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EDICIÓN 04


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Edición 04. Año 01 Guatemala, C.A. Junio 2016

editorial

Elegimos el arte como instrumento para hacer historia, para generar diálogos, para trascender. Creemos que cada vez que ustedes abren una página y reaccionan ante ella, somos la humanidad entera repercutiendo en sus gestos, en lo que cambió en ustedes en ese preciso momento. Creemos en el peso del arte. Sabemos que nadie sale ileso de él. En este cuarto número queremos agradecer a los artistas que nos abren las puertas hacia el diálogo. A Sara Baruqui, Civilization, Tomás Davó, Pedro de Passos, Agustín Fallas, Ann Veronica Janssens, Javier Medina Bernal, Carlos Montes, N.A.A.F.I, Denise Phé-Funchal, Pedro Pablo Quintero, Mireia Ruiz, Maripaz Sánchez, Gabriel Stromberg, Diego Villaseñor, Alberto Vitelio y Rudy Weissenberg. Pasen las páginas, hagamos historia. - Los editores

Dirección general, editorial y de arte Bárbara Castañeda - Pauline Collinot - Jimena Pons Ganddini / Diseño y diagramación Workaholic People Comercialización Grupo 361 / Ventas t. +502 5834.0860 / Obra portada Ann Veronica Janssens, exposición Bortolami Gallery Textos Photohoots Jimena Pons Ganddini / Impresión Mayaprin E. hola@revistaplomo.com / D. Vía 6 3-04 zona 4, Guatemala, Guatemala, C.A. / revistaplomo.com / fb.com/revistaplomo / @revistaplomo Plomo es una publicación bimestral. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Plomo. Se prohibe su reproducción total o parcial. Todo el contenido es propiedad intelectual de Plomo y no puede ser reproducido en su totalidad o parcialmente sin previa autorización.


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contenido

10. obscura denise phé-funchal 14. pintora de mordidas maripaz sánchez 16. el poeta david y su novia juliana javier medina bernal 18. el desafío sara baruqui 20. casa encantada diego villaseñor

22. tips de el gallo negro para dejarse la barba el gallo negro 24. le music tomás davó 26. n.a.a.f.i tomás davó 28. el interior apasionado de las vistas juan luis gálvez 32. ann veronica janssens rudy weissenberg

46. lágrimas de colibrí pedro pablo quintero 56. el mundo bajo los pies pedro de passos 60. una maña entre hermanas mireia ruiz 68. infame agustín fallas 80. estandartes carlos montes 84. alberto vitelio 90. shapes expand gabriel stromberg


10 Te x t o D e n i s e P h é - F u n c h a l ( P u b l i c a d o e n B u e n a s c o s t u m b r e s - F & G e d i t o r e s )

OBSCURA

| Guatemala


Luego están ellos, los siempre obscuros, que piensan en las formas de las tinieblas, que ríen del ritmo de los pasos y temen el canto de los pájaros.

Siempre protegida de todo, del aire, de la vida, de los agujeros que esperan tragarme en cada calle, de los autos que amenazan con acabar conmigo. Cansada de la protección de mi madre, de la abuela, de mis hermanos, del bastón que me acompaña. Harta de la amabilidad de la gente, del amparo de los vecinos, de los asientos cedidos en el bus, del pobrecita que acompaña la voz de las madres cuando los pequeños susurran. En la obscuridad perpetua, acompañada del ruido de los autos, de la voz de los ayudantes del bus, de la música estridente que insita a los cuerpos a pegarse más, deseo que nadie me ceda su lugar, pero seguro mis hermanos verán a los otros con esa expresión de rabia que apenas recuerdo y alguna mujer me dará su lugar, mientras los hombres miran por la ventana los autos que pasan, las personas apresuradas, casas de colores, un perro. Mi hermano que me toma del brazo y me dice que en la próxima bajamos, como siempre toma mi bolso y pregunta de nuevo ¿para qué llevas espejo? Sonrío como siempre y le digo que para pintarme los labios. Acá no huele como en los otros hospitales, sé por mi madre que hay salas de operaciones y recuerdo levemente las habitaciones, sus camas de metal y las sábanas que esconden cuerpos de parpados tapados. Aquí la gente no piensa en la muerte, la muerte no entra por los ojos, sale por ellos. Percibo los pensamientos, ellos temen no ver football, que sus mujeres los dejen, que sus

hijos los abandonen, que el trabajo termine sin pensión. Ellas temen a la obscuridad, a escuchar el gemido de otra en su cama, a la lástima que invade a los parientes. Luego están ellos, los siempre obscuros, que piensan en las formas de las tinieblas, que ríen del ritmo de los pasos y temen el canto de los pájaros. La espera, la ficha plástica que mi hermano pone en mi mano, el número 77 que acaricia mi pulgar y la voz mecánica que llama: 74. Cerca siento a alguien que me observa, como lo hace el señor de la tienda, como algunas miradas que se me cuelan entre mi ropa en los autobuses, en la calle. Recobro el sentido de mi cuerpo y recuerdo que peso tan poco, que apenas la piel se curva en los pechos, en las caderas, y siento esa mirada que me recorre, que se mete entre mis piernas y que imagina más allá de mi falda. 75 dice la voz en la bocina y la mirada me abandona y se marcha junto a unos pies de mujer que teme, que siente la mirada en otro cuerpo, los pasos se alejan y me siento tan sola. Mi hermano dice que vuelve en un momento, que va preguntar por el médico, pero yo sé que va a verla a ella, la enfermera en la ventanilla de medicamentos, en pasillo a la derecha, siempre vuelve con ese olor extraño y amargo que lo delata, con el cuerpo a medio humedecer. 76, la sonrisa de mi hermano llena el ambiente mientras se acerca de nuevo a mí para decir que el médico no tarda, que en unos minutos nos llamarán. Se sienta junto a mí y pre-

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gunto por qué sonríe, me dice que la enfermera ha prometido tomar un café con él, que esta vez me dejará sola con el médico y me toma la mano, lo noto nervioso, la sangre bombea, calienta sus manos. 77 anuncia la voz de la enfermera, el aroma de mi hermano crece. En el pasillo a la derecha escucho el movimiento de la enfermera, su perfume que intenta imitar a las peras crece, mientras la puerta de la sala de consulta se abre y huelo la sonrisa del médico. Ruego porque mi hermano no sienta su aroma acre, porque el perfume de la enfermera le tape los párpados y me deje a solas con el médico. Mi hermano se disculpa y dice que volverá en un momento, que aguarde en la sala de espera si la consulta termina antes de que él vuelva. No ha visto nada, no ha percibido los dientes blancos del médico, sus manos sin guantes que sudan un poquito. Tampoco se ha dado cuenta de mi sonrisa, si es que aún sonrío. Lo escucho alejarse y el médico me toma por el codo, me conduce hasta la camilla, dice que me apoye en él, en su hombro para subir las gradillas y sentarme. Luego me informa que lo primero que hará es revisar mis ojos. Como si fuera a recuperar la vista, digo y seguro sonrío, porque siento su sonrisa de vuelta, su mano que se posa sobre mi pierna izquierda

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y la misma mirada del carnicero cuando acompaño a mamá al mercado. Acerca su rostro al mío y siento el calor de una luz que apunta directo a mis ojos. Siento su respiración cerca, su boca que se abre mientras observa dentro de mis pupilas, la lengua que recorre sus labios y las narinas que se inflan mientras me respira. Afuera, en la bodega de medicamentos el perfume de mi hermano se impregna del aroma de la enfermera, su boca del sudor que corre por el cuello a esconderse tras la tela blanca que aún cubre algunas partes de su cuerpo. El médico me respira y no retira la mano de mi pierna izquierda, cambia de ojo y casi puedo sentir su lengua que juega a tocar mis labios. Los dedos de su mano se abren sobre mi pierna por un segundo y luego se retiran, justo en el momento en que su cálido aliento dice, bien, no hay problema, todo igual. Y luego se aleja, dejándome sola de nuevo. Se acerca al escritorio y garabatea unas palabras en mi expediente. Todo igual, repite y sonríe. Queda en silencio un momento, luego dice que mi hermano tardará un rato más y pregunta cómo me he sentido, cómo está el resto de mi cuerpo y vuelvo a sentir de él, la mirada del carnicero que se mete bajo mi falda. Entonces digo que me duele un poco el cuello, que no sé


si he dormido en mala posición y guardo silencio. De nuevo sus pasos, pasos que dudan acercarse y un leve chasquido de lengua que parece decir qué más da. Se acerca, me toma con las dos manos por el cuello y pregunta si duele allí, le digo que sí, pero que el dolor se extiende por la espalda, entonces lo siento rodear la camilla y sus manos exploran mi columna, vértebra por vértebra, mientras la temperatura de su aliento aumenta poco a poco. Pregunta si también duele allí, donde él va tocando. A veces digo sí, otras que no, pero que duele y que el dolor se dispersa por el cuerpo, que a veces me duelen las piernas, los muslos. Siento mis mejillas que se encienden y percibo desde mi obscuridad su sonrisa de dientes blancos, mientras termina de explorar mi columna y me dice que seguirá con el examen general de mi cuerpo, pero que deberá calentarse un poco las palmas de las manos para que el frío no me moleste. Lo siento frotarse las manos contra el pantalón y el sonido de la tela me recuerda a las noches de lluvia en las que tenía miedo y me pasaba a la habitación de mis hermanos, que esperaban el sueño de los otros para calentarse las manos. Rodea de nuevo la camilla y se pone frente a mí. Sus manos despiden un olor ácido y dulce, como a ropa recién lavada, toca

de nuevo mi cuello y pregunta dónde más duele. No soy capaz de responder y él sonríe, dice que si quiero puede explorarme el cuerpo para identificar el dolor. Sonrío y él explora, recorre el camino de las miradas hasta mis rodillas, se detiene y pregunta si es allí donde duele. Niego sin decir palabra y sus manos levantan un poco mi falda. Seguro sonrío, él sigue hacia arriba, se acerca mientras explora despacio, dedo a dedo el exterior de mis muslos, luego sigue hacia adentro. Sonrío y despido el perfume húmedo que sólo yo conozco. No hay mucho tiempo y él lo sabe. Me dice que tengo la boca seca y la punta de su lengua recorre mis labios. Escucho la puerta de la bodega de medicamentos que se cierra y sólo puedo gemir un poco, suspirar y decir que en unos segundos entrará mi hermano. Al separarse el médico acaricia mis piernas y me dice que habrá que seguir con el examen luego, otro día, que me dará cita justo a la hora de almuerzo de la enfermera para que mi hermano la acompañe. Mi hermano abre la puerta, yo espero sentada sobre la camilla, el médico se lava las manos y le entrega mi ficha. Hasta luego dice.

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14 Te x t o M a r i p a z S á n c h e z Y á ñ e z

| México

PINTORA DE MORDIDAS

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S e l e c c i ó n d e D i e g o Vi l l a s e ñ o r


Como pincelada se viene, y como pincelada se va. Me mordiste las pestañas. Te parpadeé los dientes. Como truenos, como pedazos, como la carne que somos. Como la música que no oímos. Te estrellé contra la grava, me jalaste hacia contigo. Un abrazo de fría tierra, un suspiro sin reclamo. Toda esa sangre cubriendo tus párpados. Y me partes la cabeza, y te beso las heridas. Mi lengua que entra, rasguña, y lastima. Y un silencio. Como la vida respeta la muerte, como la muerte controla a la vida. El asfalto que quiebra, los relámpagos que se pintan. Como pincelada se viene, y como pincelada se va. El asfalto que quiebra, tanta gravilla fría. Mis muñequeos pausados, sobre tus ojos sin vida. La pintura a la que beso y lastimo sus heridas.

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Te x t o J a v i e r M e d i n a B e r n a l ( P u b l i c a d o e n L a e s t r e l l a d e Pa n a m á ; C o l u m n a “ E l r e v e r b e r o ” , 2 0 1 5 )

EL POETA DAVID Y SU NOVIA JULIANA

| Panamá


Mi nombre es David. Soy poeta. Pero hoy no les leeré un poema. Quiero hablar de la televisión (o tal vez quiero hablar de Juliana, mi novia, y uso la televisión como excusa). Bueno, la televisión. ¿Qué puedo escribir sobre la televisión? A ver, ¿algo positivo, algo malo, algo lleno de ponzoña y veneno? No lo sé. Yo la disfruté mucho cuando niño. Veía dibujos animados, o “las cómicas”, como les decimos aquí. Conozco todo el repertorio de los años 80: He-Man, Shera, G.I. Joe (los gringos que nos lavaban el cerebro desde pequeñitos); los Silverhawks, los Thundercats, Mazinger Z, Robotrón, los Transformers, entre muchas otras que volvieron mis tardes menos solitarias y melancólicas (cuando bajaba el sol en la provincia, en mi pueblo, pueblo de cantina y viento, una melancolía muy temprana se apoderaba de mí). También había programas con personas de carne y hueso en ellas, como el legendario McGyver y Lobo del Aire. Lo más seguro es que esté idealizando mi niñez y por consiguiente la calidad de la televisión de esos días. Seguro, sí, que era una mierda. Pero hoy, amigos, cuando de vez en cuando me toca ir a un lugar público en donde tienen un aparato de televisor, pues, no puedo evitar pensar que la televisión de hoy es peor, que es una verdadera y soberana porquería, que mi opinión es objetiva y que no son juicios de viejo amargado. En fin, les cuento. En un programa de televisión, telebasura, telemierda, veo que una chica debe escoger a uno de entre cinco chicos. El programa es una de esas infinitas versiones de la cita a ciegas que, al parecer, por ser del agrado de las masas, nunca morirá. La cámara hace un acercamiento a los rostros de los candidatos. La producción ha sido cuidadosa al elegirlos. Han sido políticamente correctos. Los chicos representan a casi todas las razas del mundo. Por un segundo pienso que estoy viendo un comercial de Benetton. Pero eso no es lo que en realidad ocupa mis pensamientos, sino la certeza de saber, sin margen de error, a cuál de los chicos escogería Juliana ¿Ven que al final todo era sobre Juliana? Sé con cuál se iría, sé a cual de ellos miraría con ojitos brillosos y con las labios entreabiertos, con el dedo índice metido entre los dientes, la mano delicada, las pies separados y la cadera hacia un lado; una réplica de la chica de la televisión. Juliana estará con otro hombre. Lo he sabido desde la primera vez que salimos. Por supuesto, no me lo dirá. De eso estoy seguro. Es algo aceptado. Una convicción que, si tengo que describirla de alguna manera, diría que es una bella convicción; no una firme convicción, que sería redundar, sino bella. Juliana no necesitará decirme. Yo lo sabré sin necesidad de chismes, llamadas telefónicas, miradas chuecas, voces que se quiebran a mitad de la noche, sin la necesidad de buscar sobre la piel un olor diferente. Y nunca reclamaré nada. Otras personas también lo sabrán, pero serán discretas; gente allegada a Juliana y a mí que no querrá sembrar daño; amigos cercanos, a Juliana, a mí, pero más que todo, y ya para ser francos, a Juliana, porque yo no tengo cercanos, ni allegados, ni advenedizos ni nada; ni siquiera tengo lectores mucho menos admiradores. Solo tengo mis libros de poesía y, por ahora, a Juliana. ¡Y me tengo a mí mismo, válgame Dios! (Aunque no me valga Dios). Yo soy poeta. El poeta David. No sé más. En definitiva, la televisión de hoy es una mierda. Amo a Juliana. Se irá Juliana. Le escribiré poemas.

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18 Te x t o S a r a B a r u q u i

| México

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S e l e c c i ó n d e D i e g o Vi l l a s e ñ o r

EL DESAFÍO


Aquel efímero instante en el que nuestra complicidad no le permitió siquiera pasar de la puerta, nos condujo al asunto. Consistía en conseguir la inmortalidad, para que pudiera quedarse conmigo, a pesar de que ese era el único punto por donde podía pasar una bala sin lastimar ningún centro vital. Se encontraba en el único rincón de serenidad. Tantos cambios ocurrieron en tan poco tiempo que no imaginábamos que años más tarde él me inte rrumpiría a mí, con la mano derecha sobre el escritorio, y la izquierda sobre el gatillo. Justo como ocurría ahora. Él apretó la mano izquierda, consciente de que saldría un chorro de tinto. Pero no pasaría nada más; ese era el único . el único rincón. Tenía que ser así para que años más tarde, el efímero instante se convirtiera en algo inmortal y no en simple papel, para poder ganar el d e s a f í o .

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20 Te x t o D i e g o V i l l a s e ñ o r

CASA ENCANTADA

| México


esta casa está encantada por la tarde en la noche en la fresca penumbrita de la mañana apenas suenan pasos desnudos y aroma sus esquinas un perfume de almizcle y de hojas de río esta casa está encantada estira la rama el sauce y araña suavecito la ventana y hay risas de niños y de aves y están como en casa los lobos que se quedan dormidos y en paz y como los lobos los coyotes la lechuza los cardenales esta casa está encantada se encienden de la nada las velas y se abren las puertas la del pasillo la de la recámara la del ropero y un camisón breve y libre se recuesta en la cama que se abre de brazos y de gimos esta casa está encantada y yo soy mi casa y cómo estoy encantado de tenerte aquí.

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E l G a l l o Ne g r o , D i n a m i a C a y a l á Te x t o E l G a l l o N e g r o

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tips de el gallo negro para dejarse la barba

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Las probabilidades de ver si te saldrá barba o no creemos que, a estas alturas, ya las deberías de saber, si vas a cambiar esa cara de bebé o si en tus genes sí está la posibilidad de dejarte crecer la barba. Por eso El Gallo Negro te deja estos tips para podértela dejar de la mejor manera.


1. ten paciencia

11. evita líneas duras

A la mayoría de hombres les tarda aproximadamente 3 meses en que les crezca la barba. Evita cortarla de más en los primeros meses y cortar las puntas, ese es un error que cometen casi todos.

Una barba no debería terminar en la barbilla.

Lo que sí puedes hacer es usar una trimera para

Deja crecer el pelo naturalmente por lo menos

dejarlos parejos.

una o dos pulgadas arriba de tu manzana de Adán.

111. acepta la picazón

1v. wash that sh*t

Los cabellos nuevos pueden sentirse como una

Ya que es pelo, necesita cuidado y lavado. Una

lija raspando nuestra piel, pero esa sensación te-

recomendación es lavar tu barba como te lavas la

diosa se termina normalmente a la semana o dos.

cabeza, usando shampoo y acondicionador cada

Lo que ayuda es cepillar la barba.

vez que te bañas.

v. mantenerla

v1. consiéntete

Para mantener una barba limpia y en buenas condiciones, te recomendamos usar estos productos. Aceite para barba: ayuda a suavizar la barba y a hidratar la piel que está bajo los cabellos. Bálsamo: ayuda a mantener los cabellos suaves y con brillo. Wax: se utiliza para mantener los cabellos de tu barba firmes y peinados.

Para mantener tu barba o bigote en excelentes condiciones, debes seguir los pasos que te describimos con anterioridad. En El Gallo Negro nos especializamos en el cuidado de tu pelo, barba, bigote y también en tu piel. Contamos con rasurados clásicos y productos sumamente exclusivos, como los aceites de barba, los bálsamos, wax, rasuradoras clásicas, after shaves, pomadas para pelo y pastes. Todos nuestros productos tienen esencias masculinas como sandalwood, whiskey, ron, tabaco y menta.

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TOMÁ DAVÓ MUSI CÓN nos recomienda este irresistible

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I-

Jlin No había escuchado antes de ella, pero la vi en un show en el que tocamos y me voló la cabeza. Hasta la fecha no sé mucho de ella, más allá de que es parte del label Planet Mu. Les recomiendo que escuchen el track Unkwon Tongues. Creo que pronto estará haciendo mucho ruido esta mujer. ¡Estén atentos! soundcloud.com/jlinnarlei

Salviatek Salviatek es una fiesta y disquera de Montevideo, Uruguay, que empezó hace un año, más o menos. El proyecto es liderado por Lechuga Zafiro, quien también es parte de N.A.A.F.I, y su amigo Pobvio (muy buen productor también). Me encantaría ir a una de sus fiestas, se ve que son muy divertidas.

Te x t o To m á s D a v ó , i n t e g r a n t e d e N . A . F. F. I

ÁS soundcloud.com/salviatek

Príncipe Discos Esta disquera de Lisboa estuvo, el año pasado, haciendo muchísimo ruido y es porque está sacando, a mi parecer, de la música más interesante creada en los últimos años. Han estado llevando el Kuduro al futuro. Entre ellos mis productores favoritos son Nidia Mijah & Dj Nigga Fox. A este último tuvimos la oportunidad de invitarlo a tocar el año pasado durante nuestra residencia en el Museo Jumex. soundcloud.com/principepromos

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F o t o g r a f í a s c o r t e s í a d e N . A . F. F. I | Te x t o To m á s D a v ó , i n t e g r a n t e d e N . A . F. F. I

N.A.A.F.I empezó en el 2010 cuando, Alberto (Mexican Jihad) y yo, queríamos empezar un club night bimensual con la música que no se estaba escuchando en los clubes de la Ciudad de México. Para ese entonces conocí a Paul Marmota por internet, quien me enseñó su música. Él estaba por venirse a vivir a México, así que le propusimos ser el dj residente de N.A.A.F.I. Pasaron un par de fiestas y conocimos a Lao, quien tenía un blog con sus amigos llamado 401 y estaban, en ese entonces, clavados con la misma música que nosotros, razón por la que nos empezaron a ayudar con promoción e iniciamos a trabajar juntos. No pasó mucho tiempo para que realizáramos una fiesta en conjunto y nos hiciéramos amigos. Para el 2012, ya habíamos invitado a muchos de los artistas nacionales que queríamos escuchar en el club y pensamos que la mejor manera de que esta escena creciera sería empezando a editar la música de todos los artistas que conocimos y de los cuales nos hicimos amigos. Hasta la fecha estamos editando, por primera vez, a algunas de estas personas. Por ejemplo a Gauss de Mock The Zuma y este año también algo de Zutzut por N.A.A.F.I, entre otros actos, como Fuete Billete y Lechuga Zafiro.

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28 Te x t o I n g . J u a n L u i s G á l v e z , D i r e c t o r d e L a s V i s t a s

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Fo to g r a f í a Ju a n f e r Pe n a g o s


el interior apasionado de la vista

La relación intrínseca entre arquitectura, diseño interior y el arte como vector de armonía para la personalización.

El propósito del arte es el lavado del polvo de la vida cotidiana de nuestras almas. Pablo Picasso.

Así como al salir de la ducha, vas a tu clóset y planeas lo que colocarás en tu cuerpo ese día. En ese momento no importa un género, edad, clase social, marcas de ropa. Ese momento es la relación uno uno entre tú y tu personalidad. Ese momento donde nos convertimos en autónomos de lo estético de acuerdo a nuestra experiencia como diría Kant y el resultado es un estudio de luces, sombras y color de nosotros mismos. Ese mismo “momentum” es el que se repite al tiempo de contemplar una obra de arte, el experimentar emoción alguna, agrado o desagrado, felicidad o enojo; un reflejo de nuestra consciencia , “una pre-condición del ser” (C.G. Jung, The undiscivered self). Esa emoción que nos hace respirar, nos identifica con nosotros mismos y nos diferencia de los demás. Así que con base en nuestra conciencia y nuestro ser, la elección de cada una de la texturas, colores con las que acompañamos nuestro cuerpo reflejan un capítulo de la historia que escribiremos en ese día, con la emociones a compartir, el estado de ánimo a proyectar y el que experimentaremos nosotros mismos. Ahora imagina tu despertar, el caminar por tu hogar y reconocer cada una de tus habitaciones y entre

ellas encontrar tu espacio favorito, ese espacio que proyecta en ti el mismo sentimiento de seguridad que cuando vistes tu color favorito. Cierra los ojos y recuerda esa habitación, ¿qué experimentas?, ¿qué imágenes vienen a tu cabeza?, así es; la respuesta tiene una relación directa con olor, color y forma proyectados en objetos e imágenes; recuerdas el cuadro en la pared, el olor de las flores o de alguna tela y la textura de los mismos. Es gracias a nuestra consciencia, recuerdo y experiencia de emociones en esos espacios que surge esta sociedad. La arquitectura nos da el cuerpo perfecto, fuerza, proporción, proyección, estética; se convierte en nuestro cuerpo que nos permite habitarle y funcionar de la mejor manera. Sin embargo, son esos detalles de diseño interior lo que convierten una obra arquitectónica en algo personal. La emoción del color, la intensidad de la pintura en la sala principal, la narrativa de la fotografía en la sala familiar, la rebeldía de la escultura del patio, la contemporaneidad de la

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silla del desayunador; ese detalle es parecido al que experimentamos día a día al elegir nuestras ropas y hacemos de ese día una experiencia personal para contar al mundo. Es esa misma historia “el interior apasionado de la vista”, es nuestra consciencia haciendo relación con nuestra personalidad por medio de la emoción del color, la forma

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y la textura. Es el proceso en el que expandemos nuestra personalidad para hacer nuestra, una obra arquitectĂłnica, el escenario donde contaremos mil historias mezcladas de emociones. He aquĂ­ la importancia de tomar el tiempo, de hablar con las obras y dejar que cada una de ellas nos cuente su historia para saber en que momento coinciden con la nuestra y hacer de una obra de arte, una historia personal.

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Exposición en Bortolami Gallery | F o t o g r a f í a c o r t e s í a d e l a a r t i s t a y B o r t o l a m i , N e w Yo r k Curaduría + texto

R u d y We i s s e n b e r g

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ann veronica janssens

Participante de lo que se considera la segunda generación de artistas que trabajan con luz, Ann Veronica utiliza el espacio, la materia invisible y el color para resaltar y enmarcar espacios negativos creando piezas momentáneas y efímeras. Utilizando dos elementos encapsulados de la naturaleza, luz y niebla, su obra casi mística envuelve al espectador y lo obliga a frenar para su contemplación. En esta muestra la artista logra establecer un diálogo con piezas materiales y permanentes que, fuera de depender de una corriente eléctrica, por su simple materialidad, brillantez y posicionamiento, sorprenden por su percepción de ligereza y naturalidad.

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Fo to g r af í a Pe d ro Pa b l o Q u i n te ro

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Dirección de arte + styling

Re vista Plomo

lágrimas de colibrí

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H a i r + M a k e u p Fe r n a n d a G o m a r

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Modelo Mar yliz Castil lo


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se rumora que las pecas son lĂĄgrimas de colibrĂ­ desde que no supo el ave distinguir dĂłnde comenzaba la mujer si en la mirada o en la piel.

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56 Fo to g r af Ă­ a + d i r e c c i Ăł n d e a r te Pe d ro d e Pa s s o s

pedro de passos

el mundo bajo los pies. la vida que no se entera ni se acaba.

| Po r t u g a l

| p e d r o d e p a s s o s . t u m b l r. c o m /


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Fo to g r af í a + d i r e c c i ó n d e a r te M i re i a Ru i z d e C o co l i a S t u d i o |

Mo d e l o s h e r m a n a s A n d r e a y Ja n a Me r l o F l o r e s

una maña entre hermanas

el tiempo y el espacio en manos de la picardía.

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H a i r d r e s s Vi v i a n a P é r e z d e U B E H a i r s t y l e


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Fo t o g r a f í a + d i r e c c i ó n d e a r t e A g u s t í n Fa l l a s

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Modelo + styling Edrien Guil lermo

infame

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Costa Rica

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agustinfallas.com


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C o r t e s Ă­ a d e L a Fo t o t e c a | Fo to g r af Ă­ a s Ca r l o s Mo n te s

estandartes

carlos reinterpreta los sĂ­mbolos de poder. cuestiona los emblemas sociales y escarba en los valores humanos.

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cargocollective.com/albertovitelio | Santiago de Chile, Chile Fo to g r af í a s co r te s í a d e l a r t i s t a

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alberto vitelio

nada es estático. alberto estudia, intuye, conoce —sabe a ciencia cierta— cómo jugar con los materiales y la forma. la simpleza, siempre elegante, de sus productos, nos lleva a considerar estas piezas no sólo como los elementos funcionales que son, sino como posibles obras de arte que nos cuestionan sobre el verdadero valor del movimiento.

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90 Ilustraciones Gabriel Stromberg

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Civilization

shapes expand

un ensayo visual por gabriel stromberg.

| Seattle, USA

| builtbycivilization.com


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IMPRESA

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Revista Plomo No. 04  

Elegimos el arte como instrumento para hacer historia, para generar diálogos. para trascender. Creemos en el peso del arte. Sabemos que nadi...

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