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AVanzamos Hospital San Juan de Dios Córdoba

El cuidado de lo invisible E

n los tiempos que corren, aún hay quienes se empeñan en dejar a un lado las prisas y la impaciencia para ofrecer una asistencia de calidad integral a aquellos pacien-

tes y familiares que atraviesan uno de los peores momentos de sus vidas: sobrellevar la vida desde un box de la unidad de cuidados intensivos (UCI).

ANA FERRERA

enero-febrero 2016 San Juan de Dios

Partiendo de esta premisa, el hospital San Juan de Dios de Córdoba trabaja y centra todo su esfuerzo en la humanización de los cuidados intensivos, buscando aliviar, en la medida de lo posible, los duros momentos de la estancia en la UCI, tanto para la persona asistida como para sus más allegados. A grandes rasgos, se trata de la implantación de una serie de acciones de mejora, de terapias, de maneras de pensar, de actuar, de tratar y de cuidar, que van más allá de la tecnología y que tiene que ver con los cuidados centrados en las personas: los pacientes, las familias y los profesionales que los atienden. En definitiva, sería algo así como el cuidado de lo invisible, de lo subjetivo, lo emocional y lo intangible.

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Cómo surge esta iniciativa Esta nueva forma de atención surge hace dos años, cuando el médico intensivista de la UCI del hospital de Torrejón Gabi Heras crea el Proyecto HU-CI. Humanizando los Cuidados Intensivos, tras darse cuenta de que la medicina había mejorado mucho tecno-

lógicamente, pero se había quedado atrás en habilidades humanas. Por este motivo, decide reunir a un grupo de personas para idear medidas que logren crear un espacio más humano y amable y, mediante la puesta en marcha de un blog y el uso de las redes sociales, promulgar este movimiento por el mundo, sumando profesionales, pacientes y familiares que puedan aportar su experiencia e ideas al proyecto. Así, se decide iniciar la revolución de la emoción en la UCI y darle el lugar que merece al cuidado centrado en las personas. Además, este proyecto es un lugar de encuentro para profesionales y UCIs que, desde hace muchos años, ya promulgaban medidas de humanización con mucho esfuerzo, como Eduardo Palencia o Dolores Escudero, intensivistas de los hospitales Infanta Leonor de Madrid y Central de Asturias. Progresivamente, UCIs de todo el mundo se han sumado porque, según explica José Carlos Igeño Cano, médico intensivista y coordinador del servicio de medicina intensivista (UCI) del hospital San Juan de Dios de Córdoba “humanizar la medicina es algo contagioso y dinámico, que engancha”.

Se trata de implantar acciones de mejora, terapias y maneras de actuar centradas en las personas

Revista N 581 (enero febrero)  

Revista de San Juan de Dios