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H

aciendo un eterno saludo a los desparchados lectores de este pasquín, me permito presentar, sin ningún tipo de respeto, esta nueva columna en la que no encontraran más que charlatanería sobre la cosa política. Lamentablemente en mis seis de hoy no podrán gozar, con las disculpas que me merecen las damiselas que indignadas pensaran que no es más que un macho el que escribe y tienen razón, de las piernas (si es que eso le ven) y la presencia de las famosísimas Claudia Hoyos o Vicky Dávila, pero les compartiré uno que otro refrán...

Doctor

Putre Facto


A Uribe no le da la gripa A H1 N1, porque tiene muchas autodefensas. Es claro que en la “Casa de Nari”

este tipo de virus no entra porque está protegida con toda especie de autodefensas, empezando por su sótano, en el que debe de haber una que otra rata, donde se reúnen con constancia y esmero algunos de sus asesores con cualquier personaje para blindar con extremos a la seguridad democrática, pasando por los salones de reunión ministerial, en el que sus muy eficientes Ministros de Estado preparan toda clase de dádivas para comprar a los también muy honorables miembros de la bancada uribista que se reúnen para ver cómo ejecutan el gasto público para sus clientelas y terminando, por ahora, por la casa de los angelitos Tom y Jerry, quines de manera trabajosa y esmerada se ganan el pan con el sudor de todos los contribuyentes. ¿será que estos angelitos prestaron servicio en el glorioso ejército de la Patria? ¿Será que a ellos los cuentan entre los nuevos ricos de este país que supuestamente financian la seguridad democrática, mientras los eximen de impuestos a la renta? Poderoso caballero es don Dinero. Pensándolo bien cada vez más me convenzo que este tipo de virus no les da a los cerdos.

Primero el Cinco a Cero, ahora la Operación Jaque.

Muchos de nosotros aún nos preciamos de aquel cinco a cero que la “decepción Colombia” pudo hacerle a la selección Argentina, hecho único y al parecer inigualable, que aún exacerba la pasión de nuestro pueblo, pero que en la realidad no fue más que un hecho del azar que no se ha correspondido con la grandeza que implicaría un ejercicio estructural que permitiera llegar a grandes logros, derivados de esta proeza. Ahora tenemos un nuevo show, el que nos muestran, obligados por la Comisión Nacional de Televisión, los mas media, haciendo referencia a la inigualable y perfecta operación jaque, en la que usando la eterna mentira que caracteriza a este gobierno y logos que mucho detestan algunos generales y miembros del mismo, se engaño a “los terroristas de la far”, para rescatar algunos de los secuestrados que ese grupo guerrillero tenía en su poder y sobretodo la dignísima dama Ingrid Betancourt, que entre otras cosas prometió luchar por la libertad de todos los secuestrados y hata el día de hoy nada de nada. Cuanta alegría nos causo este hecho, pero cuanta tristeza ha de haber en la casa del profesor Moncayo y en el hogar de tantos otros secuestrados, cuando ve que esa libertad no esta dada para sus hijos, impedida por la negligencia y actitud inhumanitaria del señor Uribe que no piensa siquiera en la posibilidad de un Acuerdo Humanitario, ni en la posibilidad de permitir que la negra Piedad, actúe para la liberación de otros como ya lo ha demostrado. Será porque entre los que se ha prometido liberar se encuentra el hijo del profesor Moncayo y no la diva de los franceses, maestro que parece estar condenado por haberse atrevido a decirle a este gobierno que esta en contra de su política guerrerista. Ojalá cuando recordáramos a la operación jaque, pensáramos también en la situación de esos otros colombianos que se encuentran en la selva secuestrados por cualquiera de los ejércitos o en la familia de los sin nombre falsos positivos o en las familias de todos los muertos que diariamente deja este conflicto sin cuartel.


“Eso es por andarse portando mal”, debió haberle dicho el dueño de la finca, quien pensaba “tan tierno el muchachito” Gratis, hasta puñaladas.

Esta es la realidad que vivimos en los pueblos y ciudades de Colombia, a los que nos toca la inseguridad en que se coexiste entre la miseria, las pandillas, los raponeros, el hambre, los mendigos, el desempleo, el Transmilenio, los que no pueden disfrutar de la tan mentada “Vive Colombia viaja por ella” insigne bandera que utiliza este gobierno para decirnos que ahora si se puede transitar por las carreteras de Colombia, porque ¿cuántos colombianos tienen dinero para transitar por las carrteras de nuestro país?, mientras en la ciudad los colombianos y colombianas están preparados para ganarse cualquier puñalada, cualquier día de estos, de cualquier transeunte que quiera robarlo.

A chillidos de marrano, oídos de carnicero. Esto

ocurre con el mandatario de otro país, no vayan a pensar que es este no no no, dejen esas ocurrencias que los malpensados son terroristas, fíjense ustedes que él muy digno cada vez que va al país del Norte parece el peón que va a donde su amo, que le permite estar con él cuarenta minutitos, claro que pa un autógrafo del mandamás solo faltan dos, “tan lindo mi patrón me regaló una firma, creo que la voy a poner en la cabecera de mi cama, eso sí se la voy a mostrar a todo el mundo pa que vean lo que soy capaz de hacer”, debió estar pensando el visitante en ese momento, al menos le dio esa firma porque la del TLC, por ahora, la tiene embolatadita. “eso es por andarse portando mal”, debió haberle dicho el dueño de la finca, quien pensaba “tan tierno el muchachito” y a su vez le decía “tenga bien claro que no es bueno reelegirse más de una vez, ya con dos períodos tuvo mijito, no se preocupe que con usted o sin usted la finquita sigue siendo mi chiquero, pero eso si acuérdese que ya no tengo base militar en Manta, vea a ver qué puede hacer y no se preocupe que eso del TLC yo lo tengo en la lista pero por ahorita no me interesa mucho haga fila que ya llegará su turno”. Mientras tanto en la finquita el señor ministro de hacienda aseguraba que aunque la mayoría del país estaba comiendo m…. y los datos demostraban que si lo había, insistía en que en la finca no había recesión, nonono “técnicamente no hay recesión”, que paradoja debe ser que de otras maneras si la hay se preguntaría cualquiera, en su casa seguramente no le habrá tocado, pero como honra y dinero no caminan por el mismo sendero, a este ministro le ha dado por expresar semejante proeza sacada de la manga del tecnicismo más anquilosado, mientras el país sigue andando por mal camino. Pero aguanten otro ratico nos, ay perdón, les dice el mandatario cuando vuelve de la “exitosa” visita a su patrón y eso si no le pongan cuidado a la compra de notarías porque eso está destinado a mis legisladores pa´que me mantengan po´aca y yo siga haciéndolos sentir seguros, mientras Don Mario comete unos 3000 asesinatos en estos tiempos, hay uno que otro falso positivo y dos o tres muertitos de hambre por día.                                                   PLV



Refranes del Doctor P. Facto