Issuu on Google+


La crema y nata de la sociedad refresca sus atardeceres dominicales con la sangre de un animal muerto en la arena de un cirquete bajo la tutela de grandes mentes que por alguna estúpida razón le llaman arte a ese grotesco acto. A todos ellos que se metan un cuerno. De nuevo en nuestra amada Capital los fines de semana se tiñen de rojo para dar gusto a cientos de morbosos que se sientan en cojines de terciopelo y se adornan con botas rebosantes de licor y gafas de sol para presenciar la descarnada masacre que durante años han tildado de: arte. Pero muchos no encontramos justo el término, claro está hoy día se le suele llamar arte a cualquier pendejada fruto de la mente de un niño rico bien apadrinado o de un gamín con estilacho. Se dice que la música es un arte… Bach, Handel, Haydn, Mozart, Beethoven, por su puesto!!! Pero Pitbull: I Know You Want Me (Calle Ocho), ¿¿qué es esa basura?? Qué tiene de artístico repetir la misma pendejada durante cuatro minutos y adornar un video con un grupo de zungas bailándole a un idiota que no debe conocer que es una corchea.


Arte es una palabra prostituida, como aquellos que defienden y patrocina la matanza a sangre fría en una tarde de lidia y que en su estado de facebook, twitter, yahoo , msm, o cualquier otra red social y, por qué no decirlo, en sus columnas de opinión, escritos y comunicados critican la tala de bosques o la caza de ballenas o el uso de animales para halar un vehiculo… o sea las zorras. ¡Qué fo las zorras, estorban mucho en las calles además son horribles!!! ¡Y pobres animalitos, qué pecadito!!!. Estos que vitorean con “oles” al “valiente” toreador que con sus pilas puestas y manchadas cual conciencia de asesino se pasea triunfante como estrella que lleva sangre a los vampiros que frecuentan sus hazañas. Estos que esperan ser retratados en palco chapetos por la sangre con la esperanza de permanecer en el estatus quo de una sociedad podrida que admira la tauromaquia pero olvida a los secuestrados y perdona a los corruptos. Es desagradable el espectáculo, la romería de gente fifi llegando a La Macarena, no se sabe cuál de todos tuerce más la jeta y abre más la cola de pavo real. Los tombos por fin hacen acto de presencia, creo que es la única vez en el año que se les ve en el sector. A pesar de existir una estación de policía cerca la inseguridad es tal que los atracos se dan a cualquier hora… hasta un violador hizo de las suyas hace un tiempo. Que desgracia pagar impuestos para mantener a una autoridad selectiva y arbitraria. Traigo a la cabeza aquella vez que se robaron la obra ‘Triste Presentimiento,’ de Francisco de Goya, cuando se exponían varios grabados del gran artista en la Gilberto Alzate Avendaño, al recuperarla de seguro los agentes encargados de semejante operación balbucearían para sus adentros: Tanto correr para esta mier**!! Se tilda de bárbaro el ejercicio de los gladiadores en la antigua Roma, ejemplo de un imperio avaro e impío. Pero, al menos se enfrentaban hombres contra hombres, se jugaba con la vida del propio género, en aquél tiempo eran más valiosas las bestias que los esclavos, hoy dicen que no hay esclavitud pero somos unas bestias… Yo vivo, tu mueres!!! Qué clase de orgullo está fomentado por virtud de una bestia emperifollada en traje de luces que tortura a un animal en completa desigualdad de condiciones: banderilleros y rejoneros encargados de ablandar y preparar la carne para el filo de la espada. Bárbaro es en realidad aquel que no emplea el lenguaje de la madre tierra, quien no respeta su armonía y quien cree que por su cerebro desarrollado está más allá del bien y del mal. Bárbaro el que acude a la fiesta brava y se persigna para ir a dormir.


Arte?