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PLURAL N° 16 Caracas, 9 de junio de 2010

PLURAL Un espacio para disentir y consentir NOTICIAS, INFORMACIÓN, NOTAS Y OTROS DESDE FRENTE SOCIALISTA UNIVERSITARIO

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D I T O R I A L

s una interrogante sencilla, simple, sin aristas pero, cómo es tan certera, tan irreverente, tan necesaria y tan provocadora, sus respuestas pueden variar en intensidad y consecuencias. El universitario, especialmente, aquel que investiga, que practica la curiosidad intelectual, la observación objetiva, precisa y amplia a la vez, sabe que ésta es una pregunta que puede derrumbar castillos e ilusiones, pero también puede edificar y clarificar, consolidar el conocimiento. En pocas palabras, es la esencia en palabras de la búsqueda de respuestas. En esta oportunidad, en nuestro editorial, tenemos una serie de porqués de los cuales queremos encontrar respuestas desde el seno de la UCV, de nuestra realidad ucevista. Aquí vamos: ¿Por qué tenemos una situación inaguantable en la UCV, caracterizada por una confrontación eterna entre las autoridades universitarias y el gobierno Nacional, donde nosotros, miembros de esta comunidad, independientemente de nuestra posición política, debemos sufrir las consecuencias de tales conflictos? ¿Por qué debemos acatar, seguir y apoyar a una rectora que se coloca en un papel de víctima cada vez que un ministro u otro cualquier funcionario del gobierno central la denuncia, le pide cuentas claras, y no ejercemos nuestro deber ser, que es el de exigir que la rectora nos aclare lo solicitado? ¿Por qué sentimos que cada semana que pasa en nuestra querida universidad, sale un tufillo cada vez más intenso desde algunas dependencias universitarias, tales como la fundación UCV, la APUCV, el FONJUCV, etc., donde florecen denuncias del mal manejo de nuestros recursos, denuncias virtuales, televisivas, radiales, y no hay nadie que aclare, que conteste, que se responsabilice, que ayu-

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POR QUÉ de a disipar este olor que nos cubre a todos, quienes no tenemos ni parte ni arte? Por ejemplo: ¿Por qué a la APUCV no se le han pagado los 1.000 millones de Bs. viejos por parte de la Fundación UCV, donde el profesor Mosquera no quiere firmar tal transferencia, después de los compromisos contraídos con la APUCV en diciembre pasado? ¿Por qué la rectora García no actúa si es la responsable directa de la Fundación UCV ante esta situación irregular? ¿Por qué el FONJUCV no ha sido investigado por la universidad, después de tantas denuncias del mal manejo financiero de esta dependencia, cuya última denuncia fue dada por el representante profesoral del CU, el profesor Yon Aizpúrua, en una de las sesiones del CU, y las autoridades no mueven un dedo? ¿Porqué debemos aceptar la pérdida de nuestros aportes, que son de nuestros bolsillos, maltratados y medios vacíos? ¿Por qué hay profesores opositores de la UCV que dicen públicamente que quieren colaborar con las políticas del gobierno nacional, que la universidad está con el pueblo, pero ponen el grito al cielo cuando saben que los estudiantes del programa de Medicina Integral Comunitaria van a formarse a partir del 14 de junio en los diversos hospitales del país, incluyendo los hospitales universitarios? ¿Por qué debemos ir a marchas por pedir presupuestos justos a la UCV, pero ninguno de nosotros participamos en las decisiones de la distribución del presupuesto? ¿Por qué no tenemos derecho a saber los montos y el origen de los ingresos propios que tiene la universidad, nuestra comunidad, y cómo son repartidos entre las diferentes instancias universitarias? ¿Por qué cada vez, cada cierto tiempo, cuando a las autoridades se les piden cuentas claras, nos sacan la bandera de la autonomía, de los enemigos internos de la UCV, de las agresiones a la rectora quien se considera “es la UCV”? ¿Por qué más del 85% de la planta profesoral de dedicación exclusiva, incluso algunos con

títulos de postgrado, no realizan investigación, representando un mal manejo de nuestros recursos humanos de la UCV? ¿Por qué en muchas Escuelas a partir de las 2.00 p.m. no hay un “alma que se la lleve el diablo”, estos profesores de tiempo completo o dedicación exclusiva están realizando otras labores y muchos de nuestros empleados “agarran datos” y realizan lo mismo? Carajo, ya estamos calientes con tantas preguntas sin respuestas, pero no podemos terminar sin mencionar estas últimas preguntas: ¿Por qué tenemos que calarnos toda esta situación, dejar nuestras posiciones políticas en otros espacios para exigir aclaratorias y mayor participación en las decisiones de la UCV a nuestras autoridades, que nos están llevando al precipicio, a tirios y a troyanos, y que no es precisamente el gobierno? ¿Por qué no decir: ¡ya basta!, exigimos respeto, no queremos más burlas, más banderas, queremos ver nuestra universidad en mejores niveles académicos, mejor pertinencia social, mejor transparencia, hasta mejores respuestas políticas para este

“rrrrégimen fascista, militarista y fidelista”?

Vea en contraportada las Noticias del Consejo Universitario

(Noti-CU)


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PARTE III

LA CIENCIA O ES ÚTIL O ES …VANIDAD Miguel A. Alfonzo

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iguiendo a otros capítulos de esta serie de artículos sobre nuestra ciencia venezolana en época de revolución, quiero en esta oportunidad compartir con Uds., estimados lectoras y lectoras, un tema muy particular al respecto. Me refiero al trabajo de ascenso que se le exige al profesor de escalafón en las universidades nacionales. Inicio la disertación estableciendo que las categorías profesorales del escalafón son una jerarquización organizacional uniforme de las universidades públicas, autónomas y nacionales;n implantadas con la finalidad de ordenar su plataforma de personal dedicado a la investigación, docencia y extensión. La Ley de universidades vigente le da sustento legal (artículo 89) a este requisito para que el profesor pueda optar a una mayor clasificación y remuneración durante su carrera académica. Además, es una figura que persigue entre otras cosas, la de motivar y propulsar el desarrollo profesional del profesor en el seno universitario. Teóricamente se espera que en este proceso el docente/ investigador, eleve y consolide sus conocimientos en su área de trabajo científico y los transmita a sus estudiantes. Un aspecto que quiero mencionar es el de la discusión que existe sobre la función de investigación del docente (Peralta. http://rubenperalta.blogia.com/Educación Venezolana (2): El Fraude Universitario). Hay sectores que piensan que la investigación es inherente a la naturaleza del cargo de profesor universitario, en consecuencia, todos los docentes deben distribuir su tiempo de trabajo de tal manera que puedan atender, por igual, desde su Departamento o Cátedra, todas las funciones académicas (docencia, investigación y extensión). Pero, hay otros que sustentan que la investigación es una función altamente especializada que requiere de un entrenamiento especial y una dedicación casi exclusiva de los docentes en los centros e institutos creados para tal fin. Sin embargo, tal como lo establece el Artículo 3 de la Ley de Universidades, la universidad esta obligada a desarrollar la actividad investigativa en equilibrio e interacción con las demás funciones académicas. Además, dicha actividad debe estar orientada tanto en función de las necesidades internas de la institución como en consideración a las necesidades del desarrollo económico-social, científico-tecnológico y ecológicamente sustentable del país, tal como lo plantea el autor. Según datos estadísticos de la OPSU (2003), el nivel académico de los docentes en las universidades venezolanas que existían para ese año, una minoría posee títulos de postgrados. Según la fuente, de 40.609 profesores universitarios, el 76% (31.939) estaba en universidades públicas y sólo 24% (8670) estaba en universidades privadas. El 44% de los docentes sólo poseía licenciatura, en tanto 9% restante tenía alguna especialidad y 22% poseía nivel de maestría; sólo 8% de los docentes universiComité Editor: Emma Martínez, Humberto Mendoza, Gregorio Valera Comité de Redacción Miguel Alfonzo, Marcelo Alfonzo, Ricardo Molina, Marjorie Cadenas, Venezuela Azabache, María Consuelo Raddatz Correo: proyectosocialistaucv@gmail.com

tarios poseía doctorado. Mientras que el 7% de los profesores universitarios no poseía título universitario, por lo que se presume eran Auxiliares Docentes. En el 2006, la planta profesoral en las universidades nacionales públicas incrementan a 41.488 profesores, y específicamente en la UCV, hay 8627 (OPSU, 2006), manteniendo las tendencias de sus respectivos niveles académicos. Pero al entrar en el tópico que nos interesa, el panorama es mucho peor, la mayor parte de esta planta profesoral está atrasada en el tiempo de sus ascensos. Sólo coloco como ejemplo el siguiente dato: para el año 2003, en la Escuela de Medicina "Luis Razetti" de la UCV, el 90,2 % de los profesores no había ascendido a la categoría inmediata superior y sólo el 7,4 % de 472 profesores fijos, había alcanzado la categoría de titular, para la fecha del estudio (Aure, C. Gaceta Médica de Caracas. 2003). Aunado a esto, Ruiz (2001) identifica una falta de transparencia en el proceso de ascenso del personal docente: en muchos casos este proceso es viciado y de antemano se sabe si el postulante ascenderá o no, dependiendo de sus conexiones con los grupos de poder en la universidad. Para rematar, en el año 2005, el índice de rendimiento de las universidades nacionales en el PPI (según la relación entre el número de profesores de dedicación exclusiva y tiempo completo y el número de investigadores en el PPI), la UCV reflejaba un índice de 0.28, superado por tres universidades nacionales: La ULA, LUZ y USB (Vásquez y Orta, 2006), sugiriendo que cerca del 75% de nuestros profesores ucevistas de dedicación exclusiva y tiempo completo no entran al PPI por no cubrir los requisitos mínimos exigidos de este sistema de acreditación de la investigación nacional. Estos resultados nos obliga hacernos la siguiente pregunta: ¿Cómo se puede dar docencia en la UCV, si el profesorado no investiga? Es imposible enseñar lo que no se sabe, pero gran parte de los docentes tiene una manera de cumplir con su trabajo a través del arte de la repetición. Algunos son un poco más conscientes y tratan de mantenerse actualizados asistiendo a congresos y leyendo los trabajos realizados por otros, pero nunca tienen la iniciativa de producir innovación por cuenta propia. Este tipo de docente es abrumadora mayoría en el sistema universitario. La consecuencia de esto es una universidad “docentista” como bien señala el excelente trabajo de Antonio Eblen-Zajjur (Eblen-Zajjur 2001) (http://acta.ivic.ve/521/editorial.pdf). Finalmente, ante esta realidad, la comunidad universitaria tiene ante si un gran reto para cumplir con su visión y misión, el de promover a pasos agigantados, con una planificación y administración eficiente, la investigación en sus profesores. Que no se conformen con “ir” a un laboratorio o espacio académico, cuyo coordinador sea un “pana” y le permita hacer un “trabajito” para ascender, pero contestar a una pregunta o problema que se plantea en el tópico en que quiere “investigar”, no es su prioridad. El desarrollar líneas de investigación, el escribir proyectos y someterlos a las instancias académicas pertinentes para conseguir financiamiento, el incorporar tesistas de pre y postgrados para el desarrollo de los mismos, jamás pasará por sus metas. Si la Universidad no se “pone los pantalones”, será el Estado, ente corresponsable que lo hará, escenario que muchos no le encantaría…


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EL IMPERIO DEL CONSUMO EDUARDO GALEANO La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar. La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera . El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo. El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores ni a las gallinas ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. … Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas». Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar. El consumidor ejemplar es el hombre quieto. … Cuanto más exclusivas, mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato … El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial. El shopping center, o shopping mall, vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas. La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser

reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo. Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta a unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta. Artículo completo en http://www.ecoportal.net/content/view/full/67451

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Rubén, Diario Vea, Caracas, 8 de junio de 2010


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El berrinche de la niña. Imagínense estimados lectores y lectoras, estamos en la sesión del CNU con más de 60 miembros de las instituciones universitarias del país, con la agenda del día, y de repente se forma una discusión, normal en un cuerpo colegiado, donde hay diferentes visiones, opiniones, etc., y la discusión surge entre el ministro de Educación universitaria y una rectora, ambos beligerantes, impulsivos y con firmeza ante los planteamientos. Ahora, cuando, se pierde el control, llega la mencionada académica y empieza a descalificar…el ministro exige el respeto con dureza y pas! Se sale la Sra de la sesión, y declara en los medios golpistas, perdón, en los medios privados dando su versión, que la agredieron, que la insultaron, que le irrespetaron su condición de rectora y de mujer, que irá a todas las instancias nacionales e internacionales para denunciar este hecho vergonzoso para la mujer venezolana….pues nos recuerda cuando el niño o la niña no se le da algo que desea y da el berrinche para conseguirlo. Quedaron con los crespos hechos. Definitivamente, la Junta directiva de la APUCV no sabe que hacer para que la Fundación de la UCV le pague lo invertido en Universitas (intervenida por el Estado), compromiso que representa más de 1 millón de Bs.F. Las autoridades rectorales han presionado para que el profesor Mosquera, presidente de la junta directiva de la Fundación UCV firme la transferencia de ese compromiso y el susodicho ha afirmado “que no firma porque va preso!!!”. Esto huele mal, muy mal, y no se hace nada... Duró poco y descubrió mucho. El representante profesoral del CU, el profesor Yon Aizpurua, fue nombrado hace aproximadamente un mes por el CU, miembro de la junta directiva del FONJUCV. A las semanas, en la sesión del CU de fecha 20-05-10, denuncia que ha encontrado serias y gravísimas irregularidades que arrastra el Fondo y promete traer un informe escrito de las situaciones encontradas. En la sesión última del CU (03-06-10), en vez de traer el informe, trajo su renuncia ante el FONJUCV. Se le precisó sobre el prometido informe y afirmó que en la próxima semana lo traerá en forma parcial….así será lo que encontró… Llegó la Hojilla al CU!!. Han tenido que tragar duro muchos miembros del CU cuando le pasaron por video en la última sesión del CU,

EN DO MAYOR

UNA A CERO A FAVOR DE LA BARBARIE YOLANDA ROJAS URBINA

Buenos días, amigos. No sé ustedes, pero yo hoy amanecí cargada de sentimientos encontrados. El atropello de las fuerzas israelíes contra una flotilla de ayuda humanitaria rebasa ya mis fuerzas y mi capacidad de comprensión. Seis barcos cargados de armas de destrucción masiva: libros de relatos hechos por niños refugiados por conflictos de otros pueblos, medicinas, plantas para agua potable, materiales de construcción y gente sensible, gente que piensa, gente generosa, gente que antepone su buena voluntad a su seguridad. Eso para los israelíes es más que un peligro: es una amenaza, porque a ellos lo único que los mueve es su propio conflicto: el saberse dueños de nada. El abordaje israelí ocurre en aguas internacionales, es absolutamente brutal, desproporcionado, injusto y causó la muerte de gente inocente. Aún no se sabe cuántos murieron, cuántos están heridos, cuántos secuestrados y cuántos quedarán retenidos ilegalmente en las cárceles israelíes. Mientras tanto, los palestinos que malviven en la Franja de Gaza seguirán bloqueados y reducidas a su mínima expresión o imposibilitadas totalmente sus necesidades básicas: comer, beber, educar a sus hijos, curar sus dolencias, reconstruir sus casas mil veces bombardeadas, sobrevivir, en fin. ¿Y la razón del bloqueo? QUERER SER PALESTINOS. QUERER VIVIR EN SUS ANCESTRALES DOMINIOS. QUERER RECUPERAR SU HISTORIA MILENARIA. Hoy amanecí rabiosa. Y no me conformo con las tibias manifestaciones de condena que de cualquier parte surgen. Hoy quiero decir que esos seis barcos abatidos y esas diez o diecinueve personas muertas por un comando israelí en aguas internacionales las llevo en el costado. No me importan sus nombres. Ni su condición. Ni sus nacionalidades. Estaban allí porque

un fragmento del programa de la Hojilla. El vicerrector académico quiso mostrar los supuestos insultos dichos por el ministro Edgardo Ramírez hacia la rectora García, durante la entrevista por Mario Silva. Además, se aprovechó para discutir la gran marcha que hicieron las universidades autónomas, acusando que el gobierno y sus secuaces querían linchar a la rectora y su equipo. Estamos llegando al llevadero… El equipo rectoral tiene problemas con sus decanos. ¿Cómo hacer para que su decano favorito no los meta más en problemas? Resulta que esta semana en la sesión del CU (02-06-10) hubo un derecho de palabra de los trabajadores y el SINATRA de las dos facultades de Maracay, los cuales expusieron la imposición de un horario de trabajo por parte de los consejos de facultades y sus decanos, que según los trabajadores, les está creando más problemas que solución. Por lo menos, el decano de veterinaria, había propuesto unas mesas de trabajos con las dependencias y su planta laboral para buscar el consenso. Sin embargo, el decano de agronomía, si, el mismo de siempre, no propuso nada, ni diálogo, ni espacios, sino que la decisión del horario es la que tomó el Consejo de Facultad y punto. Lo peor es que lo reconfirmó su posición troglodita en la discusión en el CU…está sembrando lluvia y va a cosechar tempestades, las cuales mojarán al equipo rectoral, con otro conflicto más. Felicitaciones a la comunidad universitaria!. Nos estamos refiriendo a la que asistió al Foro “La Universidad venezolana en el siglo XXI”, realizado el martes 25 de mayo en la Sala E. Todos pudieron escuchar los planteamientos de los ponentes invitados que gentilmente asistieron y cumplieron, que de acuerdo a sus visiones, aportaron elementos para el debate. Además, los asistentes, con una digna actitud universitaria, de dialogo, de participación y respeto por el otro, pudieron lanzar sus preguntas, sus dudas, comentarios, visiones, enriqueciendo a todo el auditorio. El objetivo del colectivo proyecto socialista UCV se cumplió a cabalidad. Sólo queda, de nuevo, invitarlos al próximo foro que se realizará en el mes de junio sobre el tema del Ingreso a las universidades venezolanas. Queda invitado y asista de nuevo con ese

NOTI-CU

querían ayudar. Estaban allí porque tendían la mano a un pueblo sufriente. Estaban allá porque querían que el mundo se percatara de la magnitud de lo que allí pasa desde hace muchos años. Estaban allí para tratar de vencer el chantaje emocional de un gobierno opresor. Y por eso me duelen. Por eso me abruma la tristeza y la impotencia. Me lastima que ese gobierno opresor se siga saliendo con la suya. Me hace sentir vergüenza de la condición humana. Y me obliga a gritar a voz en cuello que el TERORISMO DE ESTADO ES TAN CRUEL como cualquier otro. Es tan inútil como cualquier otro. Es tan estúpido como cualquier otro. Pero es más repudiable aún, porque siempre queda impune. Porque siempre habrá un derecho de veto de otro estado terrorista. Siempre contará con ese otro Estado terrorista para que lo aplauda o para que cuando la cosa es demasiado evidente, como esta vez, simplemente les da una palmadita en la espalda y les dice "que lamentan la pérdida de vidas" mientras los israelíes asegurarán que "sólo se estaban defendiendo". Y uno se pregunta: Pero ¿defendiéndose de qué? ¿defendiéndose de quiénes? ¿es que creen que somos imbéciles? ¿es que aún creen que todos vamos a aceptar que el holocausto es una patente de corso para matar, y oprimir, y despojar de tierras a los vecinos y bloquear al que te molesta y tener bombas atómicas y no permitir que te investiguen y hacer lo que te da la gana y poner y quitar presidentes y apoderarte de los sueños y del futuro de los demás? En fin, que hoy no doy un céntimo por mi corazón esquilmado ante tanto ensañamiento, ante tanta iniquidad, ante tanta maldad humana, ante tanto olvido histórico, ante tanta perversión, ante tanta indiferencia. Porque pasado mañana de esta historia no quedará más que un periódico viejo jugando con el viento de alguna calle solitaria en la que se verá la sombra de un "marine judío" con su potente y desarrollado armamento defendiéndose de una caja de libros diseminados en una cubierta de un desvencijado barco mientras los ojos ansiosos de miles de niños palestinos seguirán alimentando la rabia y la frustración que algún día les convertirá en mártires inútiles de una guerra desigual y miserable que ellos no buscaron.

plural 16  

disentir y consentir

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