Delegado, es importante:

§ Mantener la calma, tomar en serio lo que la persona dijo y agradecerle por dar el paso y hablar de ello.

§ Escuchar con atención, dejando que la persona hable a su propio ritmo y a su manera. Al mismo tiempo, será importante asegurarse de que se ha entendido correctamente lo que se ha dicho y, si no, hacer algunas preguntas sobre lo que se ha hablado.

§ No hacer promesas difíciles de cumplir (por ejemplo, "No se lo diré a nadie"). La información se tratará de manera confidencial , pero otras personas que participen en el proceso tendrán acceso a ella.

§ No comentar la situación con el presunto agresor, ni cuestionar la verdad de la historia. Simplemente aceptar lo que se dice, con cuidado y empatía.

§ En el caso de una denuncia por abuso sexual, no hacer preguntas intrusas o sugestivas, esta será la función de los expertos técnicos con los que se contactará más tarde. No "escandalizarse" o "disgustarse", esto podría hacer que la persona que denuncia se sienta incómoda y bloquee su apertura. Si el denunciante es un menor, debe reforzarse positivamente el hecho de que haya pedido ayuda y señalarse que la víctima no tiene la culpa de lo ocurrido.

§ Explique los pasos a seguir en el proceso. Cuando la víctima es un menor, es necesario ponerse en contacto con los padres/cuidadores (a menos que esto ponga en peligro a la víctima).

§ Si la persona contactada no es el Delegado, la persona contactada informará del caso al Delegado lo antes posible.

§ Nadie debe utilizar la intimidación o la coacción para obtener información sobre la presunta violación o el abuso.

§ El MEJ tomará todas las medidas necesarias para asegurar que todo el proceso sea imparcial, libre de coerción o manipulación y hará hincapié en que el colaborador o colaboradores involucrados se presumen inocentes hasta que todo el proceso se complete. Al mismo tiempo, tomará las medidas preventivas necesarias para poner en primer lugar la seguridad de los menores y adultos vulnerables.

Registrar

§ Las sospechas/informes recibidos deben ser reportados por escrito lo más pronto posible. Se debe rellenar el Formulario de Denuncia (Anexo 1). Si no parece apropiado tomar notas en el momento de la reunión, la información puede ser escrita más tarde.

§ Hay que recordar que la información que figura en el formulario es delicada y confidencial, por lo que debe ser tratada con la máxima confidencialidad de acuerdo con la legislación sobre privacidad de cada país. Posteriormente, si es necesario, el informe se investigará más a fondo en un contexto específico (procedimiento disciplinario, interrogatorio por parte de órganos de segunda línea o autoridades policiales, etc.).

§ Se debe prestar especial atención a las acusaciones anónimas. El anonimato puede hacer que el juicio sea más difícil, pero por otra parte, puede ser protector de la víctima o del testigo.

La ansiedad y el miedo pueden llevar a algunas personas a no revelar su identidad inmediatamente. En estas circunstancias puede ser difícil actuar sobre la información obtenida. Si no está seguro de que la información recibida sea suficiente para presentar una denuncia, puede ser conveniente consultar a las autoridades competentes (por ejemplo, los servicios de protección de la infancia). Se debe informar a la persona que levanta la sospecha o la acusación de que el anonimato puede limitar la capacidad de los profesionales de intervenir para protegerla. Siempre que sea posible, debe fomentarse la mayor apertura y transparencia.24

§ Todas las informaciones que se entreguen al Delegado a cargo deberán ser por escrito y deberán incluir la fecha, la hora y el testimonio firmado de todas las partes involucradas. El Delegado será responsable de mantener

24 Jesuit Procedures for Safeguarding Children (Irish Province of the Society of Jesus, 2017; par. 2.3 Guidance on responding to an anonymous allegation of abuse, p.34)

todos los documentos relevantes de forma segura. (Véase el Formulario de Denuncia - Anexo 1)

§ En casos concretos, puede ser útil dar algunas explicaciones sencillas a los colaboradores de la oficina nacional para evitar rumores y acusaciones. Esto se limitará a dar una descripción breve y objetiva de la situación, sin adoptar una posición o sacar conclusiones, simplemente mencionando que el asunto está siendo investigado. Se pedirá a todos los colaboradores que mantengan la máxima confidencialidad y se aclarará que sólo una persona (el Delegado u otra persona encargada) tendrá autoridad para hablar externamente con los medios de comunicación o la prensa.

§ Toda información recibida con carácter confidencial debe ser aceptada sobre la base de que será compartida con las personas competentes en la materia: el Delegado (si no ha sido informado previamente), el personal especializado en la protección de los menores y las autoridades judiciales locales. También se debe informar a los padres o cuidadores (a menos que esto ponga en peligro a la víctima). En todos los casos, la confidencialidad debe ser cuidadosamente respetada.

Actuar

Una persona elegida, el Delegado, será responsable de ser el único contacto con los medios de comunicación y la persona de referencia para gestionar los informes, el proceso de investigación, las comunicaciones a las autoridades y la protección del Menor o del Adulto Vulnerable. El Delegado puede ser apoyado por el Director o el Coordinador de la Oficina Nacional.

En esta etapa se abren diferentes escenarios según los posibles episodios ocurridos. A continuación, indicamos los distintos pasos a seguir para las diversas situaciones. Para tener una visión clara y esquemática de este proceso, es aconsejable echar un vistazo al Esquema Procedimental (Anexo 2).

1. En caso de sospecha o denuncia, en primer lugar, se deben aplicar medidas de protección contra el menor o el adulto vulnerable, como el distanciamiento preventivo del sospechoso en relación a la víctima, manteniendo el principio de la presunción de inocencia del sospechoso. A continuación, el delegado realiza, junto con el responsable de la oficina nacional y, si es necesario, con un equipo de trabajo, una EVALUACIÓN

PRELIMINAR basada en los datos proporcionados (realizando, si es necesario y de forma discreta, nuevas investigaciones). Se podría identificar en esta etapa preliminar, que la

denuncia/sospecha no se corresponde con la realidad, lo que conduciría al cierre del proceso de investigación;

2. Si es necesario o prudente investigar y actuar más específicamente, se iniciará una

INVESTIGACIÓN

APROPIADA. A continuación, se presentan las preguntas que deben hacerse para proceder a la investigación:

§ ¿Constituye la denuncia/sospecha una violación de las leyes nacionales del país?

Si se comprueba que los hechos denunciados constituyen una violación de las leyes nacionales del país en el que se opera, el asunto debe ser comunicado inmediatamente a las entidades especializadas en la protección/protección de menores (o equivalentes), a las autoridades eclesiales y a las autoridades judiciales y policiales.

§ ¿Permanece la víctima en una situación peligrosa?

En caso afirmativo, la oficina nacional del MEJ debería evaluar si es capaz de hacer frente a la situación:

- Si la oficina nacional del MEJ puede hacer frente a la situación establecerá un plan de acción (por ejemplo, ponerse en contacto con la familia/los cuidadores, conocer mejor la situación, mantener el contacto con los testigos, etc.) e informará a las autoridades

eclesiales. La posibilidad de utilizar entidades externas especializadas en protección de menores debe mantenerse abierta si la situación lo requiere.

- Si la oficina nacional del MEJ no puede hacer frente a la situación, deberá notificarlo a las autoridades eclesiales, las instituciones nacionales responsables de la protección de la infancia y/o las autoridades judiciales y policiales, específicamente según los procedimientos de notificación de cada país. En este caso, el MEJ acompañará y cooperará en lo que sea necesario durante el proceso.

§ ¿Es un incidente externo o interno del MEJ?

- EPISODIO INTERNO (situación de maltrato dentro del MEJ y/o violación del código de conducta por parte de un colaborador): la cuestión es si el agresor es un colaborador. En caso afirmativo, la persona encargada de la oficina nacional tendrá que tomar la decisión de abrir un diálogo y/o aplicar un despido (en caso de que sea una persona contratada por la oficina nacional) o despedir

a la persona de forma temporal o permanente, según el riesgo que corra el menor o el adulto vulnerable y la gravedad de los hechos. En caso de que el agresor no sea un colaborador, el proceso de investigación interno se cerrará.

- EPISODIO EXTERNO (maltrato fuera del MEJ): se considerará la posibilidad de referir el caso a entidades externas especializadas o autoridades judiciales y/o policiales. En ese caso, el proceso de investigación interno se cerrará.

En todos los casos será importante seguir las siguientes pautas generales:

§ Es importante que el Delegado mantenga informados a todos los miembros relevantes (Director Nacional, Equipo Nacional, Junta Directiva) sobre el progreso de la investigación. El Director Nacional deberá informar a la Oficina Internacional;

§ La Oficina Nacional activará todos los medios posibles o disponibles para apoyar a la víctima (tratamiento médico, apoyo psicológico, acompañamiento espiritual etc.), siempre de acuerdo

con la familia/cuidador durante el proceso de investigación;

§ Cooperar con los servicios de protección de la infancia/autoridades judiciales en sus investigaciones.

También después de la resolución del proceso:

§ Los documentos deben ser completados y mantenidos confidencialmente por el Delegado;

§ Si un colaborador del MEJ está involucrado en abusos contra menores y adultos vulnerables, será sometido a medidas disciplinarias de acuerdo con las políticas del MEJ y a las leyes nacionales del país en el que opera. No será elegible para un futuro empleo o colaboración con el MEJ;

§ Si se demuestra que las acusaciones son falsas, el MEJ trabajará con las partes involucradas para restaurar su buen nombre y reputación y se tomarán medidas para facilitar su restablecimiento;

§ En relación al caso, se evaluará si hay alguna medida preventiva que pueda adoptarse para reducir/eliminar el riesgo de que se reproduzcan o causen daños situaciones similares (véase la Política Salvaguardia y Protección de Menores - Dimensión Preventiva).

3.2.1 Plazos a respetar

Aunque cada situación es única, en este documento se indican plazos estimativos para la gestión de los casos de sospecha o de denuncia. Los plazos son los siguientes:

§ Si existe la posibilidad de un delito y/o la víctima está en peligro, debe ocuparse del caso en un plazo de 24 horas y, si es posible, en el mismo día;

§ Todos los demás casos deben ser procesados en un máximo de3 días hábiles;

§ Se asegurará que todo el proceso no dure más de 3 semanas, evitando que se prolongue durante mucho tiempo;

§ En caso de procedimientos legales (procedimientos disciplinarios contra el colaborador, etc.), los plazos legales de cada país serán estrictamente respetados.

4. Gestión de casos de abuso por parte de un jesuita

Si un jesuita es sospechoso o acusado de abuso, el Director o el Coordinador Nacional del MEJ se asegurará de que el asunto sea atendido por la Provincia Jesuita apropiada.

El Director o Coordinador Nacional del MEJ, junto con el Delegado encargado, están obligados a informar y colaborar en todo

momento con las entidades especializadas en la prevención de la infancia y las autoridades judiciales, facilitando el esclarecimiento de los hechos. Además, debe evitarse absolutamente cualquier presión sobre las víctimas o sus familias, incluso cuando existen vínculos estrechos con la Compañía de Jesús o algunos de sus miembros.

Si se hacen acusaciones contra un miembro de una congregación religiosa, el asunto será también remitido a su Superior o al responsable de la congregación.

Anexos

Anexo 1

Formulario de denuncia:

Registrar una denuncia/acusación de abuso de Menores y Adultos Vulnerables25

Consulte el Anexo 2 (Esquema Procedimental) para gestionar y notificar la sospecha/acusación.

INFORMACIÓN SOBRE LA NOTIFICACIÓN DE SOSPECHAS O ACUSACIONES

Fecha y hora del informe de la denuncia/acusación

¿Cómo se recibió la denuncia?

(por ejemplo, por teléfono, correo electrónico, carta o en persona)

(Por favor, adjunte cualquier información escrita)

DATOS DE LA PERSONA QUE INFORMA SOBRE LA DENUNCIA/ACUSACIÓN

¿Es el informe anónimo? (en caso afirmativo, no complete los siguientes datos de esta tabla) o Sí o No

25 Este es un documento confidencialy deberá ser completado por el Delegado designado o un miembro del MEJ.

Nombre y apellidos

Dirección

Número de teléfono

Correo electrónico (si está disponible)

Relación con la víctima (menor o adulto vulnerable)

DATOS DE LA VÍCTIMA (MENOR O ADULTO VULNERABLE)

Nombre y apellidos

Fecha de nacimiento

Género

Dirección

Número de teléfono

Discapacidad o necesidades especiales

DATOS DE LOS PADRES/CUIDADORES (cuando sea apropiado)26

Nombre y apellidos

Dirección (si es diferente de la dirección de la víctima)

Número de teléfono

Indicar si tiene conocimiento de la acusación/sospecha

DATOS DEL AGRESOR

Nombre y apellidos

Dirección más reciente de su domicilio

Número de teléfono

Relación con la víctima

Sí o No

26P.e. no rellene esta parte si el acusado es un padre/tutor

Indicar si es un colaborador del MEJ o Sí o No

En caso afirmativo, indique la función/posición

Contactos actuales con el menor o adulto vulnerable, si se conocen (por ejemplo, líder de grupo, consejero)

Información adicional

INFORMACIÓN SOBRE EL EPISODIO

Fecha y hora del episodio

Ubicación del episodio

Indique si el episodio es interno o externo al MEJ

Indique la presencia de cualquier testigo

(¿Quiénes? ¿Cuántos? Etc.)

Detalles del episodio

¿Es la víctima consciente de que la denuncia ha sido presentada?

ACCIONES REALIZADAS

¿Se informó del incidente a alguien más que al delegado designado y/o al que recibió la denuncia/acusación? o Sí o No

Si es así, ¿a quién?

En caso afirmativo, fecha y lugar de la comunicación

Si no, explique por qué

o Director Nacional del MEJ o Entidades especializadas en la protección de menores o Las autoridades judiciales o Policía o Otros (indicar quiénes)

¿Quién ha sido notificado? (nombre de la persona)

Dirección

Número de teléfono

Correo electrónico (si está disponible)

PRÓXIMOS PASOS

¿Qué medidas se acordaron y quiénes las acordaron cuando se presentó el incidente a las autoridades competentes?

¿Hay preocupaciones inmediatas sobre la protección de la/s víctima/s u otros menores y adultos vulnerables?

En caso afirmativo, por favor, registre cuáles son e indique qué medidas se han tomado y por quién.

DATOS DE LA PERSONA QUE RELLENA EL FORMULARIO

Indique si es el Delegado quien rellena el formulario o Sí o No

Nombre y apellido

Número de teléfono

Dirección

El papel dentro del MEJ

Fecha y hora de realización del formulario

Firma

N.B.: Una copia del formulario completo debe ser guardada en un lugar seguro. En el caso de una investigación externa (véase el anexo 2), debe enviarse otra copia a las entidades especializadas en la protección/protección de menores, y a las autoridades judiciales, policiales y eclesiásticas con las que se contacte.

Esquema Procedimental

Anexo 2

Este documento es el resultado del trabajo del equipo internacional del Movimiento Eucarístico Juvenil (Red Mundial de Oración del Papa) preparado entre abril de 2019 y julio de 2020. Coordinación Giulia Bianchi

Puede ser copiado y distribuido libremente, siempre que incluya una referencia a su origen. La versión digital puede descargarse de www.oraciondelpapa.va

Versión 1.0

31 de julio de 2020, San Ignacio de Loyola

Referencias bibliográficas

Este documento ha sido preparado a partir de la contribución de los equipos nacionales del MEJ y de otros manuales, desarrollados por grupos de trabajo vinculados a la Compañía de Jesús. La referencia a estos textos ha sido fundamental en el desarrollo de nuestra política. A continuación, figuran las referencias bibliográficas de estos documentos:

MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018);

Guia Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil

(Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002);

Policy for Safeguarding Children and Vulnerable Adults (Australian Province of the Society of Jesus, 2015);

Jesuit Procedures for Safeguarding Children (Irish Province of the Society of Jesus, 2017);

JRS Child Safeguarding Policy (Jesuit Refugee Service, 2017).

Preámbulo

El objetivo del documento "Dimensión Formativa" es ayudar a cada colaborador del Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ) a comprender las diversas formas de abuso y a aumentar su capacidad para identificar (y actuar sobre) el abuso de los menores y adultos vulnerables, tanto dentro como fuera de las actividades y/o estructuras del MEJ.

También se mencionan algunos factores de riesgo y de protección, así como los tipos de "medidas preventivas" que pueden evitar o mitigar los efectos del abuso. Por último, hablaremos de los mitos relacionados con diversos tipos de "abuso", a fin de reducir su impacto con una información más objetiva.

1. Definición, señales y ejemplos de diversos tipos de abuso27

Por violencia y abuso sobre los menores (o adultos vulnerables28) se entiende"toda forma de violencia, desprecio o brutalidad física o mental, descuido o negligencia, malos tratos o

27 Este capítulo ha sidoredactado a partir del material del documento:

JRS Child Safeguarding Policy (Jesuit Refugee Service, 2017)

28 Véase la definición de "adulto vulnerable" en "Política de salvaguardia y protección de los adultos menores vulnerablesDimensión preventiva”

explotación, incluida la violencia sexual" (Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, 1989)29.

La Organización Mundial de la Salud ofrece una definición de la violencia y el abuso contra los niños, identificándola como "el uso intencional de la fuerza o el poder físico, amenazado o real, sobre los niños (o los adultos vulnerables) por parte de un individuo o grupo, que tiene o puede tener consecuencias perjudiciales, potenciales o reales, para la salud, la vida, el desarrollo o la dignidad de los menores (o los adultos vulnerables)". ("Informe mundial sobre la violencia y la salud", 2002)30.

El abuso se divide generalmente en las siguientes categorías:

§ Abuso físico;

§ Abuso psicológico;

§ Agresiónsexual;

§ Negligencia (forma pasiva).

Un Menor os Un Adulto Vulnerable puede ser objeto de más de una forma de abuso al mismo tiempo. El abuso suele producirse en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza y/o poder. Obsérvese que la existencia de uno o más de los indicadores enumerados en las definiciones que figuran a continuación no es

29 Unicef (1989), Convention on the Rights of the Child – CRC(art. 19)

30 World Health Organization (2002), World report on violence and healt

suficiente para determinar una situación de abuso (normalmente corresponde a los especialistas determinar su incidencia), pero su presencia puede ser y debe suscitar una alerta. Muchas víctimas también pueden presentar indicadores de diversos tipos de abuso.

1.1 Definición de abuso físico

El abuso físico es la consecuencia de cualquier acción no accidental, aislada o repetida de los cuidadores u otras personas que causa (o puede causar) daño físico. Puede entrañar un castigo físico, el uso de fuerza perjudicial contra la persona, y también permitir o causar un riesgo sustancial de daño significativo.

1.2 Definición de abuso psicológico

El abuso psicológico se deriva de la privación de un entorno de seguridad y bienestar emocional que es indispensable para el crecimiento, el desarrollo y el comportamiento equilibrado del adulto o menor vulnerable. Incluye diversas situaciones, desde la precariedad de los cuidados o afectos adecuados a la edad y condición personal, hasta el rechazo emocional completo, pasando por la devaluación continua de la víctima, con frecuentes repercusiones negativas a nivel conductual, psicológico y emocional.

1.3 Definición y reconocimiento de los abusos sexuales

1.3.1 Definición

El abuso sexual es el uso que un perpetrador de violencia sexual (padre, pariente, cuidador, compañero, extraño, etc.) hace de un menor o adulto vulnerable para satisfacer sus deseos sexuales, estando en una posición de poder o autoridad.

Consiste en prácticas en las que la víctima:

§ No tiene la capacidad de entender que está siendo abusada;

§ dándose cuenta de que es abusado/a, no tiene la capacidad de comunicar el abuso sexual;

§ No puede dar su consentimiento libre e informado.

Nota: El consentimiento dado por un menor no es de ningún modo una justificación.

Se pueden distinguir dos tipos de abuso sexual:

§ Abuso sexual sin contacto físico: incluye lenguaje sexual inapropiado, actos de naturaleza exhibicionista, visualización de contenido pornográfico, exhibición de órganos sexuales, masturbación o realización intencional del acto sexual en presencia de la víctima para obtener gratificación sexual, etc.;

§ Abuso sexual con contacto físico: el contacto sexual tiene lugar tocando intencionadamente las zonas erógenas de la víctima; o forzando, alentando o permitiendo que la víctima lo haga en las zonas erógenas del agente; o mediante la penetración (vaginal o anal) del órgano sexual masculino u otros objetos, o mediante el sexo oral.

1.3.2 Reconocimiento

La existencia de una dinámica relacional específica entre la víctima (especialmente en el caso de los niños y jóvenes) y el abusador complica el diagnóstico y la revelación del abuso, contribuyendo a la perpetuación de los actos de violencia sexual a lo largo del tiempo.

A continuación, se presentan ejemplos de obstáculos o dificultades que pueden impedir la revelación o la notificación de la experiencia de victimización sexual:

§ Ausencia de pruebas médicas (por ejemplo, lesiones físicas) y biológicas (por ejemplo, fluidos corporales) asociadas a la agresión sexual;

§ Miedo del agresor por la diferencia de poder físico y psicológico;

§ Relación previa con el agresor;

§ Sentimientos de vergüenza y autoculpabilidad de la víctima;

§ Miedo a ser desacreditado y/o intentos fallidos previos de divulgación;

§ Miedo a la estigmatización social;

§ Miedo a la separación de la familia de origen o a la desintegración.

El agresor también puede utilizar estrategias para mantener en secreto la situación de violencia, retrasando o impidiendo la revelación de la situación de violencia y favorecer su repetición. Ejemplos de estas estrategias son:

§ Creación de lazos emocionales con el menor o el adulto vulnerable, a través de los cuales los actos de violencia sexual se leen como demostraciones naturales de afecto (por ejemplo, colocando al menor en el regazo, besándolo y abrazándolo para consolarlo);

§ Proporcionar al menor o adulto vulnerable acceso a bienes materiales que no podría obtener de otro modo, con el fin de convencerlo de actos de violencia sexual y/o asegurar su silencio y condescendencia después de la ocurrencia de un comportamiento violento (por ejemplo, juguetes, aparatos electrónicos, ropa, dulces, helados, dinero);

§ Recurrir a la sorpresa, actuando de forma inesperada para el que el menor o el adulto vulnerable no tenga tiempo de

reaccionar o defenderse (por ejemplo, irrumpiendo en la cama, diciendo que no haga ruido para no despertar a los que le rodean);

§ Uso de la amenaza, la fuerza o la agresión psicológica para obligar al menor o adulto vulnerable a cometer actos de violencia sexual (por ejemplo, "si no lo haces, lastimaré a tus padres/hermanos"; "no le gustas a nadie”).

1.4 Definición de explotación sexual

Indica el abuso de un Menor y/o Adulto Vulnerable mediante el uso de una posición de poder o relación de confianza para obtener beneficios sexuales. El Menor y/o el Adulto Vulnerable puede sentirse impotente y que no tiene otra opción que aceptar. También se refiere a la captación de menores con fines de lucro.

1.5 Definición de negligencia

La negligencia es la incapacidad de proporcionar al Menor o Adulto Vulnerable las necesidades básicas de seguridad, higiene, nutrición, afecto, educación y salud, necesarias para el pleno desarrollo de su potencial y para el ejercicio de sus derechos. En general, el descuido es continuo a lo largo del tiempo y se debe a la incapacidad o falta de voluntad de los padres o cuidadores para satisfacer esas necesidades.

2. Factores de riesgo y protección31

El riesgo de perpetuar el abuso está asociado a una serie de factores de riesgo individuales, familiares y sociales vinculados tanto a la víctima como al agresor. Estos factores por sí solos no prueban la existencia del abuso, sino que sólo indican una mayor probabilidad de que se produzca.

Por otra parte, existen factores de protección, incluso a nivel individual , familiar y social , que apoyan y promueven el desarrollo del Menor o Adulto Vulnerable y pueden reducir o incluso eliminar la posibilidad de sufrir un abuso y su repetición, y el impacto de haberlo sufrido.

Además, hay también factores agravantes, como los acontecimientos o nuevas circunstancias en la vida del Menor o Adulto Vulnerable, la familia o los cuidadores que alteran la dinámica entre los factores de riesgo y la protección, y que pueden hacer más vulnerable a la víctima frente a posibles situaciones de abuso.

31 Este capítulo ha sidoredactado a partir del material del documento: MANUAL SPC: Sistema de Proteçao e cuidado de menores e adultos vulneráveis (Provincia Portuguesa da Companhia de Jesus, 2018; p. 37)

Se aconseja a los colaboradores que observen activamente la evolución de los factores de riesgo y de protección y, al mismo tiempo, que asesoren, formen y apoyen a las familias y/o a los cuidadores.

La Tabla 1 de la página siguiente muestra los factores de riesgo, protección y agravantes, para tener indicaciones adicionales para su reconocimiento.

Tabla 1 - Factores de riesgo, protección y agravamiento

FACTORES DE RIESGO

En relación a la víctima:

§ Habersido/serindeseado;

§ Nacimiento prematuro/bajo peso;

§ Insatisfacción de las expectativas de los padres (sexo, estado de salud, carácter, etc.);

§ Problemas de conducta (agresividad, oposición, mentiras, absentismo escolar, etc.);

§ Temperamento difícil;

§ Falta de educación sexual;

§ Baja autoestima;

§ Necesidad de afecto y/o atención;

§ Actitudpasiva;

§ Dificultad para comportarse de forma asertiva;

§ Tendencia a la sumisión;

§ Poca capacidad de decisión;

§ Aislamiento, retraimiento social o timidez;

§ Enfermedades crónicas o trastornos del desarrollo;

§ Adicción excesiva o desprendimiento traumático.

En relación al contexto familiar/local:

§ Falta de habilidades parentales;

§ Vivir en una casa de acogida o en un orfanato;

§ Cuidadores víctimas de abuso infantil;

§ Trastornos emocionales, mentales o físicos que les impiden reconocer y responder adecuadamente a las necesidades del niño;

§ Disciplina demasiado rígida y autoritaria, o inconsistente;

§ Historial de ambiente violento y/o antisocial;

§ Desajuste psicosocial/comportamiento dependiente (abuso de sustancias, crimen, prostitución, etc.);

§ Ausencia prolongada de otros cuidadores;

§ Familia disfuncional;

§ Relaciones familiares conflictivas;

§ Falta de apoyo social y familiar;

§ Falta de condiciones de vida;

§ Incapacidad de buscar/utilizar los recursos de la comunidad;

§ Inseguridad económica/pobreza.

FACTORES DE PROTECCIÓN

En relación a la víctima:

§ Buen nivel de desarrollo general;

§ Buen temperamento;

§ Vínculo afectivo positivo con la familia o el cuidador;

§ Capacidad para resolver problemas y/o pedir ayuda cuando se necesite;

§ Éxitoescolar;

§ Deseo de autonomía y comportamiento positivo;

§ Pertenecer a un grupo de compañeros.

En relación al contexto familiar/social:

§ Buenas habilidades como padre/madre;

§ Familia organizada, con reglas y buenas prácticas de educación/acompañamiento;

§ Una buena red de apoyo familiar y social;

§ Buena integración en la comunidad;

§ Posibilidad de acceso a los servicios de apoyo de la comunidad (servicios sociales, educación, salud, etc.);

§ Seguridad económica.

FACTORES AGRAVANTES

§ Rupturas y reunificaciones familiares (separación, divorcio, etc.);

§ Una enfermedad grave y repentina;

§ Luto;

§ Asistencia a personas dependientes;

§ Cambio repentino en la situación económica y de empleo;

§ Desempleo;

§ Migración;

§ Pérdida de la tutela por parte de los padres/cuidadores;

§ Encarcelamiento/prisión;

§ Desastre natural;

§ Conflicto social.

3. Signos y factores relacionados con el abuso32

En este capítulo informamos del conjunto de signos y factores relacionados con los abusos y los mitos asociados a ellos.

¿Qué tipo de menor puede ser víctima de abusos sexuales?

Todo menor puede ser víctima de abusos sexuales. No existe un perfil o características específicas que sean determinantes para que un tipo de menor sea abusado y no otros. Los abusos sexuales contra los menores se producen en t odos los países, culturas, religiones y niveles socioculturales, y afecta a menores de diferentes edades. Sin embargo, se han identificado algunos factores de riesgo (véase la Tabla 1 de la página anterior) que son más comunes en situaciones en las que se dan actos de abuso sexual contra menores con más frecuencia.

¿Qué le sucede a un menor víctima de abusos sexuales?

Las consecuencias para un menor que ha sido víctima de abusos sexuales son múltiples. Estas consecuencias pueden variar de un menor a otro, dependiendo de sus características. Sin embargo, en la Tabla 2 se resumen algunas de las principales.

32 Este capítulo ha sidoredactado a partir del material del documento: Guia Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil (Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002; par. “1. Fundamentos conceptuales”)

¿Quién abusa sexualmente de menores?

No existe un agresor sexual infantil "tipo". Sin embargo, la mayoría de las agresiones sexuales provienen de personas del entorno de la víctima: parientes, conocidos de la familia, vecinos, profesores, etc.

Por lo general, el abusador es una persona cercana a la víctima y tiene una relación de autoridad con el menor, caracterizada por el respeto y la confianza.

¿Cuáles son las convicciones erróneas que existen en relación al abuso sexual infantil?

En muchas culturas hay una serie de mitos que contribuyen a la invisibilidad del abuso sexual infantil y a su aparición y mantenimiento. Trataremos algunos de ellosa continuación:

Falso

El abuso sexual sólo se produce cuando hay violación o penetración por parte del abusador

El término "abuso sexual" implica una serie de conductas sexuales que tienen lugar con un menor, incluida la violación, pero existen otras formas de abuso, todas las cuales se consideran abuso sexual.

El abuso sexual hacia los menores es poco frecuente o no existe

Falso

El abuso sexual de menores es una forma de abuso que está muy extendida en nuestras sociedades. Sin embargo, el mismo temor de las víctimas a revelarlo, así como la preocupación de los padres/madres y cuidadores cuando se

Sólo los alcohólicos, los drogadictos o los perturbados mentales abusan de los menores

sospecha de una situación de abuso, significa que el porcentaje de casos denunciados es inferior al número real de casos.

Falso

La suposición de que detrás de cada agresor hay alguna patología psiquiátrica o adicción es errónea; todas las personas son capaces de abusar de menores, dependiendo de las circunstancias. Por otro lado, gran parte delas personas con adicciones o enfermedades mentales no maltratan a los menores.

Falso

El abuso es fácil de detectar

La creencia de que el abuso es fácilmente detectable es errónea. Hay múltiples razones que impiden identificar el abuso, tales como: el miedo al castigo por parte del menor; las amenazas del agresor al menor; la creencia del menor de que no se le creerá y que se le culpará por lo ocurrido; el hecho de que no estemos preparados para enfrentar una realidad como ésta, lo que hace más fácil pensar que no está ocurriendo realmente, que no vemos lo que vemos, que debe haber un error, o que simplemente estamos exagerando cuando tenemos una sospecha.

Los menores suelen mentir cuando dicen que están siendo abusados

Falso

La probabilidad de que un menor invente una situación de abuso sexual es muy baja, por lo que cuando un menor dice que algo así ha ocurrido, lo más probable es que se trate de una situación de abuso real.

El abuso infantil sólo ocurre cuando hay pobreza

Falso

El abuso sexual de menores ocurre en todas las clases sociales y en todos los estratos socioculturales. Lo que sucede es que las clases con más recursos económicos tienden a ocultar aún más la situación, de modo que se presentan menos quejas a los organismos públicos o privados.

Falso

El abuso es causado por la víctima

Cualquier tipo de comportamiento de un menor víctima de una situación de abuso puede ser entendido por el agresor como una provocación, como una forma de justificar su comportamiento. Por consiguiente, detrás de esta creencia sólo hay un intento de culpar a la víctima por su comportamiento abusivo.

Falso

El abuso de menores se produce en lugares solitarios y encubiertos

La mayoría de las agresiones sexuales cuyas víctimas son menores de edad son cometidas por personas conocidas y, por lo tanto, se producen generalmente en

El abuso sexual afecta a niños mayores o adolescentes

espacios familiares de su entorno y a cualquier hora del día.

Falso

El abuso sexual puede afectar a menores de diversas edades; el grupo más vulnerable está formado por los menores de 12 años, y se dan casos de abuso sexual incluso en grupos de edad de menos de 2 años.

Tabla 2– Consecuencias de los abusos sexuales

CONSECUENCIAS EMOCIONALES

Período breve de la situación de abuso o etapa temprana del inicio del abuso

§ Cambio de comportamiento;

§ Sentimientos de tristeza e impotencia;

§ Cambios de humor repentinos;

§ Irritabilidad;

§ Rebeldía;

§ Miedos;

§ Vergüenza y culpa;

§ Ansiedad.

A Medio Término

§ Depresión oculta o manifiesta;

§ Trastornos de ansiedad;

§ Trastornos del sueño (pavor nocturno; insomnio);

§ Trastornos de la alimentación (anorexia, bulimia, obesidad);

§ Alteración del desarrollo sexual;

§ Miedo a la expresión sexual;

§ Intentos de suicidio o pensamientos suicidas.

A Largo Término

§ Disfunción sexual;

§ Baja autoestima;

§ Estigmatización, sentirse diferente de los demás;

§ Depresión;

§ Varios desórdenes emocionales.

CONSECUENCIAS COGNITIVAS

Período breve de la situación de abuso o etapa temprana del inicio del abuso

§ Bajo rendimiento escolar;

§ Dificultad de atención y concentración;

§ Desmotivación en las tareas escolares;

§ Desmotivación general.

A Medio Término

§ Pérdida de añose scolares;

§ Trastornos de aprendizaje.

A Largo Término

§ Fracaso escolar.

CONSECUENCIAS CONDUCTUALES Y FÍSICAS

Período breve de la situación de abuso o etapa temprana del inicio del abuso

§ Comportamiento agresivo;

§ Rechazo de las figuras adultas;

§ Aislamiento social;

§ Hostilidad hacia el agresor;

§ Miedo al agresor;

§ Embarazo temprano;

§ Enfermedades de transmisión sexual.

A Medio Término

§ Huida/fuga de casa;

§ Deserción de la escuela;

§ Consumo de drogas y alcohol;

§ Actividad criminal;

§ Excesivo interés en los juegos sexuales;

§ Masturbación compulsiva;

§ Embarazo;

§ Enfermedades de transmisión sexual.

A Largo Término

§ Prostitución;

§ Promiscuidad sexual;

§ Alcoholismo;

§ Adicción a lasdrogas;

§ Delincuencia;

§ Desajuste social;

§ Relaciones familiares conflictivas.

4. Talleres prácticos 33

La capacitación y la sensibilización del mayor número posible de personas de la comunidad acerca de la protección de los Menores y Adultos Vulnerables es un factor esencial para generar una red eficaz de protección contra todos los tipos de abuso. En el presente capítulo daremos ejemplos de talleres de capacitación relacionados con la protección de los Menores y los Adultos Vulnerables.

Cada país se encargará de capacitar a sus colaboradores, padres/madres y cuidadores en la prevención del abuso y la protección de los Menores y Adultos Vulnerables, adaptando el contenido a cada cultura. Por lo tanto, cada oficina nacional del MEJ trabajará, siempre que sea posible, con instituciones eclesiásticas y organizaciones especializadas en la protección y salvaguarda de los menores.

33 Este capítulo ha sidoredactado a partir del material del documento: Guia Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil (Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002; par. “2. Fundamentos metodol ogicos para un programa preventivo en abuso sexual infantil”).

4.1 Elección del formador del taller

En primer lugar, será importante elegir un formador que tenga las siguientes características para que estos talleres sean realmente efectivos:

§ Debe estar formado sobre el contenido temático con el que debe trabajar (abuso sexual, sexualidad infantil, derechos del niño y prácticas de autoprotección del niño), y principios éticos acordes con el tema a tratar;

§ Debe tener la capacidad de dirigir grupos, tanto de niños como de adultos, a fin de fomentar un ambiente de intimidad, en el que se garantice el respeto de la confidencialidad de las experiencias compartidas;

§ Debe tener habilidades comunicativas y de escucha activa que faciliten la expresión de todos los participantes, evitando juicios de valor propios o de otros participantes.

4.2

Diseño del taller

El diseño del taller es esencial para dar una estructura clara a cada sesión de trabajo que facilite la motivación de los participantes. Esta tarea requiere la planificación de cada sesión, así como su evaluación. Sin embargo, es necesario que la planificación sea flexible, de manera que se respeten los procesos particulares de cada grupo y se adapten a sus necesidades.

Es aconsejable hacer, especialmente con los adultos, un breve diagnóstico del nivel de conocimiento del tema que se va a tratar (véase el anexo 1.A). Esta tarea ayuda a facilitar la planificación de las sesiones de trabajo y a optimizar el tiempo.

Debe ser un proceso fluido y útil, no una prueba o una mera evaluación. Puede hacerse en la primera sesión de trabajo o en una reunión antes de que comience el taller.

El diseño y la ejecución de cualquier taller debe adaptarse al contexto específico en el que se desarrollará, por lo que es sumamente importante conocer las características específicas del grupo con el que se trabajará, sus intereses y motivaciones. También es esencial acoger la visión de los propios participantes, ya sean menores o adultos, mediante la promoción de espacios de opinión y expresión, de modo que la acción preventiva se traduzca en un verdadero diálogo de comunicación entre los participantes y no en una especie de monólogo de un experto dirigido a un grupo de observadores.

Otro aspecto al que hay que prestar atención es que la participación en los talleres es por voluntad propia y no por obligación, dejando claro desde el principio cuáles son los temas que se tratarán y de qué manera.

4.3 Temas de los talleres

Los temas en los que se centrarán los talleres son:

Abuso sexual infantil (dirigido a padres/madres, cuidadores, colaboradores, responsables, etc.)

Esta área temática abarca las dimensiones descriptivas, sociales, psicológicas y jurídicas del fenómeno del abuso sexual de Menores y Adultos Vulnerables, que deben tenerse en cuenta para promover la prevención de este problema. Los contenidos específicos que deben incluirse son: a) denuncias de abuso sexual de Menores y Adultos Vulnerables, b) tipología de abuso de Menores y Adultos Vulnerables, c) indicadores que faciliten la detección del abuso de Menores y Adultos Vulnerables, d) conocimiento de las consecuencias para las víctimas, e) marco jurídico relativo al abuso de Menores y Adultos Vulnerables, f) modalidades procesales para la tramitación de los casos. El objetivo fundamental de este eje temático es sensibilizar al grupo sobre el problema y promover la detección precoz de posibles casos de abuso, así como facilitar la movilización de las primeras acciones de confrontación.

Autocuidado del menor (dirigido a los menores)

Este taller tiene como objetivo capacitar y fortalecer las herramientas para la autoprotección de los menores en su

contexto evolutivo. Estas herramientas implican el reconocimiento y el desarrollo de las aptitudes necesarias para hacer frente a situaciones de amenaza o peligro y su diferenciación de las experiencias de seguridad personal.

El contenido de esta capacitación es: a) cuidado personal; b) identificación de situaciones de amenaza personal; c) pautas de comportamiento de autoprotección.

Además, el objetivo es alentar a los menores a que identifiquen situaciones de amenaza o vulnerabilidad personal y a que elaboren estrategias de comportamiento eficaces para su seguridad y protección.

Educación sexual (dirigida a los menores)

Este eje temático considera la formación sobre el desarrollo sexual infantil (enmarcado en el respeto de la corporalidad individual) y la visualización de la sexualidad como partes fundamentales del desarrollo humano, integradas en el proceso de aprendizaje emocional. Incluye los siguientes contenidos específicos: a) identidad básica, b) diferenciación sexual básica, c) roles asociados a las diferencias sexuales y d) desarrollo sexual.

El objetivo fundamental de este eje temático es integrar el conocimiento y la familiarización con la propia identidad corporal en los procesos de aprendizaje del niño y tratar de fomentar el contacto entre el niño y sus experiencias y patrón corporal . Esto se debe a que, como se ha señalado anteriormente, la educación sexual de los niños es un factor de protección contra la perpetuación del abuso (sexual).

En los anexos que figuran al final del presente documento se encuentran ejemplos de talleres relacionados con los dos primeros temas presentados, "Abuso sexual de niños" para adultos y "Autocuidado de menores". No ofrecemos material específico relacionado con el tercer tema "Educación sexual", por lo que corresponderá a cada oficina nacional elegir cómo tratar este tema.

La razón de esta decisión es que cada país, según su contexto sociocultural y según los grupos del MEJ, puede ponerse en contacto con las asociaciones eclesiales y civiles locales competentes a fin de elegir la forma más adecuada de tratar el tema.

Anexos

Taller 1 “Comprender el abuso sexual de menores”34

Objetivo Sensibilizar y promover el conocimiento del abuso sexual de los menores

Destinatarios Familias, Cuidadores, Responsables y/o Animadores

Duración 4 sesiones de 1:30hcada una

Unidad 1: “Conoscerse…”

Secciones Modalidad

Bienvenida Bienvenida a losparticipantes

Presentación

§ Presentación de los gestores.

§ Explicación de las características generales del taller.

§ Los participantes forman parejas, preguntándose mutuamente quiénes son, qué hacen, qué les gusta, cuáles son sus características personales, etc.

§ Cada pareja se pone en el centro del grupo y se presenta de forma "cruzada".

Cada miembro de la pareja dará toda la información que pueda de su pareja.

El grupo general puede hacer preguntas al

34 Este taller se basa en uno presente en el documento: Guia Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil (Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002; par. “3. Unidad didáctica: prevención del abuso sexual infantil”).

“¿Qué esperas de este taller?”

final de la presentación de cada pareja.

Duración: 10 minutos (se adaptará según el número de participantes)

Cada idea aportada por los participantes se recoge y se registra en una pizarra.

Objetivo: identificar las expectativas del grupo y compartirlas para establecer un acuerdo sobre la forma en que se llevará a cabo el taller.

Cierre de la Sesión

Se informa a los participantes sobre los objetivos del taller y el contenido que se tratará, integrando sus ideas de la fase anterior.

Materiales Una hoja de papel o una pizarra. Tizas o rotuladores/marcadores.

Unidad 2: ¿Qué es el abuso sexual infantil?

Secciones Modalidad

Bienvenida

Identificación de los abusos sexuales

§ Se forman grupos de 5 a 8 participantes cada uno.

§ Cada grupo identifica las situaciones que constituyen abuso sexual y las que no, utilizando un juego de tarjetas (Anexo 1.B: Set de tarjetas).

§ Cada grupo, después de haber elegido un representante, presenta al grupo general las dos listas elaboradas: la lista de situaciones de abuso sexual y las que no son de abuso sexual. El formador registra los principales elementos de cada lista en una tabla o pizzarra (Anexo 1.C: Identificar situaciones de abuso sexual de menores).

§ Después de registrar todos los elementos, el formador abre un debate sobre algunas situaciones en las que los grupos no están de acuerdo, les pregunta cuáles eran sus dudas y por qué.

Objetivo: adquirir conocimientos para identificar las situaciones de riesgo que podrían dar lugar a abusos, distinguiéndolas de las que no lo son.

Resumen

El formador devuelve al grupo los elementos que surgieron en la sección anterior en la

Cierre de la Sesión

base al contenido del capítulo 1 del presente documento.

Se informa a los participantes sobre los objetivos del taller y el contenido que se tratará, integrando sus ideas de la fase anterior.

Materiales

Hojas de papel

Marcadores o bolígrafos

Hojas de papel o cartón

Imprima las definiciones en el capítulo 1 de este

Juego de tarjetas A para cada grupo (Anexo 1.B: Set de tarjetas)

Unidad 3: ¿Qué le sucede a un menor abusado sexualmente?

Secciones

Bienvenida

"La historia de Adela"

Modalidad

Resumen

§ Se forman grupos de 5 a 8 participantes cada uno.

§ Sobre la base de "La historia de Adela" (Anexo 1.D: Identificación de las consecuencias del abuso sexual en los niños "La historia de Adela") se responde a las siguientes preguntas: ¿Qué le pasó a Adela? ¿Qué podría sentir Adela? ¿Por qué crees que se siente así? ¿Qué crees que podría pasarle en el futuro?

§ Cada grupo, después de elegir un representante, presenta las respuestas a las preguntas al grupo general. El formador registra los elementos principales de cada respuesta en una tabla/pizarra.

§ Después, el formador abre un debate sobre los puntos más importantes de la historia y las respuestas de los participantes.

Objetivo: identificar las emociones que un menor puede sentir como resultado de un abuso sexual y una agresión.

El formador presenta las principales consecuencias emocionales, cognitivas y de comportamiento de un niño tras la

Materiales

experiencia de haber sido víctima de un abuso sexual (véase la Tabla 2Consecuencias de los abusos sexuales).

Impresión de la Tabla 2 - Consecuencias de los abusos sexuales

Hojas de papel

Marcadores o bolígrafos

Copias de "La historia de Adela" para cada grupo (Anexo 1.D: Identificación de las consecuencias del abuso sexual en los niños "La historia de Adela")

Unidad 4: ¿Qué podemos hacer en una situación de abuso sexual?

Secciones Modalidad

Bienvenida En esta sección es importante que el formador destaque los contenidos abordados en las sesiones anteriores haciendo un breve resumen, para que los participantes se sientan motivados a ponerlos en práctica en esta sessión.

"Ver debajo del agua"

§ Los participantes se reúnen en pequeños grupos. Se pide a cada grupo que lea atentamente el caso que se le dará (Anexo

1.E: Actividad "Ver bajo el agua") y que responda como grupo a las preguntas:

¿Qué les pasa a los dos niños?

¿Cuál fue su actitud?

¿Quién está involucrado en la situación descrita?

¿Qué actitudes o acciones son correctas y cuáles no?

¿Qué hizo cada uno de los participantes?

¿Qué harías si estuvieras en una de estas situaciones?

§ Cada representante del grupo se adelanta y lee su propio trabajo. El formador toma nota de los puntos clave de los grupos y hace preguntas o abre un debate si las respuestas son diferentes.

Objetivo: facilitar la identificación de los indicadores de abuso sexual en los menores y las medidas más apropiadas para tratar un caso de abuso sexual.

Resumen El formador cierra la sesión destacando el papel que desempeñan los adultos como agentes de protección de la infancia y proporciona información sobre las organizaciones o instituciones a las que se puede consultar en caso de que los participantes se enfrenten a una sospecha de abuso.

Valoración del Taller

Se pide a los participantes que evalúen la actividad en general y que den su opinión sobre elementos específicos (Anexo 1.F: Encuesta de valoración de las actividades).

Materiales Fichas (Anexo 1.E: Actividades "Ver bajo el agua")

Pizarra

Bolígrafos o marcadores

Hojas de valoración (Anexo 1.F: Encuesta de valoración de las actividades)

Materiales Taller 1 “Comprender elabuso sexual sobre los menores”

Anexo 1.A: Cuestionario de conocimientos de los participantes en el taller

El propósito de este cuestionario es conocerlo a usted y sus intereses para considerar su posible participación en un taller de capacitación para padres y cuidadores. La información que nos proporcione será muy importante para nosotros, así que le agradecemos su cooperación. Los datos que usted nos proporcionará son confidenciales y serán tratados exclusivamente por los organizadores de la actividad.

Género o Hombre o Mujer

Edad

Profesión

¿Le interesaría asistir a un taller para aprender sobre la realidad del abuso sexual infantil? (marque una de lascasillas de abajo)

Mucho Bastante Poco Nada

¿Ha asistido alguna vez a un taller, conferencia o curso sobre abuso sexual infantil?

o No

o Sí Cuando: Lugar:

¿Cómo ve su conocimiento del abuso sexual infantil? (marque una de las casillas de abajo)

Muy bueno Bueno Medio Poco

Otros comentarios:

¡GRACIAS POR LA COLABORACIÓN!

Anexo1.B: Set de Tarjetas

1. Un vecino invita a un grupo de adolescentes a ver unas revistas pornográficas a su casa.

2. Una vecina le pide a una niña de 9 años que le acompañe a comprar, y en la tienda compra tabaco y alcohol.

3. Un padre y una madre se dan una caricia y un beso delante de sus hijos.

4. Una madre les habla a sus hijos de 13 y 15 años sobre educación sexual. Les dice que antes de nada tienen que respetarse a sí mismos y a las personas con las que estén.

6. Una madre duerme en la misma cama con sus hijos de 10 y 12 años.

7. Dos compañeros deescuela de 14 años se van al lavabo de la escuela y se tocan los penes mutuamente.

8. Una madre se desviste delante de sus hijos.

9. Una profesora enseña a sus alumnos de 12 años un manual del cuerpo humano y les enseña las diferentes partes del cuerpo de la mujer y el hombre, incluyendo las partes genitales.

5. Un padre mira el cuerpo de su hija desnuda de 15 años mientras ella se ducha.

10. Un profesor le dice a un/a alumno/a que está muy guapo/a

Indicaciones para el Formador

A continuación, se presenta una posible explicación/guía para el formador sobre las situaciones presentadas en el juego de cartas. Estas indicaciones son orientativas y de ninguna manera son las únicas respuestas correctas a las preguntas. Lo importante es que los participantes piensen en sus respuestas y que se pueda generar un diálogo para adquirir nuevas ideas y perspectivas.

1. Un vecino invita a un grupo de adolescentes a ver unas revistas pornográficas a su casa

Se trata de una forma de abuso sexual, ya que se trata de un contenido que no debería estar a disposición de los menores, y menos aún si es un adulto quien los incita a hacerlo. Además, el adulto puede fantasear sexualmente con los menores, aunque no los toque físicamente.

2. Una vecina le pide a una niña de 9 años que le acompañe a comprar, y en la tienda compra tabaco y alcohol

3. Un padre y una madre se dan una caricia y un beso delante de sus hijos

Es una forma de abuso porque un adulto le está mostrando a una menor prácticas que no son saludables y ni positivas para ella y aprenderá ejemplos negativos que pueden perjudicarla en el futuro.

Esta situación dependerá de la forma en que los padres muestren su afecto y del contexto cultural de cada país. En general, un padre y una madre que muestran afecto de forma adecuada delante de sus hijos es un ejemplo positivo para sus hijos.

4. Una madre les habla a sus hijos de 13 y 15 años sobre educación sexual. Les dice que antes de nada tienen que respetarse a sí mismos y a las personas con las que estén

5. Un padre mira el cuerpo de su hija desnuda de 15 años mientras ella se ducha

Los actos sexuales genitales o similares realizados delante de niños se consideran inapropiados, ya que podrían conducir a una visión distorsionada de la sexualidad.

Esta situación dependerá de la forma en que la madre o el padre aborden este tema, si lo hacen de una manera y un lenguaje adecuados a la edad de sus hijos.

En cualquier caso, hablar del respeto a uno mismo y a los demás en el campo de la educación sexual es importante y positivo.

Un padre no debe mirar a su hija desnuda, sino respetar su privacidad.

Si se repitiera la actitud de un padre que mira a uno de sus hijos desnudos, habría que evaluar bien las razones de sus actos.

6. Una madre duerme en la misma cama con sus hijos de 10 y 12 años

Salvo en los casos de falta de medios materiales, no es apropiado que una madre o un padre duerman en la misma cama que sus hijos después de cierta edad, aunque esto no debe estar necesariamente relacionado con el riesgo de abuso.

7. Dos compañeros de escuela de 14 años se van al lavabo de la escuela y se tocan los penes mutuamente

8. Una madre se desviste delante de sus hijos

En esta situación uno debería preguntarse por qué los niños han hecho esto.

En cualquier caso, sería bueno poder hablar con los niños para saber por qué y acompañarlos si sienten la necesidad de hacerlo.

Las implicaciones de esta situación dependen del contexto cultural y del caso individual.

Por ejemplo, en algunas familias la desnudez del cuerpo se experimenta de forma muy natural y sin desinhibición. Un criterio a considerar es si los niños deben sentirse incómodos o intimidados por la desnudez. En este caso sería bueno que los cuidadores traten la desnudez con delicadeza y abran un diálogo con sus hijos sobre ella.

9. Una profesora enseña a sus alumnos de 12 años un manual del cuerpo humano y les enseña las diferentes partes del cuerpo de la mujer y el hombre, incluyendo las partes genitales

Puede ser muy útil para que los menores de 12 años aprendan sobre sus cuerpos, incluyendo sus genitales. Sin duda es importante cómo se transmite esta información y cómo el profesor abordará el tema. El uso de una forma y un lenguaje inapropiados puede tener un impacto negativo en los estudiantes.

10. Un profesor le dice a un/a alumno/a que está muy guapo/a

En general, un profesor o cualquier adulto no debe comentar la belleza de los niños o niñas más jóvenes, excepto en situaciones particulares. En esta situación particular, el profesor que tiene una relación de autoridad con la estudiante puede abusar de esta autoridad para expresar su atracción sexual hacia el estudiante, lo que sería totalmente inapropiado.

Anexo 1.C: Identificar situaciones de abuso sexual de menores

Situaciones de abuso sexual infantil

Situaciones no identificables con el abuso sexual infanil

Anexo 1.D: Identificación de las consecuencias del abuso sexual en los niños

"La historia de Adela"

Me llamo Adela, tengo 9 años, yo vivo en una ciudad que se llama Campito, es un lugar muy bonito, donde tengo muchos amigos. Vivo con mi papá, mi mamá, y mis hermanos, Claudia de 11 años, Viviana de 15 años, y Sergio de 6 años. Además, vive con nosotros mi abuela Rosa, o sea la mamá de mi mamá. Estoy en tercero de primaria, la verdad es que no me va muy bien en el colegio, repetí el año pasado, no soy muy buena para estudiar, o eso dicen todos. En mi casa a la que más castigan es a Viviana porque sale y no dice a donde va. A mi también me castigan, pero menos, casi siempre por lo de la escuela. El que más se enfada es mi papá porque si alguno lo molesta enseguida le pega una cachetada o un coscorrón.

Mi mamá también se enfada bastante, pero ella no nos pega, sólo grita y dice que nos va a castigar, pero se le olvida, y al final salimos igualmente a la calle a jugar.

Yo tengo muchos amigos, algunos en la escuela, como Juan y Denis, con ellos jugamos a pillar, a la pinta y cambiamos cartas de Pókemon, mis otros amigos son de mi pueblo: Rocío, Julio, Susi y Pedro, a ellos los conozco desde pequeña porque vivimos cerca. Lo que más me gusta es jugar a la escondida, a veces nos quedamos hasta tarde jugando.

En mi casa yo me llevo super bien con la abuelita Rosa, le cuento todo lo que hago y le digo la verdad cuando me porto mal, y ella también me explica cosas de su juventud y vivía todavía el abuelo Raúl, ella está viejita así que no puede salir sola porque se puede caer dice mi mamá, así que yo la acompaño a comprar el pan y a la feria.

Hace como un mes me pasó algo que no se lo he contado a nadie, es que me da vergüenza, hay un hombre que se llama Mario que vive a dos casas de la mía, es medio amigo de mi papá y juegan a la pelota a veces. Él vive con la Señora Pilar que vende en el

kiosco. Ese caballero es un poco extraño, siempre cuando andábamos con las chiquillas nos decía cosas raras como “qué niñas más bonitas y atractivas” o preguntaba si estaban mis papás en la casa. Un día a Susi le dijo que, si la acompañaba a su casa a ver unas revistas, él le iba a dar un regalo que tenía, Susi se asustó y no fue.

Otro día fuimos con Susi a molestarle al kiosko cuando no estaba la Señora Pilar y salimos corriendo.

La otra tarde yo iba sola a comprar, mi papá no había llegado todavía a la casa y sólo estaba mi mamá que me mandó a comprar huevos. De vuelta me encontré con Mario, él iba medio borracho parece porque hablaba raro. Me dijo que lo acompañara a su casa porque ahí estaba mi papá y que después me venía con él, yo me asusté un poco, pero lo acompañé a su casa, cuando llegamos no estaba mi papá y me quise ir, pero él se enfadó y me dijo que lo esperaríamos ahí. Yo no dije nada, me agarró el brazo con fuerza y me tiró al sillón. Él se sentó al lado mío y me empezó a decir cosas cochinas.

Yo me asusté mucho porque creía que me iba a pegar, me subió el vestido y me empezó a tocar, yo me puse a llorar, pero me apretó el brazo tan fuerte que me dejó una marca. Me dijo que no llorara ni tuviera miedo porque eso no era nada malo y nadie lo iba a saber, pero yo tenía miedo igual y lloraba. Así que le dije que me iba a ir y traté de zafarme, ahí se enojó y me pegó una cachetada, me empujó y empezó a abrazarme, a tocarme y moverse raro, además decía guarradas. Después se quedó tranquilo y me dijo que si yo le decía a alguien lo que había pasado mi papá se iba a enojar y me iba a pegar, después dejó que me fuera, yo todavía lloraba.

Cuando llegué a mi casa dije que me había caído que por eso estaba sucia y se me habían roto los huevos, y que como me iban a castigar no quería llegar a la casa. Mi papá y mi mamá me castigaron y me mandaron a acostar. Esa noche tuve muchas pesadillas con Mario. Al día siguiente me hice la enferma para no ir a la escuela. Tampoco quise salir a jugar por la tarde con mis amigos. Desde entonces ya casi no salgo a jugar con el resto de

niños y le pregunto a las niñas si han visto a Mario. A veces cuando estoy en casa y tocan a la puerta me escondo por si es él. Mi mamá me dice que estoy rara y que si sigo así me va a castigar. Susi dijo el otro día que algo me pasaba que ya no jugaba ni con ella ni con las demás niñas, que estaba enfadada. Pero yo no me atrevo a decirle a nadie porque no me van a creer y se van a burlar de mí. Y no quiero ir más a la escuela porque me puedo encontrar a Mario en el camino. A veces sueño que le cuento a mi abuelita Rosa y ella no me riñe. Pero no se lo voy a decir nunca a nadie.

Actividades de grupo sobre "La historia de Adela"

1. ¿Qué le pasó a Adela?

2. ¿Qué podría sentir Adela?

3. ¿Por qué crees que se siente así?

4. ¿Qué crees que podría pasarle en el futuro?

Instrucciones para el Formador

A continuación, hay una posible explicación/guía para el Formador sobre las preguntas acerca de la historia de Adela. Estas directrices son de orientación y de ninguna manera son las únicas respuestas correctas a las preguntas. Lo importante es que los participantes reflexionen sobre sus respuestas y que se genere un diálogo entre ellos para que puedan adquirir nuevas ideas y perspectivas:

1. ¿Qué le pasó a Adela? Adela fue abusada físicamente por su vecino Mario.

La vergüenza de Adela y la amenaza de Mario de que su padre la castigaría y la golpearía si se enteraba, la llevaron a no

2. ¿Qué podría sentir Adela?

3. ¿Por qué crees que se siente así?

contarle a nadie sobre el abuso.

Sólo podemos imaginar cómo se siente Adela.

Probablemente vergüenza, rechazo de sí misma, miedo a sufrir otro abuso, impotencia ante lo ocurrido.

Los estados emocionales de Adela están relacionados con el grave trauma que ha sufrido, cuyas consecuencias podrían verse agravadas por la ausencia de apoyo emocional y psicológico de los padres, que no parecen prestar atención a la angustia psicológica de su hija.

4. ¿Qué crees que podría pasarle en el futuro?

Para entender la gravedad del abuso sexual y todas sus consecuencias emocionales, cognitivas, conductuales y físicas, por favor consulte la Tabla 2 de este documento.

Anexo 1.E: Actividades "Ver bajo del agua"

CASO 1: PAULA

Paula tiene 12 años, últimamente en la escuela está actuando de forma diferente a la habitual. Antes era ordenada y le gustaba estudiar, ahora si la profesora le da los deberes, no quiere realizar las tareas ni trabajar junto a la profesora. Ha empezado a sacar malas notas.

La profesora llama a su madre para saber qué está pasando. La madre dice que debe ser porque un nuevo hermano está a punto de nacer y que tal vez eso la influyó.

Durante la semana la maestra la castigaba casi todos los días, quitándole el tiempo de juego, porque empezaba a pelearse con sus compañeros. En casa también fue castigada y su madre empezó a pegarle porque le dijo que ya no sabía qué hacer con ella. Un día la profesora de matemáticas la descubrió en el baño de la escuela mientras tocaba a otra niña más pequeña. La llevaron a la oficina dela directora y la suspendieron por dos días. Paula niega haberlo hecho, pero otras chicas de la clase le dicen a la maestra que ya la han visto hacer "cosas" a las otras chicas. La directora le pide a su madre que la saque de la escuela y le dice que no renovará su matrícula el año que viene.

CASO 2: MARCELO

Marcelo tiene 7 años. Su madre está preocupada porque empezó a mojar la cama cada vez más a menudo. Empezó a pegarle y le dice que es demasiado mayor para orinar en la cama. Marcelo ya no juega con los niños del vecindario y no participa en los juegos del patio en la escuela como solía hacerlo. Su maestro trató de hablar con él. Empezó a llorar, pidiendo que no le castigaran. El profesor empezó a prestarle más atención y decidió llamar a su madre para hablar de lo que estaba pasando. La madre tuvo una pareja durante dos años con la que Marcelo tuvo una buena relación. Desde hace tiempo Marcelo evita hablar con él,

ya no quiere salir con él, lo cual hacía a menudo. Su madre lo regaña y le dice que tiene que salir con él porque es como su padre y que tiene que obedecerle. Llevaron a Marcelo al médico para entender lo que está pasando, pero el médico le dice a su madre que todo "es tontería", que Marcelo es muy perezoso y que "a veces los niños deben ser tratados con mano dura".

Actividad de grupo: "Ver debajo del agua"

1. ¿Qué les pasa a los dos niños?

2. ¿Cuál fue su actitud?

3. ¿Quién está involucrado en la situación descrita?

4. ¿Qué actitudes o acciones son correctas y cuáles no?

5. ¿Qué hizo cada uno de los participantes?

6. ¿Qué harías si estuvieras en una de estas situaciones?

Anexo 1.F: Encuesta de valoración de las actividades

Marque la alternativa elegida con una cruz.

1. La organización general del taller le pareció:

MUY BUENA BUENA NORMAL MALA MUY MALA

2. Los temas tratados durante el taller le parecieron:

MUY ADECUADA ADECUADA NORMAL POCO ADECUADA NADA ADECUADA

3. La cuestión del abuso sexual de menores le pareció:

MUY INTERESANTE INTERESANTE POCO INTERESANTE NADA INTERESANTE

4. ¿Cómo considera el clima en el que tuvo lugar el taller?

MUY POSITIVO POSITIVO NORMAL NEGATIVO MUY NEGATIVO

5. El trabajo en equipo que hizole pareció:

MUY

6. ¿Cómo califica el Taller?

7. ¿Qué le pareció interesante del taller?

8. ¿Qué mejoraría del taller?

9. Comentarios:

GRACIAS POR LA COLABORACIÓN!

Taller 2 "Autocuidado de los menores"35

Objetivo Promover el aprendizaje de las nociones de autocuidado y seguridad del menor

Destinatarios Menores de 10-12 años, colaboradores, padres/madres y/o cuidadores

Duración 4 sesiones semanales de 1h30 cada una

Unidad 1: Conociendo a los menores

Secciones Modalidad

Bienvenida Bienvenida a los participantes

Presentación § Se pide a los participantes que formen parejas.

§ Todos tendrán que elegir un animal o un objeto con el que identificarse y explicar la razón de esta elección.

§ En el grupo general, cada miembro de la pareja presenta al otro según el animal u objeto elegido.

"¿Qué esperas de este taller?"

Cada idea aportada por los participantes se registra en una pizarra.

Objetivo: identificar las expectativas del grupo y compartirlas para establecer un acuerdo sobre la forma en que se llevará a cabo el taller.

35 Este taller se basa en uno presente en el documento: Guia Básica de Prevención del Abuso Sexual Infantil (Corporación ONG Paicabí Gobierno Regional Quinta Región Servicio Nacional de Menores Quinta Región, 2002; par. “3. Unidad didáctica: prevención del abuso sexual infantil”).

"Cuando éramos niños"

Resumen

§ El grupo se divide en dos.

§ A cada grupo se le da un Set de tarjetas "Cuando éramos niños" (Apéndice 2.A). A cada miembro se le pide que saque una tarjeta y comparta su experiencia con los demás basándose en la pregunta de la tarjeta.

Duración: Se debe permitir el tiempo suficiente para que cada miembro pueda participar y compartir sus experiencias y el formador pueda supervisar el proceso.

§ Finalmente, el formador reúne al grupo y hace la pregunta: ¿Cómo se sintió al recordar su infancia?

Objetivo: facilitar el contacto de los participantes con el mundo de los niños para sentirse más cerca de su experiencia.

§ El formador pide al grupo ¿Cómo son los niños?

§ Escribir las opiniones de los participantes en una pizarra.

Objetivo: construir una visión común de los menores, destacando sus características positivas.

Cierre de la Unidad

Materiales Pizarra para escribir

"¿Qué espera de este taller?"

"¿Cómo son los niños?"

Set de tarjetas "Cuando éramos niños" (Anexo 2.A)

Unidad 2: ¿Cómo podemos cuidar de los niños?

Secciones

Modalidad

Bienvenida Bienvenida a los participantes

Identificar las actitudes de cuidado y protección hacia los niños

§ Se divide a los participantes en dos grupos.

§ A cada grupo se le asigna una "Situación ejemplo” de casos de conflictos familiares que se dramatizará/teatralizará (Anexo 2.B). Se pide a cada grupo que prepare un pequeño juego de roles de la "Situación". Se les debe dar suficiente tiempo para llevar a cabo la actividad.

§ Cada grupo presenta la "Situación" al grupo más grande.

§ Una vez presentados todos los episodios, el formador pide al grupo que identifique los comportamientos o actitudes de cuidado o protección que los participantes tuvieron en cada situación. El formador registra en una pizarra todas las opiniones expresadas por los participantes.

Objetivo: hacer comprender a los participantes la noción de protección de los menores sobre la base de los episodios que pueden ocurrir en la familia, favoreciendo la identificación de las condiciones de vulnerabilidad que pueden ser causadas por una actitud errónea de los adultos.

Resumen

El formador presenta las actitudes

protectoras básicas de los padres/madres o cuidadores sobre la base de la información que figura en los anexos 2.B y 2.C.

Cierre de la Unidad

Materiales

Copias del Anexo 2.B

Pizarra

Lista de actitudes protectoras básicas de los padres/madres o cuidadores (Anexo 2.C)

Marcadores/rotuladores o bolígrafos

Unidad 3: ¿Qué hay del abuso sexual?

Secciones

Bienvenida

¿Quién es la víctima?

Modalidad

Bienvenida a los participantes

§ El grupo se divide en dos y a cada pequeño grupo se le asigna un caso de abuso sexual para que lo examine. (Anexo 2.D: ¿Quién es la víctima?).

§ Se pide que cada grupo lea el caso cuidadosamente y que rellene el Modelo de trabajoen grupo (Anexo 2.E). Cada grupo debe sugerir acciones específicas en la columna vacía del protocolo.

§ Un grupo completará la columna de comportamiento inapropiado y el otro la columna de comportamiento apropiado.

§ El formador debe pedir a cada grupo que sea lo más específico posible en sus sugerencias, indicando los comportamientos o actitudes específicos que deben adoptarse.

§ Finalmente, el formador crea las columnas de comportamiento apropiado e inapropiado, y las completa a partir de lo que cada grupo ha dicho.

Resumen

El formador comenta al grupo la relevancia de la primera medida tomada por los adultos ante la primera sospecha o indicio de abuso sexual de un niño. (Véanse las

instrucciones para el formador en el Anexo 2.D).

Nota: El formador también puede hablar de algunas de las consecuencias del abuso sexual en los niños (véase Tabla 2Consecuencias del abusos sexuales).

Cierre de la Unidad

Materiales

Copia del Anexo 2.D: ¿Quién es la víctima?

Modelo de trabajo en grupo (Anexo 2.E)

Pizarra

Marcadores o bolígrafos

Unidad 4: Aprendemos a cuidarnos

Secciones

Bienvenida

Aprendemos a cuidarnos

Modalidad

Bienvenida a los participantes

§ El grupo se divide en dos pequeños grupos.

§ A cada grupo se le da un Set de tarjetas de "Aprendemos a cuidarnos" (Anexo 2.F). Cada participante debe sacar una tarjeta e indicar si está de acuerdo o no con lo que está escrito en ella. El grupo discute esto seleccionando las declaraciones sobre las que hubo consentimiento y las que no lo hubo.

§ Finalmente, cada grupo presenta su trabajo al grupo grande. El formador recoge las opiniones de cada grupo y pone las tarjetas en la posición dada por cada grupo.

Objetivo: identificar los comportamientos que educan a los menores para el cuidado y la protección.

Resumen

Cierre de la Unidad

El formador comparte con el grupo los comportamientos que educan a los niños en el ámbito de sus derechos y presenta los Derechos Fundamentales del Niño sobre la base del Documento "Derechos de los Menores" (Anexo 2.G).

Se pide a los participantes que hagan una evaluación general del taller y que den su opinión sobre elementos específicos.

Materiales

Utilice el cuestionario del Anexo 1.F.

Set de cartas "Aprendemos a cuidarnos"

(Anexo 2.F)

Pizarra

Anexo 2.G Documento "Derechos de los menores".

Anexo 1.F: Encuesta de valoración de las actividades (Taller 1)

Marcadores o bolígrafos

Materiales Taller 2 "Autocuidado de los menores"

Anexo 2.A: Set de tarjetas "Cuando éramos niños"

Mi juguete favorito cuando era niño/a era...

El cumpleaños más hermoso que recuerdo de niño/a...

El regalo de Navidad más hermoso que recibí de niño/a fue...

Mi mejor amigo/a de niño/a era...

La peor travesura que hice en la escuela fue...

Una mentira que dije de niño/a fue...

A lo que más me gustaba jugar de niño/a...

Una pequeña broma que hice a mis padres cuando era niño/a fue...

Lo que más me avergonzaba cuando era niño/a era...

Cuando era niño/a, tenía miedo de...

Cuando era niño/a, la escuela era...

Cuando era niño/a durante las vacaciones escolares me gustaba...

Anexo 2.B: Identificación de las actitudes de cuidado y protección de los niños

Situación Nº 1

María tiene 9 años. Cuando llega a casa de la escuela no quiere comer, pero su madre la regaña y le dice que coma de todos modos. Después de la comida María se encierra en su habitación, su madre la oye llorar y le pregunta qué le pasa. María le dice que hay niños en la escuela que se burlan de ella poniéndole apodos y que, aunque ella se lo dijo a su maestra, nadie hizo nada. Esta mañana, mientras la molestaban, María respondió con un insulto, pero su maestra la escuchó y la castigó. Su madre se enfadó con María, amenazó con contarle a su padre lo que había pasado y le dijo que ella le tendría que explicar su mal comportamiento en la escuela. María respondió a su madre gritando que no quería ir a la escuela y se encerró en su cuarto toda la tarde.

Situación Nº 2

Carlos tiene 11 años y tiene constantes problemas de comportamiento en la escuela. Llamaron a su madre a la escuela porque el profesor quería hablar con ella. A esta reunión asisten el profesor, la directora, su madre y Carlos. El profesor y la directora dicen que ha habido robos durante el año escolar y que Carlos es sospechoso de ellos, por lo que será suspendido temporalmente de la escuela.

La madre regaña a Carlos delante del profesor y la directora. Carlos trata de hacerle entender que él no lo hizo y que sabe quién es el verdadero culpable. Cuando le piden que diga quién es, Carlos se niega porque teme que le señalen como "chivato". La directora le da un ultimátum a Carlos, por lo que será suspendido hasta que revele el nombre del responsable de los robos.

En casa, la madre de Carlos lo castiga, prohibiéndole ver la televisión y salir. Carlos intenta explicar a su madre que no es culpa suya, pero su madre no le cree y mantendrá el castigo hasta que

devuelva las cosas robadas. Cuando el padre de Carlos llega y su madre explica lo que pasó, le da una bofetada y confirma el castigo.

Indicaciones para el/la formador/a

Para ayudar a los participantes del taller a comprender el significado de esta actividad es importante que el/la formador/a les ayude a entender que los niños son dignos de confianza y tienen derecho a ser respetados como los adultos. Dar este mensaje les dará la confianza para confiar en el otro y decir cómo se sienten o si están pasando por un momento difícil, lo que contribuye a un desarrollo psicológico y relacional saludable. Algunos supuestos clave que transmiten el cuidado y la protección a los niños son:

§ Un niño con el que se construye una relación de confianza dirá la verdad más fácilmente.

§ Un niño que es respetado es un niño que aprende a respetar.

§ Un niño que sabe que está protegido y cuidado tiene más probabilidades de convertirse en un niño seguro.

§ Un niño al que se le permite expresar sus emociones es un niño al que le será más fácil entender lo que le está pasando.

Anexo 2.C: Identificar las actitudes de cuidado y protección hacia los menores

§ Escuchar activamente al niño, sin interrumpir su historia.

§ No cuestionar su historia.

§ Mantener la calma en situaciones de conflicto.

§ Proporcionar alternativas al problema que se presenta.

§ Confirmar al niño que hay gente que lo protegerá y cuidará.

§ Agradecer al niño por contar lo que pasó.

§ Dar apoyo emocional si el niño está asustado, confundido o nervioso.

§ No devaluar o burlarse del niño cuando exprese lo que siente.

Anexo 2.D: ¿Quién es la víctima?

CASO: MARTA

Marta tiene 13 años, sus padres están separados desde hace dos años, ya que su padre borracho intentó pegar a su madre y a Marta. La madre presentó una denuncia y fue sacado de la casa por orden judicial. Desde entonces, el padre ha intentado ver a Marta al salir de la escuela o seguirla en su camino a casa. Marta habló con su madre sobre ello y le dijo que no hiciese nada al respecto. El padre solicitó el derecho de visita en el tribunal y lo obtuvo cada dos fines de semana. Después de una de estas visitas, que consistió en una caminata de unas tres horas, Marta llegó a casa llorando y le dijo a su madre que su padre la llevó a un lugar oscuro cerca de la casa, que estaba medio borracho y trató de tocarla. Mientras ella se resistía, él la golpeó y le dijo que no se lo dijera a nadie. La madre reaccionó a la historia de su hija gritando desesperadamente y corrió a contárselo a la abuela de Marta que vive con ellas. La abuela regañó a Marta y la golpeó porque se fue con su padre a pesar de todas las advertencias que le dieron sobre lo malo que es su padre. Marta llora de miedo; su madre le dice que no le dirán a nadie más lo que pasó.

Indicaciones para el Formador

§ La experiencia del abuso sexual de un menor es una experiencia muy compleja y dañina.

§ El menor que sufre abuso sexual es una "víctima" sin ningún tipo de responsabilidad por lo ocurrido.

§ Si un menor informa de una situación de abuso sexual, no debe haber dudas sobre lo que dice, ya que es muy difícil que mienta sobre ello.

§ Cada menor necesita el cuidado y la protección de los adultos. Todos somos responsables de su seguridad como miembros de esta sociedad.

Anexo 2.E: Modelo de trabajo en grupo

Comportamientos apropiados

§ Mantener la calma

§ Creer al niño/a

§ Transmitir que se encontrará una solución

§ Decir al niño/aque será protegido

§ Agradecer al niño/apor decir la verdad.

§ Serafectuoso/a

§ Otros

Comportamientos inapropiados

§ Perder la calma

§ Dudar del niño/a

§ Reaccionar exageradamente a la situación

§ Burlarse o devaluar al niño/a

§ Culpa al niño/a por lo que pasó.

§ Echarle una bronca o castigaral niño/a

§ Silenciar al niño, decirle que no lo vuelva a contar

§ Otros

Ejemplos

Ejemplos

Anexo 2.F: Set de tarjetas "Aprendemos a cuidarnos"

1. Hay niños que mienten siempre por loque hay que dudar de lo que dicen hasta estar bien seguros.

3. Hay niños o niñas que les encanta provocar a los adultos.

5. Cuando un menor se mete en problemas hay que dejar que salga sólo de ellos para que aprenda.

7. Cuando un menor se porta mal generalmente lo hace para llamar la atención.

2. Los niños andan buscando el peligro.

4. Los niños que se sienten seguros yconfiados es porque en su casa los cuidan bien.

6. Cuando un menor llora generalmente es por capricho.

9. Los niños y niñas que no quieren ir alcolegio son débiles.

11. Hay que enseñarles a los niños y niñas a resolver sus problemas para que aprendan para cuando sean mayores.

13. Hay que evitar hablar de los problemas de casa delante de los hijos porque no pueden entender.

8. Cuando un menor cambia bruscamente su manera de ser es porque algo le está pasando.

10. Hay una edad en que los niños y niñas ya se cuidan solos.

12. Los niños y niñas siempre saben lo que hacen.

14. Hay que explicarle a los niños y niñas cuando hay algún problema en la casa con palabras que puedan

15. Cuando los niños o niñas preguntan lo hacen sólo para molestar a los adultos.

entender.

16. A los niños y niñas hay que decirles siempre que los adultos están para cuidarlos y protegerlos.

Indicaciones para el Formador

Como ya se ha mencionado, los menores son personas dignas de confianza y respeto como los adultos. Es esencial que los menores sean escuchados, respetados y considerados. Esto les dará la confianza para abrirse y decir lo que está pasando. En esta actividad, lo importante no es tanto que el formador indique qué ejemplos son positivos y cuáles no, sino que todos los participantes intercambien ideas e impresiones sobre qué actitudes son positivas para los niños y cuáles no. A continuación, se dan algunas indicaciones sobre cómo tratar los distintos ejemplos.

§ Las situaciones 1, 2, 3, 6, 9, 15 no dan una imagen positiva o real de cómo son y actúan los niños;

§ Las declaraciones 4, 8, 11, 14, 16 son positivas para los niños y contribuyen a un desarrollo psicológico, emocional y cognitivo saludable;

§ En la siguiente página, se explicarán las declaraciones 5, 7, 10, 12 y 13, ya que pueden ser positivas o negativas según el punto de vista desde el que se traten.

5. Cuando un menor se mete en problemas hay que dejar que salga sólo de ellos para que aprenda. Es bueno que cuando un niño tiene problemas, los padres no los resuelvan por él/ella. Por otro lado, es muy importante que los niños

se sientan apoyados por sus padres y otras figuras educativas cuando tengan problemas, para que refuercen su confianza y puedan resolver sus propios problemas.

7. Cuando un menor se porta mal generalmente lo hace para llamar la atención.

Cuando un niño se comporta mal, lo más fácil es castigarlo y pensar que es "malo". Sin embargo, el niño está expresando que le está pasando algo. Por lo tanto, es muy importante poder hablar con el niño con calma y confianza, y entender por qué está adoptando una cierta actitud negativa, a fin de ayudarle y apoyarle en momentos de dificultad.

10. Hay una edad en que los niños y niñas ya se cuidan solos. A medida que crecen y maduran, los niños se vuelven más autónomos en la toma de sus propias decisiones y en el cuidado de sí mismos. Por otra parte, un niño no debe tener la plena responsabilidad de su propio cuidado, que debe seguir confiándose a los padres/madres o cuidadores.

12. Los niños y niñas siempre saben lo que hacen. Los niños a partir de una cierta edad (2 años) desarrollan la capacidad de entender cómo funcionan las cosas y las consecuencias de sus acciones. Sin embargo, hay algunos aspectos de los que no son plenamente conscientes hasta la edad adulta, por lo que no se puede dar por sentado que un niño siempre es plenamente consciente de lo que está haciendo.

13. Hay que evitar hablar de los problemas de casa delante de los hijos porque no pueden entender. Los niños son muy sensibles a lo que sucede a su alrededor, especialmente si se trata de sus padres y su familia. En general, es bueno poder explicarles si hay dificultades en la familia a través de un lenguaje tranquilizador que puedan entender, porque limitará sus fantasías y miedos y aumentará su sensación de seguridad.

Anexo 2.G: Documento "Derechos de los menores"

Los menores tienen derecho:

§ A la vida

§ A la protección

§ A ser protegidos y cuidados física y emocionalmente

§ A estudiar

§ A vivir en una casa

§ A jugar y divertirse

§ A expresar su opinión

§ A tener una dieta saludable

§ A la protección de cualquier forma de abuso físico, emocional o sexual

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