Issuu on Google+

MUERDE


muerde


Idea y realización Colectivo La Tribu Producción general y edición Antonela Ferrari Milano Camila García Gastón Montells Gonzalo Fernández Hernán Fachado José Massón Ricardo Romero Sabrina Haimovich Sabrina Díaz Virzi Sebastián Vazquez Soledad Tordini Ximena Tordini Diseño de tapa e interior El Fantasma de Heredia Gracias a: La fundación Umverteilen, por el apoyo, la solidaridad y la paciencia. Todxs lxs amigxs que nos ayudaron a producir este libro.

Muerde fue producido entre principios de 2005 y principios de 2009.

Lambaré 873 C1185ABA Ciudad Autónoma de Buenos Aires Argentina Tel (54 11) 4865-7554 www.fmlatribu.com comunicacion@fmlatribu.com

Al Dorso Andrés Rivera Asamblea Gastón Riva Caballito Christian Ferrer Cia de foto Colectivo Situaciones Cooperativa Chilavert Artes Gráficas CORREPI Culebrón Timbal Daniela Andujar Eduardo Molinari El Fantasma de Heredia Eloisa Cartonera Enrique Chaparro Esther Díaz Ezequiel Adamovsky Fabricio Caiazza FM Alas 89.1 FLA Fundación Vía Libre Guillermo Almeyra GAC Iconoclasistas Hernán Ouviña H.I.J.O.S Inne Martino Internacional Errorista Juan Carlos Romero Juano Villafañe Leonor Silvestri Lila Pagola Liliana Felipe Liniers LT 22 Radio La Colifata FM 100.1 Luis Mattini Marcos López Maristella Svampa Martín Caparrós Max Cachimba Max Gómez Canle Metrodelegados Movimiento Nacional Campesino Indígena Movimiento de Trabajadores Desocupados - MTD La Matanza Org. de Comunidades Mapuche-Tehuelche 11 de Octubre Roberto Jacoby Radio Sur FM 102.7 RedPanal Rep Sebastián Friedman Sebastián Hacher She Devils Sub Coop Tierra y dignidad Tomás Abraham Universidad Experimental Universidad Trashumante Yo No Fui


INDICE

pág. 9 ........ FELICIDAD pág. 16 ........ CONOCIMIENTO pág. 22 ........ DEMOCRACIA pág. 31 ........ AUTONOMIA pág. 42 ........ LIBERTAD pág. 50 ........ IZQUIERDA pág. 59 ........ ARTE pág. 70 ........ TECNOLOGIA pág. 88 ........ COMUNIDAD pág. 96 ........ REVOLUCION pág. 105 ........ COMUNICACION


MUERDE

«NADA SIGNIFICA DAR UN NOMBRE A LAS COSAS, LO MARAVILLOSO SERÍA CONOCERLAS ANTES DE QUE EXISTIESEN.» PIERRE-JOSEPH PROUDHON

¿Habrá palabras que se incendien por sí solas? Mágicas, caníbales, videntes, clandestinas, enmarañadas, indulgentes, lunáticas, muertas, deseantes. Pero sobre todo, violentas. Las palabras son golpes que la razón propina a los objetos y sentimientos que, antes de que tuviesen nombre, estaban desnudos. El lenguaje clasifica la realidad con la certeza de que una vez enunciadas, las cosas serán domesticadas por sus nombres. Pero las palabras nos vuelven imperdonables. Fingen ser felices. No toleran la tentación de existir, ese sortilegio cuyo precio es el insomnio. Muerdeg, este objeto que usted tiene en sus manos, es un libro asambleario. Hijo del tiempo y el barro de la historia, y no de la eternidad. Por esto, definiciones como fronteras: cuyo destino seguro es ser eliminadas. Una ética de bolsillo. El intento de ser momentáneamente tan feroces como aquello que leemos. Hoy, el miedo es una de las formas de conocimiento más extendidas. Es barato, y educa rápido. Algunos ignoran mejor que otros, pero este libro es terco, y no quiere colaborar con la tarea de la muerte. El amor. La subversión máxima. El track oculto en el disco de esta época. Sabemos que el primer beso se da con los ojos. También, que es imposible besar sin hacer daño. Con la certeza absoluta de que agregar una gota más para intentar desnudar el origen inconfesable de nuestro sentido común es un acto de amor al mundo. Amor no es don; es objeto de conquista por excelencia. La verdad es utilitaria. La intuición es inútil. Sigamos alimentando con preguntas a la niña que duerme en nosotros. Socialicemos el brillo. Avancemos con la triste lucidez de saber que una luminosa oscuridad envenena nuestro origen. Porque la hoja en blanco aún puede ser un palacio de papel a la espera de su doncella, un baile sin máscaras con todas las palabras desclasadas. Con la magnífica insolencia de los vagabundos. Sílabas: Sí. Lava. En la piel de los que esperan, la aventura, la única revolución posible, comenzó hace tiempo. Deseamos que este libro y sus definiciones, llegado el momento incandescente, ya no sirvan para nada. Que sea abandonado junto con los miedos, para salir al mundo y ganarlo para el amor. Toda quietud perecerá. Colectivo La Tribu, mayo de 2009

7


felicidad de Sebastián Hacher, 2009

años y pelo muy blanco, que me narró sus aventuras por el mundo mientras amasaba pan. Eso le daba un tono romántico a sus palabras, pero también hacía que la velocidad del relato se subordinara a los golpes que daba con la masa de harina sobre la mesa. Las batallas que me narró con ese ritmo se parecían a los poemas épicos que sabían cantar los payadores de antes. Su marido era un gigante de manos duras y rostro curtido, que sin embargo hablaba con voz dulce. La mujer lo había derrotado: llevaban 30 años y 4 hijos juntos, sin ninguna señal de que ella se fuera a convertir en la esposa típica del campo argentino. Ya saben: aquella que atiende la cocina, cría a los hijos y acata órdenes. No me animé a preguntar al respecto, pero el hombre no tardó en aclararme que en esa casa el mandato era compartido y que toda decisión se tomaba entre los dos. Los dos trabajaban en la chacra, y cuando ella se tenía que ir a otra comunidad para solidarizarse con algún conflicto, ayudar a una familia o dar una charla, él quedaba a cargo de la casa y los hijos. Mientras lo decía, en su mirada había algo de resignación, pero no de tristeza. Todo macho que pierde el poder descubre un mundo nuevo o se vuelve loco. En la tarde de mi primer día allí sucedió un milagro: llegó una lluvia que llenó los pozos, regó los campos e hizo resucitar a los sapos. También se embarraron las rutas, así que no me pude ir. Esa noche tocamos la guitarra, tomamos vino y me enseñaron alguna que otra chacarera. Por la mañana seguí mi camino. Nunca había conocido a una líder política así. Tres años después, me junté con mis amigos de esta parte de la vida. Ellos habían parido un proyecto que a muchos les parecía delirio:

La felicidad, decían mis amigos de entonces, será la sinfonía del futuro. Hay que estar tristes para conquistar la alegría de los que vendrán después. Era una fórmula científica, parecida a la medicina tradicional: el dolor garantiza la sanación del paciente. Más tarde conocí a los que se ponían en el extremo contrario. La felicidad, aseguraban en un falso tono jocoso, es aquí y ahora. Ellos trataban de convertir toda manifestación humana en una manifestación de su propio hedonismo. Los primeros se esforzaban por cargar de tinte dramático todo lo que hacíamos. El culto a lo gris y cotidiano nos convertía en una especie de cristianos flagelantes, dispuestos a cruzarse el pecho a latigazos en nombre de una vida futura que no íbamos a disfrutar. En cierta forma, nos parecíamos a aquellos inmigrantes esforzados que construían casas y negocios pensando en los nietos que algún día soñaban con tener. Los otros, los del aquí y el ahora, parecían esos payasos improvisados que venden globos en la plaza de mi barrio. El contraste hacía todo más brutal. Más de una vez estuve a punto de volverme un cínico, e incluso llegué a sospechar que la felicidad era una de esas tarjetas que los mendigos reparten en los trenes. No recuerdo cómo encontré la salida. Supongo que fue un proceso largo, y creo saber cuándo comenzó: algo hizo cortocircuito en mi sistema de ideas durante un viaje por el interior del país. Camino a Buenos Aires paré en una llanura habitada por langostas y sapos que se morían de sed. Me recibieron en la casa de una dirigente de un movimiento campesino que intenta, entre otras cosas, terminar con los desalojos de las familias rurales. Era una mujer de unos 50

9


MUERDE FELICIDAD

formar una cooperativa para hacer lo que teníamos ganas de hacer -contar historias con fotos- sin que nadie de órdenes y con el objetivo extra de garantizar el sustento. Yo venía de quedarme sin trabajo y ellos me ofrecieron unirme a su idea. Con el tiempo terminé de entender lo que estábamos haciendo: una experiencia vital en la que el afecto, las ideas, los sentimientos, la voluntad y la perseverancia se ponían en juego. Algo nuestro y desobediente de verdad. A veces, cuando creo que estamos a punto de perder el rumbo, trato de recordar los golpes de aquella masa de pan contra la mesa. Allí vuelvo a encontrar el ritmo justo, la música de la felicidad que podemos construir en el presente.

un montón de gente y vemos que se interesan por lo que decimos. Somos felices cuando podemos desarrollarnos. Cuando generamos algo y sentimos que lo estamos haciendo bien. Felicidad es montar nuestras cosas y ver que funcionan, como es la infelicidad total cuando salen mal. Ahora está difícil, en especial para los grupos que llevan 200 personas a un recital. Como no podemos tocar eléctrico en Buenos Aires estamos viajando a donde nos invitan. Vamos metiéndonos donde podemos. Es terriblemente frustrante ver la cantidad de recitales que se caen, los lugares cerrados, los recitales suspendidos. Es una cuestión política re grosa, para nada inocente, lo que está sucediendo. Las personas más testarudas continúan pero muchas van a aplacar el deseo que tengan de manifestarse porque se hace cada vez más complicado, y eso es un plan político. La idea es, en la medida de lo posible, tratar de seguir expresándonos. El rock había tomado una popularidad muy grande y cada uno se manejaba independientemente, y ahora pasa esto. La mejor manera de luchar es hacer uno lo que le parece que es posible, eso también ayuda a derribar el otro poder, no siempre ir en contra porque te desgasta personalmente. En la medida en que puedas hacer crecer el lugar donde estás, te sentís un poco más feliz. Eso ya es ganar.

felicidad de She devilsShe devils surgió como un proyecto no solamente musical, siempre le pusimos otra carga, un trasfondo político. Lo primero que hicimos fue sacar un split con la banda Fun People sobre la despenalización del aborto. Cuando lo lanzamos, en 1998, el recital de presentación fue boicoteado. Ahí me empecé a sorprender de que varias cosas que nosotras creíamos que eran obvias en determinado circuito, no lo eran. Eso nos generó ganas de dar nuestra opinión porque se notaba que hacía falta. Nosotras creemos que un recital es una situación en la que tenemos en nuestras manos el poder de crear algo distinto, y somos responsable de eso. Nuestros objetivos siempre fueron pequeños, hacer buenos recitales, escribir de la manera más seria posible aunque sea para un grupo reducido de gente. Lo más inmediato, lo que está en mis manos y puedo alterar o puedo manejar con todo mi compromiso. En este sentido, la felicidad es, primero, ir a tocar. Es la posibilidad y la responsabilidad de saber que podés cambiar algo en un momento, en un recital o en un disco por ejemplo, y lograrlo. Básicamente, te sentís feliz cuando podés poner en marcha tus proyectos, esa es la base de la felicidad, personal, grupal. Sentimos mucha felicidad cuando nos escribe

Conversación con Patricia Pietrafesa. 2006

10


MUERDE FELICIDAD

felicidad - de gabo ferro -

los dientes y los guardaba en un bolsillo. Cantaba como un ángel. Yo me acerqué y canté con él. Hablamos, me preguntó que hacía y yo le dije que mi primer disco, el disco mío, no estaba muy bien cantado porque era música popular y muchas veces al rock no se lo tomaba muy en serio si se lo afinaba mucho o se lo cantaba muy correctamente. Él me dijo «¡qué vergüenza! Si Dios te dio esa herramienta no podés no hacerlo siempre del mejor modo!». Ahí fue cuando yo perdí todos mis prejuicios al cantar una canción de rock.

El rock es atentar contra los discursos del sistema. Después eso puede venir de manera musical, como poema o de manera actitudinal. Puede venir en diversos frascos, pero ya el timbre de una guitarra distorsionada no asusta a nadie. En un momento sí asustaba mucho. La canción Dios me ha pedido un techo es un poco todo eso. Saquemos todo y mostremos que el individuo, el hombre o la mujer sola pueden ser más rockeros que cualquier cosa. Dios me ha pedido un techo Cansado de todo ese cielo de no tener nada encima del lomo de no tener nada de tenerlo todo Dios me ha pedido un beso le acerco mi boca no besa, no toca Dios nunca ha besado siendo tan amado Dios me ha pedido un padre presente o ausente amante o hiriente que le hable y lo calle y que lo alimente Dios me ha pedido un techo Dios me ha pedido un beso.

Fragmento de una entrevista realizada en el programa Ese asunto suena raro. 2008

19 de junio de 1989

felicidad de Liniers *

Un taxista le enchufó a Liniers un billete falso. Él lo convirtió en obra durante el programa Ese asunto suena raro y un oyente se lo ganó en un sorteo. El programa es conducido por Lisandro Aristimuño y el Chino Santa Cruz. Liniers es uno de sus columnistas. * ver página siguiente.

Cuando la escribí estaba en Carolina del Norte, en Estados Unidos. Había ido en la primera gira universitaria, y me dí cuenta de que se acercaba mucha gente de la comunidad negra. En un momento me traen un disco para firmar y les pregunto: «¿ustedes entienden algo de lo que yo canto?». Me dicen: «ni una palabra, pero cuando vos cantás Dios aparece». Una vez que me recompuse les pregunté si ellos cantaban en alguna iglesia y me dijeron que sí y les pedí si no podía participar de esos coros. Fue meterme ahí y ver cosas que no podía creer. Un señor muy viejo, muy viejo, 90 años por lo menos, con su traje perfecto de la iglesia y que para cantar se sacaba

11


felicidad de liniers * Un taxista le enchufó a Liniers un billete falso. Él lo convirtió en obra durante el programa Ese asunto suena raro y un oyente se lo ganó en un sorteo. El programa es conducido por Lisandro Aristimuño y el Chino Santa Cruz. Liniers es uno de sus columnistas.

12


13


MUERDE FELICIDAD

^ felicidad de Fabricio Caiazza / Faca

(Julio) Felicidad es encontrar la amistad que muchos de nosotros no tenemos. Es el amor, el respeto y la posibilidad de tener amigos.

Creative Commons / Atribución, 2.5 Argentina.

(Fernando) Son momentos que van y vienen pero quedan en el recuerdo como los mejores. Podemos buscarlos en la memoria, acordarnos de ellos y sentir que los tuvimos y los podemos volver a tener, como que la felicidad puede encontrarse a la vuelta.

felicidad de LT 22 RADIO La colifata (Hugo) Había un gran humorista que se llamaba Verdaguer que decía: «Hay dos maneras de ser feliz, una es tener dinero». En el mundo capitalista creo que es una manera de ser feliz. Creo que Arquímedes dijo: «Denme una palanca y un punto de apoyo y levantaré el mundo». Yo digo «denme dinero y seré feliz» porque el dinero es buena alimentación, buena vivienda, agua caliente, no vivir mal, buena vestimenta, gozar de las mejores músicas, de los mejores paisajes. El que no tiene dinero no tiene agua potable, vive mal, vive miserablemente. Espero que algún día esta sociedad cambie y no sea basada en el lucro y el dinero.

(Alberto) Lo dijo Cristo hace muchísimos años: «Felices los que tengan alma y corazón de niños porque ellos verán a Dios». (Hugo) A veces hay seres perversos que gozan y son felices fabricando guerras, matando gente, llevando al hambre y a la miseria a las personas. Yo les pregunto a los psicólogos qué tiene adentro de la cabeza esa gente que es feliz de esa manera. Los torturadores gozan cuando torturan a la gente y son felices en ese momento. Nosotros no. Nosotros los colifatos queremos la felicidad, pero la verdadera, de la amistad, del amor, de la fraternidad. Y como decía el himno francés «Libertad, igualdad y fraternidad».

(Enrique) Para hacer una comparación, la felicidad es como un chicle. Si nos ponemos a tirar de ella, se rompe. Cuando una pareja se pelea, se ponen a tirar de la felicidad los dos.

14


MUERDE FELICIDAD

(Daniel) Es un estado de ánimo porque lo puede lograr el amor, lo puede lograr la fortuna, una buena esposa, hasta lo puede lograr un buen partido de fútbol.

pensar y recapacitar un par de cosas, pero vale más la felicidad que la tristeza. Es todo, es tener lo que tengo acá, gente que he conocido, gente que me ayudó.

(Carlos) Considero que la felicidad es ser solidario con la gente, es lo único. Es sentirse bien cuando vos ayudás a una persona sin que esa persona te lo pida.

Texto elaborado un sábado a la tarde, durante la emisión de La Colifata en el patio del Hospital José T. Borda. 2007

(Ricardo) Para mí en este momento es haberme reencontrado con mi hija después de más de 15 años y enterarme que tengo un nieto de tres años y medio. (Hugo) Decía el viejo refrán: «Felices los pobres porque de ellos será el reino de Dios». Yo digo, felices los que tienen el reino en la tierra. (Julio) La felicidad es ésta, poder compartir una tarde. (Bitnick) Es una canción de los Beatles: Happiness is a warm gun. Es un revólver ardiente. Eso es la felicidad, lo demás no existe. (Triniti) Felicidad era la de antes, cuando podíamos cantar con Palito Ortega que se llenó de oro. La felicidad para mí está antes y después de conocer el hospital. Uno cree que es feliz teniendo un departamento a dos cuadras del Botánico y después de diez años recae acá y se da cuenta de que la vida es otra cosa, que se puede vivir con migajas y no tener una pileta en Libertador como la de Fortabat. Felicidad es quererse a sí mismo y querer al otro, respetarlo. Es muchas cosas, pero hay que llevarlo a cabo, hay que ser feliz y contagiar felicidad. (Hugo) Vos tenés un paquete de caramelos, se lo das a un chico y le estás dando felicidad. Nada más, sencillo. (Jagger) Es todo, es conocer gente y saber que una parte de la felicidad que tenemos dentro y está escondida hay que sacarla. Es tener amigos, tener familia y tratar que la felicidad no se transforme en tristeza. A veces hace bien un poco de tristeza, para

15


CONOCIMIENTO conocimiento. Esther Díaz, 2009 «En un apartado rincón del universo, donde titilan innumerables sistemas solares, hubo una vez una estrella en la que inteligentes animales inventaron el conocimiento. Fue ése el más orgulloso y mentiroso minuto de la ‹historia universal›, pero sólo un minuto. Tras pocos resuellos de la naturaleza, la estrella se congeló, y los inteligentes animales hubieron de morir.» Estas palabras de Nietzsche preanuncian uno de las concepciones más estremecedoras acerca del conocimiento. La concepción canónica del conocimiento, en cambio, estipula que el conocimiento es una relación entre un sujeto que conoce y un objeto a conocer. En esa relación el sujeto sale de su esfera, va al objeto y retorna enriquecido con la representación del objeto. Y como todo conocimiento se pretende verdadero, esa relación está avalada por la noción de verdad como correspondencia. Es decir, algo es verdadero si entre la proposición que lo enuncia y el estado de cosas enunciado existe correspondencia. Por ejemplo, «este papel es blanco» es una proposición verdadera si -y sólo si- este papel es blanco. Esta descripción de conocimiento nos parece certera porque está naturalizada por el pensamiento oficial. Pero a poco que analicemos veremos que en realidad una proposición tan sencilla como «este papel es blanco» no es un reflejo de la realidad sino un conjunto de metáforas. Nos hemos puesto de acuerdo en que a cierto elemento le decimos «papel» y que cierto atributo se denomina «blanco», también acordamos sobre los significados de «este» y de «es», construimos una proposición y creemos estar enunciando hechos, cuando en realidad estamos haciendo interpretaciones a partir de nuestras intuiciones del mundo.

No existe ninguna relación necesaria entre las palabras y las cosas. Un mismo objeto se denomina de manera diferente en distintos idiomas. Si algo fuera obligatoriamente como lo nombramos, existiría un lenguaje universal para referirse a los mismos estados de cosas. Las metáforas se repiten indefinidamente y, si son avaladas por los poderes (simbólicos, políticos, educativos, entre otros), se convierten en conocimiento. Cuando esas proposiciones son emitidas por la ciencia, obtienen estatus de conocimiento sólido. Nadie se acuerda de que fueron metáforas. Es decir, palabras que no pretendían ser verdaderas, sino signos para referirse a las cosas. No hay conocimiento que logre concretarse sin involucrarse en intereses y supuestos. Nuestra experiencia no se nutre pasivamente de los datos sensibles. Esos datos son asimilados y organizados por conceptos y modos de percibir puestos por el sujeto (al que también contribuyen a constituir). La Luna, para nosotros, es un satélite, pero para los antiguos egipcios era una diosa. ¿Uno de los dos conocimientos es más verdadero que el otro? Para una cultura mágico-religiosa algo que ocupa recintos divinos (el cielo) es una divinidad. En cambio para una cultura tecnocientífica se trata de un cuerpo que sigue una trayectoria atraído por otro de mayor magnitud. Es obvio que no cambió la Luna sino la forma de interpretarla. En el imaginario social de cada cultura habitan juicios anteriores al juicio (pre-juicios) que forman el campo significativo con el que abordamos los objetos que pretendemos conocer. La significación se produce mediante el lenguaje en relación con las prácticas sociales. El campo significativo, por una parte, nos permite reconocer los objetos familiares a nuestra cultura y, por otra, se

16


MUERDE CONOCIMIENTO

transforma en un velo que dificulta, cuando no impide, la percepción de lo nuevo o lo extraño a nuestra percepción. A veces no se «ve» lo que desde otra perspectiva es evidente. Ese mecanismo de asimilación preconceptual de los objetos es un obstáculo para la comprensión del proceso lingüístico-político al que llamamos «conocimiento». Lingüístico porque el conocimiento se enuncia con palabras y éstas, como vimos, son metáforas. Y político porque se imponen las metáforas más convenientes para cada época. Esto no quiere decir que no haya acuerdos generales a los que llamamos conocimientos. Pero se trata de aseveraciones consensuadas aunque provisorias entre las palabras y las cosas. Los alquimistas creían que la materia que entra en combustión desprende de sí un elemento ígneo llamado «flogisto». Por otra parte, los primeros químicos demostraron que cuando se calienta un trozo de hierro es más pesado que cuando está frío. No obstante, los alquimistas seguían sosteniendo que ese elemento extraño -el flogisto- abandona el cuerpo y, para salvar lo obvio (que el cuerpo era más pesado al ser calentado), aseguraron que el flogisto tenía peso negativo. Los químicos entonces demostraron que el cuerpo calentado incorpora oxígeno, siendo ese el motivo del aumento de peso. Entre la concepción alquimista y la científica se ha producido el pasaje de un poder a otro. He aquí el carácter provisorio del conocimiento. En una cultura donde «Dios ha muerto» ya no hay centro, hay multiplicidad. El fluir de los acontecimientos no acepta ser encorsetado en un saber inamovible o totalizador. La realidad, también la del pensamiento, es movimiento vertiginoso. No obstante pretendemos encerrar esa vorágine en proposiciones definitivas. Dotamos al discurso de universalidad, orden y sistematización. El paso siguiente es denominarlo «conocimiento» verdadero. Nos olvidamos así que estamos sometidos a fuerzas disgregantes que rompen toda expresión que se pretenda concluyente. Por el contrario, si aceptamos la velocidad impertinente de lo existente podemos dar cuenta de ella mediante una razón imaginativa que posibilita una multiplicidad de sentidos.

Conocer es imaginar, crear, perseguir sentidos respecto de lo real y lograr acuerdos acerca de que las cosas son como las nombramos. Pero no debería olvidarse que siempre pensamos desde nuestras condiciones de posibilidad que cambian según las culturas, los momentos, las subjetividades. El sentido se renueva al ritmo de las circunstancias. El conocimiento, en tanto le otorga sentido a las cosas, es un conjunto de metáforas, de palabras inventadas para referirse a lo que captamos, intuimos, pensamos. Pero esas metáforas, cuando se organizan científicamente, pierden su tono poético y comienzan a pretenderse verdaderas. La realidad es multiplicidad deviniendo. El aceleramiento incesante de las partículas que conforman la materia y de las relaciones que se establecen entre las identidades impide que podamos saber qué son las cosas de manera definitiva. Pero el pensamiento, en su afán de «fijar» el caos, construye proposiciones para aprehender el mundo y supone que los fenómenos responden a ciertas regularidades factibles de ser expresadas en palabras. El conocimiento así concebido actuaría como un espejo de la naturaleza. Esta concepción del conocimiento ha sido objetada por posiciones teóricas no dominantes -tales como la de los sofistas en la antigüedad, o la nietzscheana en la modernidad- para quienes el conocimiento es una convención construida socialmente como herramienta útil para referirnos al mundo, pero no responde a una presunta esencia de las cosas. Ahora bien, en la medida en que la palabra «conocimiento» posee un sentido, el mundo es cognoscible, pero no tiene un sentido detrás de sí, aunque puede producir innumerables sentidos. Alguno de ellos -como el que hegemoniza la ciencia- pretende validez universal, otros -como los pensamientos del devenir y el cambio- se saben perspectivos, una manera azarosa de enunciar propiedades del mundo, simplemente una entre múltiples interpretaciones posibles. Creative Commons / Atribución - Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

17


MUERDE CONOCIMIENTO

- -De Lila Pagola / 2009 Para mí es el sedimento que nos queda después del asombro. El motor del conocimiento es alguien con una duda instalada en todo el cuerpo, que sólo le permite trabajar para resolverla. El asombro es la capacidad para ver detrás de la cultura, una especie de inocencia entrenada. Estoy pensando en primera persona, porque sin duda, también hay un conocimiento que es «para nosotros»: el conocimiento de la humanidad, el de una época, los distintos modos de construir conocimiento, los temas, son algunas taxonomías posibles del conocimiento compartido. Mi conocimiento es mi caja de herramientas culturales para reducir la complejidad del mundo a imágenes inteligibles («La mente produce conocimiento cuando hace una imagen de la complejidad». Jorge Wagensberg, «Ciencia, arte y revelación». En Arte en la era electrónica. Claudia Giannetti (comp.). España, ACC L’Angelot, 1997): algunas de ellas precisas y reproducibles -como la ciencia, otras difíciles de explicar, como el arte-, útiles frente a fenómenos complejos -el amor y la comunicación, por ejemplo-; una caja de herramientas para entender, atisbar, intuir, conectar mi experiencia del mundo, que es siempre en relación a otros. Entonces, el conocimiento es algo que puedo tener yo y al mismo tiempo muchas otras personas. No exactamente igual, pero compartido, compartido como la sensación de vivir en el mismo mundo, en la misma realidad. El potencial para compartirlo es una característica poderosa (peligrosa, desde ciertas concepciones), porque es esa capacidad de contagiar el asombro o instalar la duda. En nuestra cultura, los sedimentos de los asombros de los demás van quedando disponibles, en distintas formas, para que los revivamos. Y entonces, en un largo proceso acumulativo, el asombro por la «realidad» o la naturaleza se desplaza hacia el asombro por el asombro de los demás: ¿qué cosa le puedo mover a tal a preguntarse cómo es que sucede tal cosa? Esas capas y capas de sedimentos acumulados en el tiempo son nuestra herencia cultural, un poco de historia y otro poco de mito: porque el conocimiento de

una época es también la visión del mundo en ese instante, compartida por muchos y que se corresponde con una distribución del poder. Pero incluso el mito se apoya en un asombro original: la creencia intenta orientar el entendimiento de la experiencia para darle legitimidad a un orden social. El conocimiento es la marca de la época que vivimos: muchos de nosotros trabajamos en crearlo, compilarlo, procesarlo, ordenarlo, distribuirlo, enseñarlo, difundirlo, defenderlo o varias de esas actividades a la vez, como nuestra forma primaria de sustento. Vivimos nosotros una época inédita y exponencial en la generación de información, disponible para ser apropiada como conocimiento. Sin embargo, es claramente imposible «saberlo todo» -siempre lo fue-, además de que en quien lo desea, falta el asombro. El conocimiento siempre responde a una voluntad de entendimiento para la acción sobre el mundo: de conservación, control o transformación. Y eso no deja afuera a las ideas: en los últimos dos siglos de Occidente han sido las ideas junto al control sobre la naturaleza las que crearon un mundo nuevo sobre las ruinas del anterior. Hasta hace poco para la cultura occidental, menos de 20 años, el conocimiento mayormente se producía, y la información se distribuía de modos que exigían algún tiempo, algún costo, en su generación y recepción: crear soportes, hacerlos circular para la distribución, y para los que buscaban los datos: saber dónde estaban y llegar al soporte, cuando éste estaba disponible. Lugar sistematizado para ese encuentro, en el mundo académico: la biblioteca, ideal de sujeto que conoce: el erudito. Más allá de la amplia difusión que permitieron soportes como el libro o la fotografía, siempre acceder a la información representaba un primer momento a superar y que establecía una división clara entre los que accedían y los que no, coincidente en gran medida con otras divisiones sociales: género, raza, clase social. Esa forma clásica de construir conocimiento en Occidente está prácticamente desapareciendo. No sin resistencia, por supuesto, pero el valor que antes podía tener poseer o acceder a una fuente de información, hoy

18


MUERDE CONOCIMIENTO

conocimiento / de la Universidad Trashumante. 2006

afortunadamente, no pasa del mero dato de una url. Ciertamente, no toda la información está igualmente representada en los nuevos medios de circulación de la información, pero es un proceso de difícil reversión, en el cual ese equilibrio llegará, seguramente, en función de las destrezas adquiridas y el interés de los que hoy no están representados. Acceder a la información es una condición básica -que tendremos que defender en los próximos tiempos- pero no nos convierte «por ósmosis» en conocedores de nada, y si esto pasara, sufriríamos de permanente intoxicación (http://listanacho.blogia.com/2005/110501infoxicacion-por-alfons-cornella.php). Estando los datos disponibles, el motor del asombro de cada uno de nosotros, tiene un obstáculo menos, y una posibilidad más: en una ideal situación sin poseedores y desposeídos de información, la dominación de unos hacia otros se torna más improbable. Una posibilidad que es un desafío: volver la información significativa, apropiársela, darle sentido vital, filtrarla con el «para qué» de cada vida. En eso estamos.

Desde la Universidad Trashumante y nuestra mirada de la educación popular, apostamos al conocimiento como construcción/proceso, reconociendo el carácter dialéctico del proceso de conocimiento que, como actividad social, se construye en dinámicas constantes de práctica-teoría-práctica. De esta manera, optamos por construir conocimiento como colectivo, propiciando e intentando incluir todas las voces en la dinámica constante de la praxis. Así es que desde nuestros comienzos hemos intentado caminar al mismo tiempo que preguntar y preguntarnos. Como toda práctica social, la nuestra tiene al menos tres dimensiones. La dimensión metodológica, hace referencia al «¿cómo?», la política al «¿con quién?» y la ideológica al «¿desde dónde?». En este sentido es que nos preguntamos cómo construimos conocimiento, desde dónde construimos conocimiento y con quién lo hacemos. ¿Cómo? El desafío es ser lo más abiertos y amorosos posibles en la construcción, abiertos a la escucha y trabajando siempre desde la constante apelación a la pedagogía de la pregunta. Para esto es que existen espacios de diálogo como talleres, encuentros, seminarios que nos permiten la reflexión y la discusión con otros. No desde la imposición de ideas sino desde el aporte y la crítica constructiva, reconociendo realmente al diverso, a los referentes y a los saberes de cada uno, luchando incansablemente por ser lo más horizontales posibles en esta construcción. Así es que en nuestro caminar pudimos descubrir en profundidad lo artístico en relación al cómo conocemos, qué aportes realiza a la educación popular. En este sentido, cuando en la Trashumante decimos que la curiosidad y la intuición y el olfato de los educadores populares son modos válidos y científicos de conocer; estamos asumiendo que el conocimiento es un campo de disputa. El academicismo nunca reconocería estas formas como legítimas. ¿Con quién? El ser humano es un ser eminentemente social, no está solo en el mundo; por esto es que por el hecho mismo de existir en el mundo, y en contacto con él, produce

Creative Commons / Atribución - Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

conocimiento de Max Gómez Canle Creative Commons / Atribución - Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

19


MUERDE CONOCIMIENTO

y asimila conocimiento y pone en crisis saberes propios. Reconoce su inacabamiento, su finitud. De ahí pues, que todos conocemos algo de algo. La propuesta de la Trashumante es, de este modo, reconocer el carácter colectivo del conocimiento y propiciar espacios de organización en donde los sujetos puedan, en el diálogo de los distintos saberes, construir un conocimiento nuevo y colectivo. Elegimos construir conocimiento con nuestros parecidos para fortalecernos, con los diferentes para cuestionarnos; pero no con el enemigo. Es justamente contra él que reforzamos nuestras opciones de lucha. ¿Desde dónde? La producción, distribución y apropiación del conocimiento en la sociedad capitalista están atravesadas por relaciones de poder determinadas que permiten que unos decidan por otros, legitimando ciertos conocimientos como apropiados y eliminando o cooptando lo diverso. Nuestras concepciones acerca del conocimiento apuntan a trabajar conjuntamente para develar lo oculto, luchando contra el poder opresor que sostiene las desigualdades sociales. Crear resistencia rescatando el valor del saber popular, el respeto por la identidad de los pueblos, la legitimidad de lo nuestro y no de lo que nos imponen. Pero reconociendo al mismo tiempo los valiosos aportes que desde el campo científico se realizan al campo popular. Elegimos construir el conocimiento desde una lógica diferente de transformación y ruptura, integrando dialécticamente la teoría y la práctica, sabiendo que sólo la reflexión desde la práctica es la que nos permitirá transformar nuestras opciones y aportar a la transformación del mundo. Ese es nuestro horizonte más profundo: reconociendo que vivimos en un sistema capitalista que nos condiciona como sujetos y como colectivos, animarnos a pensar y trabajar desde nuevos paradigmas; luchar juntos para cambiar el mundo.

^ conocimiento de El fantasma de Heredia, 1995 «Hurgar». Afiche y tapa del primer libro fantasma.

es.wikipedia.org conocimiento de Universidad Experimental. 2007 ¿Qué es el conocimiento? Un efecto colateral. Cuando producimos las formas en que vivimos frecuentemente encontramos dificultades: obstáculos y puntos de detención en el movimiento constitutivo de estas formas de vivir, amenazas de desconfiguración de los modos de vida por la acción dispersiva del entorno. Estas dificultades requieren ser contestadas con invenciones e intervenciones. Esta capacidad inventiva de la intervención, esta capacidad interviniente de la invención es lo que llamamos pensamiento. De este modo, el pensamiento se constituye allí donde exista una dificultad, abriendo vías donde había bloqueos, produciendo consistencia donde había dispersión. ¿Qué es el conocimiento entonces? Un efecto colateral de las prácticas de pensamiento. Un resto de la operación que pone en juego

P=MP3+RSS

20


MUERDE CONOCIMIENTO

la capacidad humana de resolución de problemas. ¿Cuál es el valor de estos restos, de estas huellas? Ninguno. Salvo que se constituyan luego como insumos para una nueva experiencia del pensamiento. La Universidad Experimental articula prácticas de autoformación, con investigación y laboratorio teórico. En las prácticas de autoformación se ponen en juego procedimientos de autogestión del conocimiento, operaciones de lectura que lo predisponen para funcionar como insumo en las prácticas de pensamiento. El laboratorio teórico se concentra en un trabajo de invención conceptual: una dinámica de producción de hipótesis y argumentos nuevos que nutran la caja de herramientas del coinvestigador. Finalmente, la coinvestigación se constituye como práctica de pensamiento de problemas concretos. Y allí el conocimiento opera como componente de los procedimientos de in(ter)vención que potencien la construcción de modos de vida autoorganizados.

ducciones que son profundamente mercenarias, miserables y se manejan con el sistema de lealtades de la política, un sistema espantoso, «yo te doy, vos me das», ese intercambio horrible, entonces se pierde toda reflexión y todo pensamiento. La Universidad que yo conocí, que yo ayudé a crear, por la que muchos murieron... ¡Caramba! Pensábamos al conocimiento como un elemento absolutamente esencial en el hombre, transformador, una voluntad de cambio y transformación del mundo muy poderosa y yo no estaba dispuesta a abandonar esa idea, no estoy dispuesta a abandonarla aun cuando esté equivocada. Fragmento de una entrevista realizada en el programa Ese asunto suena raro. 2008

conocimiento de Liliana Herrero La universidad ha entrado en una especie de carrera loca de acreditaciones, de incentivos. Todas palabras bancarias por otra parte: un crédito se pide en un banco. Son palabras tomadas de ningún lugar. ¿Qué es la globalización? Es ningún territorio, uno no sabe bien qué es, como esto llamado la World music, que no se sabe qué es. Los territorios son memoria de lucha, de combate dormido de una cultura, son emociones, son llantos, son fiestas, son alegrías y eso, cuando se globaliza, se homogeneiza, y pierde territorio, no sirve para nada. Yo me fui muy enojada con eso. Yo estuve en la Universidad muchos años, muchísimos años, y me fui enojada y dolida. Estuve desde 1966, cuando empecé a estudiar, después no estuve ente el ‘76 y el ‘84. Volví con la normalización democrática, participé activamente en la normalización democrática de la Universidad Nacional de Rosario, en la Facultad de Humanidades y Artes y del ‘90 al ‘94 fui directora de la Carrera de Filosofía. Cuando el mundo universitario tiene con-

21


democracia : de caparrós, martín.

Celebrar el 24 de marzo también significa postular la inocencia perfecta de la democracia. En estos años en que no somos capaces de discutir la democracia, en que tenemos tanto miedo de discutir esta democracia -aunque sea el sistema en el que tantos chicos se mueren sin necesidad, tantos grandes sufren hambre o enfermedades muy curables-, postular que todo empezó el 24 de marzo es una forma de exculpar al gobierno democrático de Perón, Perón y compañía: un modo de pretender que todo el mal empezó con el golpe, que la democracia no torturó, secuestró y mató, democráticamente, a cientos de personas. No; hay que presentar una ruptura brutal donde no la hubo y seguir vendiendo que la democracia es impoluta inmaculada, el mejor de los mundos, que los malos fueron esos militares sanguinolentos feos y que todo aquello fue un paréntesis que ya se cerró, que quedó en el pasado. Sobre todo eso: que fue un exabrupto que se acabó, algo que se puede encerrar en los museos, y no el principio de una era en la Argentina, que todavía dura. (Para muestra, un inmenso botón menos recordado: en abril de 1976 el secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger ordenó a su embajador en Buenos Aires que recomendara a la Junta Militar que pusiese «el énfasis en la disminución de la participación estatal en la economía, promoción de la exportación, atención al relegado sector agrícola, y una actitud positiva hacia la inversión extranjera». Cualquier parecido con el país agroexportador de nuestros días no es mera coincidencia.) Celebrar el 24 de marzo también se inscribe en uno de los rasgos más penosos del gobierno kirchnerista: los setentas como justificación. Un gobierno de centro que mantiene una desigualdad extrema se llena la boca, se

Empieza la Semana Santa y empiezan, al mismo tiempo, los fastos nefastos del 24 de marzo. El 24 de marzo ya es un «feriado nacional inamovible», un club muy exclusivo que sólo acepta otras ocho fechas: el primer día del año, el día de la muerte de Jesús, el día de la invasión de las Malvinas, el día de los Trabajadores, el día de la Revolución de Mayo, el día de la Independencia, el día de la Virgen y el día de su parto, o sea: el golpe de Estado de Videla está entre los nueve momentos que nuestro país considera más memorables. -A ver si nos entendemos, mi estimado. Lo que quieren decir con eso es que tenemos que recordarlo para que no vuelva a pasar. -Claro. Entonces en lugar del 25 de Mayo de 1810 habría que festejar el 27 de junio de 1806, cuando los ingleses tomaron Buenos Aires. Digo, para acordarse de que no queda bien. Siempre pensé que era un error centrar el recuerdo de esos años en ese momento espeluznante en que los militares argentinos decidieron hacerse cargo directamente, sin más intermediarios, de la represión y el cambio de estructuras: que era un modo de rendirles un homenaje eterno, de seguir sometidos a sus decisiones, en lugar de romper con ese yugo y recordar cuándo por fin tuvieron que irse, por ejemplo. Pero el error tiene sentidos. Celebrar el 24 de marzo significa, antes que nada, insistir en el recuerdo de que los ricos argentinos estuvieron -y están, seguramentedispuestos a hacer de todo para seguir siéndolo: si lo hicieron entonces, por qué no en cualquier otro momento, si ven necesidad. Una forma de agitar el fantasma para producir disciplina social: muchachos, acuérdense de aquello, no se olviden de que si quieren cambios importantes no les va a salir gratis.

22


MUERDE DEMOCRACIA

legitima con el recuerdo de los que murieron porque querían un país igualitario. Y hasta se permiten decir que están «cumpliendo sus sueños» -lo dijo Néstor Kirchner- cuando inauguran quinientos metros de asfalto y una docena de faroles en un pueblito de provincias. Seremos la quintaesencia del capitalismo de amigos, pero honramos a los compañeros caídos, no se vaya a creer, y descolgamos cuadros de milicos y a veces incluso los juzgamos. Total, lo que ellos consiguieron con su violencia -este país, este orden social- no hay quien lo cambie, o por lo menos no nosotros. Yo creo que no habría que celebrar el 24 de marzo. Si quieren que todos recordemos que hubo una dictadura militar y criminal, celebren, si acaso, el día en que se terminó, 10 de diciembre. Pero si quieren recordarla en serio que cuenten para qué sirvió aquel golpe: para dar vuelta la estructura social y económica de la Argentina, para lo cual, antes que nada, necesitaban deshacer los sindicatos y organizaciones que se oponían, que defendían sesenta años de conquistas. Que cuenten que aquel golpe construyó esta Argentina: que recuerden que el golpe del 24 de marzo lo celebran -con sus prebendas, con su impunidad, con sus extremos beneficios- todos los días los ricos argentinos.

ignorantes, los débiles mentales y los menores de edad (hasta no hace tanto lo eran también la mujeres). Para ellos se inventó la representación. Ergo: el pueblo no delibera ni gobierna, porque el pueblo es ignorante. Ese es el contenido más cínico y elitista de la democracia representativa. Lo mismo vale para las instituciones «democráticas», incluidas las socialistas, sindicatos, partidos, sociedades de socorros mutuos, etcétera. La representación anula la democracia. De ahí es que tengamos secretarios generales vitalicios. Porque la democracia representativa está pensada para hacer funcionar como igualitaria una sociedad que no lo es. La democracia como sustantivo, como estado, como sistema, es, entonces, un modo de dominación. Asimismo la democracia no ha podido resolver su contradicción intrínseca, ella puede crear al tirano. Cualquier adjetivo que pretenda corregir esta esencia, no es más que variante, mejor o peor, de lo mismo, trátese de proletaria, popular, participativa, interactiva. En el mejor de los casos será la dominación de la mayoría. En cualquier caso la democracia no es un fin, sino un medio. El verdadero valor de la democracia no está en el sustantivo, es decir en su forma pasiva, en su forma institucional, como sistema de dominación, sino en su forma de verbo, es decir en su posibilidad de acción. En consecuencia, no hay que hablar de democracia sino de democratizar, de acción cada vez más democrática (en todos los ámbitos, no sólo en el estatal), de un permanente accionar que practique cada vez más las formas democráticas, la decisión colectiva y elimine la representación. ¿Hacia dónde? ¿Hacia la «sociedad democrática»? En modo alguno, la sociedad democrática es la que vivimos, ésta en la que todos se creen iguales pero no lo son. Por el contrario, proponemos la acción democrática como un medio, de la democratización de la lucha hacia la sociedad de iguales como utopía, de modo tal que la igualdad la ejercemos día a día en ese proceso infinito. Dicho de otro modo, la genuina democracia está en la acción. La única democracia válida es la que se ejercita.

Artículo publicado en el diario Crítica de la Argentina el 20 de marzo de 2008

democracia de Luis Mattini, 2006 «EN LA DEMOCRACIA TODOS SE SIENTEN IGUALES PERO NO LO SON.» ALEXIS DE TOCQUEVILLE

La más perspicaz definición de la democracia la hizo Jorge Luis Borges: «esa superstición». La democracia como sustantivo tiene su negación directa en el adjetivo «representativa». La representación es la negación de la democracia porque sólo se puede representar al ausente, al que no puede, al que carece de condiciones. Los representantes actúan y deciden en «nombre de». Los que «no pueden» son los desposeídos, los analfabetos, los

23


MUERDE DEMOCRACIA

Y una sociedad de iguales no es una sociedad que ejerza la voluntad de la mayoría, sino aquella que integra la diversidad, por ende también las minorías. En realidad, las mayorías son un conjunto de minorías, porque lo que caracteriza al ser humano no es la similitud sino la diferencia, cada persona es una individualidad. La democracia puede ser entonces un medio, nunca un fin. Un medio útil pero insuficiente si no va acompañado de una actitud de compromiso (actuar, informarse, formarse, investigar, discutir), lo que significa algo mucho más profundo que levantar la mano en una asamblea o poner una papeleta para votar.

Esos conflictos fueron importantes porque a partir de ahí logramos un piso que sigue hasta hoy. Está establecido en las cabezas de todos que si hay un despido va a haber lucha. Gracias a esto, pudimos crecer tanto y tan bien ya que, al no existir la amenaza de despido, no teníamos que reunirnos a escondidas; lo hacíamos en el mismo lugar de trabajo porque sabíamos que si había despidos por actividad gremial, los compañeros saldrían a pelear. De esta manera, hasta 1997 había habido más de doscientos despidos. A partir de allí y hasta hoy sólo fueron cinco. Hace más de seis años, la comisión interna, que se renueva cada dos años, logró tener siempre una composición similar: personas independientes, que no comulgan ni con el gremio ni con la empresa ni con el gobierno y que, de esta manera, pueden mantener cierta independencia y respetar a rajatabla lo que se decide desde abajo. Pero la cuestión de la representación puede encerrar una trampa: en tiempos de conflicto, los niveles altos de representación son muy positivos. Es muy fácil que la democracia se exprese ya que todos quieren participar. Pero, por el contrario, en per��odos de paz, que es la mayor parte del tiempo, la gente termina su jornada laboral y se quiere ir a la casa. Para la mayoría de los compañeros el trabajo es seis horas y después una vida afuera. Por otro lado, hay treinta «maniáticos» para los que prácticamente toda su vida pasa por el subte. Entonces esta confianza en esos veinte genera un deslinde de responsabilidades, cada uno de aquella mayoría delega el poder que tiene. Ellos pueden tener confianza, pero hace diez años, cuando no había delegados confiables, la gente tampoco participaba. Incluso se reproducía el razonamiento que se tenía con respecto a la política nacional: si había sospechas de que determinado delegado robaba la actitud era: «no importa que se lleve plata mientras me consiga algo». Para revertir esto y desarrollar toda la democracia posible en el lugar de trabajo, que es algo gradual, un proceso, es fundamental contar con una base que haya hecho una experiencia que le demuestre que sirve

democracia de Metrodelegados, 2007 El mayor problema que tiene la democracia que practicamos a diario es que la conciencia del trabajador no nace ni se mueve en ella. Por el contrario, la propaganda dice que democracia es ir a votar cada cierto periodo de tiempo y después recluirse en las casas e insultar a la televisión cuando no nos gusta lo que dice el candidato al que votamos, para luego volver a votarlo. Para nosotros la democracia es una orientación, es algo hacia donde uno apunta. Pero no siempre las victorias dependen de ella. En nuestro caso, muchos de los logros que hemos tenido no partieron de la democracia, sino del foquismo gremial, o sea todo lo contrario. Diez trabajadores deciden parar y luego se genera el efecto dominó, y obligan a parar al resto. En febrero de 1997, por ejemplo, organizamos el primer paro que se le hizo a una empresa privatizada del menemismo. Fue por el despido de un conductor (que luego, gracias a la lucha, fue reincorporado). Fue una acción directa en la que diez trabajadores decidimos parar. Nos salió bien pero nos podría haber salido mal y quedábamos los diez en la calle con el conductor. En ese momento, no hubiéramos podido organizar una asamblea de trabajadores porque la burocracia sindical de Unión Tranviaria Automotriz controlaba al cuerpo de delegados. Solo éramos dos o tres los delegados «no alineados».

24


MUERDE DEMOCRACIA

participar y tomar las decisiones por sí misma y eso pasa generalmente cuando se ve que si las decisiones no las toma uno mismo, el que las toma te traiciona. En última instancia, en un conflicto, no es sólo la reivindicación lo que se tiene en cuenta para evaluar si fue exitoso o no. Hay dos aspectos: uno es la reivindicación en sí y el otro es el grado de conciencia de la organización que resulta de esa lucha. A veces, una victoria aparente genera mucha confianza y tal vez en la siguiente disputa la empresa barra con todo. Pero en otros casos, aun saliendo derrotados, se puede triunfar porque se avanza en la organización y se generan saltos de conciencia en el conjunto de los trabajadores. La democracia como término no es una palabra que se escuche entre los trabajadores del subte. La democracia se ejerce sin darse cuenta, sin ser consciente. Es lo que pasa cuando se generan asambleas espontáneas o cuando los trabajadores se quedan a dormir en el lugar de laburo y dicen «acá no sale ningún tren». A nosotros nos definen otras cosas: el «se puede», el «qué dicen los compañeros», que sería lo mismo que decir «democracia» pero de otra manera. Esto es significativo porque hace diez años la pregunta clásica era «¿Qué dice el gremio?» y el gremio no decía nada. Nosotros estamos desperdigados por toda la ciudad. Hacer algo y confiar en que alguien que trabaja a cinco kilómetros de tu puesto va a hacer lo mismo es todo un desafío. Tenés que tener un camino recorrido con esos compañeros para poder confiar de esa manera. Tener garantizados ciertos mecanismos para saber lo que está pasando en el resto de la empresa, esa sería la mejor manera de definir lo que es la democracia para nosotros. Haber logrado articular algunos mecanismos donde es fundamental la participación del cuerpo de delegados, de los referentes de cada uno de los sectores como para saber que uno no está solo, que si algún compañero pone la cabeza no va a ser el único. Pero más allá de cualquier consideración teórica que podamos hacer sobre esta palabra, tenemos que tener claro que la democracia, en el mejor de los casos, es un lugar

hacia donde uno apunta. Ya que no puede existir democracia obrera mientras haya patrones. Mientras haya capital la democracia real no existirá.

democracia de iconoclasistas * ver página siguiente.

democracia de Hakim Bey «La Ley espera a que des un traspié en algún modo de ser, que te conviertas en un alma diferente a la habitual carne muerta aprobada y sellada en púrpura por las autoridades sanitarias; y tan pronto como empiezas a actuar en armonía con la naturaleza, la Ley te da el garrote y estrangula; así que no juegues al bendito mártir liberal de clase media; acepta el hecho de que eres un criminal y prepárate para actuar como tal.» Fragmento de T.A.Z. Zona Temporalmente autónoma. Madrid, Editoriales La Marca y Talasa, 1998.

25


MUERDE DEMOCRACIA

democracia de iconoclasistas Creative Commons / Atribuci贸n - Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

26


democracia de Tomás Abraham Democaretismo: Este fenómeno que surge de la bisagra entre los ideales democráticos y la hipocresía tiene en la Argentina reciente las siguientes etapas. La primera data de 1984, cuando la sociedad argentina a través de los forjadores de la opinión pública creó el espacio para que una multitud inesperada de personalidades públicas se autodesignaran demócratas. Era un fenómeno extraño en una sociedad que había transitado por la dictadura de un modo bastante diverso y no siempre sombrío. El país se daba la mano como si hubiera sido sojuzgado por una fuerza de ocupación. La segunda etapa corresponde al período del gobierno de Menem cuando, una vez derribado el muro de Berlín y el comunismo estatal desmembrado, personajes notorios descubrieron que siempre habían tenido un espíritu liberal y tolerante, sólo impedido de ser por la disidencia subversiva. Quienes habían apoyado las desapariciones y las torturas se olvidaron de su antigua posición moral y política y redescubrían su esencia silenciada. La tercera es la que se vive hoy, en la que los derechos humanos y las denuncias del régimen de hace treinta años incorporan personalidades regentes que nunca las habían denunciado, y, en ciertos casos, hasta se mostraron indiferentes en los años de violencia generalizada. El democaretismo no es un fenómeno derivado del pensamiento políticamente correcto, es una muestra de blanda cobardía y de convivencia.

democracia de Julieta Colomer * Casa de la democracia, La Paz, Bolivia. * ver página siguiente.

2.557

Fragmento de El presente absoluto. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2007.

22.285

Ser o No Res «La democracia es un invento de los nazis más educados.»

27


28


29


MUERDE DEMOCRACIA

democracia de asamblea Gastón Riva, 2006

sidad de comprendernos desde las distintas y múltiples formas de opresión: de pensar «al sistema» no como algo externo sino operando en la constitución de nuestras formas de sentir, pensar y actuar. Atravesados por todo esto, preferimos crear y partir de otros conceptos, de otras prácticas, que resuenan con el anarquismo, que resuenan con el socialismo, que resuenan en algunos sentidos de la palabra «democracia», que resuenan con el zapatismo, que resuenan con el feminismo, pero que vienen de otro lugar y prefieren otros nombres y otras formas de hacer, con sus propias contradicciones, sus callejones sin salida, sus dicotomías, pero también con sus propias e increíbles posibilidades. Entonces aparecen el diálogo y el intento de generar otras formas de relaciones humanas subjetivándonos en este hacer. La apuesta a la horizontalidad, a la autonomía, a la economía social, a lo colectivo (y la deconstrucción de la dicotomía público/privado), a vivir lo personal/afectivo como político, a pensar el cuidado como una responsabilidad colectiva (cuestionando el discurso mediático de la seguridad), a trabajar nuestros problemas de género. Asamblea, centro cultural, olla popular, huerta orgánica, medios de comunicación alternativos, convivencia de diferentes colectivos, cooperativa de consumo, red de emprendimientos, proyectos de educación alternativa, talleres de género, biblioteca popular, resistencia al Código Contravencional, resistencia a la privatización de los recursos, interpelación a lo que va ocurriendo con nuestros espacios públicos, relación y solidaridad con otros grupos y movimientos. Nos zambullimos en el desafío de crear en lo concreto y cotidiano algo de las comunidades y mundos que sí queremos, o por lo menos con los que podemos convivir.

La Asamblea Gastón Riva es uno de los tantos espacios que surgen en las acaloradas jornadas del 19 y 20, y hoy continúan haciendo chicha la calma. Nos creamos múltiples y formamos parte de los muchos espacios que habitan en la casa de Giordano Bruno 831, desde el barrio porteño de Caballito, fluyendo en innumerables partes del mundo. Cuando nos propusieron escribir sobre la palabra «democracia» la reacción general fue: ¿no puede ser otra? Podríamos haberla resignificado, habérnosla reapropiado, afirmar que nosotros practicamos la «verdadera» democracia, que la democracia no tiene por qué ser representativa. Rastrear los orígenes del concepto (algo así como demos y kratos, gobierno del pueblo) y levantar su bandera. Pero no nos salió. Es una palabra demasiado cargada, de demasiadas cosas. Por acá, tiene todo el peso del «fin» del horror de la dictadura, de una nueva esperanza, del arte de lo posible, y luego de sensaciones de estafa (al final no todos comen ni se educan con la democracia, como aseguraba Alfonsín y su «Felices Pascuas»). Pero sobre todo está cargada con la dicotomía excluyente: democracia o dictadura. La democracia tiene el fantasma del terror de la dictadura asomándose por detrás (que hilando un poco más fino la atraviesa por todos lados). Cuestionarla aparece enseguida como un llamado al regreso de los militares al poder. Hay un efecto de cierre, y pareciera que no se trata de inventar una alternativa, sino de mejorar esta democracia, dentro de sus propias reglas y dentro de sus propios límites. Hay un efecto por el cual parece que después de todo, es el menos malo de los sistemas sociales padecidos. Entonces uno escucha «¿Qué preferís? ¿A Stalin?» «¿Vos te irías a vivir a Cuba?» La sensación es de captura, de trampa, y por momentos, de alivio («podría ser peor»). Aunque parezca delirante, ingenuo, preferimos descentrarnos de las dicotomías que heredamos (democracia-dictadura, capitalismosocialismo, izquierda-derecha entre otras), aunque no nos den lo mismo. Surge la nece-

30


auTonomia Hernán Ouviña. 2009 La noción de autonomía, casi tan vieja como la humanidad misma, se ha tornado en las últimas décadas un potente significante político. Si nos remontamos a su sentido etimológico, auto-nomía remite sencillamente a «darnos nuestras propias normas». Sin embargo, la infinidad de prácticas emparentadas con esta palabra, desplegadas en todo el mundo desde hace más de un cuarto de siglo, han desbordado con creces esta escueta definición. Al margen de las particularidades de cada una de estas experiencias, en todos los casos podemos hablar de formas de construcción independientes del capital y del Estado, pero también de las organizaciones consideradas tradicionales, como los partidos políticos y los sindicatos. En cierta medida, la «inflación» de este concepto ha sido directamente proporcional al nivel de agotamiento de las maneras clásicas de hacer política. De ahí que resulte válido afirmar que la autonomía se vincula con un incesante anhelo por gestar un mundo donde quepan muchos mundos, que al igual que los rebeldes zapatistas celebra la diversidad de identidades y el convite de saberes, rechazando el conformismo y la homogeneización de las culturas subalternas, sin tener como objetivo prioritario la toma del poder. No obstante, sería erróneo considerar a la autonomía como una nueva corriente política, flamante sucesora de los tantos «ismos» pre-existentes: hablar de «autonomismo» implica de por sí cerrar un proceso que por definición es abierto, anquilosar el pensamiento y la vocación libertaria, e introducir por la ventana aquello que se creía definitivamente desterrado. Horizontalidad, acción directa, anti-capitalismo, democracia de base, autogestión y organización en red, son

algunas de las palabras que evocan esta radical aspiración a la autonomía. Por eso puede considerarse tanto punto de partida e incierto camino a recorrer, como faro utópico por alcanzar. Cómo se encarna esta caracterización genérica en instancias y prácticas determinadas, no puede responderse a priori y de manera unívoca. Ella debe entenderse como un proceso social abierto, complejo y multifacético, más que en términos de un evento político definido de antemano. Desde esta perspectiva, la autonomía es en buena medida anti-definicional. En su contradictorio derrotero, avanza a tientas, en la neblina del ensayo y error, sobre el filo de una navaja y sin receta alguna, despojándola de todo dogmatismo -incluso del que se pretende hereje bajo el ropaje de la «innovación». Antonio Gramsci, uno de los pensadores más lúcidos del siglo XX, llegó a expresar en unas de sus notas carcelarias que el advenimiento del comunismo equivalía a «la autonomía integral», con lo cual nos intentaba alertar que ella no es reductible a la mera dimensión de lo económico; antes bien, su despliegue y consolidación debe involucrar una crítica civilizatoria y, en paralelo, una profunda labor propositiva en todas las esferas de nuestra vida, que se va delineando en el propio andar. La autonomía, aunque pueda resultar evidente, se encuentra en las antípodas de lo heterónomo, y en la lengua tzeltal que se habla en tierras chiapanecas no es ni más ni menos que «lo que hacemos por nosotros mismos», sin ningún agente externo que desvirtúe este accionar colectivo. Desde hace siglos, la aspiración a la autodeterminación social ha sido una constante por parte de las comunidades y los pueblos oprimidos de todo el mundo. En el caso de Europa,

31


MUERDE AUTONOMIA

además de la breve pero intensa experiencia de la Comuna de París de 1871, podemos mencionar como referencia precursora al comunismo de los consejos, a partir del cual millones de obreros y campesinos impulsaron entre 1917 y 1921 la creación de organismos de autogobierno popular, o la oleada rebelde protagonizada a finales de los años sesenta por trabajadores y estudiantes en países como Italia y Francia, donde al calor del otoño caliente y el mayo parisino se comienza a utilizar la palabra autonomía para denominar a las disruptivas formas de experimentación política que, «aquí y ahora», apuestan a edificar nuevas relaciones sociales basadas en vínculos de solidaridad, comunicación, producción y consumo colectivo, antagónicos a los impuestos por el capitalismo. En nuestro continente, si bien han existido infinidad de tradiciones ligadas a una vocación autónoma, sin duda ha sido la insurrección zapatista de 1994 la que mejor ha sintetizado a este crisol de luchas emancipatorias que aspiran a reinventar la política desde nuevas bases. Sin caer en una práctica reformista, ella ha cuestionado los patrones clásicos de transformación social, que pregonan a nivel organizativo la necesidad de una estructura partidaria y, en términos estratégicos, el asalto al poder estatal como requisito previo para lograr un cambio radical en la sociedad. En nuestro país, las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 sirvieron para recobrar la capacidad de deliberación y acción colectiva, logrando visibilizar -o bien dando origen ainéditas formas de construcción autónomas, tanto urbanas como rurales, tales como asambleas barriales, movimientos de trabajadores desocupados, centros culturales autogestivos, bachilleratos populares, colectivos feministas, artísticos y de contrainformación, asociaciones y cooperativas campesinas, comisiones de autoconvocados, talleres de autoformación, movimientos socioambientales, redes de producción y comercialización alternativa, empresas recuperadas y comunidades indígenas en resistencia. Desde ese entonces, el derrotero de estas instancias de autodeterminación, lejos de tener una orientación univoca, ha delineado senderos y bifurcaciones múltiples, así como

tiempos e intensidades disímiles. Varios son los interrogantes que atraviesan a cada una de estas experiencias subterráneas. Desde cómo articular las respectivas prácticas locales con las luchas nacionales y mundiales que se desenvuelven a diario de forma dramática, hasta cuáles deben ser los criterios que fomenten tanto la conformación de vínculos sociales sustraídos de la lógica de dominación estatal y mercantil, como redes de coordinación y hermanamiento duraderas, sin perder la creatividad exploratoria que constituye la columna vertebral de este tipo de construcciones. Las respuestas, por supuesto, no son meramente teóricas, sino un genuino producto de la praxis y el devenir cotidiano. De ahí que «caja de Pandora» sea quizás la metáfora más correcta para caracterizar sus posibles destinos, en la medida en que iniciativas autónomas como éstas suponen siempre -mal que les pese a los «alquimistas de la revolución»- una apuesta sin garantías.

autonomía de MTD Movimiento de Trabajadores Desocupados - MTD La Matanza. Cooperativa Barrio La Juanita. Nuestro movimiento surgió en 1995. En 1997 tiene la osadía de oponerse a aceptar los planes asistenciales, hecho que marca una identidad muy fuerte en nosotros. Hicimos un tránsito para llegar a lo que es la autonomía. Teníamos los emprendimientos productivos, nos declarábamos como una organización que no pertenecía a ningún partido político ni a un sindicato y en 1999 ó 2000 vino alguien a una reunión que nos trajo un escrito de Pierre Rosanvallon en el que hablaba de la cuestión de la autogestión y la autonomía. A nosotros nos gustó y dijimos «lo que hacemos es esto» y empezamos a desarrollar algunas ideas sobre el concepto. Creemos que hay dos andariveles que se construyen en estos grupos. Por un lado, está la autogestión económica, cómo vos te provees tu propio trabajo y empezás a desarrollar tu propia satisfacción de tus necesidades, esa es la relación económica. Por otro lado, a la autonomía nosotros la inscribimos dentro de la política. Es decir, la autogestión

32


MUERDE AUTONOMIA

tiene que ver con una relación estructural, social, y la autonomía tiene que ver con la superestructura política, con las decisiones que se toman. Nosotros somos autónomos políticamente, eso no significa que no hagamos acuerdos económicos con uno o con otro. Creemos que lo que define a un emprendimiento es cómo repartís el excedente. Nosotros lo hacemos por partes iguales, invertimos en todo lo social; por ejemplo, lo que más excedente da es la editorial y es la que invierte todo en los proyectos educativos, todo se sostiene con eso. Entonces, esta definición de autogestión a nosotros nos permite decir que la autonomía está relacionada con lo político y que en realidad es la forma que vos tenés de elaboración de la política donde no te condiciona nadie salvo vos mismo. Toda la cuestión autónoma no significa que sos puramente autónomo, porque hay una serie de cuestiones que tienen que ver con las relaciones de fuerza, pero lo importante es que esa decisión la tomes vos. Nosotros nos transformamos en sujetos de nuestras propias decisiones, acá nos reunimos todos, discutimos todo y decidimos todo. No hay otra instancia. Las reuniones son todas abiertas, eso para nosotros es autonomía política. A la autonomía la ubicamos en el terreno de la construcción de la política del movimiento. El ámbito donde más se refleja es en el proyecto educativo, tenemos un jardín de infantes hace tres años, y ahí trabajamos la comunidad educativa, una vez por semana se reúnen los papás de todos los niños, esa es la única condición que tiene este jardín de infantes para discutir el proyecto educativo. Este proyecto educativo hay veces que tiene que ver con la curricula oficial y hay veces que no. Nosotros tenemos dificultades por nuestras maestras que no son graduadas, eso te exigen en cualquier lugar, nos dijeron alguna vez que nos iban a cerrar porque era clandestino. Nosotros hicimos una gran campaña internacional declarando que esto de clandestino en este país tiene una connotación muy fuerte, que después de ser clandestino podías desaparecer y bueno, nos dejaron funcionar y nosotros tomamos la

decisión de que siga funcionando. En el otro terreno donde se muestra la autonomía es en relación a los emprendimientos. Son los propios emprendimientos los que fijan su producción, sus horarios, su forma de trabajar. Por supuesto que nosotros tenemos ciertas pautas que vamos consensuando entre todos y que de alguna manera somos los encargados de hacerlo cumplir. Si fijamos un horario hay que tratar de que todo el mundo llegue en el horario que se dice, si fijamos una producción determinada y no se llega, discutir por qué no se llegó. Al mismo tiempo, si se fija una determinada producción mínima se cobra de una manera y si se supera esa producción se reparte entre todos. Todo esto muestra la cuestión de la autonomía. Fragmento de una entrevista realizada a integrantes de la cooperativa. 2007

Autonomía de Organización Tehuelche-Mapuche 11 de octubre. Es una idea que fuimos discutiendo en nuestra organización. Cuando empezamos con la 11 de octubre se empezó a discutir. ¿Qué queremos ser? ¿Autónomos? ¿Tenemos que definir la palabra «autonomía»? Primero surgieron discusiones. Sí, queremos ser autónomos. Queremos que nuestra propia participación sea la que va definiendo nuestros procesos. Queremos la autonomía en la participación de mucha gente, que cada uno pueda ser escuchado, que cada uno se exprese y poder saber el problema que cada uno tiene. Nosotros organizamos el trabún, el parlamento mapuche, en diferentes lugares. En ese momento se juntan todas las comunidades del pueblo mapuche masivamente y se escucha a todos por igual. Entonces, ahí surge la palabra «autonomía». Por ejemplo, somos más autónomos si no dependemos de que el gobierno nos tire una moneda para juntarnos. Porque nosotros también lo podemos hacer solos. Entonces empezamos a discutirnos desde ese lado, planteándonos cosas más libres. Uno se siente más presionado cuando tenés ahí alguien

33


MUERDE AUTONOMIA

autonomía de / El Maiten-Chubut, Puelmapu territorio Mapuche Marzo de 2008.

que está como rostro del gobierno que cuando estás hablando con tu propia gente. Es más lindo conocer a la gente en sí, escuchar lo que dice, sus problemas. La misma gente está pidiendo que los espacios de encuentro sean más y son espacios construidos a partir del propio esfuerzo de las comunidades, a través de la voluntad de cada uno. Algunos llegan en colectivo, otros a dedo o a caballo. El tema es encontrarnos. En ese sentido, la organización tiene mucho trabajo: tratar de garantizar que ese espacio de pensamiento, de trabajo, de expresión no se pierda y se mantenga. Como espacio de encuentro, de participación, el parlamento, el trabún, es ya parte de la autonomía. Eso es autonomía porque es autogestión. Llegamos ahí con el esfuerzo propio. Y la autonomía en pequeñas fracciones se lleva a cabo a través de los emprendimientos en las comunidades. A lo mejor es muy simple: tener gallinas y vender huevos. Pero eso ya implica que a través de ese esfuerzo y esa autogestión muchos hermanos tengan acceso a algo de dinero y con ese dinero puedan satisfacer las necesidades básicas. Es un sueño que perseguimos la mayoría de los pueblos originarios. Muchos tienen pánico a decir «autonomía», creen que nos queremos fragmentar y dividir y tener un gobierno propio. Y no, no es así. Siempre contamos la anécdota de un hermano que decía que no todos somos de nacionalidad argentina, nosotros somos mapuches, somos ciudadanos argentinos pero nuestra nación es el pueblo mapuche. Eso se relaciona mucho con la cuestión de la autonomía porque tener autonomía significa también tener autonomía en nuestra posibilidad de difusión, de recuperación de nuestra identidad, de transmisión de nuestros saberes, de recuperación del intercambio, de que nuestros ancianos puedan transmitir desde la oralidad lo que hemos perdido o ha quedado dormido. Autonomía también en la parte económica pero eso no significa querer apartarnos del Estado. Hay mucha gente que se vuelve loca cuando decimos estas cosas.

Marimari kom Mapuche Marimari Pu Kompañ. Zewma zoy mari kechu chipantu rupay ta trawüiñ taiñ kiñengetuam ka nentuam taiñ rakizuam ka peziafiiñ ta estado argentino puel mapu mew. Kiñeke mel wewpaiñ ka kiñeke mel wewlaiñ welu mUley taiñ zoy weychayal ka amuyal we rUpU mew taiñ wewam ka iñ allkUtungeam taiñ mapuche rakizuam ka iñ ñikUfkUlengenoyal. Iñchiñ iñ mapuchengen ka kiñeke wingka wenüy trawüiñ iñ zungun femngechi nelküleaiñ kom trürkUleaiñ iñchiñ fachi mapu mew n ka iñ Iñchiñ iñ pu Mapuche-Chewelche lof füta trawün «11 antü konchi oktufüre küyen» pingelu ka taiñ kelluetew «Asociación Ya Basta» pingelu (Italia mapu mew müley) ka radio «FM Alas» pingelu (El Bolsón waria mew müley) ayüfiiñ iñ trawal kom iñchiñ pu peñi pu lamngen ka kom pu kumpañ mapuchengenole rume, trawaiñ feychi antü tañi une chipayal iñ radio mapuche «Petu mongeleiñ”. Trawaiñ kom iñchiñ El Maiten waria mew, provincia de Chubut mew, 27 antü konchi marshu küyen. Feychi rangiantü (12 hs) trawalu iñchiñ iñ ngellipual, iñ chipayal iñ zungu radio mew ka kawiiñ Kishu iñ zungu ka kishu rakizuam turpu mülepe!! Marichi wew, marichi wew!!!

Fragmento de una entrevista realizada a integrantes de la organización. 2007

34


MUERDE AUTONOMIA

namente neo-neo dadaísta, ya pasó de moda. Las modas siempre vuelven. Podría ser el principio de cualquier institución. Algo contra el peronismo. Mejor disolver que luchar o resistir. Imposible disolver algo que no existe. Fragmentos de subjetividad de cada asistente interactúan en estas reuniones. Armonía que surge a partir del amor. Felicidad. Demasiado hippie. La idea de armonía me parece un poco facha, ¿quieren decir la universalidad del acceso a todos los objetos del deseo? La felicidad es una forma de imposición. Si hay ilusiones hay decepción. ¿Qué otro remedio queda? Este es el método vigente. Y de vez en cuando algún acierto, por favor. No quiero empezar de nuevo nunca. Hasta que definamos algo, ¿qué otra nos queda? Sigamos participando... ¿Qué es la autonomía? Cuando ya no quedan territorios vírgenes para estar afuera del sistema, la única posibilidad de autonomía es la interacción. La autonomía es un aire, un instante de singularidad ya que la totalidad es determinada sistémicamente. La interacción puede establecer un momento único, pero también puede no hacerlo. No hay sistema. La autonomía es una interesante posibilidad, siempre y cuando no implique formas de resistencia; en tanto la resistencia es la expresión ¿la implicación?- de la inclusión del propio discurso en el discurso del «enemigo». ¿Qué es estar afuera? (¿es deseable?). Es inmoral hablar por otro. Esto es muy inteligente, por que implica una beneficencia intelectual más allá de la relación alumno-maestro... Entonces, uno puede jubilarse cuando esté cansado del ZAT. Una estructura abierta a la inclusión de todo aquel que esté en concordancia con los objetivos. Ausencia de cualquier mecanismo de poder e imposición. Libertad para participar o dejar de participar en cualquier evento o toma de decisión. Compro. Venir a una ZAT no es venir a hacer algo, sino ponerse en disposición para que algo pase. No se puede inventar la nueva ley de la autonomía, sino favorecer su surgimiento. Esperarla activamente. Esperar activamente el nacimiento de un nuevo concepto, entendido como imagen de una nueva realidad que surgirá de la práctica y no de una pura especulación intelectual. Preferiría no hacerlo. Esto es peligroso. Brillante (Yo). ¿Ponerse en disposición para que algo pase no es hacer algo?

autonomía de Liliana Felipe El viernes 3 de agosto de 2007 a las 19 hs. Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez formalizaron su enlace civil constituyendo una Sociedad de Conveniencia. Ésta fue la invitación a la ceremonia que se realizó en la Plaza de Coyoacán, México, en la Capilla del Registro Civil Nro 20 frente al kiosco del Jardín Hidalgo.

autonomía ZAT Entre mayo y diciembre de 2004, el Centro Cultural Ricardo Rojas llevó adelante el Área de Sociedades Experimentales, un espacio de conexión, investigación, apoyo, producción y exploración centrado en las nuevas formas de articulación social aparecidas en la última década, fuertemente en Argentina. Este espacio funcionó con el modelo de las Zonas Autónomas Temporarias, que conceptualizó Hakim Bey. La cuarta ZAT que se llevó a cabo fue coordinada por el grupo de arquitectos urbanistas m777. Para este encuentro el grupo desarrolló el autogov, una técnica de intervención anónima en el que cada participante se acerca a una computadora e ingresa el pensamiento que le despierta la pregunta que está visualizando en la pantalla para luego volver a la charla con el resto del grupo. Se trató, entonces, de generar una especie de circulación de ideas alrededor de un tema programático evitando lo que suele pasar en este tipo de intercambios, que una persona tome el liderazgo retórico de la situación y obture la posibilidad de que los demás también intervengan. El siguiente texto, está construido como un cut-up a partir de los pensamientos que lxs participantes ingresaron en la computadora en función de los disparadores que propusieron lxs organizadores. El ZAT es una Zona Autónoma Temporaria. El desafío es que sea temporaria, ¿cómo garantizar su disolución? Propuesta inoportu-

35


MUERDE AUTONOMIA

autonomía de Liliana Felipe

Ésta fue la invitación a la ceremonia que se realizó en la Plaza de Coyoacán, México, en la Capilla del Registro Civil Nro 20 frente al kiosco del Jardín Hidalgo.

El viernes 3 de agosto de 2007 a las 19 hs. Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez formalizaron su enlace civil constituyendo una Sociedad de Conveniencia.

36


MUERDE AUTONOMIA

37


MUERDE AUTONOMIA

autonomía de Miguel Benasayag

Esto supone que los proyectos alternativos tengan como línea, en lo económico, justamente el poner entre paréntesis lo macro económico para desarrollar espacios concretos de lo que llamamos una «meta-economía». Debemos aclarar aquí que por meta-economía no entendemos para nada algo que exista sobre la economía. Más bien pensamos en el sentido etimológico del prefijo «meta», es decir, en un más allá de la economía; un más allá que no niega la economía, simplemente, abre vías de prácticas que no se ordenan en y para lo económico. Desde este punto de vista, la frontera no será ni impermeable ni un punto de partida para la conquista. Esta frontera deberá ser dinámica y viva, con acuerdos, conflictos y enfrentamientos, de acuerdo a las diferentes realidades que existan. En efecto, en lo que hace a estas fronteras, podemos decir que debemos pensarlas exactamente como las fronteras que separan o unen, de acuerdo a las situaciones diferentes, el poder-gestión del contra-poder. Resumiendo, aún podemos constatar que existen tres figuras que pueden desarrollarse: por un lado los poderes, centrales o locales, ven con agrado el desarrollo de proyectos alternativos y se proponen incluso ayudarlos y acompañarlos. En un segundo caso podemos imaginar, lo que es muy corriente, la indiferencia. En estos casos, los poderes, las instituciones centrales o locales ignoran los proyectos alternativos. Finalmente, los poderes oficiales pueden ver como peligrosas estas experiencias alternativas, en cuyo caso la frontera será a la vez trinchera de lucha. Es importante constatar que este tipo de experiencias meta-económicas, como lo decíamos anteriormente, no se desarrollan en la práctica siguiendo un plan, un modelo; bien por el contrario, se trata de visualizar en estas experiencias, múltiples y diferentes, los síntomas de lo que debemos reconocer como la emergencia de una nueva relación entre las singularidades y las representaciones mundializadas típicas del capitalismo. Lo nuevo, para hablar en estos términos, no será un nuevo modelo; la novedad reside en

Por una parte, existe la tentación de construir y desarrollar estas zonas y tendencias de autonomía y de contestación de manera impermeable. O sea, que en los no mans lands de nuestras sociedades se desarrollen paralelamente un mundo alternativo, sociedad y proyectos solidarios en un más allá del mundo oficial, contra él, pero sin tratar ni de vencerlo ni de ganarlo a su tendencia, tratando, por sobre todo de guardar la impermeabilidad de estas fronteras. La segunda posición encuentra en estas experiencias los signos precursores de los futuros nuevos modelos. Se trata aquí de los anti globalización, que tratan de construir o esperan la construcción de una globalidad alternativa. Dentro de estas experiencias, por ahora, existen las primeras premisas de algo que deberá surgir, que debemos esperar, en términos de «otro mundo posible». Pero debemos construirlos, en síntesis, modelo contra modelo, incluso si este segundo modelo aún no existe. En este caso, los compañeros que adhieren a estas posiciones se esfuerzan por construir las vías de canalización, de organización de estos fenómenos emergentes porque piensan que «hay que pasar a cosas serias y políticas». Desde nuestro punto de vista, se trataría más bien de un deseo de formatear el movimiento, en buena parte motivado por la dificultad que encuentran para tolerar la no claridad de estos fenómenos debido a la extremada novedad de lo que emerge. Se trataría entonces, de darle forma-norma de acuerdo a lo anciano y conocido. Esta segunda tendencia queda, de esta manera, dentro de la constelación clásica de pensar el mundo; es decir, la construcción de un modelo alternativo que debe enfrentarse con el modelo dominante para tomar su lugar. Como comprenderá el lector atento, nosotros defendemos una tercera posición, un tercer punto de vista, el de la nueva radicalidad, retomando aquí la base de nuestra hipótesis sobre gestión y política, aplicándolo a lo económico. Se trata de desarrollar proyectos alternativos de una forma que no implique ni aislarlos detrás de una frontera impermeable, ni como el principio de lo que debería ser un modelo global de nuevo tipo.

38


MUERDE AUTONOMIA

el florecimiento de lo múltiple, de proyectos basados en las diferentes realidades, al lado y en conflicto o complementariedad con la centralidad capitalista, con la centralidad de la economía. Por supuesto que la multiplicidad es de por sí anticapitalista, pero es importante ver que su anticapitalismo no es el fruto de un programa, de un modelo de cómo el mundo deberá ser, sino un corolario secundario, una exigencia que deriva de nuestras prácticas. El enfrentamiento es sin duda, en un momento dado, necesario, pero no es -una vez más- lo que nos da nuestra línea, nuestro sentido. Si la lucha de clases existe, esta lucha es corolario secundario, fruto del desarrollo concreto de lo nuevo. Marx no decía otra cosa. En efecto, una de las características fundamentales del capitalismo es la construcción de esta imagen unidimensional que se llama «el mundo», frente al cual, en la época revolucionaria clásica, se le oponían otros modelos de mundo como si la representación fuera definitivamente la cosa. La emergencia de una multiplicidad de singularidades es, a la vez, la emergencia de un carácter profundamente no capitalista y, por consecuencia, anticapitalista. Lo múltiple real contra la representación centralizadora. Estas emergencias no son fruto de sujetos extra situacionales, de programas, son proyectos singulares que oponen el real de la vida a la virtualidad espectacular. Desde este punto de vista su carga subversiva es enorme ya que rompe con los modos clásicos de contestación que proponían a los ciudadanos espectadores: un modelo en lugar de otro. Aquí no se trata de qué espectáculo -qué modelo- se elige, sino de prácticas que rompen con la tristeza de la espera y la disciplina. Las meta-economías no sólo no son débiles porque serían regionales, sino que su fuerza consiste justamente en el hecho de ser, no regionales, sino singulares, pues justamente en su singularidad se encuentra a la vez su universalidad. Universalidad concreta opuesta a la universalidad abstracta del espectáculo centralizado. De esta manera, hoy en día, las pistas e hipótesis alternativas no deben negar lo

macro-económico, solamente deben poder evitar la trampa mortal de pensar en el lugar del vacío, es decir, intentar pensar ahí donde es imposible todo pensamiento consistente. Por otra parte, sabemos que las grandes rupturas sucesivas que hacen la historia son rupturas que, dentro de la concepción epistemológica, pueden ser pensadas como catastróficas; y aquí catástrofe es, en el sentido que le da R. Thom, esos cambios, esas rupturas de equilibrio y de continuidad en un sistema que no pueden ser reparables más que el a posteriori. Por supuesto que existe, en el desarrollo de nuevas formas emergentes de sociabilidad y de justicia, un efecto acumulativo que finalmente rompe el equilibrio dominante, es decir, cambia la hegemonía; sólo que es imposible militar por la ruptura, no existen atajos hacia el cambio. Las grandes rupturas históricas, los grandes cambios profundos de hegemonía, no son así programables. La insurrección, el evento histórico, se da siempre como puro exceso, como encuentro, y no se puede decidir ir tras él puesto que de esta manera nos condenaríamos a la impotencia. Paradójicamente, no desarrollar prácticas alternativas, no desarrollar zonas de no capitalismo, para ocuparnos seriamente de la ruptura, sería quizás la mejor manera de postergar o anular la ruptura. Fragmento de «Fundamentos para una metaeconomía». En Colectivo Situaciones, Contrapoder. Una introducción. Buenos Aires, Ediciones de mano en mano, 2001.

1 de enero de 1994

.de/ Federación Libertaria Argentina - FLA Cuando uno se detiene a recorrer los avatares de la noción de autonomía, llega un punto en que todo vacila y cunde la perplejidad... justo entonces, al fondo de la genealogía, encontramos a la de siempre: la ironía histórica. Porque cada vez estamos más convencidos de que la historia no se repite ni como tragedia ni como farsa, se repite en su

39


MUERDE AUTONOMIA

ironía. Es así que, por ejemplo, vemos al concepto cúlmine del liberalismo kantiano, convertirse en santo y seña de numerosos movimientos sociales (habría que hablar más bien, de movimientos críticos pues, pensada la sociedad como totalidad de grupos: ¿qué movimiento no es social?). Evidentemente, entre ambos momentos corren ríos de historia, de tinta y de sangre. Hagamos un vuelo de pájaro a nivel del concepto. Lo inventa Kant y funciona así: ser autónomo es ser capaz de darse a sí mismo la propia ley racional. La autonomía se conquista contra sí -disciplinando las inclinaciones de la carne y aplacando los apasionamientos con lo sensible- y contra los otros -manteniéndose al margen de las habladurías, preservando la independencia frente a las presiones externas. En suma, para que la acción sea autónoma debe ser racional y movilizar una voluntad. Si se deja llevar por los sentidos y la intensidad de las cosas demasiado concretas, si reproduce lo que no comprende y se deja atrapar en las habladurías; entonces, se pierde a sí misma, no regula su voluntad, se vuelve heterónoma. Luego viene como una ráfaga Nietzsche: no es cierto que la razón pueda controlar los instintos -las fuerzas que el cuerpo sintetiza y expresa-, muy por el contrario la razón misma es síntoma de una fuerza y es todo lo que se quiera menos desinteresada. En este mundo las voluntades no son autónomas; son producto de relaciones entre fuerzas. Freud no irá más lejos cuando señala la presencia del inconsciente por detrás de la conciencia. Marx sí irá más lejos: ni autónomo ni individual, el hombre está desde el vamos inmerso en relaciones de producción (materiales y culturales) determinadas por el momento histórico. Relaciones que no elige y que no puede regular a voluntad. Basta de «robinsonadas» autonomistas: somos el producto de condiciones sociales precisas y, más profundamente, dependemos de los otros. Contra Kant, Max Scheler hace notar algo importante: la autonomía está en la posibilidad de valorar y diagnosticar desde un punto de vista, pero estando el sujeto inmerso en una comunidad de valores, siempre habrá un resto de heteronomía (movimientos de valoración colectiva). Y más adelante vendrán

aquellos que hablan del lenguaje (¿autonomía en el lenguaje? ¡Nada que ver! Somos hablados por el lenguaje); del incesto, de la estructura (¿autónomo en la estructura? Ah, sí... eso se llama «función») y todo se complica. Al menos a nivel individual, hablar de autonomía se vuelve problemático. Pasemos a los hechos. Lo primero que es necesario aclarar es que el discurso sobre la autonomía a nivel político nunca estuvo ausente; invade de derecho todo el ordenamiento jurídico liberal que rige las constituciones occidentales. Pero, evidentemente, para comprender la aparición contemporánea de la idea de autonomía y, más aún, el hecho de que grupos y movimientos sociales se perciban y definan a sí mismos como «autónomos» es necesario ver cómo reaparece en la historia plebeya y a qué responde. Parece indudable relacionar la rehabilitación de la «autonomía» en el campo de los movimientos populares críticos, con el desencanto que suscitó el marxismo soviético a mediados del siglo XX. A partir de aquí, varias hipótesis: a) Se encuentra en la autonomía la ultima estación de una historia que comienza con el anarco-sindicalismo, sigue con el consejismo obrero y se consagra -en la Italia del ‘70como autonomía proletaria. Desde esta perspectiva, se defiende la autonomía de los trabajadores (y sus intereses) con respecto a los partidos políticos, el Estado y -fundamentalmente- el sindicalismo oficial. b) Se encuentra en la autonomía la reacción a la forma de organización jerárquica de los partidos políticos, sus escalafones, sus obediencias, sus demandas morales, sus disciplinas. Desde esta perspectiva, se superpone autonomía con auto-organización y autodeterminación, y se llega a ver, en la forma asamblearia (síntesis de la interdependencia), un claro ejemplo de autonomía grupal. c) Siguiendo la misma línea, se encuentra en la autonomía una refutación de la idea sartreana de «compromiso». Esta demanda moral de tomar posición frente a las contradicciones abiertas en la sociedad es criticada porque induciría a una adhesión positiva (y abstracta) a proyectos políticos demasiado generales o difusos. Desde esta perspectiva, la autonomía rechaza de plano la división

40


MUERDE AUTONOMIA

dicotómica de lo político y su consuelo del mal menor. d) Se encuentra en la autonomía un medio de sustraerse a cualquier ideología y a los debates ideológicos mismos. Se imagina así una especie de autonomía post-ideológica que, en el mejor de los casos, sería un terreno para operar un diálogo crítico entre el marxismo y las corrientes libertarias. Y, en el peor de los casos, conduciría a algo así como un nihilismo relativista (es decir, una desvalorización generalizada, un desinterés paralítico). e) Se encuentra en la autonomía el propio proceso del desarrollo científico, como distinción de esferas de estudio inconmensurables entre sí. f, g, h) Etcétera. En suma, a nivel social es posible hablar de cierta autonomía relativa pero para ello siempre es importante tomar en cuenta las condiciones concretas (¿autonomía con respecto a qué, a quién, en dónde, cómo?) En suma, nosotros no tenemos una posición clara al respecto. Quizá la polisemia nos asusta, quizá sus usos nos confunden, quizá no nos guste mucho el término. Lo cierto es que el concepto de autonomía presenta problemas si se lo aborda desde la generalidad. Quizá haya sido Hakim Bey quien mejor resuelve el problema cuando habla de una «zona temporalmente autónoma». Por nuestra parte, siempre preferimos la idea de «grupos de afinidad». En ellos no sólo vemos el espacio de una auto-organización, sino una dinámica inter-dependiente de acción en la cual se ponen en juego colectivamente los valores, las ideologías, las prácticas, los afectos y el compromiso. Ciertamente, estamos en una sociedad de grupos. El movimiento social es la definición genérica que encontramos para agrupar una heterogeneidad que manifiesta cierta crítica a la sociedad existente. El problema para nosotros siempre fue ético y político: sólo los grupos pueden engendrar valoraciones y prácticas colectivas, sólo lo pueden hacer si -en su acción- entretejen relaciones de fraternidad y de apoyo mutuo. Conclusión: el capitalismo no es una cosa, es un conjunto de relaciones que nos atraviesan de cabo a rabo y que define la posición de los grupos entre sí. Para revertir esa ética,

ese modo de relación (utilitario, competitivo, jerárquico, abstracto, estúpido), parece necesario construir valoraciones colectivas que den forma a prácticas superadoras. Para revertir esa política (la jerarquización de los grupos), parece necesario articular relaciones inter-grupales con aquellos que, por su posición de dominados, nos son afines. En cierto sentido, vemos que este doble movimiento ético y político está presente en los grupos que se autodenominan autónomos. Es así que, con algunos de ellos, hemos desarrollado proyectos comunes y hemos visto crecer nuestra afinidad en la práctica misma. Lo cual nos vitaliza y nos alegra. Esta participación, sin ir más lejos, da cuenta de ello. Por nuestra parte, solo quisimos aquí plantear algunos de los problemas que giran en torno a la idea de autonomía.

41


liberTad de Leonor Silvestri, 2009

autonomía absoluta del sujeto, y el derecho de lxs menores de edad (de 18 para abajo, todxs iguales) a ejercer el libre comercio sexual sobre sus cuerpos, con adultos, a partir de una interpretación confusa y bastante peligrosa de El Banquete de Platón y de la institución conocida en la Atenas del siglo V como pederastia. Libertad parecería ser trabajo sexual, trabajo infantil y tráfico, donde dos personas son colocadas en una relación isométrica ejerciendo libremente, de nuevo, una transacción económica, de nuevo, también. Él parece no entender que a falta de libertad, el poder se convierte en dominación y el sujeto en objeto, y que, en definitiva, las luchas por liberación (la sexual, por ejemplo) pueden ser una condición necesaria, pero, en todo caso, no son condición suficiente porque abren un campo para nuevas relaciones de poder, donde la libertad del cuerpo y la autonomía del sujeto se convierten en la coartada de las posiciones más conservadores y retrógradas que sostienen que esas decisiones, por lo general desesperadas y más destructivas forzadas por la supervivencia, se realizan en plena libertad de elección. Esa conversación a la vera del lago me recuerda también a Libertad, el más chiquito de tamaño y más fuerte de temperamento de todos los personajes de la tira Mafalda de Quino, con la que algunxs de nosotrxs crecimos veranos infinitos y calientes, en el club leyendo; una infancia donde imprimimos la cicatriz visible y permanente de nuestra ceja izquierda contra el filo de piedra y a la cual, por muy bellas que hoy puedan ser invocadas las historias de cómo tenemos las rodillas fregadas como baseball de lustradores, no queremos volver. Así, entendimos quizás la mitad de lo que leíamos y pedimos

«SIENTO LA MISMA NÁUSEA QUE EL TIGRE FRENTE AL ARO Y SIN EMBARGO SALTO E INGENUAMENTE CREO QUE ES A MÍ A QUIEN APLAUDEN.»

FELIPE GRANADOS A mis cumpas, afines y amigxs, en todo el mundo, ustedes saben quiénes somos. Tegucigalpa, 2009.

En San Pedro La Laguna, Guatemala, existe un hostal que mira al monumental bloque de agua volcánica, honda, y habitada por espíritus que ahogan en su centro de gravedad a quienes se descuidan. Ese lugar, donde ahora disfruto una cerveza bien helada contra el calor centraleño, se llama Freedom, en inglés Libertad. Freedom ofrece agua caliente en todas sus habitaciones que pueden ser compartidas o individuales, comida internacional, típica y vegetariana, water-sports como kayak y ski, happy hour, fiestas con DJ residente, ambiente cool -el mejor de la región-, servicio de habitación las 24 hs. y lavandería, fogones, vista al lago y a los volcanes con guías expertos, artesanías y tejidos guatemaltecos, TV por cable, masajes, piedras energéticas, aroma terapia, excursiones, yoga, meditación, etcétera, etcétera. En el mundo del turismo ecológico, esto es la libertad, un lugar que, como dice Loquero, queda lejos de casa, y que, en la confusión entre viajeros y vacacionistas, ofrece un chingo de opciones, el derecho a libremente consumir. En el lounge de ensueño de Freedom, lleno de gringos rubios de pieles al rojo vivo, tensas pero hidratadas con cremas reconstitutivas y botellas de agua mineral, un poeta exiliado y bien pensante afirma la libertad y

42


MUERDE LIBERTAD

explicaciones sobre las otras cosas, y aprendimos desde bien temprano política. La diminuta e indignada Libertad, la más intransigente, recalcitrante, agresiva y malhumorada de todos los personajes, pero también muchas veces la más acertada y aguda en todas las reflexiones. Prendo una vela, insurrecta y solitaria, y apuro un poco de guaro ardiente y un purito para pedirle a uno de los pocos santos que venero que me libre de la tentación de creer en la libertad como una coartada individual para engañar a lxs demás, o como una esencia oculta dentro mío, innata a mi alma que pugna por salir a la luz, una libertad abstracta y metafísica, que a la sazón me causa nauseas; le ruego, en cambio, que me permita acceder a un «arte de vivir contra la dominación» para que mi libertad trascienda a través de la de lxs demás, y se múltiple con la de lxs otrxs, por medio de prácticas éticas, críticas, experimentales y de resistencia forjada en el mero mero centro de las relaciones específicas de la dominación y de un poder creativo, que sólo existe en tanto soy libre… prácticas de libertad, le pido, hic et nunc, ahora mismo, en este preciso momento, una praxis vital, sin declamación; porque hace ya tiempo que no quiero tan sólo vivir libremente aquello que tiende a brotar espontáneamente de mi, ni siento acaso que mi «naturaleza» esté aprisionada. Y junto con las luces opalinas y cálidas feng shui del bar lounge de Freedom y quizás la posibilidad de que me inviten a un evento poético internacional, abandono ese gran mito humanista, decimonónico, y demodé de la esencia humana que cree y busca una sustancia. Lo abandono en pos de una forma, histórica, pero también espontánea e individual, que se sitúa en la interacción con lxs demás y no sin ellxs; para constituir, y construir, una ética (libertaria, amatoria, sexual, selectiva, electiva, corporal, expresiva…) que abre un abanico de posibilidades y de relaciones de toda clase susceptibles de modificación. Prácticas de libertad que den forma a mi subjetividad, a la par de mis afines, para anarquizar jerarquías corporales, privilegios, afectos, normalidades. En San Pedro La Laguna el sol se pone, y la temperatura baja. Me cierro el abrigo hasta

el cuello, y escondo la boca tras la cafiá. Emprendo el camino, empinado, cuesta arriba, hasta la casa de mi amigo Tz’utuhil. Tal vez todavía muchxs quieran creer en la libertad ideal, abstracta y metafísica como la tierra prometida hacia la cual peregrinar, una libertad, digo, irreal y fantástica, que como cristales soñadores, tan sólo imaginarla la hará emerger desde la poza absoluta del nuestro interior a descubrir. Pero, no. Unas palabras de aliento me acompañan mientras me alejo de lxs turistas, las buenas intenciones, y lxs poetas: «La libertad es la condición ontológica de la ética. Pero la ética es la forma refleja que toma la libertad». Siento la mirada de los volcanes, oscuros y severos, sobre mi. El vendaval comienza a chillar.

Libertad de Rep

43


MUERDE LIBERTAD

Libertad, El Fantasma de Heredia Postal y afiche para Feria del Libro Infantil, provincia de Tucumán, 1999

Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional - CORREPI.

derecho en forma ininterrumpida, y que por ende, sus habitantes «somos libres». Pero aun sin entrar a analizar nuestra condición de país semicolonial dependiente, y por ende, con poca o ninguna «libertad» en el sentido nacional- sólo quienes defienden los intereses de la clase opresora pueden afirmar que gozamos de otra libertad que la de, a veces, poder elegir quién nos explota. La conservación y defensa irrestricta de los sucesivos gobiernos argentinos de las facultades policiales para detener personas arbitrariamente es uno de los datos concretos de que, mientras se declama la idea de libertad en abstracto, en la práctica cotidiana el aparato represivo del Estado, encargado de implementar el control social, la limita y violenta, descargándose de manera predilecta sobre los sectores más vulnerables de la sociedad, que son los que deben ser disciplinados. El gatillo fácil y la tortura, caras extremas de la política represiva «preventiva» que todo Estado burgués necesita implementar, así como la persecución y criminalización a militantes y organi-

2006 Los diccionarios suelen definir la libertad individual como la capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen; y las libertades cívicas como la capacidad de realizar diferentes actos sin que el Estado penalice la actividad. A su vez, se define al Estado de derecho como el que garantiza y defiende la libertad individual y las libertades cívicas como base de su ordenamiento legal. Lo que no dicen los diccionarios, y tratan de ocultar los gobernantes de los Estados modernos, es que mientras declaman la libertad como concepto fundacional, su verdadera función es garantizar la reproducción del sistema capitalista, que se basa en la opresión de unos pocos poderosos sobre muchos desposeídos, que, de la libertad, sólo tienen bonitas definiciones teóricas. Pocos se atreverían hoy a afirmar que en la Argentina no rige, desde 1983, el Estado de

44


MUERDE LIBERTAD

Nuestra Libertad no es bajo fianza ni vigilada ni provisional ni condicional. Nuestra Libertad tiene su historia. Se enfrentó a los opresores, levantó banderas, fue prisionera, tomó las armas y combatió, escribió poemas y arengas, tuvo hijos, lloró, abrazó. Nuestra Libertad también es incansable. Entre el año 2000 y 2008 se presentaron ante la justicia 11.000 denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte del personal penitenciario bonaerense.

zaciones por razones políticas, que constituyen la otra vertiente permanente de la represión estatal, son la verdadera medida de la «libertad» que puede garantizar el sistema capitalista.

Libertad de >> Miguel Ángel Bustos «Un niño y un cuchillo, enamorados carne y hierro, buscan en el alma la selva que los salve. Aromas y llantos boca de hielo sobre cicatriz de pureza. Irá a devorar temblores irá la tierra alzando mares. Sueño del niño que muere en su Casa de Silencio en el cielo del espanto, hierba de tristeza amor de nadie.»

Datos provistos por la Comisión Provincial por la Memoria y el Comité contra la tortura

Nuestra Libertad no se puede quedar callada, y cuando habla busca la rima con la verdad, con la justicia, con la esperanza. Nuestra Libertad se rebela y grita. Grita la historia de los fugitivos, de los invadidos, de los desplazados, rescata los olvidos, los crímenes, los despojos y los engaños que sufrieron, honra a sus mártires y a sus héroes. A nuestra Libertad le gusta hacer memoria. Le lleva la contra a la historia del poder contada por los poderosos, a la historia de los crímenes cometidos con una mano y juzgados por la otra.

«Casa de Silencio» publicado en Fragmentos fantásticos. 1965

Libertad de Hijos por la Identidad por la Justicia contra el Olvido y el Silencio - H.I.J.O.S Capital. 2006 «Del latín Libertas. Facultad de las personas para obrar o no obrar, o para elegir el modo de hacerlo.»

«A los jóvenes los pierde la libertad.»

Definición ofrecida por la mayoría de los diccionarios

Uno de los ejemplos del uso correcto del término «libertad» ofrecido por el Diccionario de la Real Academia Española

Nuestra Libertad es terca y no quiere separarse de la justicia. Si no se la ejerce todos los días se marchita. Nuestra Libertad no es un privilegio ni un premio. Hubo que conquistarla y siempre habrá que luchar para protegerla. Somos libres para todo, menos para bajar los brazos. Porque nuestra Libertad tiene enemigos poderosos. Nuestra Libertad no es la libertad de los opresores y de los genocidas. Nuestra Libertad se avergüenza si ellos están sueltos.

Nuestra Libertad a veces es muy concreta. Los jóvenes apropiados por la maquinaria de la última dictadura sólo podrán recuperar su libertad por medio de la verdad. Hasta que no conozcan su pasado serán prisioneros de la mentira que les tendieron sus apropiadores. Nuestra Libertad no olvida, no perdona y no reconcilia. Lucha.

«Contravención desenfrenada de las leyes y las buenas costumbres.»

30.000

Una de las acepciones que brinda el diccionario de la Real Academia Española

Libertad de Charly García *

Nuestra Libertad no es la del mercado, donde somos libres para morirnos de hambre o de represión, donde se puede elegir entre todas las formas del sufrimiento.

En noviembre de 2000, Charly García pasó por La Tribu y dejó estas letras. * ver página siguiente.

45


MUERDE LIBERTAD0

46


MUERDE LIBERTAD

47


MUERDE LIBERTAD

48


MUERDE LIBERTAD

49


izquierda izquierda de jacoby, roberto. 2006

de los que abandonan el campo de batalla pero también del que entrega su culo (ese portal de la propiedad privada última que es el propio cuerpo) para ser penetrado. La vanguardia impera por sobre la masa central de una formación, sea política o militar, del mismo modo como el audaz prevalece sobre el cobarde o el activo sobre el sodomizado. Vemos que también en este eje se produce una cadena de equivalencias que recorre la descripción espacial (de por sí neutra) desde el campo de la estrategia y la ideología hasta los territorios de la sexualidad. Por último, es sabido que la figuración de las posiciones políticas en un eje izquierdaderecha surge a partir de una arbitraria ubicación de los bandos en las asambleas de la Revolución Francesa. Podrá imaginarse que si la distribución de los diputados franceses hubiera sido otra también habría cambiado la configuración política contemporánea. Sin embargo, esos dos flancos del lenguaje arrastran desde antiguo hacia otras ecuaciones donde lo negativo está siempre del lado del corazón. Lo siniestro se encuentra, tanto como lo inferior del lado maligno. El zurdo es de por sí defectuoso, en cambio, el diestro representa la habilidad y lo correcto. En inglés right se opone no solamente a left (izquierda) sino también a wrong (equivocado). También en alemán recht es derecha pero también derecho (se mantiene una familiaridad entre lo jurídico y la rectitud geométrica y moral, lo mismo que sucede en el castellano) mientras que link es izquierda y también algo torcido. En jerga del Río de la Plata hacer algo «por izquierda» es eludir una norma. Es curioso comprobar que la noción de izquierda se pueda proyectar sobre el eje adelante-atrás ocupando el espacio de la

Arriba-abajo, adelante-atrás, izquierda-derecha: una topografía social y política que merece ser explorada. Se encuentra naturalizada -y por lo mismo- oculta en estos binarismos o ejes virtuales codificados en el lenguaje, en las conceptualizaciones, en la imaginación. De tal modo, la sociedad es representada como una pirámide donde los ricos están en la cúspide y los pobres en la base. O como una persona donde los dominantes se figuran con la cabeza y los dominados con el cuerpo. Lo alto y lo bajo, lo divino y lo infernal. En cierta sociología vulgarizada por Sebreli se habla de clase alta y clase baja y se suele prometer también el ascenso social. Se trata de una suerte de ecuación, de un conjunto de equivalencias por las que el sentido hace deslizarse a los sectores oprimidos hacia abajo. Inclusive en la jerga marxista se habla de clases subalternas: la autoridad, la jerarquía siempre aparece localizada en la parte de arriba: el «superior» y el «subordinado». Las metáforas espaciales del poder trazan claramente una línea vertical. En el otro eje está implícita una temporalidad y un sistema de valores que tampoco excluyen el régimen jerárquico. Adelante es también un futuro, un época o un espacio mejor: ser de avanzada o ser vanguardia significa caminar primero que los otros, superar. El progresista o de avanzada se enfrenta el reaccionario o retrógrado, atrasado. Esta oposición refracta sobre muchos aspectos: ir al frente significa «coraje» y también «masculinidad». De los machos se suele decir que «van al frente». En el lenguaje popular actual se usa también la expresión paradelantear como expresión de éxito. La parte de atrás, por el contrario, es siempre vergonzante. Mostrar la espalda es el rasgo

50


MUERDE IZQUIERDA

«avanzada» y también sobre el eje vertical, identificándose con «los de abajo», identidad que dista mucho de ser recíproca. Otra reflexión puede hacerse sobre la espontánea tendencia central dentro de este sistema de oposiciones. Indagada en encuestas es prácticamente universal la autodefinición como clase media. Es muy raro que alguien se reconozca de clase baja o de clase alta: todos somos clase media. Algo similar ocurre con las autodefiniciones políticas: mayoritariamente los partidos políticos y también la población intentan colocarse en el centro y pocos son los que gustan verse encasillados en la derecha o la izquierda cuando se trata de obtener o dar los votos. Por último, sería muy fácil hablar mal de la izquierda en el mundo y más aun sobre la de Argentina: ¿para qué hacer leña del árbol caído? Un alto funcionario de los servicios de inteligencia soviéticos opinó alguna vez sobre ella: «Todo un récord -dijo sobre los comunistas locales y era 1982 u 1983-, 60 años sin dejar su huella en la historia». Probablemente tenía razón pero a la luz de la otra historia donde sí la izquierda deja huellas (en la Unión Soviética, China, Corea o Camboya) éstas se parecen mucho a las de Atila: allá ya no crece el pasto. Y qué decir de la izquierda parlamentaria europea, cómplice de los colonialismos y ahora encargada de administrar las catástrofes del capitalismo. Es un misterio por qué seguimos pensándonos y sintiéndonos de izquierda. Si esta identidad se sostiene es quizás debido a ese álgebra de la imaginación socio-espacial que en la realidad se verifica muy pocas veces: izquierda = abajo = adelante. Nos sentimos de izquierda -diríamos- para poder fantasear que alguna vez sucederá una representación política de todas las opresiones y desdichas que aplastan el ser hacia lo hondo y las transformará en un tiempo que todavía no existe.

de ideas o un proyecto. Cuando surgieron las etiquetas izquierda/derecha, en la Francia del siglo XIX, servían para señalar el posicionamiento político respecto de lo que se imaginaba que era el progreso social. Se creía que el mundo marchaba hacia la república y la democracia; hacia la expansión de derechos sociales y mayor igualdad entre los hombres (incluso el socialismo); hacia el laicismo o el ateísmo, etcétera. Como parte de esa imaginación, tuvo sentido en el siglo XIX y parte del XX delimitar una izquierda y una derecha. La izquierda agrupaba a quienes estaban orientados a favor de este cambio y la derecha a los conservadores. Izquierda se identificaba así con «cambio» y derecha con «conservación», estas actitudes llegaron a ser más importantes que los contenidos mismos de cada posición. (Por ejemplo, en Rusia de los ‘90 del siglo XX, ser de izquierda era estar a favor de un cambio rápido hacia la democracia liberal y el mercado, y ser de derecha era defender el orden comunista, es decir, ser conservador). Pero hacia los ‘90 esa imaginación histórica «progresista» perdió credibilidad en todo el mundo: la mayoría de la gente dejó de creer que la historia siga un camino determinado, o que la sociedad esté avanzando en un sentido de cambio. Por entonces algunos, como Norberto Bobbio, intentaron rescatar la validez de la oposición izquierda/derecha, pero redefiniéndola. La diferencia fundamental entre ambas posiciones sería la actitud que cada una muestra frente a la idea de igualdad: los de izquierda dan mayor importancia, en sus iniciativas políticas, a las formas de atenuar y reducir los factores de desigualdad; al contrario, los de derecha privilegian la libertad de mercado irrestricta y la iniciativa individual. La propuesta de Bobbio elimina la dimensión del «cambio social progresista» de la definición de izquierda. Así, ser de izquierda ya no es estar en sintonía con el curso de la historia, sino meramente una actitud respecto de lo político, y a qué aspectos prestar más atención. Como en los sistemas bipartidistas de todo el mundo, derecha/izquierda son hoy opciones que tienen que ver con liberar más o menos el mercado, pagar menos o más impuestos, ofrecer menos o más subsidios, etcétera.

izquierda de Adamovsky, Ezequiel. 2006 La identidad de izquierda está en crisis: hoy ya no ayuda a delimitar claramente un grupo

51


MUERDE IZQUIERDA

En este sentido el apelativo «de izquierda» ha perdido hoy gran parte de su validez. Tiene poco sentido ubicar, digamos, a los trotskistas en la extrema izquierda y a los socialistas en la izquierda moderada, al kirchnerismo en la «centroizquierda», como si formaran parte del mismo universo político, y como si sólo los distinguiera la velocidad con la que quieren avanzar hacia el futuro. Por otro lado, hay otro factor que contribuye hoy a erosionar la identidad de izquierda: el surgimiento de ideas, grupos y movimientos anticapitalistas, radicalmente a favor de la igualdad, pero que son profundamente diferentes a los partidos radicales de la izquierda anticapitalista que existieron hasta ahora. Algunos, entre los que me cuento, creemos que está surgiendo una nueva familia de movimientos anticapitalistas que se oponen al vanguardismo, el autoritarismo, el centralismo, la mentalidad guerrera y a la confianza exclusiva en la clase obrera que caracterizan a la izquierda tradicional. Con estas diferencias tan profundas también entra en crisis la identidad de izquierda. ¿Es el nuevo anticapitalismo realmente parte de un mismo movimiento político, junto con partidos jerárquicos, intolerantes, que generan subjetividades que dificultan la cooperación y el respeto de la multiplicidad? Seguramente cuando salgamos de esta crisis de identidad habremos abandonado la etiqueta «de izquierda», o por lo menos la habremos reformulado en sus usos. Como quiera que sea, ¿qué es ser de izquierda (o anticapitalista) hoy? Creo que lo primero que debería definirnos -y que ha estado hasta hoy bien ausente- es una ética radical de la igualdad y del cuidado del otro (del otro concreto, es decir, la personita que tengo al lado); una ética de la cooperación entre iguales. La izquierda tradicional aplastó y aplasta al hombre de carne y hueso, al hombre realmente existente, en nombre del «hombre nuevo», en nombre de la idea, o de la organización. El desafío es hoy comenzar al revés: aplastando al «hombre nuevo» -ese ideal trascendente, ese mandato ideológicopara poder construir el mundo nuevo de nosotros, en el que las reglas las pongamos entre todos escuchándonos, cooperando,

negociando diferencias para articular un trabajo conjunto. Es a partir de esa ética y esos valores de cooperación y de reconocimiento del otro que tiene sentido construir una nueva identidad «de izquierda», «anticapitalista» o como quiera que la llamemos. Establecido ese piso, seguirán los debates que ya comenzaron: ¿hasta dónde la horizontalidad o la autonomía? ¿Organizaciones centralizadas? ¿Redes? ¿Obreros o multitudes? ¿Imperios o imperialismos? Todo eso continuará siendo discutible.

izquierda de Juan Carlos Romero Creative Commons / Atribución - Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

# F F 0 000

52


MUERDE IZQUIERDA

izquierda de Luis Mattini, 2006

de izquierda, sólo se puede estar de izquierda, por así decirlo. No se es de izquierda, se hacen actos de izquierda. Ergo, hay personas que no se reivindican de izquierda y suelen hacer actos de izquierda (Pérez Esquivel). Y hay movimientos que no se reivindican de izquierda pero sus actos son de izquierda (la población de Gualeguaychú o Esquel). Y hay personas que dicen ser de izquierda y sus actos no lo son y, por supuesto, hay partidos que se dicen de izquierda y es frecuente que sus actos no lo sean. Por lo tanto izquierda vale solo como acto. Esta propuesta en relación a la utilización de esa palabra, está inspirada en Marx cuando afirma que los hombres no son lo que dicen ser, sino lo que hacen.

«NO HAY IZQUIERDA, HAY ACTOS DE IZQUIERDA.» MIGUEL BENASAYAG

Izquierda, derecha; diestro, siniestro. Palabras que tienen diversos significados. Por suerte el castellano adoptó del vascuence la palabra «izquierda» que nos evita la mala prensa que tiene su sinónimo de origen latino «siniestra». Pero, más allá de la etimología, las palabras en primera instancia son un código arbitrario moldeado por la historia y la práctica social. Así, suelen canonizarse o degradarse. «Libro», «ciencia», por ejemplo, fueron canonizadas por el iluminismo de la modernidad a punto tal que ni siquiera Mi lucha, Mengele o los textos de Pigna, lograron bajarlas del pedestal, ni hablar de palabras como «maestro» o «médico». Con la palabra «izquierda» que, en sentido político significaba (en pretérito imperfecto, hablo del pasado) «radical», «revolucionario», opuesto a lo conservador, es tal la denigración llevada a cabo a lo largo del siglo XX que debemos optar por, o bien eliminarla o bien desinfectarla, si es que se puede. Estoy convencido de que sólo podría depurarse si desaparecieran las prácticas que la corrompieron. Sin embargo, como esas prácticas no han desaparecido sino que se han agravado es ilusorio pretender depurarla. Para colmo también se degradaron los adjetivos que se usaron para mantenerla pura. Izquierda revolucionaria, intransigente, radical, integral, inclaudicable, atea, etcétera. Ahora bien, la palabra «izquierda» tiene también una historia honrosa y en homenaje a esa historia, de la que me siento parte, no me resigno a perderla. Por suerte el castellano tiene esa flexibilidad y precisión en los verbos que nos dan la posibilidad de usarla con desinfectante corrección. Y, tomando el aporte de mi amigo Miguel, lo propongo así: en relación al verbo ser, no existe la izquierda. Ser de izquierda no sólo no significa nada, sino que ha sido tan corrompido por la práctica que necesitamos uno o varios adjetivos para poder entendernos. Dicho en términos filosóficos, no hay esencia, ni existencia, sino potencia. No se es

izquierda de Juano Villafañe, 2007 La caída del muro de Berlín y del «socialismo real» no han hecho desaparecer el imperialismo, ni la esencia del capitalismo, ni la búsqueda de un nuevo socialismo, ni la necesidad de transformaciones revolucionarias de nuestra sociedad. Pero debemos aceptar que el mundo que se pensó desde la izquierda asociada al ex bloque soviético fracasó como alternativa progresista moderna frente a la modernización capitalista. Esto no implica olvidar la Revolución de octubre ni los logros del socialismo. Existe el debate político, ideológico, social o económico acerca de nuestra época. Pero es la cuestión cultural la que engloba todos los debates. Es allí donde la izquierda se desenvolvió durante el siglo XX, donde sumó grandes conquistas revolucionarias frente al capitalismo y también grandes derrotas. El debate de época que se instaló en nuestro país fundamentalmente en los años ‘90 entre Modernidad y Posmodernidad abrió una serie de interpretaciones, de análisis y de estudios que pueden ayudarnos a redefinir la palabra «izquierda» sin renunciar a las conquistas de las vanguardias, sin renunciar a lo revolucionario, sin renunciar a lo moderno. El término «izquierda» debe redefinirse con los nuevos aportes que realice la crítica de

53


MUERDE IZQUIERDA

izquierda dentro del campo de la política y la cultura. Quizás estemos presenciando un debate que finaliza o el inicio de un nuevo debate en el margen final de una crisis. Podemos también preguntarnos: ¿Estamos sufriendo la crisis final del capitalismo o una crisis de reconversión del capitalismo? ¿O estamos viviendo un proceso donde se suman las crisis terminales, las crisis de reconversión, las crisis de alternativas y a todo esto se agregan las nuevas propuestas socialistas para el siglo XXI? El debate Modernidad/Posmodernidad como debate cultural en la crisis de una época nos exige discutir también alternativas. Aceptemos que la Modernidad encierra en sí misma distintos modelos de sociedad, el capitalismo y el socialismo son parte de la Modernidad. La revolución también es parte constitutiva de la Modernidad. Nuestra Modernidad periférica se debe en parte a la ausencia de una revolución. Nuestro capitalismo periférico, dependiente, transnacionalizado nos obliga a pensar un modelo social alternativo de acuerdo con nuestras particularidades nacionales. Dentro de estas particularidades nacionales la izquierda debe aportar con su propio nombre y con su propia historia a una elaboración de identidades. El debate Modernidad/Posmodernidad tuvo y tiene vaivenes y especulaciones: se hace necesario afrontar este debate dentro de la izquierda en todos los niveles. Cuando nos remitimos a discutir sobre la posibilidad de una cultura de la Posmodernidad en realidad nos estamos refiriendo a la profunda escisión que hoy conmueve a la cultura de la Modernidad y que parece exigir el cambio de todo un proyecto de civilización. La cultura de la Modernidad, desde la Revolución Industrial, ha conducido a crisis y catástrofes sociales de tal magnitud que actualmente es el propio modelo de civilización occidental el que parece estar en crisis. Las totalidades políticas del liberalismo, del socialismo -cada una y por diversos motivos- han sido fracturadas en sus propias totalidades -fracturas de totalidades y caídas de paradigmas que nos plantean nuevos desafíos-. Es evidente que la crisis de cada una de estas totalidades es distinta históricamente y corresponde a una

crisis que confronta distintos proyectos entre sí: capitalismo versus socialismo. Podríamos decir que no hay una cultura establecida de la Posmodernidad: vivimos en plena cultura de la Modernidad -en sus formas periféricas- pero paradojalmente ya no tenemos confianza ni creemos en esa cultura. Esto revela el significado a la vez de lo relativo del propio término Posmodernidad: lo posterior a algo que no se termina de conocer o que no termina de nacer. Podemos acordar con un axioma bastante difundido: ninguna época se llama post-época. La sociedad burguesa no se llama post-feudal, ni la sociedad socialista post-burguesa. Cuando comienza a concretarse el proyecto de una nueva época aparece también una designación positiva de ella. La izquierda dentro de este debate puede a la vez ofrecer nuevas alternativas que aporten a una nueva crítica de la cultura, a la redefinición de nombres y nuevas designaciones. La Posmodernidad no sería otra cosa que una «vuelta de tuerca» de lo más reaccionario de la propia Modernidad. Las totalidades políticas a las que aludimos -liberalismo, socialismo- derivan del racionalismo del siglo XVIII. Digamos que la crítica a las totalidades en crisis implica un replanteo en todos los niveles que nos pueda ofrecer la crítica de la cultura, de lo micro a lo macro, en las nuevas tensiones y en las nuevas particularidades. Podríamos acordar en un sentido gramsciano que son crisis de organicidad y no de coyuntura. Pero un replanteo radical no implica necesariamente apostar a una nueva totalidad de sentido opuesto a la dominante. Esto sería una simplificación de los contrarios. No se trata de un nuevo pensamiento único pero de izquierda. Se trata de una nueva construcción que no renuncia a las conquistas de las vanguardias del siglo XX, pero debe atender diferencias, igualdades, contrarios, desigualdades, desde el protagonismo democrático siempre de un sujeto moderno, complejo, de clase. La cultura de la Posmodernidad no es sino la crisis profunda del proyecto de la Modernidad. En este sentido la palabra «izquierda» tiene la posibilidad de resurgir desde nuevas rupturas epistemológicas. Dicho de otra forma: no hay una nueva palabra para definir a la «izquierda»,

54


MUERDE IZQUIERDA

hay un nuevo acontecimiento transformador, una nueva cultura política revolucionaria que incorpora al diccionario su resignificación de la palabra. Las características del debate Modernidad/ Posmodernidad dependen directamente de los contextos en que se realiza: sus particularidades son diferentes en Europa, Estados Unidos y América Latina. América Latina -que no ha concluido con su proyecto moderno, que tiene una modernidad inconclusa, o modernizaciones periféricas-, ¿qué discutiría en este debate? Podríamos decir que nosotros recibimos de la Posmodernidad instalada en los países centrales los deshechos industriales, la destrucción ecológica y la total precariedad industrial. Sin embargo, la Posmodernidad tiene en la periferia sus propios enclaves en la estructura y sus propias escenas y representaciones en la superestructura. Entre el centro del mundo y América Latina las particularidades de la Posmodernidad no existen como planos paralelos sino como planos contrapuestos y asimétricos. Dicho de otra forma: no hay sincronía posmoderna entre los continentes; son dos frecuencias distintas que no entran en resonancia. La globalización es cierto que ha impuesto simetrías pero también amplias asimetrías y resistencias. Ante nuestra propia Modernidad periférica, una Posmodernidad también periférica, con su propia frecuencia e instalaciones. Hay que reconocer también los derivados culturales que impuso el neoliberalismo particularmente en nuestro país con el «menemato»: un populismo posmoderno, una precariedad intelectual, ausencia de crítica, liviandad y cierta lumpenización de la política que ha olvidado al sujeto moderno, a la propia clase obrera como parte constitutiva fundamental de ese sujeto moderno trasformador. En la reconstitución de un nuevo bloque histórico nacional las clases subalternas juegan en la Argentina un rol fundamental. Lo latinoamericano se fue afirmando no sólo como diferencia en su asincronía y periferia, el surgimiento de una sociedad y una cultura joven, destinada a reemplazar a la ya «envejecida y agotada» cultura europea fue también un dinamizador de cambios culturales. La afirmación de una identidad tuvo

manifestaciones como el «arielismo» -el primer movimiento cultural latinoamericano antiimperialista durante las primeras décadas del siglo XX-. La identidad latinoamericana aparece hoy como otro de los elementos que la izquierda debe tener en cuenta. La palabra «izquierda» y sus nuevos sentidos también están asociados a los proyectos bolivarianos y sanmartinianos. Desde las primeras vanguardias y modernizaciones a comienzos del siglo XX hasta las segundas vanguardias y modernizaciones de los años ‘60, América Latina tuvo siempre sus rasgos particulares, su asincronía en relación con el centro y la búsqueda de su identidad en la periferia, movimientos modernos que siguen siendo un proyecto inconcluso. El término «izquierda» es para nosotros también una obra en construcción como Nuestra América es todavía un proyecto inconcluso. El debate Modernidad/Posmodernidad -si es que todavía le podemos dar carta de ciudadanía- debería conducirnos a replantear nuestras problemáticas desde nuestros propios contextos. La frase de José Martí adquiere en este sentido total relevancia y actualidad: «No hay batalla entre civilización y barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza». Para nosotros este debate tiene otras implicancias que no son las mismas que repercuten en el centro del mundo. Nuestra civilización no es la civilización europea y la barbarie la impone el capitalismo y el Imperio con sus guerras. Si es maniqueo el debate entre Modernidad y Posmodernidad, como alguna vez también lo fue el debate entre Civilización y Barbarie, sigue siendo hoy para la izquierda un gran desafío redefinir en todos los campos los alcances de nuestra Modernidad. En nuestra periferia la conclusión del proyecto moderno está asociada definitivamente a un proyecto revolucionario dentro del destino común latinoamericano. La revolución para la izquierda debería seguir siendo un problema moderno. Las nuevas asambleas latinoamericanas redefinirán en sus recintos nuevos parlamentos que superen las dicotomías que imponían las sociedades divididas en clases. Quizás en el futuro ya no existan representantes a la «derecha» de sus presidentes.

55


MUERDE IZQUIERDA

izquierda de Andrés Rivera

travestido sin mayores dificultades. La izquierda tampoco es una dirección hacia la cual dirigirse. No se va hacia la izquierda después de haber merodeado la derecha, ni enfilamos hacia el futuro para dejar atrás el pasado. Mucho menos puede decirse que izquierdistas sean quienes se oponen a la derecha, en un juego de espejos y simetría que los muestra tanto más cómplices entre sí (a diestros y siniestros) cuanto mayor es su vehemencia. Debe haber algo más que una cuestión de conciencias, identidades o programas. ¿Y si en lugar de indicarnos hacia dónde ir la izquierda fuera un punto de partida, una decisión anterior a todo pronunciamiento y más discreta que cualquier buena intencionalidad? Una decisión que constituye al sujeto mismo del actuar, una manera de percibir, una disposición a asumir el entorno, los otros y el conflicto como materiales de configuración del «sí mismo», determinando el horizonte de nuestros deseos, los términos de la felicidad y las inflexiones de justicia. Todo lo contrario sucede con la derecha, que empieza por su «yo» cierto e ideal, para luego expandir sus propósitos hacia el mundo exterior, tanto más relevante cuanto más previsible y ordenado. Como cuando se envía una carta: primero el nombre y apellido, luego la calle, el barrio, la ciudad, el país… porque lo que importa es el punto de llegada. Si la izquierda es vibración y apertura, inquietud y fragilidad, la derecha es estabilidad, jerarquía, (in)seguridad y tratamiento atemorizado de las pasiones. Es en este sentido que la izquierda es siempre materialista y suele ocupar los pisos de abajo (si aceptamos la insistente demarcación que separa la tierra del cielo). Pero la izquierda a la que nos referimos debe renunciar a su rol de custodio de las utopías. ¡Es hora de desmentir el supuesto realismo de la derecha, demostrando hasta qué punto ella precisa un conjunto de ficciones capaces de neutralizar todo elemento vivo o imprevisible! Sólo así podremos sumergirnos en el enorme potencial que las realidades actuales contienen y reconectar con esa capacidad que tiene el mundo para desbordar cualquier

¿Se proponen darle un rostro humano al capitalismo o se proponen tomar el poder para expropiar a los burgueses y expropiar lo que los burgueses inocularon en la mentalidad, en las actitudes, en los gestos de la inmensa mayoría de la sociedad? No es una tarea fácil. Creo que el mejor discurso que le leí o le escuché a Fidel Castro fue el que pronunció en noviembre de 2005 cuando afirmó que la revolución corría el riesgo no de una invasión norteamericana sino de destruirse a sí misma. La toma del poder conlleva a la permanencia de la burocracia. ¿Cómo se liquida la burocracia? En eso no tenemos acuerdos. ¿Cómo desnaturalizar eso que el sistema logró con tanta eficacia incorporar en los cuerpos de las personas? El primer paso es desalojar a las clases dominantes del poder, después viene una larguísima tarea de educación que no se reduce a un año o dos. Fragmento de entrevista realizada al escritor. 2006

izquierda graffiti

Izquierda, Colectivo Situaciones. 2009 Si fuera posible cambiar las coordenadas que orientan las identidades políticas, entonces tendría sentido seguir hablando de izquierdas y derechas. La izquierda no es una ubicación en el mercado de las ideologías. No hay políticas que sean en sí mismas de izquierda. Esto es evidente en la sociedad del espectáculo, cuando cualquier signo, valor o enunciado, puede ser

56


MUERDE IZQUIERDA

intento de regulación de los poderes, por sofisticados que resulten. La izquierda es hoy entonces, en primer lugar, una sensibilidad. E inmediatamente, una fuerza de constitución de lo colectivo... y un poder de fabulación que no confía en «lo que vendrá» ni se conforma con «lo que ya fue», porque no para de descubrir la salvaje excepcionalidad del presente, su densidad problemática y la inabarcable riqueza de alternativas que ofrece. En definitiva: una propensión hostil al cliché, que hace de la percepción singular un arma en la lucha de clases. ¿Habrá cuerpos y mentes, máquinas y conceptos, que puedan encarnar este desafío?

migos conocida como «terror rojo». Y en Corea del Norte el izquierdista en el poder, Kim Il Sung, había designado a su hijo como sucesor, al igual que se hacía en la Edad Media. Kim Il Sung, fundador de una dinastía comunista, sería además el dictador que se mantuvo en el poder por más tiempo durante el siglo XX, seguido de cerca por Fidel Castro. En Cuba, por cierto, luego de la revolución, los sindicalistas de ideas anarquistas fueron a dar con sus huesos a la cárcel, y pronto les llegaría el turno a los homosexuales y a las prostitutas. En el Vietnam unificado abundaban los «campos de reeducación» de contrarrevolucionarios. Y en Nicaragua, la última de las revoluciones de izquierda triunfantes de aquella época, algunos comandantes sandinistas se enfrentaron a tiros entre sí luego de la toma del poder con el fin de asegurarse el control de las mansiones abandonadas por sus adversarios. Lamentablemente la lista es más larga y aun más catastrófica. Y aunque la historia y la política ofrezcan algunas explicaciones y excusas, los muertos -al igual que los vivos y los que aún no han nacido- reclaman consideración, verdad y justicia. En buena medida, la suerte de esos regímenes estaba sometida a un ajedrez político en el cual enormes potencias movían sus peones y sus torres. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y la China eran gobernadas por partidos comunistas que regulaban la vida de cientos y cientos de millones de almas. En la U.R.S.S., millones de personas, quizás hasta veinte millones, fueron arrojadas a campos de concentración llamados gulags. En China, por su parte, el gobierno maoísta condenó a dos o tres millones de personas a la muerte por hambruna en la época del «gran salto adelante». En ese tiempo, y en algunas regiones rurales de ese enorme imperio, se recurrió al canibalismo. Todas estas son historias verdaderas y oprimentes, no desemejantes a las que se les podría sonsacar a la historia del capitalismo y del imperialismo. Si las recuerdo ahora, no es sólo por razones de «desencanto», pues en esa época corría bastante información sobre lo ocurrido. Entre la gente de izquierda de los años de 1970 muchos negaban los acontecimientos, pues los necios y los fanáticos

izq / Christian Ferrer. 2007 Esperanza: esta palabra es habitualmente asociada con las ideas de izquierda. Durante mi infancia y adolescencia esa esperanza asumió el nombre de diversos países, lejanísimos algunos, que también venían a ser las casillas de un escenario geopolítico que los excedía: Vietnam, Etiopía, Nicaragua, Camboya, Corea del Norte, Cuba, y varios otros más. Era la década de 1970 y existían gobiernos de izquierda en cada uno de estos lugares. Una misma lógica de construcción social vinculaba a esas experiencias, a saber: que una vez definido el modelo social ideal que era preciso alcanzar se anulaba o destruía no sólo aquello que lo contradecía sino también lo que no encajaba en él. Pues en tanto se suponga que el modelo social en construcción es, en esencia, bueno, los excluidos y ejecutados son amortizables a título de enemigo o de daño colateral. Pero en Camboya el régimen maoísta había masacrado a un millón y medio de personas. Allí reinaba un tal Pol Pot. Antes de ser derrocado, había transformado a su país en una postal del fin del mundo, y a la cárcel de Tuol Sleng en una de las peores mazmorras inventadas por los seres humanos. En Etiopía el gobernante se llamaba Mengistu Haile Mariam, que también era llamado «el Negus», es decir el emperador, a pesar de ser comunista. Hizo matar a miles y miles de sus compatriotas durante una campaña de eliminación de ene-

57


MUERDE IZQUIERDA

abundan en todos los bandos. Pero, en mi recuerdo, eran muchos más quienes justificaban estos desastres en nombre del «proceso de transición al socialismo». Salvando a disidentes de izquierda y a ciertos grupos trotskistas, la mayoría hablaba en voz baja sobre esos muertos, y eso casi hasta el día de hoy. ¿Qué hacer entonces? Muchos licúan los recuerdos, algunos vocean autocríticas y otros engrosan la lista de los apóstatas. Pocos aceptan radicalmente la existencia y poder del amor al mundo, único antídoto contra las doctrinas de la muerte. Si siguiera ausente la voluntad de dar cuenta de estos crímenes -crítica y contrición a la vez- la izquierda ya no podrá ser sinónimo de esperanza. Evidentemente, se podría hacer un balance de las experiencias de izquierda en distintos gobiernos, y seguramente sería más ponderado que el mío. Pero no es a mí a quien corresponde hacerlo. El punto de vista de este breve texto es ético, y no primordialmente político o histórico. Comprendo también que muchas (no todas, pero muchas) creencias, valores y experiencias de izquierda han mejorado la condición humana. Pero esto es ya sabido y ha sido repetido muchas veces. No es necesario agregar mi voz a ese coro, pues lo importante es lo que no se ha dicho ni pensado. Y luego están las personas de izquierda, y son muchas las que se han sacrificado, donado a sí mismas, dado su tiempo y sus energías, se han entregado, y han hecho de este mundo algo bueno. Pero éstas son personas, maravillosas personas, y no organizaciones ni partidos. Esas personas ni siquiera necesitaban saber que eran «de izquierda». Su bondad y compañerismo eran previos a ello.

58


arTe de Daniela Andújar. 2009

del tren al trabajo al subte a casa... en el que los nombres y las cosas no sufrían el divorcio obligatorio del bautismo de la función. El tejido conjuntivo de las sensaciones no tenía cajones. Los sueños y los músculos se amaban y se mamaban los unos a los otros. La vigilia era una derivación del sueño muscular, no su enemiga. El arte y la vida respiraban por la misma tráquea. Es decir, el arte no era arte, sino una expresión vital, directa y colectiva. La creación debe recuperar ese estado de festejo, de éxtasis, y desechar este otro estado de expectación, de saber perfectamente bien a qué hora termina la obra. Rechazar la creatividad convertida en topless de ombligos, en avenidas donde se muestra la muestra, un pequeño extracto de imaginación individual que no corre ni produce ningún peligro, salvo alguna que otra emoción conducida. El arte no debería representar la realidad nunca más, debiera serla. ¿Por qué representar el mismo mundo una y otra vez? El arte debe crear un colapso en la arteriosclerosis de lo que llamamos cotidianeidad, precisamos una tempestad para regresar al balbuceo que celebre estar vivxs, precisamos una tempestad que corrompa el con-tracto con la General Mortor$$$$ para perdernos en el bosque y recibir transfusión de las estrellas, para perder los mapas y ganar los ríos, palpables, para nadar en el misterio del devenir, devenir en lo que desconocemos de nosotrxs y de la existencia. Perder los mapas, perder el D.N.I., perder la geografía, la noción exterior de las cosas y del mundo. Y enchastrarnos en el baile y en el barro. Perder el conocimiento y ganar el pálpito

Hay un celo vegetal en la voz del artista Él tendrá que bizcar su idioma al punto de alcanzar el murmullo de las aguas en las hojas de los árboles. No tendrá más el don de reflexionar sobre las cosas. Pero tendrá el don de serlas. No tendrá más ideas: tendrá lluvias, tardes, vientos, pajaritos... En los restos de comida donde las moscas gobiernan él encontrará soledad. Será arrancado de dentro de él por las palabras a tenaza. Saldrá entorpecido de haberse. Saldrá entorpecido y oscuro. Ver sanguijuela entorpecida gorda clavada en la barriga del caballo. Va el chico y agujerea a navaja la sanguijuela: Escurre sangre oscura del caballo. Palabra de un artista tiene que escurrir sustantivo oscuro de él. Tiene que llegar enferma de sus dolores, de sus límites, de sus derrotas. Él tendrá que bizcar su idioma al punto de entrever en el ojo de una garza los perfumes del sol. Manoel de Barros Hubo un rato, muy largo... muy gordo, en el que bailábamos y curábamos, cantábamos para darle voz a la oscuridad y guerreábamos con los truenos como aliados y coristas, hacíamos el amor con las estrellas y podíamos embarazarnos de árboles o de leones, según me contó Manoel, sin que ningún vigilante con inyecciones nos enjaulara por ello... Hubo un tiempo, seguramente vos lo recordás cada vez que encontrás la nota justa, el verso que te traduce mejor, el beso que suspende cualquier amenaza de quedar paralizados en el trayecto difunto

De las ciencias exactas lo que más me gusta es la inexactitud para describir el atardecer la alegría la falta de frazadas de un padre desempleado ya de las inexactas

59


MUERDE ARTE

o humanas me encanta la exactitud de sus errores para explicar la tos el terror la verdadera taquicardia sísmica sus analgésicos siempre recuerdan su ineficacia sus analgésicos explican lo que ignoran la antropología, la sociología... son como las cloacas

en la mente, ese tesoro que seguimos encontrando cuando le partimos el cuello a la practicidad y la cabeza a la psiquiatría, que es la Madre de los Museos. Primero te encierra y luego expone tu obra, vende tus deresechos. De autor/a. Antonin Fijman Bispo do Rosário Gerval, cadenas. Y cada sentidxr anónimx de este inexplicable mundo calculín. Hay lugares legales para la locura y lugares mercantiles para la misma. Los otros lugares, tienen candado. Especialmente si El/La «genia» es pobre. O galerías y premios mío mío mío. ¿Hasta cuándo sin romper el manda-miento? Que no haya disección entre los pies, el hígado y el alma. Que no haya sufrimiento entre los pensamientos y los caminos. Que no haya cirugía capaz de separar nuestras piernas de nuestro baile.

a la mayoría no les llega ,,, aun estudiando a la mayoría y está bien que así sea, para eso bulle la poesía que puede extender el imperio de los sentidos y bombardear el imperio de los sentados

Somos el baile. No su enunciado. cambiar la v i d a, trastornar el mundo del suicidio universal televisado, pasividad violenta la paz más iva, esa no-actividad violenta en la que los diarios decretan los días la tele televisa la norma Y la Parodia de todo eso, confirma la universión. Detesto la parodia, En ella, el mundo conocido sigue siendo padre y eje. En ella, el mundo, sigue siendo conocido. Qué muerte!

las ciencias son producidas en talleres de universidades, claustros... laboratorios que luego rocían su saber y sus certezas sobre el resto del mundo humano y natural y lo artifician, lo coreografían, lo arquitectan, lo miden, aritmeticando el misterio pero la poesía... la música son y pueden ser hechos, escupidos desde cualquier mini-ciudad, villa, barrio, calle y luego convertirse en ese virus que contamina la posibilidad de otra EXPERIENCIA.

Algunas veces creo que ya nadie hace leyendas. Que sólo hay periodistas. Y guías de turismo.

Es ardua la tarea de desmantelar la autopista paralítica en la que nos ponen a correr a cuerda de lo cuerdo, del acuerdo disciplina-escuela-exclusióntrabajo-miseria-paseo de compras-castigo-concesiones para participar, concesiones siempre mínimas al lado de lo que nos llevan, esa completa jubilación del júbilo de estar vivxs. Muchas veces se nos va la vida anunciando esta estafa. Muchas artes creamos denunciando esta mentira monumental que se lleva vidas reales, generamos muchos megahertzs, piquetes, poemas, batallas, cantos; vamos ganando y perdiendo miles de guerrerxs de una tribu que intuye un rastro del secreto guardado en el aliento de cada instante: la existencia es libre, la vida es una fiesta; mucho antes que las palabras fueran conjuros para ordenar este campo de concentraciones, hubo gritos de entusiasmo, sin representaciones, hubo visiones, no interpretaciones, hubo paraísos amparados en el cuerpo... selvas alegres

Que no haya un solo producto. Las batallas se dan en mil y un frentes, reales, olorosos, vibrantes, sensoriales, aquí y ya, donde se nos va la vida en ello, y desde donde ella viene, ella vale la alegría de ser vivida, no la pena. Por esa irreemplazable necesidad de arrebatársela al coleccionador de todos los órdenes, al alcahuete de tus pesadillas; también hay que desmantelar las falsas guerras, Playstation, donde lo único que se juega es tu fotoyo.p. Si desde la virtualidad no generamos un aire libre, que se pudran todos los enchufes. Lo que promete la pantalla siempre... es un rectángulo. Cuanto más pequeña es la porción de asfalto para jugar, mayor es la oferta para explorar... los

60


MUERDE ARTE

programas de la computadora. Un mar más mar, más sexo, más comunicación, más paisajes, de mentira. Más medios para circular, más revistas, más poetxs, más radios, más lectorxs... son una tentación a mano. Si todo eso va a suplir tu verdadera posibilidad de más sexo en el océano de la piel comunicando tus vasos y tus besos sin servidores, chuchi, agarrá el martillo.

Por el tic DEL dedo índice Por creer en el orden alfabético Esa vida que miramos En el centro cultural san partí

Kafka le dijo a su amigo Janouch que desde la aparición del cine, el ojo estaba obligado a usar uniforme; hasta entonces, había estado desnudo.

Salir y navegar buscando la tribu que soñamosrecordamos haber vivido, esa tribu que intuye que todo trabajo es forzado, que lo que la cárcel encierra es el terror a perder la mezquindad acumulada, que mientras exista esclavitud, sea brutal sea con almohadones, mientras exista la cosificación universal que el capitalismo siembra, no hay ni habrá una cultura libre, y sin Ella, sin pelear por Ella, sin experimentarla en nosotrxs, las razones para sacar el c.d., publicar los poemas, conseguir el subsidio, son mínimamente miserables. Hay que abrir nuevos pasadizos, inventar nuevos abracadabras para agujerear esta normalización de la crueldad, esta profesionalización de la maldad, aventurarse en el asfalto una vez más, tirarse de cabeza al corazón, abrazarse con más fuerza cada vez que Herregoísta El Capataz nos sople que solxs es mejor mientras masacra a tus amigxs, mientras se lleva nuestra mejor juventud de paseo al cementerio, esa indiada apasionada, que abre en la maleza autómata, ríos y piedras libres para viajar junto a otras tribus de trastornadxs y poetas espontánexs, analfabetxs, repentinxs, que son su propia lengua, que son su propia saliva, que hacen noticias nuevas, sin dejar manuales para la libertad sino estelas de su posibilidad... cualquier manual sería una traición, pensar con el estómago, escribir con los dientes... Escribir sin intenciones Ni segundas Ni quintas Mediunidad con las estrellas Escribir con la grasa de las lagañas Grasa donde se disuelve lo práctico Ahí escribir La poesía no debe hablar un lenguaje cotidiano No porque crea que la poesía no deba ser entendible Sino para que la cotidianeidad se vuelva poética No debe hablar un lenguaje cotidiano Una gramática re-latante de los hechos Para no repetir tir tir Para hablar poesía Para oler poesía Para ser poesía

Por no partirle el alma al ídolo que ya no invita a sabotear el estado de las cosas sino que habla del estado de sus Cosas

La imagen, y su metástasis, llegaron para imperar. El ojo antes que la piel. El vivir transformado en gimnasia fotocopiada, latidos en serie, nada de aventuras, nada de no saber a dónde vas, por qué estás, qué querés. Si no sabes qué querés, siempre hay un catálogo a mano. Humanxs a la carta, héroes en remera, relatos de otros. Aplacar la pasión, maniobrar las dudas, entretener el espíritu. Hacerse profesional. Para mirar hay que estar quietx. Después practicar el paso. Abducción. El ojo es capturado para capturar nuestra carne y nuestra alma. Abducir los ojos. Los indígenas tienen razón. La fotografía se lleva tu alma, y no sé dónde la ponen, todas las máquinas que te miran y que te obligan a mirarlas, reumatizan el resto de nuestro ser. La fotografía muchas veces es tomada como la captura de un instante, el registro de un hecho. La fotografía es una mirada, un estremecimiento que se vuelve visual, para rumbear hacia otros puertos, un éxtasis en plena cristalización, pensarla como captura de un instante es dictarle al ojo lo que el corazón debe pensar, en vez de multiplicar la sensibilidad, talarla. Registrar un momento se ha vuelto más importante que vibrarlo, poseer su copia es mejor que ser poseídx por su ardor. El sentir anda devaluadísimo. Imperioso crear para expandir, no para capturar, no para representar, no para prolongar la condena la porción de la vida que no vivimos Por fiaca Por apretadorxs de botones Por botones

61


MUERDE ARTE

arte/Eloisa Cartonera. 2006 Arte puede ser muchas cosas, pero para Eloisa Cartonera un hacer que no incluya, en alguno de los momentos del proceso, la integración de quienes quedan normalmente afuera de sus beneficios -cualquier clase de marginales, analfabetos, villeros, cartoneros, alcohólicos- deviene antiestético. Eloisa Cartonera no propone una dictadura curatorial, si no que intenta ser lo más horizontal que se pueda. Hay debates constantes al interior del proyecto. Cada límite se repiensa día a día, continuamente, incluso los descubrimientos conceptuales de sí mismo. Eloisa Cartonera tiene un resultado visible que son los libros: cada uno hecho a mano, pintado sin bajadas de línea estéticas de ninguna clase. Y tiene un valor simbólico-conceptual: el hecho artístico en Eloisa Cartonera es tanto la relación desprejuiciada establecida entre artistas, escritores, cartoneros y curiosos de todo tipo que se juntan en la sede como el resultado libro. Y además, está la capa literaria que impregna al proyecto, el material publicado: se difunde literatura latinoamericana, algo no tan fácil de encontrar en librerías. Publicar literatura de los llamados países centrales, desconociendo lo que pasa aquí al lado, por ejemplo en Chile, deviene antiestético para Eloisa Cartonera. Por ejemplo, Eloisa Cartonera fue invitada a la Bienal de San Pablo. En el momento de proyectar el espacio a exponer, se planteó que esté en una intersección entre el afuera y el adentro del pabellón bienal, y que se construya con materiales comprados a marginales, y que les dé trabajo a ellos también. Y consistiría en reproducir nuestra sede, y hacer libros ahí mismo con cartoneros paulistas, publicando a escritores brasileros, y que siga funcionando solo cuando termine la muestra. Pero las palabras que intentan definir, están siempre limitando: Eloisa Cartonera no es un espacio que pretenda limitar, sino aportar lo que falte.

Y no este juntadero de acciones que necesitan aspirinas operaciones terapias entretenimientos vacaciones un relax un momento un pase un pare un tumor donde van a parar todos los nombres que no pudimos respirar...

arte - Max Cachimba Creative Commons / Atribución - Compartir Obras Derivadas Igual. 2.5 Argentina

62


MUERDE ARTE

63


64


65


MUERDE ARTE

> arte, Colectivo La Tribu

mundos de ideas que se encuentran en pugna, tratando de lograr su hegemonía. No se trata de tomar o no el poder, se trata de asegurarse los mínimos recursos materiales e inmateriales que permitan a la persona o a la comunidad en cuestión la supervivencia de la propia existencia, evitando el desamparo y la muerte.

Creative Commons / Atribución - Compartir derivadas igual, 2.5 Argentina.

3. Creo que más que objetos, la práctica artística fabrica -en el mejor de los casosespacio y tiempo. Es decir, más que producción de mercancías fetichizables, me interesa el arte como fábrica de acontecimientos. El arte tiene para mí, concebido de este modo, una enorme potencia de transformación de la realidad, una enorme potencia política. No se trata, entonces, de crear imágenes representativas, sino de hacer presentes imágenes y palabras vivas, fuerzas que atraviesen nuestro cuerpo y nuestra mente, desordenando nuestro mundo habitual, nuestra realidad ordinaria y por lo tanto, despertando nuestras propias necesidades y potencias transformadoras. En este sentido, la práctica artística puede presentarse junto a otros actores sociales, compartiendo determinadas luchas, aunque en apariencia escapen al «campo del arte».

a-rte, Eduardo Molinari. 2007 1. ¿Qué imágenes faltan en nuestras vidas? Esta primera pregunta merodea en mi cabeza cada vez que pienso en la palabra «arte». Soy artista visual, claro. Sin embargo podría hacer extensiva esta formulación y decir: ¿Faltan palabras, sonidos o nuevos movimientos de nuestros cuerpos? ¿Faltan nuevos pensamientos? Sin duda, sí, faltan. El territorio del arte es para mí un territorio de preguntas, un espacio en constante expansión y por ello mismo de máxima libertad.

4. No creo en las fronteras entre práctica artística y práctica política. No creo en las fronteras entre imagen y palabra. No creo en los artistas autistas, me interesa que los artistas puedan hablar con su propia voz. De este modo, no son solamente las voces de los mediadores (historiadores del arte, críticos, curadores, teóricos en general) las que ordenan el mundo de ideas en el arte contemporáneo. No creo en la invisibilidad del trabajo de artista que propone el mercado: los artistas habitualmente debemos aceptar trabajar sin honorarios, a cambio de un supuesto capital simbólico concebido como «prestigio social». ¿De qué vive un artista?

2. Hecha esta primera salvedad -la sensación de que forma parte de la experiencia artística habitar un espacio incompleto, ilimitado, pero lleno de potencias- me interesa proponer una segunda reflexión. Más que de arte prefiero hablar de práctica artística. Hablar de práctica implica vincular dos dimensiones: un hacer y un mundo de ideas. Sea de modo singular o de modo colectivo, los artistas despliegan un hacer para producir sus «obras». Pero no hay para mí una praxis que no se desarrolle al calor de un determinado mundo de ideas. La práctica artística, entonces, da cuenta de ese mundo de ideas, que a su vez se produce en determinado contexto. No hay texto sin contexto. Tampoco hay práctica que se desarrolle en soledad, siempre hay distintas prácticas y

5. Para finalizar con estas reflexiones en torno a la palabra «arte», no quisiera dejar de hacer presente la inmensa potencialidad de las imágenes artísticas para desplazarse -tantas veces como haga falta, tanta distancia como sea

66


MUERDE ARTE

necesaria- de la demanda de im谩genes que el neoliberalismo y el capitalismo cultural imprime a nuestras sociedades.

arte, Marcos L贸pez Liliana Maresca y su obra.

67


MUERDE ARTE

arte Internacional Errorista. 2007 Etcétera no ha de ser definido. Imagine usted lo que viene después… Etcétera…: Del latín et que significa «y»; cetera, ceterum, significa «lo de más o lo que falta», voz que se emplea para interrumpir el discurso indicando que en él se omite lo que quedaba por decir. Se representa con la abreviatura etc. Elegimos Etcétera... porque es la palabra que quiebra el sistema lingüístico. Etcétera... cierra y abre el discurso. Etcétera... es en todos los idiomas, por lo tanto, es un aliado en todo el mundo. Etcétera... es tiempo presente. Sus miembros no pueden ser contados. Etcétera... Es singular y plural, femenino y masculino. Etcétera... Se suma, se resta, se divide y se multiplica. Etcétera... afirma la urgencia de una revolución! … del ARTE buscamos: La disolución de la barrera artificial entre Vida y Arte, dando paso a nuevas formas de integración socio-cultural. La expansión de la creatividad como un virus, infectando la sensibilidad e inundando de intensidad la vida cotidiana en una nueva relación temporal. El esparcimiento de la Poesía a todos los espacios de la Vida, como elixir emancipador y aliado de la libertad. Que la Metáfora se adueñe de la realidad. Las edificaciones se moldeen como esculturas. La musicalidad y el ritmo se instalen en el movimiento. Que los hogares sean pequeños teatros, espacios de auto conocimiento y desarrollo humano. y así las transformaciones en la subjetividad produzcan nuevas objetivaciones, nuevas formas de arte y ciencia aún inimaginadas. La liberación de las fuerzas poéticas inconscientes, reprimidas en la sociedad actual, inunden los espacios llenándolos de vida. La Poesía sea la forma de comunicación de una nueva sociedad y la herramienta de construcción de una sociedad y una nueva cultura. ... ésta, es nuestra batalla...

La hora de luchar por lo que vendrá llegó hace ya rato! Lo haremos con nuestras armas poéticas, o con otras mas reales si fuera necesario!. A COMER, A CREAR!!! Contra el hambre Cultural y en pro de los Sueños y la Imaginación! «El arte puede ser hecho por todos» Etcétera...

68


MUERDE ARTE

arte Cooperativa Sub 15 de enero de 2009. Intersecci贸n de las calles Palestina y Estado de Israel, Villa Crespo, Ciudad de Buenos Aires. Acci贸n errorista en repudio a los ataques israel铆es en la franja de Gaza. Creative Commons / Atribuci贸n - No comercial Compartir obras derivadas igual, 2.5 Argentina.

69


Tecnologia de Enrique Chaparro. 2009

un artículo para una obra colectiva? ¿Cómo hacerlo si aún no tenemos una síntesis adecuada, si no podemos observar la historia en la que estamos inmersos con las ventajas de un potencial distanciamiento en el tiempo o en el espacio? Mi ánimo está mucho más para cartas de amor que se arrojan con botellas al mar que para un ensayo. Así que apelo a tu indulgencia, lectora, para con el tono de este texto; y si se te ocurre leerlo como una declaración de amor hacia la libertad, el autor se sentirá satisfecho. ............... Todas las etapas históricas han estado signadas de algún modo por la tecnología, que a fin de cuentas no es sino una expresión material de la sociedad y de la ideología imperante; pero es tal vez la etapa más reciente, desde los ‘70 hacia acá, en que esta presencia se ha hecho más evidente. Como sea que definamos la tecnología, sabemos que está indisolublemente asociada con la sociedad humana. En efecto, en sentido amplio la tecnología es la relación de una sociedad con las herramientas y técnicas que crea, y las formas en que esa sociedad puede ejercer control sobre su medio ambiente. El desarrollo tecnológico implica pues abrevar en muchos campos del conocimiento: por cierto, el campo científico, pero también el matemático, el ingenieril o el histórico. Así entonces, se trata de una forma de sistematización del conocimiento, distinta de la ciencia, pero asociada con ella en múltiples formas. El conocimiento, como tal, es un producto social. Es creado en forma de pequeños agregados incrementales, y en tanto incrementa la utilidad del consumidor, resulta un bien económico. Pero conceptualmente es un bien público, en el sentido que es al

«De todo el algodón hay sólo una hebra. La urdimbre y la trama, la púa de la lanzadera del tejedor, la lanzadera, la textura de las telas, las zapatillas de algodón y las madejas de hilo; a todas se las conoce por su respectivo nombre y todas pertenecen a su respectivo lugar. Pero hay una sola hebra de hilado». Bulleh Shah (1680-1758)

Estas páginas se me han hecho singularmente difíciles. El pedido de La Tribu de escribir algo para sus veinte años ha coincidido con una etapa aguda de la crisis global, y con otra de la misma índole en lo personal. Así pues, el borrador de este texto ha tenido idas y vueltas, decenas de redacciones, correcciones, supresiones. Se supone que el autor no debería comenzar un texto justificándose (aunque todo lo que escribimos es, en última instancia, para justificarnos), pero aprovecho la libertad de pluma, o más bien de tecla, que me han concedido para iniciar esta historia del modo que lo siento y no del que las convenciones generales aprueban. Coincide también, más o menos, con el 33 aniversario del golpe de estado del 24 de marzo de 1976 que para quienes somos contemporáneos de los hechos que se recuerdan tiene, por esos extraños ritos de las fechas, una carga adicional. Mi propósito era difícil y sólo vos, que estas leyendo el resultado, podrás saber si lo he logrado. ¿Cómo intentar un Zeitgeist de lo que sucede en el complejo marco de las relaciones entre nuestra sociedad humana, el conocimiento que creamos y la tecnología que producimos, en el restringido marco de

70


MUERDE TECNOLOGIA

mismo tiempo no-rival y no-excluible. El lector versado en economía no tendrá problemas en entender estos conceptos; pero cómo este texto no está dirigido exclusivamente a economistas, me permitirán un pequeño desvío para explicarlos. Es posible clasificar los bienes en función de dos variables: rivalidad y excluibilidad. Cuando el consumo de un bien por un agente económico impide que el mismo bien sea consumido simultáneamente por otro agente, decimos que el bien es rival. Así, un martillo será un bien rival: sólo una persona puede utilizarlo a un tiempo. En sentido opuesto, un bien no rival es el que puede ser gozado simultáneamente por un número ilimitado de consumidores. La mayoría de los bienes no rivales son intangibles. Por otro lado, llamamos excluible a un bien cuando es posible evitar que las personas que no han pagado por él obtengan sus beneficios. Algunos pocos bienes son naturalmente excluibles, pero en general la exclusión implica la necesidad de establecer distintas formas de coerción (por ejemplo, la amenaza de sanción penal para quien se apodere de un bien ajeno). Los bienes que son simultáneamente rivales y excluibles se llaman privados; su opuesto son los bienes públicos. En medio hay bienes que son rivales pero no excluibles, a los que en general se llama bienes comunes (el ejemplo clásico es la pesca en aguas internacionales: nadie está excluido de pescar, pero en medida que la pesca excede la tasa de reproducción de los cardúmenes, los peces se tornan cada vez más escasos), y bienes que no son rivales pero son excluibles, llamados usualmente bienes de club, bienes colectivos o bienes artificialmente escasos; el ejemplo clásico es la televisión por cable. Hecha esta breve digresión, volvamos al hilo. En los últimos treinta años, desde la aparición de enormes excedentes de capital financiero como consecuencia de la crisis del petróleo de 1973, y la sucesiva multiplicación de estos excedentes a través de crisis de ciclo corto y largo, ha habido una constante puja por la conversión de estos bienes públicos del conocimiento en bienes excluibles. Una explicación probable de este fenómeno es que, no había más bienes materiales que

apropiar (es decir, trasferir del dominio público al privado) sin un enorme costo de confrontación. No es, ni mucho menos, que no haya habido en esta etapa disputas feroces por la apropiación de bienes materiales; se han visto, claro, tanto en los planos de las guerras entre corporaciones, poco sangrientas a los ojos del público, como en las guerras de «baja intensidad» que han cubierto buena parte del planeta, de Iraq a los Balcanes y de Sierra Leona a Afganistán. Aquí, lector, probablemente harás un alto, te rascarás la cabeza y te dirás: «Iraq, petróleo. Está claro. ¿Pero qué tiene que ver en esto un país paupérrimo como Afganistán?». La respuesta es múltiple, pero déjenme sintetizar el aspecto principal (y si algún día me invitan una taza de café, discutiremos los accesorios): una plantita de aspecto inocentón, de flores lila, rosa pálido o blanco, llamada Papaver somniferum. De ella, como ustedes saben, sale el opio; de este, la morfina, y de ella la heroína. Tres cuartos de la heroína del mundo provienen de Afganistán; la producción local se multiplicó entre tres y cinco veces desde la caída del régimen talibán. Pero volviendo al punto: las disputas por bienes materiales se vuelven sangrientas y costosas. Al mismo tiempo, los capitales financieros ociosos exigen rendimientos cada vez mayores. Entonces, no queda más remedio que apropiar lo que quede de espacios comunes en territorios donde sea posible invadir más o menos pacíficamente. Pero estos espacios comunes no son ya tierras de labranza, sino elaboraciones inmateriales: conocimiento, tradiciones, arte en sus múltiples expresiones. Así pues, las últimas tres décadas han visto un arrollador avance de apropiación sobre estos bienes comunes, por vía de una serie de trampas obscenas encapsuladas bajo el nombre de «propiedad intelectual», un portmanteau que engloba cosas tan disímiles como derechos de autor y conexos, derechos de los editores (copyright), derechos de los obtentores de variedades vegetales, patentes, marcas, derechos de máscara y la lista sigue. Esto de «derechos», claro, no debe ser tomado al pie de la letra, en el sentido en que generalmente los entendemos; se trata más bien de privilegios (de privus,

71


MUERDE TECNOLOGIA

individual, privado y legis, ley; una ley pública en beneficio privado). Esta transformación de lo no excluible en excluible sólo era posible por un aumento de la coerción, a través del establecimiento de un sistema de medidas más severas de amenaza de sanción. En la práctica, esto significó que especialmente a partir de la década de 1980, y con creciente intensidad, el lobby «industrial» de los (re)productores de estos bienes inmateriales presionó con éxito para extender los plazos de exclusividad del copyright, ampliar el rango y sentido de las patentes, incrementar las restricciones de uso sobre variedades de semillas. Otra forma, de ejecución más lenta, de este proceso de apropiación se manifiesta en la orientación de la ciencia aplicada, es decir, en el terreno de las inversiones en investigación y desarrollo (combinando después el resultado, en muchos casos, con el factor de coerción). Mientras que el terreno del simple incremento de la coerción fue el elegido en general por las corporaciones productoras de bienes completamente inmateriales (música, cine, software), otros sectores como la industria farmacéutica y la agrobioquímica escogieron el camino de la investigación orientada y la restricción legal posterior. Como resultado de las inversiones en biotecnología, tenemos una «segunda revolución verde» (de consecuencias aun más desastrosas que la primera, pues esa al menos sirvió para solucionar algunos problemas de hambre) orientada a la agricultura extractiva con fines industriales. Organismos genéticamente modificados están siendo introducidos a mansalva en la naturaleza, como si fuera posible hacer este experimento de laboratorio a escala global sin ningún análisis consistente, sólo para satisfacer la demanda de crecientes utilidades de corporaciones como Monsanto, trastocando drásticamente los modos de producción agrícola y creando estructuras de lock-in por doquier. La cuestión es, entonces, apropiar, transformar, difundir. Apropiar, es obvio, para pasar esos bienes al dominio privado; transformar para esterilizar cualquier antígeno que la nueva posesión pudiera tener; finalmente, difundir no sólo para obtener de ello renta (a tasas absurdas, como veremos después) sino

también, como efecto colateral y deseado, para perpetuar, cristalizar, un modelo ideológico y político, para hacer ver no sólo admisible, sino hasta «buena», «progresista», «inocente» esta apropiación y las que siguieran. ... En algún sentido, las tecnologías de información y comunicaciones surgidas (o masificadas) en la etapa tuvieron sin embargo efectos aparentemente no deseados. El más notable fue la reducción brutal del costo marginal (el costo de producir una unidad más de un bien determinado) de reproducción de la información: mientras que reproducir un texto bajo la forma impresa lleva consigo la necesidad de insumos materiales significativos (tinta, papel), una estructura industrial de imprenta, y mecanismos de distribución física para que llegue a los lectores, reproducirlo bajo la forma digital y hacerlo circular por la Internet tiene un costo microscópico en términos de energía y almacenamiento. Esta reducción del costo marginal provocó, consecuentemente, un aumento en la velocidad de circulación de la información. Digo «aparentemente» no deseados porque es indispensable tener en cuenta que ambos emergentes facilitan enormemente difundir a escala global un modelo unilateral de cultura y pensamiento. Es cierto que uno puede hoy «bajarse» de la Internet un buen disco de Qari Waheed Chishti (para los pocos que no lo sepan, un qawwal indio) pero... ¿cuántos millones de copias de discos de Avril Lavigne se bajaron al mismo tiempo? Al reducirse el costo marginal y aumentar la velocidad de circulación, una multitud de obras protegidas por derechos de autor comenzaron a circular gratuitamente por la Internet. Miles de millones de copias (y en el mundo digital la distinción entre «original» y «copia» pierde mucho de su sentido) de contenidos audiovisuales circulan a diario a través de la red, o se transfieren de mano en mano a través de dispositivos digitales de almacenamiento. Los titulares de derechos de autor de estas obras, que raramente son los propios autores, a su vez procuran aumentar más los vectores de coerción, hasta el punto de producir transformaciones en el lenguaje: por ejemplo, han resignificado el término «piratería» para referirse a la

72


MUERDE TECNOLOGIA

obtención de copias ilegales de material protegido por derechos de autor o conexos. También se han intentado medidas técnicas de restricción para evitar la copia ilegal. Ambos mecanismos de restricción han tenido poco éxito: el incremento de la coerción carece de resultado práctico porque, por sus características homeostáticas, no hay ningún sistema de administración de justicia que permita efectivamente encauzar a los distribuidores y consumidores de estos bienes ilegalmente copiados. Las medidas técnicas han sido derrotadas una tras otra, y generan además fuerte rechazo social («¿por qué no puedo copiarme este disco que compré a mi reproductor MP3 y la r%&# que los parió?»). No obstante, el lobby corporativo sigue insistiendo en el aumento de la coerción, combinando el modelo clásico de acción estatal con una creciente policialización (debería más correctamente decir «parapolicialización», pues sus ejecutores son agentes privados) de los intercambios de información. Desde luego, estas policializaciones tienen su aliado natural en los deseos de aumentar el control social (bajo la máscara «antiterrorista») por parte de «stados que, por supuesto, sirven a las mismas corporaciones. Nunca en la historia como hoy las actividades y relaciones humanas han estado tan vigiladas. Tus tarjetas de crédito, tu cuenta de banco, las cosas que comprás por Internet, las cámaras en los espacios públicos y privados, el emisor RFID en la tarjeta que te permite entrar a tu trabajo, las llamadas telefónicas que hacés, las páginas web que navegás, toda esa información que al cabo de cada día de tu vida va quedando almacenada en miles de registros, permiten saber dónde estás, dónde estuviste, dónde irás, los libros que lees, el dulce de leche que te gusta, el color que creés que le gusta a la persona que amás. Control microscópico, un panóptico benthamiano perfecto. Me dirás, tal vez frunciendo el ceño, que también hemos podido aprovechar estas tecnologías para derrotar algunos de estos embates corporativos; que hemos creado mecanismos peer to peer que hacen prácticamente indestructibles a las redes que queramos construir, que hemos podido apropiar al menos una parte significativa de

estas tecnologías y usarlas para construir medios alternativos. Es cierto: hemos podido subvertir algunos aspectos de las tecnologías, en particular en el campo de los sistemas de información y comunicaciones, que nos permiten no presentarnos desarmados al campo de batalla. Y debemos continuar subvirtiéndolas. Debemos seguir creando espacios libres, cultura libre, alternativas al modelo hegemónico, porque en eso nos va la vida. O la libertad, que al final de la cuenta es lo mismo. Pero no nos tentemos con la visión inocente de que la tecnología es neutral: será un peligroso error, cuyas consecuencias pagaremos a un costo inimaginable. Las tecnologías, en tanto producto de un sistema económico-político hegemónico, no sólo están teñidas de ideología sino que además son vectores de ella. Permítaseme un ejemplo: el fusil de asalto Avtomat Kalashnikova obraztsa 1947 goda. La obra de Kalashnikov puede considerarse una cumbre de la ingeniería. Ha sido empleado en innumerables conflictos armados en los últimos sesenta años. Ha sido usado para oprimir o para liberar, dependiendo del punto de vista de vencedores y vencidos. Sencillo, robusto, efectivo, el AK-47 es fácil de operar y sobre todo, fácil de reproducir, elemento fundamental para facilitar la apropiación de una tecnología. Buen ejemplo de ello es que pueden obtenerse versiones casi artesanales de fabricación local en los territorios tribales semi autónomos de Pakistán cercanos a la frontera afgana, por un costo menor a doscientos dólares estadounidenses. Sin embargo, con prescindencia de hacia dónde pueda ser apuntado y disparado, no dejará de ser un fusil de asalto: no servirá para cultivar, o para escuchar música. Este ejemplo, claro, suena trivial. Pero lo que no es trivial es que el arma en sí misma representa un conjunto de presupuestos ideológicos, desde la forma de resolver conflictos hasta múltiples doctrinas estratégicas y tácticas sobre la guerra (que, a fin de cuentas, «la infantería es la reina de las batallas»). Y volvemos al poema de Bulleh Shah con que comenzamos esta historia. Sí, efectivamente, hay una sola hebra que conecta todos los mecanismos de sujeción/dominación. El

73


MUERDE TECNOLOGIA

estado de desarrollo de las relaciones de poder, como constructor de un marco ideológico, determina y perfila ciencia y la tecnología. Pero, a su vez, la tecnología resultante actúa como refuerzo indispensable, como conductor y como vector del poder hegemónico. Es el amplificador de sus modos de producción y de sus pautas culturales. Es cierto que podemos subvertir algunos artificios tecnológicos, pero no podemos desprendernos de la ideología subyacente en el propio concepto del artificio. ¿Qué hacer entonces? En el plano de lo instrumental, enfrentemos la tecnología con visión crítica y razonable escepticismo (permítanme el término provisional de «agnosticismo»), no con ludismo. Descubramos que en la gran trama hay múltiples encrucijadas de convergencia entre aquellos que, desde distintos terrenos, enfrentamos alguna de las múltiples facetas de esta ofensiva por la privatización de los últimos espacios comunes, y hallaremos que hay muchos más puntos de contacto entre, digamos, los desarrolladores de software libre y los campesinos que luchan por conservar su derecho a usar y mejorar sus semillas que los que en principio podríamos suponer. Todo lo demás es provisional. Con cada embate del poder surgen nuevas formas de resistencia. Contra los vectores de la cultura hegemónica, aparecen nuevos espacios alternativos. En oposición a nuevas formas de autoritarismo, encontramos desvíos, transparencias, contradicciones explotables. Converger respetando las diversidades, confluir respetando las experiencias de los demás, parece hoy el instrumento más adecuado. Mucho hay por hacer, y mucho puede ser hecho (aunque en razón de nuestra propia inmersión en el momento histórico resulte a veces casi imposible observar el avance). Desde seguir creando cultura libre a conservar las semillas, desde hacerle la pata ancha al modelo de monocultivo sojero a diseñar protocolos más avanzados para proteger nuestro derecho al secreto de las comunicaciones, desde combatir las intromisiones en nuestro espacio privado hasta crear relaciones de amor más libres y transparentes. Todo es resistencia: bienvenida sea.

Este material puede ser libremente copiado, modificado y distribuido tanto en copia textual como modificada haciendo referencia al autor y al texto original, y bajo los términos de la WTFPL (Do What the Fuck You Want To Public License). Véase http://sam.zoy.org/wtfpl/

tecn. Colectivo La Tribu a partir de imagen de www.flickr.com/photos/puddlesforsnails. Las ideas de punta. 2008

74


MUERDE TECNOLOGIA

tecnología de Luciano Rossi. Te amo. 2009 Código es poesía.

75


MUERDE TECNOLOGIA

tecnología x Christian Ferrer.

causa de la destrucción masiva de maquinaria textil han sido retomadas por tecnócratas o por historiadores, y exhibidas como muestra ejemplar del absurdo político: «etapa artesanal de la conciencia laboralista», «revuelta obrera empañada por tintes campesinos», «reivindicaciones reaccionarias». Nada que se acerque a la verdad. Unos y otros se han repartido en partes alícuotas la condena de la rebelión luddita, rechazo que en el primer caso es interesada y en el segundo fruto de la ignorancia y el prejuicio. La imagen de los ludditas transmitida por diestra y por siniestra es la de una tumultuosa horda simiesca de campesinos iracundos que golpean y aplastan las flores de hierro donde liban las abejas del progreso. En suma: el cartel en la ruta que señala el linde de la última rebelión medieval. Allá, una paleontología; aquí un bestiario.

Los destructores de máquinas. 1997 Este material puede ser libremente copiado, modificado y distribuido tanto en copia textual como modificada haciendo referencia al autor y al texto original, y bajo los términos de la WTFPL (Do What the Fuck You Want To Public License). Véase http://sam.zoy.org/wtfpl/ La muerte en la horca ha sido un castigo ignominioso desde muy antiguo. Si se medita sobre su familiaridad estructural con la picota comprendemos por qué está ubicada en el escalón más alto reservado a la denigración de una persona. A ella sólo accedían los delincuentes o los refractarios: a quien no plegaba las rodillas se le doblaba la cerviz por la fuerza. Algunos ajusticiados de la época moderna fueron mártires: a Parsons, Spies y a sus compañeros de martirio los recordamos tenuemente cada 1º de mayo. Pero pocos recuerdan el nombre de James Towle, el último de los «destructores de máquinas» a quien se le quebró la nuca en el año 1816. Cayó por el pozo del patíbulo gritando un salmo luddita hasta que sus cuerdas vocales se cerraron en un sólo nudo. Un cortejo fúnebre de tres mil personas entonó el final de aquel himno en lugar suyo. Tres años antes, en catorce cadalsos alineados se habían balanceado otros tantos acusados de practicar el «luddismo», apodo de un nuevo crimen recientemente incorporado al código penal inglés. Por aquel tiempo existían decenas de delitos tipificados cuyos autores entraban al reino de los cielos pasando por el ojo de una soga. Por asesinato, por adulterio, por hurto, por blasfemia, muchos eran los actos por lo cuales podía perderse el hilo de la vida. En el año 1830 se ahorcó a un niño de nueve años por haber robado unas tizas de colores; y así hasta 1870 cuando un decreto humanitario acomodó a todos ellos en apenas cuatro categorías. A las duras leyes que a todos contemplaban se las conoció como The Bloody Code. Pero el luddismo se constituyó en un insólito delito capital: desde 1812, maltratar una máquina en Inglaterra costaría el pellejo. En verdad pocos recuerdan a los «ludds», título con el que se reconocían entre ellos. De vez en cuando, estampas de aquella sublevación popular que se hiciera famosa a

Ned Ludd Todo comenzó un 12 de abril de 1811. Durante la noche, trescientos cincuenta hombres, mujeres y niños arremetieron contra una fábrica de hilados de Nottinghamshire, destruyendo los grandes telares a golpes de maza y prendiendo fuego a las instalaciones. Otros setenta telares fueron destrozados esa misma noche en otros pueblos de las cercanías. Aquella fábrica pertenecía a William Cartwright, fabricante de hilados de mala calidad pero pertrechado de nueva maquinaria. Por aquel tiempo, la fábrica era, en sí misma, un hongo nuevo en el paisaje. Lo habitual era el trabajo cumplido en pequeños talleres. El incendio y el haz de mazas se desplazaron luego hacia los condados vecinos de Derby, Lancashire y York, el corazón de Inglaterra y centro de gravedad de la Revolución Industrial. El reguero que había partido del pueblo de Arnold se expandió sin control por el centro de Inglaterra durante dos años perseguido por un ejército de diez mil soldados al mando del General Thomas Maitland. ¿Diez mil soldados? El Duque de Wellington mandaba sobre bastantes menos cuando inició sus movimientos contra Napoleón desde Portugal. ¿Más que contra Francia? Tiene sentido: Francia estaba en el aire de las inmediaciones y de las intimidaciones; pero

76


MUERDE TECNOLOGIA

no era la Francia napoleónica el fantasma que recorría la corte inglesa, sino la asamblearia. No más de un cuarto de siglo había corrido desde el Año I de la Revolución. Diez mil soldados. El número es índice de lo muy difícil que fue acabar con los ludditas. Quizás porque los miembros del movimiento se confundían con la comunidad: contaban con el apoyo de la población, eran la población. Maitland y sus soldados buscaron desesperadamente a Ned Ludd, su líder. Pero no lo encontraron. Jamás podrían haberlo encontrado, porque nunca existió. Ned Ludd era un nombre propio pergeñado por los pobladores para despistar a los soldados. Otros líderes que firmaron cartas burlonas, amenazantes o peticiones se apellidaban Mr. Pistol, Lady Ludd, Peter Plush (felpa), General Justice, No King, King Ludd y Joe Firebrand (el incendiario). Algún remitente aclaraba que el sello de correos había sido estampado en los cercanos Bosques de Sherwood, donde alguna vez acamparon Robin Hood y sus arqueros. Los hombres de Maitland se vieron obligados a recurrir a espías, agentes provocadores e infiltrados, que hasta entonces constituían un recurso poco esencial de la logística utilizada en casos de guerra exterior. Los acontecimientos que tuvieron en vilo al Reino y al Parlamento fueron devorados por el incinerador de la historia, quizás porque el objetivo luddita no era político, sino social y moral: no querían asaltar el poder sino poder desviar la dinámica de la industrialización acelerada. Una ambición imposible. Apenas quedaron testimonios: algunas canciones, actas de juicios, informes de autoridades militares o de espías, noticias periodísticas, 100.000 £ de pérdidas, una sesión del Parlamento dedicada a ellos, poco más. Y los hechos: dos años de lucha social violenta, mil cien máquinas destruidas, un ejército enviado a pacificar las regiones sublevadas, cinco o seis fábricas quemadas, quince ludditas muertos, trece confinados en Australia, otros catorce ahorcados ante las murallas del castillo de York, y algunos coletazos finales. ¿Por qué sabemos tan poco sobre las intenciones ludditas? La propia fantasmagoría de Ned Ludd lo explica: fue una sublevación sin líderes, sin organización centralizada, sin

libros capitales y con un objetivo quimérico: discutir de igual a igual con los nuevos industriales. Pero ninguna rebelión espontánea, ninguna huelga salvaje, ningún estallido de violencia popular salta de un repollo. Lleva años de incubación, generaciones transmitiéndose una herencia de maltrato, poblaciones enteras macerando tácticas de resistencia. A veces, siglos enteros se vierten en un solo día. La espoleta, generalmente, la saca el adversario. Hacia 1810, el alza de precios, la pérdida de mercados por causa de la guerra y un complot de los industriales y los distribuidores londinenses de telas para que éstos no compren mercadería a los talleres de las pequeñas aldeas textiles, encendió la mecha. Por otra parte, las reuniones políticas y la libertad de letra impresa habían sido restringidas con la excusa de las operaciones militares contra Napoleón, y además la ley impedía emigrar a los tejedores, aunque se estuvieran muriendo de hambre. Inglaterra no debía entregar su expertise al mundo. Los ludditas inventaron una logística de urgencia que abarcaba un sistema de delegados y de correos humanos que recorrían los cuatro condados, juramentos secretos de lealtad, técnicas de camuflaje, centinelas, organizadores de robo de armas en el campamento enemigo, pintadas en las paredes. Y además descollaron en el viejo arte de componer canciones de guerra, a los cuales llamaban himnos. En uno de los pocos que han sido resguardados, aun se escucha: «Ella tiene un brazo / Y aunque tiene uno solo / Hay magia en ese brazo único / Que crucifica a millones / Destruyamos al Rey Vapor, el Salvaje Moloch». Y en esta otra: «Noche tras noche, cuando todo está quieto / Y la luna ya ha cruzado la colina / Marchamos a hacer nuestra voluntad / ¡Con hacha, pica y fusil!». Las mazas que utilizaban los ludditas provenían de la fábrica Enoch, y por eso cantaban «La Gran Enoch irá al frente / Deténgala quien se atreva, deténgala quien sea capaz / Adelante los hombres gallardos / ¡Con hacha, pica y fusil!». La imagen de la maza trascenderá la breve epopeya luddita. En la iconología anarquista de principios del siglo XX, hércules sindicalizados aplastan, a machamartillo, no ya máquinas sino el sistema fabril entero. Todos estos blues de la técnica no deben

77


MUERDE TECNOLOGIA

y su violencia estuvo dirigida no contra las máquinas en sí mismas (no rompían sus propias y bastante complejas maquinarias) sino contra los símbolos de la nueva economía política triunfante (concentración en fábricas urbanas, maquinaria imposible de adquirir y administrar por las comunidades). Ni siquiera inventaron la técnica que los hizo famosos: destruir máquinas y asediar la casa del patrón eran tácticas habituales para forzar aumentos de salarios desde hacia cien años al menos. Muy pronto se sabrá que los nuevos engranajes podían ser aferrados por trabajadores cuyas manos eran inexpertas y sus bolsillos estaban vacíos. La violencia fue descargada sobre las máquinas, pero la sangre corrió primero por cuenta de los fabricantes. En verdad, lo que alarmó de la actividad luddita fue la nueva modalidad simbólica de la violencia. De modo que una consecuencia inevitable de la rebelión fue un mayor ensamblaje entre grandes industriales y administración estatal: es un pacto que ya no se quebrantará. Los ludditas nos hacen preguntas. ¿Hay límites? ¿Es posible oponerse a la introducción de maquinaria o de procesos laborales cuando éstos son dañinos para la comunidad? ¿Importan las consecuencias sociales de la violencia técnica? ¿Existe un espacio de audición para las opiniones comunitarias? ¿Se pueden discutir las nuevas tecnologías sobre supuestos morales y no solamente sobre consideraciones optimistas? ¿La novedad y la velocidad son valores? A nadie escapa la actualidad de estas cuestiones. Están entre nosotros. Los ludditas percibieron agudamente el inicio de la era de la técnica moderna, por eso plantearon que el tema de la maquinaria es menos una cuestión técnica que política y moral. Entonces, los industriales y los squires terratenientes acusaban a los ludditas del crimen de «jacobinismo», del mismo en que hoy los tecnócratas acusan a los críticos del sistema industrial de nostálgicos. Pero los Ludds sabían que no se estaban enfrentando solamente a codiciosos fabricantes de tejidos sino a la violencia técnica de la fábrica.

hacer perder de vista que las autoridades no solamente querían aplastar la sublevación popular, también buscaban impedir la organización de sectas obreras, en una época en la cual solamente los industriales estaban unidos. Fair Play Entonces, como ahora, una estrategia de recambio y aceleración tecnológica y de realineamiento forzado de las poblaciones retorcía los paisajes. Roma se construyó en siete siglos, Manchester y Liverpool en sólo veinte años. Más adelante, en Asia y en África, se implantarían enclaves en apenas dos semanas. Nadie estaba preparado para un cambio de escala semejante. La mano invisible del mercado es tacto distinto del trato pactado en mercados a la mano. El ingreso inconsulto de nueva maquinaria, la evicción casi obligada de los aldeanos y su concentración en ciudades fabriles, la extensión del principio del lucro indiscriminado y el violento descentramiento de las costumbres fueron caldo de cultivo de la rebelión. Pero el lugar común no existió: los ludditas no renegaban de toda la tecnología, sino de aquella que representaba un daño moral al común;

Epílogos El 27 de febrero de 1812 fue un día memorable

78


MUERDE TECNOLOGIA

para la historia del capitalismo, pero también para la crónica de las batallas perdidas. Los pobres violentos son tema parlamentario. Por lo general, el temario los contempla únicamente cuando se refrendan y limitan conquistas ya conseguidas de hecho o cuando se liman algunas aristas excesivamente filosas de duros paquetes presupuestarios, pero aún más rutinariamente cuando se debaten medidas ejemplares. Ese día Lord Byron ingresó al Parlamento por última vez. Desde Guy Fawkes, quien en el año 1605 se empeñó en hacerlo volar por los aires, nadie se había atrevido a ingresar en la Cámara de los Lores con intención de contradecirlos. Durante la sesión, presidida por el Primer Ministro Perceval, se discutió la pertinencia del agregado de un inciso faltante de la pena capital, a la cual se conocerá como Framebreaking bill: la pena de muerte por romper una máquina. Es Lords versus Ludds: cien contra uno. Por aquel entonces, Lord Byron trabajaba intensamente en su poema Childe Harold, pero se hizo de un tiempo para visitar las zonas sediciosas a fin de tener una idea propia de la situación. El proyecto de ley ya había sido aprobado por la Cámara de los Comunes. El futuro primer ministro William Lamb (Guillermo Oveja) votó a favor no sin aconsejar al resto de sus pares hacer lo mismo alegando que «el miedo a la muerte tiene una influencia poderosa sobre la mente humana». Lord Byron intentó una defensa admirable pero inútil. En un pasaje de su discurso a los Lores, al tiempo que describía a los soldados como un ejército de ocupación, expuso el rechazo que habían provocado entre la población: «¡Marchas y contramarchas! ¡De Nottingham a Bulwell, de Bulwell a Banford, de Banford a Mansfield! Y cuando al fin los destacamentos llegaban a destino con todo el orgullo, la pompa y la circunstancia propia de una guerra gloriosa, lo hacían a tiempo sólo para ser espectadores de lo que había sido hecho, para dar fe de la fuga de los responsables, para recoger fragmentos de máquinas rotas y para volver a sus campamentos ante la mofa hecha por las viejas y el abucheo de los niños». Y agregó una súplica: «¿Es que no hay ya suficiente sangre en vuestro código legal de

modo que sea preciso derramar aún más para que ascienda al cielo y testifique contra ustedes? ¿Y cómo se hará cumplir esta ley? ¿Se colocará una horca en cada pueblo y de cada hombre se hará un espantapájaros?». Pero nadie lo apoyó y entonces Byron publicó en un periódico un peligroso poema en cuyos últimos versos se leía: «Algunos vecinos pensaron que era chocante, Cuando el hambre clama y la pobreza gime, Que la vida sea valuada menos aún que una mercancía Y la rotura de un armazón conduzca a quebrar los huesos Si así demostrara ser, espero, por esa señal (Y quien rehusaría participar de esta esperanza) Que los esqueletos de los tontos sean los primeros en ser rotos Quienes, cuando se les pregunta por un remedio, recomiendan una soga.» Quizás Lord Byron sintió simpatía por los ludditas o quizás el dandy detestaba la codicia de los comerciantes, pero difícilmente se haya dado cuenta que la nueva ley representaba, en verdad, el parto simbólico del capitalismo. El resto de su vida vivirá en el continente europeo. Un poco antes de abandonar Inglaterra publicó un verso ocasional en cuyo colofón se leía: Down with all the kings but King Ludd. George Mellor, uno de los pocos capitanes ludditas que fueron apresados, fue colgado de la nuca en enero de 1813, y unos pocos meses después fue el turno de catorce otros que habían atacado la propiedad de Joseph Ratcliffe, un poderoso industrial. No había antecedentes en Inglaterra de tantos hombres siendo hospedados por la horca en un solo día. El gobierno había ofrecido recompensas suculentas en los pueblos a cambio de información incriminatoria, pero todos los aldeanos que se presentaron por la retribución dieron información falsa y usaron el dinero para pagar la defensa de los acusados. No obstante, la posibilidad de un juicio justo para los ludditas estaba fuera de cuestión a pesar de las endebles pruebas en su contra. Los catorce ajusticiados frente a los muros de York se encaminaron hacia su hora suprema entonando un himno religioso. La

79


MUERDE TECNOLOGIA

mayoría eran metodistas. En cuanto la rebelión se extendió por los cuatro costados de la región textil también se complicó el mosaico de implicados: demócratas seguidores de Tom Paine, llamados «painistas», religiosos radicales, algunos de los cuales heredaban el espíritu de las sectas exaltadas del siglo anterior -levellers, ranters, southscottians-, incipientes organizadores de Trade Unions, irlandeses jacobinos emigrados. Todos los días las ciudades dan de baja a miles y miles de nombres, todos los días se descoyuntan en la memoria las sílabas de incontables apellidos del pasado humano. Sus historias son sacrificadas en oscuros cenotes. Ned Ludd, Lord Byron, Cartwright, Perceval, Mellor, Maitland, Towle, ningún nombre debe perderse. El General Maitland fue bien recompensado por sus servicios: le fue concedido el título nobiliario de Baronet y fue nombrado Gobernador de Malta y después Comandante en Jefe del Mar Mediterráneo y después Alto Comisionado para las Islas Jónicas. Antes de irse del todo, tuvo tiempo de aplastar una revolución en Cefalonia. Perceval, el Primer Ministro, fue asesinado por un alienado incluso antes de que el último de los ludditas fuera colgado. William Cartwright continuó con su lucrativa industria y prosperó, y además el modelo fabril hizo metástasis. Uno de sus hijos se suicidó nada menos que en el Palacio de Cristal durante la Exposición Mundial de Productos Industriales de 1851, pero el tronar de la sala de máquinas en movimiento continuo amortiguó el ruido del disparo. Cuando algunos años después de los acontecimientos murió un espía local -un judasque se había quedado en la región, su tumba fue profanada y el cadáver exhumado vendido a estudiantes de medicina. Algunos ludditas fueron vistos veinte años más tarde cuando se fundaron en Londres las primeras organizaciones de la clase obrera. Otros que habían sido confinados en tierras raras dejaron alguna huella en Australia y en la Polinesia. Itinerarios semejantes pueden ser rastreados después de la Comuna de París y de la Revolución Española. Pero la mayoría de los pobladores de aquellos cuatro condados parecen haber hecho un pacto de anonimato, refrendación de aquella omertá anterior

llamada Ned Ludd. En los valles nadie volvió a hablar de su participación en la rebelión. La lección había sido dura y la ley de la tecnología lo era más aun. Quizás, de vez en cuando, en alguna taberna, alguna palabra, alguna canción, hilachas que nadie registró. Fueron un aborto de la historia. Nadie aprecia ese tipo de despojos. Voces ¿Por qué demorarse en la historia de los destructores de máquinas? Sus actos furiosos sobreviven tenuemente en brevísimas notas al pie de página del gran libro autobiográfico de la humanidad y la consistencia de su historia es anónima, muy frágil y casi absurda, lo que a veces promueve la curiosidad pero las más de las veces el desinterés por lo que no amerita dinastía. No es éste un siglo para detenerse: el burgués del siglo XIX podía darse el lujo de recrearse lentamente con folletines y novelones, pero las audiencias de este siglo apenas disponen de tiempo para hojear la programación televisiva o la de la red informática. Vivimos en la época de la taquicardia. Remontar el curso de la historia a contracorriente a fin de reposar en el ojo de sus huracanes es tarea difícil de arrostrar. Orfeo se abrió paso al mundo de los muertos con melodías que destrababan cerrojos perfectos, pero nosotros sólo podemos guiarnos por los fogonazos espectrales que estallan en viejos libros: soplos agónicos entre harapos lingüísticos. Cualquier otro rastro ya se ha disuelto en los elementos. Pero si los elementos fueran capaces de articular un lenguaje, entonces podrían devolvernos la memoria guardada de todo aquello que ha existido en el mundo. Por ejemplo, de todos los remos que hendieron al agua en todos los tiempos o de todas las herraduras que dejaron huella de trote o cabalgata, o de todos los fuegos que consumieron la carne de los condenados, y así sucesivamente. A su turno, el aire devolvería la totalidad de las voces que han sido lanzadas por las bocas de todos los seres humanos que vivieron en esta tierra. En verdad, millones son las palabras dichas en cada segundo. Pero ninguna se habría perdido, ni siquiera las de los mudos. Todas ellas habrían quedado registradas en la transparencia atmosférica, cuya relación

80


MUERDE TECNOLOGIA

con la audibilidad humana aún está por investigarse. También los niños garabatean raudos grafitis o nerviosos corazones en vidrios empañados por el propio aliento. Si se pudiera traducir ese archivo oral a nuestro lenguaje, entonces todas las cosas dichas volverían en un sólo instante componiendo la voz de una runa mayor o la memoria total de la historia. En el viento se han sembrado voces que son conducidas de época en época; y cualquier oído puede cosechar lo que en otros tiempos fue tempestad. El viento es tan buen conductor de las memorias porque lo dicho fue tan necesario como involuntario, o bien porque a veces nos sentimos más cerca de los muertos que de los vivos. De tantas cosas dichas, no puedo ni quiero dejar de escuchar lo que Ben, un viejo luddita, les dijo a unos historiadores locales del condado de Derby cincuenta años después de los sucesos: «Me amarga tanto que los vecinos de hoy en día malinterpreten las cosas que hicimos nosotros, los ludditas». ¿Pero como podía alguien, en plena euforia por el progreso, prestar oídos a las verdades

de los derrotados? No había, y no hay aún, audición posible para sus profecías. La queja de Ben constituyó la última palabra del movimiento luddita, el eco apagado del quejido de quienes fueron ahorcados en el año 1813. Y quizás yo haya escrito todo esto con el único fin de escuchar mejor a Ben. Me aferro y tiro de su hilillo de voz como lo haría cualquier semejante que recorriera este mismo laberinto.

tecnología de Inne Martino

Creative Commons / Atribución - No comercial, 2.5 Argentina.

81


MUERDE TECNOLOGIA

tecnología. RedPanal. 2009 Somos una generación que nació y creció en un mundo desesperanzado y enmudecido. El «fin de la historia» nos cayó sobre las espaldas, lapidó sueños y mandó al arcón de los recuerdos toda propuesta de cambio de las injustas estructuras que todavía sostienen nuestra sociedad. Neoliberalismo, dumping social, desempleo estructural. Nada que hacer contra estas fuerzas todopoderosas. Y sin embargo... estamos viviendo una gigantesca revolución. La realidad se está modificando radicalmente frente a nuestros ojos, con una velocidad y una profundidad absolutamente increíbles. Cotidianamente, estructuralmente, capilarmente. Todo lo que creímos resuelto cambia.Todas nuestras referencias se modifican y abren paso a nuevas cosmovisiones, renovados anhelos e iniciativas. Desde acá y desde allá. Todavía nadie sabe del todo qué está pasando, pero está claro que nada seguirá siendo como es.

herramientas o maquinarias. Esta característica propia de las tecnologías de la información y la comunicación es potente. Tiene dos consecuencias más que interesantes para pensar el futuro que nos convoca: 1. En términos económicos, los costos de producción tienden a cero. Es decir, se necesitan recursos humanos en forma intensiva, capacitados y con cierta infraestructura, pero nada comparable a lo que se requería en la lógica metal-mecánica, automotriz. Unas líneas de código pueden tener mayor incidencia económica que una fábrica de miles de trabajadores. Esto, si lo sumamos a las lógicas colaborativas nacidas en las comunidades de software libre y código abierto, implican un nuevo, integral y alternativo paradigma de producción. Una discusión necesaria es cómo se reparten socialmente los excedentes generados, pero no nos vamos a meter en esto, por el espacio acotado que tenemos. 2. Al ser las relaciones inter-subjetivas relaciones de poder, el desarrollo de proyectos basados en TICs implican esquemas que modifican la organización social y plantean esquemas asociativos potencialmente distribuidos, horizontales y participativos. En este sentido, es importante volver a resaltar que nada está resuelto a priori. Las TICs podrían también derivar en formas de control social hasta ahora inimaginables, que dejarían al panóptico obsoleto y disfuncional. La lucha por una sociedad más justa no depende de la tecnología sino de los humanos. La historia la escribimos nosotros y es nuestra exclusiva responsabilidad.

El fetiche tecnológico La lectura generalizada sobre la actual etapa es que los cambios que vivimos los está generando la tecnología. Las computadoras personales, Internet, la nanotecnología, los satélites y la mar en coche. Una lectura parcialmente cierta, pero que contiene un olvido que complica todo: no existe tecnología sin humanos. Nosotros la creamos, la desarrollamos, la usamos para unas cosas o para otras. Por eso mismo, no hay tecnología buena o mala. Tecnófilos y tecnófobos equivocan la discusión, proponiendo características intrínsecas que nada tienen que ver con la realidad. La deshumanización de la tecnología es un laberinto sin salida, un nudo gordiano irresoluble, pero sobretodo falaz.

La materialidad de la información La mitad de los usuarios de Internet es de los países centrales, donde reside solamente un sexto de la población mundial. En ese territorio se concentran tres cuartos de la infraestructura global de Internet: 55,9% en Estados Unidos y 22,5% en Europa, que juntos suman 77,4% del total. Asia los sigue con un 14% y los demás, lejos. Latinoamérica, siendo una de las áreas con mayor población en el planeta, sólo tiene un 3,5%. Esta asimétrica situación tiene como resultado un 95% del contenido generado en la web

Tecnologías constituyentes Por primera vez en la historia un modelo de producción no se basa en objetos. La «Era de la información» se sustenta fundamentalmente en «lo inmaterial», siendo notable que las nuevas tecnologías apuntan más a las relaciones inter-subjetivas (formas de generación, recolección y segmentación de conocimiento) que a la creación de bienes específicos como

82


MUERDE TECNOLOGIA

disponible tan sólo en 10 idiomas, siendo que la producción del mismo está notablemente más socializada. Las TICs en general y la conectividad en particular no son datos menores. Potencian todo el complejo productivo de una región o país: su economía, su turismo, su industria, su cultura, su desarrollo integral. En este marco, actualmente existe un fuerte debate entre un modelo de generación de contenido abierto y uno cerrado. Copyleft, cultura libre y código abierto son algunas de nuestras banderas. Patentes, copyright y propiedad intelectual las suyas, con las cuales se busca endurecer la legislación vigente mediante esquemas no distribuidos. Por cierto, no es un debate etéreo o inconducente. Según la NSF, entre 1987 y 2003, los ingresos generados por Estados Unidos mediante exportación de propiedad intelectual crecieron 487%. El actual modelo es insustentable en términos económicos, sociales y ecológicos, por las disgregadoras consecuencias que conlleva. Hay que pensar esquemas globales de desarrollo que garanticen la sustentabilidad de la humanidad en su conjunto. Porque no se trata de buscar a los malos de la película, sino de pensar qué sociedad queremos construir, vivir y disfrutar, entre tod@s. Si hay algo maravilloso de Internet es que uno se da cuenta de la cantidad de voluntades que, en todo el planeta, están soñando y creando un mundo mejor. Un mundo donde quepan muchos mundos, como decían los Zapatistas hace ya más de una década.

Esta caracterización, sin embargo, no está exenta de múltiples tensiones que toman variadas formas de acuerdo a cada momento histórico. La maduración del capitalismo moderno en el siglo XX trajo consigo la aparición de la industria cultural como fenómeno de masas y una sustancial modificación en la forma de producción y distribución artística, regidas desde ese momento por el mercado y los intereses corporativos. El centro de decisión de la producción cultural fue la disputa. Actualmente, la emergencia de las redes sociales distribuidas hace entrar en crisis a la industria cultural como paradigma. Esta tendencia implica una reformulación integral del modelo, que aún es incipiente y con resultados abiertos. La alternativa que se consolide dependerá de variables tanto endógenas como exógenas (en relación al campo cultural) pero inevitablemente tendrá que liberar o encauzar la enorme potencia creativa inherente a la era de la información. En este marco, es bueno resaltar algunas características de la sociedad en red: participación, generación colectiva de contenido, autonomía, libertad de reflexión y acción, horizontalidad. En nuestro caso, estos no son lineamientos simplemente analíticos, ya que creemos profundamente en los valores inherentes. La cultura libre como alternativa Junto con la industria cultural, el andamiaje legal que ésta promueve entra en crisis. Las restricciones que impone el sistema de copyright (derechos de autor y propiedad intelectual) en la práctica están demostrando no ser herramientas correctas ni para fortalecer al campo cultural, ni para volver sustentable económicamente la actividad de los artistas. Por el contrario, la cultura libre permite un mayor control de los creadores sobre sus obras y un mejor acceso social a los bienes intelectuales y creativos. Se considera que un trabajo es libre cuando contempla las siguientes libertades:

Un nuevo paradigma cultural La cultura no la crean los artistas ni los intelectuales. Es un hecho social, surgido de las prácticas cotidianas de una comunidad específica. Los artistas, para el caso, son sujetos que logran plasmar en su quehacer las complejas y contradictorias relaciones sociales en las cuales se hallan insertos. Incluso en los casos más disruptivos, rupturistas y de vanguardia, al productor cultural no se lo puede entender por fuera de sus condiciones históricas particulares. Por lo tanto, debemos resaltar la dinámica democrática, participativa y popular de la producción cultural como factor de desarrollo humano.

a. usar el trabajo y disfrutar de los beneficios de su uso. b. estudiar el trabajo y aplicar el conocimiento adquirido de él.

83


MUERDE TECNOLOGIA

c. hacer y redistribuir copias, totales o parciales, de la información o expresión. d. hacer cambios y mejoras, y distribuir los trabajos derivados.

imperceptible, atravesada en todo. Mágica. Ahí está. Facilita y complica la vida. Todo al mismo tiempo. Prescindir de ella parece romántico, dominarla parece imposible. Políticos y académicos hablan de TICs. Empresarios hablan de TICs. Todo el mundo habla de TICs. Sinónimo de eficiencia, transparencia, velocidad, neutralidad, limpieza, orden, garantía de confianza, bla bla bla… Acuerdos internacionales, investigaciones y tesinas, declaraciones públicas, cartas de intención, el mundo entero habla de TICs y del flagelo de la «brecha digital». Conectar, incluir digitalmente, fomentar la convergencia, distribuir computadoras, tender redes, tirar cables, llevar máquinas a todas partes, que para el año 2015 no haya una sola aldea del planeta que no tenga Internet. «Sí, sí, pero ya te dije, no importa eso. ¡A ese pueblo que no tiene agua y electricidad también! ¡Sí, a todos! No, no me importa que los chicos no sepan leer. A ver si me entendés: necesito la foto del ministro, con los chicos abriendo las cajas de las computadoras para sacar la nota en el diario.» Las TICs tienen ese «no se qué», que las hace todavía más milagrosas que un lavarropas que tanto bien nos hace desde que llegó a casa. «No ves que no entendés nada, no te das cuenta que el lavarropas no mejora la democracia…»

Encontramos antecedentes de está visión dentro del software libre, que es el primer espacio que plantea este tipo de licenciamientos como una cuestión necesaria para potenciar el desarrollo colectivo (GNU-GPL). Estos sistemas de licenciamiento abiertos han ido tomando fuerza en los últimos años en otros campos que ya no son directamente asociados al desarrollo de software sino también a la producción de bienes culturales en general. Creemos que las licencias abiertas se están demostrando acordes con la lógica de la sociedad en red, habiendo notables casos a nivel internacional que lo demuestran. En la música, por ejemplo, es una referencia necesaria el caso de la banda británica Radiohead con su disco In Rainbows. Lo importante, igualmente, resulta ser que este paradigma funciona no sólo para los «casos de éxito», sino para el conjunto de la producción creativa. Sabemos los desafíos que implica construir una sociedad como la que soñamos. Confiamos plenamente en que la hora de la libertad, la igualdad y la fraternidad está finalmente llegando. Nuestro esfuerzo, en este sentido, está puesto en construir herramientas que sirvan para apuntalar a la cultura libre como uno de los pilares centrales de la sociedad en red.

Efantasías animadas de ayer y hoy Mediados de los ‘90, Europa se propone entrar en la sociedad de la información y dar empuje a la nueva revolución industrial que ya puede considerarse tan profunda como sus predecesoras.

Tecnología, Fundación Vía Libre 1. f. Conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico. 2. f. Tratado de los términos técnicos. 3. f. Lenguaje propio de una ciencia o de un arte. 4. f. Conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto.

«Es una revolución basada en la información, la cual es en sí misma expresión del conocimiento humano. Hoy en día, el progreso tecnológico nos permite procesar, almacenar, recuperar y comunicar información en cualquiera de sus formas oral, escrita o visual, con independencia de la distancia, el tiempo y el volumen. Esta revolución dota a la inteligencia humana de nuevas e ingentes capacidades, y constituye un recurso que altera el modo en que trabajamos y

Real Academia Española

En lunfardo popular: ¡Magia! Omnipresente,

84


MUERDE TECNOLOGIA

convivimos (…) Tenemos que actuar, y actuar de inmediato.» (Informe Bangeman, Europa y la sociedad global de la información Recomendaciones al Consejo Europeo. 26 de mayo de 1994.)

«Estamos impulsando esta iniciativa invirtiendo recursos materiales y humanos para capacitar a toda la gente para la aplicación del voto electrónico en nuestra Ciudad. Esto implica un gran cambio cultural que otorgará mucha más transparencia al proceso electoral, inmediatez y claridad en los resultados». (Jorge Telerman, 2006)

Julio de 2000, Reunión del G8, Okinawa, Japón: «La esencia de las TICs como transformadoras de la estructura económica y social, es su poder para ayudar tanto a los individuos como a las sociedades a emplear el conocimiento y las ideas. Nuestra visión sobre una sociedad de la información se basa en un sistema que permita a todo el mundo emplear su potencial y lograr sus aspiraciones. Con este objetivo, debemos asegurar que las TICs provean los medios y el soporte adecuado para asegurar la creación de un crecimiento económico sostenido, el bienestar público, la cohesión social y el trabajo necesario para fortalecer la democracia, aumentar la transparencia y la correcta macroeconomía en los gobiernos, promover los derechos humanos, ensalzar la diversidad cultural y la estabilidad y la paz mundial. Enfrentarse a estos objetivos y retos emergentes, requerirá una serie de estrategias efectivas nacionales e internacionales…»

¿Y Ned Ludd qué diría de esto? Luddismo: obreros destruyendo máquinas que destruyen sus empleos. ¿Pero si la culpa no es de las máquinas, entonces de quién es? ¡Del sistema, la culpa es del sistema! «¡No se qué toqué! Estaba escribiendo y le dí aceptar en una ventanita que me apareció de golpe. ¡Y yo qué se! La máquina se reinició y no tengo ni idea de a dónde fue a parar el documento que estaba escribiendo. Me dijo el chico de sistemas que debe haber sido un virus, que trate de reiniciar. Pero ahora está todo lento. Van a tener que reinstalar todo de vuelta. No sé, preguntale al de sistemas.» ¿Y si cambiamos el sistema? No, eso no puede ser. Está colgado nada más, reiniciá que va a andar. «El sistema tecnológico-industrial puede sobrevivir o puede fracasar. Si sobrevive, PUEDE conseguir eventualmente un nivel bajo de sufrimiento físico y psicológico, pero sólo después de pasar a través de un periodo de ajuste largo y muy penoso y sólo con el coste permanente de reducir al ser humano y a otros muchos organismos vivos a productos de ingeniería y meros engranajes de la maquinaria social. Además, si el sistema sobrevive, las consecuencias serán inevitables: no hay modo de reformar o modificar el sistema así como prevenirlo de privar a la gente de libertad y autonomía.» (Theodore Kaczynski (Unabomber), La Sociedad Industrial y su futuro, 1995)

Paz, crecimiento económico, los beneficios de la sociedad global de la información, diversidad, bien público, cohesión social, transparencia, y la magia de las TICs. Democracia electrónica, egobierno, la solución a todos los problemas de la política. Y su última gran maravilla: el evoto… Pero no lo digo yo, lo dicen los libros de la escuela: «Voto electrónico: (en la Provincia de Buenos Aires aún se hacen pruebas piloto) se trata de un sistema que permite realizar la votación a través de la Red Virtual. Tienen la enorme ventaja de tener bajo costo, rapidez en la obtención de los resultados, seguridad, transparencia en el proceso electoral y la eliminación de la posibilidad de fraude». (Tecnología de la Información y la Comunicación. Cuaderno de Trabajo Nro 8. Dirección General de Cultura y Educación. Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, 2006.)

Alienación. ¡Pero si yo no entiendo nada, lo único que quiero es que ande así termino este trabajo y me voy a casa! No pienses, no hace falta. El sistema lo hace por vos. ¿Para qué aprender si lo podés comprar? Y si no lo podés comprar, no sabés

Y lo dice el Jefe de Gobierno:

85


MUERDE TECNOLOGIA

cuánto lo lamento. Probablemente hablemos con tu gobierno, que seguro lo puede comprar por vos. «Cuidado que eso que te damos es sólo un permiso de uso. Sí, sí tu gobierno quiere acceder a esto primero van a tener que cambiar algunas leyes. Penalizar delitos informáticos, firmar 10 acuerdos de la OMPI, y regular algunas otras cositas. Sí, sí, esas, la ley de patentes seguro y también garantizarnos la protección del derecho de autor. Viste que en tu país está lleno de puestitos donde la gente se pasa programas y se copia películas. No, eso no lo pueden hacer más. Si no profundizan las medidas policiales no nos vamos a instalar ahí. No, si no hacen eso, no creo que podamos hacer ninguna inversión y mucho menos mandarles el crédito ese que nos pidieron para comprarnos las máquinas y las licencias.» ¡Pero mirá que el año que viene hay elecciones! «Es muy fácil, me das tu DNI así verifico que estés en el padrón, pasás frente a la urna electrónica y en la pantalla ponés el dedito sobre la imagen del candidato que querés votar. Ahí tu voto queda registrado y apenas termine el plazo de votación tenemos el resultado automáticamente». ¿Y qué hay adentro de la máquina? Software, programas de computadora. Los programas para votar que hace una gran empresa de afuera, así que seguro funcionan bien. «Profe, ¿me puedo llevar una copia del programa para desarmarlo en mi casa? ¡Quiero ver cómo está hecho!» Prohibido: prohibido copiar, prohibido estudiar, prohibido tocar, prohibido pensar. «Pero no te dije ya que los programas los hace una gran empresa de afuera, ¿cómo se te ocurre desarmarlo? ¡A quién se le ocurre! Estos chicos curiosos, al final, te complican la vida queriendo pensar.» Apropiación. «Pero me dijeron que hay gente que desarma los programas y los vuelve a armar. La cosa no debe ser tan complicada entonces. Un amigo me dijo que estuvo mirando cómo. Y que no, que la cosa no es tan difícil.» Software libre. «Un amigo me copió un programa, y me dijo que era legal copiarlo. Sí, más vale, lo bajó de

algún lado. No, no te preocupes, dice que es legal. No, no es como Windows. Pero escuchame una cosa, ¿vos querés que te vuelva a caer Software legal y te arruine con otra multa? No, mirá, tenés que ponerte a aprender un par de cosas nuevas, pero anda. Sí, él dice que podés hacer lo mismo. Me dijeron que lo hace una comunidad de no se donde. No, pero en serio anda, no te preocupes. Debian. Sí, lo loco es que lo hace un montón de gente. No, no lo hace una empresa. No, lo hace gente como vos y como yo pero que sabe de programas. ¿Pero de qué me hablás? ¿Vos viste la garantía que te da Windows? Lo que me dijeron es que hay varios más, pero a mi ahora me pasaron éste, así que voy a ver qué onda. Y, un poco difícil es… imaginate que ahora tengo que saber qué cuernos hay adentro de este aparato. No sé, yo lo pruebo y te lo paso…» Libertad 0: usted es libre de usar el programa con cualquier propósito. Libertad 1: usted es libre de estudiar cómo funciona y modificarlo a su antojo. Libertad 2: usted es libre de hacer y distribuir copias (y si quiere venderlas). Libertad 3: usted es libre de modificar el programa y redistribuirlo con esas mejoras. «¿Pero al final vos qué me pedís? ¿Qué qué…? ¿Qué entienda? ¿No pretenderás que pierda tiempo en aprender algo no?» Creative Commons / Atribución - Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

tecnología, Richard Stallman. Cuando me preguntan qué pienso de la piratería digo «atacar barcos es muy malo». Y cuando me preguntan qué pienso de la piratería informática o musical digo «que sepa yo, los piratas no usan ni computadoras ni la música para atacar barcos, sino armas». Conversación pública en la Cámara de Diputados de la Nación. 2008

86


MUERDE TECNOLOGIA

tecno. Colectivo La Tribu. 2009 «EL

la política anclada en los usos no en las herramienta en sí mismas. La religión y la técnica igualadas: autismo ecuaciones de deseo sometido a código Si la tecnología es culpable, nuestra inocencia no tiene límites, ya que frente al ser como potencia, todo orden es un simulacro.

ENCUENTRO FORTUITO DE UNA MÁQUINA DE

COSER Y UN PARAGUAS EN UNA MESA DE DISECCIÓN.»

LAÚTREAMONT

Cita envenenada. 1. La ética es un sismógrafo Habitante de la grieta que el deseo produce en la razón, sin ella sólo somos asesinos o prostitutas, nihilistas o suicidas Los poderes biopolíticos piensan nuestra carne como el hardware, nuestra conciencia como el software Algo está mal: el saber técnico se ha travestido de eficacia única Genética, inteligencia artificial, web 2.0: juegos de seducción y dominio la belleza de la indiferencia Una mazorca de maíz carga en sus semillas la sabiduría de miles de campesinos a través de los siglos Pero la revolución debe hacerse nosotrxs antes de realizarse en la cosas (la producción imaginaria del mundo mediatizada por un cíclope sin párpados de bytes) la libertad es el crimen que contiene a todos los crímenes es nuestra arma absoluta

4. pasión y cifra: la energía que alimenta las máquinas que operan en el subsuelo alerta: la pregnancia de otros mundos posibles horadar el real: nada hay ya prohibido o indecente. Nada hay obsceno el escenario lo abarca todo, todo ocurre a la vista el avance técnico totalitario la secularización extrema los relatos fundantes y toda construcción de imaginarios: sin-lugar-a-lo-sagrado la deriva infinita: un efecto de psicosis el saber técnico es como el hielo: conocimiento congelado (el ártico se teñirá de rojo con nuestra sangre dormida) 5. Somos híbridos epistemologías radicales Antropofagia técnica un pensamiento del límite para reemplazar la invasión reticular Agua Aire Tierra Fuego: nunca redundante ni monótono deseamos ser: la realización inmisericorde de un contradiscurso espurio abrazos que abrasen. el cuerpo sigue siendo el anclaje primordial del deseo desviar toda biopolítica.

2. (Hay una diferencia esencial entre la educación y la inteligencia: el fundamento de toda inteligencia es el malentendido) la capacidad crítica, que el sismógrafo resuene, inquietante la posibilidad de convertir a la tecnología en una herramienta de deseo revolucionario una trazadora de fantasía Nada envejece tan rápido como el futuro: un déjà vu invertido el régimen está en suspenso no hay salvación, orden ni verdad la lógica de la picadora es no detenerse, nunca el acto de la desaparición

Creative Commons / Atribución. Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

3. desmontar la maquinaria del miedo: la madre de todas las tecnologías el alambre de púa la picana la maquila la cámara de gas el genoma humano

87


comunidad de Luis Mattini. 2006 «EN

Porque la comunidad primitiva no conocía la palabra «propiedad». La posesión colectiva de la tierra, por ejemplo, no significaba que era propiedad de la comunidad. Los hombres y mujeres no eran propietarios de la tierra, sino parte de ella, de la misma manera que yo no puedo ser «propietario» de mi pierna. En la sociedad de clases la mayor parte de las veces la palabra «comunidad» es una hipocresía. Por ejemplo, se habla de comunidad cristiana por ser el cristianismo lo común. Sin embargo, ¿qué tienen en común el cristiano ex General Videla con el cristiano Pujané? Se habla de la comunidad argentina, ¿qué tienen en común los campesinos pobres de Santiago del Estero con Mariano Grondona? Ni siquiera un pasaporte. Sin embargo, «comunidad» conserva un contenido muy potente. En sentido social de comunidad deriva comuna. Y probablemente la comuna sea la unidad básica donde se potencie la inmanencia para la recreación de la civilización. La agrupación de hombres y mujeres que comparten un mismo territorio o región es la más evidente, pero el concepto de comunidad excede en mucho el espacio físico, es fundamentalmente un modo de pararse ante la vida y una determinada forma de relaciones sociales. En otras palabras, la civilización ha demostrado su impotencia para crear relaciones sociales más justas «desde arriba» y «desde afuera» y «hacia afuera», por la vía de la trascendencia de la totalidad, de lo general a lo particular, llámese a ésta, mundo, universal, cristianismo, ecumenismo, globalización y la esterilidad de sus espejadas alternativas, Mercosur, tercermundismo, otro mundo posible. La humanidad, mal que les pese a los progresistas, tendrá que «regresar» a la comuna

MI PAGO UN ASADO ES DE NAIDES Y ES DE

TODOS.»

CAFRUNE

«Comunidad», como solidaridad, significa interdependencia, esto es el carácter social de los seres humanos, la existencia del yo en relación al otro. Cierto es que esto se expresa también en toda la naturaleza viviente en los sustantivos colectivos como por ejemplo: manada, rebaño, panal, tropilla, bandada, cardumen. Y también es cierto que hay seres vivientes no sociales. En el ser humano, la comunidad está marcada por aquello que es común, es decir aquello que sin ser de ninguno es de todos. Pero es importante que la comunidad respete la subjetividad individual de modo tal que la subjetividad colectiva la componga el conjunto de la diversidad de mujeres y varones. La comunidad debe de establecer reglas, sin dudas, algunas muy rígidas, como las de tránsito por ejemplo, porque son de vida o muerte. Además otras reglas, escritas o no, tendientes a armonizar la convivencia, al uso y disfrute de los bienes comunes y a asegurar la solidaridad. Sin embargo, a través de la historia, la comunidad dejó de ser comunidad para adquirir forma de contrato social. Así las reglas necesarias se han ido transformando en derecho. A partir de la aparición del derecho como ciencia, éste, en tanto y cuanto hijo de la propiedad, privada, colectiva o estatal, se constituyó como el regulador de la desigualdad y dominación. La sociedad capitalista es el punto óptimo de la sociedad jurídica. El contrato social se apoya en el carácter jurídicamente libre del obrero para ser explotado por el patrón.

88


MUERDE COMUNIDAD

para que, desde abajo, desde adentro y para adentro, se potencie la inmanencia de infinitas comunas para construir un mundo en el que quepan todos los mundos posibles.

revalorización de lo comunitario aparece ligada a los nuevos procesos sociales, esto es, al desmantelamiento de aquellas estructuras intermedias modernas que al interior de la sociedad civil expresaban y estructuraban las identidades políticas y sociales. Esta dislocación del modelo de integración social habría desembocado tanto en la afirmación del individualismo extremo como en el refortalecimiento de lo comunitario. Así, como afirma Esposito en Communitas, es a partir «del fracaso de los comunismos y la miseria de los nuevos individualismos», que se torna necesario «pensar la noción de comunidad». En términos generales, existe una asociación estrecha entre nuevo modelo de acumulación y desregulación. La teoría social contemporánea (desde Giddens, Beck y el mismo Lhumann) se ha encargado de reflexionar sobre el vínculo entre los actuales procesos de desregulación con la dinámica de individualización compulsiva que recorre a las sociedades. Más claro: la desregulación neoliberal se tradujo en una exigencia de auto regulación y ésta a su vez, en una demanda de autonomía. Esto quiere decir que los individuos deben hacerse cargo de sí mismos. Sin embargo, sabido es que esta demanda de auto regulación/autonomía se expresa de manera diversa, según las posiciones y situaciones de los sujetos (si éstos cuentan con recursos o soportes materiales para desenvolverse en el mercado), así como de los diferentes contextos nacionales (Estado protector o Estado débil). Ahora bien, en función de estas diferencias, bueno es preguntarse qué sucede con aquellos sujetos (y poblaciones) que no cuentan con aquellos soportes materiales y simbólicos necesarios para adaptarse al mandato de autonomía y auto regulación propio del orden económico neoliberal. En realidad, para aquellos que no cuentan con dichos recursos materiales, el nuevo modelo impulsa como principio regulador la «auto organización comunitaria». Sin embargo, la auto organización comunitaria no es algo novedoso en las sociedades capitalistas periféricas; antes bien, ésta existe desde hace mucho tiempo, en la medida en que la realidad de los sujetos, sobre todo, de aquellos pertenecientes al abigarrado mundo popular, está marcada por un déficit

Maristella Svampa . 2007 La noción de comunidad debe ser entendida desde diferentes niveles. Desde la sociología, siempre se ha afirmado que la Modernidad implica el pasaje de la comunidad a la sociedad. En términos generales, la Modernidad supone un proceso de individualización, a partir del desencastramiento de los individuos de las estructuras comunales y corporativas preexistentes. Fue F. Tönnies quien dio articulación teórica a estos temas, a través de la enunciación de la transición de lo corporativo y comunal, a lo individualista y racional; y del status adscripto al contrato. Mientras que la comunidad se asienta sobre dos pilares (la sangre y el territorio), la sociedad aparece caracterizada por un alto grado de individualismo e impersonalidad de las relaciones sociales. Este par de conceptos, que abarcan diferentes ámbitos y realidades, permiten dar una explicación sociológica del advenimiento del capitalismo. Por ello no resulta extraño que los autores clásicos asocien la comunidad o lo comunitario a una suerte de rémora del pasado, de una visión tradicional, antimoderna y prepolítica de los lazos sociales que tiende a desaparecer en el proceso de expansión del capitalismo y consolidación del Estado nacional. Diferencias aparte, esta concepción crítica de la comunidad, atraviesa la obra de los cuatro fundadores de la sociología moderna, esto es, Marx, Durkheim, Weber y Simmel. Desde la filosofía política, lo comunitario también suele leerse en perspectiva crítica, en la medida en que designa una categoría prepolítica y hasta antipolítica, una de cuyas funciones ha consistido en negar o desactivar el conflicto propio de las sociedades modernas. Comunitarismo y clausura de lo político aparecen estrechamente asociados, independientemente de que este cierre se realice en nombre de una identidad en particular o del «Pueblo-Uno». Sin embargo, en la actualidad, asistimos a un resurgimiento de lo comunitario. Dicha

89


MUERDE COMUNIDAD

estructural de integración sistémica. En algunos casos, este mundo «comunitario» atravesado por redes de sociabilidad y estrategias de sobrevivencia, se asienta sobre estructuras previas (comunidades indígenas y campesinas). Debido a la extensión y alcance de la relación salarial, las redes comunitarias se desarrollan más tardíamente en Argentina, en comparación con otros países de América Latina. Claro está, que estamos hablando de grandes tendencias, lo cual muy probablemente puede conducirnos a una imagen más bien homogénea o simplificada de la realidad. En este sentido, hay que tener en cuenta las diferencias regionales, pues no es lo mismo el norte argentino, donde existen soportes comunitarios (campesinos e indígenas), que el Conurbano Bonarense, uno de los centros industriales más importantes del país, donde el proceso de descolectivización ha sido muy intenso en las últimas décadas. En Argentina, el nuevo régimen de acumulación apuntó a liquidar la estructura salarial, basada en el pleno empleo (formal e informal, con diferentes niveles de protección social y estabilidad). Durante un cierto tiempo, ante la crisis y el desmantelamiento del Estado Nacional-desarrollista y la ausencia de un mundo organizacional previo, se dio una suerte de «vacío o déficit comunitario», si se me permite la expresión. Pero rápidamente, sobre todo a partir de 1989, la Argentina se encaminó hacia el desarrollo de una nueva matriz organizacional, a partir de la proliferación de redes comunitarias, orientadas a las necesidades básicas. La cuestión de la potencialidad que encierran las redes comunitarias es siempre una discusión abierta y no exenta de complejidades. Es cierto que desde las agencias multilaterales y los organismos oficiales la invocación de estas formas de participación basadas en la auto organización colectiva apuntan al desarrollo de una ciudadanía de «baja intensidad» (para utilizar la expresión de Guillermo O´Donnell), cuya funcionalidad con el nuevo esquema de dominación no puede ser soslayada. En este sentido, es claro que el modelo neoliberal reserva a los excluidos un modelo de ciudadanía restringida, que podemos designar con el nombre de «modelo

participativo-asistencial». Dicho modelo, que asegura la inclusión de los excluidos como excluidos, se halla montado sobre cuatro ejes mayores: el desarrollo de una política focalizada, la omnipresencia del Estado, la multiplicación de mediadores y la participación en redes comunitarias. Así las cosas, el Estado se instala en el territorio natural de los movimientos sociales urbanos, y desde allí apunta a desarrollar una dinámica «resocializadora» claramente biopolítica, mostrando con ello que su función no sólo apunta a la gestión de las necesidades básicas, sino, de manera más general, a controlar la vida y la reproducción de la vida de millones de personas pobres. Más aún, el desarrollo de una matriz organizacional/comunitaria señala las afinidades electivas o la «convergencia perversa» -según el sugestivo concepto de la brasileña Evelina Dagnino- entre proyecto neoliberal y proyecto participativodemocrático. Conceptos como el de «participación ciudadana» y «auto organización comunitaria» atraviesan ambos lenguajes, aunque los significados sean distintos. Ahora bien, es necesario introducir matices sobre el carácter unívocamente funcional que asume la auto organización comunitaria. En este sentido, es bueno recordar que la realidad nunca discurre linealmente, pues si la demanda de auto organización colectiva es, por un lado, un imperativo impulsado «desde arriba» con claros objetivos de control social, también es cierto que ha sido y sigue siendo el resultado de las luchas «desde abajo» (esto es, una expresión de la creación y recomposición de nuevos lazos sociales). Un ejemplo de ello ha sido el surgimiento de organizaciones de desocupados, a partir de 1996-97. Así, en el marco de una sociedad excluyente, estas organizaciones lograron desarrollar nuevos formas de participación, a través de la auto organización territorial y el desarrollo de prácticas asamblearias, lo cual permitió reconstituir identidades sociales y resignificar espacios locales. Sin embargo, a partir de 2002-2003, el desarrollo de este mundo organizacional-comunitario fue acompañado por la expansión de una lógica netamente asistencialista y clientelar, que de la mano de la masificación de las políticas sociales, apuntó a la despolitización

90


MUERDE COMUNIDAD

de las experiencias, en el marco del empobrecido mundo popular. En resumen, así como las redes comunitarias tienden a ser el nuevo locus del control y la dominación neoliberal, en nombre de las nuevas «formas de participación ciudadana», éstas se han convertido, tanto aquí como en otros países de América Latina, en el espacio de producción de movimientos sociales innovadores. Así, el universo organizacional que va emergiendo en la Argentina, el mundo comunitario «realmente existente», es mucho más abigarrado y complejo de lo que esperaban los organismos internacionales y sus expertos. Sin establecer juicios definitivos, es necesario preguntarse entonces si aquello que fue pensado para efectuar una clausura política esto es, «lo que la política debe crear para poder contener el conflicto», no puede abrir también nuevas brechas «hacia la política», a través de la acción colectiva. En esta dirección, resulta interesante pensar las diferentes consecuencias que las políticas neoliberales y la demanda de desregulación han tenido en los diferentes contextos nacionales en América Latina. Así, por ejemplo, la relación entre lo comunitario previo y la implantación del modelo neoliberal no ha sido la misma en todos lados. En Bolivia, donde las estructuras comunitarias (sobre todo, rurales) están tan presentes, hubo una suerte de potenciación positiva de estos elementos. Finalmente, fueron los elementos antagónicos de la ideología comunitaria los que terminaron por ser politizados y recreados frente a la crisis del modelo de acumulación vigente. En Chile, al parecer, el modelo neoliberal terminó por liquidar y neutralizar los elementos comunitarios presentes en ciertas experiencias políticas, que durante los ‘80 habían sido consideradas como portadoras de elementos antagónicos o alternativos (el movimiento de los Pobladores). En Argentina, lo comunitario apareció como una exigencia desde arriba- para contener el conflicto social, y a la vez, como una exigencia -desde abajo- como expresión de una lucha. La plurivocidad nos advierte desde ya de las dimensiones diferentes que engloba el fenómeno, de sus oscilaciones y cambios, al

evocar tanto experiencias de reproducción del orden (clientelismo, asistencialismo), como también prácticas políticas disruptivas y democratizadoras. En fin, mientras en otras latitudes el fortalecimiento de lo comunitario puede leerse también en clave religiosa, asociada al fundamentalismo y al repliegue comunitario, en América Latina, ésta parece declinarse, antes que nada, en términos muchos más ambivalentes. Ambivalencia original e irreductible, ligada sin duda a la fuerte presencia de movimientos de resistencia y a su articulación con tradiciones político-ideológicas emancipatorias.

comunidad, Julio Cortázar. «Demasiado asco para seguir con esto; mi patria es otra cosa, nacionalista infeliz; me sueno los mocos con tu bandera de pacotilla, ahí donde estés. La revolución también es otra cosa; a su término, muy lejos, tal vez infinitamente lejos, hay una magnífica quema de banderas, una fogata de trapos manchados por todas las mentiras y la sangre de la historia de los chacales y los resentidos y los mediocres y los burócratas y los gorilas y los lacayos.» «Policrítica en la hora de los Chacales». 1971

comunidad - colectivo la tribu *

Marzo de 2009.Avenida Forest y Avenida F. Lacroze, Chacarita, Ciudad de Buenos Aires. Creative Commons / Atribución - Compartir derivadas igual, 2.5 Argentina. * Ver página siguiente.

Camelopardalis. Latitudes entre +90° y ?10°

91


92


93


MUERDE COMUNIDAD

Comunidad, Sebastián Friedman

y las propuestas de desarrollo. La comunidad es la protagonista de la democracia participativa: donde se cocinan las ideas, donde se relevan las necesidades para que se transformen en derechos posibles de ser vividos intensamente. Derechos de la gente de los barrios que se convierten en políticas públicas. Comunitario no es «ayudar», es otra cosa. Es una construcción. Las organizaciones existen porque son los espacios que no pueden ocupar ni el sistema ni el Estado. Frente a aquellos agujeros que el sistema tiene con los sectores más marginados, la comunidad se organiza de forma tal de poder resolverlos.

Foto Berlín. 2004

Comunidad Culebrón Timbal. 2009 Desde Cuartel V y todo el noroeste del Conurbano, nuestras prácticas parten de la diversidad cultural que trajeron sus pobladores cuando decidieron venir para estos pagos en busca de mejor suerte. En el Culebrón y sus apuestas se cruzan los sapucay y los chamamés con las rimas del hip hop; los teclados pegadizos de la cumbia villera con los acordes ruteros de las bandas de rock and roll; el humo de la parrilla donde se hace el choripán que se comerá en la misma mesa donde se elaboran los proyectos

94


MUERDE COMUNIDAD

Lo comunitario, entonces, plantea un cambio de lógica. Venimos de muchos años de individualismo, es momento de cambiar la cabeza e instalar una nueva lógica, la de la cultura de la participación. En el barrio, con el laburo cotidiano -en la radio, en los talleres con los chicos y las chicas, en el canal de tele, en las reuniones con vecinos, en las movilizaciones, en los Aguante la Cultura y la Caravanas Culturales de los Barrios-, queremos que se encuentren diferentes generaciones para hacer una actividad artística, social y política. Ahí también está lo comunitario. El Culebrón se transforma, entonces, en un espacio desde donde uno puede empezar a generar condiciones para que las cosas se modifiquen. Donde podemos soñar y realizar lo que soñamos. En definitiva, es un lugar en el que se realizan las utopías. El Movimiento por la Carta Popular -donde confluimos con muchas otras organizaciones sociales del noroeste del Conurbano- tiene que ver con cambiar la cultura de la delegación por la del protagonismo. La cultura del protagonismo se expresa cuando los vecinos y vecinas pueden decidir en qué se utiliza la plata de todos. Eso es presupuesto participativo. Porque la política es más simple. Participar en las reuniones de tu barrio, opinar por dónde querés que pase el asfalto, dónde necesitamos que esté la salita. Si en el barrio se pueden decidir las cosas más sencillas, hacerlo sobre las cosas más complejas es cuestión de tiempo. El plurimedio La Posta es nuestra definición de todos los días de la comunicación comunitaria. Donde organizaciones y vecinos se reúnen a escribir, sacar fotos, grabar programas, hacer notas, definir su agenda, tomando decisiones colectivamente. Cuando el barrio se expresa, el movimiento es tan intenso que nos convencemos de que la realidad se puede cambiar.

Decimos que nuestra dignidad es habernos dado cuenta de todo lo que somos capaces de hacer. La autogestión posibilitó que tengamos agua y no la teníamos; animales, casas, huertas, red eléctrica y nada de esto teníamos. El trabajo y la conciencia sobre el cuidado del entorno es nuestra forma de darle valor a la tierra. Por eso nuestro objetivo es conseguir un permiso de ocupación comunitario y la tenencia en custodia del lugar, sin posibilidades de transacción comercial de ningún tipo, ya que no la queremos para vender, ni alquilar, ni permutar, sólo queremos vivir y producir para nuestro sustento. Decimos también que hay tres elementos: Historia, Tierra y Dignidad. La Historia es personal. La Tierra es creación. La Dignidad es libertad y capacidad de generar un futuro. Decimos que tenemos desafíos internos. La autogestión que es una construcción hacia adentro de nosotros mismos. También desafíos externos. La sociedad, el poder judicial, el Estado, el pensamiento hegemónico. Pero también hay muchos sueños y esperanzas. Nuestra reflexión teórica es el trabajo comunitario, nuestra política son las experiencias y teorías, voluntades y realidades, carencias y utopías. Eso que vivimos es lo que somos. Nunca nos propusimos ser una comunidad. Se generó después, cuando nos encontramos en el mismo camino. Es una forma de vida, es una transformación, es una revolución. Es contención. Es una semilla que para que crezca hay que tomar la tierra, abonarla con asambleas y regarla con trabajo comunitario. Es crecimiento. Es fuerza y organización. Es ese algo en común. Es comprensión. Es acordar que día, a qué hora, qué hacer y qué traer. Es trabajo y fusión. Es expansión y compromiso. Es no poder hacer la tuya sin preocuparte por lo que le pasa al otro. Es poder soñar.

Comunidad, Tierra y dignidad, 2006 Tierra y dignidad somos un grupo de 20 familias que desde octubre de 2002 ocupamos un predio fiscal en Mallín Ahogado, zona rural de El Bolsón, Provincia de Río Negro.

95


revolucion Guillermo Almeyra . 2009 Este es un concepto social tomado de las Ciencias Naturales que designaba un movimiento circular como, por ejemplo, la rotación de la Tierra en torno a su eje que hacía que, completado el movimiento, se retornase al mismo punto. En las Ciencias Sociales, a partir del siglo XVI, comenzó a tener un significado impreciso de gran transformación, modificación radical. En realidad fue a partir de la Revolución Francesa que comenzó a ser sinónimo de cambio profundo en el régimen político y, por lo tanto, a más largo plazo, incluso económico, ya que son los seres humanos los que dejan de tolerar las viejas relaciones económicas de sometimiento y de explotación. Una revolución no se determina ni por sus medios ni por el tiempo que requiere. Tampoco hay una muralla china entre ella y las reformas, que en ciertas condiciones pueden ser movilizadoras porque son incompatibles con el sistema. Además, ni la revolución -ni mucho menos el socialismo- se decretan con fecha fija. Hay revoluciones políticas que dejan intacto el sistema social para cambiar el régimen institucional: son las revoluciones de independencia nacional, las antiimperialistas, las democráticas, que se han desarrollado en particular en el siglo XX. Son la conditio sine qua non para una revolución social que en nuestro tiempo sólo puede ser anticapitalista, pero no son su condición suficiente. La revolución que cambia un sistema es, en cambio, un proceso social de masas, social, cultural, político, no un putsch de un puñado de iluminados. Y el socialismo es el resultado de la evolución moral, cultural, social, económica, de un conjunto de pueblos que hayan superado, a escala de la mayoría del planeta,

el desarrollo capitalista. Por eso, ni hay socialismo en Cuba, China o Vietnam ni lo hubo en la Unión Soviética: allí una revolución abrió la lucha en el plano nacional y mundial por la construcción del socialismo, no lo instauró. La Revolución Francesa tuvo que seguir un curso determinado por la contrarrevolución en Europa, que le produjo profundas transformaciones estatistas y condujo a Napoleón y a la Restauración. La rusa sufrió los efectos del bloqueo imperialista, que ayudó a destruir la democracia de los consejos y el partido bolchevique y a construir el dominio de la casta burocrática conservadora y contrarrevolucionaria, antisocialista, expresada y dirigida por Stalin. Tanto el éxito de la revolución como del socialismo dependen por lo tanto del resultado de la lucha de clases a escala mundial; no se hacen en un país solo aunque puedan comenzar a construirse en cualquier rincón del planeta precisamente porque se oponen a un sistema que es mundial. La revolución no se caracteriza esencialmente por la violencia, que en determinadas condiciones no es necesaria en sus comienzos y que, además, caracteriza siempre a la contrarrevolución. Es más, la violencia revolucionaria ha sido hasta ahora respuesta a la violencia contrarrevolucionaria. La revolución no nace tampoco del voluntarismo de una minoría, de una elite, blanquista o foquista. La revolución es un fórceps de la sociedad, y ayuda a nacer un nuevo régimen, pero el fórceps no hace el parto si el embarazo no ha llegado al momento justo. La revolución no es el resultado de la decisión de los dirigentes sino el del hartazgo y la voluntad de lucha de sus protagonistas, los trabajadores y oprimidos: por eso no la hacen los partidos, que cuando mucho ayudan a prepararla,

96


MUERDE REVOLUCION

sino las clases oprimidas porque «la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos». Una revolución no puede tener como objetivo central la toma del poder estatal para acabar con la separación entre dirigentes y dirigidos porque aquel es la base de ese dualismo y el Estado es sinónimo de esclavitud de masas. Tampoco puede depender de la voluntad de un Líder, que la prepararía o la concedería a migajas desde el poder. Si los trabajadores no son independientes del Estado y de los Líderes y practican la autogestión en sus sindicatos, partidos y organizaciones, jamás tendrán el poder ni la autogestión antiburocrática del mismo y de la economía. Los consejos obreros, campesinos y de comunidad, los comités de fábrica más amplios que los sindicatos, que están burocratizados e integrados en el sistema, la transformación del territorio mediante la autonomía y la autogestión preparan a la vez las reformas revolucionarias (que el capitalismo no puede otorgar) y el cambio de conciencia y de subjetividad necesario para la revolución y para empezar a construir el socialismo. La lucha cotidiana, cultural, educativa, política, es la base de la revolución: ésta no es un momento explosivo ni un golpe de mano de una vanguardia autodesignada. La teoría revolucionaria debe apoyarse en la evolución de los trabajadores y transformarse con ésta porque sólo entonces será instrumento para el salto revolucionario, preparado por la vida cotidiana y por la lucha por las conciencias.

duradero de las relaciones sociales. En ese sentido usaba Marx la palabra, cuando analizaba, por ejemplo, la Revolución Industrial. Una revolución anticapitalista implica que ese cambio desarticula o destruye las relaciones capitalistas. Hechizada por el mito de la Revolución Francesa y por la idea de tomar el poder (entendida como tomar el poder que está en manos del Estado), la izquierda del pasado construyó una imagen equívoca de lo que son las revoluciones. En lugar de un cambio radical en las relaciones sociales, se imaginó a las revoluciones como un evento político particular: la Revolución pasó a ser el momento en que un partido o movimiento social toma el control del aparato de Estado. Sin embargo, hoy sabemos que tomar el Estado no implica haber realizado un cambio radical en las relaciones sociales. A menudo, estas supuestas «revoluciones» no fueron más que un recambio de elites, sin que se produjeran alteraciones profundas en la sociedad. Las verdaderas revoluciones no tienen fecha y hora precisas, aunque determinados eventos políticos puntuales (por ejemplo el derrocamiento de un régimen y la toma del Estado) puedan ser fundamentales para su desarrollo. Por ejemplo, las revoluciones burguesas que pusieron fin al feudalismo fueron procesos largos de cambio social, que en muchos casos no requirieron ningún asalto al poder, y que en algunos otros casos necesitaron más de uno. Para el nuevo anticapitalismo, la revolución no es un evento que sucederá en el futuro, y por el que hay que esperar. La revolución está en curso; sucede todos los días, cada vez que los hombres y mujeres desarrollan nuevas formas de resistir al poder y crean nuevas grietas de autonomía. Cada vez que se crean espacios autogestionados, no-mercantiles, e igualitarios se está haciendo la revolución. La revolución es lo que la comunidad de los que luchan produce, cuando en sus propias luchas establecen relaciones sociales de nuevo tipo. Por supuesto, esto no quiere decir que no haya que tomar el poder, como se dice por allí. Es probable que muchas veces más necesitemos rebelarnos contra un gobierno en particular, o incluso asaltar el Estado.

Revolución, Ezequiel Adamovsky . 2006 En los últimos tiempos se está produciendo un cambio profundo en la forma en que imaginamos la revolución. Solíamos identificar una revolución a partir de imágenes del pasado tales como la toma del Palacio de Invierno en la Rusia de 1917, o la toma de la Bastilla durante la Revolución Francesa, o la caída del gobierno de Batista en la Cuba de 1959. Una revolución significa un cambio radical y

97


MUERDE REVOLUCION

Pero conviene tener claro que la revolución no es ese evento en particular, sino el proceso de cambio social más amplio y profundo, con el que esos eventos políticos, en el mejor de los casos, pueden colaborar. Resaltar el carácter cotidiano de la Revolución no quiere decir que las rupturas no sean fundamentales. Muchas veces, como parte de la resistencia, los movimientos sociales inventan formas novedosas, o generan acontecimientos inesperados e impensados. Estas rupturas son fundamentales para el paso de la resistencia a la construcción de un mundo nuevo. El camino de la revolución está hecho tanto de rupturas como de construcción cotidiana; tanto de antagonismo con el poder, como de tejido de lazos de cooperación de nuevo tipo.

de vanguardia) siempre fueron sorprendidos por el estallido de la revolución y su mérito consistió en saber montarse y actuar sobre los acontecimientos con mayor o menor acierto. La revolución, es entonces, fundamentalmente un acto, no un estado. El nuevo orden social después de una revolución, por su propia naturaleza, pasa a ser conservador. Los revolucionarios no hacen revoluciones, hacen actos revolucionarios, los cuales a veces confluyen en una revolución. Nunca se sabe de antemano cuáles de esos actos serán los determinantes. Precisamente, ese es el desafío, atreverse al acto revolucionario con la incertidumbre del resultado. Revolucionario y rebelde son parecidos pero no lo mismo. El revolucionario es alguien que hace actos revolucionarios con el propósito de acumular fuerzas para tomar el poder del Estado y desde ese poder transformar el orden social. El rebelde es el que se rebela contra toda injusticia, en todo momento, y de ese modo va transformando la sociedad desde abajo. El revolucionario debe esperar el mañana, a la toma del poder, para ejercer la justicia. Y cuando ese poder llega, resulta que todavía hay que esperar más aún, diez, veinte, treinta, cuarenta años. El rebelde no espera, exige el acto de justicia aquí y ahora. Ejemplo de acción revolucionaria ha sido la inspirada por el marxismo con un contenido casi exclusivamente clasista: primero emancipar al proletariado y luego éste emanciparía a toda la humanidad. Ejemplo de acción rebelde ha sido la rebeldía juvenil, el feminismo, el antirracismo o la lucha por el derecho a la diversidad sexual. No se resignan a esperar a que el proletariado tome el poder, luchan no sólo en los Estados capitalistas, sino en aquellos en los que supuestamente el proletariado está en el poder. Pero en todo caso, no habría revoluciones sin acciones rebeldes. Luego, los rebeldes son el único acicate para que la revolución no se estanque. Finalmente, la rebeldía es el derecho natural de la juventud. Derecho natural porque es el derecho a la vida y garantía de la continuidad de la especie.

Luis Mattini . 2006 «LA REVOLUCIÓN ES UNA GIGANTESCA IMPROVISACIÓN» VÍCTOR HUGO

Primera precaución necesaria: separar revolución, como cambio radical en la sociedad, de progreso. Dicho de otro modo, una revolución puede ser conservadora. La mayor parte de las concepciones progresistas no son revolucionarias y hay conceptos conservacionistas que son revolucionarios. (En lo temas ecológicos esto se ve con claridad). Las revoluciones son, probable y paradójicamente, la única regularidad en la historia. Son fenómenos catastróficos, no en el sentido de infausto, sino en el sentido de algo del que no se pueden prever ni su estallido ni sus consecuencias. A su vez esas formidables rupturas que son las revoluciones, parecen ser el sentido de la historia. Dicho de otro modo, lo que marca la vida, la relación paradójica entre continuidad y ruptura. A no poderse prever, la revolución es siempre una gigantesca improvisación. La idea de la posibilidad de hacer, dirigir o controlar una revolución estaba basada en la ilusión racionalista de la supremacía del hombre, de su cerebro, sobre todos los fenómenos. Sin embargo, la historia de los ciclos de las revoluciones en la modernidad demostró que los hombres (líderes o grupos

98


MUERDE REVOLUCION

Revolución de fantasmas, 2000

elemento de desequilibrio. Siempre hay algo imperfecto que demanda un cambio. Incluso dentro de la revolución. La revolución tiene vida. Se comporta como la vida. Tiene altos y bajos, avances y retrocesos. Por lo tanto, formarán parte de su ciclo vital todas las fases o estadios que su gestaciónmutación-evolución requiera: despertar de conciencias, luchas, cambio de estructura, reformulación de objetivos. La posibilidad de cambio radica en que todo es contradictorio. Con el capitalismo se han acabado las pasiones individuales donde uno puede contra el todo del Estado, ya sea desde las artes, la política, la cultura. Entonces, ¿qué posibilidad de revolución hay cuando todo se resume a ver cómo estar integrado? Léase: dentro del sistema, adoctrinado, alineado. Hoy, las instituciones son funcionales a un sistema jurídico que sustenta este sistema productivo capitalista. La sociedad capitalista maneja dos variables de comportamiento frente a un actor social ajeno a ella. Primero, trata de destruirlo. Si falla el intento o la resistencia es importante -tal es el caso de las empresas recuperadas-, la segunda opción es tratar de integrarlo, reconfigurarlo y transformarlo en algo útil o funcional. Sofocarlo lentamente. Ahora, si pasa el tiempo y todavía respira aires revolucionarios, tratará de matarlo a sangre y fuego. Como ocurrió en nuestro país durante la década del ‘70. Revolución serían maestros subversivos en las escuelas negándose a educar para esa clase de integración; fomentar la cultura, la dignidad; recuperar la identidad de un pueblo que ha luchado contra los que lo han oprimido desde 1492. Dar vuelta esta sociedad, ponerla patas para arriba, eso sería revolucionario. Invertir la carga de poder, o más bien eliminarla. Apropiarse de aquellos espacios que nos pertenecen, en lugar de nosotros pertenecer a ellos. Las fábricas, las escuelas, las calles: son nuestras. Las preguntas siempre están, pero un día se hacen visibles: ¿De qué trabaja el patrón? ¿Trabaja? ¿No le cierran los números? ¿Cómo que va a cerrar? ¿Qué somos nosotros sin la fábrica? Como nauseas, las preguntas sacuden el cuerpo adormecido. La revolución es un anticuerpo para sobrevivir.

revolución de Cooperativa Chilavert Artes Gráficas . 2007 «LO QUE AQUÍ SOSTENGO NO OFRECE NINGUNA POSIBILIDAD, NI LA MÁS MÍNIMA, DE REFUTACIÓN: LA IZQUIERDA LEE, LA DERECHA ASESINA.» ANDRÉS RIVERA «TODO ES IRREAL, MENOS LA REVOLUCIÓN.» VLADIMIR LENIN

¿Por qué el hombre? ¿Para qué la libertad? Si algo ha movido a la revolución a lo largo de la historia, sin duda han sido las preguntas. Así como la incesante necesidad de construir respuestas. Hoy son pocos los que hablan de revolución y no suelen perseguir un fin tan urgente como tomar el poder y cambiar el mundo -John Holloway, por ejemplo- , lo ven casi como un imposible. Lo reemplazan por un planteo más posmoderno. La revolución como momentos, discursos, acciones aisladas dentro de los intersticios del equilibrio aparente del capitalismo. No existe el equilibrio perfecto en la naturaleza. Menos, en la del hombre. Lo más parecido sería la rectitud, el orden, en el sentido más represivo. Lo que equivale a decir Muerte. El equilibrio humano incluye en sí mismo el

99


100


101


MUERDE REVOLUCION

Revolución, Enrique Chaparro 6 de diciembre de 1914. Hace casi 94 años, los ejércitos de la Convención entran a la Ciudad de México, una de la etapas más significativas de la Revolución Mexicana. Hay una preciosa foto de ese 6 de diciembre, del momento en que los ejércitos de la Convención entraron, que muestra a los generales revolucionarios. Y en la foto aparece Lucio Blanco, que está mirando para allá; Otilio Montaño; Rafael Buelna, valiente como ninguno, el general más joven de la revolución, tenía 23 años (murió a los 33, por cierto); Tomás Urbina; Emiliano Zapata, que va conversando con Pancho Villa; en el medio de Pancho Villa y Emiliano está Pablo González; y en la punta, en un magnífico caballo blanco, Rodolfo Fierro. Cinco años antes de ese 6 de diciembre, los ocho generales que nombré eran respectivamente un campesino, un maestro de escuela rural, un estudiante, un cuatrero, un peón de caballeriza, otro campesino, un bandolero y un ferroviario. ¿Dónde están los doctores, los periodistas, los intelectuales? Esa revolución, a diferencia de sus contemporáneas, no necesitó ni de traductores ni de intérpretes. Conversación pública en Fábrica de fallas. Primer festival de cultura libre y copyleft. 2008

102


MUERDE REVOLUCION

revolución de Andrés Rivera En más de una oportunidad dije que la Revolución de Mayo fue una revolución inconclusa. En este país se llevó adelante una lucha por la independencia del trono español pero todo el sistema quedó en pie. Juan Manuel de Rosas añoraba los plácidos tiempos anteriores a la Revolución de Mayo y él fue como nadie el representante de los grandes hacendados bonaerenses. Seguramente mi visión es muy limitada, estoy cerca de Dios piso 12, pero tanto en Buenos Aires como en la ciudad de Córdoba, lo que veo es la desaparición de los principios más elementales de solidaridad: un auto que atropella y la gente sigue de largo. Preguntémosnos acerca de esos jóvenes de clase media que les rompen el cráneo a ancianos jubilados, se me dirá «eso es lo que resalta en los diarios, los hechos cotidianos de solidaridad no son noticia», lo dudo, porque en Córdoba, que es un ámbito mucho más reducido pero que tiene una espléndida historia detrás, uno sale a la calle y ¿qué escucha hablar? No se escucha hablar a burgueses que manejan Mercedes Benz, se lo escucha hablar al vecino, de dinero. Marx lo llamaba «el fetiche de la sociedad burguesa», de eso hablan. Suelo ir al único bar que conozco, que se llama El Quijote, en alguna oportunidad me hicieron un reportaje y lo cité, luego el dueño del bar me reconoció y le dijo al mozo que no me cobrara y le pagué, por supuesto, y era porque yo le había hecho publicidad gratuita. Entonces, algo nos está pasando, algo le está pasando al conjunto de la sociedad y creo que eso es peligroso. Me reprocharon que hablara de los adolescentes que son fascistas potenciales. Lo son, armados de navajas, de porras. Los policías, como está claro toman mate en la comisaría, o se emborrachan como se habrá leído en estos días y matan por la espalda a jóvenes. ¿De qué solidaridad hablamos? ¿De qué actos de amistad, nada más que de amistad, de ayuda al otro? Fragmento de entrevista realizada al escritor. 2006

103


MUERDE REVOLUCION

Grupo Al Dorso. 2009

sin tener la connotación de violencia. El pensamiento occidental mismo ha creado una concepción de revolución que está relacionada con el cambio brusco del pasado inservible. Es decir, los liberales hicieron sus revoluciones para derrocar a la retrógrada sociedad feudal del Ancien Regime. Pero se fundó otra sociedad desigual: la liberal, aunque parezca paradójico. Y la revolución pasó a formar parte del vocabulario de nuevas luchas sociales, de las masas, para cambiar lo que ha de ser cambiado: la alienación, la explotación de la especie humana por la misma especie humana. Pero revolución también significa retorno a la inocencia perdida. ¿Qué significa esto? Los antiguos comunistas pensaban volver al comunismo primitivo perdido por la aparición de la sociedad de clases. Se trataba de un retorno a la vida en común, sin opresión y desigualdades habidas y por haber. Engels había dicho que durante miles y miles de años las sociedades se las arreglaron sin Estado y sociedad de clases para vivir. Pero sabía bien que no era factible volver al tiempo de las cavernas comunitarias, a las aldeas comunales, a la tierra de los salvajes y bárbaros pueblos sin Estado. No obstante, la revolución social y popular debía basarse en la vuelta de la libertad y la comunidad solidaria de los ancestros con el aprovechamiento del avance de las fuerzas productivas de la sociedad moderna industrial. Revolución social significaba avance, progreso, llegar a una etapa verdaderamente humana, sin alienación, sin explotación de unos pocos sobre unos cuantos. Y los intentos de esta revolución social han sido desafiantes, pero paradójicamente, en sociedades rurales, subdesarrolladas y poco industrializadas. Rusia inició la era de la revolución socialista en el siglo XX y siguió el Tercer Mundo en la era bipolar de guerra fría. Pero todo lo que ha de ser cambiado no ha logrado serlo. La sociedad capitalista supuestamente progresista y armónica en su globalización es un anquilosamiento. Retornar a la comuna primitiva hoy más que nunca es una verdadera odisea. Cambiar, transformar, arrancar la raíz, destruir lo viejo, desterrar las desigualdades, usar la violencia para erradicar la verdadera

Es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se puede producir en varios ámbitos al mismo tiempo, tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares. Simple definición… ¿verdad? La historia moderna ha conocido una serie de revoluciones sociales y populares que cambiaron el curso de la evolución cultural humana. Y hemos leído sobre la Revolución Francesa, sobre las revoluciones de independencia de las colonias americanas contra los imperios de España, Gran Bretaña y Francia, sobre la Revolución Mexicana de 1910, sobre la Revolución Rusa de 1917, la de China en 1949, la de Cuba en 1959. El devenir histórico es una evolución cultural de nuestra especie. En las etapas de esa evolución no biológica se han sucedido revoluciones que pretendían acelerar cambios profundos para la aceleración de nuevas eras. En el latín clásico, evolutio significaba abrir, leer, o sea desenrollar un documento, es decir, los libros y documentos que en la época romana eran los rollos que había que desenrollar para poder leerlos. La palabra «evolución» pasó al lenguaje científico moderno en el siglo XIX para indicar los cambios experimentados por las formas de vida durante su desarrollo a lo largo de la historia de la Tierra. El complemento de la evolución es, en por lo menos ciertos sentidos, la revolución. La palabra «revolución» tiene su origen en el verbo latín revolvere, volver a girar, cuyo participio pasivo es revolutum, palabra de la cual se derivó, en el latín tardío (de entre 150 y 500 d.C.), el sustantivo revolutio, cuyo genitivo revolutionis dio origen a la palabra francesa révolution. Esta palabra se conoció mucho antes de que la Revolución Francesa le diera una connotación social-política. En la astronomía medieval se utilizó el término «revoluciones» en el sentido de las vueltas que da un cuerpo celestial. Fue al inicio del siglo XVII que, al lado de este significado, surgió un nuevo significado, de algún cambio trascendental en general, tal como una revolución espiritual, una revolución de los gustos, o una revolución científica. A mediados de ese siglo se empezó a utilizar la palabra para denotar cambios políticos, inicialmente

104


MUERDE REVOLUCION

violencia, fundar una nueva sociedad justa, de eso se trata revolución. Pero al parecer las revoluciones también se toman su tiempo. ¿Quizá signifiquen transición abrupta? Unos 500 años tardó el capital en transformar el mundo entero y han pasado muchas revoluciones liberales y pro liberales. ¿Qué será de la próxima revolución? Dentro de la evolución humana cultural hay revoluciones que se toman su tiempo para cambiar lo que debe ser cambiado.

ese segundo en Cancún? Supongo que es por eso que nunca he estado fuera de contacto con los campesinos y la agricultura. Nosotros, los agricultores, hemos luchado contra las transnacionales por un largo tiempo, pero todavía tenemos que luchar contra ellas. Los derechos humanos de las mujeres. Los derechos humanos de los niños. Los derechos humanos de la juventud. Los derechos humanos de los agricultores en el mundo están anulados por codiciosos capitales. Las mujeres son impulsadas a convertirse a la comercialización y a llevar comida a las mesas de sus familias. Los niños y los jóvenes son las víctimas de la mano de obra, convirtiéndose en el sostén de la familia, renunciando a sus sueños. La agricultura comercializadora, sin el respeto a la vida y la dignidad humana, no se considera nuestra, sólo se centra en los métodos de cultivo indiscriminado y la producción en masa, lo que termina en el calentamiento global. Es por eso que la vida de las personas en el mundo está amenazada, por el mal uso de los productos agrícolas y el cambio climático. Ahora me gustaría hacer valer nuestros derechos. Aprovechando esta oportunidad, me gustaría hablar de que todas estas amenazas son el resultado del sistema transnacional que hace caso omiso a los agricultores que tienen derecho a la agricultura por amor a la vida, que niega el valor de los agricultores, y que no respeta los derechos humanos. También es porque la gente es indiferente al valor de los agricultores que son responsables de sus productos alimenticios, a pesar de que son cuidadosos con su sémola. Nosotros debemos atenernos a nuestra posición para lograr nuestros derechos. Debemos construir un mundo donde los derechos humanos y la dignidad sean plenamente respetados. No debemos abandonar el camino. Ustedes estarán siempre en mí oración. Mi corazón estará siempre con ustedes. Espero que nunca se desanimen. Espero que esta conferencia les sirva como el lugar donde vamos a reforzar nuestra voluntad y el poder una vez más. Tengo una gran fe en la sabiduría de los pequeños peces.

Revolución de Jihye Lee Buenas tardes. Soy Jihye Lee. Permítanme comenzar con un agradecimiento por darme el honor de tener la oportunidad de hablar con ustedes, los líderes del movimiento campesino. Estoy muy agradecida de que me hayan invitado ya que sigo siendo una joven inexperta comparada con ustedes, así que estoy un poco nerviosa. Mi padre es Kyung-hae Lee. Para mí, fue un hermoso, justo y honesto hombre, con un alma inocente como la de un niño. Dedicó su vida a la agricultura con pasión y todo su corazón. Él mismo era símbolo de la agricultura. En este sentido, no dejaba espacio para atender sus asuntos personales. Su mente estaba ocupada por la agricultura y los campesinos todo el tiempo. Cuando él falleció, su fortuna se perdió debido a la equivocada política agraria. Sin embargo, su espíritu nunca se perderá. Mi padre tiene tres hijas. La hermana mayor se casó y tiene una hermosa familia con su esposo, una hija de seis años y un hijo de tres. La segunda también se casó y tiene un hijo de cinco años y una hija de dos, la cual quiere ser una pequeña agricultora. La hija menor del Sr. Lee está aquí delante de ustedes. Mi abuela todavía está viva. Ella tiene 88 años de edad. A veces, derrama lágrimas por mí, por mis hermanas. Nosotras sabemos que mi padre no podrá estar de vuelta con nosotras. Cuando mi padre falleció yo también estaba en Cancún. Pero lo que yo recuerdo es sólo su cuerpo, su camiseta empapada de su sangre, y el olor de ésta, mi sangre. Ese fue un gran shock para mí. ¿Cómo olvidar ese día, esa hora, ese minuto,

105


MUERDE REVOLUCION

¿Sabían que las anchoas se reúnen y forman un gran pez gordo, a fin de ahuyentar a sus enemigos naturales? Podemos tener un color de piel diferente. Podemos tener un idioma diferente. Sin embargo, nuestros corazones se mueven con el amor a la vida y la agricultura. Porque somos uno en nuestro espíritu. Cuando oí su auge de campesinos unidos en esta sala, han hecho que mi corazón salte. ¿Cómo puedo olvidar estos diez días de viaje? Que la memoria que he compartido con ustedes viva en mi corazón para siempre. Quiero expresar mi gratitud desde el fondo de mi corazón. Gracias por recordar a mi padre. Gracias por amar a mi padre.

sectores de la iglesia católica, partidos de derecha y de izquierda, organizaciones ruralistas (Sociedad Rural Argentina, CRAA), y empresarios de distintos rubros. Todos respaldados y asesorados por la CIA. Lo anteriormente dicho no es nada nuevo, pero el repaso podemos utilizarlo para analizar la actualidad. Porque más allá de que la democracia actual sea bastante precaria, ha sido una conquista de las luchas populares y hoy los mismos actores de 1976 intentan reducir aún más la porción que nos queda a los trabajadores, campesinos y desocupados. A partir del 11 de marzo de 2008 con la resolución 125 esta organización ilícita, que llamamos la derecha, encontró un punto desde donde golpear a la democracia y al mismo tiempo defender sus desorbitados privilegios. El modelo de agricultura industrial ha demostrado en todo el mundo que no es capaz de disminuir el hambre. Todo lo contrario, desde el desarrollo de los modelos de producción basados en monocultivos transgénicos (que insumen altas cantidades de agrotóxicos y donde la comercialización está altamente concentrada) ha aumentado el hambre, se han agravado los problemas ambientales, han aumentado considerablemente los casos de cáncer y otras enfermedades causadas por agrotóxicos, se han elevado considerablemente los precios de los alimentos, se han desalojado miles de familias campesinas que han debido emigrar a las ciudades, y la lista de terribles consecuencias de este modelo podría seguir en páginas enteras. Hoy, la Mesa de enlace no representa, en ninguna medida, la voz de actores dispuestos a cambiar este modelo: desde la SRA hasta la FAA están representados por grandes terratenientes, grandes empresas agrarias, medianos empresarios agrarios y rentistas de la tierra. No podemos seguir confundiendo a la Mesa de enlace con productores, tal como existían hace 40 años, porque esos intereses no son los que defiende la Mesa de enlace. Repasemos: se opusieron a todos los beneficios de la 125, se opusieron a la Nueva ley laboral que garantiza condiciones mínimamente dignas a los peones rurales, se opusieron a la

Palabras de la hija de Kyung-hae Lee en V Conferencia Internacional de Vía Campesina. Mozambique, 2008.

Revolución. Movimiento Nacional Campesino Indígena - Vía Campesina. A un año de la 125 y a 33 años del golpe nos encontramos con el país violentamente sitiado, otra vez, por la burguesía agraria y los medios de comunicación. El 24 de marzo de 1976 una organización ilícita, que denominamos dictadura, se alzó en armas contra la democracia para modificar la estructura económica, política, social y cultural de nuestro país. Tal es así, que para 1976 la lucha popular había logrado que aproximadamente el 50% del PBI quede en manos de los trabajadores. En la actualidad, en la más optimista de las estimaciones, a los trabajadores nos toca el 20% del Producto Bruto. La pobreza, la indigencia, la destrucción de la naturaleza, la desnutrición infantil, la mercantilización de la vida y los bienes naturales, la famosa inseguridad, son todas consecuencias de este modelo impuesto por la violencia. Pero la organización ilícita de la dictadura no estaba conformada sólo por militares traidores a la patria, sino que estaba sostenida por medios masivos de comunicación,

106


MUERDE REVOLUCION

insinuación de que el Estado regule el comercio de granos, entre otras cosas. A los sectores progresistas, que le dan crédito a la FAA, preguntamos: ¿Por qué la Mesa de enlace no escracha y denuncia a las multinacionales que se quedan con una parte muy importante de las ganancias de la soja? Monsanto, Syngenta, Cargyl, Nidera, entre otras, no sólo venden los paquetes tecnológicos a altos precios internacionales, si no que monopolizan la comercialización internacional de granos. Estas multinacionales se quedan con un porcentaje mayor que el Estado con las retenciones. Entonces, ¿por qué no le hacen piquetes en el puerto a Monsanto? Estamos convencidos de que es porque defienden el mismo modelo de producción, porque son socios en el saqueo y están dispuestos a compartir ganancias entre ellos, pero no con los trabajadores. Para ellos la democracia sólo vale cuando se satisfacen sus ambiciones porque subestiman al pueblo en su capacidad de decidir. Y eso queda claro cada vez que no logran su cometido en las instituciones, entonces, van a los piquetes y al desabastecimiento jugando con el hambre del pueblo. ¿Quiénes pueden estar tanto tiempo sin trabajar y sin vender su producción? Sólo estas clases sociales, grandes, medianos y pequeños terratenientes rentistas, y grandes y medianos empresarios de la soja. En el campo los abusos contra las comunidades campesinas e indígenas son continuos, perpetrados por empresarios vinculados a la Mesa de enlace que tienen como fin apropiarse de nuestro territorio para mercantilizarlo con la sola idea del lucro desmedido. Cuentan con la complicidad de jueces, policías y funcionarios corruptos. En la actualidad se violan sistemáticamente los Derechos Humanos en el campo. Matones armados; cárceles con causas inventadas; topadoras que desmontan y arrasan con predios de producción; avionetas que hacen llover venenos sobre barrios urbanos, casas, pozos de agua, corrales, chacras de producción de alimentos. Son todas situaciones contra las cuales luchamos hoy, a 33 años del golpe. Es imprescindible que se avance con los juicios a los genocidas para poder avanzar en justicia, pero no podemos quedarnos

conformes sólo con eso: los Derechos Humanos se siguen vulnerando. El gobierno tampoco ha demostrado jugarse por un proyecto alternativo, más allá de medidas coyunturales y tácticas como la 125 o la estatización de las AFJP, positivas pero fuera de un programa estratégico. No ha elaborado un plan para fortalecer al campesinado, para comenzar a construir un modelo alternativo. Ha retrocedido a una política de alianzas que está lejos de poder enfrentar a la derecha. Y no hay signos de que intente promover la unidad del campo popular en función de un proyecto nacional que trascienda al kirchnerismo. Además, el 95% de los recursos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación van a parar a los agronegocios, es decir, a los sectores representados por la Mesa de enlace. Si realmente queremos justicia social, cuidar nuestros bienes naturales y desarrollarnos como Nación, debemos construir un modelo agropecuario diferente, basado en la diversidad de cultivos, la agroecología como técnica, el mercado interno como prioritario y la vida campesina como sustento. Reflexiones finales para el debate - Las retenciones no sólo distribuyen ingresos, si no que son una barrera al avance de la soja y al modelo extractivo y exportador, de esta manera sostenemos el precio de los alimentos y protegemos nuestra salud y ambiente. Es una herramienta táctica que no podemos dejar de defender hoy. Sin embargo, debemos trazar herramientas estratégicas de desarrollo rural, nosotros proponemos la soberanía alimentaria como horizonte estratégico de mediano plazo. - La crisis financiera termina de demostrar que no es posible el desarrollo sustentable en el marco del capitalismo. Debemos aprovechar el momento para que los trabajadores y trabajadoras adhieran a un proyecto de transformación. - Es imprescindible fortalecer las organizaciones populares autónomas de partidos y gobiernos, capaces de generar propuestas y acciones transformadoras, de apoyar las

107


MUERDE REVOLUCION

medidas populares de los gobiernos y combatir los avances del capital. - Las multinacionales deben ser declaradas enemigas estratégicas del campo popular y la lucha debe centrarse contra ellas. - Los bienes naturales y la tierra no son mercancías y no pueden estar en manos de unos pocos. - Soberanía alimentaria como alternativa al modelo agrario. La tierra con función social en manos de campesinos que vivan y trabajen la tierra con métodos agroecológicos. Organizaciones populares de consumidores que coordinen el intercambio de alimentos y bienes. Mercados populares que abastezcan a los barrios, pueblos y ciudades. ¡Tierra, Trabajo y Justicia! Comunicado difundido el 24 de marzo de 2009

108


comunicacion de Héctor Schmucler.

resumir un curso deseable de acción: «Debemos resistir a la nada. Debemos resistir a las formidables fuerzas de regresión y de muerte. En todas las hipótesis, es preciso resistir. El porvenir ya no es la fulgurante marcha adelante, o, más bien, hay que resistir también a la fulgurante marcha adelante de las amenazas de sometimiento y destrucción. Más ampliamente, desde hoy, debemos, tenemos que resistir sin cesar a la mentira, al error, a la salvación, a la resignación, a la ideología, a la tecnocracia, a la burocracia, a la dominación, a la explotación, a la crueldad. Más aún, debemos prepararnos para nuevas opresiones, es decir para nuevas resistencias. (...) Todo puede comenzar desde no se sabe dónde, todo debe comenzar desde todas partes, por varios extremos, es preciso que se operen varios comienzos a la vez, se sincronicen, se sinergicen, se hagan remolino (...) Preparémonos para la irremediable derrota. Aunque deseemos sobre todas las cosas ver el cese de la humillación, el desprecio, la mentira, ya no tenemos necesidad de certidumbre de victoria para continuar la lucha, las verdades exigentes prescinden de la victoria y resisten para resistir. Pero preparémonos también para las liberaciones, incluso efímeras, para las divinas sorpresas, para los nuevos éxtasis de la historia...» (Para salir del siglo XX, Kairós). Hasta aquí hemos llegado. Un proyecto de comunicación/cultura no podría continuar sin asumir esta lacerante conciencia. Para empezar, deberíamos establecer, conceptualmente, una barra entre los dos términos (comunicación, cultura) que ahora articulan y destacan sus diferencias con una cópula. La barra (comunicación/cultura) genera una fusión tensa entre elementos distintos de un mismo campo semántico. El cambio entre la

Hemos aprendido que las realidades son infinitamente más complejas que las anunciadas por algunas matrices teóricas. El individuo, la subjetividad, no es sólo una consecuencia: es componente decisivo que actúa en condiciones físico-naturales cuyo funcionamiento también admite el azar y lo imprevisible. Hemos aprendido a reconocernos como seres humanos cuyos deseos y placeres están en el origen de sus acciones (incluidas las colectivas). Estamos aprendiendo a no ruborizarnos cuando empleamos la palabra felicidad o amor; cuando declaramos que los seres humanos no deberían estar después sino antes de los modelos sociales y económicos que se proponen en la actualidad. Fuimos aprendiendo, también, que ideas como las que hemos anotado no son simples votos piadosos. Por el contrario, constituyen el motor de cualquier acción contemporánea que intente superar la crisis de esta civilización que creía avanzar hacia algo y que parece lanzada a la destrucción, a la nada. Una civilización (no la civilización) mercantil, productivista, tecnocrática, ubicada en Occidente y Oriente, capitalista y socialista, que tiene horror al vacío que nos amenaza y que lo niega con hipótesis tranquilizantes. Civilización del optimismo resignado: ante lo inevitable no tiene sentido la resistencia porque esto inevitable es lo único posible, es la realización legítima de leyes inexorables. Aceptar y, en todo caso, adaptar. El posibilismo como filosofía de la sensatez. Algunos en cambio, creemos que se trata de una encrucijada. Que existe más de un camino y que lo único que ocurre es que los siglos recientes han ido orientado nuestra mirada para que podamos ver sólo uno. Pensando en cosas semejantes, Edgard Morin ha sabido

109


MUERDE COMUNICACION

cópula y la barra no es insignificante. La cópula, al imponer la relación, afirma la lejanía. La barra acepta la distinción, pero anuncia la imposibilidad de un tratamiento por separado. A partir de esta decisión, y con todo lo ya acumulado, deberíamos construir un nuevo espacio teórico, una nueva manera de entender y de estimular prácticas sociales, colectivas o individuales. No es poco lo que ya se ha avanzado: en las páginas de Comunicación y Cultura se podrían reconocer trabajos rigurosos que insinúan este rumbo; autores del mundo entero ya han aportado reflexiones iluminadoras. Venimos de un obstinado fracaso: definir la comunicación. En consecuencia, siempre resulta problemático establecer el campo específico en donde se incluyen los hechos que nos proponemos analizar. Por supuesto que existen definiciones, pero normalmente deben acudir a generalidades tan vastas que abarcan el universo de lo posible: todo es comunicación. El concepto de comunicación, así, carga la culpa del racionalismo que intenta formular leyes únicas para explicar el funcionamiento de fenómenos plurales. La versión cibernética de retroalimentación está en el centro de esta corriente explicativa que totaliza su visión en la teoría de sistemas. Todo se comunica, quiere decir, estrictamente, que todo se autorregula, que todo tiende a un fin. (Falta aún una historia que vincule la construcción de los conceptos de comunicación y energía, que reemplazan a la causa primera en la metafísica moderna). El estudio de la comunicación se convierte, con frecuencia, en el aprendizaje del uso de instrumentos o en la evaluación de las consecuencias del uso de determinadas tecnologías. En uno u otro caso, el instrumento aparece como un mediador más o menos neutro. Hay una historia de los usos de algunas técnicas; hay otra historia, la de la técnica, que se muestra como un proceso de evolución natural, condicionado, en todo caso, por otros hechos científico-técnicos. Uso e instrumento suelen mostrarse como realidades aisladas, cuando no son más que momentos indisociables de un mismo fenómeno. La razón tecnocrática, meramente instrumental, encuentra su negación en la versión ontológica-moral de la comunicación,

consagrada desde su orígenes: comunicar es comulgar. Más allá de su connotación religiosa, la acción comunicativa es un hecho ético, es decir político, no instrumental. Fragmento de Memoria de la comunicación. Buenos Aires, Editorial Biblos, 1997.

Comunicación de - Grupo de Arte Callejero- GAC. 2006 Comunicación de acción, desde dónde y cómo y no para quiénes. Nuestra práctica de comunicación parte del trabajo territorial y situacional y no de estructuras universalistas, que aterrizan en un territorio u otro sin un nivel de conocimiento o contacto previo. A diferencia de esto, nuestra búsqueda pasa por establecer parámetros comunes, ya sean ideológicos, estéticos o que tengan en cuenta las propias dinámicas de los espacios en los que estamos trabajando. Nuestra experiencia parte de trabajar con imágenes. Iconografías que, a través de un activismo y de un desarrollo en el tiempo, dan lugar al surgimiento de apropiaciones o reinterpretaciones realizadas por otros/as y que al utilizarlas en sus propias prácticas las recrean como símbolos. En nuestro trabajo priorizamos los procesos o procedimientos y los contenidos políticos, que en sí mismos proponen un modo de decir por sobre las búsquedas estéticas o artísticas en función de. Entonces, las imágenes que se producen en estos espacios y con estos actores están muy lejos de ser la transpolación de obras de arte sacadas a la calle, y también distan mucho de la práctica de agenciamiento estético, que se instala como un saber o especificidad técnica o del lenguaje que algunos tienen y producen para quienes tienen las necesidades o problemas concretos. Es muy importante para entender esto, la posición ética y política de la que se parte. Y también la necesidad concreta de construir lazo ya que no nos sentimos privilegiadas frente a las problemáticas que denunciamos o visibilizamos, sino que tomamos partido y voz en decir y pensar lo que vivimos. Actuamos desde esta radicalidad que forma parte

110


MUERDE COMUNICACION

de una resistencia a la cultura impuesta por la normalidad, pero a su vez no en el sentido de estar respondiendo al poder dominante todo el tiempo, sino que la búsqueda va por otro lado. Intentando no reproducir el modo de comunicación heredado de las militancias anteriores que circulan como estereotipos que son reapropiados sin reflexionar. En el desarrollo de nuestras prácticas comunicacionales se desprende la idea de articulación con otros grupos o personas. En donde es importante dejar en claro que no nos referimos a una red impuesta o preexistente, constituida por un organismo tal al servicio de tales actores comunitarios, sino de la misma experiencia y contacto humano de trabajo, que genera un lazo entre personas y agrupaciones que comparten visiones y vivencias y colaboran generando espacios que quiebran con lo establecido, en cuanto sistema de cosas, no por contraponerse, sino por ponerse a construir desde otro lugar. Trabajar con otro/as, tanto en redes como intergrupalmente, es apuntar a que el trabajo que de allí surja sea parte de una experiencia comunicativa que se despliegue desde una parte de ese ser comunidad a otros entornos y actores, que al interactuar con la acción de intervención, presentada como conflicto puesto en la escena cotidiana, abre un nuevo nivel de multiplicación de la comunicación en donde las distintas reacciones o respuestas no están previstas y están sujetas a lo/as sujeto/as. Y la interpretación y reinterpretación de estas acciones dependen de las prácticas comunicativas que las personas desarrollen dentro de sus propios contextos o circuitos. Cuando se irrumpe en el espacio público, o en cualquier otro espacio al que no hayas sido invitada, para hacer accionar sobre algo que allí está sucediendo, se produce sobre los demás un extrañamiento que trae aparejada alguna toma de decisión frente a esta problemática, y este es uno de los puntos en la comunicación más notables, cómo el otra/o representa su adhesión o desacuerdo con lo que está viendo o por lo que está siendo atravesado/a, cuando se ve con la necesidad de reaccionar o de preguntar o de gritarte. Existen muchas herramientas del lenguaje que la propia ciudad produce y que al ser usadas

para la comunicación y no para la alienación de los cuerpos provocan lazos inusuales dentro del entorno del andar cotidiano. Sabemos que nuestra producción se basa en la movilidad, y que ésta se da de acuerdo a los cambios del contexto afectivo, político, social o simbólico del momento y a cómo nosotras nos situemos en ese momento, que tanto las herramientas comunicativas van variando en un sentido u otro de acuerdo a esto, pero lo que es más importante es que esta movilidad es la base de la misma estructura de comunicación en donde cada quien, en el espacio de creación, está sujeto a transformar como a ser transformado/a, a hacer crisis como a ser crisis, es en ese momento que se ponen en juego las voluntades personales y grupales y se direccionan los recorridos de las experiencias. Buscar un tiempo para salir de las políticas de urgencia, en donde siempre se antepone algo al deseo. A veces eso que se antepone es tan absurdo como una agenda de las propias militancias. Buscar la creación desde un sentido y lugar propio, que se relacione con lo cotidiano, que muchas veces se encuentra invisibilizado o silenciado por estas agendas urgentes, que promueven más la tradición que la creación de nuevos sentidos o espacios. El GAC se planteó desde sus inicios ser un lugar de creación de sentidos colectivos e individuales atravesados por una necesidad de diálogo con los otros, lo que siempre ha generado toma de posición, transformación y crisis permanentes en la búsqueda de las utopías más diversas. Esta es la estructura de una acción comunicativa en desarrollo permanente. Por eso, cuando el GAC se inicia ya lleva en sí mismo, a través de sus integrantes, la búsqueda de esa utopía, ese construir espacio, más allá de las identidades impuestas por la cultura para reconocerte como de tal o cual sector, movimiento o corriente, artista o no artista. Intentamos permanecer en ese estado de movilidad de los sujetos, que se encuentran en una creación de acción comunicativa, ya que como sujeto/as en acción recreamos los lenguajes para provocar pensamiento vívido sobre nosotros y sobre los que resulten ser interpelados a través de las acciones.

111


MUERDE COMUNICACION

Existen muchas capas que se mueven en la realidad, en el cómo llega a las personas lo que hacemos, y en este proceso está muy presente la búsqueda de toma de posición, frente a una realidad cotidiana.

que recuperó tierra, llama desde su teléfono a Alas y transmite como una corresponsal más la llegada de funcionarios que pretenden desalojarla, esa acción de comunicación cobra otro sentido e incide. Ella increpa a los funcionarios al aire y cara a cara, usa la radio para transformar la realidad. Cuando los radioparticipantes participan de la definición de la agenda periodística de la mañana a través del Consejo editorial al aire libre. Cuando nos juntamos con otras organizaciones y definimos colectivamente acciones políticas. Hubo un momento en que recibimos críticas de oyentes sobre la programación, que estaba muy baja línea, así que experimentamos hacer durante todo un día radio light. Los oyentes llamaron y se acercaron a la radio a pedir por favor que volviéramos a hacer la radio como siempre. Cuando nos encontramos en talleres de capacitación y nos descubrimos en una producción colectiva, compartiendo distintas miradas, como con las radios de las organizaciones mapuches. Cuando experimentamos y creamos nuevas formas de comunicarnos. Cuando como resultado de la campaña de comunicación por la no venta de una plaza en El Bolsón, se provoca una iniciativa popular y se gana la intangibilidad del espacio público.

FM Alas 89.1. 2006 Comunicación es materialización de los vínculos. La manera que utilizamos para conocer y conocernos. Es movimiento y transformación permanente. Es ejercicio cotidiano. Es un programa de radio y también un encuentro en el espacio cultural. Es música, sonidos, un modo de llegar a otros y otras. Es incidencia, actitud, rebeldía. Sin intérpretes ni intermediarios, aproximarnos a construir nuestras propias y colectivas formas de comunicación. Decir libremente, sonar libremente. Cuando todos queremos decir lo mismo pero nadie entiende nada, y trabajamos esa búsqueda por entendernos. Cuando Fidelia Ayllapan, campesina mapuche

Comunicación de Cadena Informativa Cadena Informativa es uno de los instrumentos que está creando el pueblo argentino para romper el bloqueo de la información. Cadena Informativa puede ser usted mismo, un instrumento para que usted se libere del terror y libere a otros del terror. Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote al terror. Haga circular esta información.

112


MUERDE COMUNICACION

Comunicación de Tomás Abraham

sólo recibirla. Opinar es una ciencia inexacta pero rigurosa. Nada tiene que ver con la creencia, no se trata de decir lo que se cree, sino lo que se ha averiguado. Sin investigación no hay opinión, sólo queda un residuo de lo que han inyectado las autoridades emisoras. El contraopinador no realiza una tarea negativa. La preposición contra hay que leerla en sentido literal: pre-posición. Muestra la postura que debe adoptarse para lanzarse contra el muro de lo dicho. El sistema de los discursos sociales repele el vacío. Todo debe explicarse, nada puede quedar sin palabras. Es el principio de razón suficiente aplicado a la política. Si no se resquebraja el muro, si no se lo raja en una de sus partes, no es posible comenzar a pensar. Contraopinar no es una coquetería anarquista, a pesar de ser un proceso de demolición.

Contraopinión: No es opinar en contra. Se trata de un proceso de ventilación indispensable para pensar. Este verbo no es únicamente transitivo, aunque es cierto que por lo general se piensa algo. Pero al ser una actividad oxigenada, su ejercicio exige ciertas condiciones. Pensar es una disciplina aeróbica. La historia de la filosofía nos ha enseñado que desde la intensa sociabilidad de Sócrates, los paseos de Aristóteles, las caminatas por el jardín de Epicuro, hasta las indispensables recorridas por los bosques de Rousseau y de Nietzsche por las montañas, todo esto es más que una prueba suficiente de la relación entre el oxígeno y las ideas. Sobran los neurólogos para confirmarlo experimentalmente. La sociedad informatizada y mediatizada cierra todos los resquicios creando una sobreabundancia de información que ofrece mediante procedimientos mesmerianos. Es decir, de sugestión. Los intereses empresarios de enorme poder canalizan la oferta de datos y comentarios de lo que se definirá por la actualidad de acuerdo con su estrategia de negocios. La sociedad del espectáculo y el mercado de noticias han reorganizado lo que se llamaba opinión pública. Manipulan las emoticias: el mensaje calculado para incidir sobre los afectos. El poder político invierte energía y activa su interés en no perder el control de lo que se dice y se muestra. Sabe que la comunicación es un arma insustituible. Hace uso de cualquier tipo de herramienta para seducir a la gente. Los lugares comunes, las deformaciones históricas, la producción de odios socializados, la necesidad de nuevos aliens, el encubrimiento de los ídolos y el ocultamiento de lo inconveniente constituyen el pan de cada día de la labor del personal gubernamental. Las llamadas oposiciones -por lo general, antiguos personales gubernamentales- hacen lo mismo con su cálculo reactivo. La formación cívica de la ciudadanía y la educación han dejado de ser una entelequia liberal. No se trata de civilizar, sino de sobrevivir. Es la supervivencia de la conciencia crítica, es decir, de la máquina de soplos pensantes que actúa por aire y luz. Hoy el ciudadano debe construir su propia opinión y no

Fragmento de El presente absoluto. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2007.

Comunicación - Cooperativa Sub * Creative Commons / Atribución - No comercial Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

ver página siguiente

*

comunicación. William Burroughs «Emitir no puede ser nunca más que un medio para emitir más, como la droga. Trate usted de utilizar la droga como medio para otra cosa (...) Al emisor no le gusta la charla. El emisor no es un ser humano (...) Es el Virus Humano.» Fragmento de El almuerzo desnudo, 1959

17 29 26 17

113

de de de de

abril de 2003 noviembre de 2003 julio de 2008 abril de 2009


MUERDE COMUNICACION

Comunicaci贸n - Cooperativa Sub Creative Commons / Atribuci贸n - No comercial Compartir Obras Derivadas Igual, 2.5 Argentina.

114


MUERDE COMUNICACION

comunicación, Radio Sur FM 102.7, 2008 Comunicación es la palabra que orientó nuestro proyecto, o más bien, la falta de comunicación que ofrece un modelo que cada vez apuesta más y más a la concentración. Cuando hablamos de concentración nos referimos a la concentración económica que significa que cada vez menos personas concentran más la riqueza, esto se da en el mundo pero también en nuestro país. En el caso de la comunicación esta lógica se potencia teniendo en cuenta que en el caso de los medios de comunicación la concentración justamente hace que haya cada vez menos comunicación, y esto es parte del mismo modelo. La concentración además se expresa en la característica alienante del sistema que homogeiniza las opiniones, sustituye los sueños de cambio por el consumo, reduce la historia a un eterno presente y concibe que la acción conjunta debe ser la de ser espectador en las toma de las decisiones. Desde Radio Sur, nos planteamos ese desafío, abrir los canales de la comunicación y construir un proyecto donde quede demostrado que otra comunicación y otra sociedad es posible. Radio Sur tiene apenas algunos meses, nació el 6 de septiembre de 2008, pero desde los inicios nos planteamos llevar adelante el proyecto colectivamente con compañeros y compañeras con experiencia en radio y con aquellos que desde otros ámbitos específicos también pueden aportar desde sus especificidades. Entonces, para nosotros comunicación es compartir, construir colectivamente, abrir canales de participación y aportar a redes y espacios más amplios que apuesten a llevar adelante la batalla de ideas de la que nos habló Fidel Castro en las escaleras de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 2003. Con nuestros pocos meses de existencia, ejercemos esta forma de comunicación convocando a un amplio número de jóvenes para que se sumen al proyecto y nos ayuden a construirlo día a día con asambleas, reuniones, iniciativas, propuestas y mucho entusiasmo.

115


MUERDE COMUNICACION

116


MUERDE COMUNICACION

Comunicación , Colectivo La Tribu, 2009

Comunidad. Política. Comunicación. Cultura. Interlocutor donde antes decía oyente o cliente o aparato para las infecciones del poder. Rompientes sobre los invernaderos del candado acústico. La precisa interrupción al ensayo de manuales e instrucciones. En estas tierras que se enchufan, un río de abajo está arriba y hay troncos llevando antenas y costados de cintas, manubrios, comandos y bits. Terminales de ceros y unos y sangre y amor a la revolución. Años de desplegada inmensa izquierda. La aceleración de la subjetividad como pájaro crítico de la historia que es también humor del día, arte recreador, canción de la tarde, punzón al monstruo. Hay una linterna próxima que dejará sin huecos la sombra y todas sus extensiones de espejo en falso. Acaso huele un olor, una magia y es operación que activa bruta o sutil el grito interno de un cuerpo. No son piezas cableadas de estaño donde un golpe colectivo es gesto rojo de realización. No es únicamente un anillo antiguo con iniciales y números, un empujón inspirador que muerde y monta sentido y tropa. Años y tardes, inviernos y alturas de volumen. Y las crisis extendidas sobre los ripios de la tan incalculable acidez del mundo. Esa otra roja no ya del este sino diafragma del cuerpo luchador, embarcación hacia las estrellas. Letras de anís para mapas nuevos, navegaciones en la luna, gramáticas del costado y unos gestos de patio. Estas obras peleando a los museos y sus ilustraciones. Estos cuadros de los días es lo que hacemos. Una fuerza marítima. Un agua empujando las tribus de tu vida. La Tribu de tus años. Toda la arena que nos damos. Miniatura del universo pero intacta luz para el resplandor de un bosque. Atada con brazos, las ramas llevan una antena. Esa pólvora de junco y perla es toda entera una radio sin oyentes.

Una próxima y otra vez nueva escandalizadora imagen es la de nuestros pies de la felicidad. En el rabo de una idea todo el engranaje de representaciones se hace ajo de astillas y fósiles. Un mundo importante de los iniciadores de espacio, los reunidos para el impacto de los imposibles pero deliciosos, propios de fragua pero suaves de horizonte y obra y sus óperas precarias y primeras y sus martillazos del amor por otras escrituras. Integrar la comunicación a la vida, relatar los orientes del acontecimiento humano. La política que hay en un beso, los desarmes de las ingenierías malsanas, esas corporaciones frías que corresponden dato por dinero, acceso por carnet, noticia por extorsión. Violencia en la casa de las bocas. Hacer el viento con los pasos internos de una idea sin propiedad. La esmerada madera de las tardes de un cuaderno con anotaciones y color sobre la cabeza de una enumeración que dice autonomía, alternatividad, formación, utopía. Código, tratamiento editorial, juventud, tecnología, calle. Nervio, relato, audio. Cuerpo, militancia, libertad. Eficacia, experimento, sacudón, regla propia. Colectivo.

Comunicación/imágenes Colectivo La Tribu Creative Commons / Atribución - Compartir derivadas igual, 2.5 Argentina.

117


QUIEN MUERDE

moTor de busqueda

AL DORSO Es un proyecto político de comunicación alternativa que integra diferentes expresiones en torno a un eje articulador: el estudio de la deuda externa. En marzo de 2009 recibió el Premio Nacional de Periodismo otorgado por la agencia Télam por el documental Salvador Allende. Por la razón o la fuerza. Tuvimos la razón. Ellos la fuerza. Semanalmente llevan adelante el programa Al Dorso, por FM La Tribu 88.7. www.aldorso.com.ar ANDRÉS RIVERA Luego de dedicarse fugazmente al periodismo comenzó a escribir a finales de los ‘50, tarea que llevó adelante profundamente inspirado por su compromiso militante dentro del Partido Comunista, de donde fue expulsado en 1964. Sus libros La revolución es un sueño eterno, El farmer y El profundo sur lo convirtieron en uno de los autores más notables de Argentina. Actualmente dedica sus mañanas cordobesas a escribir, y, junto a su compañera Susana Fiorito, le pone el cuerpo y el corazón a la Biblioteca Popular de Bella Vista y a la Fundación Pedro Milesi. //fundacionpmilesi.org.ar ASAMBLEA GASTÓN RIVA DE CABALLITO Fue una de las tantas experiencias que surgieron luego de la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001. A mediados de 2006 resolvieron dejar de juntarse, al menos como Asamblea Gastón Riva. Además de las raíces en diversas experiencias, también son diversas y multicolores las flores y frutos que continuaron su camino: Colectivo de trabajo Burbuja latina, Cooperativa de consumo Consumando, Huerta orgázmika de Caballito, Centro cultural La sala y diversos grupos de pensamiento sobre género y sobre la vida. CHARLY GARCÍA Say No More. CHRISTIAN FERRER Es sociólogo, especialista en Filosofía de la técnica y obstinado militante del pensamiento anarquista. Es autor de varios libros de ensayos y compilador de Néstor Perlongher, Ezequiel Martínez Estrada y diversos pensadores libertarios. Actualmente es profesor titular del Seminario de Informática y sociedad de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA). También es parte del equipo editor de las revistas El ojo mocho y Artefacto. CIA DE FOTO Es una agencia de fotógrafxs de Brasil. Desde la ciudad de San Pablo, trabajan para diarios y revistas. Aunque no olvidan trabajar para ellos mismos, con ensayos fotográficos que cuentan íntimamente pequeñas poesías intermitentes de la vida cotidiana. www.flickr.com/photos/ciadefoto COLECTIVO LA TRIBU Cada nuevo emisor es un ataque a la concentración de medios. www.fmlatribu.com COLECTIVO SITUACIONES Desde hace nueve años este colectivo de investigación militante se empecina en llevar adelante un proyecto que produce, piensa, escribe y construye con otros. Desde la editorial Tinta Limón publican textos propios y

119


QUIEN MUERDE

ajenos. A partir de sus viajes a Bolivia y México editaron Mal del altura y Bienvenidos a la selva respectivamente. Como resultado del trabajo conjunto con otrxs publicaron materiales con el Movimiento de Trabajadores Desocupados de Solano (MTD), el Grupo de Arte Callejero (GAC), la Mesa de Escrache Popular, la Comunidad Educativa Creciendo Juntos y la Universidad Trashumante. www.situaciones.org / www.tintalimon.com.ar COOPERATIVA CHILAVERT ARTES GRÁFICAS Cuando en 2002 se declaró la quiebra del Taller Gráfico Gaglianone, sus trabajadores ocuparon la imprenta durante ocho meses. Durante ese tiempo reactivaron el emprendimiento, clandestinamente y con la ayuda de sus vecinos. Hoy son una cooperativa que marcha al ritmo de ocupar, resistir, producir. Chilavert ofrece servicios de impresión, diagramación, edición y encuadernación de cualquier tipo de materiales gráficos. COOPERATIVA SUB No es una agencia fotográfica. Sub son seis fotógrafxs que trabajan unidxs en proyectos colectivos e individuales, profesionales que comparten contactos, amigxs que se reúnen en una oficina en la ciudad de Buenos Aires para hacer de la cooperativa algo más que todo eso junto. Sobre todas las cosas, tienen ideas que reflejan en las fotografías que hacen. Producen reportajes, ensayos, noticias y fotos de archivo: algo parecido a una agencia, aunque piensan que se parecen más a una banda de rock. www.sub.coop COORDINADORA CONTRA LA REPRESIÓN POLICIAL E INSTITUCIONAL - CORREPI Fundada en 1992, esta organización lleva adelante una intensa labor de denuncia y acciones frente a cada hecho de represión institucional, contribuyendo a instalar en el debate social los objetivos y modos de intervención de las fuerzas de seguridad, en particular de la policía, en su rol de ejecutoras de las políticas represivas del Estado. Asesoramiento y representación jurídica a víctimas y familiares de la represión policial. //correpi.lahaine.org CULEBRÓN TIMBAL Los comienzos del proyecto se remontan a 1997, cuando un grupo de artistas, comunicadores y docentes se unieron para realizar una obra gráfica, musical y teatral llamada Culebrón Timbal. Esa creación dio origen al primer grupo de voluntarios que comenzaron a desarrollar el proyecto social que hoy tiene activa presencia en una importante zona del noroeste del conurbano bonaerense. En los últimos años capacitaron a más de mil promotores culturales y comunicadores barriales, que anualmente producen cientos de encuentros al aire libre y animan una Red Cultural Solidaria en cuatro distritos del Gran Buenos Aires. www.culebrontimbal.com.ar DANIELA ANDÚJAR Poeta, performer, activista. Fundadora del colectivo anarcopoético Ser o No Res. Publicó poesía en varios medios bajo el seudónimo Roberta Harta. EDUARDO MOLINARI Como artista visual, su obra indaga las relaciones entre arte, historia y política y hay tres ejes orientadores de sus obras: memoria, identidad y utopía. En 2001 fundó el Archivo caminante. Entre el 2000 y el 2006 coeditó la Colección Orbital junto a Diego Perrotta, Patricio Larrambebere y Daniel Roldán. También es docente del Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA). EL FANTASMA DE HEREDIA Un proyecto que lleva 17 años. Un grupo que comenzó en la UBA y devino en dúo de San Telmo. Hacen cualquier pieza gráfica siempre y cuando éstas hablen de cuestiones sociales, culturales y/o políticas, aunque ya no les gusta usar esas tres palabras sueltas. Dibujan, sacan fotos, recortan, pegan, manchan, tachan, escriben. Un par que se vuelve colectivo otra vez cuando comparte con otros, con La Tribu, por ejemplo. fantasmas@datamarkets.com.ar ELOISA CARTONERA Proyecto artístico y comunitario que, desde 2003, edita libros encuadernados a mano con cartón comprado a cartoneros. Eloisa se propone encontrar soluciones artísticas para integrar personas que están en un borde social, promover la literatura latinoamericana y estimular la creatividad y el debate sobre las condiciones de la creación. Cartón, novelitas, novelones y la cumbia a todo volumen. www.eloisacartonera.com.ar

120


QUIEN MUERDE

ENRIQUE CHAPARRO Es matemático, graduado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), con posgrados en Canadá e Inglaterra. Especialista en seguridad de los sistemas de información y propagandista del software libre. Ha participado en proyectos significativos de implementación de software libre y colaborado con proyectos legislativos sobre su uso en Argentina, Colombia y Perú. También es conferencista habitual de temas vinculados a la seguridad digital, la filosofía del SL y la propiedad sobre bienes intangibles. Es miembro de la International Association of Cryptologic Research, del Technical Committee on Security and Privacy de IEEE, y de la Fundación Vía Libre. ESTHER DÍAZ Se doctoró en filosofía en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Es profesora titular de Epistemología en la Maestría en metodología de la investigación científica de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) y directora del Centro de investigación en teorías y prácticas científicas del Departamento de artes y humanidades de la misma universidad. Es autora de innumerables libros de epistemología y filosofía. www.estherdiaz.com.ar EZEQUIEL ADAMOVSKY Estudió Historia en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde también da clases, y se doctoró en la Universidad de Londres. Su nombre está fuertemente ligado al activismo anticapitalista. Estuvo involucrado en el movimiento estudiantil y, más recientemente, en el movimiento de las asambleas populares que surgió en Buenos Aires al calor de la rebelión de diciembre de 2001. Es autor de ensayos, publicó Anticapitalismo para principiantes y Más allá de la vieja izquierda. FABRICIO CAIAZZA (FACA) Como artista visual, Faca investiga la relación entre comunidades on line y entornos físicos. Ha desarrollado diversos proyectos en forma colaborativa, con otros artistas, técnicos y activistas culturales. Actualmente está retornando al dibujo, al mundo físico. www.soyfaca.com.ar FM ALAS 89.1 Radio comunitaria que transmite desde El Bolsón, provincia de Río Negro. Desde 1987, Alas construye su programación con una propuesta que se sostiene en la idea de la radio como espacio de diálogo, como un reflejo de las identidades del lugar. Allí se comparte la alegría y la discusión en el aire y con los pies en el valle. www.fmalas.org FEDERACIÓN LIBERTARIA ARGENTINA - FLA Desde su fundación en 1935, la FLA es una referencia para la militancia libertaria en nuestro país. Actualmente, gestionan una biblioteca y archivo histórico especializados en el movimiento anarquista; la publicación El libertario; y la editorial Reconstruir, desde la cual tienen editados una cantidad enorme de materiales para la difusión de la filosofía anarquista. www.libertario.org.ar FUNDACIÓN VÍA LIBRE Vía Libre trabaja políticamente en el área de nuevas tecnologías, la defensa de los derechos ciudadanos en entornos mediados por tecnologías de información y comunicación; difunde el uso del software libre; y presta asistencia a quienes deseen utilizarlo, en particular a pequeñas y medianas empresas, organizaciones no gubernamentales, organismos o dependencias del Estado y entidades de bien público. www.vialibre.org.ar GABO FERRO Es historiador, músico y poeta. En la década del ‘90 fue parte de Porco, banda de hardcore que abandonó en pleno recital para estudiar Historia. Egresó de la carrera con honores, obtuvo su diploma y su Maestría en Investigación histórica en la Universidad de San Andrés. Tiene cursado su doctorado y está en etapa de escritura de tesis. Fue docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Volvió a la música desde la canción en 2005 con Canciones que un hombre no debería cantar. Le siguieron Todo lo sólido se desvanece en el aire, Mañana no debería seguir siendo esto y Amar, temer, partir. www.gaboferro.com.ar

121


QUIEN MUERDE

GUILLERMO ALMEYRA Es Doctor en Ciencias políticas y Maestro en Historia por la Universidad de París VIII. Es argentino y vive en México, donde se desempeña como docente de Política contemporánea en la Universidad Autónoma de México (UNAM) y en el Posgrado integrado en desarrollo rural de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Es editorialista y comentarista internacional del diario La Jornada. Es autor de libros que reflexionan sobre movimientos sociales, entre los que se cuentan Zapatismo: un mundo en construcción (junto a Emiliano Thibaut). GRUPO DE ARTE CALLEJERO - GAC Desde 1997, el grupo viene trabajando con la apropiación del espacio público como eje. Con la idea de subvertir los mensajes del sistema producen acontecimientos que rompen con la vida cotidiana de la ciudad sea con intervenciones gráficas como performáticas. En estos años generaron una lógica de producción basada en el intercambio con otros actores sociales como organismos de derechos humanos, colectivos de pensamiento y sindicatos. ICONOCLASISTAS Es un equipo de diseño e investigación que trabaja desde el activismo visual editando materiales gráficos que deconstruyen los datos duros de la realidad para construir instancias de reflexión que prendan en lxs otrxs una chispa de asombro, pregunta y acción crítica. www.iconoclasistas.com.ar HAKIM BEY Hakim Bey es un filósofo, escritor, ensayista y poeta estadounidense y es considerado como el padre ideológico de los hackers. Se hizo mundialmente conocido al desarrollar el concepto de T.A.Z (Zonas Temporalmente Autónomas), que organiza un sistema de pensamiento para desarmar lo que considera el nuevo totalitarismo, enmascarado bajo el distintivo de economía de la información. HÉCTOR SCHMUCLER Estudió letras y promediando los años ‘60 estudió semiología en la École pratique des hautes études, con la dirección de Roland Barthes. Fue parte de la fundación de la revista Pasado y presente, siendo el primer grupo de reflexión en torno a la comunicación en nuestro país. Junto a Armand Mattelart y Ariel Dorfman creó la revista Comunicación y Cultura en los años ‘70. Creó la cátedra Introducción a los medios masivos de comunicación y el Seminario Informática y sociedad de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Es parte del equipo editor de la revista Artefacto. HERNÁN OUVIÑA Es politólogo, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Fue miembro del equipo editor de la revista Cuadernos del Sur. Actualmente integra el Colectivo La Rabia. Es autor de Zapatismo para principiantes y Reflexiones sobre poder popular. HIJOS POR LA IDENTIDAD Y LA JUSTICIA CONTRA EL OLVIDO Y EL SILENCIO - H.I.J.O.S Desde hace más de 13 años esta organización está integrada por hijos de desaparecidos, detenidos y exiliados durante la última dictadura militar. Los H.I.J.O.S luchan contra la impunidad, por la restitución de la historia y la identidad de sus hermanos apropiados, por la reivindicación de la lucha de sus padres y madres desaparecidos y por la cárcel efectiva y perpetua a todos los genocidas, cómplices, instigadores y beneficiarios. www.hijos-capital.org.ar INNE MARTINO Rosarina, residente en la Ciudad de Buenos Aires y con hábitat natural en la web 2.0, comprendida como espacio público en donde circula su producción actual de proyectos, dibujos, fotografías e ideas en diversas casitas virtuales y también baldíos.Adicta a la interactividad pear to pear y face to face -virtual y real-. Dibuja y a veces regala stickers a las ciudades donde vive para verlas más linda. Es integrante de Compartiendo Capital. www.compartiendocapital.org.ar / www.inne.com.ar INTERNACIONAL ERRORISTA Es un colectivo explosivo de diversas disciplinas que reivindica el error como filosofía de vida. Intervienen con sus obras, manifiestos y acciones performáticas en movilizaciones sociales desde 2005. Antes de formar la Internacional Errorista el grupo se presentaba como Etcétera..., colectivo desde el que desplegaban su arsenal surrealista articulando el trabajo con organizaciones como H.I.J.O.S, con quienes crearon los escraches.

122


QUIEN MUERDE

JUAN CARLOS ROMERO Como artista plástico obtuvo numerosos premios entre los que se cuentan el Gran premio nacional de grabado; Premio Naciones Unidas (en conjunto con el Grupo de los 13); Premio de experiencias visuales de la Asociación de críticos (con el Grupo Escombros) y Premio a la labor docente de la Asociación Internacional de Críticos de Arte Sección Argentina. Actualmente, edita las revistas visuales La Tzara (junto a Hilda Paz) y Vortex (junto a Fernando García Delgado). Es docente del Departamento de Artes visuales Prilidiano Pueyrredón del Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA) y forma parte del grupo de Artistas Plásticos Solidarios junto a Diana Dowek, León Ferrari, Ricardo Longini, Ana Maldonado, Adolfo Nigro y Luis Felipe Noé. JUANO VILLAFAÑE Es poeta, ensayista y periodista. Es director artístico del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Por otro lado, es integrante de Carta abierta, espacio de participación para la discusión e intervención en políticas públicas. www.cartaabierta.orgwww.cartaabierta.org www.centrocultural.coopwww.cartaabierta.org JULIO CORTÁZAR Fue uno de los escritores e intelectuales más innovadores y reconocidos de nuestro país. Fue profesor de Lengua y Literatura en la Universidad de Cuyo pero debido a un enfrentamiento con el peronismo abandonó su cargo y se fue a vivir a París, donde pasó gran parte de su vida y murió en 1981. Luego de ser invitado por Fidel Castro a conocer Cuba se convirtió en defensor y difusor de la causa revolucionaria cubana, como después haría con la Nicaragua sandinista. Mantuvo un profundo compromiso político en la defensa de los derechos humanos cercenados durante las dictaduras latinoamericanas de esos años. LEE JIHYE Hija de Lee Kyung-hae. De origen coreano, él dedicó su vida a la lucha campesina y fue presidente de la Federación de Campesinos y Campesinas de Corea (COPA). Lee Kyung-hae murió en 2003 cuando sacrificó su vida durante una marcha en repudio a la inclusión de la agricultura en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC). LEONOR SILVESTRI Es poeta, traductora, especialista en Literatura antigua, activista de género y productora cultural. Articulando todas esas cosas, tiene publicados unos cuantos libros y ha colaborado con diversos medios gráficos y académicos nacionales e internacionales. También ha participado de espacios como Brandon Gay Day, Centro Cultural Ricardo Rojas y Federación Libertaria Argentina (FLA). LILA PAGOLA Es artista visual, diseñadora, docente y militante del software libre. En 2003 fundó Proyecto Liminar, sitio de difusión sobre arte y tecnología. Desde 2005 participa de Proyecto Nómade, una interfaz conceptual entre artistas y software, en donde explora los recursos y estrategias del software libre aplicados a la gráfica editorial. En la revista digital chilena Escaner Cultural lleva adelante la sección de cultura libre. Y colabora desde el diseño gráfico con la Fundación Vía Libre. www.liminar.com.ar / www.liminar.com.ar / nomade.org.ar LILIANA FELIPE Es actriz, cantante, compositora y pianista. Nació en Córdoba pero el exilio la llevó a México luego de la desaparición de su hermana y su cuñado durante la última dictadura militar. En ese país conoció a la artista Jesusa Rodríguez, quien hace más de 30 años es su compañera, y juntas fundaron el teatro-bar El hábito, un espacio de cultura independiente. Liliana tiene editados 14 discos, todos atravesados por un profundo sentido político. LILIANA HERRERO Es entrerriana, cantante y Licenciada en Filosofía. Es una de las intérpretes más respetadas y admiradas de nuestro país. Sus primeros discos fueron producidos por su amigo Fito Páez, quien la convenció en Rosario de abandonar la docencia para dedicarse a la canción. Actualmente, Liliana tiene 11 discos editados y comparte sus días junto a su compañero y sociólogo Horacio González. www.lilianaherrero.com.ar

123


QUIEN MUERDE

LINIERS Estudió publicidad pero en algún momento se dio cuenta de que quería vivir dibujando. Publicó en Página/12 y continúa publicando en Hecho en Bs.As. y La Nación. Tiene diez libros editados que compilan su labor como historietista e ilustró Warhol para principiantes, con textos de Santiago Rial Ungaro. Diseñó el arte de los discos La lengua popular (Andrés Calamaro), Logo (Kevin Johansen + The Nada) y Un buen pescador (Marcelo Ezquiaga). En 2008 lanzó su propia editorial, llamada Común. Además, es columnista en Ese asunto suena raro, programa que conduce Lisandro Aristimuño y que emite FM La Tribu. Allí, por supuesto, Liniers se dedica a dibujar. www.porliniers.com LT 22 RADIO LA COLIFATA FM 100.1 Es la radio de los internos del Hospital José T. Borda desde 1991. Es un proyecto político, ético- terapeútico y estético. Desde allí, se orientan acciones para la transformación de las instituciones de salud mental con un fuerte compromiso anclado en la desmanicomialización;un espacio de rescate y producción de subjetividad; un acto creativo donde la materia prima es el dolor, que hace metáfora, no banalización. www.lacolifata.org LUCIANO ROSSI Es artista plástico. Entre 1993 y 2001 estudió dibujo y pintura con la artista Clara Sofía Florez. Actualmente desarrolla su actividad en el taller de la artista Teresa Lascano. www.luchorossi.com.ar LUIS MATTINI Comenzó a militar en 1959. Luego de incorporarse al grupo PRAXIS participó en los sindicatos naval y metalúrgico. Durante la dictadura de Onganía permaneció en la clandestinidad por su vínculo con el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Tras la muerte de Mario Santucho condujo el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) desde el exilio. Hoy, y como autor de libros que indagan las prácticas políticas de nuestra época, es uno de los pensadores más relevantes de nuestro país. Fue docente de la Cátedra libre Che Guevara de la Universidad de Buenos Aires (UBA). También colabora con el periódico Le Monde Diplomatique. MARCOS LÓPEZ Trabaja en el lenguaje fotográfico desde comienzos de los ‘80. En estos años, colaboró en revistas como Expreso Imaginario y El porteño; participó en la creación del Núcleo de Autores Fotográficos; estuvo presente con su obra en incontables muestras individuales y colectivas de este y otros países; y editó libros que lo han convertido en una referencia ineludible al momento de hablar de arte fotográfico en nuestro continente. www.marcoslopez.com MARISTELLA SVAMPA Es socióloga y filósofa y se desempeña como docente e investigadora en espacios académicos nacionales e internacionales. En nuestro país fue coordinadora del Observatorio Social de América Latina (OSAL) del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y actualmente es investigadora independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Tiene editados más de una decena de libros. www.maristellasvampa.net MARTÍN CAPARRÓS Comenzó su carrera periodística en 1973 en el diario Noticias desempeñándose en la sección de policiales que coordinaba Rodolfo Walsh. Durante la última dictadura militar argentina estuvo exiliado en París y Madrid. Participó de diversos medios gráficos, radiales y televisivos nacionales e internacionales. Colaboró en la fundación de Página/12 y fue editor de El Porteño, entre otras publicaciones. Es autor de novelas, ensayos y libros de viajes. Junto a Eduardo Anguita escribió La Voluntad, una obra fundamental sobre la militancia revolucionaria de los años ‘70. MAX CACHIMBA Es autor de historietas cómicas y trágicas. Publicó los libros Rompecabezas (junto a Pablo de Santis), Humor idiota y Cuarto de pollo. También participó en revistas como Fierro, Lápiz Japonés e Inrockuptibles. A menudo también pintó cuadros al acrílico y menos a menudo ha realizado algunos experimentos amateurs en dibujo animado.

124


QUIEN MUERDE

MAX GÓMEZ CANLE Especializado en pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, el 2000 lo encontró trabajando en sus pinturas, videos y objetos y exponiendo en el país y en el exterior. Con un universo que le es absolutamente propio, Max construye series que se van definiendo unas a otras a medida que se interceptan. Series formales a la vez que narrativas, tribus icónicas que aventuran el rompecabezas de un mapa en el que el factor temporal -la historicidad de la imagen, la fecha original de su técnica- funciona como un color más. www.maxgomezcanle.com METRODELEGADOS Es el grupo autónomo de delegados de trabajadores del subterráneo de Buenos Aires. Desde la fecha de su fundación en 2000, Metrodelegados lucha por el mantenimiento de los subterráneos, contra las burocracias sindicales, el Estado ausente y las corporaciones voraces, paralelamente al reclamo constante de mejoras laborales. www.metrodelegados.com.ar MIGUEL ÁNGEL BUSTOS Fue poeta, dibujante y periodista. Colaboró como crítico literario en las revistas Panorama, Siete Días; en el diario La Opinión; y en el quincenario político Nuevo Hombre. Su militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) le costó la vida cuando el 30 de mayo de 1976 la dictadura se lo llevó de su casa. MIGUEL BENASAYAG Es escritor, filósofo y psiquiatra francoargentino, se sumó a los 17 años al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) para luchar contra la injerencia del ejército en política. Fue detenido en 1975 y expulsado a Francia en 1978. Es autor de una extensa bibliografía en la que defiende la acción concreta y cotidiana como medio de resistencia y creación política. MOVIMIENTO NACIONAL CAMPESINO INDÍGENA - MNCI Hombres, mujeres, jóvenes, niños y ancianos. Todos organizados para defender la biodiversidad, la soberanía alimentaria, los derechos humanos y la reforma agraria. Como movimiento nacional, también son parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) en la región y de la Vía Campesina a nivel mundial. www.mnci.org.ar MOVIMIENTO DE TRABAJADORES DESOCUPADOS LA MATANZA - MTD Es una de las organizaciones piqueteras más antiguas y llevan adelante una experiencia de desarrollo autónomo a través de distintos emprendimientos autogestionados. Barrio La Juanita es una cooperativa de servicios comunitarios que integra una panadería, un taller textil, un taller de serigrafía, un jardín de infantes y un centro de ciudadanía. ORGANIZACIÓN DE COMUNIDADES MAPUCHE- TEHUELCHE 11 DE OCTUBRE Al noroeste de Chubut, la comunidad organizó a los pobladores rurales y urbanos originarios de la zona. Juntos, ellos recuperan sus tierras, sus culturas y sus identidades. Trabajan con emprendimientos, generando proyectos y espacios de capacitación que puedan facilitar el desarrollo de la gente del lugar. En Esquel, tienen abierto un centro cultural y en El Maitén, la radio Petü Mogeleiñ. www.radiopetu.com.ar RICHARD STALLMAN Es desarrollador de software y ciudadano de Estados Unidos. Estableció un marco de referencia ética, política y legal para el movimiento de software libre, como una alternativa de desarrollo y distribución del software privativo. Es también quien desarrolló el concepto de copyleft, un modo de licenciar el software (luego, extendido a las obras artísticas) de tal forma que su uso y modificación permanezcan siempre libres como parte del acervo cultural de las comunidades. ROBERTO JACOBY Es artista y sociólogo. Forma parte de la generación de artistas del Instituto Di Tella y Tucumán Arde, grupos desde los cuales indagó el conflicto social y el pensamiento político. En los ‘80 se unió a la melodía de Federico Moura y le dio letras y escenografías a Virus. En los últimos años, además de su producción como artista visual, se concentró en la construcción de redes interviniendo en proyectos como Ramona, Proyecto V y Bola de nieve.

125


QUIEN MUERDE

RADIO SUR FM 102.7 Es la radio del Movimiento Territorial de Liberación (MTL), transmite desde el barrio- megaproyecto MTL, un emprendimiento colectivo de viviendas populares inaugurado en 2007 en Parque Patricios. Radio Sur ha sido pensada como una radio comunitaria y tiene el objetivo de desarrollar, desde el campo de la comunicación, lo que el movimiento ha venido desarrollando desde su nacimiento: un proyecto de construcción política alternativa. www.radiosur1027.org.ar REDPANAL Es una comunidad virtual ideada para que músicos de todo el planeta puedan interactuar en el proceso creativo, componiendo canciones en conjunto. Inteligencia y creatividad colectiva, con una plataforma web 2.1 que promueve la conformación de una potente base de datos sonora a nivel global. www.redpanal.com REP Es dibujante y humorista gráfico. Publica diariamente en Página/12 desde el primer número; semanalmente en la revista Veintitrés; y mensualmente en Fierro. También lo hace para las revistas El Ajo, Generación XXI y Diagonal, de España. Obtuvo premios y participó en incontables muestras individuales. Es autor de una veintena de libros entre los que se cuentan Y Rep hizo los barrios, Bellas Artes y Platinum Plus. Rep es uno de los dibujantes más respetados de Argentina y su obra se ha convertido en referencia para una generación entera. www.miguelrep.com.ar SEBASTIÁN FRIEDMAN Fotógrafo, entre otras cosas. www.sebastianfriedman.com SEBASTIÁN HACHER Es periodista y fotógrafo. Según él mismo, no escribe «para sobrevivir sino que sobrevive para escribir, como un aporte a la transformación radical de la sociedad”. Fue parte de Indymedia Argentina en el momento de su fundación y actualmente escribe en las revistas La Mano, THC, Tercer Sector y el periódico Miradas al Sur. Es parte de la cooperativa de fotógrafos Sub. Gauchito Gil es el nombre del libro de fotos que nos acerca su mirada sobre el santuario rojo levantado en Corrientes en honor al mítico bandido rural de esa provincia. SHE DEVILS Banda de señoritas punks garageras que empezaron a dar patadas en el underground de Buenos Aires en 1996. Han grabado mucho y han tocado más. Su primera producción fue un split conjunto con Fun People que se llamó El aborto ilegal asesina mi libertad. Autogestionan GRRR! Records, su propio sello discográfico, y Belladona, primer festival de rock de mujeres de la ciudad. www.myspace.com/lasshedevils TIERRA Y DIGNIDAD Es una comunidad auto organizada en Mallín Ahogado, Río Negro, desde 2002, cuando un grupo de familias perdieron sus viviendas por las inundaciones. Es un proyecto colectivo y autogestivo que apunta a la construcción comunitaria de viviendas, la producción de la tierra para autoconsumo y el cuidado de la biodiversidad del predio. Los vecinos que integran Tierra y Dignidad son reconocidos y están integrados a la sociedad, a partir de sus valores de propiedad comunitaria de la tierra y la dignidad que el trabajo de esa tierra otorga a sus habitantes. TOMÁS ABRAHAM Filósofo y sociólogo, egresado de la Sorbona. Es fundador del Colegio Argentino de Filosofía, director del Seminario de los Jueves, profesor titular de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires (UBA), analista de la actualidad política y cotidiana. Además, es director de la revista La Caja, autor de numerosos libros e introductor del pensamiento de Michel Foucault en Argentina. www.tomasabraham.com.ar

126


QUIEN MUERDE

UNIVERSIDAD EXPERIMENTAL Es un proyecto de auto- organización de la actividad intelectual que existe desde el año 2006 en la ciudad de Rosario. Postulando una universidad pública no estatal, esta experiencia es un intento de producir formas constituyentes de militancia que tengan como terreno existencial los problemas del saber y el pensamiento, de su producción y de su capacidad de producir efectos políticos en las experiencias de autoorganización social. www.inventati.org/uniexp UNIVERSIDAD TRASHUMANTE Es un proyecto político- pedagógico y nómade cuyo trabajo está basado fuertemente en los principios de la educación popular, específicamente en la propuesta de Paulo Freire. En 1998, el grupo emprendió la primera gira por el país y hasta 2006 recorrieron 80.000 km llegando a pequeños pueblos de nuestras provincias. La Universidad Trashumanzze está constituida como una red denominada El otro país, conformada por diversos grupos de distintos lugares de Argentina que trabajan desde la educación popular. www.trashumante.org.ar WILLIAM BURROUGHS Fue un escritor y artistas experimental nacido en Estados Unidos. A mediados de los ‘40 conoció a Jack Kerouac y Allen Ginsberg con quienes fundó el movimiento literario conocido como Generación Beat. Sus libros, entre los que se cuentas El almuerzo desnudo, Yonqui y Queer lo convirtieron en sinónimo de la contracultura alrededor del mundo. YO NO FUI Es una asociación civil y cultural sin fines de lucro que trabaja en proyectos artísticos y productivos en los penales de mujeres de Ezeiza y afuera, con las mujeres que salen en libertad. El proyecto además de brindarles contención y acompañamiento, también les ofrece capacitación como modo para facilitarles una salida laboral, promoviendo siempre la autogestión. //proyectoyonofui.blogspot.com ZONA AUTÓNOMA TEMPORALMENTE - ZAT Entre mayo y diciembre de 2004, el Centro Cultural Ricardo Rojas

127



Muerde