Page 1


Poesía Sub25

Año 3, Número 3, Setiembre, 2016 Edición de Aniversario

POEMAS: De los Editores: Crhistian Bafomec, Roberto Valdivia, Valeria Román Marroquín, Carlos Rojas Camacho, Natalia Cueva, Amer Uceda, Josue R. Hipolo. De poetas invitados: Xel-Ha López, Berta García, Juan José Rodinás, Braulio Paz, Gustavo Lobatón, Rosa Granda, Francisco Cerna. ARTÍCULOS: 10 REFLEXIONES PREVIAS A UNA COLECCIÓN DE ENSAYOS SOBRE ALGUNOS LIBROS DEL CLAN POST-2000 Y LOS MILLENNIALS RISING, por Maurizio Medo // BE A BODY, por Roberto Valdivia // SOBRE LA BROMA INFINITA, por Josué R. Hipolo.

Tiraje: 300 Ejemplares Email: poesiasub25@gmail.com Web: poesiasub25.com


TE LO JURO, NO TENGO UNA PISTOLA Han pasado 2 años desde la primera presentación del primer ejemplar de esta revista, que fue presentada en un aula de la UNFV. Lo que empezó como una revista derivó en un colectivo que ya no solo se limitó a la presentación periódica de su revista sino también insentivamos a publicar regularmente en la web que manejamos. Organizamos junto a otros colectivos la Antisemana de la literatura en 2015, organizamos también algunos conversatorios y varios recitales. Y ahora, a pesar de que el proyecto inicial de la revista física parezca haber sido dejado en un segundo plano, volvemos a ella reafirmando lo que nos unió en un principio: la difusión de la poesía a través de un material impreso. Cuando publicamos la primera revista no fuimos conscientes que por coincidencias elegimos la fecha de presentación el día de la conmemoración de la muerte de David Foster Wallace, escritor que luego se encargaría de influenciar varias de las direcciones que tomamos en nuestra escritura. Ciertas circunstancias han cambiado en 2 años. La inicial escena árida que nos acogió ha sido invadida por diversas propuestas, la poesía peruana joven transita con el halo de ser una gran promesa que nos tocará a nosotros y a nuestros compañeros de generación les tocará cumplir o torcerla hacia algún escenario impredecible (o enterrarla como nuestros antecesores inmediatos). Hay motivos para mantener la esperanza. Dentro y fuera, las cosas se alinean. Saludamos desde aquí al colectivo Anima Lisa, un hermoso no-lugar del cual han crecido propuestas interesantísimas. Del mismo modo respaldamos la tarea que vienen realizando Extramuros y Extinta, colectivos de PUCP y UNMSM respectivamente, y a las escrituras solitarias, en el sentido de su originalidad, como las de Rosa Granda o Christian Briceño. Ya no somos 2 integrantes como en el 2014. Somos 7. Trabajamos mejor. Prepárense. Estaremos saliendo. Vamos a encontrarnos.

Poesía Sub25


Es sexy y debió conocer nuestras vaginas

Mis amigas y yo creemos que nuestras vaginas los habrían salvado con toda fe de músculos internos rezamos por los suicidas con una mano contra toda fe ya no hay nada más que la premoción del olvido de todos hasta de los muertos Ire apá, por qué se mueren los buenos? La naranja se pudre en el árbol porque no quiere que nadie se la coma Estamos perdidos un inbox a los muertos a los muertos escritores del año que viene Una búsqueda de los muertos en una fecha cualquiera en la vidamuerta un tiempo muerto escribo Pero creemos en nuestros sexos apretando el suyo unos años antes como salvándolo como no dejándolo caer como negándole el heroísmo suicida de los locos estamos siendo malas amando con el cuerpo y no lo sabemos


estamos siendo malas creyendo ser un poco la cura La naranja en el árbol está dulce y bella jamás cayendo la secará tanto sol a esta naranja verdad?

--Carla Xel-Ha López Méndez (Guadalajara, 1991). Estudió Letras Hispánicas. Es consejo editorial de la revista Metrópolis. Cofundadora de En Esta Esquina, La Cigarra y La jardinera guarrior. Poemarios: a mis nuevos amigos inmortales (inédito, Premio Jorge Lara, 2012) y Cartas de amor para mi amigo cerdo (inédito, Elías Nandino 2014).


la cuestión es cómo hablar si todo es imprecisión compañías japonesas que venden manos tersas a personas solas mi duda es os acordáis de mí oh tildes del pasado? en la unificación jugosa de la estrella con el rastro gris de 1.000 fotografías aparece mi perfil ronco o modélico? soy para vosotros bibelot mísero labio roído doncella epistolar alucinada? estoy en los deícticos pregunto estoy en los deícticos del aeropuerto? veranos del 2001 del 2002 del 2003 oh homilías de ramsgate trípoli vichy mi duda es os acordáis de mí soñáis conmigo?

he leído a los budistas

mi verbo favorito es inundar y noche


significado y significante se dan un beso en la discoteca de mi pre-adolescencia y yo estoy en medio tomando apuntes

el minúsculo vínculo de las membranas del labio colisiona babosea me aterroriza la unión

veo desde abajo en un contrapicado cómo coinciden los bordes

no sé dónde mirar me duele este entusiasmo del signo lingüístico empeñado en existir

--Berta García Faet (Valencia, España 1988 -) Actualmente vive en Rhode Island, EEUU, donde cursa un doctorado en Hispanic Studies, en Brown University. Es autora de los poemarios Manojo de abominaciones (Ayuntamiento de Avilés, 2008), Night club para alumnas aplicadas (Vitruvio, 2009), Introducción a todo (La Bella Varsovia, 2011), Fresa y herida (Diputación de León, 2011), La edad de merecer (La Bella Varsovia, 2015) y la plaqueta The Cash proyect publicada virtualmente en 2016 (http:// thecashproject.tumblr.com/)


La vida como esa experiencia chispeante y burbujeante que ves en los anuncios de gaseosas La publicidad te enseña: tu vida será grandiosa (y cubre con decorados y luces a la gente que se da un tiro en la cabeza en las habitaciones sucias). La realidad te enseña: mira el mendigo vomitar en el puente: la imagen de belleza destruida. Mira el puente otra vez: hay un río y un viejo vaporetto. El agua escribe lo que no escribo. Yo, en cambio, escribo esto para poder borrarme, para debilitarme, para encontrarme paradojas absurdas (como el tipo que pide una sopa de fideo y luego exige que la traigan un desayuno completo) para escoger las fracciones más útiles de mí y tirarlas al basurero. No creas lo que digo: es el agua la que habla verdades. Yo miento siempre. La realidad ligeramente propulsada dice: el hombre, un molino en el campo junto a un zapato y un muñeco de nieve. Esta es la esperanza: ese conejo muerto en las manos de la niña huérfana que no sabe llorar.

--Juan José Rodinas (Ambato, Ecuador, 1979) Ha publicado Los rastros, Viaje a la mansedumbre, Barrido de campo, Código de barras, Cromosoma, Estereozen y Anhedonia. Además, ha reunido su trabajo en antologías personales como Los páramos inversos o 9 grados de turbulencia interior.


Sangrante Pasar por el dolor sin reconocerlo una puerta de auto cerrada de golpe en la noche y surgir de pronto en un territorio invisible John Ashbery, Una Ola

Órganos, sistemas orgánicos enteros cayendo a la orden de la espada una leyenda japonesa cuenta, que de la sangre derramada, saldrán flores que el origami convertirá en papeles

¿dolor es no encontrar nada nuevo en la tv los domingos? la herida que cruza su abdomen, nunca antes había...

los antiguos se han equivocado,

el seppuku se comete sentado

y con los dedos

¿que significa una flor de papel? una flor de papel hecha en masa, una tras otra por perpetuidad ante cada nueva Jerusalén bajada del cielo,


solo pudimos responder aplastándola...

Como la antigua bacante, poseso, llega a mi, el ansia aplastante de devorar mi mano de a pocos

sufre, como si fueras santo o mártir

(o idiota)

repitiendo

repitiendo el ritual

sin repetirlo una sola vez

No creo en el martirio, {muéstranos tu rostro, le rogaron de inmediato moscas en mi parabrisas...}

Sin testamentos finales solo otra flor de papel

--Braulio Paz (Arequipa.1998.) Actualmente cursa Estudios Generales Letras en PUCP. El texto aquí publicado es parte de su libro Showman, aún inédito.


dos ejércitos se acercan: hambre y fatiga

un gran muro los mantiene acorralados, éste se extiende de manera indefinida, y así quedará hasta que se diga lo contrario

a mi padre lo recuerdo como un hombre de guerra. en la guerra yo lo entiendo como un hombre de mínimos hábitos: con la mano izquierda, desde la cima, se saludan a los que pasan, con la mano derecha se come la fruta mientras esté madura. ahora que soy un hombre solitario que busca y rebusca viejos papeles en su propia cabeza me doy cuenta que he heredado la precisión del arma que carga.

con paciencia espero. cada cuatro horas especto el cambio de guardia, cada cinco minutos escucho a un cerdo morir. el resto del tiempo las cifras oficiales son actualizadas: doscientos mil muertos ochenta mil heridos dieciséis grados centígrados martes

estos son los límites del dolor.

el resto del tiempo me pregunto cuál es la distancia entre cerdo y cerdo. si se descubre al dolor, se descubre la naturaleza de lo que nos ha rodeado: del Sus scrofa domestica al Homo Sapiens y viceversa, ambos esperan con paciencia ambos temen y conviven en un matadero

en los museos que se levantaron hay fotos y reconstrucciones de lo ocurrido, a falta de cualquier cosa. ahora que soy una mujer de pequeños placeres te encuentro en ellos -victorioso y amputado-. ahora que mis ojos vuelven de una tierra despótica, trato de olvidar progresivamente. lo último que queda de ti, comienzo a pronunciar:


hambre. ese es tu nombre. fatiga. este es tu nombre.

una herida en el mundo, este es tu cuerpo.

desde la cima de los muros, veo a los que pasan: estos son los límites del dolor

un rumor de redención hay en ambos frentes ante el silencio los cerdos gruñen, todos hacia el sur

el gran muro ha caído. la caída va por dentro.

eso pensé.

--Valeria Román Marroquín (Arequipa.1999.) Estudia Filosofía en la UNMSM. Ha publicado en varias revistas y antologías. Entusiasta del queso helado y Wittgenstein.


FRENTE AL RÍO YHO He visto a las niñas crecer frente al río Yho. Jugaron, trabajaron y murieron. Elegían a sus gobernantes en el río Yho, elegían a sus gobernantes y a sus hombres de guerra. En el río Yho nadie padece, en el río Yho nadie sufre, pero ah, bien se sabe que en el río Yho desaparecieron muchas personas los días pasados. En el río Yho nadie habla, no hay aliento en el río Yho, en el río Yho nadie sabe nada. Muchos policías intentaron entrar al río Yho y murieron, muchos soldados con entrenamiento avanzado desaparecieron, nada es seguro en el río Yho. Un 23 de octubre de 1957 una pareja logró ingresar al río, de estos no se sabe nada, un 31 de Marzo de 1970 un hombre trató de pedir ayuda al estar cinco días en el río, de este no se sabe nada, un 17 de agosto un niño de siete años comenzó una vida dentro del río Yho, de este no se sabe nada. Y es que en el río Yho la vida comienza, la muerte se olvida, el cansancio es inminente, pero la mente se libra del pensamiento. Las canciones caen de los árboles a orillas del río Yho, las notas bailan, los sonidos graznan como patos nadando en las lagunas. Desde los cerros se observan más cerros, desde el pasto más pasto, y hormigas que cargan pedazos de carne que caen de las bocas de los habitantes del río Yho. El viento es discreto y sonríe al ver pasar a las personas, el viento es furioso y frunce el ceño a los desconocidos, el viento a veces se va y no regresa, el viento olvida, el viento mata. En el río Yho se oyen voces, se ven luces, y dentro de los helechos, se adoran a los dioses muertos. Los hombres veneran con ardua labor, entregan la espalda y el pecho a Senhör,


deidad vengativa del hambre, dueño del trabajo del hombre. En el río Yho no se conoce el concepto de gobierno, pero sus gobernantes dicen saberlo, sus gobernantes son a veces monstruos con cuerpo de serpiente que reptan por las calles derramando veneno de su glándula protuberante, a veces son hombres con cabezas de paloma y la mayoría de veces, roedores de hambre insaciable. En el río Yho se ha perdido la luz, pero cada una de las personas y animales llevan una llama encendida en la frente, esta llama baila y canta, en sus letras se oye el himno del río Yho, estas llamas cuentan historias en sus flamas. Las llamas son las marcas del pasado, y estos hombres y animales están bien con ellas pero no logran ver que los acaban, las llamas parecen buenas, son la luz, pueden ser felices sus ojos en ellas, pero las llamas los consumen y estas están por terminar. El río Yho es nación, el río Yho es república, en el río Yho hay democracia. Desaparecieron hombres, sí, pero fueron por las llamas, las llamas los consumieron, eso no es impedimento. Las niñas están aquí, las he visto crecer, jugar, trabajar y morir; pero aún siguen aquí, llevan chispas en la cabeza. En el río Yho nadie padece, nadie sufre, nadie muere; pero ah, cuántas personas desaparecieron en el río Yho.

--Josue R. Hipolo (Lima.1995.) Estudiante de Filosofía de la UNMSM. El texto aquí publicado se desprende de su libro inédito Images Web.


Videojuegos I 14/1/15 Las polillas, como tantos otros animales son guiados respecto a la luz. A una luz natural, es de suponer. El brillo de la luna, por ejemplo. Sin embargo, y por voluntad propia, se invitan a hogares humanos donde no son bienvenidas. Viven más cálidas, tal vez. Sin miedo a la eterna oscuridad. Y es aquí donde comienza el rito. Embaucadas por focos amarillos, fosforescentes opacos, y hasta luz ultravioleta, vuelan con la boca abierta hacia ellas. Un enamoramiento fugaz. El dios de los insectos lumínicos. Quisieran fundirse con él; es el éxtasis, el ser comunión con el padre. Y es entonces, donde en el intento impertinente de atravesar el cielo recubierto de vidrio, se calcinan, queman sus pestañas y sus alas. Y si no se hallan muertas, vuelven una y otra vez a la imitación del paraíso. Los seres más espirituales - mantis religiosas-. Almas purgantes, quién lo diría. Las polillas mueren por todos nuestros pecados. ¿Ya te conté que te pareces a ellas? II por qué te extraño tanto cuando miro esa salida de escape y me pregunto: me voy yo o les enseño la salida de emergencia a todos? mejor tomo el pasadizo, gritarles que escapen es gritar al vacío por años y años por qué te extraño cuando veo un mendigo? por qué quiero abrazar a todos los mendigos? decirle yo no existo, pero tú sí y te doy la felicidad en este sol y esta sonrisa y este 'adiós, amiguito'? no quiero decir te lo dije, sabía que esto iba a pasar, porque no valgo nada y luego irme a fiestas y amamantar a nuestros hijos diciendo que los hombres son perros y los perros son fieles pero personas como tú no no quiero cuando tengo miedo y dolor intenso por la realidad solo lo vuelvo irrealidad. Y así, camino creyendo que esto es un sueño tonto, a veces mareada mataron a mi padre y a mi madre y a 80 personas en un aeropuerto pero no importa porque todo esto es irreal y cuando despierte enfrentaré la verdadera realidad, porque una realidad así no puede ser cierta porque e. tiene que estar allá. conmigo y no aquí, en este sueño del sueño del sueño que sueña aquel hombre hermoso recostado en un colchón en la av. josé gálvez y 28 de julio, un hombre hermoso que no se ha bañado en 10 meses y que no tiene hambre porque el pbc extermina todo apetito y no quiere recibir mis plátanos porque todo esto es un sueño del sueño de un hombre que despierta sudoroso en una silla en la av. manco capac y unanue en medio de la acera pidiendo limosna, al que le gusta el agua de manzana


porque en la verdadera realidad hay plátanos y manzanas y ninguna niña tendrá que acercarse a regalarte porque no es necesario comer en un lugar donde pasan hambre porque no es necesario vivir en un videojuego

--Natalia Cueva (Lima. 1998) Lectora de Zizek. Cuida Gatos.


HOMOSAMPLER Una definición está suspendida de una Fórmula previa al igual que El pedazo de torta Pende de los bordes de la cuchara Del niño con babero ) Lava en el labio del volcán En la escena previa a la de embarrarse la ropa Sacudido de los pies por un duende intruso En la postal familiar Que escapa sigiloso antes que el sentido común Voltee a observarlo Huir de la escena De alacenas y mesas de caoba

¿Una definición siempre está suspendida de una fórmula previa Una fórmula previa está suspendida de Imágenes escaparates tendenciosos periódicos amarillistas azoteas de edificios a medianoche Spiderman escribiendo sonetos para los titulares de mañana?

Necesitamos una explicación verdadera Compañeros Necesitamos un filium y una especie Compañeros O más que nada un reino grande es el reino fungi Compañeros,


¿Estamos trivializando la poesía al secuestrarla de lo que debe ser vehículo comunicativo es acaso la poesía un vehículo comunicativo son dos latas atadas por un hilo mensaje emisor receptor es la poesía el destinatario es la poesía el receptor es?

Y ; Lejos de mi decirles compañeros Rotos, lejos de mí decirles, raros Lejos de mí decirles desde lejos Lejos lejano raros desde lejos

Aún amaban la ciudad cuando despertaron en el cofre de vidrio Esperando la manzana en la boca (como los cerdos)

Compañeros Nosotros [estática] Disculpen No- otros ¿Acaso ajustaremos las mandíbulas al mismo baile hexagonal? ¿Acaso ajustaremos la longitudinal pancarta a las farolas enmohecidas?

No- otros Bailaremos con los brazos pegados al torso


como los autistas Deseas una comunicación sin ruido? Lee a los clásicos No- otros Empujaremos escudos hasta encontrarnos Con el paisaje de esculturas del cuerpo Abiertas de piernas gansos hiperrealistas de tela y rellenos Paisajes de guayabas tridimensionales dando paso a paisajes de oficinistas marchando

Y Tal vez mañana los poetas pregunten Porque no celebrábamos la belleza De una ciudad eficientemente conectada a una red mundial de información Tal vez mañana los poetas pregunten Porque nuestros poemas eran esculturas imaginarias Sobre países imaginarios Con estructuras imaginarias Capaces de transmitir la realidad mejor que Un boletín informativo Que enumera como un censor: Calle brazo pareja besos lluvia calle camión bus Calle calle No-otros Realmente cantarán el romance de los lirios? Hay cosas tan altas Como el elevado nivel de neroprofina desencadenado de forma simultánea a la pérdida de serotonina


En los personajes del poema Por eso Lejos de mí decirles compañeros Desde lejos decir miren de lejos Niños miren de lejos decir miren Desde lejos decirles miren niños Una definición previa está subyugada a un círculo dibujado sobre Una muestra universal Que acaba por domesticar a algunos como mayoría Y al resto como insulares No-otros Necesitamos un diccionario? Compañeros No necesitamos una avenida No necesitamos un cuerpo La revolución es perder el cuerpo No necesitamos latas unidas por un hilo Necesitamos estructuras Similares El lenguaje es una estructura similar No real Que desprovista del maniqueísmo Significado – significante Brilla Sobre los lomos de las morsas Y no hay playa sea cualquiera, ni bandera


de esplendor, que no sienta mi derecho y dé pecho a mi valor (dibujada nube en la lente de un microscopio Florece sobre los panes abandonados En laboratorios en ruinas o escombros) Tu di, Primavera? Pero , Lejos de mí decirles compañeros Desde lejos decirles compañeros Lejos de mí decirles corten torsos Corten lengua mollera lleven sacro A casa Busquen casa Existe casa Compañeros Acepten la muela del juicio Aliméntense de tropeles y pasto Aliméntense de sondas invisibles Ocupen las civilizaciones sobre las antenas La voz empieza a desaparecer La voz empieza a carecer de señal


La voz empieza a decir algo La voz comunica La voz da un paso al costado

Hemos engendrado, pequeĂąo tigre Un ectoplasma parecido

--Roberto Valdivia (Lima. 1995.) Ha publicado los poemarios [MP3.] en 2014 y Salinger en 2015, que puede leerse en la direcciĂłn web salingerpoesia.tumblr.com


Magníficat (versión libre) I Magníficat, oh Magníficat, invertida cae la luz de las estrellas, Magníficat, silencio el viento, silencio azul, silencio el olivo y todo lo que invadió algún día estas costas. Magníficat nos ilumina un murmullo en la avenida plateada, murmullo en los anillos triturados y lanzados al espacio, Magníficat enfurecidos cúmulos nos despiertan ceniceros cubiertos con la lona de su órbita y después la sed el alma que quiere ver, pero no puede que quiere ser, pero no debe que quiere hacer un de repente o cas. Así las cosas más infinitas Magníficat levanta el cuello y se sobrepone. Movimientos convulsos fisuras en la carne: el advenimiento sólido de los malditos; siempre con vino con vino. Magníficat levanta el cuello y llora y ríe y se enaltece Magníficat se diluye tenuemente hasta el confín de su palabra. II El árbol, el árbol ahora seco en su alborada. Desgarradas las olas desgarradas sin aliento y sin el sosiego aún exhausto de la mar.


IV Despiértate en la noche cada vez que el viento entre en tu habitación como aquella vez que mis manos entraron al abismo de los pliegues de tu cintura. Mujer, despiértate; yo no vengo a anunciarte el murmullo de las paredes ni el respiro de los cigarros cenicero es la calle donde vagan mutilados mis brazos extendidos, porque tú no eres tú ni tu palabra dicha, porque en tus ojos yo no solo he visto la inocencia sino también la culpa de haber amado. Despiértate cuando escuches el silbido de las piedras trituradas por el frenesí estocado de las esferas, aquellas que desde su origen te veían venir con tu piel roja, aunque no lo parezca, con tu trenza del polvo del polvo al que regresarás. VII Magníficat, ah Magníficat, refulgente claro de poste de luz que deambula por los estrechos jirones de la ciudad que vocifera blasfemias sobre mis hombros. Magníficat en las plazas Magníficat en las mesas con manteles sucios Magníficat desvencijado por el tiempo que los dioses lo llegaron a entender, por los miles de poetas


que lo intentaron descifrar, por el único hombre de las colinas que la madre dio por condigna una peluca y también una voz Magníficat, en la madrugada.

--Gustavo Lobatón (Lima.1995) Integrante del colectivo Extramuros, cursa la carrera de Literatura en la PUCP.


Navegantes Las búsquedas empiezan cuando se es consciente de que algo, desde siempre, se ha estado buscando. Todos nacemos, aquí, en el agua. Somos marineros, cada quien tiene su vela. Y el viento nos está soplando.

Ellos me miran. Voy a la deriva. No los juzgo Es otro el viento que los sopla. (el mismo que nos está soplando)

Me niego a creer que yo soy tan solo viento, hay algo más que eso En alguna parte de mi cuerpo.

Pero Todo es tan confuso. Todos saben que navegan (el viento nos lleva a todos) y todos saben que navegan.

Y encontré mi timón en un cofre cerrado desde adentro. También Sé de algunos que van a la montaña. La montaña del rey El rey de la montaña Sé de otros que se van Pero a todos nos lleva el viento

Y puedo pedir explicaciones; El viento sopla tan fuerte Que quizá vamos a chocar


de otros que se van en busca de La Atlántida perdida (o quizá Mu como también se hace de llamar). Y la vela es algo que se pierde Se está apunto de encallar.

--Amer Uceda (1996) Nació en Lima, estudia filosofia y de vacaciones estudia literatura. No le gusta la carapulcra y es fan de Bolaño. Acaricia gatos en la calle y es miembro de Sub25


La anunciación del on maestre pericote de la gran orden de rodentia y la familia muridae, protector del palacio de cachete:

//Este poema anuncia el dolor que sentirán todos aquellos buitres que intenten escribir versos como con plumas y no como con espadas. //El poema dejará de llamarse poema cuando empecemos a llamarlo lenguaje, mundo o bomba de ácidos dimetílicos que besan despacio mientras un bus verde casi nos atropella. //El poema rescatará a todos los perros de la basura y los llevará a escribir música para los vagabundos. //De este poema nacen los idiomas que construirán parques que inmortalizarán el Día de andar bañándose en el desagüe sin nada más que hacer que escribir hermosos versos sobre las flores. //Este poema anuncia su incomodidad ante todas las cárceles y las destruye con sus párpados que disparan el láser del amor. //El poema únicamente tendrá padres si es que los niños y las niñas de todo el mundo, se atreven a coger teclados y a escribir sus sueños en las alfombras. //El poema sólo tendrá sentido cuando deje de servir como culta cultura y empiece a gobernar los planetas habidos y por haber, descubiertos y por descubrir, vencidos, musicalizados y dibujados en los libros eternos de los jardines. //El poema es la primera cruzada que enfrentarán los cristianos, es la primera médica contra los Godos, la primera primavera del César, el primer tropiezo del rey Juan Carlos, la primera eyaculación de Tyrion Lannister, el primer coqueteo de una niña de trece años en un colegio de villa el salvador, el primer amor de mi gato que ha muerto, el primer nacimiento de un dios en la tierra de los cholos, el primer grito de esparta en mi cuarto cuando cabalgo sobre la espalda de un ratón, el primer orgasmos de los toboganes, el primer subibaja de los aviones desesperados por penetrar otros cielos, de


otros planetas, de otros incendios del año quinientos ochenta y cuarenta mil setecientos noventa mil setecientos setenta mil setecientos doscientos cuatrocientos nueve mil puercos que bailan en esta atmósfera. //Este poema quiere irse a vivir a un lugar en donde para alimentarse haya que escribir, para jugar en un columpio haya que escribir, para decirle no a la muerte haya que escribir, para decirle no a las combis en mi corazón jugando a que son cátodos eléctricos haya que escribir, para respirar en una mañana tranquila sin mucho sol haya que escribir, para responder al teléfono haya que escribir, para reaccionar ante un accidente haya que escribir, para hacer que los niños escriban libros de ochenta tomos que anuncien el futuro de los chocolates y el futuro de la muerte haya que escribir, para aprender de la vida haya que escribir, para fumarse un porrito… no, para fumarse un porrito únicamente hay que inflar el pecho con hidalguía y mirar las flores como cuando el sol se oculta, mirar las flores que tiran con las abejas mientras una mosca se masturba, mirar las flores como escribiendo rotaciones solares en un jardín sin árboles. Mirar cómo amanecí con sueño y la espalda destrozada luego de escribir la vida y el futuro y el pasado de mi familia y de las demás ratas de los arcoíris y sobre el futuro y el pasado de la jamás-literatura. //El poema se construirá y explorará el universo sólo, y si es que algún día muero, que la muerte sea construyendo versos sobre las flores en el viaje de mi cuerpo hacia otra dimensión.

--Crhistian Bafomec (Lima.1992) Estudiante de Comunicación Social en la UNMSM. Tercer Puesto del Premio Nacional de Poesía Joven Javier Heraud 2014, organizado por la SUNEDU, con su poemario “ Transmundación”


CONTACTO

Uno. Dentro de una bolsa transparente forman restos de cinta adhesiva una letra (cualquiera). Encontrarás un sobre en papel cuadriculado. Dos. Básicamente estructura* entre su modalidad muy torpe de sonreír y creer que le sonríe a otro. Ambas realidades responden al impulso del movimiento con hermosa neutralidad (todavía me acuerdo pues quería estar conforme dentro y fuera del papel). A pesar de no poder calificarlo de único, como él es [se] informará al remitente cuando el acto se haya efectuado. Todo el tiempo invertido será devuelto. Compruebo sin sorpresa cómo los movimientos percibían toda carencia de finalidad. Los dos movimientos [sin] todo lo demás, ligados por el placer dialéctico del posible riesgo de irse dejando “inocentemente” atravesar cada veinticuatro horas reales. Hoy Hasta que en la parte inferior derecha aparezca TO BE CONTINUED*

* Condensación de temores * Masculinización del macho alfa al femenino “te espero”

--Rosa Granda. Ha publicado el libro Torschlusspanik del cual se desprende el texto aquí publicado.


Señales de construcción el camino desaparece a medida que avanzas el tiempo crece mientras pareces acercarte a donde el sol toca la muerte allí no puedo verte con la punta de tus dedos arrancas del horizonte las líneas negras de la muerte pareces caerte pero simulas una vida simulas una vida simulas estar viva simulas no estar cayendo lenta mente sin pensar sin conciencia sin nada más de lo que llevas en ti iré más allá de las luces a construirnos un templo un lugar un cuerpo donde habitar un cuerpo que abandonar después

--Francisco Cerna (Lima. 1996) Estudiante de Lingüística en la PUCP. Miembro del colectivo Extramuros de la misma universidad.


10 REFLEXIONES PREVIAS A UNA COLECCIÓN DE ENSAYOS SOBRE ALGUNOS LIBROS DEL CLAN POST-2000 Y LOS MILLENNIALS RISING por Maurizio Medo. 1. En el decálogo apócrifo de la tradición se señala que, luego de cierto período de tiempo, aparece en escena un grupo de jóvenes, la mayor de las veces de carácter parricida –generalmente para ahorrarse un diálogo crítico - cuyas acciones pretenden constituirse en un hackeo en los programas que determinaron el funcionamiento de esa tradición o, en todo caso, fungen de una manera muy similar a la de un depurador el cual quedará (se sobreentiende que en, o para la historia) como un breakpoint en el sistema. 2. Si nos dedicáramos a realizar un inventario de estos “puntos de quiebre” tal vez la última interrupción en el programa de la “poesía peruana” podría remitirnos a la experiencia que significó el Movimiento Poético Kloaka. Algunos podrán reprocharle su estridentismo desaforado, evidenciado en sus, para muchos, “escandalosos” manifiestos; otros vislumbrarán en este colectivo la dictadura silenciosa de un “brazo secular” pero, como sea, el MK representó una muy feliz disruptura en nuestra poesía. 3. Pasaron los años y, la historia nos muestra que los colectivos sucedáneos –tal vez como una reacción- aparecieron o, como diversos replanteos de una pretendida vuelta al orden o, como dije alguna vez, y sin ánimo de afrentas, como si se trataran de panderos, conformados con el fin de cumplir el sueño del libro propio en una época de crisis generalizada, previa a la llegada del Edén liberal. 4. Fue a través de Emilio Lafferranderie, que, hace algunos años, supe de la existencia de dos colectivos: Sub25 y Mutan3. No me interesa analizar la relevancia de éstos como conjuntos, sigo creyendo que los colectivos –al menos tal como se mostraron en los últimos añosson divergentes y, de funcionar, lo hacen de un modo muy similar a las viejas parroquias del barrio, solo para cantar en el coro. Sin embargo tengo conmigo ciertas experiencias, un libro es una experiencia, todas muy personales, y diversas entre sí, surgidas desde esas canteras. 5. Un primer aspecto que noto –y me refiero fundamentalmente a las escrituras de Valeria Román, Roberto Valdivia, Kevin Castro y Braulio Paz- es algo que, en su momento, observó


Mario Montalbetti respecto de algunas escrituras planteadas desde mi generación (?): la destrucción del poema como unidad poética, la cual, con el transcurrir del tiempo se ha radicalizado a tal punto que, incluso, podríamos ensayar la aparición del fragmento como esa nueva unidad. 6. Entre el tweet y la imagen estos fragmentos son aquello que pudo haber sobrevivido después de un vertiginoso multitasking –es decir, lo que quedó allí suspendido–, o insinuaciones de aquello que vendrá, más allá de la plataforma que utilice para mostrarse. En ellas coexiste cierta vocación melancólica (por el poema) manifiesta a través de covers (la esencia del cover, como señala Tello, no está en lo que cambia, sino en lo que permanece) y, por otro lado, el deseo de atravesar la frontera (de la literatura) hasta quedar afuera y adentro, como en posición diaspórica: afuera pero atrapadas en su interior. De acuerdo con Josefina Ludmer: “Aparecen como literatura pero no se las puede leer con criterios o categorías literarias como autor, obra, estilo, escritura, texto, y sentido. No se las puede leer como literatura porque aplican a ‘la literatura’ una drástica operación de vaciamiento: el sentido (o el autor, o la escritura) queda sin densidad, sin paradoja, sin indecidibilidad, “sin metáfora”, y es ocupado totalmente por la ambivalencia: son y no son literatura al mismo tiempo, son ficción y realidad”. 7. Lo que quiero decir con esto es que, para abordar estas nuevas escrituras, postconversacionales –en algunos casos- y transbarrocas, en otros- no podemos basarnos en factores comunes con el fin de generalizarlas –ya tenemos bastante de eso- estigmatizándolas como la patente de corso de un grupo (antiprogramático) que va, y procede, más allá de una afirmación generacional. Los dos extremos de estos discursos, estoy seguro, en algún momento catalizarán, si no lo hicieron ya, el sospechismo. Se hablará de las “escrituras emergentes” como de pataletas verracas (frente a lo conversacional) y de las otras como de prolongaciones –y variaciones- de ese u otro tipo de discurso. 8. Las primeras, si bien sacan del tablero del juego algunas categorías literarias, exigen comprender otras, nuevas –forjadas alrededor de lo Camp y otras, varias manifestaciones, de fuera de literatura, que van desde el cine hasta el videojuego. Las segundas, si bien reverberan oscilando en un revival, exigen que para cantar esos viejos covers, la voz del ejecutante “sea de una potencia contundente, y tal vez aún mayor, que la de las voces originales. [1], 9. Pero estas dos líneas expresivas, si en algo convergen, es en el lugar que constituye el autor: a veces como un espacio para una cita googleada, que es el pretexto para el discurso; en otras como un bastidor para realizar una suerte de Hard-Edge Painting o también como un espacio que, luego de haber sido vaciado del biografismo, aparece como un palimpsesto en continua reconstrucción.


10. La morbosa obsesión del ebanista que busca tallar la madera hasta que "esa madera hable", de lo contrario evidenciará el “oscuro encanto de lo fallido”, parece haber sido reemplazada por la experimentación continua de alguien que, solo por algunos momentos, actúa como un DJ, el cual nos invita a conocer qué ocurre en su backstage antes de dar inicio a la función. El trabajo no es más una receta secreta de la abuela, se muestran impúdicamente los flujos que lo propiciaron. Tenemos la opción de descubrir qué había oculto allá en el taller –aún desde nuestras pantallas. La escritura es impúdica, sí, es verdad, pero más genuina que nunca. [1] Eduardo Milán

--Maurizio Medo (1965) Ha publicado varios libros de poesía, el más reciente Dime Novel (2015) Antologó la muestra de poesía Latinoamericana País Imaginario. Dirige el portal especializado en poesía Transtierros.


BE A BODY (?) o Por qué ciertas cosas sobre las que escribíamos hace muy poco y pensábamos interesantes/rebeldes ahora son penosamente ridículas

por Roberto Valdivia. I. ROMY SORDÓMEZ VIVE MÁS QUE SOLO EN NUESTROS CORAZONES Con el tiempo la perspectiva, la distancia y todos esos elementos que moldean aquello que llamamos historia y que es revisitado primero con agilidad y luego con tedio por las siguientes generaciones que tendrán que molestarse memorizando nombres que para nosotros eran cotidianos como nombrar los integrantes de tal o cual selección peruana; acabará poniendo a Romy Sordómez en un lugar más alto del cual se encuentra ahora mismo. ¿Por qué? Informémonos. El CV de Sordómez es pequeño pero muy significativo. Tan significativo como la breve carrera poética de Carmen Ollé, cuyo rastro junto a la de otras poetas que aparecieron circa 1980 sería (supuestamente) finiquitado por la también breve obra de Sordómez. De hecho, ambas solo publicaron dos libros de poesía. El debut de Ollé, Noches de Adrenalina, es su libro “más reconocido”, al contrario de Sordómez, cuyo segundo libro, Présago, es el que hace posible que ambas poetas puedan verse cara a cara con el mismo peso desde las esquinas contrarias del cuadrilátero/ campo de fútbol/ cancha de tenis,etc. Lo que hizo Sordómez en su momento fue torcer el cuello (al fin!) a una corriente-guetto que había aterrizado en el Perú, como hemos descrito líneas atrás, en los años 80s. Aquello que fue llamado poesía del cuerpo y en la cual el poeta encauzaba su rebeldía a través de su sexualidad, vistiéndose de un yo-(hiper)erotizado. Este discurso era perfecto para que un grupo de poetas mujeres pueda escandalizar a una siempre sociedad pacata limeña. Y no hay motivo para ser mezquino, aquella generación conformada por Ollé, Dreyfus, Alba, Ruiz Rosas y compañeras (con el inolvidable pivot no presente en carne y hueso pero sí en espíritu de María Emilia Cornejo, la imagen mítica imprescindible para cualquier ola nueva); dieron varios de los libros más brillantes de su época. Si la entrada en la sexualidadimpúdica y desvergonzada por los hombres décadas atrás había causado revuelo ahora era el momento (lamentablemente aplazado) de sus pares femeninos. Con el tiempo la


poesía del cuerpo tomó como tarea escribir la identidad femenina y salvo contadas excepciones esta corriente se adueñó de lo que fue escrito por mujeres desde los años 80s en adelante. Pero esta parte es por Romy. Esto trata más de ella (en el fondo). Cuando Sordómez publicó Présago a mitad de la década de los 2000s la mayoría de los reseñistas anotó más o menos lo mismo “Romy Sordómez libera a la poesía escrita por mujeres del guetto de lo femenino…” Si las poetas inmediatamente anteriores a Sordómez hablaban de personajes parecidos a ellas con la misma edad que tenían siempre los mismos problemas de subyugación miedo culpa y acababan liberándose de él teniendo sexo mucho sexo con muchas personas para luego sentir nuevamente la culpa y liberándose nuevamente y así en un ciclo de nunca acabar para denunciar la subordinación de la mujer en una sociedad que segrega y maltrata y…

¡¡LO HICIERON DE LA FORMA EQUIVOCADA!! La prueba de ello es que Présago precisamente ataca los mismos problemas desde un lugar completamente distinto. En lugar de adquirir una voz, Sordómez rompe la propia y crea una especie de fractal desde un espejo roto. Sí, Yo es otro de nuevo (Cuando no lo fue en verdad?) Présago es un poemario en el cual un padre se enfrenta a la pena capital (construido técnicamente como un poema polifónico a lo Elliot y Pound, con especial remembranza a la Tierra Baldía en la fuerza de su “voz”, haciendo referencias en varios tramos a la homosexualidad y guiños al psicoanálisis freudiano cuando aborda la confrontación del padre vs hijos), trama a través de la cual Sordómez analiza y critica la constitución de la familia peruana, la subordinación de sus miembros, a una sociedad que segrega y maltrata y… Si Romy Sordómez fuera un rebelde sería Jon Snowden. Si las poetas femeninas de los 90 en adelante fueran rebeldes serían un grupo de nudistas que corren en el minuto 35 de un encuentro de la Liga de Campeones entre Barcelona y un equipo desconocido de Rumanía, quienes no serán enfocadas por los camarógrafos debido a las nuevas leyes de la FIFA que prohíben a las empresas televisoras enfocar este tipo de eventos durante las transmisiones en vivo, y luego reducidas por un grupo de policías en pocos segundos sin que nadie lo note. II.

PASA EN TODAS PARTES PASA EN LAS MEJORES FAMILIAS Y TE PUEDE PASAR A TI

Anoto el caso de la poesía escrita por mujeres porque es el más notorio, el que tomó a la sexualidad como su estandarte-pancarta para potenciar (o parodiar, sin intención) la expresión de su escritura. Pero esto no es un problema exclusivo de la poesía escrita por mujeres, de hecho no existe algo como la poesía escrita por mujeres por el hecho que laescritura (poesía) es el lugar para perder el Yo. Esto es lo que potencia tu expresión. Por


otro lado asumir tu yo en exceso, ser la voz de las mujeres, ser la voz de los gays, o de los heterosexuales o de los redactores de secciones culturales o ser la voz de los delegados de cursos de introducción a la literatura en la facultad de estudios generales de la PUCP, no tiene sentido. De hecho, es la peor forma de mutilar tu expresión. Eres tú y solamente tú y no solo lo digo yo, lo dice mucho mejor Marcel Proust en una cita que Héctor Hernández Montesinos nos recuerda al inicio de su antología de poesía chilena joven, Halo: Para calentar un líquido con una lámpara eléctrica no se trata de buscar la lámpara eléctrica más fuerte, sino una cuya corriente pueda dejar de alumbrar, para derivarse y dar en vez de luz calor. Para pasearse por los aires no se requiere el automóvil más potente; lo que se necesita es un automóvil que no siga corriendo por la tierra, que corte con una línea vertical la horizontal que seguía, transformando su velocidad en fuerza ascensional. Y ocurre igualmente que los productores de obras geniales no son aquellos seres que viven en el más delicado ambiente y que tienen la más lúcida de las conversaciones y la más extensa de las culturas, sino aquellos capaces de cesar bruscamente de vivir para sí mismos y convertir su personalidad en algo semejante a un espejo, de tal suerte que su vida por mediocre que sea en su aspecto mundano, y hasta cierto punto en el intelectual, vaya a reflejarse allí: porque el genio consiste en la potencia de reflexión y no en la calidad intrínseca del espectáculo reflejado. -

Marcel Proust, En busca del tiempo perdido (Volumen II, A la sombra de las muchachas en flor)

Lo que hace la escritura no es replicar los estamentos y lugares de este mundo para escribir sobre un lugar parecido, ni de poner en un atril las miserias de nosotros las pequeñas personas del mundo, sino se esfuerza por escribir hacia lugares que no existen pero cuya forma es similar a la de este mundo/ la vida. Es por eso que no se le debe pedir a la poesía algo como “hablar sobre los problemas del mundo” o darle una voz a una minoría como la afroamericana, digamos por mencionar un ejemplo (hace unos meses en la presentación de una revista en UNMSM un chico me preguntó si los artistas no tenían la obligación de hablar sobre los problemas políticos de su tiempo y llevarlos a su obra, citando como argumento el poema de Scorza Epístola a los poetas que vendrán, lo que antes que todo me hiso cuestionar ((en silencio)) su nivel lector. El mencionado poema es un manifiesto para hacer pésima poesía con problemas importantísimos y bueno, tener un gran corazón. Si lo leen entenderán muy bien lo que quiero decir pero pasarán un mal rato si son personas sensibles a la basura) Desde luego esto no es un llamado a escribir de espaldas a lo que existe o a la coyuntura histórica en la que viven, pero sí es una manera de decirles a todos ustedes que si bien están escribiendo en completa libertad, y es necesaria esa libertad para que se sientanaugustos en lo que están haciendo, deben pensar el recorrido muchas veces para no toparse páginas adelante con que al contra-


rio de derribar el muro que querían derribar están dedicándose a sumarle ladrillos. -Pero el tema de este texto es finalmente el por qué la sexualidad a manera de identidad es algo caduco e intentar comentar algo al respecto sobre porque después de libros como Présago aún existen libros que escriben desde ese trillado lugar.

I I I . W H A T ’ S S O F U N N Y A B O U T P E A C E , S E X A N D UNDERSTANDING? Como había escrito antes, el problema del uso de la sexualidad trillada en los poetas peruanos no es exclusivo de mujeres. Prueba de ello están las cientos de páginas de poetas que se pasan la vida sufriendo en la ciudad metálica, mecánica y quieren hacer el amor en los buses, en los semáforos encima de los edificios y donde sea que haya un poco de sombra, con la mujer que sea, sin respeto a ninguna convención social y este asqueroso-deshumanizante sistema capitalista de blablabla, con el espíritu del nihilismo en las venas, y como Nietzsche jamás hubiese optado hacer. En parte si el primer libro de Kevin Castro Los Tiempos Jurásicos no fue apreciado como tal vez lo merecía (como el torpe inicio de algo importante) fue porque su tono sonaba extrañamente parecido al de la maraña de Charles Bukowskis y Luchos Hernández (el equivalente masculino de María Emilia Cornejo) que pululan en Lima, algo que pudo afinar en su segundo libro Norcorea. A lo que me refiero con ese tono es el de los poemas quejándose de todo, al personaje sintiéndose miserable por todos partes y viendo a las chicas al otro lado de la orilla (cualquier chica) como una buena manera de deshacerse de ese spleen (o como diría Foster Wallace en una reseña sobre la novela Hacia el Final de Algo del autor norteamericano John Updike y que cae muy indicada para este momento:

“(…) persiste en su creencia grotesca y adolescente en que conseguir tener rela ciones sexuales con quien uno quiere y cuando uno quiere es una cura para la desesperación humana.”

Para su segundo libro Castro cambia ese lugar redentor al amor, un amor desordenado y que apunta hacia todas partes delatando su anterior fase. Sabiendo que hay hermosos poemas en nuestra historia escritos desde este tono (sin ser llorones) toca preguntar en qué momento esta manera de enfrentar la escritura se volvió obsoleta y ridícula. Debemos anotar que no soy el único harto de poemas así. Los más jóvenes lectores de poesía peruana y los críticos con dos dedos de frente empiezan a hartarse de esto. Es que la irrupción a través del sexo como arma de revolución contestataria a una sociedad que “lo reprime” es obsoleta. Todos pueden tener sexo con la persona que quieran. Los hostales tienen precios que pueden ser cubiertos inclusive por escolares de primer año de secundaria. No solo eso, los medios de comunicación incitan a que consumamos sexo.Somos consumidores de sexo. Es un mundo feliz. Las parejas son productos a los que se les qui-


ta la envoltura y se desechan cuando te aburren. La palabra “porno” es la más buscada en la historia de google. Las mujeres más que nunca son “los adornos del mundo” por la publicidad que puede usar un par de senos para vender desde una hamburguesa a una nueva línea de vasos familiares. La revolución sexual dio sus frutos, ahora estoy aburrido y viejo. Y nosotros somos en muchos casos los hijos (y víctimas?) de esa mezcla de individualismo-polisexismo-egoísmo, provenientes de familias rotas en nombre de la libertad y la lucha contra la “hipocresía” del matrimonio, o peor aún las asesinadas en un país que lidera las tasas de violación y maltrato a las mujeres en todo el planeta sin usar burkas. ¿Qué sentido tiene hablar de sexo a lo macho alfa-poliamoroso en una sociedad que aprueba que seas un idiota-hipócrita que quiere acostarse con todo el mundo y volver a casa con una sonrisa grande? Ninguno o al menos eso es lo que podemos avistar hasta este momento.

IV. VIRGIN?

Sin embargo (y como siempre) un tema nunca está agotado en la literatura, sólo su forma de abordarlo. Tal vez en parte el hastío al que nos lleva ese gusto por escribir poemas sobre sexo sea su gusto excesivo por la anécdota, el intento de hacer que algo meramente personal sea interesante para todo el mundo, escrito desde un lenguaje llano y legible para todo el mundo. Hay tres poetas recientes que abordan el lugar del sexo desde una forma que lo rescata del cliché y la autoparodia. Dos de ellas son extranjeras y una de ellas peruana. La primera es Berta García Faet quien en su último libro La edad de Merecer, escribe desde una femineidad por la cual deberían darme un martillazo en la cabeza por referirme a ella así, la poesía de García Faet es femenina pero no es algo escrito “para mujeres”. Su acercamiento a la sexualidad y a las situaciones “femeninas” es el de estallarlas y volverlas universales. Finalmente su exploración no culmina en un simple quejido sino la arquitectura de La Edad de Merecer deriva en la construcción de un Norte, uno que posiciona al amor y la fe (un norte más definido y maduro que el alunizado por Castro en Norcorea) como lugares de redención y conocimiento. Además, el procedimiento técnico rehúye del lenguaje coloquial propio de la anécdota y más bien lo reemplaza por un lenguaje prestado de la anatomía o las ciencias sociales lo que infiere un modo impersonal a su escritura algo similar a lo que hace Xel-Ha , una poeta mexicana afortunadamente voceada en los últimos años, que ocasionalmente, aunque con un espíritu más nihilista, realiza exploraciones similares a García Faet sobre lo “femenino”. La tercera Poeta es María Miranda, ex miembro del colectivo Dragostea, que con su híbrido-arquitectónico libro “Romané” nos dio un ensayo-poemario cuya segunda parte escapa a la separación genérica de la literatura, haciéndolo un texto muy interesante no solo por los temas que trata sino por su manera de abordarlos, una manera “extraña” para la escena local


V.

OBLIVION : STORIES

Hemos sido un poco tajantes al afirmar que la sociedad en la que vivimos no reprime en absoluto la sexualidad. Lo que hace es regular, y el mecanismo de regulación es mucho más evidente en las normas sociales/ jurídicas que son asignadas al “rol” de ser mujer. Desde ese punto podría parecer válido que una poeta joven tome nuevamente la bandera de la sexualidad libérrima e hipererotizada en contra de estas regulaciones. Personalmente pienso que dada la coyuntura descrita párrafos atrás, este caminos se verá obstruido por la comercialización de la sexualidad, su lugar común, la hiperetorización de estas poéticas, etc. Sin embargo si la poeta que emprende este camino posee una inteligencia privilegiada (algo poco común en el 99,9999% de escritores que se asignan el rótulo de rebeldes/ antisistema/ contestatarios/ feministas, … ∞) de seguro encontrará una manera de revitalizar este modo. Por el otro lado el fracaso/desfase que sienten buena parte de los poetas jóvenes a la rebeldía sexual es también un hastío del nihilismo y desencanto posmoderno que los empuja a una “vuelta a los sentimientos”. En consecuencia, también a una “vuelta a los relatos grandes”, lo que podría ser parodiado por algún crítico ironista asignándoles un nombre como “los nuevos chicos cursis” o “niu-romantics”. Norcorea ya lo hace (vagamente pero lo hace) y la poesía de Estiven Medina Ortiz o Valeria Román Marroquín lo esbozan, mostrando su sinceridad desde su proceso técnico, desmembrando a través de la fragmentación el proceso por el cual llegan al “poema”. Son como chicos listos de un colegio primaria contándole a sus padres lo mucho que les costó amasar la plastilina para hacer la réplica en miniatura de una cerámica chimú (que no luce exactamente como una cerámica chimú) en la cual la explicación es tan interesante e importante como la cerámica expuesta. Y el otro lado es perder el Yo, no a la manera mexicana de Yaxkin Melchy o Meza (agradezco a los poetas locales que desecharon esa forma) Perder el Yo de manera impersonal, con un lenguaje que escapa la anécdota, frío, cuasi-electrónico, eso es lo que hacen poetas como Ethel Barja, Santiago Vera, Rosa Granda o Braulio Paz. Se sientan frente a un tornamesas y no es su voz la que canta, sino las que convocan desde sus samplers. Lo cual nos devuelve de forma circular al argumento de todo este texto. La de Yo es otro en Literatura. Sabemos que nunca existen absolutos por lo cual anotamos que las carreras de varios autores a lo largo de la historia de la humanidad traspasen la coladera-argumento que uso en este texto. Pero también existen toneladas de autores actuales que utilizan su yo autoficcionado, su yo-yó hasta convertirse en impertinentes autistas (Hi Renato Cisneros!, Where is Renato? Hi Renato!) otro punto para conversar acerca de la poesía/escritura peruana joven: ¿Por qué hay tantos poetas jóvenes que hablan de dolor y dolor? ¿Cuál es el valor de la tristeza? (etc.) Pero eso será ocasión para otro texto. Esto es todo por hoy.


SOBRE LA BROMA INFINITA de David Foster Wallace por Josué R. Hipolo. Al comenzar esta reseña, tenía que asegurarme de si estoy o no bien en mis cabales, La broma infinita no es un libro cualquiera, y no es por agrandarlo o tratar de sobrevalorarlo, lo digo porque, simplemente, lo es, y esto llega a comprenderlo muy bien cada una de las personas que hemos tenido el gusto y tiempo de acabarlo. Por lo tanto, comprenderán que es casi imposible hacer una reseña decente, de acercarme a hablar de cada cosa que me ha parecido interesante o que haya sido lo más resaltante y/o importante, sin embargo, me he de aventurar a hacer una reseña que no sea tan laberíntica perdiéndome en muchas ideas que tengo por mencionar, lo mejor ahora es ser conciso en cada tema a tratar. Obra monumental en todo sentido, una epopeya posmoderna. Siguiendo el legado de los libros extensos como El arcoíris de gravedad de Thomas Pynchon en la generación de 1960 – 1970 la broma infinita fue hecha. Fue su segunda novela publicada después de La escoba del sistema que, sin duda, la fama de La broma infinita opacó. Es considerada una de los libros más difíciles de terminar por su extensión y, más que nada, por su obvia complejidad. Tomando los temas contemporáneos y lo que en un probable futuro existirá, Foster Wallace empieza la narración, que, solo es parte de una historia que complementará a temas de más relevancia: adicciones, soledad, depresión, problemas psicológicos, consumismo, política, etc. Una infinidad de sentimientos por encontrar se hallan dentro de cada historia que nos sorprenderá por sus notas y sus subnotas y las notas de las subnotas (en solo algunos casos). Estos mismos nos pondrán en una posición de lector muy atento y activo a encontrar la relación de cada historia en la que estaremos entrando por cada nota y sub nota, ¿por qué? Foster Wallace usa mucho los momentos paralelos tanto que a veces nos hace parecer que estamos experimentando un especie de Javu, pensar que ya hemos leído tal página y que solo hemos dado vueltas en círculos. Wallace hace una modificación del mundo, refractando la realidad y el futuro de este. Si bien La broma infinita tiene su escandalosa cantidad de notas que ocupan más de 90 páginas, puedo decir que Wallace ha hecho un libro que bien puede ser una nota de la realidad en sí. Los temas y personajes infinitos. Los temas a tratar son varios, tanto como los personajes, casi imposible de describir siquiera los rasgos que definen, pero sí he de resaltar que la importancia de cada uno de los personajes y temas es mucha. Todo corre alrededor de La broma infinita, película grabada y dirigida por el cineasta James Incandenza, padre de Orin, Mario y Hal Incandenza esposo de Avril, (esta familia


está por encima de los otros personajes, pero cabe decir que no les quitan importancia). Dicha película, como ya lo dije antes, es el soporte donde se apoya el libro, el origen de tema tras tema. ¿Qué hay con la película? Una incógnita y una búsqueda. Al ir leyendo el libro nos damos cuenta de lo que pasa, sin ahorrar tiempo Wallace nos da a conocer lo que hay tras de ella, al parecer tiene un poder enloquecedor y perturbador que lleva, en algunos casos, a la muerte, una muerte feliz. He ahí el pie para que la búsqueda comience y la incógnita termine, distintos gobiernos y organizaciones se verán tras esta: la ONAN Y anti- ONAN, que son las principales fuerzas que irán tras ella ¿el motivo? El poder que pueden obtener para un control masivo. Final Foster Wallace es parte de una buena generación de escritores donde, a parte de él, destacaría a Jonathan Franzen y William T. Vollmann quienes también nos dan su punto de vista de sus mundos refractados. También, Wallace no solo es destacable por la broma infinita, sus libros más destacados son sus libros recopiladores de ensayos como: Hablemos de langostas, Esto es agua o Algo supuestamente divertido que no volveré a hacer, donde está su famoso ensayo E Unibus Pluram que refuta el pensamiento posmodernista y que este también es mencionado en La broma infinita. Wallace nos ha dado una novela brillante, una súper novela reflexiva en ámbitos que hoy por hoy atañen al mundo. Debo de recalcar que esta es solo una pizca de toda una avalancha de información y trama. Ahora, la recomendación es correcta de darla, sin embargo este es un libro de dedicación absoluta, no solo es una novela, cuando estemos dentro de ella sentiremos que estamos leyendo ensayos de todos los temas ya dicho anteriormente, de una crítica clara hacia la sociedad y sus tan pocos agradables hábitos y, también, mucha lectura que nos parecerá innecesaria. Sin más que decir, esta es una obra completa digna de las confusiones, y horas de regresar al hilo del tema anterior.


Poesía Sub25 Nº3  
Advertisement