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POLIEDRO


“En aquellos tiempos ser moderno consistía en la ironía. (Es decir, si algo nos dolía o hacía mucho daño procurábamos siempre aun así sonreír.) Y tú fuiste el objeto: - Dear little you, I`m so sorrowful sorry, culpable como una flor de plástico en un viento de primavera.” Juan Andrés García Román La Adoración


In d ic e Poliedro Mag

001

Editorial

ensayos

Still Nature

Susan Cam P o s

...la sangre altera

M.Cl o ver

Socioplástica en c/ La Palma: procesos creativos democráticos Malasaña “Neverwas”

, , D ani e l M artiN Bayo n

E li s e P lAiN &Em a c Baquia c

¬tendencias

Las tiendas taller, lo mejor del “ghetto" hipster de Malasaña I C a rl a R o g ne l

Créditos: Dirección y redacción: Susan Campos Diseño y maquetación: Jorge Molinera Producción: Inspiriart Portada: Foto - Emac Baquiack- | Ilustración -Vic Serpiente sobre una fotografía de Juán Barte- | Modelo -Elise Plain- | LAPIEZA 2012 | ISSN: 2254-2477


E d it o r ia l Poliedro Mag

001

FOUR+I Este primer número de POLIEDRO MAG reúne cuatro ensayos, dos de ellos fotográficos. Este formato permitirá a la revista ofrecer, además de su portal en Internet, un dossier que en cada número estará dedicado a un tema-lugar monográfico. Podríamos reunir más textos y material, pero no pretendemos ser una revista “al uso”. En una época en que la llamada “economía de la atención” es uno de los recursos más preciados, optamos por centrar nuestra apuesta. El ensayo es un género donde ética y estética conviven con el pensamiento, por eso lo hemos elegido. Ofreceremos cuatro ensayos en cada número, acompañados por una columna periodística. El barrio de Malasaña en Madrid es el escenario de POLIEDRO MAG 001. Regina Fiz, nuestra portada, representa el tipo de resistencia cultural, intelectual y artística con la que POLIEDRO MAG se compromete. La fotografía de portada es de Emac Baquiack, en ella reúne alquímicamente a Regina Fiz y Elise Plain. El retrato de Regina formó parte del tríptico que Vic Serpiente creó para la última fachada de LAPIEZA en c/La Palma), frente a la cual posa Elise. El tríptico estaba formado por Regina, Omar Jeréz (como Ronald McDonald) y un autoretrato del autor, Vic Serpiente. La ilustración de Regina se basa en una fotografía que Juan Barte le realizó después de su último “Shop window performance” en LAPIEZA. Performance titulado Still Nature, al que está dedicado el ensayo bajo el mismo título, sumando piezas de Maya Watanabe y Omar Jeréz.


Pero este es un número sacrificial, es primavera… por esta razón solicitamos a M. Clover que imaginara con ironía, y cierto toque siniestro, el ensayo fotográfico que sigue a Still Nature. Sus bodegones urbanos, acristalados como el performance de Regina Fiz, preceden al ensayo que Daniel Martín Bayón dedica a la creación socioplástica en c/La Palma, analizando el legado y activismo del llamado “arte relacional” en este espacio urbano. Espacio recorrido por Emac Baquiack y Elise Plain a través del “Street performance” Malasaña “Neverwas”, conjugando poesía, fotografía y moda. En esta línea, Carla Rogel estudia y comparte el primer reportaje de una serie dedicada al diseño independiente, comenzado, como no, por las calles de Malasaña. Actos sacrificiales, estos primeros ensayos rinden homenaje a lo efímero, a lo inmaterial, a poéticas urbanas que, como muchas otras, suceden fuera de las instituciones y grupos “oficiales”… suena a tópico, pero la creación independiente es capaz de resistir las crisis, por eso apostamos por ella, y sabemos que no estamos solos. Agradecemos a lxs creadorxs e intelectuales que hacen posible POLIEDRO MAG. Dedicamos este primer número a Esther Lorenzo y Anto Lloveras de LAPIEZA International Contemporary Relational Art Series, por saber reunir una comunidad creativa que transciende las geografías...

Susan Cam P o s


ESLOMO para LA PIEZA 2012

Still Nature Susan Cam P o s

Este será un ensayo breve sobre poética, inspirado en la “Shop window performance” que Regina Fiz tituló Still Nature (“Naturaleza muerta”), y presentó en LAPIEZA, espacio desaparecido de c/La Palma, que vive ahora en otras formas. Tuve la oportunidad de entrevistar a Regina horas antes de la performance, fue una tarde de enero de 2012 y todavía sigo meditando sobre aquella intensa conversación. Estudiar la obra de Regina no es mi propósito, y tampoco creo que sea el suyo. Ellx deja huellas en caminos supuestamente agotados, revela, cómo el cuerpo de una prostituta, la memoria de las civilizaciones humanas. Regina provoca pensar desde el cuerpo, por eso sumo El Contorno de Maya Watanabe y Micky Mouse de Omar Jeréz. Sus acciones abren en canal algunos cuerpos todavía por pensar. Palabras clave: postminimalismo, postporno, postintelectual, corpografías, feminismo “queer”.


Un habitación blanca, una cama con sábanas blancas, dos cuerpos níveos. Omar Jeréz con cabeza de Mickey Mouse se empeña en “follar” a una mujer cuya única vestidura es el burka musulmán. Ella no se inquieta, es impenetrable. “[…] un cuerpo quieto y un escenario que se reemplaza por otro […]”, Maya Watanabe perfila El Contorno, una instalación

en tres canales, un tríptico. “[…] Ser, del verbo estar. Aquí. Estar aquí […] No dejaremos nada, no seremos nada, no seremos nombres ni cosas ni hechos” […]”. Naturaleza muerta. El llamado “arte de acción”, y las llamadas “instalaciones”, podrían servir para de-terminar estas tres piezas que en mi opinión reúnen tres categorías estéticas: post-minimalismo, post-porno, post-intelectual. Los elementos de la com-posición son mínimos, el cuerpo es expuesto al deseo e imaginario pornográfico, existe una argumentación que niega la argumentación pero es en sí argumento intelectual, mínimo, certe-

ro como una bala en la cabeza. El “post” sirve de mortaja pero a la vez es telón y capote de matador. Regina Fiz crea una escena erótica, una trampa donde el cuerpo expone violencias de la cotidianidad, del pre-juicio. Su “Shop window performance” Still Nature es una canibalización del espectáculo, una burlesque sofisticada construida como teatro de seducción que es, en sí mismo, una burbuja bio-socio-política. Su cuerpo está cubierto de prótesis de “femineidad”, de un tipo muy específico: La Diva. Regina convierte el escaparate en un espacio teológico. “El cuerpo de las mujeres está lleno de prótesis”, dice, “de corsés, tacones

Foto: La Casa Encendida

El cuerpo de Regina Fiz se expone en un escaparate. Los transeúntes de c/La Palma se inquietan. No se sabe quién observaba a quién… ellx, en su erótico bodegón rojo, nosotrxs, en la calle oscura de nuestras incertidumbres.


y resistencias… pero no oculto mi sexo” (pene y testículos bajo la falda en la vagina del escaparate). Regina asume un tipo de somateca, sería reduccionista decir que se trata del “mundo playboy” y sus “conejitas”. Ellx es una “señora de derechas”, una “prostituta de lujo”, una “madonna”... una mandarina en el suelo, una silla blanca, un cuerpo dispuesto a desnudarse por placer y poder. No hay víctimas aquí, no hay miedo, la suya es una acción poderosa. Sus prótesis están relacionadas con tipos de dependencia y esclavitud sexual, pero aquí, son armadura transgresora. El cuerpo como arquitectura que se transforma. El transfeminismo, el feminismo “queer” como acción de resistencia. Me dice: “cada uno tiene su propio género, que no tiene porque suceder a puerta cerrada como fantasía”. Regina abre espacio, pero para ello no requiere de acciones extremas: se sienta en un escaparate y observa, así, sencillamente, durante unas horas, y derrumba el mundo. Por eso me llamó la atención que EL INTRUSO titulará Fortuna Variada el disco inspirado en Still Nature. La acción sonora remite a gemidos de geishas … pensé, como Regina, una geisha salvaguarda formas de vida inquietante que argumentan con el cuerpo. El cuerpo como memoria, la memoria como performance, pero: “¿Cuál es la performance de la femineidad? ¿El sacrificio, la prótesis?” provoca Regina. Su iconografía de “puta-tecno-trans” no señala con el dedo, está, y esa es su resistencia. Regina expone la vida cotidiana como ritual y pregunta: “¿Cuál es el umbral del miedo?”

… así, un sonriente Mickey Mouse folla y folla a una mujer con burka ¿quién es ella? todas, ninguna. La música de Pablo del Real es incesante, minimalista, tapiz para la vejación. La agresión sexual, la violencia cotidiana, es también aquí un acto bio-socio-político. Vista la serie, compuesta por videos cortos: Micky Mouse; EEUU, puño; Bart, Guantanamo; MacDonald; Omar Jeréz asume la condición de “el artista como sufridor ejemplar”, Susan Sontag estaría fascinada. Pero la mujer de Micky Mouse, como Regina Fiz, es impenetrable. La joven con burka interpreta otro performace de femineidad, es El Otro. “Occidente se folla a sus Otros”, dice… El American Dream se “folla” a Oriente medio y sonríe perfectamente, impasible. Pero los musulmanes no son El Otro, ellos también son Europa, también son Occidente ¿herejía? No, ignorancia… Isabel la Católica frente a la mujer con burka que resiste. Este “devenir femme” es implacable, como el puño que, en EEUU, puño, golpe a golpe, falogocéntricamente, pretende penetrar toda resistencia… Las prótesis son claras, la cabeza-máscara, el burka… los elementos, como en Still Nature, también son mínimos, la habitación es un escaparate. La penetración sexual, un argumento que, como en el debate de Vivre sa vie, ha encontrado las palabras desgastadas. Sin embargo, Maya Watanabe vuelve a ellas, retoma El Verbo. Construye un discurso con cuerpos que se desplazan por azoteas, el espacio urbano como escaparate. Los cuerpos nos hablan en clave existencialista… calderoniana…, en su texto para GENERACIÓN 2012 Raquel Schefer lo llama: “teatralización del espacio”.

Postminimalismo, postporno, postintelectual. Buscar referencias, buscar en el diccionario. Buscar, imaginar el concepto, la legitimidad, la somateca. Beatriz Preciado habla de “resistencia somatopolítica”, ¿acaso eso es Still Nature? Regina, Omar, Maya, sus obras han servido aquí con un propósito, ocupar el espacio teatralizado, la poética de una violencia cotidiana que nos envuelve. Los argumentos que no logran aliviar las heridas. Los cuerpos bodegones que miran tras los escaparates, y sus prótesis.


LASangre altera M.Cl o ver

- “Un número de primavera y yo odio la primavera.” Esas fueron las palabras de M.Clover. Los tejidos de la temporada anterior, -la piel expuesta al llanto de la porosa sanguinolencia-, impregnan la estética de estas fotografías. Renunciando a un nombre civil, su obra “gótica”, su activismo en los medios sociales, llamó nuestra atención. Por eso POLIEDRO MAG le encargó un ensayo fotográfico en el que vertiera su vícera, y así lo hizo, literalmente.

carnes desveladas por el deseo anónimo. La denostada belleza de los almendros en flor es aquí un vestido barato, acorazado en el asco, en los espacios y gestos distópicos, acristalados, de sus “memento mori”. Vitrinas vitales, cada una de las fotografías que conforman este breve ensayo, hablan de un tipo de primavera: La desidia. Luminosa desidia.

- “¿Al grito de ¡Ya es primavera!?... ¿Acaso somos cosechas para vivir tan atados a los ciclos solares?.” Nos dice.

Una vícera de cerdo cumple la función de carnero, pero no hay templo, ni alta montaña, solo calles estériles y parques de polvo. Árboles todavía sin brotes, latentes....

Sus modelos, cuerpos cotidianos que emergen de entre prados urbanos, tienen el pecho abierto. La sangre, supremo fluido sacrificial y sagrado, fluye de

Sin embargo, los graffitis y las estaciones de autobus parecen poseer una vibración casi floral en estos “retratos alegóricos” al uso. Como en su “álbum de facebook” o

de “flickr”, M.Clover nos cuenta historias de lo cotidiano, de su “vulgaridad sagrada”. ... “culpable como una flor de plástico en un viento de primavera”, cantan los versos de Juan Andrés García Román que abren este primer número de POLIEDRO MAG. No elegidas al azar, estas palabras mudas que sangran (citando un poema de Sara R. Gallardo), están clavadas en el pecho de páginas vivas, que ofrecen su víscera al igual que las “dignitas personae” de M. Clover. Créditos de la sesión: Fotografía: M. Clover Modelos: Ana Isabel Figueroa - Pablo Jorge ; Esmeralda Lopez - Ruben Iglesias; Alberto Rodriguez - Rut de las Vecillas ; Guillermo Mateo - Leila Amat.


SocioplAstica en la c/ La Palma. Procesos creativos democrAticos. , , D ani e l M artiN Bayo n

En torno a la sala experimental LAPIEZA International Contemporary Relational Art Series, -hasta esta primavera situada en c/La Palma-, se ha generado una comunidad creativa que comparte lenguajes estéticos que podrían ser denominados “de resistencia”, concordantes con las premisas de la estética relacional, tal y como ha sido definida por el crítico francés N. Bourriaud. En este contexto, y mediante procesos creativos al alcance de todo el mundo, se establecen narrativas alternativas al discurso político-estético hegemónico. Palabras clave: Estética relacional, ecologías culturales, semionáutica, radicante, narrativas alternativas.

Hace ya tiempo que en determinados entornos del pensamiento se viene planteando la necesidad de una acción de resistencia frente a lo que se ha dado en llamar el discurso hegemónico. Este discurso, que en general es de una gran adaptabilidad y posee capacidad para la rápida absorción y neutralización de las estrategias que en principio fueron diseñadas para ir en su contra, se caracteriza por su tendencia a mantener (o aumentar) las desigualdades, mediante la legitimación del poder establecido que se beneficia de dichas desigualdades. El discurso hegemónico se ramifica y se adapta a todas las actividades de la cultura, para seguir consolidando el mismo poder que lo origina. Como no podría ser de otra forma, una de sus adaptaciones es el discurso estético, que tiende a ser solidario con el económico. La versatilidad del discurso hegemónico hace que pueda dar cabida a aparentes contradicciones, para presentarse como abarcativo y tolerante, pero un análisis detallado de sus mecanismos acabará por mostrar que lo que a simple vista parecen contradicciones, no dejan de ser elementos bien engarzados que afianzan aún más la hegemonía del poder establecido y


excluyen la alternativa. En el contexto del discurso contemporáneo de globalización postcapitalista, como en todos los discursos, existen sin embargo intersticios que pueden pasar desapercibidos para la intención excluyente del poder hegemónico. Sin caer en la ingenuidad de pensar que esos intersticios pueden llegar a constituirse en peligrosa amenaza para el sistema, es posible apreciar cómo, al menos, constituyen (verdaderos) espacios (virtuales) de experiencias y relaciones alternativas, al margen de las degradadas y superficiales vivencias que impone el sistema productivo dominante. En este contexto es imposible no hacer referencia a las experiencias englobadas bajo los nombre de “15M”, “Anonymous”, etc. Un análisis en profundidad de estas “plataformas” excede la intención de este texto, y sin embargo, la conciencia de su importancia atraviesa toda la reflexión siguiente. En lo que atañe a estas líneas, la reflexión se centrará en torno a los discursos estéticos y sus posibilidades efectivas de transformación de la realidad. A otros corresponderá determinar si la asociación entre unos fenómenos y otros es consecuente o no. La exploración de nuevas formas de interacción vecinal es una necesidad cada vez más acuciante en los espacios

urbanos contemporáneos, en los cuales cada vez con más frecuencia, surgen iniciativas que tienen por objetivo implementar la resistencia contra unas pautas predeterminadas de interacción y experiencia, que se viven como impuestas en el contexto de la megalópolis globalizada. Reinaldo Laddaga, en Estéticas de la Emergencia (2006)

denomina ecologías culturales a diferentes proyectos que articulan la producción de imágenes, textos o sonidos, con la exploración de las formas de vida en común, de tal manera que sirven para iniciar o intensificar procesos abiertos de conversación en espacios definidos, en los cuales la producción estética se asocie al

despliegue de organizaciones destinadas a modificar estados de cosas, mientras se desarrollan modos experimentales de coexistencia. En estas condiciones, el proceso artístico constituye todo un dispositivo destinado a explorar el vínculo establecido entre las más diversas entidades, y como tal, se inscribe en lo que N. Bourriaud ha denominado “estética relacional” (2008). Desde su perspectiva, el artista, desprovisto de cualidades extraordinarias de genialidad (y por lo tanto excluyentes y legitimadoras en última instancia de elitismo), no es más que un mero “semionauta”, un personaje que, trascendiendo los roles estereotipados del artista-productor y el espectadorconsumidor, navega entre los signos de la cultura en la que se encuentra inmerso, constituyendo su actividad (artística, si queremos conservar la palabra) en el establecimiento de trayectos particulares entre algunos de ellos, con la finalidad de elaborar un paisaje determinado, que eventualmente pueda llegar a confrontarse con aquellos otros que se nos dan construidos y frecuentemente tenidos por inmodificables. El semionauta elabora formas-trayecto, ni más ni menos geniales que otras tantas posibles, pero la posibilidad de esa forma-trayecto, no prevista en el guión establecido, introduce la posibilidad de cambiar el escenario.


Así, los significados de las cosas se construyen precariamente, sin dar nunca por finalizado el proceso, en contra de todas aquellas propuestas de significados rígidos e innegociables que se imponen desde paisajes igualmente esclerosados y esclerosantes. Entender el proceso artístico como la elaboración de una formas-trayecto permite concebir entidades inestables de bordes indefinidos que cambian en la medida en la que establecen relaciones con otras entidades circundantes. Se trata de objetos-redes, textos-vínculos, relaciones-trayectos que posibilitan aperturas de sentido, y fomentan vínculos y renegociaciones de significados. Los objetos ya no son valiosos en sí mismos, sino entendidos en la red relacional a la que pertenecen. Es lo que R. Laddaga (2006) denomina objetos fronterizos o vínculos de riesgo. Nos adentramos así en una ontología inestable, en la que todas las entidades que se daban por delimitadas pueden empezar a desdibujarse y a recombinarse de las formas más insospechadas con la finalidad de permitir nuevos guiones para nuevos escenarios. En este sentido, y tal y como venimos repitiendo, asistimos a un empobrecimiento general de la esfera relacional mediada por la globalización y por las formas de relaciones predominantes, marcadas por

la competitividad, la jerarquización y la legitimación de la exclusión, propias de la lógica del capitalismo postindustrial, que se afianza mediante una reducción forzada del repertorio relacional disponible y el desmantelamiento de modos relacionales alternativos. Evidentemente este desmantelamiento y deslegitimación por parte del discurso dominante obedece

a intereses que pretenden desarticular la capacidad generativa social, de forma que, relaciones potencialmente transformadoras son sustituidas por relaciones percibidas como cómodas, sin conflictos y acríticas, que en realidad solo reprimen y/o desplazan el conflicto, empleando una violencia social que tiende

a ser ejercida siempre sobre los mismos

grupos desfavorecidos. En contra de este panorama de escenarios y guiones (por volver a la terminología empleada por N. Bourriaud) se vienen produciendo diferentes tipos de reactivaciones de relaciones vecinales, que tienen por objetivo devolver a este tipo de relaciones todo su poder transformador. El discurso del arte no ha sido nunca ajeno a esta pugna constante entre una narrativa hegemónica y otras alternativas que aspiran, al menos, a cuestionarla. En este contexto, en c/ La Palma se localizaba un espacio dedicado a la experimentación plástica que, cuestionando y desmantelando el discurso artístico hegemónico, proponía escenarios y guiones alternativos

mediante un lenguaje estético coherente con las premisas de la estética relacional, la construcción de ecologías culturales, y el fomento de la actividad artística entendida como proceso semionáutico, devolviendo a los procesos creativos una dimensión democrática y enriquecedora de las relaciones, que siempre corren el riesgo de perder en manos de la producción especializada propia del sistema socioeconómico imperante. En este espacio, denominado LAPIEZA y subtitulado alternativamente como “salón de arte basura”, “sala de arte relacional” o “arte-ahora”, se construyó


una acumulación de signos, propuestos por diferentes artistas, que permanecían disponibles y al alcance de todo el mundo, para continuar construyendo sentidos.

De la misma manera que el situacionismo propugnó que la obra de arte dejara de ser un objeto único para devenir instrumento crítico, que privilegió la acción colectiva frente a la individual y que

pretendió cambiar el mundo mediante la construcción de situaciones subversivas que hicieran reflexionar sobre la vacuidad y perjuicio de la alienación que provocaba la sociedad del espectáculo, en LAPIEZA, mediante procedimientos similares de deriva, tergiversación y psicogeografía, se reutilizan y recombinan signos desechados de nuestra cultura

para proponer recorridos subjetivos diferentes, que alteren la percepción de los mapas incorporados. En diferentes “performances” y sinergias, y a través de las mutaciones de la instalación, se nos invita a redefinir identidades, roles y conceptos mediante una participación

activa. Mediante los procedimientos más sencillos rescatados por las vanguardias con la finalidad de democratizar la producción de discursos estéticos, tales como la fotografía, el collage, el ensamblaje, el objeto encontrado y el “ready-made”, en LAPIEZA se construyeron discursos orientados a demostrar la capacidad general del ser humano de manifestarse creativamente para construir escenarios precarios, desde los que seguir negociando un sentido que jamás se da por finalizado. La precariedad de sus construcciones y lo efímero de algunas propuestas, al tiempo que lo cotidiano de algunos gestos manifestados,


remitía a decisiones activas de reivindicar lo misterioso que subyace a lo cotidiano, y que una mirada convencional tiende a no tomar en consideración. En ocasiones estos sencillos gestos, que se demuestran absurdos, suponen una obvia deserción, al más puro estilo dadaísta, de un sistema y una forma de concebir al ser humano y sus relaciones que no parecen tener solución, dado que la alternativa solo será considerada en escenarios que reconocen su inoperancia. En definitiva, en LAPIEZA (ahora como Serie deslocalizada: http://lapiezalapieza. blogspot.com.es), vienen desarrollándose procesos creativos que emplean lenguajes estéticos que hemos dado en denominar estéticas de resistencia, y que mediante procedimientos sencillos al alcance de todo el mundo, aspiran a cuestionar un discurso hegemónico que pretende convencernos de que la creatividad es una actividad especializada, alienando esta capacidad universal del ser humano y condenando al común de los mortales a un papel de espectadores pasivos, cuya única capacidad de participación sería el consumo. Mediante estos procedimientos, generalmente devaluados, se busca una oposición activa a aquellos otros tan apreciados como elitistas, alienantes y excluyentes. Así, se privilegian procesos estéticos de autogestión (“do-il-yourself”,

“work-in-progress”,acumulación, reutilización, etc.) que se oponen a los diseños cuyos acabados requieren una tecnología y medios al alcance de unos pocos, al rápido recambio de los productos de consumo habituales, al privilegio del resultado por encima del proceso, al sentido precintado, etc. Estas estéticas proponen metáforas preformativas polisémicas, de tal manera que la reutilización, por ejemplo, supone un complejo proceso que representa tanto la reinscripción en un sistema expulsivo, como la reivindicación de la capacidad para reescribir las diferentes narrativas a las que somos sometidos, o el descubrimiento de las sorprendentes potencialidades de aquello que se había dado por obsoleto o inútil. Estos discursos de resistencia se elaboran a partir de los mismos signos que el hegemónico, solo que utilizando lo que éste deshecha, construye sentidos alternativos, que crecen precariamente en los intersticios y espacios virtuales donde el discurso hegemónico no llega. En esos espacios intersticiales y virtuales radica su posibilidad de transformación de la realidad, al permitir la construcción de mundos y sistemas relacionales, que al no ser detectados como tales por el discurso hegemónico, son tolerados o al menos no exterminados, siempre que permanezcan en una precariedad que N. Bourriaud ha descrito como “radicante”

(2009a). Las entidades radicantes se extienden instalándose precariamente en el territorio en el que se asientan, no para permanecer en él, sino como superficie desde la que continuar la extensión, en razón precisamente de su identidad nómada, flexible y de narrativas autogeneradas. Mediante este proceso de extensión, los “radicantes” construyen nuevas trayectorias posibles en el paisaje de la cultura, a partir de la conciencia de la precariedad y la desterritorialización a las que el sistema socioeconómico imperante obliga. Aprovechar las condiciones impuestas para huir de ellas, camuflarse hasta encontrar el intersticio no colonizado, donde dar rienda suelta a narrativas alternativas más democráticas, más justas o menos crueles. En LAPIEZA de c/La Palma fue posible asistir a la construcción de representaciones que facilitaban el aprovechamiento de diferentes procesos contemporáneos, para la construcción de este tipo de narrativas a las que nos estamos refiriendo. Así es relativamente frecuente encontrar construcciones que remiten a la exploración de las posibilidades relacionales del hipertexto, los fenómenos de redes, el código abierto, la renegociación común del espacio público, etc. En definitiva, todo en este espacio (hoy deslocalizado) está


orientado a continuar borrando la barrera arbitrariamente establecida entre arte y vida, transformando aspectos cotidianos en acontecimientos tales, que aumentan la intensidad de la experiencia del transcurrir diario. El desmantelamiento de la frontera entre arte y vida se lleva a cabo, por ejemplo, mostrando como ambas experiencias son iguales a la hora de promover la exploración creativa de lo cotidiano, con la finalidad de construir otros mundos posibles en los que seguir renegociando los repertorios relacionales más adecuados para la vida en comunidad. Las sinergias y acciones que catalizaba LAPIEZA (entre ellas el FESTIVAL PALMA CENTRAL), permitieron transformar la indignación impotente en actividad exploratoria de los límites que parecían absolutos, generando identidades colaborativas que se permiten la tarea de idear comúnmente los escenarios a ser habitados y los guiones a ser representados en dichos escenarios, combatiendo activamente la idea de que, o bien los guiones y los escenarios vienen dados, o bien se requieren expertos para su creación o modificación (Bourriaud 2009b). A una estética basada en el tradicional sistema que consta de obra de arte inalcanzable (encerrada en urnas, subida a pedestales o protegida tras mamparas), producida por un artista de cualidades


inimitables y cierta genialidad indescriptible, que debe ser contemplada en silencio por un espectador informado, según le recomienda un comisario especializado, que se presenta ingenuamente como la forma natural de producción y consumo del arte y que conforma un paisaje cultural convencionalmente bello, pero rígido y encorsetado, en el que los roles están prefijados y existen escasas posibilidades para la experimentación fuera de los patrones preestablecidos. Se opone una estética que desvela la tramoya de ese escenario, devolviéndonos a la consciencia de que se trata de un sistema arbitrario y convencional, característico de una lógica cultural determinada, que surge en un determinado contexto histórico y socioeconómico, y que asume como incuestionables algunas premisas del sistema económico imperante, como la supuesta necesidad de la división del trabajo y la consecuente estratificación de la sociedad en clases, o la especialización del conocimiento y su aislamiento en grupos socialmente inoperantes. Para ello, en los Series que tienen lugar en LAPIEZA, no solo no se ocultan los procesos mediante los cuales se construye el escenario, sino que se muestran desvelados, accesibles en forma de código abierto para hacer de la construcción de escenarios y guiones un trabajo comunitario y no reservado a unos pocos. Tampoco se presentan nunca,

ni los procesos ni los resultados, como aislados o autocontenidos, sino que suelen inscribirse en su red relacional, funcionando como hipertextos siempre disponibles para nuevas derivas. Por todo ello, es posible constatar como en torno a este espacio relacional se ha generado una comunidad, que sigue desarrollando proyectos más o menos en la órbita de lo que fue la sala experimental, y cuyo alcance último está lejos de poder predecirse. LAPIEZA provocó la emergencia de una ecología cultural muy particular en los alrededores de la madrileña c/La Palma, que aún va a dar mucho que pensar en torno a la construcción inacabable de narrativas alternativas, identidades radicantes, entidades relacionales y formastrayectos desde las que continuar cuestionando los escenarios y guiones impuestos por el discurso hegemónico. REFERENCIAS Bourriaud, N., 2008. Estética Relacional, 2ª ed. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editorial. Bourriaud, N. 2009 (a). Radicante, Buenos Aires: driana Hidalgo Editorial. Bourriaud, N., 2009 (b). Postproducción, 3ª ed. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editorial. Laddaga, R., 2006. Estética de la emergencia. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editorial.


MAlasana “Neverwas” E li s e P lAiN &Em a c Baquia c


Malasaña, lugar fronterizo, oásis de recuerdos imborrables de mi propia existencia. Noches eternas, banda sonora de mis sueños, más que un espacio, eres un estado de ánimo, hoy te vuelvo a visitar como tantas veces hice, y como tantas veces haré, pero no vengo solo a tu encuentro, Elise me regala miradas, rincones de ti que nunca antes supe ver. Afortunado, las recorro, como casi siempre, escondido detrás de mi lente, garabateo con la ilusión de quien acaba de encontrar un nuevo espació que explorar, un muro en blanco que conquistar. Pasan las horas, son minutos, alrededor no existe nada, como tantas veces, estamos solos, creando, jugando, queriéndote, orgullosos de ser tus hijos, niños que buscan la paz, poseídos por tu encanto, tu viejo y sucio rostro que nos atrapa en un dulce sopor. Cae la noche, y el sueño se desvanece, las luces se encienden, otros comenzarán el suyo. Malasaña “Neverwas”.


Librería Arrebato c/ La Palma

luciérnagas mi verdad más pura Inédito


c/ La Palma

sirena descalza no voy, vengo Inédito

Blusa “Mint” de Yiddish Chutzpah. Falda y botines de Miu Miu.


Plaza 2 de Mayo

colibrí colibrí ventana ventana cielo cielo Inédito

Vestido de Yiddish Chutzpah, Sandalias de Chloé


Plaza 2 de Mayo

Bella y alucinada la desidia de la rosa la desesperanza del volcĂĄn

InĂŠdito


Happy Day, c/Espíritu Santo

verde de luz enamorada como una canica de niña imbécil la más brillante Inédito


c/Espíritu Santo

I can only speak poetry Inédito


c/ Fuencarral

tu trabajo es la vida Pan para la princesa

Vestido de Stella McCartney


c/ Fuencarral

no son los vestidos son los peces en invierno entre sus diamantes hace frĂ­o InĂŠdito


C/ Fuencarral

en mi barco pirata no hay maldad pero en mí sí Pan para la princesa

Dan Wright (Músico)


Gran Vía

me persigue un ejército de luciérnagas la guerra es de luz Inédito


L a s tiendas taller, lo mejor del ghetto hipster (I)

extrema tendencia y locales neoyorquinos en una orilla y en la otra pollerías, tintorerías, carnEcerías y mercerías. Los chinos en la acera del medio (por cierto, el bazar nipón de San Vicente Ferrer tiene 400 m2). Este gueto tiene su propia normativa, lo dice La Realidad: A. Gin tonic & micropoesía B. Por favor, NO SACAR bebidas ni cristal a la calle C. Todas las respuestas anteriores son falsas El barrio con los alquileres más caros de la ciudad recoge ahora los frutos que sembró años atrás. La recogida es más sedentaria que la siembra… Me recuerda al fenómeno Mercado de Fuencarral: en sus inicios concentraba las tendencias más alternativas pero un chute de inversión, un plan de expansión municipalcomercial y la sombra de la globalización lo convirtieron en un hervidero de ropa skater, mal algodón y outlets.

C a rl a R o g ne l La X del Cine X de la Corredera Baja de San Pablo (Madrid) te alerta. Te adentras en el ghetto hipster. No serás nadie sin el cogote rapado, calzado estilo Frankenstein y pantalones arremangaos. -El reflejo de un escaparate me recuerda que soy una más. Tiempo para la autocríticaTribunal o la cuna de la modernidad es el panorama de las dos aceras. Peluquerías que querías, galerías de

Mi cometido en este recorrido es enfocar a las tiendas de moda. Sin duda, las perlas que me encuentro son los locales-taller. Lost People (www.lostpeopleshop.com Santa Bárbara, 6). No te pierdas este rincón de solera alternativa. Su dueña, Antonia Cruz, crea sus propias colecciones con reminiscencias victorianas en el piso de arriba mientras atiende a las clientas, arregla las prendas y pincha música cool libre de derechos. Tiene un estilo único diseñando –también tocados, diademas y broches- y escogiendo las creaciones de otras firmas atípicas, acomerciales, atemporales. Si te pruebas uno de los

Haiku (espectaculares vestidos-kimono) atravesarás el taller de camino al probador y verás su arsenal de hilos, adornos y telas estampadas. Complementos para todas las ocasiones, desde los bolsos de La Carola (www.lacarola.com) o Adela Dosmares (www.adeladosmares.org), las joyas contemporáneas de Malicia (www. maliciajoyeriacontemporanea.com) a los mini cuentos visuales de Escrito a lápiz (www.escritoalapiz.es). Carmen Hernán Atelier (Espíritu Santo, 25). Lo mejor de esta tienda es el charleston de sus dueños, Carmen y Alfonso. Él dirige el business y ella diseña y elabora los sombreros, bolsos y prendas de la tienda. La reconocerás por sus vestidos de terciopelo-haciendo-aguas y su inconfundible turbante, insignia de la marca. Si entras y te dejas asesorar sobre qué modelo te pega y cómo ponértelo te lo llevarás puesto, como hizo Tim Robins cuando pasó por allí y se agenció uno de leopardo para Susan. Y si te asomas a la zona de trabajo verás la novedad de la temporada, el turbante con tul para novias y no tan novias y todos los patrones expuestos como retratos de familia porque esta firma lleva rodando desde los 80. Y lo que le queda. Ioli (www.intelector.com/ioli Espíritu Santo, 1). Cantidades ingentes de novias de Madrid se casan con zapatos de Ioli, un local de referencia de calzado a medida. Esta boutique con aires de años cincuenta tiene una exposición de modelos donde contemplar las opciones a escoger. Lo mejor es empezar por la horma y, después, elegir la piel. A continuación, el tacón, fino, cuadrado, bajo, altísimo y super cómodo.


Unos días de expectación y puedes recoger los zapatos que siempre quisiste. Por cierto, la guinda del pastel es el azul cielo de la suela, una coquetada.

Ilustraciones : www.verbal-vomit.com

Nikita Nipone (www.nikitanipone.es Espíritu Santo, 7). Haute couture low cost. Lo mejor, sus vestidos ultrafemeninos de corte imperial chic japoafrancesado y las etiquetas al estilo metrobús. Marta Cazalla apuesta por las costuras estructuradas y ofrece servicio a medida y vestidos de novia. Si decides casarte a tu manera encontrarás muchos obstáculos pero el vestido no será uno de ellos: escoge entre patrones de colección o empieza de cero. Si optas por lo segundo ella te asesora desde el principio, partiendo de tus gustos y tu fisionomía. Te recomienda cortes y tejidos y te escucha, te atiende, te mima. Porque un vestido sencillo es hilar muy fino y aunque seas una novia atípica quieres deslumbrar. Al cabo de seis pruebas estás lista para llegar al altar. Caribou (www.opticacaribou.com Espíritu Santo, 14). Aquí una excepción. En esta óptica con pinta de decorado de película de Bergman no fabrican las gafas

pero se las ingenian para traer los modelos más originales de todas partes del mundo. Desde el clásico retro hasta las monturas de madera fabricadas en Oregón, modelos fashionistas, ochenteros, cañeros y, sobre todo, una enorme variedad de precios y diseños y un sello de agradecer: el antimarquismo. Los tres socios que montaron el local hace poco más de un año son ópticos sin bata con un gusto exquisito y un enfoque de establecimiento sanitario con gafas de calidad hechas con buenos materiales y cristales con garantías. Carlos Castro Corredera Baja de San Pablo, 32). Un paso más allá, un taller con espacio para el DIY (Do It Yourself). Este local de costura y tocados donde se pueden encargar arreglos y customización de prendas, forros para bolsos y zapatos, además comparte sus claves de estilo en talleres de costura. Si cada vez que pasas por Megino –la mejor mercería del país www.megino,net, en la Corredera Alta de San Pablo, 12- te preguntas qué pasaría si compraras una base para tocados, alguna plumita, rafia de aquí y allá, un retal de gasa, hilo y aguja y te adentraras en el arte del diseño y quizás un día lucieras tus propios diseños apúntate a uno de sus talleres y le pierdes el miedo. Cuando conozcas los trucos y herramientas no podrás parar! Capítulo a parte merecen las tiendas de segunda mano con auténticos tesoros de ayer, hoy y siempre que le dan ese toque vintagecañí al ghetto. A la mítica El templo de Susu (Espíritu Santo, 1) se le han ido uniendo Lotta (Hernán Cortés, 9 www. lottavintage.com), Retro City (Corredera Alta de San Pablo, 4), Lolita´s closet (San

Joaquín, 7 www.lolitascloset.blogspot. com), Le Petit Vintage (Santa Bárbara, 11 www.lepetitvintage.com), La Mona Checa (Valverde, 2 www.lamonacheca.blogspot. com.es). Regalos y curiosidades en Nest (Pza. San Ildefonso, 3 www.nest-boutique. com), Curiosite (Corredera Alta de San Pablo, 28 www.curiosite.es), La Intrusa (Corredera Alta de San Pablo, 33 www. laintrusashowroom.blogspot.com). Y el pundonor excéntrico del barrio: Chopper Monster (Corredera Alta de San Pablo, 21 www.choppermonster.com) para rockabilies y Touch me (con t de cruz barroca Colón, 5 www.touchmemoda.com) para los siniestros. Haberlos haylos. Este es solo un primer circuito, nos queda mucho más que contaros. Lo reservamos para el próximo número.


POLI DRO


POLIEDRO MAG 001