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Fortalecimiento de las Organizaciones de la Sociedad Civil de la Ciudad de México para la incidencia en las políticas de desarrollo social

Jueves 26 de mayo de 2011 Memoria Sesión 1. Sociedad civil y desarrollo histórico de las OSC Ponente: Dr. Rafael Reygadas Menciona que es a partir del cardenismo cuando se comienzan a forjar las grandes instituciones sociales e imaginarias de relación entre el gobierno y sociedad y esto se da a partir del: Presidencialismo El partido de estado El corporativismo Y la “convivencia” entre el estado y la iglesia En medio de un autoritarismo creciente de 10 regímenes federalistas priístas y dos panistas, estas instituciones dieron paso a una relación gobierno sociedad de vasallaje o de súbditos, no de ciudadanos y se ha visto a las organizaciones sociales y civiles en una relación de asistencia o de tutela gubernamental a través de prácticas sociales e institucionales subordinadas la orden caritativo de control, no a los derechos humanos: sociales, civiles, políticos, culturales, económicos y ambientales. Se hace mención a las implicaciones de la institución asistencial. Heredada de la colonia, la institución asistencial, como conjunto de significaciones imaginarias sociales: “ayudar”, “hacer caridad”, “tutelar a la sociedad”, “atender a los pobres y desvalidos”, “tener objetos de atención”, “vulnerables”, “asistidos”, “objetos de filantropía”, etc., se consolido y modernizó: Nacional Monte de Piedad; fundaciones Televisa, Azteca, Wall-Mart, Telmex, Vamos México, Teletón y otras decenas que: Tutelan a la sociedad Definen los campos de intervención Sustituyen responsabilidades de políticas públicas abandonadas por el gobierno mexicano Cuentan con dispositivos fiscales favorables a sus intereses Ocultan las causas de la miseria Desvían la atención de la responsabilidad del gobierno de hacerse cargo de las condiciones necesarias para la plena vigencia de todos los derechos humanos: económicos, sociales, culturales, ambientales, civiles y políticos Fomentan la mentalidad de la “ayuda” no de políticas basadas en derechos. Eximiendo de un presupuesto de egresos de la federación orientado al bien público. Menciona el carácter de la “Promoción” como otro paradigma de las ciencias sociales


Donde heredero de la tradición de defensa de los derechos de los indios y de las luchas libertarias del siglo XIX y XX, el paradigma de la promoción como constelación de significaciones imaginarias sociales centradas en el respeto al otro, a la diversidad, a la horizontalidad, a la autonomía, al ser sujeto corresponsable a la transformación del mundo, a la educación popular, basada en los derechos humanos, independientemente de gobiernos, iglesias y partidos, surgió hace 50 años una forma de incidir en la vida pública y de construir ciudadanía adulta. Luchas antiautoritarias Ruptura de la tutela del gobierno Independencia de gobierno, partidos e iglesia Búsqueda de autonomía Impulso a derechos y al derecho a la vida Formar organizaciones y redes múltiples y diversas en todo el territorio nacional Trabajar por una ciudadanía sujeta de derechos y obligaciones, no objeto de benevolencia Luchar por políticas públicas equitativas e incluyentes Impulsar la soberanía de la nación sobre territorio y recursos Buscar democracia representativa y participativa Trabajar por otro mando posible por otras significaciones imaginarias sociales Tras esto se dio la resistencia y se dieron las alternativas Comenzando por los movimientos sociales autónomos Que simultáneamente en resistencia a estas prácticas e instituciones sociales dominantes, a lo largo de 5 décadas se han desarrollado luchas y movimientos sociales diversos en contra de una ciudadanía subordinada o vasalla: primeros movimientos estudiantiles populares entre 1956-68, las luchas obreras por la autonomía e independencia sindical entre 1958-65. Los sismos de 1985 despiertan una respuesta autogestionaria masiva en la capital del país, y la gente tomó en sus manos la ciudad elaborando significaciones imaginarias sociales alternativas que mostraban que era posible otro papel de la ciudadanía y el futuro podría ser distinto al prescrito por el neoliberalismo. En 1988, las diversas posiciones frente a los ajustes estructurales llevaron a la división del PRI y el descontento popular generó una nueva profecía: llevar a la presidencia de la república la hijo del general Cárdenas, pero el fraude electoral frustro la profecía. A partir de esto comienzan a tomar fuerza grandes movimientos: feministas, ciudadanos, indígenas y movimientos por un nuevo proyecto de nación. Los movimientos feministas se heredaron gracias a las luchas libertarias con vínculos internacionales, el movimiento feminista cuestiono la sociedad patriarcal y postuló el respeto a la igualdad y a la diferencia a través de acciones positivas que lograron importantes avances en los derechos de las mujeres. Aquí se supo cabildear las leyes con mujeres de todos los partidos políticos poniendo en el centro lo que unía al movimiento e impulsó así importantes modificaciones políticas y culturales, tanto en la vida cotidiana como en la vida pública. Los movimientos ciudadanos comienzan a darse por la indignación por el fraude electoral de 1988, cientos de organizaciones civiles y sociales empezaron a articularse


en redes para defenderse del autoritarismo salinista e incidir en las reglas para acceder al poder público. En 1991, el doctor Nava encabeza un movimiento ciudadano para la democracia y las organizaciones civiles o través de la educación y observación electoral ciudadana en diversos procesos electorales, en donde se fueron sustentando grandes demandas de democratización electoral como: Un Instituto Federal Electoral autónomo de partidos y gobierno Topes a los gastos de campaña Equidad en el uso de los medios de comunicación Nuevo padrón electoral Prohibición del uso de recursos públicos para apoyar a cualquier candidato El movimiento ciudadanos tuvo un triunfo con la reforma electoral de 1996 que dio autonomía al IFE, y con la alternancia en la presidencia de la república en 2000. En 1992 los pueblos indígenas aparecieron en la escena pública recordando que son sujetos del futuro de este país y no solo del pasado. El levantamiento zapatista y los acuerdos de San Andrés postularon la edad de los pueblos indígenas y una reforma constitucional sobre derechos y cultura indígena. Sin embargo el estado mexicano, es decir los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, supeditados a una minoría de grandes empresarios que aspiran a los recursos naturales de las comunidades, acordaron una contrareforma constitucional que mantiene a los pueblos indios como tutelados y objetos de asistencia, no como sujetos de derechos individuales y colectivos en franca oposición al convenio de la OIT firmado por México. Con todo esto queda evidente el rol histórico que tienen los pueblos indios en la construcción de un México incluyente y justo. Con la firma del TLCAN inicia una profunda crisis cuyas consecuencias padecemos hasta hoy. No se tomaron en cuenta las dimensiones entre las tres naciones firmantes y se favoreció solo al 5% de los mexicanos. No hubo preparación para la transición, no se negocio la obligación de incorporar un 40 o un 50% de partes nacionales para la industria maquiladora, se desmanteló la infraestructura de apoyo al campo, creció la migración a los Estados Unidos y se dejó avanzar el narcotráfico. Como consecuencia vino un debilitamiento del tejido social y el abandono del campo y el incremento exponencial del número de pobres y de desempleados. En la ciudad de México desde 1970 los movimientos sociales comienzan a desarrollarse a partir del desarrollo de manera independiente del movimiento urbano popular, aunque ha padecido una tensión entre responder a demandas sociales y ocupar puestos públicos. Su papel crítico propositivo de políticas públicas esta en cuestión. En 2003 se aprobó la Ley de Fomento del Distrito Federal. En 1997 hubo por primera vez elección de jefe de gobierno, después de más de 80 años sin tener derecho a elegir autoridades de la ciudad. El movimiento feminista y el movimiento por el respeto a la diversidad sexual han tenido importantes triunfos en la capital: Instituto de la Mujer, Ley de Sociedad de


Convivencia, Derecho a Interrumpir el Embarazo antes de 12 semanas, Matrimonio entre personas del mismo sexo. Nos encontramos en un presente de inmensos desafíos para el “paradigma de la promoción”. Hoy se reducen nuevas subjetividades y relaciones sociales, nuevos imaginarios que resisten y generan alternativas frente a un modelo deshumanizante y excluyente. Se sueña otro mundo posible. Desde 1958 hasta la fecha los movimientos sociales civiles y ciudadanos imaginaron otro México posible, una ciudadanía posible, una ciudadanía como adulta no como súbdita, no tutelada, ni asistencializada, ni corporatizada, nuevamente independiente del partido en el poder, normada por sus propias reglas. Inspirada en la vigencia plena de todos los derechos humanos. Ha habido triunfos importantes como la resistencia al fraude electoral, como las luchas de la Parota, de Zimapan, Hgo., o la resistencia organizada a presas como el Zapotillo, Arcediano o Paso de Reina, a las batallas contra las minerías, o la lucha de los electricistas del SME, o el proceso de unidad de las izquierdas, o la formación del movimiento por la soberanía alimentaria y energética, los derechos de los trabajadores y las libertades democráticas que son germen de una mayor unidad popular y ciudadana. Persiste a pesar del ocaso mediático, el Movimiento en Defensa de la Economía Popular y por la Soberanía Nacional, así como también docenas de luchas y movimientos locales y regionales en todo el país. Un balance más objetivo nos lleva a ver que se ha incrementado el autoritarismo y el uso de la fuerza pública contra la sociedad civil, en que el ejecutivo habla con los movimientos sociales, pero no concede absolutamente nada a las demandas populares de reformas sociales del estado, afirmándose como un gobierno de Minera México, de Televisa, de las grandes empresas, no del pueblo en común y corriente. Un gobierno que mantiene una absurda guerra para seguir criminalizando impunemente a la oposición contra las políticas neoliberales. El poder legislativo no asume responsabilidad para una política fiscal y de gasto público equitativo. El poder judicial da bandazos de un lado para otro. El IFE pierde fuerza y abdica de sus responsabilidades. Instituciones antes creíbles, ahora aparecen estalladas, sin atender su mandato social (Caso Lydia Cacho, Caso Oaxaca, etc.). El maestro Rafael Reygadas a manera de reflexiones finales nos menciona que con todo y 50 años de movimientos sociales, populares y ciudadanos por los derechos civiles, sociales, económicos, ambientales y políticos, por la equidad de genero, por la diversidad por un medio ambiente del que se pueda gozar las futuras generaciones, nos muestra claramente que en México convive el sueño de otra patria mas equitativa e incluyente, que cada vez establece mediaciones para construirla y que “la historia sigue siendo, como diría Paulo Freire, la denuncia de la situación deshumanizante, y el anuncio de superación, que es en el fondo nuestro sueño” y el sueño de las organizaciones civiles y sociales de la ciudad de México y del país.


El segundo ponente fue del Maestro José Ignacio Gutiérrez de Velasco quien dio un esquematizo lo que son las organizaciones y como los seres humanos hemos venido relacionándonos con estas. El maestro comienza conceptualizando lo que es una organización y lo ve como un concepto tan universal como la química orgánica en donde todo aquello que tiene vida es orgánico. Y que puede ser estudiado y analizado desde diferentes perspectivas, dándole entonces a la organización humana un significado tan amplio y complejo como todo aquello que cabe en la relación sujeto objeto. Pues en el cultivo del ser humano como sujeto esta como condición: la organización, y de acuerdo al criterio de la organización tiene sentido y significación quien la forma; y para ser pariente tenemos como condición: la organización, y de acuerdo al criterio de la organización tiene sentido y significación quien la forma; y para ser parientes tenemos como condición a la familia, para ser futbolista la condición del equipo y para ser actor resulta indispensable el espectador que juntos constituye el espacio escénico y el acontecimiento teatral. De tal manera que nuestro cultivo de lo humano en general o en particular tiene como condición la organización. En particular las Organizaciones Civiles tienen como antecedente la crisis del Estado Nación, que como modelo de organización política en la Segunda Posguerra, hace patente que resulta necesario corregir las desviaciones o desaciertos que tiene esta forma de organización que es el Estado. Y es precisamente en la Carta de las Naciones Unidas donde aparece la primera caracterización de un nuevo actor social que es denominado Organizaciones No Gubernamentales, adjetivación que pudiendo resultar demasiado ambigua, también hace claro el problema relativo; que lo que no funciona como servicio público no es, esta o aquella institución, sino los agentes que la implementan, de tal manera de que quien sigue los lineamientos generales del gobierno; muchas veces incurre en el descuido singular de la presentación del servicio que tiene que cumplir. Donde el cumplimiento general de las leyes nacionales no ayuda a solucionar ciertos conflictos. Ante esta situación el precedente de las organizaciones civiles conocidas como partisanos desempeñaron labores públicas de educación, alimentación, salud, habitación, transporte, seguridad y demás actividades que lograron dar consistencia al entramado social en Francia pero también en Yugoslavia y demás países europeos que como pueblos procesaban la guerra a su manera. Maneras de resolver los conflictos por vías no violentas que, quedando al margen de los lineamientos del estado de derecho, que condujeron al holocausto, resolvían problemáticas locales, lo que los llevo a autodenominarse, afirmándose, negando el incumplimiento de quienes no cumplían con su encargo; Organizaciones No Gubernamentales. Que como trabajadores de la salud crearon la Cruz Roja Internacional la que como organización genero cierta normatividad que fue retomada para instaurarla como Derecho Humanitario, forma de organización que propicio que teniendo como base a ciertos servidores públicos o maestros no gubernamentales se constituyera la UNESCO, que más adelante fue parte constitutiva de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Organizaciones No Gubernamentales que con una denotación adjetiva, resultando la forma en que se modifica la sustantivo organización, puede llevarnos a considerar que la peletería de enfrente o mi familia somos organizaciones no gubernamentales. Pero si observamos históricamente que formas de agrupación que resolvían problemas públicos que por la incompetencia estatal surgieron, entonces la denominación de no gubernamentales entra en el vinculo directo con el Estado como formulación de una relación contractual en donde; si el gobierno no cumple lo que tiene estipulado por la


ley, eso no impide que otros lo hagan, y coadyuven o critiquen con la finalidad de que esta o aquella institución pueda modificarse. Es así que la relación de las agrupaciones con la sociedad, medida por el Estado, donde el derecho de libre asociación es regulado por la legislación; dan a esta o aquella agrupación el carácter o personalidad jurídica que autoriza actuar de acuerdo a ciertos lineamientos técnicos o científicos que lo acrediten ante la Sociedad o su representación que es el Estado. Eso conduce a la legalidad de una determinada organización que se distingue de los organismos o instituciones públicas en tanto que pueden hacer todo lo que quieran, siempre y cuando no se les prohíba la ley, distinción que le permite adquirir esa otra denominación que es la de organización de conciencia, diferenciándose de los organismos de derecho o instituciones que tiene que hacer lo que les indica la ley, no lo que la agrupación quiera. Por lo que hace a la legitimidad, que no queda circunscrita a la ley, las organizaciones de conciencia deben adquirir a través de sus servicios un reconocimiento social que las acredite como servidoras o servidores públicos. En ello no solo va la acreditación, ante quien de forma individual recibe el servicio o producto, sino también el de la opinión pública que adquiere el poder crítico de quien resulta crítico; la organización de conciencia. Esto modifica, corrige y transforma las relaciones que socialmente existen y que han sido fijadas en nuestras instituciones. Proceso de legitimidad, cuya complejidad atraviesa por diferentes criterios o disciplinas que toman o crean para su acervo, como insumo de sus prácticas, tanto a las ciencias como a las humanidades. Pero estas formas de organización civil que tienen como condición el civismo, la civilidad o el escenario de la civilización y que dan sentido y significado a ser ciudadanía más allá de lo establecido en el Estado de razón; hacen patente con el Estado Moderno su calidad, donde los factores de dominación como de lucro, no solo son relevantes si no que resultan contrarios a su propio devenir. Y el inscribir la organización en la logística de la imposición, del capital, de lucro o de dios imposibilita que cumplan si papel social, que difiere tanto de la definición de desarrollo económico como de la acepción partidista de desarrollo humano. De ahí que cuando se habla de este tipo de organizaciones se diga que son apartidistas, o sea que no se inscriben en la lógica de los partidos políticos, haciendo de la política una disciplina más amplia que los proyectos técnicos que quieran implementar técnicamente este o aquel partido. Lo anterior no predispone a estas organizaciones como enemigos del Estado, de los Partidos, del Mercado o de la Iglesia si no más bien las convierte en sus criterios de fondo, Haciendo del propio devenir social o gestión de estas organizaciones una critica constructiva que observa y procesa las actividades públicas a las que se encomienda, incurriendo a veces en actos de soberbia, pues la actividad pública es poder y en recuerdo de Saramago decimos que el poder absoluto deforma absolutamente y el poder también. Y que el error en la gestión social es susceptible de crítica, y así como se ejerce, no contra personas, si no contra mecanismos o procedimientos debe ser parte de la propia organización para darle calidad autogestiva. Es así que el papel que asumen las organizaciones civiles, bajo diferentes denominaciones y con registros legales muy variados, las convierte en agrupaciones que tienen que lograr una coincidencia crítica que permita transformar las relaciones sociales que humanamente se han instaurado, instituido, por necesidad, sin alcanzar una plenitud en la diversidad demandada. Encargo que exige una preparación que conociendo las alternativas técnicas que operan en la actualidad les permita formular soluciones que logren cambiar lo nocivo de lo que hasta ahora sigue existiendo dentro


de los mecanismos o procedimientos del Estado operados por el gobierno, el mercado o la iglesia. Dice la vieja teoría sobre la desobediencia civil, que hay que aprender a obedecer para poder desobedecer, lo cual significa que para establecer una resistencia civil no basta el puro empeño emocional, y para ser crítico u objetor de coincidencia hay que analizar, conocer y reconocer el problema social como fundamento de la organización para atender su solución. Situados en el México actual damos cuenta que el Estado de Derecho como organización política en década de los sesenta comenzó a declinar, y el desarrollismo como cauce modernista mostro la necesidad de corregir la Política y empezaron a aparecer en el país las organizaciones que distanciándose al paso de las décadas de los partidos políticos, del mercado y de la iglesia, actuando con variados criterios: en defensa de los derechos humanos, de la ecología, de salud integral, de los pueblos indígenas, de cooperativa, de centros culturales y demás, han permitido al gobierno y otras instancias soberanas tomar la distancia necesaria del poder para observar que el monopolio del quehacer político no beneficia a nadie. Así la modalidad existente de relaciones entre gobierno y Estado con las organizaciones que gestionan los recursos públicos, atendiendo demandas y necesidades sociales, se han ido transformando dejando de ser extensión de los órganos de gobierno, cambiando la dirección de las relaciones políticas de nuestro país, adquiriendo autonomía, atendiendo asuntos locales que no tenían prioridad nacional, articulando actividades consideradas como tabú por autoridades eclesiásticas, financieras o estatales, rompiendo con esas relaciones de clientelismo, atacando ese corporativismos tan cercano las fascismo como le pulque a la carne – según revueltas- modificando las instituciones que componen al Estado. Actividades autogestiva que facultan, con más posibilidades que facultan, con más posibilidades, a realizar políticas públicas en beneficio de la sociedad. Logros que no sólo dan mayor libertad al ciudadano mexicano sino también a los servidores públicos, sean o no del gobierno, logros que deben cuidar como patrimonio social no dejando que sean cooptados por este o aquel gobierno haciendo de la actividad social directa un procedimiento burocrático sin sentido, permitiendo que las organizaciones civiles coadyuven no con los gobiernos sino con los encargos públicos que estos atienden. El Maestro José Ignacio Gutiérrez termina concluyendo: “Con lo que hasta aquí se ha dicho es que recibimos la invitación que nos hace la Convergencia para contribuir al fortalecimiento de las organizaciones civiles, teniendo como insumos temáticos: la Identidad, la Planeación y la Comunicación de las organizaciones; sobre bases jurídicas, fiscales y manejo administrativo de los recursos; con una metodología que atiende la participación en políticas públicas tanto en el ámbito sectorial, como en el territorial y temático, con énfasis en la perspectiva de los derechos económicos, sociales y culturales, desde la perspectiva de género y de la autogestión. Invitación que es un reto para nosotros los miembros del Programa de Autogestión Cooperativa de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, invitación que aceptamos y con la que nos comprometemos con todos ustedes en esta travesía”. Se contó también con la participación de Gloria Tello quien hablo del diagnostico de organizaciones civiles para ver las visiones de las organizaciones del gobierno


Menciona que hay 1032 Organizaciones Civiles y Sociales registradas en la Secretaria de Desarrollo Social, y que la gran mayoría poco más del 70% son Organizaciones Civiles. Se abre la mesa de debate donde se cuestiona a los ponentes, y se discuten los siguientes puntos: Se debe abundar más en el tema de el concepto de promoción de los organismos civiles Los organismos sociales como mecanismo de crítica La retrospectiva histórica La Ley de Fomento del Distrito Federal Que requisitos debe tener una buena organización civil para consolidarse. La sesión concluye y se prosigue a un brindis Inaugural de bienvenida por parte de Convergencia.


Sociedad civil y desarrollo histórico de las OSC